AMOS DE LA MUERTE: LOS EINSATZGRUPPEN Y EL ORIGEN DEL HOLOCAUSTO - Richard Rhodes
Los Einsatzgruppen eran los “batallones de la muerte” que seguían a la Wehrmacht (muy, muy de cerca) durante la invasión de la URSS en 1941, y hasta la puesta en marcha del sistema de los campos de exterminio en 1942, tras la Conferencia de Wannsee. Estaban divididos en cuatro grupos, enunciados de la A a la D, que operaban en distintos sectores del Frente, desplegándose de Norte a Sur. A su vez, cada Einsatzgruppe estaba dividido en varios Einsatzkommandos, que actuaban con bastante autonomía respecto al grupo originario. Liderados por profesionales titulados (sobre todo abogados, pero también arquitectos, economistas y médicos), menos de cinco mil hombres (eso sí, apoyados puntualmente en sus matanzas por fuerzas de las Waffen SS, la Policía y milicias locales) acabaron con más de un millón de vidas en poco más de un año. ¿Cómo pudo ser posible?
Bueno, a esa pregunta trata de contestar, precisamente, este libro. Lo primero que quiero decir es que, pese al título, no se trata de una obra sensacionalista. Por el contrario, el autor, tras exponer unos hechos en los que el horror es el factor dominante, intenta racionalizar las posturas de los “hunos” y los otros, y entender cómo aquellos se comportaron como unos encallecidos asesinos, y cómo estos se “dejaron hacer” sin mayores resistencias.
Así, para el comportamiento de los criminales, adopta una teoría que habla del paulatino embrutecimiento de quienes se ven inmersos en una situación de máxima violencia, explicando cómo tropas que en un principio se sienten totalmente incapaces de matar a sangre fría, llegan a asesinar sin mayores reparos a mujeres y niños inocentes (y yo añado, ¿cambiaría algo si fueran culpables?). Señala que en muchos casos no había habido en estos “soldados” una conducta violenta previa o una predisposición hacia ella. Bien, la teoría, obviamente, no es tan sencilla como la he expuesto aquí ahora mismo, y puede aceptarse o no como explicación, por supuesto, pero a mí me suena razonable.
Por otra parte, para el, en general, comportamiento pacífico de los judíos en esta fase del exterminio, indica que el hecho de provenir de hogares por lo general mucho más educados y pacíficos que la media europea de la época influyó no poco en esta conducta. A ello, según Rhodes, hay que unir el desconcierto, el temor, los golpes, los perros, los hombres armados, la incapacidad de asumir la situación hasta el último momento… Todo esto anula, desde luego, cualquier atisbo de heroísmo o rebeldía, y lleva a un comprensible comportamiento sumiso, tan humano, como bien señala el autor, y digno de empatía como el más gallardo de los gestos desafiantes a la muerte. Al hablar de la sorpresa de Eichmann cuando contempló cómo algunos judíos se tiraban sin que nadie los empujara a la fosa, a esperar allí el “Genickschüssen” descerrajado con germánica apostura, el autor señala la igual incongruencia de los jóvenes alemanes lanzados a una carrera suicida ante las ametralladoras enemigas para tomar la siguiente trinchera. Creo que es una buena comparación, y que probablemente ambas conductas respondan al mismo principio psicológico.
Otro aspecto que me impactó del libro es la, no por conocida menos aterrante, profunda implicación de la población local en las ejecuciones masivas. Aparte del clásico ejemplo del joven lituano que acabó a golpes con muchos judíos en Kaunas, posando a continuación orgulloso en medio de los cadáveres, destaca el hecho de que en ocasiones les bastaba a los alemanes llamar a la “venganza” a los habitantes no judíos para desencadenar una terrible matanza. Por no hablar del reclutamiento de milicias y policías locales para la entusiasta colaboración con los Einsatzgruppen.
En fin, un libro impactante y que da muchísimo de sí, altamente recomendable para “amateurs” y conocedores.

27 de Octubre de 2005 a las 11:49 am
Un libro al que le tengo ganas desde hace tiempo. Por lo que cuentas muy recomendable.
Unas cuantas preguntas:
1- ¿ Se desarrolla todo en la Unión Soviética o es solo el comienzo en Polonia?
2- Estas unidades ¿a que arma pertenecían a la Werhmacht o a las Waffen SS?.
3- ¿ Como cuantifica ese millón de muertos?. Imagino que no habrá datos oficiales…. pero tal cantidad es para ser ” medida”.
4- ¿ Cuenta como formaban ideológica y militarmente a semejantes ” soldados”?
5- La “cooperación” con el Heer y las Waffen SS ¿ Como era?.
6- ¿ Profundiza en la conexión, lógica, entre ideología y la práctica de la guerra en el Este?
7- Bajo tu punto de vista: ¿ es achacable solo a estas unidades, y a los soldados alemanes en general, el hecho de que muchas matanzas fuesen llevadas a cabo por las poblaciones locales, eso sí, animados por los Einsatzgruppen?. ¿ Qué dice el autor?.
8- ¿ Qué dice del protocolo de Wannsee?.
9- Entiendo que su única misión estaba vinculada a la política racial y a la práctica de una guerra de tipo racial, sin tener misiones específicamente militares… ¿ no es así?.
…. se me ocurren más cosas pero iniciemos el diálogo por aqui…
un saludo y muy buena elección…
27 de Octubre de 2005 a las 11:52 am
Por cierto Richard: la foto muy buena…
27 de Octubre de 2005 a las 12:04 pm
Interesantísimas cuestiones, Nando. Entre esta tarde y mañana te las intento contestar. Si me retraso un pelo, perdona, pero es que estoy liadillo.
La foto muy buena, sí, pero creo que son elementos de la Wehrmacht, no de las SS.
Saludos.
27 de Octubre de 2005 a las 1:06 pm
Vaya por delante que soy de la opinión que tal y como se plantea la cuestón, esto es, el genocidio judio durante la segunda guerra mundial, no existió; si entendemos éste como una sistematización de ejecuciones planeadas con anterioridad, de un modo organizado, planeado y estudiado.
Las contradicciones son enormes…¿Cuando empezó tal plan?, ¿quién lo llevó a cabo?, ¿cómo se realizó?, ¿cuantos murieron?…
Al margen de las mentiras ya contrastadas -el último caso el del español que representaba a los internados en Mathausen, que da a pensar que si ha estado vertiendo todas esas patrañas durante tantos años y nadie ha dicho nada es para plantearse que nada de eso existió-, es que según quien nos cuenta la feria se nos narra de un modo u otro, contradiciéndose los métodos, las fechas y la cuantía -las calificaciones por las que en Nuremberg fueron ejecutados algunos jerarcas nazis a estas alturas no son admitidas por casi nadie-.
Ya lo del Cyclon B, está más que defenestrado (informe Leuchter) pero aun así se sigue oyendo esa antigua cantinela.
El libro en cuestión no lo he leido (lo haré), pero estoy más que seguro que pecará de las mismas inexactitudes y contradiciones. Al tiempo.
27 de Octubre de 2005 a las 5:32 pm
Hola a todos,
Tengo que deciros que espero con impaciencia que iniciéis el debate acerca de la "guerra racial", si es que se le puede llamar así, porque promete (la de cosas que aprendo en el trabajo, por cierto), aunque no sé hasta qué punto queréis entrar en el revisionismo de Calimero.
Antes de que os pongáis a ello, me gustaría hacer un comentario acerca de las motivaciones psicológicas que mencionaba Germánico en su post.
Dudo que una mayor educación lleve necesariamente a una conducta más pacífica. No es eso lo que nos dicen los hechos y no sé de qué experiencia se puede deducir tal cosa. El comportamiento sumiso ante el terror puede ser comprensible y humano como también lo sería su contrario, por otra parte- pero en este caso yo buscaría su causa en dos factores más concretos. El primero, la propia situación desesperada, de plena conciencia de que nada de lo que hagas puede cambiar tu suerte. Y el segundo y en mi opinión lo que resulta más interesante- en cómo el entorno puede culpabilizar a una persona hasta el punto de que desprecie su existencia. Esta sumisión, este entreguismo, que aunque igualmente humano no puede tener la misma valoración moral, siempre me ha resultado fascinante por lo incomprensible. Ejemplos no ya de resignación sino de abierta colaboración de la víctima con el verdugo los tenemos en el propio caso que plantea el libro, pero no creo que sean exclusivos de la mentalidad judía. Lo digo porque hay quien ha entrado por ahí.
En cualquier caso, no creo que esta actitud sea comparable ni comparta motivación psicológica alguna con la crueldad de los verdugos o, como entiendo que dice el autor, con la huida hacia delante de los soldados alemanes. Creo que la incongruencia que podamos ver en cada una ellas obedece a razones muy distintas. En el caso de los primeros, la ideología, o mejor dicho, las creencias, tienen una influencia decisiva. No me refiero ya al fanatismo, sino a creencias que todos tenemos, y que tienen una raíz más profunda que un mero modo de pensar o una opinión, que pueden cambiar con relativa facilidad. La deshumanización de los judíos y demás infrahombres permite que un médico asesine a una familia sin violar, en conciencia, el juramento hipocrático. Y en el caso de los segundos, más allá del resultado final de ambos comportamientos, no veo relación alguna entre sus causas.
Saludos.
27 de Octubre de 2005 a las 8:43 pm
Calimero, presupongo que tus intenciones son buenas, pero estás profundamente equivocado. El Holocausto existió tal y como es generalmente conocido, aunque la gente por lo común equivoca fases, modos y lugares. Está periodificado, se sabe quiénes actuaron, dónde y cómo. Hablando de los Einsatzgruppen, por ejemplo, se conservan las estadísticas de las “Aktion” enviadas por los jefes de los Einsatzkommandos a sus oficiales superiores, en los que se recogía el número y categoría “racial” de los asesinados. Estos partes se conservan a la disposición de los investigadores.
Otra cosa es poner en duda la culpabilidad única de los alemanes. Ahí sí te daría la razón. Pero el asunto de la existencia o no del Holocausto, está fuera de discusión.
¿A quiénes te refieres cuando hablas de los jerarcas ejecutados? Supongo que hablas del primer juicio de Nüremberg, el de Goering y compañía. Bien, el único ahorcado que fue posteriormente rehabilitado fue Jodl, en 1953 creo, por un Tribunal alemán. Jodl era, por asunción de la jerarquía, culpable de crímenes de guerra, al ser uno de los más altos cargos de la Wehrmacht responsable de los crímenes que se dieron al amparo de la Orden de los Comisarios, dada por Hitler y no sé si firmada por el propio Jodl o por Keitel, también ejecutado en Nüremberg. Esta orden disponía la ejecución inmediata de los sospechosos, militares o civiles, de pertenecer a las estructuras políticas comunistas. Fue el amparo legal de una inmensidad de tropelerías achacables directamente a la Wehrmacht.
En cuanto al Zyklon, por cada “informe Leuchter” que se presente, se pueden señalar cientos de textos que afirman lo contrario. Entre ellos, los testimonios de muchos SS supervivientes a la guerra. Date una vuelta por la página de Nizkar Project y lee en ella los testimonios de quienes declararon en Nüremberg al respecto.
En cuanto a de qué peca el libro, te aseguro que no es de falta de documentación.
27 de Octubre de 2005 a las 9:09 pm
Hola, Nando. Voy a ver si puede responder, brevemente, a tus preguntas.
1.- El libro se centra en la URSS, en Ucrania y los países bálticos, fundamentalmente, entre 1941 y finales de 1942.
2.- Estas unidades estaban encuadradas en las SS. Pero, al igual que las Waffen SS, tenían una entidad propia.
3.- Pues mira, la cuantificación está hecha a partir de la documentación de las “Aktion” ya citadas y mediante las declaraciones de los propios asesinos. Los alemanes, al entrar en un pueblo, una de las primeras cosas que hacían era reunir y censar a los judíos (”Todos los judíos, de cualquier edad”), lo que también ha ayudado posteriormente a conocer el número de asesinados.
4.- Como miembros de las SS, se les daba por adoctrinados. Aún así, se hacían cursos de “higiene racial” y cosas por el estilo, además de convivencias. En cuanto a la formación militar, el libro no explica demasiado, pero sería la habitual para todo SS: al menos tres meses de servicio en la Wehrmacht. Algunos ni eso, probablemente, dada su profesión de policías. En lo que sí se centra el libro es en el, digamos, “aprendizaje psicológico”, en la adaptación de la personalidad a esas conductas asesinas.
5.- Las Waffen SS estaban supeditadas, sobre el papel, al más alto oficial de la Wehrmacht de la región en que operaban, pero, por lo general, y dependiendo mucho de la personalidad y habilidad del alto mando en cuestión, actuaban con gran autonomía, cuando no en franca rebeldía. Rommel, por ejemplo, las tenía bastante metiditas en cintura. Claro que Francia no fue, ni de lejos, la URSS. ¿Te referías a esto en tu pregunta? Si en la cooperación, te refieres a asuntos criminales, también la hubo, desgraciadamente: por ejemplo, el mariscal von Reichenau, al mando del VI Ejército en Barbarossa, colaboró entusiásticamente en las ejecuciones de judíos. Y en este caso no estamos hablando de crímenes de guerra sino de genocidio puro y duro.
6.- Si te refieres al Lebensraum y al Plan General del Este, con sus soldados-granjeros, libres de judíos y con tontos eslavos que les sirvan como criados, sí, se ocupa por extenso del asunto.
7.- Rotundamente, no. El antisemitismo de la Europa Oriental llevaba siglos degenerando en sangrientos “pogromos”. Los alemanes, simplemente, supieron ver la situación y la aprovecharon. En el libro Vecinos, de J. Grantz (Crítica) puedes encontrar un terrible testimonio al respecto (aunque, en este caso, en Polonia).
8.- Cita su existencia, y lo explica muy por encima. Da por supuesto, en este caso, que el lector sabe de qué se le está hablando. ¿Estás interesado en él? Si es así, puedo hacerte llegar una copia.
9.- Hay una frase desoladora del historiador militar McLean, al respecto de la carencia de armamento pesado en los Einsatzgruppen: “Al fin y al cabo, la misión de los Einsatzkommandos era la ejecución, no el combate”. Con posterioridad a 1942, estos grupos irán asumiendo la lucha antipartisana lejos del frente. Pero no se acabarán los asesinatos masivos: ahí tenemos, como buena prueba de ello, al inefable Dirlewagner.
¡Arf, arf, arf! ¡Necesito agua! Je, je.
Si tienes más preguntas, yo encantado. Te dejo una referencia curiosa. Es el libro “Los últimos días de Adolf Hitler” (Robinbook), escrito por Michael Musmanno, uno de los jueces que se ocupó, precisamente, del juicio a los Einsatzgruppen.
Saludos.
27 de Octubre de 2005 a las 9:12 pm
Hola, Javier.
Hombre, la verdad es que no sé que decirte. Pero ciertamente, víctima o verdugo, todo es cuestión de aprendizaje. Fíjate, por ejemplo, en una cosa curiosa: la resistencia judía, que la hubo, tanto en guetos como en campos, sólo se produce a partir de una fase en que el exterminio estaba bastante adelantado. Hasta entonces, es prácticamente anecdótica. Sé que no te he contestado, y lo siento, pero es que yo tampoco tengo muy claro por qué se dan estas conductas.
Saludos.
27 de Octubre de 2005 a las 10:31 pm
Saludos a todos,
lo primero, “chapó” Germánico, menudo post bueno y menuda manera de contestar a todas las preguntas y comentarios. Vamos, que ni hecho a posta :-)
Lo segundo, decir que en cuanto a la cabecera, no sé si son de la Whermacht o de las SS, pero la encontré en una página que trataba sobre los Einsatzgrupen. La elegí, después de rechazar unas cuantas realmente duras e impactantes (haced la prueba de buscar “einsatzgruppen” en la sección de imágenes de google). En serio, me estaba poniendo fatal con esas imágenes y esta me resultó menos agresiva.
Lo tercero, a mí el tema de la psicología en este tipo de personas siempre me ha dado que pensar, teniendo mi propia teoría sobre cómo un pacífico profesor de lenguaje puede pasar a convertirse en un siniestro ejecutor de personas a sangre fría.
Pues bien, yo pienso que se debe a lo siguiente: una persona normal, con un arma, con la impunidad de que “en la guerra todo vale” y ante otro ser humano desprotegido que está a su merced (y hacia el que seguramente siente un odio -más que posiblemente, irracional-), se convierte automáticamente en un dios.
Es decir, la vida de un ser humano está enteramente a su disposición y es libre de decidir sobre si vive o muere, sobre cuál es el futuro de esa persona, cuál debe ser su destion… joder, esto es tener mucho poder… tanto, como decía antes, como para convertirte en un dios.
No sé si me sé explicar bien, pero creo que todo viene de eso, de un exceso de poder que hace que la gente sencilla y vulgar se transforme en otro tipo de persona. Es como (salvando las distancias, evindentemente) lo que le pasa a la gente que de repente se hace muy famosa, como los futbolistas: los oyes con 18 años diciendo que no van a cambiar, que seguiráan siendo gente normal, y 3 años después se han convertido en excéntricos personajes que están totalmente alejados de la realidad.
En fin, que se me va la cabeza por ahí, pero creo que al menos da que pensar. Ha pasado con los nazis, pero lo ves en cualquier conflicto bélico, ya sea en la guerra civil española, en la guerra de los Balcanes, en Vietnam o en &Aacuote;frica. Da igual, en todos esos conflictos siempre ves cantidad de casos de gente normal que se convierte en auténticos demonios… y sigo en mis trece, creo que es porque por un tiempo y en determinadas situaciones se convierten en dios.
Saludos y gracias de nuevo por el post y todo el resto de comentarios, una pasada.
Richar.
28 de Octubre de 2005 a las 11:19 am
Efectivamente, las fotografías que muestran los crímenes cometidos por los Einsatzgruppen son terroríficas. Pude ver el documental Broken Silence que muestra imágenes de archivo de la matanza de Baby Yar (Ucrania ), y las filmaciones no pueden ser mas espeluznantes. El asunto me interesó, y descubrí algunos enlaces en donde antiguos miembros de los Einsatzgruppen cuenta su experiencia. Creo que es la mejor forma de combatir el revisionismo, que los que lo hicieron, y todavía viven, lo cuenten. Existe un libro que recopila testimonios de miembros de los Einstazgruppen ” The Holocaust as seen by Its Perpetratos and Bystarders ” Ernst Klee
Sobre el tema de las conductas (que pregunta Javier), durante un tiempo reflexioné bastante sobre este tipo de comportamientos, y no sólo en el ámbito de Holocausto, sino en sociedades consideradas ” “normales”.
En el documental de Javier Corcuera ” La espalda del mundo ” se entrevista al responsable de las ejecuciones de la carcel Hunstville, Texas ( EEUU).
Ver a este señor hablar de su trabajo de una forma estrictamente laboral, ( sin carga moral alguna ), y sin ningún tipo de análisis personal (filosófico, ético, religioso, etc ) sobre lo que hace, me impresionó mucho. Descubrir que su trabajo (funcionario de prisiones ) es una profesión más dentro de una sociedad como cartero, taxista o médico, me desconcierta.¿Cómo es posible que un señor asesine ( en nombre del Estado ) y su vida sea normal ? . ¿ Se puede hacer vida familiar, levantarse cada mañana y descansar placidamente los domingos con semejante trabajo ? Siempre me pregunté lo mismo sobre Rudolf Franz Hoss.
Dentro de la bibliografía del Holocausto el libro de Zymunt Bauman “Modernidad y Holocausto ” analiza estos comportamientos a la perfección. En este libro se comenta el famoso estudio del psicólogo Stanley Milgram (sus comentarios no dejan indiferente );
” La noticia más aterradora que produjo el Holocausto, y lo que sabemos de los que lo llevaron a cabo, no fue lo probabilidad de que nos pudieran hacer “esto “, sino la idea de que también nosotros podíamos hacerlo. ”
Saludos, Lewis
28 de Octubre de 2005 a las 12:52 pm
El libro me lo voy a pillar… la edición de bolsillo.
Las respuestas resuelven mis dudas ( juraría haber leido que era solo sobre la ocupación de Polonia…. leí mal). En una me refería más a la relación entre los Einsatzgruppen y las dos armas de tierra: el Heer y las Waffen SS.
Lo que dices de las Aktion: entiendo que llevaban un registro pormenorizado de ejecuciones y no solo de judios censados…. esto es muy importante por la sencilla razón de que si se puede demostrar tal volumen de asesinatos, y a partir de informes ( o fuentes) pertenecientes a los mismos nazis, muchas zonas oscuras se podrían aclarar.
La cifra es espeluznante… y más el periodo de tiempo en que los asesinatos se llevaron a cabo.
Mis dudas se basaban sobre todo en lo que se dice de Auswitzch: que en poco más de dos años se asesinó a mas de millón y medio de personas… sé que puede resultar macabro y hasta blasfemo pero las cuentas no me salían… era imposible que un campo de exterminio llevase tal ritmo de ejecuciones masivas.
Me parece más creible que una unidad móvil, desplazándose y ocupando terreno pudiese alcanzar un grado mayor de “efectividad” en su labor de exterminio que un sitio fijo… y creo que podía matar muchísimo más.
Alguién dirá. ” que estupidez, a fin de cuentas se mataba a millares”… de acuerdo, pero creo que se debería precisar más.
Por lo que cuentas, la idea que se va apoderando de mí es que el genocidio estuvo más vinculado al empleo de esas unidades sobre el terreno, con la colaboración de poblaciones locales, que a los campos.
No encuentro lógica alguna en meter a millares de judios en campos para matarlos cuando era más fácil asesinarlos como se hizo durante el avance hacía el Este.
No sé, me da la impresión de que, tal vez, se magnificó la existencia de los campos, era más terrible presentar la existencia de auténticas fábricas de matar que algo más ” asumible” como las ejecuciones en masa. Resulta más horroroso pensar en la posiblilidad de poner en marcha todo un proceso de asesinatos en un solo lugar, siguiendo todo un proceso como si se tratase de una cadena de montaje o de un gran matadero, que las ejecuciones, metódicas y selectivas de estos grupos.
Yo no niego que en todos los campos se matase, pero lo que pongo en duda que se matase principalmente según el “tipo” que todos conocemos: duchas, gas, hornos….
Y sé que todo esto puede molestar, pero yo en ningún momento, y aquí me justifico, niego la existencia del Genocidio ( y prefiero esta palabra a la de Holocausto… por todas las connotaciones religiosas que tiene).
Por partes:
Hay muchísimas “zonas oscuras” ( o “grises” como la película sobre los Sonnerkommandos- no sé si escribe así-).
A mi me mosquea terriblemente que no se conserve niguna orden que pusiese en marcha un proyecto de exterminio tan brutal como el de los Campos. Me cuadra perfectamente lo que cuentas del libro, Germánico, unidades pseudomilitares que tenían como misión seleccionar y asesinar. Y por lo que dices está perfectamente documentado.
De los campos… ¿ qué hay?… los testimonios de los supervivientes…. que yo no pongo en duda pero que tienen un valor histórico circunstancial. Si se dice que existían duchas en donde se gaseaba yo me lo creo…. pero de ahí a derivar todo un proceso de exterminio que sigue esas pautas… el salto me parece totalmente cualitativo. Y es ahi donde entra la búsqueda de la famosa orden o lo que sea… algo que demuestre, como tu bien ejemplificas con las Aktion, que todo ese proceso se diseñó, se puso en marcha y se ratificó.
Ante esto se nos ha dicho tres cosas:
1- Todas la órdenes fueron destruidas por los propios nazis… con lo que jamás sabremos exactamente como se planificó todo. Pero claro ¿alguien certificó o vio o lo que se destruyó?…. rotundamente no.
2- Las órdenes eran verbales, siguiendo un proceso tan ambiguo como volátil.
Yo esto no me lo creo de ninguna manera…. un exterminio tan masivo y cualitativamente tan brutal debería quedar reflejado en algún lado. Esa disposición a matar y a poner en marcha tal plan exigen un tipo de decisiones tomadas desde arriba, y no estoy exculpando a Hitler de nada, perfectamente reguladas a través de órdenes firmadas. Que demostrarían no solo la autoría de los crímenes sino la existencia de todo un proyecto, planificado, de exterminio en masa.
3. El Protocolo de Wannsee.
Cualquiera que lo haya leido estará conmigo en que el texto tan solo hace un recuento de los millones de judios que hay en Europa, el dasarrollo de un plan de traslados hacia el Este y las medidas que se adoptarán frente a los matrimonios, me parece, mixtos,…. de exterminio, o utilizando cualquier eufemismo, no se dice nada.
Se habla de “solución final” pero refiriéndose a ese proyecto de traslados y establecimientos en el Este. La equivalencia “Solución final=Exterminio” la he leido bajo la interpretación del historiador de turno. El texto no dice más. Hay tan solo una breve alusión a las condiciones duras de los trabajos que tendrían que realizar os judios y que seleccionarían naturalmente a los más fuertes. Luego se hace referencia a medidas, no explícitas, que se deberían tomar para evitar su propagación… quedando a la libre interpretación del lector, el puro exterminio, la eugenesia… o la combinación de ambas.
Es este el único comentario al que podemos agarrarnos… pero es muy débil.
Tal vez lo mejor sea creer en lo primero, la destrucción de todo las pruebas que podían incriminarlos directamente… pero, lamentablemente no hay, ó no ha quedado, nada más.
A Calimero le digo que negar el Genocidio es negar algo espeluznantemente evidente, y segun lo que cuenta Germánico, el modelo de los Einsatzgruppen demuestra que era sistemático y planificado.
…. ah! y que nos cuente esos famosos informes que yo no veo por ningun lado….
… sobre la guerra racial me “enrroco” otro día.
28 de Octubre de 2005 a las 1:42 pm
Hola, Nando.
En Auschwitz se calculan alrededor de un millón y medio de asesinados. Las cifras se basan en los registros del campo (incompletos) y en los informes de Eichmann a Berlín, más puntillosos y completos. Como anécdota, te contaré que Höss, el comandante del campo, creía haber eliminado a más de dos millones. Ls cifras exactas del Holocausto jamás se conocerán.
En cuanto al exterminio por Einsatzgruppen o en los campos, son fases diferentes. La matanza en masa de los campos de la muerte no se inicia hasta 1942, año en que los Einsatzgruppen se reconvierten en fuerzas anti-partisanas. La mayor o menor efectividad de los batallones de la muerte vs campos de exterminio, ha de medirse, sobre todo, en la facilidad para deshacerse de los cadáveres y la posibilidad de aprovechar, para el esfuerzo de guerra, a una parte de los presos como mano de obra. Las ventajas de los campos son obvias. Por ello se crearon las cámaras y los hornos, y por ello también estaban allí instaladas plantas de empresas como Thyssen, IG Farben, y tantas otras. Y no se aprovechaban sólo para la producción bélica: los empresarios contrataban trabajadores esclavos a las SS mediante el pago de las tarifas ofialmente establecidas. De todo ello constan los registros oficiales.
Y, perdona, el resto te lo contestaré esta tarde, que tengo lío en la “ofi”. ¡Otra forma de exterminio! (perdón por el humor negro). Sólo quiero aclarar una cosa: el Holocausto, en sus diferentes formas y periodos, está absolutamente documentado.
Saludos.
28 de Octubre de 2005 a las 7:49 pm
¡Seguimos, Nando!
Sí se conservan órdenes del Holocausto. De hecho, el “Plan Heydrich”, que pone en marcha el exterminio en los campos, está perfectamente documentado. También se conservan muchas de las estadísticas enviadas por la Administración de los campos a Berlín, así como órdenes escritas de Himmler y otros jerifaltes. Se conserva además un documento, el único que vincula a Hitler por escrito al Holocausto, en el que este da una orden sobre la Solución Final al “fiel Heinrich” (Himmler). En cuanto a de quién partieron las órdenes, está claro: en Alemania no pasaba nada de lo que no se enterara o que no fuera ordenado por el “Fui”, como diría Chaplin. Lo que iba a suceder con los judíos está perfectamente descrito en el “Mein Kampf” (plomazo de libro, por cierto), y en muchos de los discursos y órdenes de Hitler de antes de la guerra: las Leyes de Nüremberg, la expulsión de los judíos de la vida económica y académica, etc. En cuanto a sus palabras, nunca está de más recordar una frase de un discurso suyo de poco antes de la guerra, que repitió en diversas ocasiones: “Si los judíos desencadenan una nueva guerra mundial, será la última que hagan”. Hitler no sólo sabía lo que pasaba (es imposible que semejante infraestructura le pasara desapercibida, y menos en tiempos de guerra) sino que lo ordenó. Y, como era habitual en él, dejó que sus colaboradores se ocuparan del asunto. Acerca de su forma de gobernar, leed a Kershaw. Seguro que, quien no lo haya hecho, se lleva una sorpresa.
Hablas de la posible existencia de un salto cualitativo en las formas de exterminio. Efectivamente, lo hubo. Siempre estuvo presente en la mente y escritos de la Alta Administración nazi. Y el salto se dio en 1942, como hemos comentado. ¿Por qué entonces y no antes? Pues, probablemente, porque la entrada de EE.UU. en la guerra y la efectiva ofensiva de invierno del Ejército Rojo hizo ver a Hitler que iba a perder la guerra
Hablemos de testimonios. Son abundantísimos y estremecedores. Testigos, verdugos, víctimas que sobrevivieron,… Por Auschwitz, entre otras especies menos agradables, circulaban trabajadores libres, a sueldo de los alemanes, que entraban y salían de los campos todos los días (Auschwitz era un enorme complejo de muchos campos y subcampos, no todos de exterminio) y que vieron cosas “mú raras”. Por otra parte, cualquier libro medianamente serio sobre este asunto te remitirá (como hace este) a las declaraciones de víctimas y testigos sobre los sitemas de exterminio del campo. Tenemos también las actas de los muchos juicios de Nüremberg y otros de posguerra. Y un documento excepcional y relativamente reciente, que es la causa de la Fiscalía de Alemania Occidental contra Mengele en, creo, 1983. Este documento es accesible por internet; yo lo he visto (¡pero no lo grabé, Dios!)
28 de Octubre de 2005 a las 7:58 pm
Abusando de vuestra paciencia, continúo.
Algunos supervivientes nos han dejado su memoria por escrito. Entre ellos, Primo Levy, italiano y judío, a quien se debe la obra “Trilogía de Auschwitz”. En ella, el autor, un hombre obviamente marcado por este asunto durante toda su vida, hace una reflexión que a mí se me quedó también grabada cuando la leí. Es algo así: “No existen auténticos testigos de Auschwitz, ya que estos fueron los que hicieron el viaje completo, los que murieron hacinados en las cámaras de gas”. Joder, a estas alturas y se me siguen poniendo las “cagnes” de gallina. La frase original es bbastante mejor que la que yo he puesto aquí, pero el sentido es este.
Los tres puntos siguientes de tu, por otra parte lúcida, exposición creo que ya han sido contestados. Y, efectivamente, el Protocolo de Wannsee no hace una referencia explícita al Holocausto, pero los testimonios de los supervivientes de esa reunión capturados tras la guerra, manifestaron que sí se habló de él, de manera cruda, sobre todo por parte de Heydrich y Müller. Los Protocolos deben ser estudiados junto a otros textos (como siempre en Historia, por otra parte) para tener una idea más o menos real del asunto.
Bueno, le toca disparar a otro. Yo, por mi parte, me lo estoy pasando muy bien (si es que semejante incongruencia es perdonable).
Saludos.
28 de Octubre de 2005 a las 8:42 pm
Saludos Germánico, desde luego que puedes abusar de nuestra paciencia, al menos de la mía, para hacer exposiciones de semejante profundidad. Madre mía, si es que estoy por hacer un “copy-paste” y guardármelo para algún trabajo de la carrera :-)
Un saludo,
Richar.
PD. Y viendo que en este post te sales, ¿qué te parece mi interpretación de la psicología de los ejecutores? (es que nadie ha dicho nada y me he sentido muuuuu triste… snif, snif).
28 de Octubre de 2005 a las 9:42 pm
Richar, yo es que en asuntos psicológicos cojeo como un pato. Pero creo que tienes razón. Y si quieres usar lo expuesto, yo encantado: eres tú quien se arriesga, je, je.
Saludos.
29 de Octubre de 2005 a las 12:17 am
Germánico, no olvides el documento de Kurt Prufer ( empleado de Topf and Sons ),( los fabricantes de los hornos crematorios) en donde se indica que la cremación de 80.000 personas por mes no era suficiente para las “necesidades”de Auschwitz, ( según le comunicaron los militares alemanes ).
La idea de aumentar considerablemente esta cifra ya rondaba por la cabeza de los responsables de Auschwitz en 1942, ¿ Qué cifra alcanzaron en 1944?.
El original y la traducción del documento;
http://holocaust-history.org/auschwitz/topf/
Saludos, Lewis
29 de Octubre de 2005 a las 3:19 am
Exactamente. ¿Recuerdas, o conoces, el caso en que un seguro de responsabilidad de las cámaras, tuvo que actuar porque no funcionaron? Indemnizaron a las SS. Put* política de mercado.
Dejo un enlace de los españoles muertos en Mauthaussen:
http://www.ceibm.org/defmauth.html
Igual alguien se atreve a decir que esto es un cuento.
Saludos, amigos.
29 de Octubre de 2005 a las 12:53 pm
Muy buenas Germánico:
Evidentemente este tema (como todos los demás) se ven limitados al debate en u espacio tan estrecho como este…sería para sentarse y hablar. Pero bueno.
Hablas que “está demostrado que el holocausto existió”. Tal “evidencia” (y es a lo que refiero) es continuamente contradictoria. Las fases, modos y lugares”, se han ido modificando con el corren de los años. si bien al principio -por ejemplo- se hablaba de unas cifras alucinantes, de monstruosidades -del tipo de hacer lámparas co piel humana-, etc , etc…ahora se esbozan otras historias. Pero de igual modo al hacerlo de los lugares. según les venga la feria se habla de tal campo de concentración o de exterminio sin que exista un criterio fijo (aunque claro siempre nos quedara el icono polaco-.
De lo de los crímenes de guerra…¡hay que ser hipócrita!….¿quien cometió más crimenes de guerra?, ¿quienes empezaron a cometerlos?. En fi.
Acerca del informe Leuchter…no es (como dices) que a cada tal informe se opongan otras pruebas en sentido contrario. Evidentemente esto no es as´, pues si admitimos la veracidad de dicho trabajo,(y así fue admitido por el tribunal de la Corte suprema del estado de Nueva York) , todo el holocausto queda a la altura del betún.
Una cuestión: porque existiendo todo tipo de documentación antismita (decretos que regulaban desde la confiscación de radios hasta dónde podía o no ir los judios), no existe nada que pruebe la orden de comenzar un plan de esa talla?.
29 de Octubre de 2005 a las 3:31 pm
Hola, Calimero.
Sí existen esas órdenes; las he citado antes. Son las correspondientes al Plan Heydrich o Reinhard. Puedes encontrar la documentación en cualquier libro dedicado al Holocausto. Y están las estadísticas oficiales de los propios alemanes, que se conservan en gran número en diferentes archivos públicos. Luego están los testigos, los peritos, las fotos, etc.
En cuanto a las contradicciones de las que hablas, tienes razón. Hasta hace muy poco, digamos que a partir de los sesenta, no se había hecho un estudio sistemático de esta asunto. Mientras los especialistas no estudiaron y clasificaron la documentación, y explicaron a partir de ahí lo sucedido, el Holocausto era materia de charla de gente que no conocía realmente el asunto. De ahí las confusiones. Y es un desconocimiento que se sigue dando en la actualidad, ya que todo el mundo da por supuesto que todos los campos eran de exterminio; que los batallones de la muerte son contemporáneos a las cámaras; etc. En fin, nada nuevo: en la Historia nos encontramos siempre con este tipo de ignorancia.
¿Crímenes de guerra? Abundantes y por ambos lados. Pero ganan los alemanes por una terrible ventaja, seguidos de cerca por los soviéticos.
Bueno, Calimero, creo que discutes de buena fe. Pero negar el Holocausto es negar la memoria de quienes sufrieron un destino atroz, más de seis millones de personas: judíos, prisioneros soviéticos, gitanos, homosexuales,… Para mí, es como matarlos espiritualmente, una y otra vez.
Saludos.
29 de Octubre de 2005 a las 3:34 pm
Por cierto, no sé qué habrás leído al respecto del Holocausto. Te recomiendo un libro, muy ameno y bien documentado: “Auschwitz”, de Laurence Rees (Crítica). Pese al título, estudia todos los ámbitos del genocidio. Y no deja nada bien, por cierto, a países como Francia y Gran Bretaña.
Saludos.
7 de Noviembre de 2005 a las 12:38 pm
A la atención de Germánico:
Antes de nada quisiera volver a remarcar que este ámbito, (este espacio en la red), por las limitaciones que obviamente tiene, no es el más propicio para discutir un tema de este calado; máxime porque, cuando por mi parte, no dispongo de tiempo ni de posibilidad para estar conectado a Internet con gran asiduidad. Pero con todo, lo que no puedo es dejar pasar por alto el reto de rebatirte tus opiniones acerca de todo esto.
Primeramente decirte que efectivamente, sí que he leído largo y tendido sobre el Tercer Reich en general y sobre el holocausto en particular, lo suficiente al menos como para conocer en profundidad el tema que nos ocupa; por no mencionar aunque sea de pasada que he tenido la oportunidad de conocer personalmente cosa por la que me siento un privilegiado- a personajes protagonistas de la guerra 1939-1945, o refutados conocedores de la materia que nos ocupa, tales como: Thies Christophersen, (jefe de sección de Auschwitz), Robert Faurisson (profesor de la universidad de la Sobonne), David Irving (historiador), Heinz Mazakarini (comandante de la Wehrmacht), Gerd Honsik, la penúltima secretaria de Hitler (de la cual no recuerdo ahora su nombre) o León Degrelle (general de las Waffen-SS, y amigo personal de Hitler). Con todos he podido hablar, en mayor o menor medida, en una cena o en ambiente distendido, sin que existiese después de tanto tiempo, intencionalidad de mentir y todos llegaron a la misma conclusión: que el holocausto no existió, que no pude ser, al menos del modo y manera que nos han contado. Y todo esto lo digo sin ningún ánimo de petulancia, sin pensar en que ello me de más razón o menos, si no simplemente pretendiendo dejar bien claro mi interés por el tema, y desde luego mi conocimiento que va, como es obvio, más allá del mero conocimiento bibliográfico.
Las "pruebas" que aludes son de todos conocidos; y como tales (así se procede en un juicio) han de ser calificadas una a una, ver cuales pueden tener un mínimo de validez y cuales no, desestimar aquellos testimonios que carezcan de un mínimo de credibilidad, que sean coherentes, y, en conclusión que sean demostradas.
Con respecto a los testimonios. El mismo número de testigos aseguran en uno y otro sentido una cosa u otra; que (por ejemplo) existieron las cámaras de gas. Y me refiero a testimonios de judíos en concreto, o internos en general, que estuvieron allí (y te remito a Paul Rassiniere, miembro de la resistencia francesa "inquilino" de Buchenwald y a sus libros La mentira de Ulises o El drama de los judíos europeos; en donde niega el holocausto). No pretendo extenderme, pero¿Por qué a este señor se le ha negado el pan y la sal, y al presidente de amigos Mathausen sí, sí ese que hace dos meses después de ¡treinta! años de dar el coñazo con lacrimógenas historietas y haber cobrado pingües dineros se descubrió que ni siquiera había estado allí- se le han abierto todas las puertas?.
Hablas de órdenes dadas¿qué órdenes?. Ya, ya, las que aparecen el libro. Mira, si las tan traídas órdenes son las referentes a la conferencia de WanseeSimplemente no hay nada, pues todo esa trama se sustenta en una mala traducción de la manida "solución final". Te sugiero que vayas a las fuentes originales (en alemán) en donde en ningún momento se dice que se les tuviera que matar, aniquilar, exterminar, ni nada parecido. De no ser estas las famosas órdenessería mejor que acudieses raudo y veloz a cobrar la suma de un millón de dólares que en el estado de Washinton se halla depositado en un banco a quienes puedan demostrar tales órdenes.
Por no hacer esto mucho más cansino, intentaré ir resumiendo.
Mira, simplemente no existió el holocausto, no hubo un plan preconcebido por el cual se diera muerte a tantos o cuantos judíos de un modo u otro. La cuestión es mucho más simple que todo esto. Se les internó, se les hizo trabajar hasta la extenuación y como producto de esto (amén del rígido racionamiento, o las epidemias) murieron. Lo demás flatus vocis, palabras, palabras, palabrasbueno, y dinero, mucho dinero (que mejor libro para ver todo ello que La industria del holocausto, escrito en el 2001 por varios judíos que sí estuvieron en campos de concentración no como nuestro amigo de Mathausen- y que cuentan la verdad de lo sucedido y quién se forra con todo ello).
Lo que no es de recibo es que las pruebas con las que en 1945 se enjuició a unos señores y les llevaron a la horca, se condenó a todo un pueblo y sirvió para demonizar a una ideología, vayan mutando cual crisálida, en función de que dichas "pruebas" vayan siendo tiradas por tierra. En un principio eran los hornos crematorios, la obtención de jabón con la grasa (no es coña), no sé cuantas historietas acerca de la piel humana, el ciclón B. Todo a la altura del betún en el año 2005. Pero claro, aquí se parte de un apriorismo: el holocausto ha tenido que existir y, aunque se demuestre lo contrario de cada una de las pruebas que se vayan esbozando, ya irán apareciendo otras, ya se crearán otras tantas como muestra te mando un botón tan suculento como el de Ana Frank, da igual que se haya publicado y con ¡sentencia judicial!, que el autor no es la niña y que por tanto todo es un montaje. Siendo todo lo del libro mentira, continúa siendo de lectura obligatoria en medio mundo-. Y es que, el holocausto da mucho juego. Para empezar la justificación del estado de Israel (sin ello no hubiera sido posible), para continuar la imposibilidad de que pueda volver a formarse ningún partido político que se le parezca y, entre otras cosas, justificar todas las atrocidades, tanto de las democracias como del comunismo (que por cierto mencionas que contabilizando los crímenes de unos y otros, ganaban los alemanes; en fin huelga decir nada al respecto, o habrá que recordar que el marxismo ha matado a ¡cien millones de personas!, o que solamente el bombardeo de Dresde suma casi la práctica totalidad de muertos de los bombardeos alemanes, por no mencionar las bombas atómicas).
Son muchas cosas sobre las que podríamos hablar, (los fotomontajes encargados a Hitchcock y reconocidos por él mismo-; la imposibilidad física de la utilización de las cámaras de gas del modo y manera imputado; o el número de muertos), pero repito que este no es el mejor lugar.
Como decía por ahí antes, ¿porqué existiendo todo tipo de legislación antisemita (de todo tipo, desde la incautación de radios al acceso a las barberías, no existe un documento donde se den las órdenes de exterminio? (Wansee, no es nada); una orden de ese calado, ¿no exigiría mucho más que eso?. Cuando vas a un campo de concentración, y así te lo enseñan, existen unos libros de entrada (siendo alemanes imagínate lo detallado que son, en él figuran desde la altura, el peso o el color de ojos del interno), en donde figuran además si así corresponde- la causa de la muerte y cuando fueron fusilados no aparece otra cosa ¿qué les hubiera impedido poner como causa de la muerte el gastamiento?. Siendo los judíos mano de obra esclava ¿por qué iban a matarlos?; en un momento en el que escaseaba la mano de obra a nadie se le hubiera ocurrido tal cosa (ni los sudistas mataban negros, ni a nadie se le ocurre romper su tractor). Si el informe Leuchter es verídico (como así fue tomado por la corte suprema del estado de Nueva York) ¿porqué se admite lo contrario?. Al fin y al cabo ¿porqué lo que tu dices es lo oficialmente admitido cuando existen multitud de pruebas que demuestran lo contrario, y lo que digo yo está penado por el código penal con cárcel? -sí si, negar el holocausto es delito). Solamente eso te debería dar a pensar.
7 de Noviembre de 2005 a las 12:44 pm
El boton de muestra de Ana Frank, está aquí. Y esto me recuerda aquel documental de Jesee Owens (el famoso medallista olímpico de Berlín 36), en donde el entrevistador le presentaba como el hombre que humilló a Hitler, a lo que el no cejaba en poner énfasis de que él no humilló a nadie, que se limitó a competir y que todo lo que después se ha contado ha sido malinterpretado (por no hablar del verdadero racismo que sufrió con su propio equipo deportivo democrático-norteamericano). Al final dió igual, era lo mismo que el propio interesado dijese lo que dijese: era el hombre que humilló a Hitler. Así que me veo como el propio Jessee, demostrando con datos las cosas, aportando datos, cifras, y nombres (que así se hacen las cosas y no por el viejo método de la rumerología), y luchando contra molinos de viento, que en esta ocasión es el lavado de cerebro entorno a este tema. Ahí va.
A la atención de Germánico:
Antes de nada quisiera volver a remarcar que este ámbito, (este espacio en la red), por las limitaciones que obviamente tiene, no es el más propicio para discutir un tema de este calado; máxime porque, cuando por mi parte, no dispongo de tiempo ni de posibilidad para estar conectado a Internet con gran asiduidad. Pero con todo, lo que no puedo es dejar pasar por alto el reto de rebatirte tus opiniones acerca de todo esto.
Primeramente decirte que efectivamente, sí que he leído largo y tendido sobre el Tercer Reich en general y sobre el holocausto en particular, lo suficiente al menos como para conocer en profundidad el tema que nos ocupa; por no mencionar aunque sea de pasada que he tenido la oportunidad de conocer personalmente cosa por la que me siento un privilegiado- a personajes protagonistas de la guerra 1939-1945, o refutados conocedores de la materia que nos ocupa, tales como: Thies Christophersen, (jefe de sección de Auschwitz), Robert Faurisson (profesor de la universidad de la Sobonne), David Irving (historiador), Heinz Mazakarini (comandante de la Wehrmacht), Gerd Honsik, la penúltima secretaria de Hitler (de la cual no recuerdo ahora su nombre) o León Degrelle (general de las Waffen-SS, y amigo personal de Hitler). Con todos he podido hablar, en mayor o menor medida, en una cena o en ambiente distendido, sin que existiese después de tanto tiempo, intencionalidad de mentir y todos llegaron a la misma conclusión: que el holocausto no existió, que no pude ser, al menos del modo y manera que nos han contado. Y todo esto lo digo sin ningún ánimo de petulancia, sin pensar en que ello me de más razón o menos, si no simplemente pretendiendo dejar bien claro mi interés por el tema, y desde luego mi conocimiento que va, como es obvio, más allá del mero conocimiento bibliográfico.
Las "pruebas" que aludes son de todos conocidos; y como tales (así se procede en un juicio) han de ser calificadas una a una, ver cuales pueden tener un mínimo de validez y cuales no, desestimar aquellos testimonios que carezcan de un mínimo de credibilidad, que sean coherentes, y, en conclusión que sean demostradas.
Con respecto a los testimonios. El mismo número de testigos aseguran en uno y otro sentido una cosa u otra; que (por ejemplo) existieron las cámaras de gas. Y me refiero a testimonios de judíos en concreto, o internos en general, que estuvieron allí (y te remito a Paul Rassiniere, miembro de la resistencia francesa "inquilino" de Buchenwald y a sus libros La mentira de Ulises o El drama de los judíos europeos; en donde niega el holocausto). No pretendo extenderme, pero ¿Por qué a este señor se le ha negado el pan y la sal, y al presidente de amigos Mathausen sí, sí ese que hace dos meses después de ¡treinta! años de dar el coñazo con lacrimógenas historietas y haber cobrado pingües dineros se descubrió que ni siquiera había estado allí- se le han abierto todas las puertas?.
Hablas de órdenes dadas¿qué órdenes?. Ya, ya, las que aparecen el libro. Mira, si las tan traídas órdenes son las referentes a la conferencia de WanseeSimplemente no hay nada, pues todo esa trama se sustenta en una mala traducción de la manida "solución final". Te sugiero que vayas a las fuentes originales (en alemán) en donde en ningún momento se dice que se les tuviera que matar, aniquilar, exterminar, ni nada parecido. De no ser estas las famosas órdenessería mejor que acudieses raudo y veloz a cobrar la suma de un millón de dólares que en el estado de Washinton se halla depositado en un banco a quienes puedan demostrar tales órdenes.
Por no hacer esto mucho más cansino, intentaré ir resumiendo.
Mira, simplemente no existió el holocausto, no hubo un plan preconcebido por el cual se diera muerte a tantos o cuantos judíos de un modo u otro. La cuestión es mucho más simple que todo esto. Se les internó, se les hizo trabajar hasta la extenuación y como producto de esto (amén del rígido racionamiento, o las epidemias) murieron. Lo demás flatus vocis, palabras, palabras, palabrasbueno, y dinero, mucho dinero (que mejor libro para ver todo ello que La industria del holocausto, escrito en el 2001 por varios judíos que sí estuvieron en campos de concentración no como nuestro amigo de Mathausen- y que cuentan la verdad de lo sucedido y quién se forra con todo ello).
Lo que no es de recibo es que las pruebas con las que en 1945 se enjuició a unos señores y les llevaron a la horca, se condenó a todo un pueblo y sirvió para demonizar a una ideología, vayan mutando cual crisálida, en función de que dichas "pruebas" vayan siendo tiradas por tierra. En un principio eran los hornos crematorios, la obtención de jabón con la grasa (no es coña), no sé cuantas historietas acerca de la piel humana, el ciclón B. Todo a la altura del betún en el año 2005. Pero claro, aquí se parte de un apriorismo: el holocausto ha tenido que existir y, aunque se demuestre lo contrario de cada una de las pruebas que se vayan esbozando, ya irán apareciendo otras, ya se crearán otras tantas como muestra te mando un botón tan suculento como el de Ana Frank, da igual que se haya publicado y con ¡sentencia judicial!, que el autor no es la niña y que por tanto todo es un montaje. Siendo todo lo del libro mentira, continúa siendo de lectura obligatoria en medio mundo-. Y es que, el holocausto da mucho juego. Para empezar la justificación del estado de Israel (sin ello no hubiera sido posible), para continuar la imposibilidad de que pueda volver a formarse ningún partido político que se le parezca y, entre otras cosas, justificar todas las atrocidades, tanto de las democracias como del comunismo (que por cierto mencionas que contabilizando los crímenes de unos y otros, ganaban los alemanes; en fin huelga decir nada al respecto, o habrá que recordar que el marxismo ha matado a ¡cien millones de personas!, o que solamente el bombardeo de Dresde suma casi la práctica totalidad de muertos de los bombardeos alemanes, por no mencionar las bombas atómicas).
Son muchas cosas sobre las que podríamos hablar, (los fotomontajes encargados a Hitchcock y reconocidos por él mismo-; la imposibilidad física de la utilización de las cámaras de gas del modo y manera imputado; o el número de muertos), pero repito que este no es el mejor lugar.
Como decía por ahí antes, ¿porqué existiendo todo tipo de legislación antisemita (de todo tipo, desde la incautación de radios al acceso a las barberías, no existe un documento donde se den las órdenes de exterminio? (Wansee, no es nada); una orden de ese calado, ¿no exigiría mucho más que eso?. Cuando vas a un campo de concentración, y así te lo enseñan, existen unos libros de entrada (siendo alemanes imagínate lo detallado que son, en él figuran desde la altura, el peso o el color de ojos del interno), en donde figuran además si así corresponde- la causa de la muerte y cuando fueron fusilados no aparece otra cosa ¿qué les hubiera impedido poner como causa de la muerte el gastamiento?. Siendo los judíos mano de obra esclava ¿por qué iban a matarlos?; en un momento en el que escaseaba la mano de obraa nadie se le hubiera ocurrido tal cosa (ni los sudistas mataban negros, ni a nadie se le ocurre romper su tractor). Si el informe Leuchter es verídico (como así fue tomado por la corte suprema del estado de Nueva York) ¿porqué se admite lo contrario?. Al fin y al cabo¿porqué lo que tu dices es lo oficialmente admitido cuando existen multitud de pruebas que demuestran lo contrario, y lo que digo yo está penado por el código penal con cárcel? -sí si, negar el holocausto es delito). Solamente eso te debería dar a pensar.
7 de Noviembre de 2005 a las 12:51 pm
El boton de muestra de Ana Frank, está aquí. Y esto me recuerda aquel documental de Jesee Owens (el famoso medallista olímpico de Berlín 36), en donde el entrevistador le presentaba como el hombre que humilló a Hitler, a lo que el no cejaba en poner énfasis de que él no humilló a nadie, que se limitó a competir y que todo lo que después se ha contado ha sido malinterpretado (por no hablar del verdadero racismo que sufrió con su propio equipo deportivo democrático-norteamericano). Al final dió igual, era lo mismo que el propio interesado dijese lo que dijese: era el hombre que humilló a Hitler. Así que me veo como el propio Jessee, demostrando con datos las cosas, aportando datos, cifras, y nombres (que así se hacen las cosas y no por el viejo método de la rumerología), y luchando contra molinos de viento, que en esta ocasión es el lavado de cerebro entorno a este tema. Ahí va.
El autor del libro es Meyer Levin y no la tal Ana. así consta en la oficina del condado de Nueva York con el número 2241-1956 y también en el New York Supplement II, serie 170 y en el 5 II, serie 181. Otto Frank (el padre) apeló y todo terminó en un arreglo pecuniario. La sentencia fue del juez Samuel L. Coleman.
7 de Noviembre de 2005 a las 1:35 pm
Calimero: quieres decir que el libro no es de Ana Frank y que por tanto todo es mentira… ¿no es así?.
Aún así no veo grandes argumentos que desenmascaren la no existencia del genocidio… hablas a partir de detalles y anécdotas.
Me leí el informe Leuchter, o como se diga, desconozco de donde salió y como salió ( siempre hay que verificar la fiabilidad de las ” fuentes”) pero si es cierto lo que dice parece que derribaría lo que es la guinda del genocidio, El Horror de los horrores: duchas, gas…
De la misma manera yo tengo también que dar crédito a los testimonios de las cuadrillas de judios que se dedicaban a sacar a los muertos de las duchas…
… ¿ Estaban muertos porque habían sido gaseados o morían debido a otro tipo de causas, aplastamientos, falta de aire….?
…. independientemente de duchas con gas o sin gas eso fue un genocidio en toda regla.
Y Germánico lo está demostrando.
Si se dice que no hay tales órdenes como es que existe, y estará documentado, ese plan Heydrich?
Tal vez no exista una orden precisa que pusiese en marcha el exterminio en las duchas porque tal vez tal informe Leuchter sea cierto pero ¿ que pasa con todo lo demás? Gérmanico ha explicado muy bien el caso de los Einsatzgruppen, e insisto, la forma más fácil de matar. Los campos están perfectamente documentados… y morían como chinches… “¿ en las duchas?”… a mi me dan ganas de decir lo que he oido decir ya a tanta gente… ” y qué más dá!!!!”
…. que se pueda demostrar y, por tanto, negar el exterminio en las duchas no invalida para nada el resto de los casos….
Me dá la impresión de que todo el revisionismo se ha basado en ese ” detalle” de las duchas, ciertamente controvertido, pero de lo demás no se dice nada.
…. joder: si esto no es un genocidio que venga el diablo y lo vea…
8 de Noviembre de 2005 a las 6:15 pm
Saludos a todos.
Calimero, yo también voy mal de tiempo: se me ha j*dido el ordenador de casa. Y desde la oficina, pues… como que no es plan. Pero bueno, algo puedo contestar.
No te ofendas, pero el testimonio de Degrelle (conspicuo SS) y el de un jefe de sección de Auschwitz, no me merece la más mínima credibilidad. En cuanto a David Irving, tiene un libro fundamental para el conocimiento del conflicto: “La guerra de Hitler”. Sin embargo, sus declaraciones (ojo: no investigaciones) sobre el holocausto son absolutamente cuestionables, y, no estoy seguro, pero creo que él mismo ha rectificado su postura negacionista. Postura en la cual el único autor, por cierto, al que siempre se cita es al tal Irving, dado que es el único, repito, el único autor conocido (entre los centenares de estudiosos que tiena esta época) que cuestiona el holocausto.
Pruebas. Bien. Las ya citadas, más los informes de la Resistencia Polaca (la comunista y la no comunista) sobre lo que estaba sucediendo, el testimonio de miles de personas que sufrieron en los campos; que hicieron sufrir en los campos; que trabajaron en los campos; que liberaron los campos; que visitaron los campos al poco de su liberación; … Más pruebas: las fotografías aéreas Aliadas, que dejan a sus autores, por cierto, en muy mal lugar; las centenares de miles de fotografías y película sobre este asunto, tanto hechas por alemanes como por gentes de otras nacionalidades. Las actas de las investigaciones oficiales de países tan radicalmente diferentes como Polonia, EE. UU., RFA, la URSS, …
Bien. En Wansee no se dan las órdenes para el Holocausto, sino las directrices generales sobre este y a quiénes deben afectar. Las órdenes hay que buscarlas en el Plan Heydrich y el “Ostplan” (no estoy ahora seguro de que se escriba así; era el plan para la limpieza del Este y el asentamiento de alemanes, de origen o de “raza”), y en las directrices para el cumplimiento de estos asuntos de Himmler, de Globocnik, de Höss, y de tantos otros. También, en las estadísticas de los propios alemanes sobre el “grado de cumplimiento” del exterminio judío. Si tienes la suerte de hablar y leer alemán (y si es así, te envidio, francamente), podrás consultarlas en los correspondientes archivos. ¿O es que acaso estas son falsas?
¿EL Diario de Ana Frank, un cuento? Bueno, eso dijo Irving. En cualquier caso, y aunque yo creo que es real, me parece un asunto irrelevante, dada la ingente cantidad de documentación perfectamente fiable que existe sobre el Holocausto.
8 de Noviembre de 2005 a las 6:27 pm
Sigo con enorme placer.
En cuanto a las “mutaciones” del concepto y contenido del Holocausto, ya te contesté más arriba: son las propias de toda investigación histórica. Aunque los hechos hayan sido de una única manera, la documentación nueva que va apareciendo, en este y en cualquier otro caso, va clarificando fases, formas y maneras. Lo confuso se vuelve claro: no veo en ello nada contradictorio.¿Crees que el genocidio indio (que por cierto, qué curioso que nadie se plantea si fue o no real, cuando existen muchas menos pruebas que sobre este) no pasó por los mismos altibajos?
Comunismo contra nazismo: ¿quién es más malo? Lee cuidadosamente mi frase, Calimero: hablaba de crímenes de guerra, no de genocidio ni de otro tipo de barbaridades. Estrictamente crímenes de guerra. Stalin mató a más gente que a Hitler. También estuvo más años en el poder y salió victorioso de una durísima guerra. Pero este es otro asunto; te remito a “La Corte del Zar Rojo”; ahí hablamos de ello. No tengo incoveniente alguno en retomar aquella discusión.
La bomba atómica. Un horror terrible, tienes razón. ¿Te imaginas lo que hubiera sido en manos de Hitler? No quiero ni pensarlo.
En fin, no quiero aburriros. Una cosita nada más: ¿por qué se saca a relucir un informe, para mí, tan endeble (y disculpa, no quiero molestarte) como el que citas, cuando las evidencias en sentido contrario son cuasi-infinitas?
Por cierto, quiero hacer constar, para que no se me malinterprete, mi antipatía hacia el Estado de Israel y mi rabia por la monopolización que pretende hacer del Holocausto.
Saludos.
8 de Noviembre de 2005 a las 6:31 pm
Nando: suscribo por completo tu última frase.
Saludos.
11 de Noviembre de 2005 a las 1:33 pm
Veo con placer (pues este es el cometido de este sitio), que entorno a esta discusión que más merecería convertirse en unas justas poéticas sentados a una mesa con un buen vino en la mano-, se ha añadido la presencia de Nando, al cual le dejo para último lugar, pues refutar sus cometarios me será mucho más fácil por lo simplón e insustancial de sus argumentos.
Veamos.
Germánico:
Iré punto por punto desdiciendo lo que apuntas (que así se hacen las cosas y así se discute).
Lo primero que dices es que (y voy a citarte textualmente, para que luego no venga uno con el clásico donde dije digo, digo Diego,): "El testimonio de Degrelle y el de un jefe de sección de Auschwitz, no me merece la más mínima credibilidad". Olé, impresionante. O sea, que la credibilidad de los testimonios la pones o la quitas en función de no se sabe muy bien qué. Parece ser que si éstos son nazis, ya no les asiste el derecho de ser oídos y mucho menos creídos. Me dejas sin palabras. Ni este proceder es a todas luces científico, ni se podría investigar no este tema, si no simplemente nada. Desde el inicio descalificas a personas que, estuvieron presentes ya no en tal o cual campo, si no que fueron protagonistas de la contienda. Claro que a renglón seguido (y citaré textualmente siempre) dices y tomas como "testimonio válido" los emitidos por "los fotógrafos aliados", "las actas de las investigaciones OFICIALES de Polonia o EEUU", etc, etc. Impresionante. Vamos que, unos sí son creíbles (los que ganaron), y otros no (los que perdieron). Fabuloso. Pero es que voy más allá; ¿y los testimonios de (vuelvo a mencionarlo, porque parece que esos también son sospechosos de "algo") internos de distinta naturaleza como Paul Rassinier (el cual estuvo en un campo y escribió acerca de ello), así como de otros muchísimos (me comprometo a dar bibliografía) judíos, comunistas, homosexuales, que habiendo estado internos en campos han escrito y atestiguado que el holocuento (perdón holocausto) nunca existió?. Yo, que niego el holocausto, nunca procedería de tal modo; y precisamente porque no actúo así, es decir, porque a nadie le niego de entrada la credibilidad, apunto que unos se contradice y otros no.
Con respecto a Irvingcorrecto lo que dices. Simplemente dejo caer, de modo malicioso, que bien pudiera ser que tal cambio de opinión por su parte pudiera estar motivado por su expulsión de la facultad donde impartía clases y el boicot a sus libros. ¡Qué cosas digo!, ¡con la libertad de expresión de la que gozamos en el mundo democrático!. Para los despistados diré que, no solamente negar el holocausto es delito, si no simplemente cuestionarlo-.
El párrafo en donde mencionas las fuentes (estas al parecer sí creíbles por tu parte) de donde manan las pruebas sobre el holocausto merecen puntualización. Hablas de la "resistencia polaca", "las personas que allí estuvieron", "los que liberaron los campos", "las fotografías aéreas", "películas", "actas de investigación". Bien. En toda guerra es fundamental el papel desempeñado por la propaganda, esto es obvio (muchos años después del fin de la Primera Guerra mundial se decía que los alemanes cortaban las manos a los niños en Bélgica). Me ceñiré todo lo que pueda. En una fecha tan avanzada como y como siempre aporto los datos más precisos aunque Nando diga que solamente cuento anécdotas -, ¡septiembre de 1942!, Churchill habló en la Cámara de los comunes (tengo el acta) condenando la deportación de los judíos y ni una sola palabra acerca del holocausto. Si la resistencia polaca hubiera contado algo (había sido derrotada hacía tres años) ¿no habría mencionado algo el gordo alcohólico al respecto?. Simplemente, porque fue un montaje muy posterior. Mira: lo que sí se conservan son las actas de la cruz roja internacional (que visitaba el campo cuando y como quería), documentación del Vaticano, declaraciones y documentos de los servicios de inteligencia de los países aliados y no mencionan nada parecido al exterminio hasta casi terminada la guerra. ¿Cómo se explica eso?.Y con respecto a la cruz roja internacional, no hay nada de nada. Inexplicable, ¿no?.
En el tercer párrafo hablas de la Conferencia de Wansee, en donde (siempre ciñéndome textualmente a lo que dices), "se dan las directrices generales". En dicho texto, por cierto apenas se abordan cuestiones capitales si no que en verdad es casi como si pudiéramos decir, "de régimen interno". Tanto en los documentos de Wansee, como en lo que llamas "Plan Heydrich" y en el "plan hacia el este", no hay órdenes de exterminio alguna, si no lo que ya desde 1923 podría encontrarse en el Mein Kampf, esto es, la conquista y secular expansión de los germanos al este, y el planteamiento de qué se hará con las poblaciones no arias y su ubicación (recordar que paralelamente a esto, y en aquellos mismos años, se esbozó con el connubio de asociaciones sionistas el mandar a los judíos a Madagascar o la Patagonia, que personalmente, y todo sea dicho, hubiera sido de mi agrado). Lo controvertido de todo esto, es la dichosa traducción de la manida "solución final". Dicha expresión no es si no una mala traducción (¿intencionada?) de "una solución definitiva". Pero aun así.¿quien tiene los huevazos para establecer la ecuación: solución final = exterminio?. Aprovecho para dejar constancia que no conozco el idioma alemán ni a nivel usuario, pero que unas lecciones sí di, y que existen los diccionario, los traductores-.
Terminas el primer alegato mencionando lo de Ana Frank. Sobre esto solo decir que, claro que es un asunto irrelevante, que no por ello ni quita ni pone razones, pero simplemente lo comenté a modo de ejemplo. Tal vez no quedó clara mi intención. Con ello únicamente pretendía hacer constar que, aun habiendo sido (con sentencia judicial norteamericana de por medio) demostrado que tal libro es falso, aun hoy en día en &Aacuote;msterdam se sigue enseñando la casa (como todo lo judío previo pago de su importe, claro está), y que cuestionar la veracidad de aquello es punible, amén de que su lectura es obligatoria en media Europa, haciéndolo pasar por verdadero e incuestionable (el peso del código penal volvería a caer sobre quien lo cuestione). ¿Es esto sensato y honrado para quien quisieran investigar sobre aquel periodo?.
Continúo.
11 de Noviembre de 2005 a las 1:33 pm
Continúo:
La continuación de tu exhorto lo divides en cuatro breves párrafos, a lo que me veo obligado a responder:
1) Hablas que "la documentación nueva que va apareciendo, en este y en cualquier otro caso, va clarificando fases, formas y maneras". Bien. A lo que me refiero es que encantado que aparezca "nueva documentación y pruebas"; perfecto. Con el correr de los años es lógico que así sea, y es evidente que todo lo que vaya apareciendo y pueda arrojar luz al asunto será bienvenido, precisamente para aclarar este galimatías.
Lo que digo, a lo que me refería con lo que "las pruebas muten" no es que aparezcan nueva pruebas (yo encantado, porque al no creer en esa cantinela del holocausto, creo que cuantas más aparezcan más cerca estaremos de la verdadque por cierto, me da a pensar que son los que niegan la posibilidad de dudar del holocausto, so pena de cárcel, los que a todas luces parece que no les convenga que se aporten determinadas cosas, pues si no dejarían que se cuestionase). Lo que pretendía decir es que si se acusa a alguien de una cosa (gasear a los judíos dentro de unas fechas determinadas y a una cantidad de personas dadas), y se demuestra que ese modus operandi ha sido imposible, la conclusión es que ha sido falso. A modo de ejemplo, sería como si a alguien se le acusase de asesinato por haber matado a otra persona con un cuchillo y demostrándose que es manco se le condenase igualmente diciendo que, tal vez no ha sido así como mató, que no sabemos como fue, pero que es culpable. Inaceptable. De igual modo ha sido esto: se acusa de un delito (genocidio) que por cierto esa figura jurídica no existía y se aplicó con retroactividad, pero meterse en el jardín de la atrocidad jurídica de Nüremberg es mucho para esta disputa dialéctica-, de un modo de matar (cámaras de gas) y en unas fechas dadas (aquí cada cual da una clarocomo no encaja ni con calzador). Pues bien, se demuestra que no fue posible el gastamiento (informe Leuchter luego aclararé qué es tal informe visto el despiste de Nando-), que por lo tanto no pudo existir tal genocidio, y que las fechas que se aportaron no encajan (no hay más que consultar y esto es una invitación para cualquiera- tres libros a voleo que acepten el holocausto y podremos ver que cada cual fecha el comienzo en un momento muy distinto; ¿porqué?. Sencillo: la mentira tiene las patitas muy cortas; se dieron cuenta que: a) algunos campos no estaban dispuestos en la fecha dada; b) la abrumadora cantidad de muertos, si se fechaba muy pronto se les iba de las manos; c) los testimonios de un mismo campo diferían enormemente. Al final, desmontado el argumento inicial, se vuelve a la carga con otras cosas enteramente diferentes pero con el mismo fin. Vamos, que apriorísticamente, el holocausto tuvo que existir, nos da igual que nos lo demuestren que no. Es un dogma.
2) ¡Claro que "crímenes de guerra" y "genocidio" son cosas diferentes!. Pero tanto en un caso como en el otro, el marxismo se lleva la palma; pero no nos perdamos de vista a las democracias.
Si hablamos de genocidio¿se habla en alguna ocasión el llevado a cabo por la URSS contra los católicos?, por ejemplo. Nadie dice nada, ni una palabra (hoy asistimos al genocidio contra los católicos en Sudán y no veo a los Bardenes de turno manifestarse). Aquél no se lo salta un gitano.
Crímenes de guerra. ¿Hablamos de la invasión (con el beneplácito de las democracias) de Letonia, Lituania, Estonia y la política comunista allí?; ¿Y la represión política bajo penas de muerte- a los "colaboracionistas"?; ¿el internamiento de norteamericanos de origen japonés en Estados Unidos?; ¿los bombardeos a ciudades hospital en Alemania por Inglaterra?; ¿la política antisemita rusa?; ¿las condiciones de los negros en USA?; ¿cómo estaban los aborígenes australianos y neocelandeses que no tenían ni carta de ciudadanía? la obtendrían ¡en 1969!-…Y quizá sea este un punto importante. ¿Por qué mientras medio mundo los habitantes de La India bajo mandato inglés, los negros americanos con la segregación, los aborígenes australes, los católicos en Rusia- estaba en unas condiciones parejas a los judíos en Alemania, es a estos a quien se les dedica todo este circo?. Hay ya de manera oficial en España un día dedicado al holocausto y no a los otros-. Pues porque llegaremos a la conclusión de que vale más la vida de un judío que la de cualquier otro.
3) De la bomba atómica.nada que decir. Lo que pretendes insinuar de "si Hitler la hubiera tenido".entramos en la historia-ficción, pero es sabido que Hitler tuvo un muy desagradable conocimiento de la guerra con gases. De hecho contando con ello jamás los utilizó (tal vez porque su uso, ya utilizado en la Gran guerra, es impredecible).
Se buscó obtenerla, hoy se sabe que estuvieron cerca.pero todo esto es solamente literatura. Lo que sí sabemos es que las democracias la utilizaron, y ¡dos veces!, lo que hace inadmisible que no supieran lo que estaban haciendo.
4) A la pregunta final que lanzas"por qué saco a relucir un informe tan endeble"Supongo que te refieres a Leuchter. Bien. En pocas líneas contaré qué es ese informe (sobre todo para Nando que parece no enterarse).
Leuchter es un físico y químico norteamericano que trabajaba en cámaras de gas en EEUU en algunos estados este es el modo en que se ejecutan las penas de muerte-. Por avatares de la vida hizo dinero y se dedicó a lo que realmente era su pasión, la historia militar y más concretamente la segunda guerra mundial. Destinó varios años de su vida a lo que más tarde seria el dichoso informe, esto es, ir campo por campo de concentración y estudiarlos a fondo. Analizó todos y cada uno de ellos y llegó a la conclusión de que fue imposible propiedades del ciclón B, conducciones de aire, materiales de composición de las paredes-. En todos los campos en los que se nos explica que eso sucedió fue materialmente imposible. En todos menos en uno: en Auschwitz, pero deja bien aclarado que éste fue remodelado en los setenta por los rusos y que al no poder trabajar sobre los muros originales no es capaz de dictaminar nada al respecto. Pues bien, el estudio fue llevado a los tribunales norteamericanos, y dado por bueno (anteriormente dejé dicho donde se encuentra y quien dictaminó al respecto). Es decir se tuvo que aceptar dicho informe como válido: el gastamiento fue imposible.
Sigues pensando que, ¿es un informe irrelevante?.
Saludos.
11 de Noviembre de 2005 a las 1:43 pm
Querido Nando:
Me saltaré algunas cosillas (no por nada, simplemente porque ya está dicho en la contestación a Germánico Ana Frank, Leuchter-), e iré al grano.
Como dices tú mismo, (soy siempre textual), "si es cierto lo que dices parece que derribarías lo que es la guinda del genocidio". Así es. De lo de fiarse de las fuentesno hay más que consultar lo que en un mensaje anterior cité, las fechas y lugar de localización de la sentencia acerca del informe. Siento no tener el teléfono de Leuchter, sería mucho pedir.
Dices, y sé que eres así, que tienes que dar crédito a los testimonio. Perfecto, pero a todos, ¿no?. Luego se irá viendo quien se contradice y quien no, Pero además, porque esto lo hemos discutido alguna vez, quisiera que comprendieras que por el hecho de ser testimonio no oculta tras de sí la verdad. El testimonio de alguien sobre algo no es más que eso. Y si no¿Dónde está la veracidad de nuestro amiguito de Mathausen?. Supongo yo que hasta hace unos meses lo hubieran creído a pies juntillas, ¿no?. ¡Pues ni siquiera había estado!. Pero claro, había que dar lástima, engañar a unos cuantos incautos y tontosy forrarse. ¡Hay que joderse!.
Lanzas frases inconexas a modo de exabrupto en tu mensaje pero intentaré seguir el hilo.
¿Qué por qué murieron?. Ya lo dije, por inanición, porque estaban en un régimen de semiesclavitud Ahora, si aceptamos estohabría que hablar de otras muchas cosas.
El resto de tu alegato no tiene desperdicio amén de lo incoherente-.
Veamos.
"Independientemente de duchas con gas eso fue un genocidio en toda regla". Toma ya. O sea, que vienes a decir que aunque la acusación por la cual se sustenta el holocausto sea mentira, el holocausto existió. Chúpate esa. Vamos que tres mas tres aunque sean seis, son siete. ¡Maravilloso ataque a la lógica e insultante argumento para alguien que pretenda distinguirse de un manatí, y no digamos si fuese historiador!.
Vuelves en tu diatriba, a insinuar que el informe sea cierto, pero rematas: "morían como chinches¿en las duchas?…y que más da". Como argumento no se sostiene por ningún lado. Vamos, que no es ni argumento ni nada., si no dogma de fe.
Y como San Pedro, reincides una tercera ocasión: "que se pueda demostrar, y, por tanto negar el exterminio en las duchas no invalida para nada el resto de los casos"; "me da la impre-sión de que todo el revisionismo se ha basado en ese detalle de las duchas pero de lo demás no se dice nada". Ahí casi me da un pasmo.
Vamos a ver, que no sé como explicarlo ya. Ese ha sido el alegato por el cual se ha enjuiciado al nacional-socialismo incriminándolo por genocidio. Esa es la carga, la denuncia, que se ha vertido; -máxime cuando si se invalida eso imposibilitaría el holocausto-. Entenderás que eso y no otra cosa es lo que se ha intentado tirar por tierra. Si a uno le acusan de un delito, de ese delito tendrá que defenderse e intentar demostrar que así no ha sido. Decir que "de lo demás no se dice nada" parece una broma pesada. Claro que el revisionismo ha cargado las tintas en eso, es de eso de lo que se acusa y sobre el pilar en el que descansa toda la mentira del holocausto.
11 de Noviembre de 2005 a las 1:47 pm
De todas formas haber si me leo el libro (o se lo compra Nando y me lo pasa), y vemos qué tal está.
Saludos a todos.
11 de Noviembre de 2005 a las 8:57 pm
Saludos, Calimero.
Me ratifico en lo dicho: para mí, el testimonio de sujetos como Degrelle y otros, es totalmente inaceptable. Me fío más de los miles de personas que ¿puestas de acuerda todas ellas en multitud de detalles?, sostienen justo lo apuesto. Y si eso es descalificarlas, pues lo hago sin ningún remordimiento de conciencia; como tú cuando llamas “gordo alcohólico” a Churchill, excesivo bebedor, ciertamente. En cuanto al acta de 1942, ten en cuenta un simple detalle: el exterminio masificado, el de los campos de la muerte, no se inicia hasta finales de ese año, llegando a su “grado óptimo de rentabilización” a lo largo del año siguiente y de 1944. En lo que respecta al conocimiento aliado, este fue lo suficiente como para saber lo que estaba pasando. No voy a ser yo quien defienda su postura.
En cuanto a la documentación de la Cruz Roja, te remito al Conde Bernadotte, enlace sueco. Bien qué sabía el hombre lo que pasaba. También te remito a los intercambios de judíos por dinero u obras de arte en los que se vieron implicados Himmler y Goering a lo largo de la guerra y con participación de terceros, asuntos perfectamente documentados.
Otra cosa: muchos de “los que perdieron”, como tú mismo los llamas, ratifican lo dicho sobre el holocausto. Entre ellos, centenares de veteranos de la Wehrmacht que padecieron este tipo de espectáculos.
En cuanto a los crímenes nazis-soviéticos, estoy de acuerdo en que murió más gente en estos últimos. Sólo una cosa: ¿por qué das credibilidad a estos y niegas los anteriores? Para mí, ambos son tristemente reales y se basan en documentación semejante. Por cierto, yo soy bastante crítico con los Aliados: por supuesto que cometieron crímenes a lo largo de esta espantosa guerra, la más dura que ha afrontado la Humanidad, pero no como política habitual ni de forma sistematizada. Los alemanes, en el Este, sí actuaron de esa manera.
El informe: pues sí, sigo creyendo que es irrelevante dada la enorme cantidad de informes de otros peritos en sentido contrario. Un árbol no hace el monte.
En fin, Calimero, que creo que poco nos vamos acercando. En cualquier caso, saludos.
15 de Noviembre de 2005 a las 11:58 am
Si me permitís, voy a entrar en más detalle sobre la figura de Leucher. Este era un sujeto con cierta experiencia en el montaje de cámaras de gas en Estados Unidos. La defensa del negacionista canadiense Ernest Zundel (creador, entre otras joyas, del mito de las bases nazis en la Antártida y de la conexión Ovnis-nazis), le contrató en su juicio por decir y publicar tonterías sobre el holocausto.
El tal Leucher, que se presentaba como ingeniero sin serlo, y que por ello fue posteriormente enjuiciado (¡otra vez la conspiración judía!), se trasladó con uan “trouppe” de amigos, entre ellos su mujer a Polonia, y extrajeron de forma clandestina muestras de las ruinas de las cámaras de gas y de las áreas utilizadas para desinfectar ropa. Ya véis el sistema científica que usó: digno de Mulder y Scully.
Una vez en Estados Unidos, llevan las “muestras” a un laboratorio, en donde por supuesto, sólo se hallan restos ínfimos de Zyklon-b, mientras que de las cámaras de desinsección hay rastros en cantidades mayores. Qué raro, ¿no? Pues he aquí la explicación:
http://www.nizkor.org/faqs/leuchter/leuchter-faq-04-sp.html
“Los negadores del Holocausto suelen decir que, dado que se encontraron más compuestos de cianuro en las cámaras de despiojado que en las ruinas de las llamadas cámaras de gas de “exterminio” de Auschwitz y que la inversa sería cierta si realmente se hubiera gaseado a gente allí, está claro que los gaseamientos no tuvieron lugar.
Pero el HCN es mucho más eficaz empleado contra animales de sangre caliente (incluyendo a los seres humanos) que contra insectos, por lo que el tiempo de exposición al HCN y la concentración son mucho mayores para despiojar ropa que para gasear a personas.
Para matar insectos se suele usar una concentración de unas 16.000 ppm (partes por millón), con tiempos de exposición de hasta 72 horas, mientras que unas 300 ppm bastan para causar la muerte a personas en unos quince minutos.
Breitman ofrece información detallada sobre el desarrollo del Zyklon B como dispositivo homicida, y proporciona pruebas claras de que los nazis calcularon la concentración efectiva de Zyklon B con el método de prueba y error. (Ver pub/camps/auschwitz/auschwitz.faq1)
Cuando se mencionó la diferencia de concentraciones de gas necesarias para matar insectos y para matar personas en el interrogatorio a Leuchter durante el juicio a Zündel, Leuchter respondió: ” Nunca he matado bichos. Yo, bueno, no lo sé. No he calculado lo que haría falta para matar bichos” - difícilmente la respuesta que se podría esperar de un “experto” en la materia…
Debido a las relativamente pequeñas concentraciones y el mucho menor tiempo requerido para exterminar humanos en comparación con los piojos, el HCN de las cámaras de gas de exterminio difícilmente tuvo tiempo para formar compuestos químicos en los muros.
Las cámaras de gas no eran muy grandes (las de los Kremas II y III eran de unos 210 metros cuadrados), y el Zyklon B se arrojaba a través de agujeros practicados en el techo, esparciendo el gas rápidamente. Estos agujeros se pueden ver aún hoy en las ruinas de las cámaras de gas, además de haber unas cuantas -escasas- fotos hechas cuando el campo estaba en funcionamiento, disponibles (Brugioni et al) en las fuentes citadas en la Sección 6.1. Dado que la concentración usada era superior a la letal, la muerte era rápida. (Ver pub/holocaust/gifs/ krema4.gif - El Krema IV estaba por encima del nivel del suelo, y se introducía el Zyklon B a través de rendijas en los muros claramente visibles. Ver también ~/gifs/ c_krema4.gif, un primer plano de estas rendijas.
Los datos de Leuchter son también sospechosos porque las cámaras de despiojado de las que obtuvo sus muestras no fueron destruidas por las SS, mientras que esto sí ocurrió con las cámaras de exterminio. Lógicamente, sus muros estuvieron expuestos a la acción de los elementos durante cuarenta y cinco años, lo que sin duda tiene influencia en la validez de las muestras tomadas. (Las ruinas del Krema II están cubiertas con entre metro y metro y medio de agua durante algunos periodos del año, y los compuestos de HCN se acaban disolviendo en esas condiciones. Aún así, se realizaron tantos gaseamientos allí que algunos de los compuestos permanecen).
En resumen, los muros de las cámaras de exterminio estuvieron en contacto con el HCN durante un tiempo mucho menor que los de las cámaras de despiojado, y en estos últimos 45 años han estado expuestos a elementos que disuelven los compuestos, y las cámaras de despiojado no. Así, es obvio que deberían quedar menos trazas de compuestos en ellos. Esto echa por tierra el principal “sorprendente descubrimiento” del Informe Leuchter, que ha resultado no ser en absoluto ’sorprendente’.
Este hecho - que todos, o la mayoría de los compuestos desaparecerían tras 45 años de exposición- es demostrado en el informe escrito por los expertos del Instituto de Investigación Forense de Cracovia:
INSTITUTO DE INVESTIGACI&Oacuote;N FORENSE
Prof. Dr. Jan Sehn, Cracovia
División de Toxicología Forense
Cracovia, 24 de septiembre de 1990
Westerplatte 9 / Code 31-033
Tel. 505-44, 592-24, 287-50
Telex 0325213 eksad …
El cianuro de hidrógeno (HCN) liberado por el Zyklon B es un líquido cuyo punto de ebullición está en 27 ºC. Tiene carácter ácido, y por tanto forma sales metálicas, conocidas como cianuros. Las sales de metales alcalinos (como el sodio y el potasio) son solubles en agua.
El ácido cianhídrico o cianuro de hidrógeno es un ácido muy débil, y debido a esto sus sales se disuelven con facilidad en ácidos más fuertes. Incluso el ácido carbónico, que se forma por una reacción de dióxido de carbono con agua, puede disolver los ferrocianuros.
Los ácidos más fuertes, como los sulfúricos, disuelven fácilmente los cianuros. Los compuestos de iones cianuro con metales pesados son más duraderos. Entre éstos se incluye el mencionado azul de Prusia, aunque también se disuelve lentamente en un medio ácido.
Así, difícilmente se puede asumir que aún se puedan detectar trazas de compuestos de cianuro en los materiales de construcción (yeso, ladrillos) después de permanecer durante 45 años expuestos al clima y los elementos (lluvia, óxidos ácidos, en especial los óxidos de nitrógeno y azufre). Sería más fiable el análisis de [muestras de] yeso de los muros de salas cerradas no expuestas a estos elementos (entre ellos la lluvia ácida).
El descubrimiento de compuestos de cianuro de hidrógeno en muestras del material expuesto a los elementos sólo puede ser accidental.
Los negadores dicen habitualmente que la cámara de gas del Krema I no fue destruida, y por tanto sus muros no estuvieron expuestos a los elementos. Curiosamente, también destacan que el Krema I fue convertido en un refugio antiaéreo, y que después fue reconstruido por el Ejército Rojo tras la liberación del campo para devolverle su aspecto original, y que se usó para engañar al público, al que se le dijo que allí se gaseó a gente. (La lógica de sostener dos puntos de vista cuando les parece una ventaja hacerlo puede que se le escape a los lectores, pero la lógica no es algo habitual en la negación del Holocausto. Ver Sección 3.0).
La modificación consistió sobre todo en eliminar algunos muros de separación del interior de la cámara de gas, añadidos como característica típica de los refugios antiaéreos. Sea como sea, en esta sala se gaseó a personas; aún hay trazas de cianuro en sus muros, como admite Leuchter (encontró trazas en 6 de las 7 muestras tomadas).
Pero la cámara de gas del Krema I sólo se usó durante poco tiempo, hasta que fue transformada. Este hecho, unido a que en ella se asesinó a “sólo” diez mil personas, comparados con los trescientos cincuenta mil y cuatrocientos mil de los Kremas II y III,
explica el que permanezcan cantidades relativamente pequeñas de compuestos de cianuro. Los otros Kremas fueron destruidos por las SS antes de la liberación soviética.
Finalmente, se encontraron compuestos de cianuro en las rejillas de ventilación de las cámaras de exterminio, demostrando aún más claramente que allí se realizaron gaseamientos ”
Fin de la cita.
Otras insensateces de Leutcher:
- El Zyklon-b es explosivo. Verdad a medias: el Zyklon-b es explosivo a altísimas concentraciones, pero no en las proporciones necesarias para gasear a la peña.
- Considerarse un “experto” (y mentir sobre su titulación) en las cámaras de gas del holocausto, cuando lo único que tenía era algún conocimiento sobre las cámaras de gas de Estados Unidos, que, como podréis deducir, responden a un concepto y a un diseño (muerte individual sin sufrimiento añadido) que a los nazis les importaba un bledo.
Saludos.
15 de Noviembre de 2005 a las 10:33 pm
Impresionante y desconcertante (creo que me he perdido entre tanto dato…). Si hasta has puesto el teléfono del Instituto de Investigación Forense de Cracovia… igual llamo a ver qué se cuentan… no, en serio, gracias por la exposición Germánico.
Saludos,
Richar.
16 de Noviembre de 2005 a las 4:05 pm
Llama, Richar: ¡esperemos que no les hayan cortado la línea! (Y que hables polaco, claro)
Me alegro que te interese. De todas formas, es información pública fácilmente accesible, si, más o menos, sabes lo que buscas.
Saludos.
18 de Noviembre de 2005 a las 2:11 am
Añadiendo otro guijarro al tarro y sin entrar a valorar nada…
http://www.elmundo.es/elmundo/2005/11/17/internacional/1132253588.html
18 de Noviembre de 2005 a las 12:01 pm
No comment.
21 de Noviembre de 2005 a las 3:35 pm
En efecto..sin comentarios. ¡Viva la libertad de expresión!.
20 de Febrero de 2006 a las 10:41 am
Saludos compañeros,
al hilo del comentario de compluto (18 de noviembre) sobre la detención de Irving en Austria, ayer leí en El País que hoy lunes 20 de febrero comienza el juicio. Por lo que decía, parece que la condena no sería más que de unos pocos meses.
En fin, que lo leí y me acordé de este post.
Saludos,
Richar.
20 de Febrero de 2006 a las 2:41 pm
Más info
http://www.elmundo.es/elmundo/2006/02/20/internacional/1140423049.html
20 de Febrero de 2006 a las 3:44 pm
Por quitarle hierro, me quedo con esta frase:
Saludos,
Richar.
21 de Febrero de 2006 a las 3:36 pm
Tres añitos le han caído.
22 de Febrero de 2006 a las 7:32 pm
En otros paises han dado más información y puntos de vista de lo que se ha visto por aquí. Esto es de The Guardian de hoy, con opiniones a favor y en contra de la sentencia, y reflexiones acerca de los límites de la libertad de expresión.
http://www.guardian.co.uk/farright/story/0,,1715154,00.html
23 de Febrero de 2006 a las 1:58 am
[...] pixka bat bilatzea erabaki dut. Benetan zer pasatu zen jakin nahi baldin baduzue, klikatu hemen. Bertan, Richard Rhodesen Amos de la muerte: Los Einsatzgruppen y el origen del holocausto liburuaren i [...]
23 de Febrero de 2006 a las 10:53 am
A ver, yo del encabezamiento entiendo que “Auschwitzen gas kamerarik bai ala ez?” significa “Cámaras de gas en Auschwitz, sí o no?”. Lo demás se lo dejo a otro.
¿Esto es una opinión o un euskospam?
23 de Febrero de 2006 a las 12:31 pm
Yo creo que es na cita del libro en la edición vasca. Por cierto, el apellido del autor está escrito de forma incorrecta.
Saludos.
24 de Febrero de 2006 a las 11:53 am
Spam = Ban
9 de Abril de 2006 a las 4:45 pm
Cuando una democracia para poderse sostener necesita encarcelar a quienes tan sólo hablan o escriben, tal y como han hecho con el señor Irving, o muy insegura es de si misma o algo terrible está intentando ocultar.
Y lo terrible es vox populis en la mayor parte de las opiniones cualificadas fuera de Europa y EUA y esta es que los supuestos campos de exterminio y sus cámaras de gas jamás existieron en la realidad física y sí en la mente de quienes se creyeron la propaganda bélica de los aliados, ya que los gaseamientos fueron parte de esa campaña aliada de propaganda desde antes del fin de la guerra misma.
Lo que resulta interesante es que todo el mundo haga hincapié en lo inhumano del holocuento y que sin embargo nadie clame por el hecho de lo inhumano que ya era de por sí el que colectivos compuestos de millones de personas quedaran condenadas a la esclavitud y el confinamiento por el mero hecho de ser de razas, creencias políticas o religiosas distintas a la dominante.
Claro que esta conducta no era patrimonío único de los nazis, si no también de algunos de sus aliados, como Rusia, con millones de personas asesinadas y deportadas a campos de concentración desde los años veinte del siglo pasado, los genocidios ingleses contra los boers y los hindúes a los que se les asesinaba en masa retirando las reservas de cereal de determinadas zonas en conflictos contra los ingleses, esa fue la verdadera causa de las hambrunas de la India durante los años 30 y 40, por no hablar de los genocidios cometidos por los franceses en Argelia, los de los checos contra la población checa de origen alemán después de la guerra, o la de los mismos ingleses entregando a la muerte a dos millones y medio de soldados y civiles rusos y ucranianos que consideraban a los alemanes sus liberadores del comunismo y que refugiados en Italia fueron entregados por Montgomery a Stalin el cual los exterminó a todos por traidores. Y esto sin contar los 2.000.000 de alemanes asesinados por las tropas rusas y polacas en los dos años siguientes a la guerra, en donde hasta incluso 4.000 oficiales rusos fueron juzgados por crimenes contra la población alemana sin que apenas ninguno fuera condenado a nada que fuera superior a algunos meses de carcel.
Viendo la historia de la Segunda Guerra no parece que los nazis fueran más asesinos que algunos de sus enemigos, en especial los rusos dentro de Europa.
Lo de la solución final era un idea previa al nazismo en si mismo y consistía en darles tierras a los judíos para que construyeran su estado fuera de territorio europeo, bien fuera en Madagascar, la Patagonia o en el extremo de Asia, el mismo Lenin junto a Trosky habían diseñado proporcionar territorios del Asia del Pacífico a los judíos. Esta idea rondaba ya desde finales del XIX en las cancillerías francesas, austriaca, alemana y rusa.
Solución final al reclamo continuo del sionismo de territorios para construir su estado, ese era su verdadero significado de esa expresión.
En cuanto a la segregación racial nazi cabe decir que en Inglaterra hasta el año 1.964 estaba prohibido que la gente de color se casara con blancos y que si estas leyes quedaron suprimidas fue por que antes los americanos habían suprimido las suyas de segregación racial.
Sabiendo lo que sabemos y visto lo visto cabe preguntarse cuál es le motivo principal en el ensañamiento con que los predicadores del holocausto atacan a todo el que no les asuma sus tésis.
El holocuento en la psique europea fundamentalmente cumple la función de mito fundacional de las democracias reconstruídas tras las guerras así como por supuesto del estado de Israel y como mito fundamental que es se explica que el cuestionarlo sea un tabú castigado con duras penas de carcel como la que le ha caído encima al señor Irving.
¡Pero que hago yo hablando de estas cosas! ¡Parece que se me ha olvidado que estos democrátas encarcelan a quienes se atreven a cuestionar hechos históricos acaecidos hace ya más de setenta años! ¡Joer, con estos democrátas de pacotilla…!
Un saludo a todos menos a los que carecen de sentido crítico para analizar los hechos históricos y se limitan a hacerse eco de las historietas de Hollywood y la tele.
10 de Abril de 2006 a las 9:23 am
¡Saludos Ganesha, y bienvenido al blog!
Gracias por tu extenso comentario (buena manera de estrenarte, sí señor). Como bien apuntas, el revisionismo puede llegar a estar penado con prisión. Pero al menos en este blog yo sí quiero dejar libertad de expresión, siempre y cuando las diferentes posturas se defiendan con argumentos y con respeto como tú haces.
Eso no quiere decir que niegue el holocausto (u holocuento, como lo llamas), pero me parece muy enriquecedor que se establezca un debate en torno a un tema tan polémico como es este.
Yo no soy ningún experto en la materia, pero a ver si alguno de los más activos de este post tienen a bien contestar a tu comentario, que por su elaboración, bien lo merece.
Un saludo y esperamos leerte a menudo.
Richar.
10 de Abril de 2006 a las 12:52 pm
Se agradecen intervenciones como la de Ganesha….independientemente de que comulgue con lo que dice.
En estos tiempos, ya no de pensamiento único, si no de lobotomización generalizada, y en donde la imbecilidad se ha elevado a rango indispensable para llegar a algo…es un soplo de aire fresco encontrarse con personas que, apreciando que han leído, que se han formado y se han atrevido a ir contra corriente (pese a que pueda incurrir en gravísmos delitos), y que no giran a favor del viento.
22 de Mayo de 2006 a las 10:48 pm
WENO
HOLA NO TENGO K ABLAR NADA DE ESTO SI NO K ESTABA ACIENDO UN PROYECTO Y ME METI AKI POR EKIVOCACION , LO DICHO CALIMERO HABLA SOBRE AUSWITZCH TANTO K SABES
29 de Mayo de 2006 a las 5:55 pm
Sólo un detalle sobre la realidad o no del Holocausto:
1°.- Protocolo de Wannsee. Cito los presentes párrafos (traducción al inglés y original al alemán) y os ruego me perdoneis por lo extenso:
“Under proper guidance, in the course of the final solution the Jews are to be allocated for appropriate labor in the East. Able-bodied Jews, separated according to sex, will be taken in large work columns to these areas for work on roads, in the course of which action doubtless a large portion will be eliminated by natural causes.
The possible final remnant will, since it will undoubtedly consist of the most resistant portion, have to be treated accordingly, because it is the product of natural selection and would, if released, act as a the seed of a new Jewish revival (see the experience of history.) ”
“Unter entsprechender Leitung sollen im Zuge der Endlösung die Juden in geeigneter Weise im Osten zum Arbeitseinsatz kommen. In großen Arbeitskolonnen, unter Trennung der Geschlechter, werden die arbeitsfähigen Juden straßenbauend in diese Gebiete geführt, wobei zweifellos ein Großteil durch natürliche Verminderung ausfallen wird.
Der allfällig endlich verbleibende Restbestand wird, da es sich bei diesem zweifellos um den widerstandsfähigsten Teil handelt, entsprechend behandelt werden müssen, da dieser, eine natürliche Auslese darstellend, bei Freilassung als Keimzelle eines neuen jüdischen Aufbaues anzusprechen ist. (Siehe die Erfahrung der Geschichte.)”
Cuya traducción al español sería:
“Bajo la dirección adecuada, en el curso de la solución final, los judios serán destinados a labores adecuadas en el este. Los judios físicamente capaces serán separados según su sexo, y enviados en largas columnas a las áreas mencionadas para trabajar en la construcción de carreteras, siendo eliminados, sin ninguna duda, una gran cantidad de ellos por causas naturales.
El posible remanente final deberá ser tratado del modo adecuado, ya que indudablemente consistirá de la parte más resistente de ellos, fruto de la selección natural y serían, si se permitiera, la semilla de un nuevo renacimiento judio (como demuestra la experiencia de la historia).”
De lo cual se establecen dos hechos:
1°.- El supuesto traslado de los judios al este llevaba implícito su utilización como mano de obra esclava y la desaparición de la mayoría de ellos mediante los trabajos forzados. Obviamente, si se pensara usarlos en condiciones de trabajo “normales” no se contaría con su “eliminación por causas naturales”.
2°.- Los judios supervivientes debían ser “tratados del modo adecuado” para evitar que estos elementos, genética y naturalmente más fuertes, supusieran una amenaza en el futuro. También resulta obvio cual sería ese tratamiento. Ah, claro, no lo había pensado, puede hacer referencia a la castración… la castración es un tratamiento cargado de humanidad y buena voluntada hacia el castrado. Perdón por la ironía, no he podido evitarlo.
Ahora cada uno puede hacer la interpretación que quiera, yo me he limitado a hechos escritos. Sin embargo, y puesto a interpretar, creo que el régimen nacionalsocialista alemán no pensaba envíar a los judios a campamentos de verano, y que bajo esa frase de “tratados del modo adecuado” se esconde mucho más horror del evidente a simple vista. Pero claro, no hay peor ciego que el que no quiere ver.
Sólo una cosa más. Con independencia de los crímenes de guerra cometidos por los aliados, por supuesto existentes e innegables, como el bombardeo de Dresde, Hamburgo, Tokio… No estoy dispuesto a que se compare ninguno de ellos con el Holocausto. Ni siquiera el lanzamiento de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, acciones ambas que considero innecesarias para el final de la guerra. ¿El motivo? Simple. El Holocausto fue llevado a cabo dentro de una campaña de exterminio racial dirigido contra civiles y militares por el mero hecho de su raza, no de formar parte de una potencia enemiga o en el curso de acciones de guerra. Así que, no confundamos churras con merinas. Una cosa son crímenes de guerra y otra muy distinta el Holocausto.
Y, por favor, (y con esto termino la chapa) no entremos a valorar si el Holocausto fue posible o no en función del número de muertos. Tan execrable me parece el asesinato a sangre fría de un solo ser humano por ese motivo, como el exterminio de cientos, miles o millones. El responsable directo de una orden como esa y su ejecutor merecen terminar en prisión por el resto de sus vidas. No, no soy partidario ni en ese caso de la pena de muerte. Es una forma demasiado rápida de hacer que los culpables no piensen en su culpa cada minuto de cada hora de cada día.
Saludos.
29 de Mayo de 2006 a las 7:12 pm
¡Saludos Dyenekes y bienvenido al blog!
Gracias por tu aportación a uno de los debates más intensos que hemos tenido en el blog -en tres idiomas, nada más y nada menos-. Queda clara tu postura, compartida por casi todos.
Por cierto, un nick muy apropiado para otros posts del blog más “espartanos” :-)
Un saludo y esperamos verte por aquí a menudo.
Richar.
29 de Mayo de 2006 a las 8:00 pm
Más claro, agua. Bienvenido, Dyenekes.
Saludos.
30 de Agosto de 2006 a las 6:17 pm
Recomiendo una novela sobre el guetto de Varsovia,impresionante. “Milla 18″ de Leon Uris, un relato tan bien trabajado que asusta.
saludos
31 de Agosto de 2006 a las 11:47 am
Leon Uris es el autor de “Éxodo”, ¿no? Y creo que tiene además una novela sobre la guerra en el Pacífico. La verdad es que no he leído nada de él.
Saludos.
31 de Agosto de 2006 a las 10:30 pm
“Exodo” y “El peregrino”, ambas son de Leon Uris, igualmente considero que Milla 18, es la mejor, lejos.
saludos de argentina
2 de Septiembre de 2006 a las 1:39 am
Recomiendo tambien para el tema de los campos de exterminio, Waffen SS. soldados del Asfalto.
saludos
2 de Septiembre de 2006 a las 7:23 pm
No me suena esa obra, Ignacio. ¿Puedes dejar el autor, y alguna cosilla destacada?
Saludos.
2 de Septiembre de 2006 a las 11:54 pm
Germanico ese libro y uno sobre la Gestapo, los tengo en casa de mi padre en otra ciudad, pero el proximo fin de semana estoy por alla. Y te envio nombre de los autores, editorial y año de Edición.
3 de Septiembre de 2006 a las 3:33 am
Gracias, Ignacio. Que conste que es simple curiosidad. Este es un asunto que me interesa mucho, con lo que cualquier referencia es bienvenida. Si, a su vez, deseas que te deje alguna bibliografía, tan solo pregunta.
Un saludo, compañero.
11 de Septiembre de 2006 a las 8:35 pm
Germánico:
debido a mi incapacidad para utilizar EL FORO, primero aprovecho para saludarte y después te pregunto si te has leido alguna novela de… ( me dá vergüenza decirlo)… de Sven Hassel, simplemente saber si merecen la pena, si son entretenidillas o si son prescindibles… más que nada por aquello de buscar librillos de evasión.
11 de Septiembre de 2006 a las 9:29 pm
Son muy entretenidas, y son totalmente imaginadas, describe el interior de un tanque alemán como si fuese el vestibulo del ritz.
Incluso hubo gente que identificó la unidad que Hassel describe, con 3 resultados:
A- Pasó mucho tiempo en Africa, donde Hassel jamás sitúa a sus personajes.
B- Jamás tuvo carros de combate.
11 de Septiembre de 2006 a las 9:53 pm
¿y C?
11 de Septiembre de 2006 a las 10:04 pm
También hay:
C- El periplo de los protagonistas es caótico, y muchas de sus localizaciones son simultaneas en novelas sucesivas ( Están en la batalla por Varsovia en Comando Reichfuhrer Himmler y también en Normandia y la batalla de Falaise en otra novela). Hassel escribió una novela autoconclusiva sobre sí mismo, como tuvo exito, hizo una trilogia olvidando la anterior, y como tuvo más exito aún, una saga olvidando la trilogia y la primera novela.
12 de Septiembre de 2006 a las 11:28 am
¡Hola, Nando!
Pues ya te han contestado: muy entretenidas, de nulo valor literarario, totalmente inventadas, diacrónicas, violentas,… Confieso haber leído (y disfrutado) unas cuantas.
Saludos.
12 de Septiembre de 2006 a las 1:14 pm
Vale. ¿ Por cual empiezo? o mejor: ¿ Cuales son las mejores?.
Saludos.
12 de Septiembre de 2006 a las 1:49 pm
Son todas más o menos iguales… Empieza por las que está sacando en bolsillo Inédita:
http://www.casadelibro.com/fichas/fichaautores/0,1463,HASSEL32SVEN,00.html?autor=HASSEL%2C+SVEN
De esa lista yo he leído “General SS” y “Gestapo”. Y… me gustaron (Dios, qué vergüenza me da reconocerlo…). La que más me ha impactado de todas, quizá porque fue la primera que leí, quizá porque realmente es la más dura, fue “La legión de los condenados”.
Tengo pendientes de leer unas cuantas suyas. Nunca salgo “a su caza”, pero si me las tropiezo a buen precio, me las llevo.
Saludos.
12 de Septiembre de 2006 a las 6:08 pm
ejem,ejem…no son todas iguales, la legión de los condenados, los panzers de la muerte, los vi morir….son un tocho infumable si has leido antes las “buenas”: Montecassino ( muchos afirmamos que es la mejor), Comando Reichfurer Himmler, El comisario…
13 de Septiembre de 2006 a las 12:08 pm
La Legión de los Condenados no es infumable, Urogallo. No seas malvado.
Saludos.
13 de Septiembre de 2006 a las 6:32 pm
Tengo que serlo, para alguien que ha leido los demás volumenes, encontrarse con que los va matando a todos…resulta ridículo.
14 de Septiembre de 2006 a las 1:41 pm
Joé, ni que fuera Diez Negritos… en plan Diez Feldgrauen, ¿no? Ya digo: eres un malvado.
14 de Septiembre de 2006 a las 7:36 pm
Insisto: poneos de acuerdo y decidme por cual empiezo que tengo ganas de matar a uno cuantos soviéticos.
Me dá reparo comprarme alguno primero por el precio ( maás de 7 euros una colección de bolsillo!!!!!!!) y segundo porque me dá miedo su virtuosismo literario.
Además en mi biblioteca no tienen ni uno.
Germánico: ¿ De verdad fueron 6 millones?
14 de Septiembre de 2006 a las 8:18 pm
Pfff, soviéticos…y hasta japoneses ( sí, Sven Hassel enfrenta a sus hombres incluso contra los japoneses).
14 de Septiembre de 2006 a las 8:49 pm
Hazme caso a mí y pasa de Urogallo, Nando, que le encanta hacerse el interesante.
No entiendo bien lo de los 6 millones. Si te refieres al número de víctimas del Holocausto, esa es la cifra generalmente aceptada. Es sólo una referencia. Nunca se conocerá el número exacto.
Urogallo, mi correo te está identificando como Spam. Jú, jú.
Saludos.
14 de Septiembre de 2006 a las 10:24 pm
Tu te lo pierdes :D
15 de Septiembre de 2006 a las 3:39 am
A mí la II Guerra Mundial me causa escalofríos, tremendos escalofríos. ¡¡Está tan cercana!!
Cuanto más me alejo en la Historia, más me gusta.
Un saludo
17 de Septiembre de 2006 a las 2:05 pm
He leido muchos libro sobre la WWII y he visto muchos documentales pero estoy anonadado del gran nivel de los participantes de este foro.Personalmente creo que el holocasto existio pero hay que reconocer que Calimero y otros dominan el tema.David Irving en su libro “La guerra de Hitler” hace consideraciones sobre la manipulacion de fuentes tan famosas como los diarios de Goebbels.Pero,claro,su argumento del desconocimiento de Hitler sobre el tema es muy flojo
19 de Septiembre de 2006 a las 7:19 pm
¿ hay algún libro de Irving publicado en España o en español?
19 de Septiembre de 2006 a las 7:42 pm
¿Qué tipo de deriva pretendes iniciar, Nando?.
19 de Septiembre de 2006 a las 9:11 pm
Casi todos los libros de Irving están publicados en español hace siglos.
20 de Septiembre de 2006 a las 9:32 am
En la red se consiguen con relativa facilidad. Pero mejor que leas a Hassel, Nando: es más realista.
Saludos.
21 de Septiembre de 2006 a las 12:24 am
Las novelas de Sven Hassell son muy entretenidas pero yo me quedo con dos:”Montecasino”y “La legion de los condenados”.Por cierto ahora que RBA publica el libro de Fuller ¿no os parece de lo mas curioso el espacio que dedica a la invasion de Rusia por la Wehrmacht?.Hombre, se puede ser anticomunista pero parece que al autor casi le fastidia que Hitler no hubiera ganado por lo menos alli
21 de Septiembre de 2006 a las 1:59 am
nose es muy estraño ablar con ustedes como se siente morir y como los mataron eso es y que porfavor mande la respueta
22 de Septiembre de 2006 a las 12:58 am
Natalia, no he entendido nada.
Casi todos los libros que tratan sobre Barbarroja te dejan esa sensación extraña…casi te duele que no tomen Moscú…en Stalingrado pasa lo contrario, suelen tomar el punto de vista soviético…Curioso.
22 de Septiembre de 2006 a las 7:34 pm
Pues yo en Stalingrado de Beevor estaba deseando que tomasen la puñetera ciudad. Tenía la extraña impresión, al leerlo,de que la iban a tomar y , desde luego, lo deseaba. Prefiero las cabalgadas de las divisiones Panzer por las estepas que el paso de los soviéticos por Prusia Oriental, y eso es lo que me pasó cuando leí el de Berlín… como que no tenía emoción porque el final ya lo conocía.
¿ Que tal está “Operación Barbarroja” de un tal Álvaro Lozano?, me dió un poco de reparo porque me pareció leer que el tío no era historiador, me parece que diplomático o periodista.
Germánico: me parece que me voy a dar a la busca y captura de algún libro de Irving para reanimar alguna discusión: ¿ Tantas barbaridades dice?. Lo que sí que me parece una solemne estupidez es que le condenen por negar el genocidio… y peor todavía, que eso esté tipificado como un delito en ciertos paises.
22 de Septiembre de 2006 a las 8:28 pm
No debería, pero, bueno, tratándose de ti:
http://hansi.libroz.com.ar/libros/libros.php?L=irving+david
Repito: ante este, pa’realismo, Hassel.
Por cierto, el tal Lozano es, efectivamente, diplomático. No he leído su libro, pero, salvo mejor parecer, me han dicho que no aporta nada nuevo a la cuestión.
Saludos.
23 de Septiembre de 2006 a las 1:59 am
A mi entender la verdadera WWWII se libro en el Este,la grandeza tragica que tienen sus batallas hace que todo lo demas sea poco.¿Alguno de vosotros ha leido “Tierra calcinada”de Paul Carell
25 de Septiembre de 2006 a las 3:15 pm
Yo no. Ni siquiera me suena, Julios. ¿Podrías dejar alguna referencia?
Y tienes toda la razón: la auténtica guerra, la más dura que jamás se libró en el mundo, fue la del Este. De hecho, del frente Occidental considero irrelevantes todos los sucesos, salvo la victoria en la batalla del Atlántico, que garantizó la llegada de los indispensables suministros norteamericanos a la URSS.
Saludos.
25 de Septiembre de 2006 a las 4:16 pm
Hombre, Germánico, las Ardenas no fueron precisamente un paseo…
Por cierto (y como no he participado hasta ahora), felicidades Germánico, por la reseña y -por lo que he podido ojear- por los comentarios. Y felicidades al resto de los contertulios. Estos sí son comentarios de alto nivel. Al menos demasiado alto para mí, que apenas sé cuatro cosas sobre la II Guerra Mundial.
Saludos.
25 de Septiembre de 2006 a las 7:57 pm
Yo estoy de acuerdo en dos cosas:
primero con Arauxo porque he vuelto a releer enterito todos los comentarios y me reafirmo en que esta es una de las mejores reseñas; y segundo porque también creo que la guerra, en Europa, fue sobre todo en el Este, y que el gran vencedor fue la Unión Soviética de Stalin.
… pero Germánico… la batalla de Inglaterra, Montecassino, la playa de Omaha, Arnhem, Bastogne… no fueron visitas de “finde” a la sierra.
26 de Septiembre de 2006 a las 11:51 am
Hombre, tenéis razón: por supuesto, en el frente Occidental hubo durísimos enfrentamientos, al igual que en el norte de África, donde se luchó en unas muy duras condiciones climáticas. Pero mi comentario viene de la idea de que la guerra habría terminado como terminó aunque los Aliados hubiesen fracasado en Normandía (potencial había para cuatro o cinco intentos más), aunque hubieran sido derrotados en Las Ardenas, aunque la lucha en el desierto hubiese quedado en tablas, etc. Alemania estaba condenada desde el mismo momento en que pisó la URSS sin asegurarse del aislamento entre esta y Occidente. La entrada en guerra de Estados Unidos era una simple cuestión de tiempo (de hecho, es Alemania quien le declara la guerra a USA, y no al revés, como habitualmente se da por sentado).
Saludos.
27 de Septiembre de 2006 a las 9:34 am
el libro de “operación barbarroja” me pareció muy bien documentado y narrado de forma amena y rigurosa. El autor es diplomático pero también doctor en historia y combina ambas profesiones.
molina
27 de Septiembre de 2006 a las 9:49 am
Hola, María, y bienvenida.
Mi reparo hacia ese libro no es que sea riguroso o chapucero, sino que tengo entendido, por gente conocedora del conflicto, que no aporta nada nuevo. Y, bueno, Barbarossa es lo suficientemente conocida como para considerar superflua cualquier obra que no aporte novedades.
Saludos.
27 de Septiembre de 2006 a las 10:43 am
Hola a todos, soy nuevo en esto así que intentaré hacerme un hueco. El libro de barbarroja me pareció muy bueno, es una puesta al dia de lo que ha salido a la luz desde la caida del muro. Por otro lado quería comentar, no se si es el lugar, que a mi me parece imposible que beevor haya investigado en los archivos españoles para la guerra civil, por un lado no habla ni una palabra de español y por otro el libro está mal construido, parece como si fueran varios los autores, enfin la verdad es que beevor me parece un producto de marketing, aunque stalingrado sea magnifico. Saludos!
27 de Septiembre de 2006 a las 12:01 pm
Bienvenido, Manstein.
Pues sí investigó archivos españoles; de hecho, pasó una larga temporada en España preparando el libro. Imagínate, que hasta se aficionó a los Ducados (y creo que aún los fuma). Si tuvo que recurrir a traductores o leyó directamente los documentos, pues ya no sé. Y, hombre, producto del marketing no es. Como bien dices, Satlingrado es un buen libro, y el de Berlín también lo es. Que el resto de su producción no está a la misma altura… pues es verdad, al menos lo que yo he leído.
Saludos.
27 de Septiembre de 2006 a las 1:03 pm
el libro de beevor sobre la guerra civil es una reedición, diga él lo que diga, ampliada de un libro infumable que escribió hace años, que fue cuando estuvo en españa. está claro que “crítica” le ha puesto varios negros a trabajar en él aprovechando el tirón de stalingrado. las opiniones sobre las represalias parecen escritas por el pais, opiniones que me parecen muy respetables pero que no son suyas sino de una linea editorial muy concreta. sobre los historiadores españoles, creo que debemos apoyar la labor de los nuestros sobre todo cuando, como en el caso de “operación barbarroja”, dejan por un momento la inflación editorial sobre la guerra civil y dan una visión más amplia de ese periodo que, por la tan mal entendida memoria histórica, da la sensación de que todo acababa en españa.
Gracias y felicidades por esta página excelente con discusiones “calientes” como la del genocidio! saludos
28 de Septiembre de 2006 a las 1:55 am
Germanico .el libro del que te hablo es de los años 70,esta ya descatalogado.Se refiere unicamente al frente oriental, esta muy bien documentado y habla maravillas de la division azul.Lo original es que el autor es aleman y que reivindica la actuacion de la Wehrmacht,eso si a Hitler lo pone de vuelta abajo.Pero claro no se refiere a crimenes de guerra y defiende a las waffen ss como tropas honorables .Respecto a Beevor estoy de acuerdo en que sus libros sobre Stalingrado y Berlin son magnificos(mejor sobre Stalingrado que el de Craig y mejor sobre Berlin que el de Cornelius Ryan,en mi opinion claro)
28 de Septiembre de 2006 a las 11:36 am
Coincido contigo en cuanto a la valoración de Beevor y Craig. El libro de este último es muy entretenido, pero nada más. Me da la impresión que hace muchas afirmaciones gratuitas, como, por ejemplo, dar por sentada la existencia del duelo entre König Zaitsev, por poner un punto destacado. El de Berlín de Ryan aún no lo he leído, aunque lo compré este verano. Iagino que será del estilo a “El día más largo” y “Un puente lejano”: una entretenida lectura.
Lástima la descatalogación del libro que comentas, pues me interesa. En cuanto a reivindicar, como el autor hace, la actuación de la Wehmacht en el Este, yo no estoy de acuerdo. Para mí, la aceptación general, salvo honrosísimas y escasas excepciones, de la Orden de los Comisarios, amén del ya citado apoyo a Einsatzgruppen y deportaciones, convierte a toda la institución en culpable de crímenes de guerra. Y hablar de honor en las Waffen… ahí sólo cabe hablar de fanatismo.
Gracias, Julios, por tu contestación.
Saludos.
30 de Septiembre de 2006 a las 11:47 pm
Estoy de acuerdo contigo Germanico en la politica alemana con respecto a prisioneros y poblacion civil en el Este.A fin de cuentas supuso la muerte de 20 o 30 millones de personas en la URSS,las cifras ya sabes difieren.Respecto a Paul Carell me he leido casi todos sus libros(”Barbarroja”,”Zorros del desierto”,”Tierra calcinada”).Son entretenidos,documentados etc.Pero ¡caray¡ el otro dia lo busco en la red y resulta que no se llamaba Carell sino Schmitdz, yo pensaba que era un periodista que conocia a todos los generales alemanes.Pero lo que era tambien un alto colaborador de Goebbels y que tuvo una gran contestacion en Alemania por sus teorias.De que cosas se entera uno en internet.
Saludos
1 de Octubre de 2006 a las 8:46 pm
Y tanto. Yo no tenía ni idea de la existencia de ese personaje. Habrá que mirar…
Saludos.
5 de Octubre de 2006 a las 7:51 pm
Germánico:
de la operación Barbarroja qué libro me recomiendas.
No he leido ninguno de los dos pero me dá la impresión que El Día más largo y Un puente lejano de Ryan no tienen nada que ver; el segundo me pareció que era más “histórico” que el primero. ¿ Cual recomiendas?
Me acabo de leer Hermanos de Sangre de Ambrose y me ha gustado bastante.
Me leí hace tiempo “La Guerra que había que ganar” y me pareció, el título ya lo dice todo, horriblemente tendencioso.
Estoy ojeando el clásico de Lídell Hart sobre la II G M. ¿ Qué tal está?
Todavía no me he atrevido con Hassel… me dá miedo él y los precios de Inédita: … 9 euros!!!!!!! ¿se han vuelto locos?
Me compré un libro sobre las Waffen SS en plan fotos y tal y no me moló mucho, apenas dice nada sustancioso. Creo que hay que reconocer a esta unidad su impagable atractivo visual ( y no soy maricón)… los uniformes de camuflaje son sencillamente irrepetibles. Los ámericanos decían que eran las unidades más chungas de derrotar. Su fanatismo racial e ideológico es otra historia.
saludos
5 de Octubre de 2006 a las 8:40 pm
A ver, Nando, intento contestarte brevemente:
- Como obra general sobre Barbaroja, el de Laurence Rees (autor de Auschwitz) está muy bien (Crítica). Trae además buenas fotos. Y si de ver fotos se trata, “El Frente del Este”, de la editorial Libsa. Relativamente barato (unos 18 euros) y muy bien presentadito. Claro que las fotos hechas por militares de la URSS tienen el defecto habitual en ese origen: están más que preparadas.
- Entre “El día más…” y “Un puente…” me quedo con el primero sin duda alguna. El otro llega a hacerse aburrido y confuso. Tengo pendiente el de Berlín, comprado este verano.
- El libro “Hermanos de sangre” me gustó mucho a mí también. Y me sorprendió su denuncia de matanzas de prisioneros alemanes. No es habitual encontrarlas en este tipo de libros. Stephen Ambrose tiene otro libro al que le tengo ganas desde hace tiempo sobre el desembarco de Normandía. Creo que se titula “El Día D”, o algo así. Es un tochito magno. Y está traducido desde hace ya unos años. Por supuesto, la serie “Band of brothers”, excelente, friki a tope (recoge también la denuncia citada, por cierto).
- “La guerra que había…” Opino lo que tú. Además, me parece que un libro que habla de un conflicto de este tipo sin entrar a describir las acciones y contextos políticos, sino sólo las tácticas militares, no aporta nada positivo. Claro que esta es una percepción muy personal mía.
- [¿Me seguirás hablando si te confieso... entre tú y yo... que... no he... leído a... Hart...?]
- Léete a Hassel, hombre, que te vas a pasar un rato de lo más entretenido.
- El único atractivo de las Waffen SS es el visual, efectivamente. ¿A quién no le mola esta foto?
[URL=http://img145.imageshack.us/my.php?image=sspanzergranadiericx1.jpg][IMG]http://img145.imageshack.us/img145/2346/sspanzergranadiericx1.th.jpg[/IMG][/URL]
Aunque yo prefiero esta:
[URL=http://img237.imageshack.us/my.php?image=crapper4ruon4.jpg][IMG]http://img237.imageshack.us/img237/7685/crapper4ruon4.th.jpg[/IMG][/URL]
Saludos.
5 de Octubre de 2006 a las 8:41 pm
Vaya, por lo que veo no se pueden colgar fotos por aquí siguiendo la vía habitual, ¿no? Lástima.
Saludos.
5 de Octubre de 2006 a las 10:20 pm
Saludos Germánico, no parece, efectivamente. Pero se puede copiar la dirección y verla en un navegador. La segunda es genial :-)
Por cierto, déjame que grite un enorme ¡¡ALELUYA!! Sabía que algún día pasaría, y después de 1 año puedo decir que he leído un libro de la IIGM que tú aún no has leído. ¡¡Sí!! Se trata de El Día D, de Stephen Ambrose. Está muy bien y muy completito sobre el desembarco. Seguro que te gusta.
En cuanto a Band of Brothers… buf, mejor me espero a poner el foro en funcionamiento de nuevo, porque si no, me puedo explayar aquí demasiado. La habré visto 20 veces.
Un saludo,
Richar.
5 de Octubre de 2006 a las 10:45 pm
Pásamelo, Jefe…
¿Te gustó la segunda, verdad? Je, je. Tengo un par de ellas más de ese estilo. Cuando habilites el foro, abrimos un hilo de fotos curiosas, para reírnos un rato. ¿Qué te pareció la primera?
Saludos.
5 de Octubre de 2006 a las 11:00 pm
Buf, miedo me dió….
6 de Octubre de 2006 a las 5:35 am
Entre Beevor y Craig, me quedo con el Stalingrado del primero. Me parece que la obra de Craig tiene más de novela histórica que de ensayo puro y duro. El de la Guerra Civil española del mencionado Beevor, como bien ha comentado anteriormete un compañero, es aprovechar el tirón del 70 aniversario del inicio de la guerra para llenar las estanterías del Corte Inglés.
En cuanto a Ryan, el libro comentado sobre “el día más largo” repito lo mismo, tira más hacia novela que a ensayo, o por lo menos a mí me lo parece.
Un saludo.
7 de Octubre de 2006 a las 1:23 pm
Sí, me daba la impresión de que Un Puente Lejano era más ladrillo. Ya veré si me lo compro.
Band of Brothers: casí me atrevería a decir que es mejor que la del soldado Ryan que es una obra maestra.
Ambrose tiene otro sobre el puente Pegaso, pero no tengo ni idea qué tal está.
Cuando hablas del libro de Rees me imagino que te refieres al de Hitler contra Stalin, ¿no?. Le tengo echado el ojo. ¿Entra en análisis de tipo ideológico y explica por que es una “guerra de exterminio” o simplemente es un relato de acciones y batallas?
Creo que el nombre con el que identifica la campaña en el Este es toda una declaración de como debe interpretarse ese tipo de guerra que ideológicamente no tenia nada quee ver con la del frente occidental.
Me imagino que hablará en terminos de guerra racial y de como el propósito del nacionalsocial¡smo era puramente expansivo y supremacista
cosa que en Francia y en los Paises Bajos varía enormemente.
… ayer tuve una discusión agotadora con un revisionista sobre esto y temas parecidos que me ha dejado totalmente agotado… llega a considerar al nacionalsocialismo como una revolución de tipo social; creo que está totalmente equivocado, para mi es un tipo de revolución política pero que en nada altera la estructura de la sociedad ni hay un cambio de grupo social dominante por otro ni desde luego se altera tanto el sistema de propiedad como el poseedor de la misma.
… me acusó de ser marxista…
7 de Octubre de 2006 a las 1:31 pm
Richard: ni copiando la dirección me salen las fotos a través del navegador… qué torpeza la mía.
Mándamelas al correo… y a ver si puedo abrirlas.
7 de Octubre de 2006 a las 9:58 pm
A mí tampoco me salen. Nando, si quieres, te las mando por e-mail. Esta es mi dirección: parrillacastro@yahoo.es . Mándame un correo para quedarme con tu dirección, y te mando esas dos y alguna curiosa más.
Saludos.
7 de Octubre de 2006 a las 10:03 pm
Probad así, es que venían con muchos restos de código adheridos…
http://img145.imageshack.us/my.php?image=sspanzergranadiericx1.jpg
http://img237.imageshack.us/my.php?image=crapper4ruon4.jpg
Saludos,
Richar.
8 de Octubre de 2006 a las 3:44 am
Ah, fantástico, Richar. Ahora sí se ven. ¿Qué es eso de los restos de código? Suena chunguisísimo.
Saludos.
8 de Octubre de 2006 a las 4:02 am
Rees entra en el contexto político, Nando. De ahí el interés del libro. Y efectivamente, defiende la idea de que la guerra en el Este fue una guerra de exterminio. Creo que ese es el enfoque correcto. Creo además que jamás ha habido ni habrá una lucha a cara de perro como fue la de la Alemania - URSS. Nada que ver con la guerra en Occidente. De hecho, Hitler, hasta el momento en que se desencadenó la guerra con Gran Bretaña y Francia por Polonia, nunca pensó en un enfrentamiento con Occidente. Y cuando estalló, la consideró, en un principio, una guerra convencional. Sin embargo, el conflicto con la URSS lo daba por hecho desde cuando escribió el “Mein Kampff”, y ya entonces decía que era una guerra “por la supervivencia del “volk” alemán”. Cuando llegó la derrota alemana, dijo que el pueblo alemán había demostrado ser más débil que el eslavo, y digno por tanto de ser aniquilado. Lógico en su lógica.
Pese a lo dicho, en Occidente también hubo crímenes graves. Piensa que, por ejemplo, Seys-Inquart, el Gobernador de los Países Bajos durante la guerra, fue condenado a muerte en Nüremberg.
Me temo que me he explicado regular. Es que me he tomado un par de cervecitas…
Saludos.
8 de Octubre de 2006 a las 11:42 am
Germánico, todo el código que viene antes y después de la dirección de la web “[URL=....]” es un código que te pone por defectto en imageshack al subir la imagen, ya que es el que interpretan la mayoría de los foros para insertar imágenes. Nothing more…
Saludos,
Richar.
8 de Octubre de 2006 a las 2:55 pm
Ah. Gracias.
Saludos.
9 de Octubre de 2006 a las 5:24 pm
pedazo de imágenes… la segunda no es de un porte muy prusiano pero ahí se demuestran algunas de las debilidades de la raza aria.
10 de Octubre de 2006 a las 12:08 pm
Si, qué curioso, ¿eh, Nando? C*gaban como todo cristiano.
Saludos.
10 de Octubre de 2006 a las 12:09 pm
Bueno, al margen de bromas, el “caganet” es un miembro de la Wehrmacht. Y talludito, fijaos bien.
Saludos.
10 de Octubre de 2006 a las 12:48 pm
Qué imperialmente elegante estás últimamente, Germánico. Debe ser la purpura del poder…
10 de Octubre de 2006 a las 2:17 pm
Bueno, Arauxo: ser poderoso te permite ser elegante y generoso. La crueldad y lo grotesco son característicos de los débiles.
Saludos.
13 de Octubre de 2006 a las 1:28 pm
Al loro Germánico:
Feria de Otoño del Libro Antiguo de Madrid: libros de Sven Hassel, antigua colección “Reno”, de más de 30 años, desgastados, páginas amarillentas y acartonadas, con ese olorcillo característico que desprenden los libros “de viejo”, sin la “camisa” con esos dibujos tan arcaicos, que apenas se pueden abrir, que si lo haces se deshacen como cenizas…
¿precio?: 6 EUROS!!!!!!!!
Pretendía encontrarlos por menos de 3 euros y ni de coña.
Había otra edición en cartoné también de los 70 a 18 euros el ejemplar… van totalmente de palo.
Me compré una biografía de Lutero por 3 Euros, uno de Trevor Roper sobre la Reforma por 7 Euros y… en la antigua colección de Jucar “Etiqueta Negra” una novela de Didier Daenicx, el maestro de la Novela Negra Francesa por solo 3 euros. No sé si volver este fin de semana…
Tenían los tochos enormes de Toynbee sobre la Europa de Hitler por 80 pavos.
… a que vuelvo el domingo.
13 de Octubre de 2006 a las 1:32 pm
Aprovecha, Nando, tú que puedes. Por aquí, la situación es desoladora. Por cierto, carísimos los de Reno. ¿Y encima amarillos y oliendo a viejo?
Saludos.
29 de Enero de 2007 a las 12:22 am
Buceando en reseñas, hoy he leído los comentarios de esta.
No imaginé que realmente existiera en nuestros días alguien que aún defendiera la tesis de que el Holocausto no existió.
Felicidades, Germánico, por la reseña y la calidad de los comentarios y argumentaciones. Enhorabuena.
Por lo demás me parece un libro para apuntar en lista de compra.
Saludos
29 de Enero de 2007 a las 1:26 pm
Gracias, Aretes. Y sí, léete el librito. No es muy largo, pero resulta entretenido y clarificador.
Saludos.
29 de Enero de 2007 a las 3:20 pm
aretes
el macabro presidente irani lo repite todos los dias, basta leer los diarios
hec
29 de Enero de 2007 a las 3:34 pm
Pues sí, es cierto. Y además se permite convocar un concurso sobre caricaturas del Holocausto y un congreso (con minúsculas) de negacionistas. Claro que este asunto está más vinculado al enfrentamiento con Israel que a una creencia real: es sólo un arma más.
Saludos.
29 de Enero de 2007 a las 4:14 pm
Un arma más, no. La peor de todas: la mentira repetida una y otra vez.
29 de Enero de 2007 a las 5:40 pm
Os recomiendo un artículo que publica hoy en el diario El Mundo Bernard Henry Lévy, a propósito de la oportunidad de las leyes que sancionan la negación del genocidio armenio.
Un saludo.
30 de Enero de 2007 a las 3:52 am
esas leyes.. “tipo prohibir la negacion de …..” son absurdas y peligrosas para una democracia….
solo consiguen todo lo contrario..
la mejor manera de combatir este tipo de “giladas” como negar holocaustos etc es con EDUCACION , EDUCACION y MAS EDUCACION
hector
30 de Enero de 2007 a las 8:44 am
Totalmente de acuedo, Hector. De hecho, los que tengais hijos, no creais que por mandarlos al colegio están educdos. La educación cada vez depende más de lo que nosotros les estimulemos y les enseñemos
30 de Enero de 2007 a las 10:30 am
Muy bueno el artículo, Valeria; gracias por la recomendación.
Y, con prescindencia (que sí, que sí, Germánico, que esta expresión es correcta, hombre) de su contenido, por una vez y sin que sirva de precedente, Héctor, coincido milimétricamente con tus posiciones. No sólo es absurda y peligrosa la prohibición de expresar cualquier idea, por nefasta y manipuladora que parezca, sino contraria a la libertad de expresión, uno de los pilares fundamentales de cualquier democracia que se precie de serlo. Y, en efecto, el fanatismo y el integrismo de cualquier signo, donde las más peregrinas ideas campan por sus respetos, siempre se nutren de la ignorancia y se combaten, consecuentemente, con educación. Y no, por supuesto, la que proporciona el colegio, Aretes, sino la que deberíamos proporcionar en casa y transmitir de padres a hijos.
Sin embargo, hay -o debiera haber- una excepción a la libertad de expresión: la apología del delito, de la violencia, del terror, de la conculcación de derechos, de la destrucción del sistema democrático. Este -entiendo- es el debate esencial: ¿Puede situarse la libertad de expresión por encima de los demás derechos fundamentales de la persona? ¿Puede aceptarse, por ejemplo, la propagación de un proyecto de aniquilación de la democracia? ¿Está legitimada la sociedad para perseguir cualquier idea que pretenda socavar los cimientos de un sistema democrático? Y voy a hablar en plata: ¿Es admisible la propagación del nazismo, del estalinismo, del fascismo, del comunismo, del racismo, del fundamentalismo religioso de cualquier tendencia, del integrismo nacionalista o de cualquier otro proyecto que contemple la violencia sobre el individuo como mecanismo de seguridad y grarantía del sistema? Yo, modestamente entiendo que sí. Porque, en mi opinión, el gran problema de las democracias occidentales contemporáneas es que parecen sufrir una aversión congénita a ejercer la legítima autodefensa frente a la agresión interna o externa de virus y otros agentes absolutamente nocivos… hasta que es demasiado tarde. Prefieren combatir la enfermedad (con el subsiguiente coste en vidas humanas y recursos económicos) que vacunarse preventivamente. Pero, claro, es que es mucho más cómodo ir al cine y comer palomitas que acudir al centro de vacunación, entre otras cosas porque algunas vacunas… duelen un poquito cuando te las administran.
Saludos.
30 de Enero de 2007 a las 2:25 pm
Aruxo, me imagino que cuando dices “entiendo que sí”, te refieres a la legitimidad de la sociedad a perseguir la propagación del nazismo.
Por supuesto que se debe “tolerar” en aras de la libertad de expresión todo tipo de ideas y tendencias, pero con un límite, el que pone la ley, por encima de ideologías y pensamientos. El hecho de que una ideología se convierta en un delito implica una agresión en su base a unos derechos fundamentales y asumidos por la sociedad como, en este caso la igualdad de los hombres, independientemente de su raza. Justificar una aberración no es una ideología, es un delito porque implica el asesinato de seres y la negación de sus derechos, como no justificaríamos la exclavitud como modo de vida sureña. No todo vale como idea.
30 de Enero de 2007 a las 6:03 pm
Arauxo: la libertad de expresión NUNCA estará por encima de los derechos fundamentales. Hola.
En cuanto a lo que dice Aretes, supongo que se tratará de un error de escritura de Arauxo. Una mente tan preclara como la suya, no puede incurrir en semejantes “desvios”.Chao.
31 de Enero de 2007 a las 9:46 am
Mea culpa, porque me he expresado con meridiana oscuridad. Cuando he dicho yo, modestamente, entiendo que sí, estaba contestando (es que yo, en mi característica esquizofrenia retroalimentada, me pregunto y me respondo a mí mismo) a la pregunta que empezaba con ¿Está legitimada… y no, obviamente, a la siguiente, la que empezaba con ¿Es admisible…. Uds. perdonen las molestias causadas por mi escasa e inhábil pericia expresiva.
Un saludo corrector.
PS: Jerufa, menos coña con lo de la mente tan preclara, que me he quedado con tu cara y sé donde vives…
31 de Enero de 2007 a las 3:28 pm
Pues yo no sé qué deciros… La existencia del Holocausto es tan obvia que me empieza a resultar incongruente que se penalice negar su existencia. El asunto debería tratarse como un caso de simple ignorancia, sin mayor trascendencia que la de hacerse una pobre opinión sobre el sujeto en cuestión.
Saludos.
31 de Enero de 2007 a las 8:32 pm
Timothy Garton Ash escribió hace unos días un artículo muy razonable que va en esa línea:
http://www.clarin.com/suplementos/zona/2007/01/21/z-03101.htm
En resumen, “La negación del Holocausto debe combatirse en escuelas, universidades y medios de comunicación, no en comisarías de policía y tribunales.”
Saludos
31 de Enero de 2007 a las 11:28 pm
Totalmente de acuerdo, pero el problema es que los que niegan el Holocausto hacen apología del nazismo, eso es lo que yo creo que debería estar penado.
1 de Febrero de 2007 a las 3:23 am
aretes, no comparto contigo ..
con tu razonamiento tendriamos que prohibir negar ademas del holocausto de la 2da guerra mundial (aqui quiero hacer una aclaracion, porque a veces leyendo algunas publicaciones parece q el judaismo se apropio del holocausto y el nazismo no solo persiguio judios , murieron miles de gitanos, opositores politicos, personas con piel oscura, enfermas etc) el armenio, los cientos de holocaustos que se producen a diario en africa, todo el asunto serbio, tambien se me ocurre la matanza de indigenas en Mexico y Peru en particular y en el resto de America durante la colonizacion, la matanza de hicieron los ingleses en la India…
demasiadas prohibiciones , no?
acaso tendriamos que procesar a todos los turcos por negar la matanza de armenios?
todo esto es muy peligroso , imagino este tipo de leyes en manos de personajes siniestros como Bush , Cheney , Chavez, F.Castro
prefiero no abrir estas “ventanas” porque uno nunca sabe donde van a terminar, o en realidad si sabemos como terminan, con fascismo de derecha o izquierda
hace poco aqui en Bs Aires, un diario publico algunas fotos de una feria de libros usados cds dvd piratas, etc que vendian soldaditos de plomo de Hitler o de diversos soldados nazis o el libro “Mi Lucha”.
Al otro dia aparecieron los opinologos pidiendo prohibir esas ventas porque eran apologia…
vamos, no exageremos, si alguien quiere negar el holocausto que lo niegue , en todo caso pasara por un idiota pero esta lejos de hacer apologia
en todo caso, el costo de aguantar a algunos idiotas que niegan realidades siempre va a ser menor que empezar a prohibir
saludos, hector
1 de Febrero de 2007 a las 11:17 am
Es verdad, Héctor. En términos genéricos, comparto tu opinión (con las salvedades que, en forma de interrogantes, introduje en mi anterior comentario sobre el derecho a defenderse ante agresiones totalitaristas).
Sólo me surge una duda. Con el debido respeto… ¿Qué puñetas es un fascismo de izquierdas?
1 de Febrero de 2007 a las 9:27 pm
arauxo
chavez en venezuela
1 de Febrero de 2007 a las 9:44 pm
Retomando algo que se ha dicho… Es cierto que algunos sectores judíos han intentado monopolizar el Holocausto (la “Shoa”, para ellos), haciendo un juego demagógico de una catadura moral semejante a la de quienes niegan su existencia, pues ocultar la muerte de los otros también es negarla. Pero son sólo algunos judíos los que hacen esto, igual que son sólo algunos exaltados los que niegan la existencia de los campos de exterminio. ¡Regalémosles libritos, que están necesitados de ellos!
Saludos.
1 de Febrero de 2007 a las 9:44 pm
Claro que igual los queman…
2 de Febrero de 2007 a las 12:12 am
La biografía de hitler de Ian Kershaw, de lo mejor. la recomiendo como lectura imprescindible para aquellos apasionados y o eruditos sobre la Segunda Guerra Mundial.
Saludos. y felicitaciones germanico por tu alegato frente a calimero, ¿se quedo sin argumentos y tuvo que salir del blog, o tal vez esta preso con Irving ?
2 de Febrero de 2007 a las 1:29 am
Ignacio, un buen complemento de la de Kershaw es la de Fest, aunque esta es especialmente densa: poca anécdota, pocos datos, y mucho desarrollo político. Pero vale la pena.
Saludos.
5 de Febrero de 2007 a las 11:35 am
Siento corregirte, Héctor, pero el régimen hacia el que la Venezuela de Chávez camina no tiene absolutamente nada que ver con el fascismo y mucho menos con un “fascismo de izquierdas“. Entre otras cosas porque, por definición, no existen los fascismos de izquierdas. Existen los totalistarismos de izquierdas y de derechas. Éstos últimos suelen denominarse fascismos, por analogía con el régimen de Mussolini de la Italia de los años 30. Los de izquierdas no se llaman fascismos, sino regímenes socialistas o comunistas, porque tienen un fundamento ideológico marxista, el mismo que sustenta el programa político de Hugo Chávez. El régimen de Hugo Chávez no se encamina -a pasos agigantados- hacia un fascismo de izquierda, sino hacia un régimen totalitario socialista o comunista.
No me malinterpretes, Héctor. Si insisto en la cuestión no es por un interés terminológico ni por mero purismo conceptual. No. El problema es de fondo. Lo que resulta inquietante, preocupante y, si me apuras, escandaloso, es que los términos fascista o nazi constituyan hoy un claro insulto universalmente reconocido como tal en casi todos los idiomas y, al mismo tiempo, comunista, marxista o incluso leninista o estalinista evoquen cierto regusto heróico, nostálgico, romántico o incluso despierten orgullo o admiración cuando se pronuncian, hasta el punto de negar la propia realidad ideológica que esconden y los regímenes que preconizan: totalitarismos de izquierda. Y, digo que es escandaloso, porque ambas doctrinas (el fascismo en todas sus variantes y el marxismo en todas las suyas), han dejado tras de sí el mayor reguero de sangre, crímenes de lesa humanidad, deportaciones, exterminios, genocidios, conculcación de derechos fundamentales y opresión que la Historia recuerda y, sin embargo, por pura ignorancia militante o por intencionada y sectaria manipulación, se siguen estableciendo diferencias éticas y estéticas entre sus aberraciones y sus fundamentos.
No. Con el mayor de los respetos, Héctor, NO hay fascismos de izquierdas. Y con todas las matizaciones que uno quiera introducir (y subrayo la frase que acabo de escribir), Hitler era Nazi; Mussolini, fascista; Lenin, marxista o comunista, Stalin, marxista (y, por definición, estalinista); Franco, fascista; Castro, marxista o comunista; Pinochet, fascista, Mao, marxista (y, por definición maoísta); y Hugo Chávez, si está próximo a algo, es al socialismo y al marxismo, no al fascismo. Y los despiadados asesinos que integran la banda terrorista ETA, por poner un ejemplo más cercano a mis latitudes, son marxistas y estalinistas y no fascistas, como se les suele denominar, desde amplios sectores de la izquierda -internacional- para desprestigiarlos.
Llamemos a las cosas por su nombre y rendiremos un inigualable tributo a la Historia, el de afrontar la verdad sin eufemismos, sin tapujos y sin complejos.
Un saludo.
5 de Febrero de 2007 a las 9:30 pm
Arauxo, ¿Franco fascista?. Tal vez en sus primeros tiempos, cuando la Falange pintaba más, pero tras las derrotas de las potencias del Eje empezó a verse realmente lo que definitivamente acabaría siendo: un régimen militarista y tradicionalista, para desolación de los camisas azules. Me parece apropiado el comentario, por la cuestión que planteabas en el último mensaje acerca de ser riguroso con la terminología, algo con lo que estoy totalmente de acuerdo.
5 de Febrero de 2007 a las 10:06 pm
Humberto Eco plantea que es fascista, todo régimen que hace un culto de la muerte.
6 de Febrero de 2007 a las 7:46 am
¿Alguien puede dar una definición clara del fascismo y sus características?
No es ironía, es una pura información. Es una palabra tan usada que creo interesante saber si se usa correctamente.
Gracias anticipadas.
6 de Febrero de 2007 a las 10:57 am
Es un asunto muy complejo, Aretes. Yo a lo más que me atrevo es a dejarte unas referencias bibliográficas:
- El uso de las ideas políticas, Barbara Goodwin, Península. Libro genial, especialmente el capítulo dedicado a los totalitarismos.
- El fascismo, Stanley Payne, Alianza Editorial. Polémico, pero clarificador. Ya tiene unos añitos.
- Anatomía del Fascismo, Robert Patxon, Península. Mi más reciente adquisición sobre este asunto. Aún no lo he leído, pero tengo buenas referencias y es una obra actualizada.
Hay una bibliografía interminable sobre este asunto, pero con esto creo que te puedes hacer una idea bastante acertada.
Saludos.
6 de Febrero de 2007 a las 11:07 am
Pues a mí me gustaría una explicación sobre la frase de Umberto Eco que ha puesto Ignacio. ¿Alguien se anima?
6 de Febrero de 2007 a las 11:32 am
Puntualizo (y si no, que me corrija Ignacio o alguien) que con lo de culto de la muerte Eco no se refiere evidentemente al culto (ritos, tradiciones, liturgias…) que tiene por objeto el fenómeno de la muerte o los muertos, pues si fuera así todas las sociedades serían fascistas.
Supongo que el sentido de la expresión culto de la muerte en este caso tiene más que ver con desprecio de la vida.
Saludos
6 de Febrero de 2007 a las 12:22 pm
¿Y eso es patrimonio del fascismo? ¿Sólo del fascismo?
¡Venga ya!
6 de Febrero de 2007 a las 1:17 pm
Hombre, si queréis seguir a Eco y su propuesta, podemos llamar fascista a cualquier régimen que haga un culto de la muerte o, como bien puntualiza Cavilius, desprecie la vida, simple y llanamente. Y entonces, obtendremos que la Historia de la Humanidad es la Historia del Fascismo. Y así, la palabra ya no servirá absolutamente para nada, como todas las palabras que manosean los políticos, los periodistas y los sectarios. Y entonces, tendremos que inventar otra palabra para definir a los regímenes totalitarios semejantes al de la Italia de Mussolini y otra -por supuesto, porque lo exige el más mínimo rigor intelectual- para diferenciarlos de los totalitarismos de inspiración marxista. Y ya estaremos donde empezamos. Porque la tontería (por mucho que la diga Eco) es de proporciones homéricas.
Un saludo.
PS: Por cierto, David, he incluido a Franco entre los fascistas, advirtiendo previamente, que lo hacía con todas las matizaciones que uno quiera introducir e incluso añadiendo a continuación entre paréntesis (y subrayo la frase que acabo de escribir). Joé, no le busquemos cinco pies al gato…
6 de Febrero de 2007 a las 2:59 pm
Coincido, Arauxo.
Sin embargo, no sé si sigo bien tu razonamiento: dices que si cualquier régimen que haga un culto de muerte es fascista, entonces la Historia de la Humanidad sería la Historia del Fascismo. La única premisa tácita que se me ocurre para que puedas llegar a esa conclusión es afirmar que la Humanidad es un continuo culto de la muerte (o desprecio de la vida). ¿Es así o me estoy perdiendo por vericuetos lógicos (para eso está la lógica, para perderse por sus pasillos y no llegar nunca a ninguna parte)? Y si es así, ¿no es una afirmación excesivamente pesimista?
Saludos
6 de Febrero de 2007 a las 4:09 pm
Yo, a la hora de calificar al régimen franquista prefiero utilizar la terminología que, en su día, defendió el profesor Juan Linz. Éste lo denominaba como régimen autoritario para difernciarlo de los regímenes fascistas.
No le estaba buscando los pies al gato, estimado Arauxo. No tengo tiempo.
6 de Febrero de 2007 a las 4:20 pm
No pense causar tanto revuelo citando a Eco.
- cavilius bien aclaras que con culto de la muerte Eco se refiere al desprecio por la vida. Ahora tambien acepto que está definición es mas que amplia y vaga, como bien plantea Arauxo, y si nos guiamos por ella terminamos viendo fascismo en muchos lugares y tiempos distintos a lo largo del devenir histórico. Por lo tanto al tacho con ella..
Ahora bien (hora de que el diablo meta la cola), según un viejo profesor mío de la Universidad, y tambien lo plantean ciertos historiadores (Renzo de Felice, es uno de ellos si mal no recuerdo), fascismo hubo un solo y se dio en Italia durante las primeras décadas del siglo XX, muerto Mussollini se acabo el fascismo para siempre. Por lo tanto la pregunta a hacerse es no si tal o cual régimen es fascista, sino que características del fascismo poseen el régimen de Pinochet o el de mengano. de ahí que podamos catalogar regímenes mas cercanos al fascimos y otros mas lejanos.
Un claro ejemplo es el nazismo, el cual si bien esta pensado en su principio en base al fascismo y comparte varias características, es algo totalmente distino y único.
saludos y espero no haber sido muy confuso.
6 de Febrero de 2007 a las 4:41 pm
Yo siempre había pensado -y a lo mejor equivocadamente, quién sabe- que el fascismo es un régimen político totalitario que pivota sobre las ideas de raza y nación. Pero creo que para profundizar en un tema hay que leer mucho, por eso la mejor recomendación es la de Germánico: buscar libros. La frase de Eco es demasiado críptica, habría que leerla en su contexto. Pero personalmente no creo que en el fascismo haya tanto de exaltación de la muerte como de exaltación de la raza (con carácter excluyente, eso sí). El culto a la muerte no lo incluiría como uno de los elementos de un régimen político, es un elemento cultural , antropológico y/o sociológico. Pero a mí me queda mucho por aprender todavía.
7 de Febrero de 2007 a las 12:20 am
Un par de apuntes: el régimen de Franco pudo considerarse puramente fascista hasta 1942. Se basaba en un movimiento totalitario con el predominio de un partido único: FE y Tradicionalista de las JONS. A partir de la caída de Serrano Súñer, el régimen franquista va derivando hacia un estado autoritario en donde sigue teniendo una cierta presencia el partido único, pero en el que también se fueron aceptando otras “sensibilidades políticas”( como se diría finamente ahora).
Un saludo.
7 de Febrero de 2007 a las 12:41 am
Totalmente de acuerdo David L.
7 de Febrero de 2007 a las 3:19 pm
Autoritarismo versus Totalitarismo. He aquí otro excelente tema de conversación, perdón, de lectura. Goodwin y otros “politólogos” sostienen que hasta hoy, sólo han existido dos tipos de totalitarismo “perfectos”: el nacionalsocialista alemán y el comunista soviético, extendidos, obviamente y en menor o mayor grado, a sus áreas de influencia.
Saludos.
7 de Febrero de 2007 a las 7:45 pm
Por una vez y sin que siente precedente, me parece muy acertada tu intervención, Germánico. El resumen de Goodwin, aunque parezca simple, es mucho más exacto, por supuesto, que el de Eco, cuya síntesis roza, con perdón, la caricatura.
7 de Febrero de 2007 a las 9:00 pm
Este post está a punto de entrar en los top 5 de hislibris. ¡Animémosle! (cada loco con su tema, je, jeje…) Adió, adió.
8 de Febrero de 2007 a las 1:13 pm
Uyuyuy, que van a echar a Rubicón del “Top 5″, a lo cual yo estoy contribuyendo con este comentario, todo hay que decirlo…madre mía, menos mal que no tengo nada que ver con el que hizo su reseña…
8 de Febrero de 2007 a las 7:54 pm
Nadie respondió a mis planteos del 6 de febrero, si no están de acuerdo por lo menos decirlo.
Gracias
8 de Febrero de 2007 a las 10:55 pm
Ignacio, estoy de acuerdo con la definición de fascismo que dio tu profesor en la universidad, y con la relación ineludible entre el término fascismo y la Italia de Mussolini. A partir de esto, se podría hablar de ciertas características similares que determinados regímenes dictatoriales han hecho suyos, pero que tal vez sea dificil englobarlos como fascistas propiamente dichos si nos ceñimos al modelo italiano iniciado por Mussolini en 1922.
Un saludo.
9 de Febrero de 2007 a las 11:00 am
Ignacio, no te enfades. Creo que el motivo por el que no se contestó a tu argumento es que tu comentario estaba esperando moderación, porque yo no recuerdo haberlo leído hasta ahora.
Al haber aparecido después de otros comentarios posteriores, es normal que no nos hayamos dado cuenta hasta que nos has llamado la atención.
Un saludo.
9 de Febrero de 2007 a las 1:28 pm
Y no sólo lo que acaba de decir Ascanio, Ignacio. Si relees mi comentario del 5 de febrero, verás que cuando usé el término de marras (”fascismo”), lo hice en referencia al régimen de Mussolini y a las analogías que otros regímenes pudiesen presentar con el del duce>/i>. Es decir: estamos de acuerdo.
9 de Febrero de 2007 a las 6:16 pm
No me enoje amigos, si pareció así me disculpo, lo que pasa que ta l vez soy un pco impaciente.
Saludos
10 de Febrero de 2007 a las 1:39 am
Germanico planteas autoritarismo versus totalitarismo, yo entiendo que el totalitarismo es un tipo determinado y extremo de autoritarismo, por lo tanto con el totalitarismo hay autoritarisno, pero no necesariamente viceversa.
saludos
12 de Febrero de 2007 a las 12:38 pm
Hummmmmmmm… no sé hasta que punto, Ignacio, puedes tener razón (tampoco te la quito, ojo). La naturaleza de este tipo de ideologías es tan compleja, que a mí me cuesta mucho hablar de ellas con cierta seguridad. Por eso prefiero remitir a cualquier interesado a la bibliografía que cité desde el primer momento.
Saludos.
12 de Febrero de 2007 a las 9:54 pm
Germanico vayamos a los ejemplos: Hitler y Stalin dos ejemplos acabados de totalitarismos, ambos autoritarios a mas no poder; Pinochet, Videla y tantos en Latinoamerica, autoritarios, pero no tatalitarios. El totalitarismo es un grupo muy exclusivo dentro del autoritarismo.
Saludos
13 de Febrero de 2007 a las 11:28 am
Sin duda, Ignacio. Pero ya te digo que la complejidad del asunto es tal, que sin releer varias cosillas, estoy seguro de meter la pata. Como una breve definición, cabría indicar que el totalitarismo supedita todas las organizaciones de cualquier índole (militar, religiosa, social,…) a la ideología de Estado, cuando no las suprime directamente. Pero ojo, porque una aplicación rígida de este “teorema” puede dejar fuera de la definición incluso al nacionalsocialismo y al comunismo, al menos a ciertos periodos de ellos que no son los iniciales (lo que tendría su lógica). Por ejemplo, en plena guerra, Stalin revive las tradiciones y símbolos de la iglesia ortodoxa y el ejército zarista, reconociendo así la existencia e implantación social de estructuras no comunistas. Por su parte, en la Alemania nazi se toleró la existenciade grupos que no se opusieran al Estado, siempre y cuando sus componentes no entraran en esa categoría que tanto les gustaba de los “subhumanos”.
En fin, que el asunto se las trae…
Saludos.
13 de Febrero de 2007 a las 4:35 pm
Entiendo lo que planteas Germanico, si Stalin revive viejas estructuras, y vuelven viejos oficiales, y las charreteras de distinción, etc, pero no por eso el ejercito consigue mas autonomía, exceptuando claro está las desiciones en el campo de batalla, cosa que Stalin aprendió a no meterse, y Hitler no.
Igualmente hay algo bien claro,desde mi punto de vista, y es que el totalitarismo es un subgrupo exclusivo dentro del autoritarismo.
14 de Febrero de 2007 a las 3:29 pm
Sí, claro. Digamos que es su forma extrema.
Saludos.
15 de Febrero de 2007 a las 12:36 pm
Extraído del libro Conceptos fundamentales de Ciencia política. Editorial Alianza:
Lo que, según (el profesor) Linz, distingue este régimen (el totalitario) del autoritario es su aspiración a controlar la totalidad de los aspectos de la vida nacional y a movilizar constantemente a grandes masas de seguidores. La continuada presencia del Estado en todos los ámbitos, incluída la economía, se revela especialmente en los mecanismos de socialización política, como son la educación, la cultura y los medios de comunicación de masas, que están monopolizados por el gobierno. De esta forma, frente a los objetivos más modestos de las dictaduras, que son concebidas a menudo como transitorias y excepcionales, el totalitarismo pretende la politización de la cotidianidad y la abolición definitiva de la sociedad civil, lo que elimina el menor atisbo de pluralismo.
Espero que aclare algunas dudas y que genere otras nuevas.
15 de Febrero de 2007 a las 5:56 pm
Acertado lo que planteas David, sin embargo en Ciencias Sociales todo es relativo.
Por autoritarismo se entiende, en general, una autoridad opresiva que aplasta la libertad e impide la crítica.
El concepto de autoridad, así como los conceptos afines a los que se asocia frecuentemente –poder, influencia, liderazgo– se emplea en diversos sentidos en el campo de la filosofía política y de las ciencias sociales. Tal diversidad se debe, en parte, a la ubicuidad del fenómeno. Desde el punto de vista de su origen, el término autoridad es una vieja palabra latina (auctoritas, sinónimo de poder legítimo y no de fuerza coactiva) unida al verbo augere, aumentar, y no ha sido un término peyorativo, contrariamente al vocablo autoritarismo, utilizado hoy en forma despectiva.
En el campo político, el adjetivo “autoritario” y el sustantivo “autoritarismo” que deriva de él se emplean en tres contextos: la estructura de los sistemas políticos, las disposiciones psicológicas relacionadas con el poder y las ideologías políticas. En la tipología de los sistemas políticos, se suele llamar autoritarios a los regímenes que privilegian el aspecto del mando y menosprecian el consenso. En sentido psicológico, se habla de personalidad autoritaria para indicar un tipo de personalidad centrada en la disposición a la obediencia ciega a los superiores y al trato arrogante con los inferiores jerárquicos o a los que están privados de poder. En cuanto a las ideologías autoritarias, son aquellas que niegan de manera decidida la igualdad entre los hombres, hacen énfasis en el principio jerárquico y exaltan a menudo algunos elementos de la personalidad autoritaria como si fueran virtudes. Desde el punto de vista de los valores democráticos, el autoritarismo es una manifestación degenerativa de la autoridad.
El término autoritarismo surgió después de la Primera Guerra Mundial y es uno de los conceptos que como el de dictadura y totalitarismo se han utilizado en oposición al de democracia. Sin embargo, los confines de dichos conceptos son poco claros y a menudo inestables en relación con los diversos contextos. Con respecto a los regímenes políticos, el vocablo autoritarismo se utiliza con dos significados: el primero comprende los sistemas no democráticos, incluyendo los totalitarismos; el segundo, más específico, se antepone al totalitarismo y comprende los sistemas no democráticos caracterizados por un bajo grado de movilización y de penetración de la sociedad. Este último significado se vincula, en parte, a la noción de ideología autoritaria.
Apartir de lo dicho podemos concluir que en un sentido amplio el totalitarismo es un tipo de autoritarismo, y si hilamos fino, podemos decir que el autoritarismo y totalitarismo se diferencian ,basicamente en relación al grado de libertad y supresión de la misma que maneja cada uno, como asi también a la utilización de la ideología como fuerza motriz del segundo y a una ausencia o escasa conceptualización ideológica en el primero.
basta, me canse de escribir, si no fuí claro, al diablo todo.
saludos y pelota al cesto
15 de Febrero de 2007 a las 11:10 pm
Ha estado muy bien Ignacio.
1 de Marzo de 2007 a las 4:39 pm
Nunca entenderé, si alguien cuestiona algún aspecto del holocausto será llamado negacionista y considerado un delincuente. Si alguien niega a Dios es simplemente un ateo.
1 de Marzo de 2007 a las 11:19 pm
Yo sin embargo creo que Dios, en caso de existir, se habría esfumado de los campos de exterminio.
2 de Marzo de 2007 a las 9:50 am
Pues yo no lo creo, David. Siguiendo el condicional que utilizas para expresarte, si Dios existe, estuvo allí hasta que liberaron al último de los prisioneros. Y una parte de El murió, probablemente, en las cámaras de gas… asesinada junto a los niños que se llevó por delante la barbarie nazi.
Pero, querido Extraterrestre, mal camino se inicia cuando se mezclan las churras con las merinas. Al César lo que es del César… Dejemos el debate historiográfico para los historiadores y el teológico para los teólogos. Entreverar ambos sólo conduce a la confusión, al fundamentalismo, a la incomprensión o a los malentendidos.
Un saludo.
2 de Marzo de 2007 a las 10:56 am
Uf, David, hay una frase relativamente famosa que se refiere a lo que tú dices. Para variar, no la recuerdo. Quizá David L o Pabletas puedan ayudarnos.
Saludos.
2 de Marzo de 2007 a las 11:09 am
Arauxo, tal vez quiere decir que las personas civilizadas convencen con argumentos, no con prisiones. Hay países en los que te matan por negar a Dios. De todos modos, estoy de acuerdo, no es el momento ni el lugar.
2 de Marzo de 2007 a las 3:25 pm
Germánico, veo que lo has pillado. Estimado Arauxo, está claro que lo tuyo es la polémica. Y lo digo sin acritud, pero sacarle punta a todo puede llegar a resultar cansino.
Yo no sé si Dios estuvo o no en los campos de esterminio. Supongo que los que salieron vivos de aquella atrocidad se lo debieron a su fe, a su voluntad, a su deseo de poder contar lo que allí habría sucedido, a la suerte, a que los liberadores llegaron en aquel momento y no más tarde. Y si Dios también echó una mano, pues bienvenido sea; porque lo que es su representante en la Tierra, el señor Pío XII, por lo que sé, la verdad, no es que se quejase mucho ante las autoridades nazis.
2 de Marzo de 2007 a las 5:22 pm
David, explícate y cuenta lo que sabes de Pío XII. Ah, y cita las fuentes, por favor.
2 de Marzo de 2007 a las 6:01 pm
Lo que sé lo leí hace tiempo en una serie de críticas, a raiz de la publicación de un libro donde se critica la actitud de las autoridades vaticanas frente al holocausto: PÍo XII y el Tercer Reich de saul friedlander. Hay más bibliografía acerca del tema, tanto a favor como en contra. la película Amén de Costa Gavras también destapóla polémica. Por otro lado acaban de publicar en castellano Día sin retorno, un libro de KRESSMANN TAYLOR (autora de la fantástica Paradero desconocido), donde relata la colaboración de la iglesia luterana con los nazis. Por lo que me pides de Pío XII, todo es muy controvertido y con posiciones contrarias. Basicamente, se acusa a la Santa Sede de pasividad y de mirar para otro lado y no tanto de colaborar con el régimen nazi.
2 de Marzo de 2007 a las 9:15 pm
Hay que tener en cuenta que el vaticano estaba en el punto de mira del régimen, y que su poder era muy limitado ( El régimen nazi estaba asentado sobre todo en areas protestantes, como bien podría atestiguar el canciller Adenauer), y de hecho, de las pocas resistencias exitosas ( si bien limitadas) una fué la de la Iglesia Católica en Baviera ( curiosamente, no en Austria).
Más curioso resulta que no se suela reprochar la limitadisima ( si es que la hubo salvo el caso del Obispo de…¿Nuremberg?) resistencia de los obispos protestantes.
2 de Marzo de 2007 a las 9:55 pm
“Si Dios va por nosotros, quien va por ellos” esa es la frasen que buscan?
Saludos
2 de Marzo de 2007 a las 11:32 pm
Por favor: ¿Precio y editorial?
Decir que me habeis aclarado las dudas que tenía acerca de la diferencia entre totalitarismo y autoritarismo. En mi opinión el régimen franquista solo se puede considerar fascista en sus primeros años, pero bueno estos temas están mas que zanjados.
Un saludo.
2 de Marzo de 2007 a las 11:35 pm
David VII,
Seix Barral (8,95 €)
http://www.casadellibro.com/fichas/fichabiblio/0,1094,2900001042224,00.html?codigo=2900001042224&titulo=AMOS+DE+LA+MUERTE
y también Seix Barral (19 €)
http://www.casadellibro.com/fichas/fichabiblio/0,1094,2900000894731,00.html?codigo=2900000894731&titulo=AMOS+DE+LA+MUERTE%3A+LOS+SS+EINSATZGRUPPEN+Y+EL+ORIGEN+DEL+HOLOCAUS+TO
Saludos,
Richar.
8 de Marzo de 2007 a las 12:52 pm
Si el Holocausto, esta muy bien documentado como dicen algunos ; entonces por que se persigue con tanta saña a los revisionistas .
Con tanta y buena documentacion qdel holocausto , los revisionistas quedarian como estupidos, con sus argumentos.
Insisto , si existe tanta buena documentacion que prueba en forma fehaciente “El holocausto” Por que se persigue y se encarcela a los revisionistas? Cual es el miedo que despierta el revisionismo?
8 de Marzo de 2007 a las 12:56 pm
El Cántico de Moisés”
Existe muy poca consideración de parte de los comentaristas judíos para examinar el significado del Holocausto en el contexto del pasado profético de Israel. Hemos sufrido previas calamidades, juicios, y expulsiones de la Tierra, pero nuestra primera disposición como hombres ha sido buscar explicación secular, sociológica o política en lugar de encontrar la respuesta en Dios. Nos hemos inclinado hacia el análisis humano en lugar de hacerlo hacia la revelación Divina, y hemos escogido sospechar de los defectos de los hombres y de las naciones en lugar de buscar la causa dentro de nosotros mismos y de nuestro pecado.
¿No testifica en contra de nosotros nuestro propio conocimiento marginal de las Escrituras y del Dios que las inspiró (y por tanto el carácter nominal de nuestra religión)? ¿No testifican estas carencias en sí mismas de que dentro de esto yace la causa misma por la cual el Holocausto y quizás toda adversidad han sido nuestra experiencia? ¿Tuvieron nuestras calamidades que empeorar con el tiempo debido a que las anteriores no fueron lo suficientemente fuertes para sacarnos de nuestra mentalidad secular? ¿Elegimos nosotros encontrar la explicación dentro de nuestras circunstancias en lugar de en Dios, y pensamos que al alterar nuestras circunstancias no tendremos que sufrir tal calamidad de nuevo? Si es así, ¿qué alternativa es por consiguiente dejada a Dios sino la de traer una calamidad aún mayor? ¿Si esta es nuestra disposición y mentalidad después del Holocausto, cómo fue igualmente la de antes, entonces probablemente seremos víctimas de nuevo si es que esa disposición permanece? ¿Qué futuros juicios podemos entonces esperar? A pesar de lo ortodoxo o piadoso que sea nuestro tan celebrado judaísmo, ¿por qué no fue suficiente para advertirnos de los inminentes desastres que nos han acontecido? ¿No estaba ya suplida la estructura o referencia bíblica, claramente descrita en las Escrituras, de lo que nos acontecería en los postreros días si nos alejábamos de Dios, de Su pacto, y de ser Su pueblo testigo para las naciones?
Dios nos dio una advertencia específica en el libro de Deuteronomio antes de nuestra entrada a la Tierra. Deuteronomio 32 es llamado el “Cántico (o Poema) de Moisés”, y hay detalles para ser encontrados dentro de aquel capítulo que son una descripción gráfica del Holocausto como nada que pueda ser hallado en las Escrituras. Se llamaba el “Cántico de Moisés” porque el estilo de canto era la forma en que se debía memorizar para después ser recitado a nuestros hijos de generación en generación. El único propósito expreso por el cual se dio, fue para ser advertidos de los juicios que nos acontecerían en los postreros días, para que cuando las calamidades vinieran tuviéramos nosotros un testigo en contra nuestro. ¿Cuántos de nosotros como judíos aun sabemos que ese cántico existe – y peor aún el estar familiarizados con el contenido de éste? ¿No es este el testimonio en sí mismo, del habernos apartado, de lo cual es el Holocausto el cumplimiento a manera de juicio?
Dios viene a Moisés con una declaración acerca de la futura condición de Israel en Deuteronomio 31:
“Y Jehová dijo a Moisés: He aquí, tú vas a dormir con tus padres, y este pueblo se levantará y fornicará tras los dioses ajenos de la tierra adonde va para estar en medio de ella; y Me dejará, e invalidará Mi pacto que he concertado con él;
Y se encenderá Mi furor contra él en aquel día; y los abandonaré, y esconderé de ellos Mi rostro, y serán consumidos; y vendrán sobre ellos muchos males y angustias, y dirán en aquel día: ¿No me han venido estos males porque no está mi Dios en medio de mí?
Pero ciertamente Yo esconderé Mi rostro en aquel día, por todo el mal que ellos habrán hecho, por haberse vuelto a dioses ajenos.
Ahora pues, escribíos este cántico, y enséñalo a los hijos de Israel; ponlo en boca de ellos, para que este cántico Me sea por testigo contra los hijos de Israel.
Porque Yo les introduciré en la tierra que juré a sus padres, la cual fluye leche y miel; y comerán y se saciarán, y engordarán; y se volverán a dioses ajenos y les servirán, y Me enojarán, e invalidarán Mi pacto. Y cuando les vinieren muchos males y angustias, entonces este cántico responderá en su cara como testigo, pues será recordado por la boca de sus descendientes; porque Yo conozco lo que se proponen de antemano, antes que los introduzca en la tierra que juré darles.
Y Moisés escribió este cántico aquel día, y lo enseñó a los hijos de Israel” (Deuteronomio 31:16-22).
“Porque yo sé que después de mi muerte, ciertamente os corromperéis y os apartaréis del camino que os he mandado; y que os ha de venir mal en los postreros días, por haber hecho mal ante los ojos de Jehová, enojándole con la obra de vuestras manos” (Deuteronomio 31:29).
En nuestra búsqueda para la comprensión del Holocausto, no consultamos las Escrituras que hacen referencia explícita a lo que habría de acontecernos en los postreros días. Aquellos que debieron haber escuchado no escucharon, así que Dios se dirige a la naturaleza muda e inanimada:
“Escuchad, cielos, y hablaré; y oiga la tierra los dichos de mi boca.
Goteará como la lluvia mi enseñanza; destilará como el rocío mi razonamiento; como la llovizna sobre la grama, y como las gotas sobre la hierba;
Porque el nombre de Jehová proclamaré. Engrandeced a nuestro Dios. El es la Roca, cuya obra es perfecta, porque todos Sus caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en El; es justo y recto.
La corrupción no es Suya; de sus hijos es la mancha, generación torcida y perversa.
¿Así pagáis a Jehová, pueblo loco e ignorante? ¿No es El tu Padre que te creó? El te hizo y te estableció” (Deuteronomio 32:1-6).
En este caso una generación no significa tanto un periodo de tiempo de cuarenta años, sino más bien un cierto tipo o clase de personas para ser halladas en todos los periodos de tiempo. Por tanto, esto no sólo está siendo dirigido a las personas que vivieron en los tiempos de Moisés, sino a toda generación subsiguiente hasta el día de hoy, e incluyendo, a aquellos en los postreros días. Es por esto que este cántico debía ser comunicado de generación en generación.
“Cuando el Altísimo hizo heredar a las naciones, cuando hizo dividir a los hijos de los hombres, estableció los límites de los pueblos según el número de los hijos de Israel.
Porque la porción de Jehová es Su pueblo; Jacob la heredad que le tocó.
Le halló en tierra de desierto, y en yermo de horrible soledad; lo trajo alrededor, lo instruyó, lo guardó como a la niña de Su ojo” (Deuteronomio 32:8-10).
“Pero engordó Jesurún, y tiró coces (Engordaste, te cubriste de grasa); entonces abandonó al Dios que lo hizo, y menospreció la Roca de su salvación.
Le despertaron a celos con los dioses ajenos; lo provocaron a ira con abominaciones.
Sacrificaron a los demonios, y no a Dios; a dioses que no habían conocido, a nuevos dioses venidos de cerca, que no habían temido vuestros padres.
De la Roca que te creó te olvidaste; te has olvidado de Dios tu creador” (Deuteronomio 32:15-18).
¿A cuáles de estas acusaciones hemos alguna vez respondido como un pueblo? Son repetidas una y otra vez por medio de los profetas, ¿pero cuando las hemos reconocido?
“Y lo vio Jehová, y se encendió en ira por el menosprecio de sus hijos y de sus hijas.
Y dijo: Esconderé de ellos Mi rostro, veré cuál será su fin; porque son una generación perversa, hijos infieles” (Deuteronomio 32:19-20).
Necesitamos preguntarnos a nosotros mismos si es que ese final ha venido.
“Ellos Me movieron a celos con lo que no es Dios; Me provocaron a ira con sus ídolos; Yo también los moveré a celos con un pueblo que no es pueblo, los provocaré a ira con una nación insensata” (Deuteronomio 32:21).
¿No es esta una razonable descripción sugestiva de la Alemania Nazi? El Nazismo desfiguró de tal manera a Alemania que no fue una nación en el sentido de una civilización, sino un pueblo que se había tornado tan inhumano, bestial y sin ningún afecto natural, que pudieron sistemáticamente torturar y aniquilar sin siquiera ser afectados en sus conciencias. Fue una nación insensata en el sentido en que ya no parecía una nación en términos de ética y moralidad. Se convirtió en una organización en donde los elementos más bajos de la sociedad fueron puestos en los lugares de gobierno. No fue una nación en un sentido legítimo, sino más bien un gobierno de la escoria, la basura y los rechazados – mucho más para humillarnos a nosotros los judíos, y para también llevar a cabo la Palabra de Dios. Fue una nación que había tornado los valores humanos de arriba a abajo y de adentro hacia fuera; y fue una nación que celebraba la muerte.
“Porque fuego se ha encendido en Mi ira, y arderá hasta las profundidades del Seol; devorará la tierra y sus frutos, y abrasará los fundamentos de los montes.” (Deuteronomio 32:22).
Las Escrituras, siendo muy poéticas y poderosas en su ingenio, también pueden ser descriptivas del Holocausto. Los fuegos de los campos de muerte permanecieron encendidos incluso hasta los últimos días de la guerra. Los historiadores militares aún no pueden comprender por qué Alemania, con su propia espalda contra la pared, y necesitando de todos los hombres y provisiones posibles para su propia defensa, se encontraba aún dirigiendo todas estas cosas estratégicas hacia los campos de muerte para que ni el fuego ni el humo se extinguieran hasta virtualmente el último día de la guerra. Los hornos produjeron un incesante e inexorable número de víctimas como si estuvieran siendo alimentados incluso más allá de la ingenuidad y sabiduría militar alemana. No tiene ningún sentido práctico.
Aún sigue habiendo controversia acerca de por qué los aliados no bombardearon las carrileras que iban hacia Auschwitz y por qué las naciones occidentales no ayudaron a los judíos cuando estaban huyendo. La respuesta no puede ser hallada en el hombre sino en Dios. Cuando El trae un juicio, El lo traerá con la totalidad y la plenitud de Su intención – por medio de los hombres y a pesar de los hombres. Los juicios de Dios son fieros, y cuando vienen, tiene su completa expresión. Cuando Dios “esconde Su rostro”, ningún hombre lo puede disuadir.
“Yo amontonaré males sobre ellos; emplearé en ellos Mis saetas.
Consumidos serán de hambre, y devorados de fiebre ardiente y de peste amarga; diente de fieras enviaré también sobre ellos, con veneno de serpientes de la tierra.
Por fuera desolará la espada, y dentro de las cámaras el espanto; así al joven como a la doncella, al niño de pecho como al hombre cano” (Deuteronomio 32:23-25).
Los instrumentos pueden ser los hombres o las naciones pero la causa es Dios. Note la secuencia y el orden. Cuando abrían los hornos de gas, este siempre fue el orden físico de los cadáveres que se encontraba: en la parte de abajo, los niños de pecho y los ancianos (los hombres canos), esto es decir, aquellos que tenían menos fuerza para abrirse camino a través del laberinto de cuerpos para alcanzar el aire que quedaba en la parte de arriba antes de que su fin llegase. Invariablemente en la parte de arriba estaban los jóvenes y las doncellas. Los más jóvenes y los más viriles se abrieron paso sobre los más débiles para alcanzar el lugar más alto. Es una ilustración gráfica de lo que nuestro final sería y aun será en los postreros días.
“Yo había dicho que los esparciría lejos, que haría cesar de entre los hombres la memoria de ellos,
de no haber temido la provocación del enemigo, no sea que se envanezcan sus adversarios, no sea que digan: Nuestra mano poderosa ha hecho todo esto, y no Jehová” (Deuteronomio 32:26-27).
En otras palabras, si es que algunos de nosotros fuésemos a sobrevivir, sería porque Dios intervino. Si no fuera porque el adversario se hubiese envanecido de haber ellos traído esta devastación, Dios virtualmente habría permitido que el pueblo judío entero fuese exterminado. El acortó Su juicio y dejó un remanente.
“Porque son nación privada de consejos, y no hay en ellos entendimiento.
¡Ojalá fueran sabios, que comprendieran esto, y se dieran cuenta del fin que les espera! ” (Deuteronomio 32:28-29).
Tenemos todas las indicaciones para considerar que estos eventos serán de nuevo nuestro infortunio a experimentar debido a que aún estamos en los postreros días. Tuvimos una porción de esto en el Holocausto como una sombra de lo que había de venir, y sin embargo no hemos sido instruidos por él.
“¿Quién de vosotros oirá esto? ¿Quién atenderá y escuchará respecto al porvenir? ¿Quién dio a Jacob en botín, y entregó a Israel a saqueadores? ¿No fue Jehová, contra quien pecamos? No quisieron andar en Sus caminos, ni oyeron Su ley. Por tanto, derramó sobre él el ardor de Su ira, y fuerza de guerra; le puso fuego por todas partes, pero no entendió; y le consumió, mas no hizo caso” (Isaías 42:23-25).
De acuerdo con el pasaje anterior, cualquier esperanza de una futura liberación está predicada sobre el reconocimiento de las calamidades pasadas como juicio. Cuando Dios determina un juicio, éste será realizado, y parte de la premisa para la restauración y liberación de Israel en su aún futuro y final juicio es la de creer la Palabra de Dios que habla de su restauración cuando dice:
“Consolaos, consolaos, pueblo Mío, dice vuestro Dios. Hablad al corazón de Jerusalén; decidle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado; que doble ha recibido de la mano de Jehová por todos sus pecados” (Isaías 40:1-2).
Así que hay una palabra de consuelo que necesita ser proclamada que vendrá a nosotros en medio de nuestro desconsuelo, y sin la cual no sobreviviremos nuestros aún futuros juicios de los postreros días. Aquella palabra de consuelo debe venir a nosotros antes que nuestro Mesías de hecho venga como Libertador. ¡La única manera en que nosotros podemos creer por una palabra de consuelo que viene a nosotros de parte de Dios es el darse cuenta de que el mismo Dios que ha proclamado juicio y que lo ha realizado en nuestra experiencia pasada es también el Dios que ahora proclama consuelo y que lo realizará en nuestro futuro! Es algo crítico que nosotros aprendamos que nuestros juicios provienen de Dios, y que El los ha realizado en su totalidad. Si no vamos a creer en esto, entonces tampoco seremos capaces de creer la Palabra que habla de nuestra restauración.
“Alabad, naciones, a Su pueblo, porque El vengará la sangre de sus siervos, y tomará venganza de sus enemigos, y hará expiación por la tierra de Su pueblo” (Deuteronomio 32:43).
El mismo Dios que ha juzgado y destruido es también el Dios que hará restauración y expiación por nosotros. Todo será de Dios, para Dios y por medio de Dios – tanto en juicio como en restauración, perdón y expiación.
Este es el cántico que todo judío debería saber de memoria. Nos habría salvado de la destrucción que es proclamada y predicada, pero nosotros rechazamos la Palabra. Preferimos un tipo de religión que celebramos como judía, pero trágicamente no proveyó esta clase de conciencia bíblica. De otra manera, ¡hubiésemos sido advertidos! La ausencia de esta advertencia es el testimonio de la lamentable ineficacia del judaísmo histórico.
8 de Marzo de 2007 a las 1:47 pm
Vaya tela, Jano. Y después hay por aquí quien dice que Arauxo escribe sábanas… ¡2594 palabras! Eso, más que un comentario, es un informe…
8 de Marzo de 2007 a las 1:58 pm
¿Las has contado de verdad? Yo casi me quedo bizca leyendo.
8 de Marzo de 2007 a las 3:14 pm
No las he contado, Aretes. Es que soy pitoniso.
8 de Marzo de 2007 a las 9:12 pm
Pitoniso, o lo que es lo mismo “copias el texto, lo pegas en word y le das a Herramientas > Contar palabras”… más o menos.
Bienvenido Jano y… ¿podrías resumirnos el concepto detrás de este gran párrafo? Confieso que no lo he leído por su tremenda longitud…
Saludos,
Richar.
9 de Marzo de 2007 a las 9:40 am
Como varios de nosotros, pa que ti via mentí…
9 de Marzo de 2007 a las 9:53 am
Yo sí que lo he leído (si no lo leemos las gentes de Hislibris, ya me dirás quién). Y, a la espera de que Jano responda a la petición de richar, yo diría que el concepto que hay detrás de la parrafada es que quien avisa no es traidor. Por simplificar, vamos.
9 de Marzo de 2007 a las 11:58 am
Yo no entiendo que aún quede gente de esta, de verdad. Y no pienso entrar en otro debate de este tipo. A lo dicho me remito.
9 de Marzo de 2007 a las 12:27 pm
Es que, Germánico, ya lo dijo el Gallo (aunque otros afirman que fue Guerrita, y vaya Ud. a saber quién tiene razón…) cuando le presentaron a Ortega y Gasset y, tras preguntarle a qué se dedicaba, le respondió que era filósofo; con cara de asombro, el torero contestó: “hay gente pa tó”
Un saludito.
9 de Marzo de 2007 a las 12:37 pm
Joé… a mí me lo contaron con Alfonso XIII en el “papel” del torero…
9 de Marzo de 2007 a las 1:16 pm
Es que hay que contrastar las fuentes, Germánico…
9 de Marzo de 2007 a las 1:38 pm
Satamente, niño…
9 de Marzo de 2007 a las 1:50 pm
¿Satamente, o satánicamente?
11 de Marzo de 2007 a las 1:45 pm
El concepto que entrega ese largo texto , esta en las primeras líneas , en las cuales en uno de sus párrafos afirma lo siguiente :
“Hemos sufrido(Los Judíos) previas calamidades, juicios, y expulsiones de la Tierra, pero nuestra primera disposición como hombres ha sido buscar explicación secular, sociológica o política en lugar de encontrar la respuesta en Dios. Nos hemos inclinado hacia el análisis humano en lugar de hacerlo hacia la revelación Divina, y hemos escogido sospechar de los defectos de los hombres y de las naciones en lugar de buscar la causa dentro de nosotros mismos y de nuestro pecado.”
Pues bien, según algunas teorías religiosas dentro del judaísmo, las calamidades y persecuciones a las que ha sido sometido el Judaísmo, han sido a causas de sus pecados y esto lo describió de manera magistral el profeta Daniel , en sus profecías en las cuales profetizo la destrucción del segundo templo de Salomón y la persecución contra los judíos .
Con otras palabras todas las persecuciones contra los Judíos han sido por obra de Dios , por sus pecados y desviación hacia la maldad e incluso aunque suene muy fuerte se afirma que Hitler fue un instrumento de Dios , para castigar a los Judíos .
Pues con otras palabras Dios también es un “AMO DE LA MUERTE” , pues según el Apocalipsis , los jinetes de la muerte serán lanzados sobre la tierra , y es la voluntad de Dios y cuando lleguen los jinetes de la muerte a la tierra , serán miles de millones los que morirán, según el Apocalipsis.
Dios como “AMO DE MUERTE” se refleja en ese relato de la biblia cuando dios extermino toda vida sobre la tierra y solo dejo con vida a Noe , algunos familiares y animales , pero todos los demás fueron eliminados , tanto personas como animales, fueron exterminados por el diluvio universal.
11 de Marzo de 2007 a las 2:03 pm
Cuando llegue el tiempo de la siega, el dueño dirá a los segadores: Coged primero la cizaña y atadla en haces para quemarla.
La cizaña, lolium temulentum, es una hierba mala que tiene un gran parecido con el trigo antes de echar la espiga.
12 de Marzo de 2007 a las 9:10 am
Pues, lo siento, Jano, pero ese dios en el que tú crees no es, desde luego, el Dios en el que creo yo. Mi Dios no persigue a los judíos; no es, por supuesto, un “amo de la muerte” ni propugna el sufrimiento del ser humano. Y Hitler no fue un instrumento de la cólera de mi Dios, sino un canalla iluminado cuya lamentable “aportación” a la Historia debe ser abordada con criterios racionales, análisis historiográficos e investigación científica, y no desde el determinismo religioso o la interpretación pseudoteológica. No al menos desde estas páginas, cuyo único objetivo es hablar de Historia, hablar de literatura y hablar de libros. Ya apunté recientemente que mal camino iniciamos si entreveramos análisis histórico e interpretaciones deterministas, entre otras cosas porque confundiremos fe y razón, razón y fe, dos herramientas radicalmente diferentes, complementarias si se quiere, pero nunca intercambiables, para abordar el conocimiento humano.
Un saludo.
12 de Marzo de 2007 a las 10:57 am
Totalmente de acuerdo, Arauxo.
12 de Marzo de 2007 a las 1:18 pm
Yo, lo siento, hay cosas que no puedo tomarme en serio. Y como por razones de protocolo y buena conviviencia de Hislibris no puedo decir lo que opino de los Iluminados, pues me callo y no sigo.
12 de Marzo de 2007 a las 1:32 pm
¿Sólo te vas a callar aquí? Qué lastima…
12 de Marzo de 2007 a las 5:30 pm
Adhiero plenamente a lo que expresa Arauxo.
12 de Marzo de 2007 a las 6:24 pm
Ofú Arauxo, que diatriba! Déjalo, hombre…que de tó hay en la viña der señó! Habrá que discrepá, ¿no?
13 de Marzo de 2007 a las 8:28 am
Diatriba, no, Jerufa. Ni he usado un lenguaje violento ni he injuriado a nadie con mi comentario. Por supuesto que hay gente pa tó, y no voy a ser yo el que lo niegue ni el que le tape la boca a nadie, estaría bueno. Sólo expreso mi propia opinión. Y si, como afirmas, hay que discrepar, pues yo, precisamente, he discrepado con Jano y… discrepo contigo también. Y con todo el que se ponga a tiro. Pero, eso sí, con respeto absoluto a las ideas de los demás… mientras respeten las mías.
Un abrazo. Y a discrepar.
(Pero no discrepes conmigo, que me he quedao con tu cara y sé dónde vives…)
13 de Marzo de 2007 a las 10:03 am
Es una gran desatino o un poco de falta de conocimientos , dejar de lado las causas religiosas que influyeron en gran medida en el antisemitismo ,o bien se puede decir que fueron las raíces del antisemitismo.
Si se mira la historia antigua , los Padres de la iglesia Cristiana fueron los que mostraron un gran encono contra los Judíos , años después el protestantismo de Lutero atacaba a los Judíos y abría el camino mas tarde , para su persecución durante el Gobierno Nacional Socialista de Alemania .
El Cristianismo ortodoxo de la antigua Rusia de los Zares , también jugo un papel muy importante en la persecución contra los Judíos .
En España de siglos atrás el Catolicismo, jugo un papel muy importante en la persecución en contra de los Judíos y su expulsión de España.
Además cuando se dice Judío , se refiere a un integrante de la religión Judía , pues el Judaísmo es una religión , así mismo cuando a alguien se le llama cristiano o católico , pues son integrantes de la religión Católica y Cristiana.
Te aconsejaría que leyeras el libro “The Anguish of the Jews” (La Angustia de los Judíos) de Edward H. Flannery., en la cual este describe magistralmente el antisemitismo de los Padres antiguos de la Iglesia Cristiana, entonces descubrirás que no se puede dejar de lado la religión , si se quiere llegar a establecer las causas que originaron el Holocausto.
13 de Marzo de 2007 a las 3:56 pm
hijos de putas, mejor me pegan un balazo en la cabeza para que no pueda decor mis opiniones.
Jajajaja, eso de no publicra mis post habla mucho de Uds, sin lugar a dudas son los hijos de la muerte.
Adios .
13 de Marzo de 2007 a las 4:03 pm
Escalofriante. Ha escrito “Adios” sin acento.
Es sobrecogedor…
13 de Marzo de 2007 a las 6:07 pm
Da miedo este Jano, pensar que hay muchos como él.
13 de Marzo de 2007 a las 6:40 pm
¿Y si paramos aquí ya los comentarios y pasamos de este individuo? Acordaros de lo que dice richar. Sólo buscan llamadas de atención. Así que a seguir con lo nuestro, compañeros, y no le sigamos el juego, que ahí les duele.
13 de Marzo de 2007 a las 6:53 pm
La muerte es un ser creado.: “He creado tanto la vida como la muerte”. Es la más grande de las cosas creadas y la más terrorífica. Quien la ve muere instantáneamente. Es tan grande como todos los seres que han sido y que serán creados, y que todos los soles, lunas y estrellas juntos. Tiene tantas cabezas como el número de soles, lunas y estrellas y tantos ojos, bocas, orejas y manos. Imagínensela. Dios creó la muerte antes de crear al ser vivo.
El Profeta dijo: creó las almas de los seres cuatro mil años antes de crear los cuerpos de estos seres, y cuatro mil años antes de crear las almas creó el sustento de estos seres creados, y tres mil años antes de crear el sustento, El creó la muerte. Cuando la muerte fue creada gritó con todas sus bocas y todos los ángeles se estremecieron de temor, preguntándole a Dios: “Oh Señor ¿qué es este sonido terrorífico que llena de temor nuestros corazones y nos hace olvidar nuestras devociones?” Dios dijo: “Es la voz de la muerte que hará que todo lo que existe en los mundos y los cielos perezca.” Los ángeles le rogaron a Dios ver la muerte. , este dijo: “Entonces prepárense.” Le pidió a la muerte que abriera sus alas y hablara. Cuando los ángeles vieron la grandeza de la muerte y escucharon su voz aterradora, todos cayeron inconscientes durante todo un año; le preguntaron a Dios. “Oh Eterno ¿ has creado algún ser más grande que la muerte?” Dios dijo: “De todas mis criaturas la muerte es la más grande, tan grande como todos los seres juntos”. Luego con las órdenes de Dios se sentó en silencio sin moverse. Dios llamó al Angel de la Muerte y le dijo: “Oh Izrail serás el maestro de la muerte, cuando Yo te pida tomar las vidas de Mis sirvientes envíaselas para que todos ellos saboreen la muerte y vean su impermanencia.”
13 de Marzo de 2007 a las 6:54 pm
Totalmente de acuerdo (ya vereis cuando se entere richar…) :P
13 de Marzo de 2007 a las 11:02 pm
que pesao este tio…
14 de Marzo de 2007 a las 8:12 am
Calma, el tema puede tener interés histórico, pero en realidad se presta para provocar controversias violentas, y esas, afean y desmerecen este Sitio, no vale la pena.
Saludos.
14 de Marzo de 2007 a las 9:06 am
Prescindiendo de dar cancha a la exaltación de Jano, aunque considerando sus intervenciones y retomando el tema del libro, ¿no se explican los hechos narrados en él viendo actitudes extremas en el nombre de ideas o religiones? ¿realmente los que toman estas posturas se creen lo que dicen o les sirve como excusa para otros fines? Porque, digo yo, que si alguien cree y conoce a pies puntillas los textos sagrados, al menos de la Biblia, no puede ignorar pasajes de un Dios misericordioso, paciente, tierno y grande en su generosidad. Aunque los textos bíblicos permanecen, el hombre evoluciona y descubre en ellos otros puntos de vista. Vivir con la mentalidad de siglos atrás, interpretarlos ignorando la Historia es a mi juicio como si un hombre siguiera creyendo en el ratoncito Pérez o los Reyes Magos, como la fábula del que indica la luna y el tonto mira el dedo que la señala.
Repito la pregunta: ¿se lo creen o lo utilizan a su conveniencia?
14 de Marzo de 2007 a las 10:17 am
Aretes, hay gente que sí cree en lo que tu llamas “el ratoncito Pérez” o “los Reyes Magos”, y lo hace de buena fe y con todo su ser.
La respuesta a tu pregunta pienso que es: el que cree, cree, y el que usa las cosas para su conveniencia termina al final, aún a pesar suyo, creyéndolas, es lo mismo.
¿Los temas son abiertos, no?, Jano pudo entrar, dio su opinión, expuso sus creencias, ahora dejénlo ir tranquilo.
14 de Marzo de 2007 a las 11:49 am
Pido unas disculpas por esos insultos , que mi hermanito menor escribió , I,m Sorry
14 de Marzo de 2007 a las 1:46 pm
Creo que no me expresé bien. Quería decir que la fe, evoluciona. De pequeños creemos en unas cosas (¡faltaría más!) que nos sirven a esa edad, pero según crecemos esa fe evoluciona a algo más profundo. De la misma forma la humanidad pasa por justificar un eclipse como un hecho divino a investigarlo y dejar a las divinidades para algo más que explicar lo que no entiende.
La pregunta con respecto al libro es si realmente, con todo lo que implica una religión, alguien que se incluye en ella puede manipularla de tal modo que justifique o no condene los hechos que se desarrollan, en este caso, en esa época.
(espero haber sido más clara)
Saludos.
14 de Marzo de 2007 a las 2:03 pm
Temo que la respuesta es sì, alguien que se incluye en cualquier religión puede manipularla de tal modo que justifique o no condene los hechos que se desarrollan en cualquier época, pasada, presente o futura. La clave está en el poder del alguien en cuestión.
Saludos.
14 de Marzo de 2007 a las 3:17 pm
Y tanto que sí, Aretes y Jenofonte. Y la capacidad para convencer a los demás -incluso de que los burros vuelan- depende de la propaganda que ese alguien pueda desarrollar y hasta dónde pueda alcanzar.
Y, en realidad, cabe sustituir la palabra “religión” en la pregunta por “ideología”, “filosofía”, “creencia”, “nación”, “partido”, “etnia”…
14 de Marzo de 2007 a las 3:49 pm
Buenas tardes:
Lo primero, felicitar a los tertulianos por la calidad de los temas debatidos y sus argumentaciones llenas de reflexión.
En este punto, y respecto a la manipulación que puede ejercer un líder espiritual, un político o cualquier líder de opinión mi respuesta es clara: desde los medios nos adormecen para que no busquemos la reflexión; para que reforcemos nuestra posición, que es la que ellos nos imponen subliminalmente. De esta forma, el pez grande ordena al pez chico por dónde debe nadar, y una hipotética salida de esa línea marcada supone la exposición a ser pescado. ( véase la Teoría de la Espiral del Silencio). Partiendo de esta premisa quiero decir que si somos capaces de creer a ultranza una idea religiosa, una doctrina filosófica o que mi equipo de fútbol es el mejor es debido a la estupidez que nos han inculcado de pequeños y que hace que no podamos pensar por nuestra cuenta. De aquí la famosa frase de Marx de que “ la religión es el opio del pueblo”. La comparto. ¿Y vosotros?
Un saludo y espero leer vuestras interesantes opiniones y críticas.
14 de Marzo de 2007 a las 8:59 pm
Para eso está hislibris.
Primero, como lugar de encuentro. Segundo, como plataforma de opiniones y tercero, como foro de discusiones. Esa es la grandeza del blog y la clave de su éxito.
Firmado: otra vez, el espiritu de richar (en su ausencia).
14 de Marzo de 2007 a las 11:10 pm
Mmmmmmmmmmm, falta el Richar por unos días, y ya aparecen misticos, santurrores y profetas que hablan o son interpretes de su espirutu.
Van a rodar cabezas.jejeje
Saludos
15 de Marzo de 2007 a las 9:44 am
Amigo Argentino (por llamarte de alguna forma…), he de pregunatrte si a la hora de hacer el comentario de arriba te estabas refiriendo a mí, y de ser así, en qué grupo me has incluido.
Gracias de antemano y un saludo.
15 de Marzo de 2007 a las 11:10 am
Esa afirmación que la religión ”es el opio del pueblo” se acerca mucho a la idea del filosofo Alemán Friederich Nietzche , quien en su libro “Dios a muerto “ asegura que cuando la religión cristiana deje de existir , entonces el hombre se liberara de sus ataduras morales , impuestas por una religión de débiles, esclavos y la escoria ( esa es una frase de ese escritor)
Según el libro Los Einsatzgruppen , los que lideraban a esos comandos eran médicos , arquitectos y muchos de sus integrantes de menor grados, eran civiles ,comunes y corrientes , es decir en su mayoria eran civiles , no eran militares , por lo que cabe preguntarse que los impulso a cometer esos crímenes , entonces se tiene que mirar hacia atrás , cuando estos eran unos niños y fueron influidos por las ideas del protestantismo de Lutero , el cual atacaba a los Judíos en forma cruel ; Con esto quiero decir que el Holocausto fue el resultado final de la persecución religiosa en contra de los Judíos , que empezó muchos siglos atrás y encontró la culminación en la Alemania Nacional Socialista de Hitler , pues un Holocausto planificado contra millones no se puede ejecutar de la noche a la mañana, se necesitan muchos años de indoctrinamiento contra un grupo como los Judíos , para que después los que ejecuten esos crímenes no tengan barreras morales , que les impidan ejecutar un genocidio.
Si nos vamos al genocidio mas reciente en Rawanda en el que fueron eliminados 1 millón de personas, de la forma mas cruel , utilizando machetes y con esto se le cortaba la cabezas a las personas , si se estudia ese genocidio se descubrirá que estuvo influido en gran parte por ideas religiosas cristianas , de las cuales los gobernantes aprovechan para sus objetivos de poder político y el objetivo de la Cristianización de Rawanda empezó siglos atrás y los que se oponían a estos eran considerados , fuerzas satánicas , a los que había que eliminar desde sus raíces.
Si se mira el genocidio de los Armenios , por el naciente Estado Turko el otrora imperio Otomano , se descubrirá que ese genocidio estuvo influido por ideas religiosas y políticas .
En la antigüedad miles de años atrás entes de la aparición de las religiones monoteístas o politeistas , se adoraban a otros dioses como por ejemplo , algún árbol, animal ,las aguas , el fuego etc. ; ahora el hombre moderno también tiene otros dioses , como el dinero, estado, política, etc. y por esos dioses también esta dispuesto a cometer genocidios.
Si se mira la Historia se descubrirá que se han cometido grandes genocidios para después construir Estados , el dios estado también ha sido un gran causante de genocidios , pues un dios les da una tierra a algunas etnias religiosas , en las cuales estas construyen un estado.
15 de Marzo de 2007 a las 5:26 pm
Robespierre, no me estaba refiriendo a ti, le estaba haciendo una broma a Jerufa, por su firma del Espíritu de Richar.
Y puedes llamarme Ignacio, que es así como me llamo.
Saludos
15 de Marzo de 2007 a las 9:53 pm
¿Y Nacho sería demasiado atreverse? Pregunto.
15 de Marzo de 2007 a las 9:59 pm
No, de hecho muchos me llaman así, pero ya hay otro Nacho en hislibris, como sabras.
Un saludo
15 de Marzo de 2007 a las 10:38 pm
Es verdad, no había caído. Otra vez será…
16 de Marzo de 2007 a las 12:47 pm
bUENOS DÍAS:
Mil disculpas, Ignacio. Te había malinterpretado.
Gran reflexión, Jano. Ahora ando a tope de trabajo, pero si el fin de semana encuntro un hueco me gustaría hacerte unas preguntas para seguir ahondando en tu reflexión.
Pasad buen fin de semana.
22 de Marzo de 2007 a las 3:29 pm
Buenas de nuevo:
Insisto que has hecho una gran reflexión histórica, Jano, la cual comparto en gran medida. No obstante: ¿crees que se puede culpar al Estado de estas escabechinas? Yo creo que no. Que hay que bajar todo a lo terrenal, es decir, al hombre. No es sino el hombre el que comete estas atrocidades, el que crea ese antisemitismo, el que deposita los machetes en manos de dos tribus para que sean estos los que se manchen las manos.
Esto me recuerda a una gran película como es “El señor de la Guerra”, en la que se hace una minuciosa descripción de este asunto.
Esto me lleva a otra pregunta que me gustaría que los lectores intentaseis responder y que es una pregunta existencial: ¿nace o se hace el hombre malo? Esto en el caso de que el hombre sea malo… ¿alguno considera esto? ¿Qué le hace a una persona buena o mala? Porque no podemos negar que cada uno tenemos un sentido distinto de la justicia, de los valores que merecen ser defendidos; vivimos en culturas diferentes ( desgraciadamente, parece que cada vez más enfrentadas…); tenemos intereses contraopuestos….
No sé, en principio, esto ya requiere una honda reflexión.
Ya comentará cada uno qué es lo que piensa. Pasad buen día.
22 de Marzo de 2007 a las 5:13 pm
La maldad o la bondad, la definen cada sociedad en un determinado tiempo histórico, después esa antinomia se va construyendo dentro de cada individuo a través de los distintos agentes de socialización. Ahora, porque un individuo o gran parte de los que componen una sociedad eligen el camino de la maldad y la crueldad, eso realmente es muy difícil de establecer. Tal vez aquí necesitemos un psicologo.
saludos
23 de Marzo de 2007 a las 11:44 am
Aló:
5 argumentos en defensa de Maximilien:
1- La Historia la escriben los ganadores, usease, lo que perdura de Robespierre a nivel global proviene de lo que los jacobinos que le ejecutaron quisieron dejar para la posteridad. Significa eso que aquellos a los que nos ha llamado la atención este personaje y hemos leído mucho sobre él hemos descubierto que “la fiera no era tan parda”.
2- Principal defensor de la democracia en una era convulsa.
3- Principal defensor del sufragio universal y de la iguadad de todos los ciudadanos.
4- Colaboró en la redacción de la primera Constitución francesa, así como en la Declaración de los derechos del Hombre y del Ciudadano.
5- Último, y no por ello menos importante, “El Incorruptible” , a diferencia de lo que han escrito los ganadores, no ansiaba matar, de hecho, en sus inicios como juez, dimitió en un juicio antes de aplicar una sentencia de muerte. Para corroborar todo esto no hace falta más que mirar si intachable expediente como ciudadano y político: rehuía los placeres burgueses ( puesto que él representaba al pueblo), cuando comenzaron a recibir las primeras bofetadas los revolucionarios, casi todos se exiliaron, él no. Se quedó en París resistiendo, lo cual junto con su amor por la justicia, le llevaron a poseer el sobrenombre de “EL INCORRUPTIBLE”.
No olvidemos que Robespierre se encargaba del poder ejecutivo, pero que no se ha demostrado que era el que aplicaba las penas… Aun con todo, su destreza retórica, su pulcra imagen y sus ideales ( tomados de Rosseau y Montesquie) defendidos hasta la guillotina hacen de este hombre una especie de icono mártir de la democracia, que los libros de Historia han tratado de ahogar atribuyéndole ríos de sangre que sus ejecutores le atribuyeron.
Un cordial saludo, y disfrutar del fin de semana, que para eso está.
23 de Marzo de 2007 a las 11:50 am
Mil disculpas. Este post iba dirigido a otro tema.
De todas formas, responderte Ignacio a tu pregunta diciendo que ” a río revuleto, ganancia de pescadores”, que traducido a tu pregunta de por qué “un individuo o gran parte de los que componen una sociedad eligen el camino de la maldad y la crueldad” viene a significar que los más malos ( políticos, jueces, periodistas, deportistas de élite…) son los que nos adoctrinen y nos llevan por esta senda para sacar mayor partido.
¿Estáis de acuerdo con esta afirmación?
Un saludo y a pasarlo bien
23 de Marzo de 2007 a las 11:55 am
Sí, a mí deportistas de élite como Paquito Fernández Ochoa, me han marcado mi destino malvado y perverso.
PS: esta web cada vez está más surrealista. Ya mismo la llamaremos Ex-Ex- Hislibris.
Hala, sigamos pasándolo bien y hablando de libros, que de eso se trata.
23 de Marzo de 2007 a las 1:38 pm
Paquito Ochoa quizás no, pero piensa en Juan Antonio Epifano y verás que verdad esconden mis palabras.
23 de Marzo de 2007 a las 1:53 pm
¿Te refieres a Juan Antonio SAN Epifanio “Epi”?
Pues no, ese no me ha marcado mi destino. A mí me gustaba Corbalán.
23 de Marzo de 2007 a las 5:02 pm
Yo pienso, que para que haya político malos también muchas veces tiene que haber un pueblo malo o “confundido”. Hitler entro por vía legal y democratica, y nunca escondió sus objetivos. Igual el pueblo Alemán lo apoyo, lo amo, y lo siguió en su locura criminal.
23 de Marzo de 2007 a las 5:32 pm
Eso es seguro. No está en duda.
23 de Marzo de 2007 a las 5:46 pm
Pues no sé, Ignacio y Jerufa. Además de malos o confundidos creo que la mayoría de esos pueblos sobre todo son ignorantes y cómodos. Su pan y su futbol, en el siglo pasado, en este, su caja tonta, sus vacaciones y su futbol (eso no cambia). Es cierto que hoy en día se fomenta la desinformación pero no lo es más que no hay peor ciego que el que no quiere ver.
23 de Marzo de 2007 a las 5:49 pm
Si, pero si a ellos todo lo que le prometían le venía bien, pues p´alante. Una buena mierda, bien vestida…hasta disimula.
23 de Marzo de 2007 a las 9:51 pm
Aretes, el pueblo Alemán, es y era en aquel entonces uno de los pueblos mas cultos de Europa. Aducir ignorancia, es una de las maneras mas simples para excusarse de la culpabiliadda que les corresponde.
24 de Marzo de 2007 a las 9:59 am
Yo creo que el primer impulso que llevó al pueblo alemán a dejarse seducir por el nazismo fue el ansia de revancha tras la derrota y posteriores (y abusivos) tratados de paz de la 1ª guerra mundial. A ello hay que unirle la grave depresión económica de los años treinta. Por otro lado, el antisemitismo era moneda común en el mundo occidental de aquella época. Todo se juntó y el monstruo creció como la espuma.
24 de Marzo de 2007 a las 9:59 am
La filósofa, de origen judío y perseguida por los nazis Hannah Arendt, estudió los grandes dilemas y dramas del siglo pasado Su título es “Eichmann en Jerusalén. Un estudio sobre la banalidad del mal” (Lumen, Barcelona, 1999), un libro original hasta en su génesis: Arendt propone en 1961 al director del periódico “New Yorker” asistir como enviada especial al juicio que en Jerusalén se va a celebrar contra Adolf Eichmann, teniente coronel de las SS y uno de los mayores criminales de la historia, que había sido secuestrado meses atrás por un comando del Mossad en Argentina siendo trasladado a Israel. En el ensayo, ampliación de esas crónicas periodísticas, Hannah Arendt analiza las causas que propiciaron la llamada “solución final”, la personalidad de Eichmann y su absoluta dependencia funcionarial a la máquina nacionalsocialista pero también el papel “equívoco” que jugaron en el genocidio los llamados “Consejos judíos “
Hannah Arendt llego a la conclusión que Adolf Eichman era una persona normal , un burócrata , que incluso no sentía ni odio ni amor por los judíos.
Robespierre , con lo de estados , me refiero al caso que muchas naciones-estados fueron edificadas bajo millones de muertos , es decir se cometió un genocidio para construir esas naciones-estados , el caso mas ejemplar es el caso de EE.UU . donde se asesinaron cerca de 20 millones de indígenas, para poder construir una nación estado, después tenemos Australia , donde también se asesinaron millones de indígenas para poder construir una nación-estado , también tenemos a América del Sur donde fueron asesinados millones de indígenas , para después poder construir naciones – estados.
En Europa la nación- estado produjo dos grandes guerras mundiales que causaron millones de muertos , hasta que las naciones-estados pudieron establecerse con sus limites geográficos , por esta razón se construye la Unidad Europea ,donde el estado-nación pierde su influencia , pero hay un gran peligro que de cree el súper Estado.
25 de Marzo de 2007 a las 12:16 am
Triste verdad… A decir de los historiadores, el antisemitismo alemán no era “nada” comparado con el polaco. No hay que olvidar, y sucede con frecuencia por desgracia, que los alemanes solos no hubieran podido “sacar adelante” el Holocausto. Aunque la iniciativa fue suya, tuvieron entusiastas colaboradores en todas las naciones ocupadas. Y hay que tener en cuenta que la labor era compleja: no se trataba sólo de matar; había además que concentrar en un gueto previamente, tramitar diferentes documentos, organizar los transportes,… Mucha gente, muchas manos, muchos burócratas, muchos canallas.
25 de Marzo de 2007 a las 11:25 am
En este foro no se puede intercambiar opiniones ; pues los moderadores demoran casi 4 dias en publicar un post ; paro hay muchos a los que se los publican de inmediato , asi que me piro a foros de libros , en los cuales hay mas liberdad de expression y en los cuales se pueden comprar libros eloctronicos a bajos precios.
25 de Marzo de 2007 a las 11:34 am
Pues que lleves tanta paz como tranquilidad dejas, hijo.
26 de Marzo de 2007 a las 8:34 am
Aclarada la pregunta, Jano.
Respecto al tema de “pan y circo”, se te ha olvidado Aretes mencionar que en la sociedad actual la prensa rosa tb es narcotizante.
Muy buen post, David. Estoy completamente de acuerdo contigo. No obstante, y tb respondiendo a Germánico (con el que estoy parcialmente de acuerdo), en estas situaciones históricas convulsas, por muy culto que pueda ser un pueblo, y por mucha colaboración que tenga de fondo ( no sólo polacos, sino tb todos los Estados que habían sufrido injusticias o envidias hacia los judíos), si te ponen una pistola delante y te dicen: “ el tiro va para ti y tu familia, o para el enemigo judío”, probablemente todos reaccionaríamos igual, es decir, guiados por el instinto del miedo.
26 de Marzo de 2007 a las 10:10 am
Alex, si te has leído este hilo no puedes opinar eso. Y si realmente opinas eso, es que no te has leído el hilo.
26 de Marzo de 2007 a las 10:18 am
Robespierre, no me refiero a la colaboración bajo coacción, que sin duda la hubo y fue frecuente, sino a la voluntaria, a la de la gente común, a la de los propios vecinos de las víctimas. Es muy conocido, por ejemplo, el caso de un pueblo polaco, Jedwabne, en el cual la mitad de sus vecinos, un buen día de la ocupación alemana, asesinó a la otra mitad. Tienes una narración de los hechos en el libro “Vecinos”, de Jan Tomas Gross.
Saludos.
26 de Marzo de 2007 a las 9:06 pm
Saludos Alex,
si vuelves y lees esto, has de saber que el tema de la moderación de los comentarios es algo que se me escapa como autor del blog. Todos los comentarios se publican al instante, pero de vez en cuando y no sé por qué motivo, algunos comentarios (4-5 al día) se me quedan “pendientes de moderación”. Si he tardado 4 días en aprobar el tuyo ha sido porque he estado fuera, no por otra cosa.
Un saludo,
Richar.
27 de Marzo de 2007 a las 7:25 am
Entendido, Germánico. Me gusta cómo te explicas.
¿podría alguien recomenadrme algún BUEN libro de la Revolución francesa?
27 de Marzo de 2007 a las 9:38 am
Bueno!!! ¿Cómo puedes hacer tal pregunta con ese nombre?. Yo te remitiría al clásico de Soboul.
27 de Marzo de 2007 a las 12:25 pm
He leído “A la sombra de la guillotina”, pero se centraba exclusivamente en los años del Terror, de ahí viene la pregunta.
¿Cuál es el clásico de Soboul?
27 de Marzo de 2007 a las 5:26 pm
Saludos cordiales a todos los contertulios que han expresado o realizado algun aporte significativo a este foro. Es notable el aporte y conocimiento del tema de Germánico, Ignacio, Nando, entre otros.
Al estar en busquedad del libro de Richard Rhodes “Amos de la muerte” (que por cierto, todavia no he tenido la dicha de adquirirlo) tropece con este foro, y me llamo la atencion la gran cantidad de comentarios sobre este tema y del libro en particular.
Me gustaría saber, por parte de aqullos que ya lo leyeron o que tengan conocimiento de esto:
1. si el libro hace alusión a los Einzatsgruppen como una sola unidad o se explica su accionar por separado, por cada grupo A, B, C y D??, sus distintos campos de acción Ostland (paises Bálticos), el Gobierno General (Polonia), la Rusia Blanca, y el sur (Ukrania y sus alrededores), respectivamente??
2. si se menciona el papel, la estrategia que siguieron, la responsabilidad y el rol que jugaron los comandantes de estos grupos (A,B,C y D) como Arthur Nebe, Stalecker, Ohlendorf, etc, en el holocausto judio??
Adicionalmente, me gustaria conocer datos nuevos (referencias) acerca de la maquinaria belica nazi (Armamento, vehiculos, etc), y en especial cualquier dato relevante sobre sus generales y mariscales (ej: Gerd von Runstetd, Rommel, von Manstein, von Kleist, etc), para engrosarlo a mi lista. Cualquier referencia sobre esto sera bienvenida.
Gracias, y saludos a todos.
27 de Marzo de 2007 a las 5:34 pm
Robespierre te recomiendo el libro Francoise Furet ” Pensar la revolución francesa” y el de Vovelle, Michel: Introducción a la historia de la Revolución Francesa. Barcelona: Editorial Crítica, 2000. ISBN 8484320863 …. El primero es del gran maestro Furet, no tiene desperdicio (tambie´n te recomiendo su libro El Pasado de una ilusión); el de vovelle es muy buen manual, mas que nada.
27 de Marzo de 2007 a las 9:09 pm
Saludos Tico y bienvenido al blog.
Por las preguntas que planteas, estoy seguro de que más de uno de por aquí te puede ayudar, así que prepara bien papel y lápiz, que la lista puede ser larga :-)
En cualquier caso, se bienvenido.
Un saludo,
Richar.
28 de Marzo de 2007 a las 9:19 am
Muchas gracias, Ignacio. Desde luego que leer algo de Furet es apostar a caballo ganador. Tan pronto como lea alguna de las obras (la que primero encuentre), ya te comentaré qué me parece.
28 de Marzo de 2007 a las 10:32 am
Sí, Tico: el libro toca los puntos 1 y 2. En cuanto al mejor conocimiento del ejército alemán, ¿conoces esta página? http://www.feldgrau.com/
Como se dice en la publicidad, si no está ahí, no existe.
Saludos.
28 de Marzo de 2007 a las 9:54 pm
Buen dia,
Hey Germanico gracias por el link. Wow, vaya pagina!! Esta demasiado completa!!.
Quisiera hacer una pregunta en general: ¿Cual creen que fue el mejor ejercito de todos los que participaron en la Segunda Guerra Mundial?.
Yo Opino, que fue el Ejercito Aleman, por su disciplina, preparación, capacitación, dedicación y eficiencia. Si bien es cierto perdieron la guerra, creo que fue mas que todo porque se vieron superados en numero de efectivos (ej: los rusos), asi como tambien les afectó las condiciones climatologicas (ej: el implacable invierno ruso de 1941-1942, fue el punto de quiebre de la guerra). Si las fuerzas de ambos bandos hubieran estado equiparadas y en condiciones no tan extremas, realmente no creo que hubieran podido vencer a los alemanes. ¿Que opinan ustedes?.
Saludos cordiales.
28 de Marzo de 2007 a las 10:05 pm
Yo voto por el ejercito norteamericano, pero entiendo que todo es subjetivo.
29 de Marzo de 2007 a las 11:38 am
De nada, Tico. Espero que te sea útil.
En cuanto a lo que planteas… buf, yo no voto por ninguno. La guerra, especialmente en el Este, fue tan brutal que quizá no sea posible analizar la brillantez de los ejércitos sino sus desmesurados efectos prácticos sobre el campo de batalla. Y en ese sentido, en ese estrictamente, me quedo con el Ejército Rojo.
¡Hurraaaaaaaaaaaaaaaaaa!
29 de Marzo de 2007 a las 2:49 pm
En mi opinión, el ejército más flojo era el francés, porque dentro de ellos había discrepancias como pudo verse después con Petain.
Por otro lado, los japoneses eran muy valientes, con mucho coraje, pero temerarios y con poca cabeza, véanse los kamikazes.
Los rusos venían de experiencias militares recvientes, como en las Revolciones Rusas o en la Primera Guerra Mundial. Tenían buena logística , pero creo que su armamento, por aquel entonces, no podía alcanzar el nivel del norteamericano o alemán….
Los británicos contaban con “los mosquitos” y una gran trayectoria Histórica. No obstante, una vez vieron que su país tb era bombardeado acudieron al Tío Sam con celeridad para quye éste les echase una mano.
Llegamos a la parte central: Sam contaba con muy buen arsenal, así como con una gran industria armaméntistica ( las fábricas de coches, de electrodomésticos se pusieron a fabricar armas) y un gran número de reclutas. Alemania, no obstante, contaba con “el Zorro”, con hombres de guerra muy estratégicos, y, sobre todo, con un gran sentimiento de revancha y patriotismo. En este sentido, considero que en igualdad de condiciones en número, los alemanes se hubiesen merendado a los yankees. Sin embrago, la derrota y retirada de Italia y Japón los dejaron vendidos, y de ahí que perdieran la conflagración.
Esa es mi humilde y subjetiva opinión.
30 de Marzo de 2007 a las 11:24 am
Supongo, Robespierre, que sabes que Japón se rindió después de Alemania. Lo digo, simplemente, porque por tu comentario se puede interpretar que fue al revés. En cualquier caso, el potencial humano e industrial norteamericano era de tal magnitud que creo que poco influyó el cierre de uno de sus frentes. Además, los recursos empleados en uno y otro eran tan disitintos (guerra naval y anfibia “versus” guerra terrestre) que, probablemente, las interferencias entre ambos fueron mínimas.
Saludos.
30 de Marzo de 2007 a las 1:08 pm
Claro, Germánico. Aun y todo, tb es verdad que entraron tres años más tarde en la guerra, es decir, que su aguante fuen muy inferior al de los alemanes. A eso me refería.
A cuidarse el finde.
30 de Marzo de 2007 a las 3:35 pm
Otro punto que influyo en la derrota Alemana, a mi parecer, fue el hecho de que Hitler se entrometiera y asumiera todas las decidiciones militares eso influyó notablemente, él era carismático y tenia una gran oratoria y poder de convocatoria pero como estratega militar no creo que fuera tan competente, si tan solo hubiera dejado trabajar al Alto Mando Aleman tal vez la historia hubiera sido distinta. Como bien lo hizo Roosevelt dejándole las desiciones militares a su Jefe de Estado Mayor George C. Marshall, incluso hasta el mismo Stalin se abstuvo de entrometerse en este tipo de decisiones; y ya ven el resultado que obtuvieron!!.
31 de Mayo de 2007 a las 8:41 pm
Hola, he encontrado este foro por casualidad (buscaba la “Orden Reichenau”), y llevo media tarde embobado leyendo los argumentos en pro y contra la existencia del holocausto. Ya veo que son de hace tiempo, pero me gustaria felicitar a Calimero (apasionante argumentación, que incluso ha llegado a plantearme algunas dudas) y a Germanico, digno rival de Calimero y disipador de muchas de mis dudas.
Dicho esto, y en vista del nivel de conocimientos de algunos participantes en este foro, quizas alguien podría ayudarme: necesito localizar una directriz firmada por el Mariscal de Campo Von Reichenau el 10 de octubre de 1941 como comandante del VI Ejército alemán. No se alemán, y me gustaria encontrar algo parecido a un documento oficial original.
Un saludo y gracias.
1 de Junio de 2007 a las 2:41 pm
Me temo que es esta:
“Asunto: Conducta de las Tropas en Territorios Orientales.
Sobre la conducta de las tropas hacia el sistema bolchevique, aún existen ideas vagas en muchos casos. El objetivo más importante de la guerra contra el sistema judeo-bolchevique es una destrucción completa de su poder y la eliminación de la influencia asiática en la cultura europea. Debido a esto, las tropas se enfrentan a misiones que exceden la rutina habitual del soldado. El soldado en los Territorios Orientales no es tan sólo un simple combatiente según las reglas del arte de la guerra, sino que es además el portador de una ideología nacional implacable y el vengador de las brutalidades que se han cometido contra la nación alemana y otras naciones racialmente emparentadas con ella.
Por tanto, el soldado debe entender a la perfección la necesidad de una venganza severa pero justa contra los subhumanos judíos. El Ejército tiene que dedicarse a otro objetivo, la aniquilación de revueltas en el interior que, como demuestra la experiencia, siempre han sido provocadas por judíos.
La lucha contra el enemigo tras las líneas del frente es algo que aún no se ha afrontado con suficiente seriedad. Partisanos crueles y traicioneros y mujeres desnaturalizadas aún son hechos prisioneros de guerra, y guerrilleros vestidos parcialmente de uniforme o vestidos de civil, y vagabundos, aún son tratados como soldados propiamente dichos y enviados a campos de prisioneros de guerra. De hecho, oficiales rusos capturados incluso se burlan hablando de agentes soviéticos que se mueven libremente por las carreteras y muy frecuentemente comen en cocinas de campaña alemanas. Esta actitud de las tropas sólo puede explicarse por una inconsciencia total, así que ahora es momento para que los comandantes aclaren el significado de la lucha que se está llevando a cabo.
Alimentar en nuestras cocinas de campaña a los lugareños y los prisioneros de guerra que no trabajan para las fuerzas armadas es un acto humanitario tal mal entendido como el dar cigarrillos y pan. El soldado no debería dar al enemigo cosas a las que el pueblo tiene que renunciar en casa como un gran sacrificio, cosas que lleva el Mando al Frente con grandes dificultades, ni siquiera si proceden de un botín. Son una parte importante de nuestros suministros.
Al retirarse, con frecuencia las tropas soviéticas han incendiado edificios. Las tropas deberían procurar extinguir los incendios sólo lo necesario para asegurarse un número suficiente de alojamientos. Por lo demás, la desaparición de símbolos del antiguo gobierno bolchevique, incluso en forma de edificios, es parte de la lucha de destrucción. No son de importancia consideraciones ni históricas ni artísticas en los Territorios Orientales.
El mando da las directrices necesarias para la obtención de materias primas y fábricas esenciales para la economía de guerra. El desarme total de la población civil en la retaguardia de las tropas de combate es imperativo teniendo en cuenta las largas y vulnerables líneas de comunicación. Cuando sea posible, las armas y municiones capturadas se han de almacenar y poner bajo vigilancia. Si es imposible debido a la situación, se han de inutilizar esas armas y municiones. Si se encuentran partisanos aislados usando armas de fuego en la retaguardia del Ejército, se han de tomar medidas drásticas. Estas medidas se aplicarán también a la parte de la población masculina que estaba en situación de detener o informar de los ataques. La indiferencia de numerosos elementos supuestamente antisoviéticos, producto de una actitud de ‘mirar y esperar’, debe ser reemplazada por una decisión clara en pro de la colaboración activa. Si no, nadie puede quejarse de ser juzgado y tratado como miembro del sistema soviético.
El miedo a las represalias alemanas debe ser mayor que las amenazas de los restos de elementos bolcheviques que vagabundean por el territorio. Lejos de todas las consideraciones políticas del futuro, el soldado ha de llevar a cabo dos misiones:
1. Aniquilación completa de la falsa doctrina bolchevique del Estado Soviético y sus Fuerzas Armadas.
2. Exterminio sin piedad de la traición y crueldad extranjeras, logrando así la protección de la vida del personal militar en Rusia.
Esta es la única manera de cumplir nuestra misión histórica, liberar al pueblo alemán de una vez por todas del peligro asiático-judío.
(Firmado) von Reichenau,
Comandante en Jefe”.
Qué pena que este tío muriera antes de ser juzgado…
Por cierto, bienvenido, Subiluliuma
13 de Junio de 2007 a las 1:35 pm
Esa misma Germanico, muchas gracias, siento no haber aparecido por aqui antes, problemillas con la conexión. Pues si, ahora a ver si hago un comentario de unas diez páginas sobre ese texto. La verdad es que parece bastante facil de criticar, ¿no?
Gracias otra vez
13 de Junio de 2007 a las 1:40 pm
Demasiado…
De nada.
26 de Junio de 2007 a las 12:11 pm
Hola¡¡
He encontrado hoy este blog y estoy impresionado con los conocimientos que muchos tenéis.
Yo soy un profesional técnico, y un apasionado de la historia, sobre todo de la WWII, pero mi trabajo no me deja mucho tiempo para empaparme todo lo que quisiera.
Yo sigo sin entender como hay gente que duda de la existencia de un genocidio premeditado y organizado.
Y me parece muy sorprendente que exista gente capaz de comparar hechos de guerra, sangrientos y duros, como todas las guerras, con una eliminación de personas más o menos sitematizadas.
La guerra fue un infierno, las guerras sacan lo mejor y lo peor de todas las personas, según personalidades, pero justificar una esclavización sitemática, destinada a la muerte, solo porque lo hicieron otros, o porque los aliados bombardearon Dresde, me parece lamentable.
Que hay grupos que aprovechan el Holocausto, o testigos que mienten, pues claro, pero eso no niega el hecho en la mayor.
Intentaré leerme varios de los libros que comentáis, y muchas gracias por ampliar mis conocimientos.
26 de Junio de 2007 a las 12:22 pm
Respecto al mejor ejército en la guerra:
Indudablemente, el mejor ejército los primeros años fue la Wehrmacht, que no todo el ejército alemán.
Su uso de la guerra relámpago, y su innovación en los blindados, con el apoyo aéreo, y además eligiendo como víctima inicial el débil ejército polaco, fueron maravillosos.
Si Hitler hubiese detenido la guerra después de la rendición de Francia, igual estaríamos todos bajo el 3 Reich aún.
Pero comenzaron los errores alemanes, y la debilidad de las otras dos patas de un ejército. La inexistente Kriegsmarine y la Luftwaffe demostraron su inexistencia y su mala gestión durante la batalla de Inglaterra. Todo ello gracias la “excelente visión” militar de Hitler.
A posteriori, en los últimos años de la Guerra, tanto la calidad como la cantidad del equipamiento Norteamericano, junto a la creciente experiencia de sus soldados, se demostraron imparables frente a cualquier ejército, excluyendo el Ejército Rojo.
Desde luego, los americanos tuvieron las unidades más profesionales, más versátiles, con mejores equipos y con el máximo respaldo económico (auque este rozó el crash en momentos cercanos a la invasión del Japón:Iwo Jima).
26 de Junio de 2007 a las 12:29 pm
Auseti, aunque mi fuerte no es la II Guerra mundial (ni ningún tema en especial, diría alguno por aquí) disfruta del blog y bienvenido.
Seguro que alguien más versado intercambiará opiniones contigo.
Repito, bienvenido
26 de Junio de 2007 a las 9:16 pm
¿La Luftwafe inexistente y mal gestionada?…ofú, ofú, ofú…
27 de Junio de 2007 a las 10:56 am
Hombre… mal gestionada yo creo que sí. No olvidemos que al frente tenía a Goering, un megalómano adicto a “la buena vida”, por decirlo con un eufemismo. Tenía muy buenos pilotos, muy buenos aparatos, pero… ahí estaba Goering.
Saludos.
27 de Junio de 2007 a las 11:41 am
Correcto, la luftwaffe en la batalla de Inglaterra, de inexistente nada.
La hizo ella.
Evidentemente, he puntuado mal la frase. Inexistencia de Kriesmarine, mala gestión de la Luftwaffe.
Pero la mala gestión de la luftwaffe fue evidente, tanto en la producción de aviones: En 1938 la RAF recibió un total de 2.827 aviones de todo tipo, 7.940 en 1939 y 15.049 en 1940 (2). La producción de la Luftwaffe fue de 5.235 aviones de todo tipo en 1938, 8.295 en 1939 y 10.826 en 1940 (3). Están claras las diferencias en la producción en ambos lados. La baja producción no puede achacarse en exclusiva a la “mal” gestionada econmía de guerra alemana, que provocó un gran retraso tecnológico en todos los frentes, sino también a la mala gestión de la dirección de la Luftwaffe. Con Micl y Speer en 1943 Alemania llegó a 25000 aviones, y 39000 en 1944, por ejemplo.
También fue un error el cambio de objetivos durante la Batalla de Inglaterra, pasando a bombardear ciudades en lugar de los aeródromos.
Podemos añadir a ello la clamorosa derrota en el reembarco de Dunkerke.
De todas las maneras, sin León marino, Alemania tenía perdida la Batalla de Inglaterra desde el principio.
Pero bueno esto daría para hablar de todas las decisiones militares de la guerra, la influencia de Hitler sobre ellas, y si verdaderamente Goring fue un inútil o sólo lo parece…
1) Richard Suchenwirth, The Development of the German Air Force, 1919-1939 (Usaf Historical Division, 1968).
(2 y 3) Michael M. Postan, British War Production. Este estudio pertenece a la History of the Second World War, United Kingdom Civil Series, (ed) W. K. Hancock, 1952.
Y también: http://www.forosegundaguerra.com/viewtopic.php?t=2736&postdays=0&postorder=asc&start=0
Supongo que he aclarado mi punto de vista jerufa
27 de Junio de 2007 a las 5:13 pm
Me sorprende ver aún, en estos tiempos y en estos “primeros” mundos, apreciaciones como las suyas.
De más es sabido que el “HOLOCAUSTO” no existió y que los vendedores de libros de historia son judíos. No se necesita ninguna investigación sociológica, psicológica ni mucho menos criminalística.
A la gente le gusta engolosinarse con los horrores. La gente es por naturaleza negadora, mentirosa, justificadora, minimizadora y deshonesta.
Supongo que la lógica consecuencia es este Sitio.
27 de Junio de 2007 a las 5:16 pm
He encontrado un blog en inglés en el que te dejan decir lo que quieres sin falsas aperturas. Estos americanos son lo mejor que hay, se los recomiendo:
http://paradoxian.wordpress.com/
27 de Junio de 2007 a las 5:23 pm
Francamente, hay comentarios que no parecen de este mundo….
28 de Junio de 2007 a las 1:26 am
Me pregunto si su apellido es Cattela…
28 de Junio de 2007 a las 8:25 am
“De más es sabido que el “HOLOCAUSTO” no existió y que los vendedores de libros de historia son judíos“. Sí, de más es sabido. Lo sabe todo el mundo, de más. Maldita conspiración juedo-masónica… de más.
“No se necesita ninguna investigación sociológica, psicológica ni mucho menos criminalística. Claro que no. Las investigaciones sólo vienen a emborronar, enfangar y entorpecer nuestros conocimientos congénitos. Es lo que se llama la “ciencia infusa”.
“La gente es por naturaleza negadora, mentirosa, justificadora, minimizadora y deshonesta“. Eres todo un filántropo, Galix… Y yo creía que Arauxo era el último misántropo…
“Supongo que la lógica consecuencia es este Sitio“. Claro, porque cualquiera que se asome a estas páginas se dará cuenta de que todos pensamos igual. Este es el mejor ejemplo del “pensamiento único”. Y precisamente esta reseña es un paradigma.
“Estos americanos son lo mejor que hay“… mmmmm… ¿Se incluyen los judíos americanos? ¿O se excluyen los judíos americanos vendedores de libros?
“He encontrado un blog en inglés en el que te dejan decir lo que quieres sin falsas aperturas“. ¿Te hemos o han censurado alguna vez, Galix, en Hislibris? O… ¿es lo que te hubiera gustado para encontrar una coartada pintiparada para tu victimismo?
Un saludo.
28 de Junio de 2007 a las 8:43 am
bien dicho, Arauxo.
28 de Junio de 2007 a las 10:34 am
Me sorprende ver aún, en estos tiempos y en estos primeros mundos apreciaciones como la de Galix.
De mas es sabido que el “Holocausto” si tuvo lugar, y que los vendedores de los libros de historia no son todos judíos. Es necesaria en todo caso una profunda investigación sociológica, psicológica y criminalistica de quienes niegan el holocausto.
A determinada gente le gusta engolosinarse con el negacionismo. Dicha gente es por naturaleza negadora, mentirosa, justificadora, minimizadora y deshonesta. O simplemente ignorante en grado sumo.
Supongo que la lógica consecuencia son sitios que no quiero ni nombrar.
Galix, has encontrado un blog en español en el que te dejan decir lo que quieres sin falsas aperturas (claro que para decir “eso”, es mejor no decir nada). Estos hislibreños son lo mejor que hay, te los recomiendo.
http://www.hislibris.com/?p=101
28 de Junio de 2007 a las 2:46 pm
Lo peor de los negacionistas es lo que aburren… Vaya plaga…
7 de Julio de 2007 a las 4:47 pm
Uyuyuy, como les dolio, jajaj.
Los negadores y deshonestos son gente por demas predecible: “Claro, porque cualquiera que se asome a estas páginas se dará cuenta de que todos pensamos igual. Este es el mejor ejemplo del “pensamiento único”. Y precisamente esta reseña es un paradigma. ” Que miedo.
Gracias por dejarme decir lo que quiero en espanol. Y perdon por los acentos pero tengo teclado en ingles.
7 de Julio de 2007 a las 4:51 pm
Igual invito a todo el mundo a
http://paradoxian.wordpress.com/
9 de Julio de 2007 a las 8:01 am
y dale….
9 de Julio de 2007 a las 9:25 pm
Los liberales son los abanderados de la tolerancia. Vamos a ver cuanto tiempo pasa antes de que boten a patadas de aqui :)
Mientras tanto, antagonista a ultranza me reafirmo en mis convicciones y dejo que el poeta, Maestro, lo diga mejor que yo:
“…sueno con una guerra. De derecho o de fuerza; de logica muy imprevista. Tan simple como una frase musical.”
Rimbaud
9 de Julio de 2007 a las 9:29 pm
y sigue…,
9 de Julio de 2007 a las 9:36 pm
(Ta mare, quise decir :ME boten a patadas de aqui.)
Eso de los vendedores de libros judio-americanos esta buenisimo. Me encanta vuestro desparpajo. Por estos lares no acostumbramos tener conversaciones de cierta envergadura intelectual. Me siento un poco el estepario de la trinchera en una guerra de un solo bando carajo, nadie quiere pelear conmigo y yo me tengo muy creido mi rol de buscapleitos: en fin.
Tengo un amigo en Alaska. Es indio y me llama “Sister Wolf”.
9 de Julio de 2007 a las 10:19 pm
http://biancadreams.hi5.com
10 de Julio de 2007 a las 7:39 am
Bueno, hombre. Quien tiene un amigo tiene un tesoro, así que mira qué bien.
10 de Julio de 2007 a las 7:51 am
Galix
no tenemos un pensamiento unico en la mayoria de las cosas , si lees algunas reseñas queda evidente, el tema es que algunas de tus opiniones son irracionales
10 de Julio de 2007 a las 7:54 am
En lo esencial,unidad; en lo dudoso, libertad; en todo, caridad ( San Agustin)
10 de Julio de 2007 a las 10:14 am
“Tolle et lege”
(El mismo)
11 de Julio de 2007 a las 12:08 am
Don’t feed the troll
11 de Julio de 2007 a las 12:40 am
Que lindos como me tratan ahora. Tolerantes y nada sexistas, verdad? Porque ultimamente a los hombres se les da mucho por maltratarnos a las chicas. Que bueno que en eso no tengan un “Pensamiento unico”.
Ahora me pregunto, por que les jode que sea tan brava? Les amenza en algo?
11 de Julio de 2007 a las 7:37 am
Hétor, me gusta la frase.
11 de Julio de 2007 a las 10:56 am
German, ¿estás ya con Maus? Lo estoy devorando. Y eso que había hecho el propósito de no leer otra cosa mientras no acabara el libro con el que estaba. Pero empecé por curiosidad…y la curiosidad mató al gato. Nunca mejor dicho.
11 de Julio de 2007 a las 11:23 am
Je, je. Al ratón, en este caso. No, no lo he leído. De hecho, todavía no he ido a buscar mi ejemplar. A ver si me acerco esta tarde…
Me alegra que lo estés disfrutando. Para quien no lo conozca, “Maus” es un comic que recoge una historia del Holocausto protagonizada por ratones (víctimas), gatos (victimarios) y perros (libertadores).
11 de Julio de 2007 a las 3:03 pm
Super interesante. Y yo que tengo ojos de gato.
11 de Julio de 2007 a las 9:03 pm
Quieren guerra de la buena? Nada de escarceos de minimo peligro, hablo de palabras mayores; y ojo, solo de palabras, nada de terrorismo cibernetico ni cojudeces por el estilo.
http://paradoxiangiant.blogspot.com/
Ya lo saben, pero eso si, es en ingles, sorry. Los espero por asha.
11 de Julio de 2007 a las 9:04 pm
Queria preguntarles a los sabiondos de por aqui, que opinion les merece Eslava Galan?
11 de Julio de 2007 a las 9:17 pm
Por Dios!!!! Germánico, tu hacha, pronto!!!!!!!!!!!
11 de Julio de 2007 a las 9:37 pm
A mi la verdad que no me molesta que una persona niegue el holocausto. Todos sabemos (y ella, por supuesto, también aunque no quiera reconocerlo) que existió, y el 99% de las personas no lo negamos, porque es una cosa tan obvia como “cogito, ergo sum” asi que no hay discusión. A mucha gente le gusta meterse en estos foros para tocar la moral al personal porque no tienen nada mejor que hacer en su aburrida y atormentada vida. Pero bueno parece que seguiremos sufriendo cuando vuelva a escribir las sandeces que acostumbra, hasta que pasemos de ella y hagamos como si nada hubiera escrito.
Un saludo.
12 de Julio de 2007 a las 12:20 am
LES INVITO A MI BLOG:
http://galixhome.blogspot.com/
12 de Julio de 2007 a las 12:32 am
Nunca digas nunca DAVID. Hace unos anios participaba en el forum de fans de John Fogerty y la bienvenida que me dieron algunos no fue auspiciosa, por cierto varios me odiaban a muerte. UNO de mis enemigos mas acerrimos era un hawaiiano cincuenton que me hacia la vida imposible, me daba de alma (metaforicamente hablando). Unos anios despues se enamoro de mi, cruzo el ecuador un par de veces y a la tercera se mudo y nos casamos en febrero de este anio.
Y lo lindo de esta historieta es que ya los dos habiamos renunciado al amor, el divorciado y yo tambien, los chicos crecidos, solos con nuestra neurosis, musica y poesia. Almas gemelas.
Asi que no te arriesgues tanto.
12 de Julio de 2007 a las 2:10 pm
Auseti, mmmmm… discrepó un poco ante la “inexistencia” de la Kriegsmarine. Recordemos que jugo un papel importante en la Batalla del Atlántico y en los primeros años de la guerra, hasta el punto de poner en jaque a Inglaterra, los U-boots atacando los convoy y hundiendo miles de toneladas de suministros vitales para los aliados. Tampoco podemos dejar de lado la proeza del acorazado Bismarck que hizo explotar por los aires al Crucero ingles Hood despues de disparar tres salvas de artilleria. Un punto importante para minizar estos ataques fue el hecho de que los ingleses lograran descifrar el Codigo Enigma.
Así que pienso, que calificar a la Kriegsmarine como “inexistente” no creo que esa sea la palabra adecuada. Hombre, hay que darle su merito también.
Saludos a todos.
14 de Julio de 2007 a las 3:25 am
PARA TODOS:
CUANDO DECIDI PARTICIPAR EN VUESTRO FORO LO HICE ANIMADA POR LA IDEA DE CONFRONTAR NUESTRA POSICIONES ANTAGONISTAS Y DISIMILES. MUCHAS VECES EN LA DIFERENCIA CONVERGEN SALUDABLES OPTICAS NUEVAS. OTRAS VECES LA SATISFACCION DE SENTIRNOS MAS Y MAS COMPROMETIDOS CON NUESTRAS PROPIAS CONVICCIONES NOS DA UN BUEN ESPALDARAZO.
NO VINE EN NINGUN CASO A QUE ME MALTRATARAN CON ADJETIVOS, INDIRECTAS Y APRECIACIONES SUBJETIVAS.
LAMENTO LA INTOLERANCIA Y LA POCA APERTURA. Y COMO NO SOY BIENVENIDA, ME VOY.
CHAU.
15 de Julio de 2007 a las 1:43 am
Chau.
¿Alguien tiene algo inteligible que decir?
16 de Julio de 2007 a las 11:39 pm
En todos los territorios de la Europa ocupada por los alemanes no habían más de 2’4 millones de judíos. Pero después de la guerra 3’8 millones de judíos “sobrevivientes” reclamaron indemnizaciones económicas al gobierno alemán. Una tragedia, los restos de los 6 millones se habían perdido por el camino.
16 de Julio de 2007 a las 11:45 pm
En 1939, existían unos 15.700.000 judíos en el mundo. Tras la Segunda Guerra Mundial, este número había alcanzado la cifra de 18.000.000. Lo que significa que de los 15.000.000 de judíos originales en el planeta antes de la conflagración, 6.000.000 fueron gaseados, quedando vivos 9.000.000. Por lo tanto, la población judía del planeta fue capaz de crecer y ¡doblar dicha población en menos de nueve años! Semejante milagro astronómico sorprendió tanto a biólogos como a médicos de niños en todas partes!
17 de Julio de 2007 a las 10:39 am
Y como es habitual, las fuentes brillan por su ausencia… Pues nada, a seguir así, que hace demasiado calor para pensar…
17 de Julio de 2007 a las 1:34 pm
Y, Roger, si no es mucho preguntar - y teniendo en cuenta la profunda ignorancia de quien está preguntando en estas materias-… ¿de dónde salen esos datos?
17 de Julio de 2007 a las 4:26 pm
Hummm. Que no tienen en cuenta una posible conversión masiva…
18 de Julio de 2007 a las 1:18 am
tipo Testigos de Jehova?
19 de Julio de 2007 a las 1:51 am
YA QUE SOIS TODOS TAN ASTUTOS BUSQUEN LAS PRUEBAS USTEDES MISMOS.
19 de Julio de 2007 a las 7:38 am
Pues nada, hombre, muchas gracias por ilustrarme con tu sabiduría…
19 de Julio de 2007 a las 7:49 am
Hombre, pues si nosotros que somos tan astutos hemos buscado las pruebas esas y no las hemos encontrado, debe ser que no las hay o que no somos tan astutos. Por otra parte, he de confesar que podríamos astutamente no buscar las pruebas y decirte que lo hemos hecho, lo cual demostraría que astutos sí somos y que por tanto la opción correcta sería la primera: que no hay pruebas.
Y todo esto lo he pensado así, de buena mañana, ¿eh? ¿Es grave?
19 de Julio de 2007 a las 10:04 am
¿Me ha llamado astuto a mi también?
19 de Julio de 2007 a las 10:21 am
¡¡¡¡Astuto!!!!… ¡¡¡¡Huy, lo que ha dicho…!!!!
19 de Julio de 2007 a las 4:12 pm
Delicioso, es reconfortante encontrarse frente a la ignorancia y maravillarse otra vez.
19 de Julio de 2007 a las 6:35 pm
A bueno, lo de ignorante ya está muuucho mejor.
19 de Julio de 2007 a las 6:46 pm
CIERTAMENTE…
20 de Julio de 2007 a las 7:44 am
Por cierto, sabio Roger, este humilde ignorante te recuerda que “sois” y “busquen” no pueden usarse en la misma oración para dirigirse a los mismos interlocutores. Es una incorrección sintáctica.
Ea. A mandar, hombre.
20 de Julio de 2007 a las 5:48 pm
Pardon moi ,ma chere frere. Muy amable ha sido al nutrir mi sintaxis.
Y ya que he pasado por alto una de sus preguntas anteriores, quisiera responderla brindandole un poco de informacion datada, “fedatada” (si me permite abusar del lunfardo) y real, y luego formularle a usted otras preguntas.
Le recuerdo que a partir 1945 los judios sospechosamente prohibieron sus censos. Pero nada nos cuesta hacer un poquito de matematicas nosotros mismos con la informacion anterior recopilada a esa fecha.
De tres millones de judios en el territorio de Hitler, fueron gaseados 6 millones, sobreviviendo (me aprueba el gerundio?) 5 millones -de los que constan records de peticiones de indemnizacion.
Como se explica la “resurreccion” de estos millones de judios muertos a Siberia, Israel y Norteamerica?, aqui vienen algunas respuestas-pruebas:
El Comandante del campo de concentracion de Dahau durante 1945, Gehrard Rossberger, declara que en tiempos anteriores a 1945 existio un crematorio mas no camaras de gas en Dachau y agrega que la declaracion polaca del gaseamiento subterraneo se desmiente facilmente pues la canalizacion subterranea usada para verter el gas era comun y estaba conectada al Cuartel de la Guardia, lo que supondria gasear soldados alemanes tambien. Y se aniade que los agentes americanos del CIC Howard y Strauss con colaboracion polaca edificaron las fraudulentas “duchas” falsas. - Informe Deutschen Wochenzeitung, Erich Kern 1977.
El diario de Hamburgo Die Welt, publica el 25 de setiembre de 1954 las declaraciones del Presidente de la Liga Judia ante la Casa de Representantes en Nueva York, el Rabino Benjamin Schultz, quien afirma categoricamente y sin lugar a equivoco, a modo de denuncia, la desparicion de tres millones y trescientos noventa mil judios en territorio sovietico.
El 18 de enero de 1955, el diario TAT de Zurich constata en su articulo “Un balance conmovedor de dos guerras mundiales”, que en los campos de concentracion y carceles, murieron trescientos mil alemanes.
El 15 de abril de 1946 en Nurenmberg el tristemente celebre testigo Hoss ante la pregunta del abogado Dr. Kauffman, responde: dos millones. Luego ante la misma pregunta formulada esta vez por el acusador americano Amen, rsponde: tres millones.
El sensato historiador Gerald Reitlinger, maneja, de acuerdo a pruebas reales y documentadas, cifras totalmente diferentes, como estimar en menos de un millon para Auschwitz en su publicacion Die Endlosung. Asi mismo, la revision del exterminio sovietico de judios por cuestiones politicas en mas de setecientos cincuenta mil, por dar un aproximado bastante recatado en su publicacion Ein Haus auf Sand gebaut.
El 5 de diciembre de 1942 el periodista judio David Begelson escribe que gracias a las medidas de evacuacion gran parte de los judios de Lituania, Ucrania, Rusia Blanca y Letonia se salvaron y acota textualmente: 80%.
En el Libro Anual Judio de 1946/47, el Rabino Mordekai Murok, asegura que “debe enfatizarse con insistencia que varios miles de judios en la URSS encontraron puerto seguro antes que los Nazis llegaran.”
En Beth Shalom (Noticias de Israel), el erudito judio-sovietico Michael Zahnd, sostiene en la Carta Infome #6, “La conjetura es que hoy en dia existen cuatro millones quinientos mil judios en la URSS…”
Mas pruebas, mi estimado Arauxo? Dejeme preguntarle algo:
Que pruebas ostenta la defensa del Holocausto? Seran acaso mentiras, contradicciones, dichos de oidas, supuestas confesiones arrancadas mediante tortura, manipulacion de archivos y y una negacion tajante a la REVISION?
21 de Julio de 2007 a las 1:34 pm
¡Bien dicho, Arauxo!
P.D: Haber si va a ser Galix, pero con el nombre cambiado…O, ¿Quizá pueda haber ganado un adepto? Quién sabe. La ignorancia mata.
21 de Julio de 2007 a las 10:48 pm
¿La ignorancia mata?
Entonces…. ¡Es un zombi!
23 de Julio de 2007 a las 9:20 am
Muy Estimado señor Galix:
Le agradezco su prolija explicación, que viene a ilustrar a este astuto -y absoluto- ignorante en las materias que abordamos. Y se lo agradezco especialmente, porque ha sabido Ud. vencer sus resistencias iniciales y, pese al esfuerzo que sin duda le habrá costado, condescender benevolentemente ante mi humilde y ramplona pregunta… a la que -lamento insistir en ello- no ha contestado.
Me informa Ud. de un aluvión de datos que no estoy en condiciones de rebatir ni discutir (habrá sin duda quién sepa hacerlo en Hislibris…) pero que no responden en absoluto a la cuestión que le planteé. Es más: sólo vienen a incrementar mi confusión. Porque a la ausencia de respuesta, debo añadir -con profunda decepción- que la regla que Ud. me invita a practicar (nada nos cuesta hacer un poquito de matematicas)… no despeja duda alguna, sino al contrario:
- Inicialmente habla Ud. de 2,4 millones de judíos en Europa en 1939. Después se refiere Ud. al “territorio de Hitler” (que, se entienda como se entienda, es menor que el conjunto del continente europeo) y eleva Ud. la cifra hasta los 3 millones, por lo que, de repente y por arte de magia, aparecen 600.000 judíos más que en su intervención inicial en un territorio menor que Europa. Y, como “prueba”, alega Ud., entre otras, unas declaraciones contradictorias en el proceso de Nuremberg en las que se mecncionan 2 ó 3 millones, lo cual no sé exactamente a qué se refiere ni qué es exactamente lo que prueba.
- Inicialmente habla Ud. de 3,8 millones de reclamaciones judías tras el final de la Segunda Guerra Mundial. Pero en su explicación porterior eleva Ud. la cifra a 5 millones. Y, claro, uno que es torpe en matemáticas, acaba preguntándose… ¿Desde el 16 de julio -fecha de su primera intervención- y hasta hoy han presentado nuevas reclamaciones 1,2 millones de judíos?
- Y después (igual que antes) me sigue Ud. hablando de millones de judíos en un baile de números que aparecen por doquier: un millón, dos millones, tres y pico de millones, cinco millones, seis millones, quince millones, dieciocho millones… Le confieso, señor Galix, que pone Ud a prueba mi inteligencia y mis habilidades matemáticas, pero… me siento aun más ignorante que antes. He leído y releído su comentario intentando cuadrar cifras y no sé si echarme a llorar por mi impericia operativa o apelar -como hago ahora- a su generosidad y a su clarividencia, implorándole una “aclaración algo más clara”, por favor…
Le recuerdo, señor Galix, que yo preguntaba de dónde salían estos datos que Ud. nos proporcionaba hace pocos días:
… Y sigo, lamentablemente, sin conocer la respuesta. La diferencia es que, ahora, ya no sé si preguntarle por los 2,4 millones iniciales o por los 3 millones de su último comentario; si por los 3,8 de antes o por los 5 de ahora… O si seguir preguntando por los 15 millones y por los 18… En fin, sigo confiando en su benevolencia y le ruego que ilustre, por favor, la ignorancia de este impertinente que no hace sino preguntar y volver a preguntar…
Respecto a las suyas, señor Galix… temo que voy a decepcionarle. No puedo responderle, entre otras cosas, porque ya he declarado mi insolvencia intelectual en estas materias y porque juego con una ventaja: yo no he expuesto teoría alguna sobre el holocausto ni he defendido posición alguna. Ud., sí. A Ud. corresponde, en consecuencia, la carga de la prueba. Con todo, estoy seguro de que en Hislibris hay personas mucho más versadas que yo que podrán responderle oportunamente a sus preguntas y resolver las dudas que Ud. plantea.
Un saludo.
PS: Una cosa si he aprendido: según las fuentes que para Ud. parecen tener credibilidad (v. gr. Gerald Reitlinger) e interpretando sus comentarios, en Auschwitz murieron menos de un millón de judíos. Eso me tranquiliza sobremanera. Nada de 6 millones, por Dios, apenas uno… Tampoco es para tanto ¿verdad? Total, un millón más o menos de judíos en el mundo, con lo rápido que dice Ud. que se reproducen…
23 de Julio de 2007 a las 9:21 am
(Querido David VII: no entiendo demasiado bien lo del cambio de nombre y lo de los adeptos. Y prefiero no aventurarme para evitar equívocos…)
23 de Julio de 2007 a las 1:11 pm
Es que estamos mezclando a roger y a galix, aunque tanto monta que monta tanto…
O es que también se reproducen a velocidad de vértigo.
23 de Julio de 2007 a las 1:27 pm
Huy, pues es verdad. Mil perdones por la confusión, señores/as Roger y Galix, Galix y Roger. Mi comentario anterior iba dirigido a Roger; por equivocación lo dirigí a Galix.
(Ahora sí entiendo el comentario, David VII. Usted perdone también)
23 de Julio de 2007 a las 1:34 pm
Psá, pues tampoco le vendría mal a Galix leerlo. Así que matamos dos pájarracos de un tiro.
23 de Julio de 2007 a las 1:36 pm
Perdón. Se me ha colado un acento donde no debía.
Oye, German, ¿les recomendamos a estos señores que se lean Maus? ¿O será para ellos un ejercicio de ciencia ficción demasiado severo?
25 de Julio de 2007 a las 2:32 pm
Estos señores no leen, Ascanio. Tan sólo inventan autores y publicaciones que nadie conoce para negar los centenares de miles de pruebas y testimonios del Exterminio existentes, así como para rebatir los miles de estudios que hay al respecto. En fin, démosles la importancia y la credibilidad que se merecen.
26 de Julio de 2007 a las 8:19 am
Yo, Germánico, a veces me conformaría con que me citasen UNA sola fuente. Pero aquí sigo, esperando… esperando… esperando…
26 de Julio de 2007 a las 11:05 am
…fumando espero…
26 de Julio de 2007 a las 8:18 pm
Si pues, ya vi el acoso que le hicieron a Calimero en elpasado y a pesar de su bien documentado descargo, nada, que no cuela.
En fin. Les he dado datos y fechas precisas y si eso no prueba nada para ustedes, bueno, amen.
Exhibo una final e irrefutable prueba.
Pero he de hacerles notar algo, el sesgo de su sitio es, sino peligroso para la libertad de expresion, estupido por decir lo menos: dar por verdadero el Diario de Anna Frank cuando esta probado que el manuscrito se hizo con boligrafo, es de oligofrenicos.
Crean lo que quieran.
El profesor Einar Aberg publica un sencillo pero lapidario cálculo estadístico, en el que los pretendidos 6.000.000 de judíos no aparecían (o mejor dicho no “desaparecían”) por ninguna parte. Dicho documento fue publicado en 1959 en Norniken, Suecia, y decía lo siguiente:
“En 1938 habían en el mundo 15.688.259 judíos, según el ‘World Almanac’ de 1947. Esta cifra fue proporcionada a dicho Almanaque por la ‘American Jewish Commitee’ y por la ‘Jewish Statistical of the Synagogues of America’.
En 1948 existían en el mundo entre 15.600.000 y 18.700.000 judíos, según un artículo aparecido en el ‘New York Times’, del 22 de febrero de 1948, escrito por Mr. Hanson W. Baldwin, reconocido experto y de probaba imparcialidad cuestiones demográficas, personalidad que, ni aun haciendo alarde de la mayor fantasía, puede ser tildada de antisemita. Su jefe, Arthur Sultzberger, propietario del ‘New York Times’, y judío él mismo, es reconocido como amigo incondicional de Gran Bretaña.
AÑO NÚMERO DE JUDÍOS EN EL MUNDO FUENTE ESTADÍSTICA
1921 11.600.000 Meyers HandLexicon, Alemania
1930 15.600.000 National Council of Churches
1939 15.000.000 American Jewish Comittee Bureau of the Synagogue Council
1940 15.319.359 World Almanac, pg. 129
1947 15.690.000 World Almanac
1949 15.713.638 World Almanac, pg. 284
1961 16.300.000 Statiscal Yearbook of Council of Churches, EUA
Tomando, pues, por cierta la evaluación más alta de Mr. Baldwin, o sea 18.700.000 de judíos, resultaría que entre los diez años que mediaron entre 1938 y 1948 -período que incluye los años de la guerra de 1939 a 1945- , durante los cuales se pretende que Hitler habría hecho matar a seis millones de judíos, la población judía del mundo habría aumentado en más de 3 millones. Sí, a los efectos de la comprobación, supusiéramos que Hitler efectivamente hizo matar a 6.000.000 de judíos, nos encontraríamos con que el incremento de la cifra demográfica es realmente de 9.000.000. Es decir, un aumento de 3.000.000, más otros 6.000.000 de nacimientos, para suplir los 6.000.000 de judíos pretendidamente exterminados bajo el régimen hitleriano.
Teniendo en cuenta que actualmente existen en el mundo tan sólo 18.000.000 de judíos, supone ello un aumento de 9.000.000 de judíos durante los diez años que van de 1938 a 1948, o sea, un incremento total (en sólo diez años) del 50%, cosa imposible. Aún cuando todo judío, físicamente apto, se hubiese dedicado exclusivamente, día tras día, durante las 24 horas, en los años de 1939 a 1949 a la procreación, con cada una de las mujeres de su raza, en plena pubertad, el que pudiesen haber llegado a engendrar en diez años 9.000.000 de judíos, estaría absolutamente en pugna con las leyes de la eugenética.
Vale precisar que, promediando las cifras extremas de judíos existentes en el mundo en 1948, según Mr. Baldwin, obtenemos por resultado 17.150.000 judíos. Vemos que la estadística poblacional no sólo aumentó normalmente con relación a los 15.688.259 de 1938 (en diez años) sino que registró un incremento en el ritmo de nacimientos judíos en años anteriores, de modo que los pretendidos 6.000.000 no aparecen por ninguna parte.
Y aún tomado la menor de las cifras de Balwin, que coincide con la de 1938, es decir, cerca de exageradamente pocos 15.600.000 judíos en el mundo, pretender que de esa cantidad de judíos vivos pudieron producirse 6.000.000 de nacimientos en diez años (y exactamente en los tormentosos años de la guerra, en ghettos y en albergues de refugiados, y durante sus penosas migraciones al recién fundado Estado de Israel), para suplir los otros 6.000.000 de muertos y dejar la cuenta saldada en cero, es realmente imposible y fuera de toda lógica de ciencias poblacionales y etnográficas.
Y para finalizar, en este sitio me recomiendan visitar el sitio facho, Nikzor, donde entre otras calamidades como defender el holocausto a ultranza haciendo uso de mentiras e insultos, me ofrecen engrandecer mi pene, vender Viagra y encontrar asiaticas calentitas. Que buen sitio, realmente, lo recomiendo.
27 de Julio de 2007 a las 3:58 pm
Me olvidaba.
Todo ese asunto acerca de “Galix”, supuse prejuiciosamente, primero, que era una de sus veladas alusiones a mi ascendencia gala y por lo cual estaba dispuesto a iniciar una confrontacion. Luego he entendido, ciertamente ustedes no pueden saber si soy armoricano o no, y parece que me han confundido con esa chica :) lo cual no me molesta en absoluto pues he visitado su sitio y me parece encantadora y desfachatadamente honesta.
26 de Agosto de 2007 a las 10:19 am
por que se niega el Holcausto de 3o millones de indigenas en America del Norte? , hoy en dia solo viven algunos cientos en reservados
13 de Septiembre de 2007 a las 8:20 pm
Bueno, enhorabuena por la página. Acabo de descubrirla y me parece muy interesante. En adelante espero visitarla muy a menudo, y de tanto en tanto intentar aportar algo.
Quisiera recomendar investigar fuentes interesantes a estudiar sobre algunos indicios que se me han ocurrido para corroborar los planes de exterminio llevados a cabo. Solo son pequeñas pinceladas, y seguro que en algún caso podriamos debatir largo y tendido si son veraces, aunque hasta lo que yo se me parecen demostrados:
Los archivos fotográficos que algunos deportados españoles en Mauthausen hicieron, y que se usaron en Nuremberg, aunque no sé si esto último tiene relevancia, y los testimonios del documental de rtve “el convoy de los 927:
Jesús Tello: «Cuando te encerraban en el vagón del tren, ya perdías tu personalidad, ya no eras libre. Ya hacían de ti lo que les daba la gana, ya no tenías nombre, ya eras un número».
Luisa Ramos: «Yo creo que los franceses sabían dónde nos llevaban. Ellos eran responsables de nosotros desde el momento que nos acogieron en su país y dejaron que se nos llevaran como animales. ¡Por Dios bendito, que había muchos niños!. En el tren íbamos hacinados como bestias. Nos metieron en ese vagón y no podíamos salir ni para hacer las necesidades».
Felix Quesada: «Al llegar a Mauthausen, Frank Ziereis, el director del campo, nos dijo a todos los que estábamos allí que no saldríamos por la puerta, que saldríamos por la chimenea del crematorio».
Joaquim Valcells: «Cuando el tren se pone en marcha otra vez, abandonando a los hombres en Mauthausen, el clamor que hay de llantos y gritos es una cosa que no se puede describir. Cada vez que lo pienso, tiemblo».
Ramiro Santiesteban: «La cantera donde trabajábamos estaba en un agujero. Había un despeñadero que debía hacer más de 50 metros de alto. Los SS despeñaban presos por ahí. Cuando uno duerme en una barraca, como yo he dormido, enfrente del crematorio, y durante toda la noche ves salir las llamas por la chimenea, la moral está muy baja».
José Alcubierre: «¿Sabe usted lo que es acostarse con uno, estar hablando con él: “¡Ay, estoy cansado, tal y cual”, y al día siguiente decirle: “¡Venga despierta!” y encontrarle muerto?».
Jesús Ramos: «Al llegar a Asturias tuvimos un recibimiento en la estación de la gente de derechas esperando que bajáramos del tren diciendo: “¡Aquí llegan los rojos, ahí llegan los asesinos!” Éramos mujeres y niños. Si esto tiene explicación yo no la entiendo».
Pablo Escribano: «Es una página de la historia de España. España no ha hecho nada con sus hijos. No necesitamos monumentos por todos los sitios, pero sí un reconocimiento por nuestra lucha por la libertad. Y eso no se ha hecho todavía».
Aquí está una “corta” lista de deportados investigada por el “Centre d’Estudis d’Investigació històrica Baix maestrat / Montsià”:
[url]http://www.ceibm.org/alexca0000.html[/url]
Otras evidencias que se me ocurren a bote pronto que me hacen descartar una y otra vez la duda del holocausto, son decenas de sucesos narrados en Polonia, Italia, etc, no solo específicamente de la eliminación de judios, sino de cualquier tipo de persona:
El ghetto de Varsovia existió, según Hans Frank, como un campo de cuarentena. Evidentemente era un pretexto (recomendaría a los revisionistas leer entre lineas sus fuentes). Leer el diario del profesor Ludwig Hirszfeld, un internado o Emmanuel Ringelblum, o el general de SS Stroop que el 3 de octubre de 1942 escribe: “310.322 judios deportados a T.2″ (o sea Treblinka)
[url]http://www.holocaust-history.org/works/stroop-report/jpg/strp010.jpg[/url]
Las transcripciones del registro estenográfico en la Wolfschanze, que son muy descriptivas de la situación.
El expediente judicial del coronel Stadler a Diekman por las represalias de Oradour-sur-Glande por la captura del coronel SS Kampfe, con el veto de Hitler.
La orden del 30 de junio del 1942 del comisario Arthur Seyss-Inquart en Holanda.
Las declaraciones del “cazado” Silberbauer, el brigada de la Gestapo que detuvo a los Frank.
Los escritos de Harster, como el famoso recurso y su rechazo: “Jud ist Jud mit oder ohne Beine” (un judio es un judio aunque no tenga piernas).
La sublevación de Varsovia y la actuación de las brigadas Dirlewanger y Kaminski, denunciadas por el propio Guderian y Hermann Fergelein.
La matanza en Boves (Constanzo Lerda, superviviente).
La masacre de Cefalonia (infante Alberto Sabattini).
Los 2091 judios romanos deportados desde el 16 de octubre de 1943 (ver los testimonios de Mario Tagliati que reconoce a Arrigo Tedescho, o el diario de Eichmann, o la indicación a Kappler por el negociado IV-B-4 del Reichssichersheittshauptamt sobre el traslado y liquidación de judíos de Roma, los documentos como los telegramas de Von Weizsäker a Berlin hablando de las posturas de la iglesia en contra de “la deportación de judios” textualmente).
Los falsificadores (muchos judios) de la Operación Bernhard y las pruebas de que fueron sacados de los “Lager” como Sachsenhausen condenados a muerte, según el propio capitán SS Kruger.
La matanza de las fosas ardeatinas (testimonios de Kesselring o Kappler).
El diario de Kurt Gerstein.
Los informes del “Hauptsturmführer Kurt Magic en Pripet sobre los métodos de “pacificación” donde dice textualmente “los saqueadores judíos fueron eliminados” (aquí se entiende por saqueadores a cualquier judío) y detalla su actuación.
Las declaraciones del coronel general Erwin Enecke sobre Sebastopol.
También quiero aportar parte de una filmación de las EINSATZGRUPPEN en Lituania (creo que ya se ha citado sobre el documental Broken Silence)
[url]http://www.ushmm.org/wlc/article.php?lang=sp&ModuleId=10005767[/url]
Gracias por la página y por los lectores-comentaristas-colaboradores.
14 de Septiembre de 2007 a las 2:35 am
P.D.:
La teoría del fascismo de Eco un poco más desarrollada
http://culturacanibal.blogspot.com/2007/01/umberto-eco-y-el-fascismo-eterno.html
14 de Septiembre de 2007 a las 7:28 pm
Interesante aportación, Magnito. En cuanto a testimonios españoles, el libro “Españoles en el Holocausto”, de Pike (Debolsillo) recoge algunos de lo más interesante, y además hace un estudio crítico de la fiabilidad de cada cual… con el cual se podrá estar de acuerdo o no, pero que resulta, cuando menos, orientador. Por cierto, cuenta con detalle el famoso caso de las fotos supuestamente hechas y escondidas por García jugándose la vida, que terminaron en manos de Boix (al que pone, dicho sea de paso, a parir). Una historia realmente turbia… Boix, precisamente, fue el único español que declaró en algún juicio en Nüremberg.
En cuanto a los Einsatzgruppen en acción, en esta página hay varios vídeos al respecto:
http://www.nizkor.org/
Les encantaba filmarse… Por cierto, es una de las mejores páginas sobre el Holocausto que conozco.
Saludos.
15 de Septiembre de 2007 a las 2:52 pm
He estado recavando más información, y efectivamente García y Boix rivalizaron por los méritos y por el protagonismo en Nuremberg (los dos trabajaban en el servicio de identificación fotográfica).
“Antonio García y Francisco Boix trabajaron en el servicio de identificación fotográfica (Erkennungsdienst). En Mauthausen se realizaron fotografías de identificación de prisioneros, aunque en el caso de los españoles apenas se dio esta circunstancia, ya que los alemanes contaban con las fotografías que les habían hecho anteriormente en los Stalag. También se realizaron por miles las fotografías de los altos cargos de las SS. Con ocasión de una visita de Himmler, se llegaron a hacer más de 4.000 fotografías… Cuando destruían el archivo fotográfico, no podían imaginar que en otro lugar se conservaban, además de sus rostros, las pruebas de sus acciones. García y Boix contribuyeron a que ese propósito no se cumpliera al cien por cien. … En el libro “Francisco Boix, el fotógrafo de Mauthausen”, de Benito Bermejo, se ofrecen más datos de este episodio. Pero a pesar de trabajar juntos y de arriesgar sus vidas escondiendo el material fotográfico, García y Boix tuvieron una pésima relación…García, mucho mayor en edad que Boix, denunció hasta su fallecimiento en el año 2000 que no se le había reconocido su labor y que fue el Partido Comunista quien le impidió declarar en Nuremberg, en favor de Boix, que fue encumbrado como el único responsable de la salvación de las fotografías. En este punto el historiador norteamericano David W. Pike da credibilidad a la versión de García, quien aseguró haber salvado 200 fotografías en papel. Pike cuestiona la versión de Boix y pone en duda que Berlín ordenara destruir sus archivos fotográficos tras el desastre de Stalingrado. A su juicio, no cree que los alemanes creyeran entonces que iban a perder la guerra. La teoría de Bermejo es bien distinta, al considerar que García habló siempre desde el resentimiento y que sus relatos “están teñidos de una profunda amargura”. Tanto las fotos robadas por García, como los negativos salvados por Boix llegaron a manos de una valiente mujer austriaca del pueblo de Mauthausen llamada Anna Pointner, gracias a dos jóvenes presos españoles del kommando Poschacher que pasaban cada día por ese pueblo camino del trabajo. En un descuido de sus guardianes, le hicieron entrega del paquete con las fotografías, y Anna Pointner, que había simpatizado con ellos, no dudó en recogerlas y ocultarlas en el muro de su jardín.”
http://www.nodo50.org/foroporlamemoria/documentos/2004/jtalavante_11092004.htm
Lo siguiente será encontrar un ejemplar del libro :).
Doy fe que la hija de Anna Pointner afirmó en un documental de C33 hace unos diez años que fue la organización de republicanos en el campo (el PC formado básicamente) quien le entregó los negativos, así que la polémica entre estas dos personas creo que se queda en el ámbito personal. La verdad es que lo que hicieron fue excepcional, quizás una de las más importantes aportaciones a la demostración del holocausto.
He encontrado el documental, que seguro alguno os suena:
http://video.google.es/videoplay?docid=-4585635582953202062&q=francisco+boix&total=1&start=0&num=10&so=0&type=search&plindex=0
El convoy de los 927 en versión original (creo que con un poco de esfuerzo sé que lo entendereis bien. En todo caso, si alguien está interesado, habría la posibilidad de ponerme a hacer los subtítulos y editarlo)
http://www.tvcatalunya.com/p30minuts/30Item.jsp?idint=364&item=reportatges
(Creo que hay que estar suscrito)
P.D.: gracias por la web.
17 de Septiembre de 2007 a las 8:07 pm
Un vehemente saludo Germánico; veo que tu insustituible reseña sigue alimentando nuestras pesadillas sobre duchas y hornos.
18 de Septiembre de 2007 a las 11:33 am
“Sobre duchas y hornos”… Joder, Nando, acabas de dar un título genial. Enhorabuena. Con tu permiso, utilizaré esa expresión de vez en cuando (sin mentar tu autoría, por supuesto).
Saludos.
24 de Octubre de 2007 a las 6:24 am
Abren el mayor archivo del Holocausto con 50 millones de documentos
Araceli Viceconte
Fué creado en 1943 y administrado por la Cruz Roja
Fueron redactados por la burocracia nazi. Mencionan a 18 millones de víctimas. Van a estar a disposición de los investigadores hacia fin de año.
Los registros de tratamientos dentales y experimentos médicos a los que eran sometidos los prisioneros de campos de concentración. Las causas de la detención y de la muerte de los presos. O las libretas de pago a los trabajadores forzados. Todos estos documentos redactados por la burocracia nazi quedarán en breve a disposición de investigadores.
Ayer, la comisión internacional que administra el mayor archivo del mundo sobre las víctimas del nazismo decidió permitir a los historiadores hurgar en los 50 millones de documentos que se guardan en la pequeña localidad alemana de Bad Arolsen, al oeste del país.
El llamado “archivo del Holocausto” es único porque reúne todas las actas de los perseguidos, prisioneros y desplazados por los nazis que pudieron reunir los aliados durante y después de la Segunda Guerra Mundial. En ellas figura el nombre, la fecha de nacimiento y el motivo de encarcelamiento de 18 millones de personas que fueron víctimas de la maquinaria de muerte nazi en toda Europa. Y en sus estanterías, que tendidas a lo largo ocuparían 25 kilómetros, figuran todos los campos de concentración y exterminio, desde la A de Auschwitz a la T de Treblinka.
Llevó diez años tomar la decisión de la apertura del archivo, cuyo nombre oficial es Servicio Internacional de Búsqueda. Administrado por la Cruz Roja Internacional, que nombra a su director, es vigilado por once países firmantes de un tratado que data de 1955. Representantes de Alemania, Bélgica, Francia, Grecia, Gran Bretaña, Israel, Luxemburgo, Italia, Holanda, Polonia y Estados Unidos acordaron anoche en Luxemburgo que modificarán este texto de creación del archivo. Luego habrá que esperar que los Parlamentos de los once países ratifiquen el texto, para que a fin de año los investigadores puedan acceder a los documentos.
Creado originalmente por los aliados en 1943 con el fin de encontrar a personas desplazadas durante la Segunda Guerra Mundial, el archivo es financiado por Alemania. Y aunque en principio estaba previsto que funcionara durante sólo cinco años, su misión va cambiando con el tiempo y está lejos de agotarse. El año pasado recibió más de 150 mil pedidos de búsqueda.
Al comienzo, el Servicio Internacional de Búsqueda de Arolsen sirvió para rastrear a los familiares y seres queridos “perdidos” durante la guerra. Pero con la caída del Telón de Acero hubo un aluvión de solicitudes de países de la antigua órbita soviética cuyos ciudadanos querían probar que habían estado en campos de concentración u obligados a trabajos forzosos, para cobrar una jubilación o una compensación económica.
Un ucraniano, por ejemplo, obtuvo una indemnización gracias a que en Bad Arolsen se encontraban las listas de prisioneros con piojos del campo de concentración de Gross Rosen. Allí constaba que él, Piotr, había tenido dos piojos el 26 de enero de 1945. Aunque cada vez menos, siguen llegando cartas y solicitudes enviadas desde países de inmigración como Argentina.
Hasta ahora, sin embargo, sólo se podía dar información a los involucrados o a sus familiares. Toda persona que sepa, por ejemplo, que alguno de sus antepasados había estado en un campo de concentración y quisiese probarlo mediante un documento puede escribir a Bad Arolsen para preguntar si su pariente consta allí en algún papel de la burocracia nazi. No siempre la búsqueda da resultado: en Bad Arolsen aún hay 407 mil casos sin resolver.
Desde 1996, los investigadores interesados pueden trabajar sobre el 2 por ciento del archivo que no se refiere a personas en particular. Pero ahora podrán acceder también al resto de los documentos que se apilan en estantes y ficheros y mencionan a 18 millones de víctimas del régimen nazi. Entre estos papeles están, por ejemplo, la lista de gitanos deportados al campo de exterminio de Auschwitz y su edad, desde bebés hasta octogenarios. O la lista de fallecidos de Buchenwald, con fecha, hora, número de prisionero y efectos personales.
Hacía años que los historiadores pedían que se permitiera el acceso a estos datos, de inmenso valor histórico. Alemania e Italia hasta hace poco se oponían. En abril pasado, no obstante, la ministra de Justicia alemana, Brigitte Zypries, prometió en Washington que su país apoyaría la apertura. La mayor presión en ese sentido la ejercieron el Museo del Holocausto de Washington y el de Yad Vashem, en Israel, que a su vez tienen copias de gran parte de los documentos de Bad Arolsen referidos a judíos, la mayoría de las víctimas de los nazis.
Consultas
Para enviar solicitudes de búsqueda de personas a los archivos en Alemania hay que dirigirse a http://www.its-arolsen.org (página en inglés, francés y alemán), al correo electrónico itstrace@its-arolsen.org o por carta, a International Tracing Service, Grosse Allee 5-9, 34444 Bad Arolsen, Alemania.
24 de Octubre de 2007 a las 6:25 am
Discurso de Posen:
Discurso histórico de Himmler dado a una selecta audiencia de 60 Gauleiters y Reichsleiter, empresarios y altos oficiales civiles y militares de las SS en el Castillo de Posen, el 6 de octubre de 1943. El objetivo de este no sólo era informar claramente del exterminio judío a la asamblea, sino involucrarlos como cómplices con esta revelación y extender la responsabilidad por la Solución Final que se estaba llevando a cabo. Este discurso involucró además al Ministro de Armamentos, Albert Speer, quien mucho más tarde en sus memorias, aseguró nunca haber estado allí y haberse retirado apenas terminó su propio discurso a los Gauleiters sobre la necesidad de mano de obra.
Se transcriben a continuación las partes más esenciales de este fatídico discurso.
-.”Deseo hablar ahora a ustedes, en este círculo muy restringido, acerca de un asunto que ustedes, mis camaradas del partido, durante mucho aceptaron como cosa sobreentendida, pero que para mí se ha convertido en la carga más pesada de mi vida: La cuestión de los judíos.-
-.Todos ustedes aceptan y comprenden perfectamente bien que no podríamos haber soportado los bombardeos y las tensiones del cuarto, quizás en el futuro, durante el quinto y sexto año de guerra si esta pestilencia todavía formase parte de nuestro cuerpo político. Es fácil pronunciar la breve sentencia: Es necesario exterminar a los judíos. Pero las exigencias impuestas a quienes deben ejecutar esa fórmula son las más duras y difíciles del mundo.-
-.Ya lo ven, por supuesto que hay judíos; es evidente que no son más que judíos. Pero piensen por un momento cuántas personas - incluso camaradas del partido - han formulado una de esas famosas peticiones (que llegaron a nosotros) en las que por supuesto se decía que todos los judíos eran unos cerdos; pero Fulano es un judío decente que debe ser excluido de lo que se estaba haciendo. Me atrevería a decir que, de acuerdo con el número de esas peticiones (…), seguramente hay más judíos decentes que judíos en general.
-.Menciono esto sólo para que cada uno de ustedes sepan que en sus respectivas provincias hay nacionasocialistas buenos y respetables, cada uno de los cuales conoce a algún judío decente (…). Les pido que sólo escuchen pero jamás hablen de los que estoy diciéndoles. Vean, a nosotros se nos plantea la cuestión: ¿Qué hacemos con las mujeres y los niños?…-
-.[...] Y decidí también en este punto que debía encontrar una solución final. Pues no me pareció que se justificara exterminar - quiero decir matar u ordenar que mataran - a los hombres; pero, ¿dejar a los niños que crezcan y se venguen contra nuestros hijos y nuestros nietos?
Había que adoptar la díficil decisión de conseguir que esa gente desapareciera de la faz de la Tierra. Ya que para la organización que debía ejecutar la orden fue la más difícil que jamás tuvimos[...] Creo que puedo afirmar que esta orden se ejecutó sin dañar la mente o el espíritu de nuestros hombres y nuestros líderes. El peligro era grave y siempre estaba presente, pues la diferencia entre convertirse en seres crueles y sin corazón, y ya nunca respetar la vida humana, o - ablandarse y sucumbir a la debilidad y los colapsos nerviosos [...] es la brecha que media entre Scilla y Caribdis, es abrumadoramente estrecha.- -.Ustedes no dudarán de que el aspecto económico presentaba muchas y graves dificultades, sobre todo en la limpieza de los guettos[...]. Como ese guetto producía abrigos de piel y textiles, nos impidieron ocuparlo cuando hubiera sido fácil hacer tal cosa: se nos dijo que interferíamos una producción esencial. Proclamaron: ¡Alto! ¡Aquí se trata de producción para la guerra! Por supuesto esto no tiene nada que ver con el camarada Speer (Albert Speer). No fue culpa suya. Precisamente este tipo de supuesta empresa de producción para la guerra es la que limpiaremos, el camarada Speer y yo, en un esfuerzo conjunto durante las próximas semanas.-’
-. Las inmensas fortunas que confiscamos a los judíos han sido entregadas al Ministro de Economía del Reich [...]- no tenemos derecho a retener ni un pfenig de esa riqueza judía confiscada. Mi orden ha sido desde el comienzo que cualquier miembro de las SS que robe un solo marco sea condenado a muerte…. Y puedo decirles que en los últimos días he firmado una docena de sentencias a muerte por esta razón.-
-.Consideré que era mi deber hablarles, porque son los más altos dignatarios del partido[...] Hacia el fin de este año (1943), la cuestión judía habrá sido resuelta en los países que ocupamos.- -.[...] Lo haremos con la misma falta de sentimentalismo con que deben hacerse las cosas en este quinto año de guerra: sin sentimentalismo… pero - en el fondo de nuestros corazones - por Alemania.-
-.[...] Nosotros unidos soportemos la responsabilidad en representación de nuestro pueblo [..], responsabilidad por una realización, no sólo una idea[...] y después nos llevaremos este secreto a la tumba.-
24 de Octubre de 2007 a las 6:27 am
HOLOCAUSTO: EL RESPONSABLE DE LA SOLUCION FINAL DE HITLER
Sórdido testimonio del nazi Eichmann
Israel difundió ayer las memorias de uno de los mayores criminales nazis. Allí narró cómo mataban a decenas de judíos envenenándolos cuando dormían. O cómo les arrancaban con pinzas los dientes de oro.
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JERUSALEN. The New York Times y Washington Post y agencias AP, ANSA y DPA . Especial para Clarín.
Yo fui el testigo del grotesco funcionamiento de la maquinaria de la muerte; cada pieza movía a la otra, como un reloj… Fue la más grande y violenta danza de la muerte de todos los tiempos. Así lo escribió Adolf Eichmann en una de las 1.200 páginas que integran sus memorias sobre uno de los capítulos más oscuros de la historia: el Holocausto. Difundidas ayer por Israel tras 40 años de hermetismo, el relato de este notorio criminal de guerra nazi, sentenciado y muerto en la horca en 1962, abre paso a un sórdido testimonio del genocidio de millones de judíos por el Tercer Reich.Eichmann quien fue el máximo ejecutor de la solución final contra los judíos, describe un cuadro escalofriante a lo largo del manuscrito de líneas apretadas en alemán en el que se define como sólo una rueda del engranaje de la maquinaria nazi. Su divulgación ayer dio lugar a airadas reacciones por parte de estudiosos del Holocausto quienes aseguran que el documento no tiene valor histórico alguno porque Eichmann distorsionó los eventos para disminuir su verdadero papel en la matanza de millones de personas.No hay nada que aprender de esto, sentenció Iehuda Bauer, jefe del instituto de investigación del Holocausto en Yad Vashem. El que escribe es un demonio con una justificación lamentable que repite sus reclamos del juicio .Eichmann, atrapado por los servicios secretos israelíes en Buenos Aires en 1960 y enjuiciado en Israel por crímenes de guerra, afirma en el libro escrito en su celda, que yo he visto el infierno, la muerte y al diablo, porque tenía que mirar la locura de la destrucción, yo era uno de los tantos caballos que tiraban del vagón y que no podía escapar debido a la voluntad del conductor.ajo el título de Goedzen, por Idolos o Falsos Dioses en alemán, Eichmann, quien fue el responsable directo de orquestar la deportación de millones de judíos a los campos de exterminio en Europa del Este, da una descripción metódica del genocidio, incluidos cronogramas y transportes.Vi judíos desnudos, hombres y mujeres, subirse a un autobús sin ventanillas, escribió Eichmann. Las puertas se cerraron y se puso en marcha el motor, continuó. Aseguró que no fue capaz de cronometrar el tiempo que tardaban en morir, como se lo había ordenado su jefe inmediato de la Gestapo, Heinrich Mueller. El ómnibus fue llevado hasta un foso donde fueron arrojados los cuerpos. Luego un civil saltó a la fosa, revisó las bocas y arrancó los dientes de oro con tenazas.Eichmann relata además cómo un bebé es asesinado de un balazo en la cabeza en brazos de su madre, y cómo su chofer debió limpiar los restos de cerebro que salpicaron su chaqueta de cuero.Relata con frialdad cómo mataban instantáneamente a decenas de judíos tirando hisopos empapados en ácido sulfúrico en las barracas donde dormían y cómo los cuerpos eran luego quemados en parrillas gigantes al aire libre.Eichmann recuerda sus viajes a Polonia, donde se llevaban a cabo los planes que él ordenaba desde su cuartel general en Berlín. En Auschwitz pudo ver cómo los nazis quemaban los cadáveres. En su libro escrito antes de ser ahorcado, reconoce: Era algo horrible… lo vi detrás del humo de las grandes llamaradas.Eichmann, en un esfuerzo para apartarse de su responsabilidad, se describe como un idealista equivocado y un burócrata obediente que detestaba sus viajes frecuentes de un matadero a otro. De regreso a Berlín ahogaba sus pesadillas en alcohol. Vino tinto, si había, o aguardiente.Mi único consuelo era la botella. La llenaba con un litro de vino rojo y al rato la debía llenar de vuelta.El relato de Eichmann parece moverse sobre dos ejes. Intenta por un lado subrayar que el Holocausto fue el mayor crimen de la historia de la humanidad.Por el otro intenta minimizar su rol como uno de los jerarcas nazi que condujeron a millones de judíos a los campos de exterminio. Mi posición es la misma que la de millones de otros que tenían que obedecer. La diferencia es simplemente que yo tenía una tarea mucho más difícil, al cumplir con mis órdenes. Agrega, ignorando la enorme jerarquía que tenía en las filas nazis: Los dioses a lo que yo me esclavicé exigieron la danza de la muerte.En sus meticulosas memorias, Eichmann llegó hasta dejar instrucciones sobre la suerte de su manuscrito. Pidió que fuera publicado en un libro de tapa perlada. Su esposa debía recibir al menos diez copias que debía distribuir a amigos y familiares específicos en el nombre de mi esposo, atentamente.El criminal nazi fue ahorcado. Y desde su muerte las memorias quedaron en los archivos israelíes. El entonces premier israelí, David Ben-Gurion, temía que la publicación opacara la atención internacional sobre la ejecución del coronel nazi. Durante cuatro décadas el documento no fue más que olvidado.La publicación de estas memorias responde al pedido de la profesora norteamericana, Deborah Lipstadt, que enfrenta un juicio por calumnias entablado en Londres por el historiador británico, David Irving.Lipstad acusó en un libro a Irving de negar la existencia del Holocausto, por lo que el historiador británico respondió con una querella en la que indica que él no niega la matanza sino la cantidad y la manera en que fueron asesinados.La memorias de Eichmann son una clave para rebatir la tesis de Irving.El fiscal general israelí Elyakim Rubienstein explica en tanto que pensamos que el público debe poder acceder a lo que ha sido escrito, pues se trata de una obligación y del respeto de los compromisos de Israel como Estado judío, en la medida en que todos somos, de hecho, sobrevivientes del Holocausto.Para muchos el arrepentimiento de Eichmann no es más que gran mentira. Y recuerdan una entrevista que dio cinco años antes de ser ejecutado en la que lamentaba que los nazi no hayan sido más duros en las ejecuciones de judíos.
24 de Octubre de 2007 a las 6:27 am
GöTZ ALY, HISTORIADOR ALEMAN ESPECIALIZADO EN LA SEGUNDA GUERRA
“El Holocausto se aceleró por motivos económicos”
A sesenta años de la caída de Hitler, este periodista e historiador de 58 años publicó un best-seller inesperado: un estudio científico de cómo se beneficiaron económicamente los alemanes con el saqueo de Europa y la masacre de los judíos. Estado Popular de Hitler revela cómo el bienestar general se logró con mano de obra esclava, cómo se pagó a soldados y civiles con oro robado y hasta se les daba a los bombardeados muebles saqueados de Francia y Holanda. Una historia de complicidad pasiva.
–Su libro termina con la frase “Quien no quiera hablar de las ventajas que brindó a millones de alemanes comunes, que no hable de nacionalsocialismo ni Holocausto”.
–Es una modificación de una frase muy conocida del sociólogo Max Horkheimer: “Quien no quiera hablar de capitalismo, que no hable de fascismo”. Esta frase se hizo muy popular en la Alemania de la posguerra porque reducía la culpa. Ningún régimen cometió tantos crímenes como el nacionalsocialismo. Lo que se hizo bajo Franco o Mussolini no tiene comparación posible con la masacre cometida aquí. De ahí surgió la necesidad automática y humanamente comprensible, de limitar la culpa a los capitalistas, a comandos de matones, a políticos perturbados, a enfermos. Eso se puede entender. Este libro estudia la cuestión de por qué los alemanes colaboraron tanto tiempo; por qué en el interior del país bastó con tan poco terror entre 1935 y 1942 para mantener a los alemanes de buen ánimo bajo este régimen. Digo entre 1935 y 1942 porque de 1933 a 1935 estaban en fase de consolidación, que efectivamente iba ligada al terror, pero en 1936 se encerró a unas 4000 personas en los campos de concentración. La mitad eran los llamados asociales y alcohólicos. Había presos políticos, pero muy pocos. La mayoría de los socialdemócratas y comunistas se acomodaron. Posteriormente sí hubo una fase más de terror, entre el verano de 1942 y 1945. Es entonces cuando se produce la mayoría de las condenas a muerte de alemanes, unas 30.000, 15.000 contra soldados y 15.000 contra civiles, pero el 90 por ciento se ejecuta después del verano de 1942.
–Luego había complicidad con el régimen y agradecimiento por lo recibido.
–Sí, así es. Yo afirmo en este libro que no fue tanto la ideología racista lo que entusiasmó a la mayoría de los alemanes. La mayoría no se convirtió en racistas desaforados, sino que se acomodó a este régimen que empleó métodos muy bien conocidos por el mundo actual. Son métodos del moderno Estado social redistribuidor.
–Eso, por supuesto, es mucho peor. Significa que había algo así como una especie de contrato social. De una parte, estómagos agradecidos y, de otra, los criminales.
–Sí, pero los estómagos agradecidos y el crimen están relacionados. Los estómagos de los alemanes y las ventajas que sacaron de este régimen se pagaron a costa de los asesinados, de los países de Europa conquistados, de ocho millones de trabajadores forzosos, de los judíos aniquilados. En este libro expongo la relación entre lo uno y lo otro. Es un libro científico, pero, para mi sorpresa, ha tenido éxito. Yo no contaba con eso. Es un libro para los archivos, pero ¿por qué los alemanes lo leen ahora? Noto, por las reacciones de los lectores, que, como alemanes, no importa a qué partido votemos, aceptamos los crímenes de la Alemania nacionalsocialista como algo que sucedió y sobre lo que ya no hay discusión. Lo aceptamos como hecho histórico, del que, como descendientes, tenemos que asumir la responsabilidad histórica. El problema es que si recibimos la herencia de nuestros antepasados, las historias de las familias parecen inocuas, no nos cuadran con los crímenes de esos 12 años. Este libro construye el puente, puede contribuir a explicar por qué este sistema, en conjunto tan lábil y especulativo, tuvo tanto éxito. Sitúo en un lugar central las cartas desde el frente del soldado Heinrich Böll (Premio Nobel de Literatura), que era un antinazi manifiesto, toda su familia lo era. Pertenecía al círculo católico de Colonia. Fue soldado durante seis años. Las cartas desde el frente muestran cómo una familia así se integró, hasta cierto punto les iba bien, pese a la dureza de la vida en Colonia. Böll llegó a mandar a casa desde Francia 11 paquetes en un día. En sus cortos permisos regaló a su mujer medio cerdo, ropa interior de seda y perfumes. Todo a costa de la economía francesa.
–El 95 por ciento de los alemanes sacó provecho.
–También los antifascistas.
–¿Sabían a costa de quién les llegaba este bienestar?
–Vagamente. También esto se lee en las cartas de Böll. Al principio dice: “Lo que hacemos aquí como soldados es expoliar cadáveres. Compramos todo el país hasta dejarlo vacío, y yo no quiero participar en esta rebatiña de artículos de ocasión”. Después se nota cómo también él cae en la tentación y compra y compra, y enseguida no escribe más que de sus expediciones por la campiña francesa en busca de comida.
–Según su argumentación, el antisemitismo no explica lo ocurrido.
–No, el antisemitismo no explica por qué este régimen del que estaba tan claro que tenía que llevar a un mal camino, si lo vemos con ojos de hoy, pudo sostenerse tanto tiempo y por qué tantos participaron en él. Fueron esos mecanismos. No sólo los paquetes, era el buen abastecimiento de Alemania durante la guerra. No se podía alimentar a sí misma, y toda Europa fue expoliada. En Polonia, en Grecia, en la URSS murieron de hambre millones de personas. En Polonia había un gobernador llamado Hans Frank, que gracias a Dios fue ahorcado, que decía: “No, eso no lo podemos hacer. Si los dejamos aún con menos de lo que tienen, va a haber una rebelión, una guerra de guerrillas”. El ministro de Alimentación le contestó: “¿Y por qué no? Dentro de poco, Polonia estará limpia de judíos”. Era en el verano de 1942.
–Usted dice que no fue la ideología antisemita. ¿Tampoco fue el deslumbramiento por un caudillaje carismático?
–No voy a decir que no fuera la ideología antisemita. Si usted quiere expropiar a los judíos, no puede decir que los judíos son ciudadanos con los mismos derechos. Si usted expropia a los judíos de Europa, tendrá que decir que el dinero que tienen lo han conseguido con malas artes y que son mala gente. Se necesita también una ideología antisemita. Era importante que eso tuviera una compensación directa. La expropiación de los judíos en el año fiscal 1938-1939 aportó a las arcas del Estado alemán unos ingresos adicionales del 9,5 por ciento. Esos ingresos fueron a costa del patrimonio de los judíos asesinados, y esto se perpetuó en la guerra en toda Europa. La gente se dio cuenta de que se sacaba provecho. Se aprovisionó a las víctimas de los bombardeos con los muebles de los judíos deportados. A Colonia arrasada llegaron muebles de Amberes, París, Lieja, Bruselas y Rotterdam, y a las víctimas de los bombardeos, ropa de los judíos de Praga.
–Esto significa que hay una relación entre el campo de exterminio de Auschwitz y el bombardeo de Dresde.
–Sí, hay una relación entre Aus-chwitz y todo el mundo en Alemania. Es una relación de la que la gente sencilla no era consciente. Pero se podíabarruntar algo, una idea de que estaban llegando cosas que habían pertenecido a otros. Y hubo gente que no quiso aceptar esas cosas.
–Y los mandamases políticos lo sabían. ¿Tuvo el Holocausto una raíz económica?
–El Holocausto se aceleró por razones económicas. Los motivos económicos y de política social no explican el Holocausto, pero que haya habido este provecho concreto, que lo aceleró todo y también hizo posible el consentimiento público, es una condición previa importante. Se deportó a los judíos de Colonia en un momento en que el soldado Böll, por haber sido declarado enfermo, se encontraba muy cerca y visitaba con regularidad a sus padres y a su mujer. En sus muchas, muchas cartas, no dice ni una palabra de esto. Esto sencillamente no pasaba. No era noticia, ni siquiera para alguien así. A la gente le iba relativamente bien, se habían acomodado y a partir de algún momento confiaban en que se ganaría. Esto también aparece en las cartas de Böll desde el frente: “Tenemos que ganar”. Y así es como se puede contestar a la pregunta de qué sabía la gente. Como para poder conocer esto y lo otro y la existencia de las cámaras de gas, tanto no. Pero intuían, y se ve en cartas y opiniones de la época, que si Alemania era derrotada y los vencedores trataban a los alemanes la mitad de mal de como éstos trataron a los que habían vencido, no habría nada que hacer. Esto también llevó a aumentar esa integración política en la segunda mitad de la guerra, esa sensación compartida de que los puentes que quedaban atrás estaban destruidos.
–Estaban obligados a ganar.
–Todo el sistema financiero era puramente especulativo, lo que en Alemania llamamos sistema de bola de nieve. Como un fondo de inversión que promete grandes ganancias siempre que constantemente atraiga nuevos inversores. Desde el punto de vista político era una burbuja especulativa, también financieramente. Esa guerra y todas las obligaciones y deudas que se habían contraído sólo se podían poner de nuevo en orden, refinanciar, por así decirlo, con una victoria aplastante que fuera unida a la explotación despiadada de millones de personas.
–Esto es peor que si se les hubiera deslumbrado o fueran antisemitas por motivos ideológicos. Actuaron por motivos rastreros.
–Se actuó por móviles rastreros. Por otra parte, vemos actuar a esa gente desde una perspectiva actual. Las posibilidades de distanciamiento disminuyen. Este soborno político, social, y lo fácil que es compensar determinadas cosas a costa de otros y hacerlo con los correspondientes medios del poder es más desagradable que pensar que fue un antisemitismo medieval, que hubo una propaganda abrumadora y que los alemanes estaban tan deslumbrados y creyeron a ese führer carismático que les prometió una y otra vez el oro y el moro, y cómo, después de Versalles [el tratado de paz de 1919] y la derrota de la Primera Guerra Mundial, estaban tan machacados interiormente, se dejaron atrapar por el señuelo de ese hombre. Esta es la clase de explicación habitual.
–En el libro aparecen nombres que no eran tan conocidos. Todos conocemos a Himmler, Heydrich, Eichmann. Pero ahí aparecen nombres como el del ministro de Hacienda, Schwerin von Krosigk. Es la primera vez que oigo hablar de él. Y resulta que él y otros, en todo este sistema, eran mucho peores. ¿Podría llamárseles asesinos de despacho?
–Esta gente de la administración financiera del Reich, que en la Segunda Guerra Mundial gestionaba las finanzas, al principio de sus carreras tuvo que pagar las reparaciones de guerra a Francia, Bélgica y Reino Unido. El Departamento III del Ministerio de Economía, que más tarde explotaría a Europa sin piedad, era el encargado de regular las deudas del Tratado de Versalles. Esa gente aprendió al principio como víctimas, como objetos pasivos del Tratado de Versalles, como ejecutores contra su propia convicción; después enriquecieron lo aprendido con talento administrativo alemán y radicalismo narcisista, y lo aplicaron a Europa, siempre con el sentimiento subjetivo de que se estaban vengando de algo que se les había hecho. Esto jugó un papel, ya lo creo. Pero con un radicalismo y una contundencia que no se pueden comparar con las cargas que se impusieron a Alemania después de la Primera Guerra Mundial. Esta administración financiera tenía un plan muy claro de cómo financiar la Segunda Guerra Mundial y, por ejemplo, siempre pidió que se cobraran más impuestos a los trabajadores alemanes, al asalariado medio. Sencillamente para evitar el peligro de inflación, para financiar la guerra con cierta solidez. Hitler siempre dijo que no, que eso no se le podía pedir al pueblo, que buscaran otros caminos. Y se pusieron a buscarlos.
–¿Eso quiere decir el Holocausto?
–Eso quiere decir Holocausto, quiere decir trabajos forzados, quiere decir saqueo despiadado, pero siempre pagando. Es un saqueo muy hábil, como advierte uno cuando lo lee. Funciona según el esquema de comprar en lugar de robar. Siempre se compra, pero con el dinero del país ocupado. Siempre es un solo hombre el que se encarga del saqueo en cada país. Por regla general, es un director del Banco del Reich situado en el banco central emisor del país ocupado, y normalmente es uno de los primeros funcionarios que se presentan en el país ocupado.
–Escribe usted en su libro que hasta el terrible Servicio de Seguridad del Reich advierte de que no se podía saquear tanto porque en Polonia podría desencadenarse una rebelión y el Banco del Reich ordenó continuar.
–La explotación fiscal… sí, es verdad. Ha habido contradicciones así. Se deportó a los polacos y judíos antes de asesinarlos. Los de las SS querían que se fueran con una cantidad de dinero relativamente alta para que no se quedaran sin nada. El Banco del Reich y Hacienda les dijeron que no, que eso no lo podían hacer, que ese dinero lo necesitaba Alemania y que los deportados se las apañaran como pudieran. Y ahí estaba gente expropiada, depauperada, hambrienta, sin saber adónde ir. Después sólo quedaba un paso bastante corto hasta los planes de exterminio, que se desarrollaron a lo largo de la guerra, pero con esas condiciones creadas previamente. Ahí, la administración financiera del Reich, el Banco del Reich, siempre tuvo un papel central.
–Escribe usted que durante su investigación comprobó que en los archivos militares y en el Banco del Reich se destruyeron muchos documentos.
–Sí, se destruyó mucho, y, por cierto, en interés de todos los alemanes. Está absolutamente claro. La administración financiera del Reich siguió trabajando después del 10 de mayo de 1945. Los funcionarios continuaron hasta 1949 y siguieron haciendo lo que hacían antes. Y en esos años lo hicieron desaparecer todo.
–¿Eran los mismos?
–Sí, naturalmente. También la República Federal de Alemania tuvo después los mismos funcionarios. ¿De dónde iban a sacar otros? Hicieron desaparecer todo de forma sistemática. Las actas del Banco del Reich se destruyeron en la incineradora de billetes del Bundesbank cuando gobernaba el socialdemócrata Helmut Schmidt. Ahí donde se queman los billetes viejos, allí, en esa especie de crematorio de dinero, se quemaron esas actas. Sencillamente porque la administración financiera era consciente de que no podría atender posibles demandas de reparación y restitución. La República Democrática Alemana hizo lo mismo. Fue razón de Estado. Se hizo en interés de cuantos tienen nacionalidad alemana.
–¿Los alemanes de hoy aún se aprovechan de eso?
–Claro, lógicamente. Estas gigantescas sumas robadas, con un interés del 4 por ciento desde 1945, y eso no es todo. Más vale no pensar en cuánto hubiera habido que pagar.
–¿Entonces, el gobierno de Schmidt actuó “patrióticamente” al destruir las huellas?
–Sí, podría decirse así.
–¿Confirma su libro la tesis de la culpa colectiva alemana?
–No. La palabra “culpa” no aparece en el libro para nada. Yo quiero explicar cómo y por qué funcionó el sistema y cómo funcionó el soborno masivo. Pero ahora hay que ver hasta qué punto se acepta y hasta qué punto se abre camino científicamente. Y después se puede debatir de nuevo la cuestión de la culpa. Yo creo que, al cabo de dos generaciones, cuando todos estén muertos, la cuestión de la culpa dejará de ser tan interesante. A mí me parece que la cuestión de la estructura es más interesante. ¿Cómo se pudo llevar adelante? Que se vea con qué medios relativamente sencillos y simples se consiguió. Si hablamos de la culpa, también tenemos que hablar de distintas escalas de culpa. El soldado raso no podía tener la visión de conjunto de un director del Banco del Reich que, situado en el Banco Nacional de Grecia, vende en la Bolsa de Atenas el oro de los judíos de Salónica. Vendió 12 toneladas y compró dracmas griegos, pagó a los soldados alemanes en Grecia y a los trabajadores griegos que construían fortificaciones o a los del transporte marítimo. Este hombre, un tal Paul Hahn, que más tarde trabajó en Hacienda de la República Federal de Alemania, tenía, por supuesto, una visión de conjunto completamente distinta. Ese sabía lo que hacía.
–Pero los altos funcionarios de Hacienda no se manchan las manos. El que trabaja con el gas Zyklon B en los campos de exterminio es el soldado raso.
–Sí, otra vez el de a pie. Sí, sí. El problema es que todo ello ocurre en una sociedad muy desarrollada, moderna y con el trabajo bien repartido, con los medios de una sociedad como la que conocemos hoy en toda Europa. Es el aparato del Estado radicalizado, muy desarrollado, que funciona muy bien, que está muy motivado, el que conduce, junto a las conexiones y al proceso político, al asesinato de millones de personas.
* De El País. Especial para Página/12.
24 de Octubre de 2007 a las 6:29 am
EL INFIERNO EN LA TIERRA
Noviembre de 1944, Budapest se vió sumido en un estado de anarquía que daba pie a toda clase de abusos, incluido el asesinato.
Grupos incontrolados de las Cruzes de Flecha ,emulos hungaros de la SS, recorrían las calles, irrumpían en los pisos francos suecos y suizos y asesinaban a los judíos refugiados en ellos. Ni siquiera respetaban a los niños pequeños. Entraron en los hospitales y sacaron a los pacientes a los que buscaban, para matarlos a tiros en la calle. Unos de esos escuadrones de la muerte esta dirigido por un sacerdote loco, Andras Kun, que llevaba una pistola en una mano y un crucifijo en la otra. Ordenó que matasen a Wallenberg. Pero pudo escapar, Kun organizó una ejecución en masa en un hospital judío en Budapest. Asesinaron a muchos pacientes y personal del hospital. Vilmos Salzer, una mujer sádica,se puso al frente de aquel escuadrón. Llevaba una metralleta, pero torturaba a las mujeres judías antes de asesinarlas.
Llevaban hasta la orilla del Danubio a todos los judíos que encontraban, los ataban en grupos, los ejecutaban y luego los arrojaban a las aguas heladas.
Las calles de la ciudad estaban sembradas de cadáveres. Tommy Lapid describió cómo Wallenberg salvó a su madre: “Wallenberg era una leyenda entre los judíos. Dentro del marco absolutamente infernal en que vivíamos, existía en alguna parte un ángel salvador que multiplicaba su presencia en todas partes para salvar vidas. Mi madre me dijo que, mientras eran llevados al río, llegó un coche, del que salió Wallenberg. Siguió a lo asesinos y les dijo en son de protesta que aquellas personas estaban bajo su protección. Discutieron con él, pero debía de tener algún carisma, algún tipo de autoridad innata, porque en aquellos momentos contaba únicamente con sus recursos personales. Se enfrentaba absolutamente solo a una terrible realidad. Y, al mismo tiempo, intentaba dar la sensación de tener el respaldo de mucha gente. Podían haberle matado allí mismo, en la calle. Nadie lo habría sabido. Pero cedieron a sus instancias y dejaron que las mujeres se fueran. Así es cómo se salvó mi madre, y cómo regresó a mi lado. Esto es lo que sé de Wallenberg, y por eso venero su recuerdo”.
En 1987, el gran rabino de Budapest, el doctor Zinger, me contaba cómo durante una de esas acciones arriesgadas hasta la imprudencia, Wallenberg consiguió salvar a su hermano, junto con cientos de otros judíos.
“Pedí a Wallenberg que me diera un pasaporte para mi hermano, que se encontraba en un campo de trabajos forzados. No sólo me dió uno para él, sino un centenar más para otros prisioneros como él. Un día, uno de los prisioneros vino con un policía, una buena persona, no uno de los elementos de la Cruz de la Flecha. Nos comunicó que se estaban llevando del campo a los prisioneros. Wallenberg cogió el cuaderno donde anotaba el nombre de las personas con pasaporte, nos subimos a un coche y salimos precipitadamente con la bandera sueca bien visible en el coche. Cuando llegamos al campo, Wallenberg nombró a todas las personas con pasaporte, que se colocaron detrás de él. A medida que iba recogiendo los pasaportes, me los iba dando disimuladamente, y yo se los iba entregando a otros deportados. ¡Ese día salvamos a 600 personas, disponiendo solamente, de un centenar de pasaportes!.
En cierta forma, los judíos protegidos en los pisos francos o los que se escondían y disponían de documentos falsos corrían mucha más peligro. Los pronazis húngaros no respetaban las casa suizas, las suecas ni las de la Cruz Roja, aunque estas últimas estaban señaladas con distintivos bien visibles y grandes letreros.
Por la noche eran asaltadas. A los hombres se les sometía a pruebas eugenésicas. Los desnudaban para averiguar si estaban circuncidados o no. Miles de ellos fueron obligados a ponerse en fila junto a las orillas del Danubio y ejecutados.
TERROR EN LOS GUETOS
Existían dos guetos en el infierno de Budapest. En el mayor de ellos, el Gueto General, habían sido recluídos más de 60.000 judíos. En él se ubicaba la Gran Sinagoga. El Gueto Internacional, más pequeño, estaba compuesto por los distintos pisos francos suecos, suizos y de la Cruz Roja Internacional.
La ciudad vivía bajo un régimen de terror. Miedo a las botas negras y camisas verdes de los miembros de la Cruz de la Flecha, que actuaban de noche y sacaban de allí a las personas para asesinarlas. Miedo a los gendarmes, que podían venir para llevarse a los judíos a la estación, Miedo, también, a los soldados alemanes, que ejecutaban a la gente en el acto.
Los judíos se sentían abandonados, como si el mundo se hubiera olvidado de ellos. El hambre, el frío era espantonso.
Los muebles se convirtieron en combustible para alimentar el fuego. En los guetos, la gente se peleaba por la comida. Tuvieron que organizar un servicio interno para mantener a raya a las personas que enloquecían. La gente vivía espantosamente hacinada. Apenas tenían espacio para sentarse o acostarse. No es de extrañar que murieran tantos en el gueto durante aquellas terribles semanas de finales de 1944.
El destino de los judíos que quedaban en Budapest estaba en manos de dos hombres, Adolf Eichmann y Raoul Gustaf Wallenberg. Ambos luchaban movidos por intereses totalmente opuestos: la salvación o el exterminio de los judíos.
Eichmann, respaldado por miles de soldados y policías, estaban empeñados en lograr la aniquilación de todos los judíos de la ciudad.
Wallenberg, con un gran sentido humanitario y sintiéndose la voz y la conciencia del mundo, estaba decidido a poner fin a aquella matanza.
Eichmann deseaba, lógicamente, asesinar a Wallenberg. Pero éste se hallaba protegido. Era un diplomático sueco y Eichmann no podía hacerle daño sin perjudicar las relaciones entre Alemanía y Suecia, que los supremos dirigentes nazis deseaban conservar.
ENCUENTRO CON EICHMANN
Eichmann ya había amenazado a Raoul. En una ocasión, dijo a alguien de la oficina de la Cruz Roja: “Voy a hacer que maten a ese perro judío de Wallenberg”. Lo voy a liquidar”.
Parecía impensable que los dos se encontraran cara a cara en una entrevista. Pero así fue. Wallenberg invitó a cenar a su enemigo más irreconciliable. Hasta pensó en la posibilidad de convencer o de atemorizar a Eichmann, obligándolo a renunciar a su lucha contra los judíos.
Wallenberg sabía que los rusos tardarían unas pocas semanas en entrar en Budapest. Y también, que Eichmann podía mandar matar a todos los judíos que estaban en los guetos unas horas antes de la llegada de los rusos.
La cena, con buena comida y excelente vino, tuvo lugar en la casa de un noble. Se la prestó a Raoul para la ocasión.
Finalizada la cena, Wallenberg se levantó y apagó las luces. Luego, con un gesto de efecto, descorrió las cortinas de la gran sala para que su invitado viera en el cielo el reflejo de las explosiones de las armas rusas, que se acercaban. El cielo enrojecido anunciaba el final del terror nazi. Ante el asombro de su invitado, empezó a criticar el nazismo.
Eichamann fué incapaz de responder a los argumentos de Wallenberg. Lo único que le dijo es que disfrutaba teniendo en sus manos el poder, y que esperaba gozar de él durante cierto tiempo. Eichmann vivía rodeado de un gran lujo. Exigía a sus víctimas todo lo que le apetecía, como porcelanas chinas, cristalería, obras de arte….
Larg Berg, un compañero de embajada de Wallenberg que presenció este extraordinario encuentro, lo recordaba así:”Eichmann dijo que, cuando llegaran los rusos, le matarían: “Soy el jefe de la SS en Hungría, no me perdonarán”. Entonces le dijo a Wallenberg, cortésmente: “Bueno aunque yo llegara a pensar que usted tiene razón no se haga la ilusión de que somos amigos. Usted tiene un pasaporte diplomático sueco, pero no estoy seguro de que vaya a protegerle. Un diplomático neutral puede sufrir un accidente”.
Luego, Eichmann se levantó, agradeció a Wallenberg la cena, saludó con una leve inclinación y se fue”.
Un par de días más tarde, un camión alemán se estrelló contra el coche de Wallenberg, destrozándolo por completo. Afortunadamente, él no estaba dentro.
A finales de diciembre de 1944, los rusos se encontraban práctimamente a las puertas de la ciudad. En los últimos días del asedio a Budapest, Wallenberg procuraba hacerse invisible. Habían puesto precio a su cabeza. Cada noche se escondía en un lugar distinto. Cambiaba constantemente la matrícula de su coche. Pero siguió trabajando para salvar nuevas vidas. Y lo consiguió, incluso más que antes.
Usando todo su ingenio, había conseguido un importante contacto en la policía. Se trataba de un miembro de la Cruz de la Flecha, Paul Szalai, que se rebeló contra la masacre de los judíos, Mantenía informado a Wallenberg de los planes de asesinatos de los grupos de asalto. Incluso le puso a Wallenberg un guardaespaldas de la policía.
Per Anger recuerda su última entrevista con Wallenberg durante estos desesperados días finales:”Mientras las bombas estallaban a nuestro alrededor, fuimos a visitar los cuarteles generales de la SS, donde, entre otras cosas, yo tenía que pedir algún tipo de protección para los miembros de la embajada. Tuvimos que detener el coche, repetidas veces, porque la calle estaba bloqueada por cadáveres de personas y caballos, por camiones quemados y por los escombros de los edificios bombardeados. Pero el peligro no detenía a Wallenberg. Le pregunté si tenía miedo. “A veces siento miedo”, me dijo, “pero tengo que seguir adelante. He aceptado esta misión y no sería capaz de volver a Estocolmo sin saber que he hecho todo lo humanamente posible para salvar al mayor números de judíos”.
El MILAGRO DEL GUETO GENERAL
A finales de diciembre, los rusos habían sitiado Budapest. El lider de la Cruz de la Flecha había huido de la ciudad, Eichmann también estaba preparando su plan para escapar el día de nochebuena. Pero, antes de irse, estaba decidido a llevar a cabo una última matanza en masa: ordenó que asesinaran a 60.000 judíos que había en el Gueto General.
De forma increíble, Wallenberg lograría frustarlo. Szalai, el contacto policial de Wallenberg, le comunicó los planes de Eichmann; 500 soldados alemanes y 200 hombres del movimiento de la Cruz de la Flecha habían rodeado ya el Gueto General y estaban a punto de empezar a matar a los allí encerrados.
Era demasiado peligro para Wallenberg que se desplazase personalmente al sitio. Pero envió inmediatamente una nota al general Schmidthuber, de la SS, el hombre a quien Eichmann había dado orden de llevar a cabo la matanza, advitiéndole : “Si eso se lleva a cabo, tenga la seguridad de que usted será colgado como criminal de guerra”. Schmidhtuber, indeciso, pensó en la amenaza de Wallenberg y se echó atrás. Así se salvaron 60.000 judíos del Gueto General.
LLEGAN LOS RUSOS
En enero de 1945 terminó la pesadilla para Budapest. El ejército ruso entró en la atormentada ciudad y acabó el terror nazi. Lo judíos estaban a salvo. Sin embargo, en estas horas de triunfo, la historia de Raoul Gustaf Wallenberg estaba a punto de dar un giro trágico. Naturalmente, sus éxitos de los seis meses anteriores a la entrada de los rusos habían hecho en él un hombre muy conocido e importante. Había realizado no uno, sino cientos de milagros y salvado a 100.000 judíos, a muchos de ellos varias veces.
En lugar de rendirle honores como a un héroe, los nuevos gobernantes
Raoul Gustaf Wallenberg era completamente ajeno al nuevo peligro que le acechaba. En noviembre, a medida que iba acercandose la inevitable derrota nazi, había empezado a pensar en cómo ayudar a los judíos depués de la guerra. Había creado un pequeño departamento, que se dedicaría a buscar personas desaparecidas y a volver a unir familias dispersas. Se necesitaban alimentos y medicinas para los horfanatos, los barrios judíos y los pisos francos, donde muchas personas estaban a punto de morir de hambre. Alojamiento, ropa de cama, muebles; Raoul tenía planes para conseguir que aquellas personas se reintegraran a una vida normal.
Cuando los rusos llegaron, intentó comentar estos planes ambiciosos con ellos. Wallenberg y su chófer, Vilmos Langfelder, consiguieron un permiso para ver al general ruso, Marshal Malinovsky, en su cuartel general de Debrecen, a 190 kimómetros de Budapest. Varios miembros del personal de Wallenberg le sugirieron que no fuera. Pensaban que la reunión era demasiado peligrosa. Pero Wallenberg estaba muy optimista.
Cuando llegó la escolta rusa a buscarle, Wallenberg se fue con ellos, llevando consigo una maleta grande que probablemente contenía una gran cantidad de dinero. Es posible que con ese dinero esperaba comprar provisiones y sobornar a oficiales. Y también que llevase importantes documentos.
Wallenberg sonrió, hizo un gesto de despedida con la mano, se subió al coche que le estaba esperando y se fue.
Nadie sospechaba que aquél era su último adiós. Nunca volvieron a verle.
24 de Octubre de 2007 a las 6:30 am
Alemania recuerda a Auschwitz
El canciller alemán, Gerhard Schroeder, dijo que se sentía avergonzado por las atrocidades cometidas en los campos de concentración nazi durante la Segunda Guerra Mundial.
Durante el acto en Berlín que conmemoró los 60 años de la liberación de los refugiados del campo de Auschwitz, Schroeder hizo un llamado al pueblo alemán para que honre a los sobrevivientes del Holocausto vigilando a la ultra derecha y el antisemitismo.
El Holocausto fue “el más profundo desgarro” de la civilización y Alemania “tiene la obligación moral de no olvidar el dolor y la crueldad infligidos a millones de personas”, dijo Schroeder.
El canciller alemán recordó que el “demonio de Hitler” no debía ser el único responsable por el Holocausto, ya que mucha gente lo apoyó.
(Alemania) tiene la obligación moral de no olvidar el dolor y la crueldad infligidos a millones de personas
“La terrible ideología nazi no estaba condicionada. La brutalización del pensamiento y la pérdida de la moral tenían su historia. El nazismo fue creado por el pueblo, porque el pueblo así lo quería”.
24 de Octubre de 2007 a las 6:31 am
Si tienen estomago Aqui estan las 116 fotos de estos psicopatas de las SS.las ha publicado hoy el diario Bild,el de mayor tirada en Alemania y Europa,hay una celebrando navidad en 1944 con arbolito y todo,mientras masacraban por miles todos los dias a escasos metros,la mayoria mujeres y niños
http://www.bild.t-online.de/BTO/news/2007/09/21/auschwitz-fotos-1/ss-moerder
24 de Octubre de 2007 a las 6:32 am
LOS VERDUGOS VOLUNTARIOS DE HITLER
Daniel Jonah Goldhagen en su libro”Hitler’s Willing Executioners” expone la hipotesis de que la Shoa no hubiera sido posible de no ser por la colaboración voluntaria de la mayoría de la ciudadanía.
Eran los prejuicios sobre los judíos los que motivaron a los autores la comisión de la persecución asesina de los judíos, porque esos prejuicios ya existían es que las Instituciones se valieron de ellos para utilizar el ya existente antisemitismo, en cuanto Hitler diera la orden del exterminio. (pagina 541)
Daniel Jonah Goldhagen da por supuesto que el nazional-socialismo pudo realizar el exterminio de los judíos porque en la población alemana ya existía un “Klischee” negativo sobre los judíos. Esta teoría la pretende demostrar Goldhagen a través de los documentos sobre los batallones de la policía en Europa del este, de los campos de exterminio y de la marcha de la muerte hasta “la solución final. “
Los alemanes tenían una imagen formada de los judíos como que eran de una extraordinaria inteligencia y astucia, unida a una gran vileza. (pag. 482)
En general los alemanes encontraron el exterminio de los judíos, como algo justo para Alemania . Estaban convencidos en la necsidad de un racismo eliminatorio antisemita. (pag. 166)
Al final de siglo XIX los judíos eran vistos como un peligro para Alemania y su “maldad ” provendría de la raza y los alemanes tenían la convicción de que era necesario ” frenar a los judios”. (Pag. 97)
Hitler realizó aquello que los alemanes no se atrevían a hacer por sí mismos y creó las situaciones por las cuales la limitación de los judíos, se transformaría en eliminación.[…] Luego de la propaganda en la cual se hacía responsable a los judíos por todos los males, el paso a su eliminación no costó mucho. Èl expresó y realizó los secretos deseos de la población. (pag. 522f)
Que la mayoría de la ciudadanía alegue que no tenía idea de las crueldades cometidas, no es aceptado por el escritor.
Los primeros pasos del programa antijudío fue realizado por Hitler con la colaboración y aprobación de toda la sociedad, mientras se trataba de las expulsion de la colectividad judía de la vida social y financiera de Alemania. […] Cientos de miles de alemanes llevan la carga del sistema de exterminio del Regimen. El Regimen nunca se preocupó por mantener sus acciones en secreto, por el contrario se realizaban a la luz del día y eran explicitamente declaradas. Hitler dijo muchas veces publicamente que la victoria en la guerra estaba vinculada con el exterminio de los judíos, si no hubo una aprobación explícita de la población hubo por lo menos una implícita aceptación. […] (pag 21)
Estas son las condiciones necesarias para el Holocausto según Goldhagen :
(1) La dirigencia nazionalsocialista se decide a organizar la eliminación de los judíos.
(2) En la guerra toman los alemanes a los judíos de Europa del Este bajo su control.
(3) Un gran número de alemanes corrientes y voluntarios se asocia y colabora con la eliminación de los judíos. Tambien en los países de Europa del Este estaba el antisemitismo arraigado, pero fue gracias al poder del Regimen aleman es que se produjo el genocidio, porque en aquellos países, sus propios gobiernos habían claudicado. En su libro : “Hitlers willige Vollstrecker”( Hitler’s Willing Executioners) Daniel Jonah Goldhagen se ocupa de este tercer punto.
De donde vino el ejhecho de que un programa que precisaba de tantas personas pudiera realizarse sin ningun inconveniente?(pag 451)
En primer lugar hay razones psicologicas, Los autores actuaban bajo la presión del mandato o de la obediencia debida o tenían la tendencia a obedecer ciegamente. Los autores se sentían presionados por sus camaradas (peer pressure). Actuaban por intereses personales, por ejemplo hacer carrera, o no veían la totalidad de la maquinaria porque solamente realizaban una parte del trabajo ya que las tareas estaban siempre fragmentadas.
Gracias a la documentación Goldhagen supone haber probado, que esos presupuestos son irrelevantes para aclarar el Holocauisto. Por ejemplo nadie hubiera temido por las consecuencias, si se hubiera negado a formar parte de fusilamientos en masa. .(Esta tésis tambien es sostenida por Christopher R. Browning en su libro “Ganz normale Männer. Das Reserve-Polizeibataillon 101 und die ‘Endlösung’ in Polen” ” Hombres normales . La reserva del batallon policial 101 y la solución final en Polonia”.)
Es iindudable que ningún aleman hubiera sido asesinado o ancarcelado por negarse a matar a un judío . (pag. 446)
Los autores -segun o Goldhagen –lo hicieron voluntariamente .
Que los autores en el genocidio aprobaron y colaboraron voluntariamente está fuera de dudas, lo que solamente se puede afirmar con cierta seguridad es que lo hicieron por prejuicios previos sobre los judíos. […] (pag 487)
Acaso el regimen reclutaba a psicopatas sadistas? No; afirma categoricamente Goldhagen. Los batalones policiales de Europa del Este que realizaban asesinatos en masa no eran un batallon de elite, ni especialmenmte instruídos en la ideología nazi fascista, sino que eran alemanes medios, del montón.
En esos casos, esta gente era gente común y corriente y ademas mataba sin necesidad de una orden y aun cuando no hubieran debido hacerlo. . (pag. 328)
Con docenas de ejemplos muestra el autor que estos batallones, no solamente asesinaban por ordenes sino por propia iniciativa. Los soldados alemanes maltrataban a sus víctimas y luego enviaban las fotos a su casa. No se mostraban indiferentes sino llenos de odio:
El asesinato de los judíos […] fue un acto violento lleno de odio, que provocaba actos crueles y de desmercimiento, denigrantes e innecesarios. Porqué esos verdugos no podían tratar al pueblo judío como a personas a quienes iban a ejecutar, con prefesional indiferencia? De donde proviene que gente comun y corriente puestas a verdugos, de pronto hicieran muestra de tanta crueldad espontanea y voluntaria? La respuesta vuelve a la imagen y prejuicios que los alemanes tenían previamente de los judíos. A sus ojos, los judíos eran delincuentes peligrosos y despreciables. Eran la corporización del demonio, tal como lo dijera Richard Wagner , “la plasmación del Demonio de la decadencia de la humanidad”. (pag. 466)
Daniel Jonah Goldhagens resume:
La idea clave de este libro es que el holocausto se produjo gracias la colaboración voluntaria de alemanes comunes y corrientes que aceptaron y colaboraron en el asesinato sistematico de mujeres , hombres y niños inocentes y desarmados motivados por un antisemitismo ya previamente asentado durante siglos y no debido a presiones economicas militares o de otra índole (pag. 22)
La politica alemana y su cultura estaba en un cierto punto, en el cual gente comun y corriente pudo convertirse en colaboradores voluntarios de Hitler. (pag. 531)
Rudolf Höß (comandante de Auschwitz desde 1940 al 43) dijo: “Nuestro sistema es tan fructifero, que para el resto del mundo es imposible de creer… […] Aun cuando un judío lograra escaparse de Auschwitz y le contara al mundo lo que aquí sucede , se le tomaría como un mentiroso fantasioso “
24 de Octubre de 2007 a las 6:34 am
Pedro
algunos de los ejemplos me hizo recordar a Palestina 2007
saludos
25 de Octubre de 2007 a las 1:41 pm
Pues eso es que no has entendido absolutamente nada, Joselito.
26 de Octubre de 2007 a las 9:01 am
… O que se entiende solo lo que se quiere entender.
26 de Octubre de 2007 a las 9:44 pm
Documento sobre el reparto del botín
Oficina Central SS para la economía y la administración.
Berlín, 13 de mayo de 1943.
Secreto
Concerniente: A la recuperación de los bienes robados y ocultados por los judíos.
Al Reichsfürer de las SS
Berlín
¡ Reichsfürer!
1. El 30-4-1043 se recibieron:
94.000 unidades relojes de hombre.
33.000 - - de mujer.
25.000 - plumas estilográficas.
14.000 - portaminas.
3.500 - carteras de bolsillo.
4.000 - bolsos.
130.000 - hojas de afeitar.
7.500 - máquinas de afeitar.
400 - máquinas de cortar el pelo.
14.000 - tijeras de todo tipo.
2. De estas cantidades, se han separado y están dispuestas a mandarse…
[sigue un desglose de varios artículos ya entregados a las enfermerías SS, vendidos a empresas o regalados al Lebensborn, la institución donde se animaba a las solteras “arias” a tener hijos con SS y entregarlos al estado]
3. Propongo repartir los relojes reparados de hombre de la siguiente forma:
a. Toda división combatiente [Waffen SS] recibirá inmediatamente 500 unidades, y el 1-10-1943, de nuevo 500 unidades (la división SS “Das Reich” ha recibido ya 500 unidades).
b. La armada submarina recibirá inmediatamente 3.000 unidades, y el 1-10-1943, de nuevo, 3.000 unidades.
c. Los campos de concentración recibirán, destinados a su personal de guardia, 200 unidades por campo, a distribuir por el comandante.
d. Estilográficas: Toda división combatiente [Waffen SS] recibirá 300 unidades, y la armada submarina, 2.000 unidades.
Ruego decidir qué conviene hacer con los 33.000 relojes de mujer
26 de Octubre de 2007 a las 9:46 pm
Irena Sendler
Irena Sendler Irena Sendler nació en Polonia en 1910, en un pueblo llamado Otwock a 23 kilómetros al sudeste de Varsovia.
Su padre, Stanislaw Krzyzanowski, un medico que contaba mayormente con pacientes judíos pobres, fue activista del partido socialista polaco (PSP). Sus ideas fueron una gran influencia para la joven Irena quien estudió literatura polaca, pertenecía a la izquierdista Unión de la Juventud Democrática, participó en protestas contra un “ghetto de escritorio” en salones de lectura y finalmente se unió al PSP.
Irena trabajaba como administradora superior en el Departamento de Bienestar Social de Varsovia que operaba los comedores comunitarios de la ciudad, cuando Alemania invadió el país en 1939.
Gracias a Irena, estos comedores no solo proporcionaban comida, asistencia financiera y otros servicios para huérfanos, ancianos y pobres; sino que sumaron la entrega de ropa, medicinas y dinero a las familias judías. Para evitar las inspecciones, se las registraba bajo nombres católicos ficticios y se las anotaba como pacientes de enfermedades muy contagiosas como el tifus o la tuberculosis.
Pero en 1942, con la designación de un área cerrada para alojar a los judíos, conocida como el gueto de Varsovia, las familias sólo podían esperar una muerte segura.
Horrorizada por las condiciones en que vivían los judíos, Irena se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos, Zegota, organizado por la resistencia polaca. La joven fue una de las primeras organizadoras del rescate de niños judíos. En ese entonces 5000 personas morían mensualmente de hambre y enfermedades.
Irena logró obtener un pase del Departamento de Control Epidémico de Varsovia para poder ingresar al gueto en forma legal. Iba diariamente con el fin de reestablecer contactos, llevar comida, medicinas y ropa vistiendo un brazalete con una estrella como signo de su solidaridad para con los judíos.
Persuadir a los padres de separarse de sus hijos era una labor horrorosa para una joven madre como Irena. “¿Puedes asegurar que vivirá?” Irena recordaba a los angustiados padres preguntando. Pero sólo podía garantizar que morirían si se quedaban. “En mis sueños, todavía puedo oírlos llorar cuando dejaban a sus padres”, decía.
Tampoco era fácil encontrar familias que quisieran darle cobijo a niños judíos.
Comenzó a sacar a los niños en una ambulancia como victimas del tifus, pero enseguida bolsas de arpillera, cestos de basura, cajas de herramientas, cargamentos de mercadería, bolsas de papas, ataúdes… cualquier elemento se transformaba en una vía de escape en manos de Irena.
Otros métodos incluían una iglesia que tenía dos accesos, uno del lado del gueto y el otro en el lado ario de Varsovia. Los chicos entraban a la iglesia por un lado como judíos y salían por el otro como cristianos.
Irena logró reclutar al menos una persona de cada uno de los diez centros del Departamento de Bienestar Social. Con su ayuda, elaboró cientos de documentos falsos con firmas falsificadas dándole identidades temporarias a los niños judíos.
Era más fácil escapar del gueto que sobrevivir en el lado ario. El rescate de un niño requería la ayuda de al menos diez personas. Los niños eran los primeros transportados a unidades de servicio humanitario (pogotowie opiekuncze) y luego a un lugar seguro.
Luego les encontraba ubicación en casas, orfanatos y conventos. “Envié a la mayoría de los niños a establecimientos religiosos,” recordaba. “Sabía que podía contar con las hermanas.” Irena también tuvo una gran cooperación para ubicar a los más grandes: “Nunca nadie se negó a aceptarme un niño,” dijo.
Irena tomaba nota, por medio de una codificación, de los nombres de los niños y de sus nuevas identidades.
El único registro de sus verdaderas identidades lo conservaba en frascos enterrados debajo de un árbol de manzanas en el patio de un vecino, frente a las barracas alemanas. Tenía la esperanza de algún día poder desenterrar los frascos, ubicar a los niños e informarles de su pasado.
En total, los frascos contenían los nombres de 2.500 niños…
Finalmente lo nazis se dieron cuenta de sus actividades y, el 20 de octubre de 1943, Irena fue detenida y encarcelada por la Gestapo. Aunque era la única que sabía los nombres y las direcciones de las familias que albergaban a los niños judíos, soportó la tortura y se rehusó a traicionar a sus asociados o a cualquiera de los niños ocultos. Le quebraron los pies y las piernas. Pero nadie pudo quebrar su voluntad. Irena paso tres meses en la prisión de Pawiak donde fue sentenciada a muerte.
Mientras esperaba la ejecución, un soldado alemán se la llevó para un “interrogatorio adicional”. Al salir, le gritó en polaco “¡Corra!” Al día siguiente halló su nombre en la lista de los polacos ejecutados. Los miembros de Zegota habían logrado detener la ejecución sobornando a los alemanes. Irena continuó trabajando con una identidad falsa.
Al finalizar la guerra, Irena desenterró los frascos y utilizó las notas para encontrar a los 2.500 niños que colocó con familias adoptivas. Los reunió con sus parientes diseminados por todo Europa, pero la mayoría había perdido a sus familias en los campos de concentración nazis.
Irena Sendler a la edad de 91 años Los niños sólo la conocían por su nombre clave Jolanta. Pero años más tarde cuando su foto salió en un periódico luego de ser premiada por sus acciones humanitarias durante la guerra “Un hombre, un pintor, me telefoneó,” dijo Sendler, “`Recuerdo su rostro’, dijo, ‘Eres tú quién me sacó del gueto.’ Tuve muchos llamados como ése”.
Irena Sendler no se considera una heroína. Nunca se adjudicó crédito alguno por sus acciones. “Podría haber hecho más,” dijo. “Este lamento me seguirá hasta el día que muera.”
En 1965 la organización Yad Vashem en Jerusalén le otorgó el título de Justa entre las Naciones y se la nombró ciudadana honoraria de Israel.
Luego de la guerra trabajó para bienestar social; ayudó a crear casas para ancianos, orfanatos y un servicio de emergencia para niños
26 de Octubre de 2007 a las 9:49 pm
LOS CRIMENES DEL 101
Los crímenes de genocidio perpetrados por el régimen nacionalsocialista durante la guerra son tan horrorosos como inconcebibles. Horrorosos porque nos conmocionan su naturaleza y su magnitud; inconcebibles porque fueron ejecutados en muchas ocasiones por hombres normales, padres de familias, y en muchos casos hombres que en la preguerra tenían relaciones de amistad con los alemanes judíos, en el caso del genocidio nazi contra los judíos, el más numeroso de los genocidios nazis. Quizás el mejor ejemplo que existe para comprender, si es que alguna vez se puede llegar a comprender, las circunstancias que rodearon a muchos de los ejecutores de las órdenes de exterminio procedentes de la jefatura nazi es el caso del 101º Batallón de Policía de Reserva (Polizeireserve) de Hamburgo y la masacre que cometió contra los judíos de Józefów.
Christopher R. Browning tuvo la oportunidad de acceder a los expedientes del largo proceso que entre 1962 y 1972 siguió en su investigación y acusación contra el 101º el fiscal estatal de Hamburgo. Dice Browning que probablemente no existe una masacre de las cometidas por los nazis que esté tan bien documentada como la del 101º, pues en el juicio se interrogaron a más de 200 hombres del batallón que dejaron unos testimonios sobrecogedores de lo que sucedió en Józefów el 13 de julio de 1942. Los resultados del trabajo de Browning están recogidos en su libro Ordinary Men: Reserve Police Battalion 101 and the Final Solution in Poland (Harper Perennial, 1993).
El libro de Browning es todo un lujo de detalles sobre el batallón del mayor Wilhelm Trapp y sobre las acciones de esta unidad desde su compromiso en la campaña polaca de 1939. También es una reflexión del autor y una tácita invitación al lector para la reflexión, para la incómoda tarea de intentar escudriñar entre las sombras de esa extraña cosa que llamamos naturaleza humana. No tengo intención de mentar aquí siquiera la historia del 101º Batallón ni los escabrosos hechos que Browning relata en su libro. Quien desee conocer un poco esa historia sin necesidad de leer a Browning tiene la posibilidad de acceder a la página web de Struan Robertson, quien bebe de Browning, entre otras fuentes. La página es excelente y su enlace es:
http://www1.uni-hamburg.de/rz3a035//police101.html
Pero si alguien quiere conocer la masacre de Józefów a fondo, que se haga con el libro de Browning.
Yo quiero simplemente reseñar unas cuantas cosas. El 101º asesinó a unos 1.200 judíos en las inmediaciones del pueblo polaco de Józefów el 13 de julio de 1942. Józefów contaba entre su población con una comunidad judía de unas 1.800 personas. Las órdenes recibidas por el mayor Wilhelm Trapp consistían en detener a esos judíos, separar a aquellos varones que estuvieran en condiciones de trabajar y enviarlos a un campo de trabajo, y asesinar al resto de los judíos, niños, mujeres y viejos. Y el batallón llevó a cabo esas órdenes. Lo increíble, aparte del crimen, es lo siguiente.
Primero, el propio comandante. Trapp era un policía profesional de 53 años de edad a quienes sus hombres llamaban “Papá Trapp”. Cuando reunió a sus hombres para comunicarles la horrorosa tarea que les habían encomendado, el mismo día de autos, lo hizo con una voz entrecortada, nervioso y con lágrimas en los ojos. Les explicó que esa orden detestable venía de arriba y que ellos debían obedecer, pero que si alguno de sus hombres no se sentía con fuerzas para llevarla a cabo, él lo entendería y le asignaría otra tarea. El 101º estaba formado por 502 hombres naturales de Hamburgo o de la región, guarnición del batallón, de los cuales 11 eran oficiales y 5 administradores.
Cuando Trapp hizo una pausa para ver si alguno de los hombres del batallón se pronunciaba en contra de ejecutar esa tarea, un hombre de la 3ª Compañía llamado Otto-Julius Schimker se adelantó, solicitando se le eximiese de esa misión. El día anterior, Trapp se había reunido con los comandantes de las compañías 1ª y 2ª, el capitán Wohlauf y el teniente Gnade, para enterarles de la tarea que tenían que realizar. Faltaba el comandante de la 3ª Compañía, capitán Hoffmann, que estaba estacionado en Zakrzów. El ayudante de Trapp, teniente primera Hagen, debió enterar en detalle a otros oficiales del batallón, pues el teniente Heinz Buchmann (38 años, 1ª Sección de la 1ª Compañía) se enteró de los detalles por Hagen. Buchmann le dijo a Hagen que él, como hombre de negocios de Hamburgo y teniente de la reserva, “en ningún caso participaría en semejante acción, en la cual mujeres y niños indefensos iban a ser asesinados.” Pidió otra asignación, y Hagen le encomendó escoltar a los judíos varones aptos para el trabajo que habrían de seleccionarse para ser llevados a Lublin.
Bien, cuando al día siguiente llegó el capitán Hoffmann a Józefów, donde ya estaba el mayor Trapp informando a sus hombres de la tarea a realizar, y se enteró de que uno de los hombres de su compañía había sido el primero en desentenderse, de acuerdo con la oferta de Trapp, de la misión del asesinato de los judíos, comenzó a reprenderle. Pero Trapp defendió a Schimker y cortó al capitán Hoffmann. En ese momento, otros diez o doce hombres se sumaron a la oferta de Trapp.
La mayoría de esos hombres eran padres de familia de edad media, gente normal como indica el título del libro de Browning. Lo que resulta realmente inconcebible es que de los 502 hombres del batallón sólo una docena se mostrara contraria a participar en el asesinato de mujeres, niños y viejos. El resto, por una u otra razón, no puso, en principio, reparo alguno. Sólo cuando comenzaron a ejecutar su misión y comprendieron el horroroso cuadro que estaban pintando, muchos pidieron con éxito ser retirados de esas ejecuciones y otros simplemente se escaquearon.
¿Qué llevó a esta gente corriente a aceptar la ejecución de un crimen tan execrable? ¿Cómo el mayor Trapp había consentido en llevar a cabo una orden tan repugnante y criminal? Se dice que Trapp no asistió a las ejecuciones (que solían realizarse con un tiro a bocajarro en la nuca mientras la víctima estaba arrodillada, entre otros cosas que el pudor me impide relatar), y que cuando todo acabó, y antes, era un hombre destrozado, acosado por su conciencia, intentando calmar a sus hombres que se encontraban igualmente deprimidos y desolados, incapaces de encontrar alivio en la ingente cantidad de alcohol digerida tras las fechorías. No hacía falta guardar secreto, ni que ese tema fuese tabú en el futuro.
Se dice que tras el primer crimen, los que siguen son más llevaderos. Probablemente le sucedió así a los desgraciados del 101º. Trapp fue condenado a muerte y ejecutado por los polacos tras un juicio al poco de acabar la guerra, en 1948, junto con otros dos oficiales. El juicio de Hamburgo condenó a ocho años de cárcel a varios integrantes del batallón. La imagen de un niño llorando entre los brazos de una madre aterrada que son fríamente asesinados de un tiro en la nuca, quizás esa visión sea la condena más severa para el arrepentido. Para otros, como el capitán Hoffmann (uno de los condenados en el juicio de Hamburgo), ese recuerdo estaría probablemente oculto por su falta de conciencia
26 de Octubre de 2007 a las 9:57 pm
Kurt Gerstein, el SS con corazón
Kurt Gerstein nació en Münster el 11 de Agosto de 1905, en el seno de una vieja familia prusiana. Su profesión era la de ingeniero de minas y era un socio activo de la iglesia confesional de pastor Martin Niemoller con vinculos cercanos a la resistencia anti- Nazi cristiana.
Se hizo miembro del partido nazi en 1933, pero muy critico con algunas acciones de estos, fue arrestado y expulsado del partido en 1936. Esto le costo ser despedido del ministerio de minas, exclusión del servicio público y la prohibición de hablar en público.
En 1938, fue arrestado otra vez por la Gestapo y sentenciado a ser internado en el campo de concentración de Welzheim.
Liberado después de seis semanas escribió una carta a su tío, Robert Pommer, que había emigrado a los EE.UU.: “Querido tio Robert, sus muchas visitas a Alemania han permitido que a usted vea los éxitos innegables del régimen de Hitler en tantos campos: carreteras, el número de desempleados, edificaciones. Pero usted no puede haber visto las tragedias resultantes de la pérdida del espiritual y la libertad de religiosa, y de la justicia….”
Después Gerstein mandó una nueva solicitud para hacerse miembro de partido nazi con la idea de recoger información sobre los Nazis y sus secretos más oscuros, pero fue rechazado.
En 1941, la cuñada del propio Kurt Gerstein, Bertha Ebeling, murió misteriosamente en el hospital psiquiátrico de Hadamar. Horrorizado por esta muerte y las sospechas, tomo la fuerte determinación de infiltrarse en el III reich para descubrir la verdad sobre las numerosas muertes ocurridas en Haldamar y otras instituciones similares.
El 10 de marzo de 1941, solicitó la admisión en las Waffen SS después de que el obispo de Stuttgart hubiera dicho que pacientes enfermos mentalmente, habían sido asesinados en instituciones como Hadamar y Grafeneck. El 15 de marzo de 1941, fue sorpresivamente admitido en el Waffen SS y enviado a Hamburgo para un curso de capacitación.
Alistado en la intendencia de las Wafen SS, desde enero de 1942 era jefe de los servicios técnico de desinfección de las SS, donde trabajó con varios gases tóxicos entre ellos el Ziklon B.
La misión de Gerstein incluía el traslado el Ziklon B a los campos de exterminio, aunque desconocía exactamente para que se utilizaba. En agosto de 1942 transportó el gas a Majdanek, Belzec y Treblinka. El 19 de Agosto en Belzec, contempló horrorizado, todo el proceso llevado a cabo con un grupo de judíos llegados al campo en tren.
A su vuelta a Berlín en la noche entre el 21 y 22 de agosto se encontró casualmente en el tren que le llevaba, con el diplomatico sueco Göran von Otter, a quien refirió durante las 10 horas de viaje y preso de una gran agitación, todo lo que había visto. También le indicó que hiciera saber en Suecia todas las atrocidades que le había contado, para que de este modo llegara a oídos de los aliados quienes se lo harían saber al pueblo alemán, lo que él pensaba que haría que estos últimos ante tal horror, se revelaran masivamente contra Hitler.
Göran von Otter vivamente impresionado, informó a sus superiores en Suecia, pero el relato era tan espantoso, que fue desechado, se pensó que podía ser una trama urdida por la contrapropaganda nazi, para más tarde dejar en ridículo a las democracias occidentales y sus absurdas acusaciones. Los informes de Gerstein fueron recibidos por periodistas de la legación suiza en Alemania, el secretario del Obispado Católico en Berlín, la Iglesia Reformada e incluso miembros de la resistencia danesa, el resultado fue el mismo en todas partes: nadie le creyó.
El 22 de abril de 1945 se rindió a las tropas francesas y fue encarcelado el 5 de Julio como criminal de guerra en la prisión militar de Cherche Midi.
Desde la celda contactó con oficiales franceses de inteligencia a quienes hizo un relato detallado de las atrocidades nazis en Belzec y Treblinka, que sería posteriormente usado en los procesos de Nuremberg. El 25 de Julio apareció ahorcado en su celda, el misterio de su muerte perdura hasta hoy día ¿suicidio o asesinato?
El 23 de Julio, Göran von Otter que estaba entonces en Helsinki, había escrito a su colega en Londres, Baron Lagerfelt, instandole a localizar y ayudar a un alemán llamado Gerstein y pidiendo que tratara el tema con las autoridades aliadas, como sabemos sus gestiones llegaron tarde.
No acabaron ahi las injusticias con este hombre, en 1950 un tribunal de desnazificación, lo condenó de manera póstuma y no sería hasta 1965 cuando el primer ministro de Baden-Württemberg rehabilitaría de forma total su nombre.
Es preciso añadir que aunque su relato fue rechazado en el proceso de Nuremberg por ser excesivamente exagerado, los hechos básicos del mismo, fueron ratificados por el Obersturmbannführer Wilhelm Pfannenstiel de las SS, ante el tribunal de Darmstadt en 1950.
26 de Octubre de 2007 a las 10:01 pm
Un monstruo llamado Mengele
científico criminal, puso su saber al servicio de la barbarie. Hizo de Auschwitz algo aún peor que un campo de exterminio. Su especialidad, la experimentación con gemelos: los castraba, les arrancaba los ojos…
Héroe de guerra condecorado, científico audaz, erudito antropólogo Sin duda, Josef Mengele contaba con títulos suficientes como para ser objeto del respeto de una sociedad avanzada. Sin embargo, su vida dio un vuelco cuando abrazó el nacionalsocialismo alemán y se dedicó por entero a la realización de experimentos que aseguraran la pureza de la raza. A partir de ese momento, un hombre joven y brillante inició el camino para transformarse en uno de los individuos más siniestros del siglo XX.
Sin duda, fue un hombre de su tiempo. En 1895 un cuarto de siglo antes del nacimiento de Mengele un conocido texto de medicina alemán ya reclamaba lo que eufemísticamente denominaba «el derecho a la muerte». En 1920 se había dado un paso más allá y se discutía el derecho y la obligación estatal de eliminar la vida sin valor. Se había iniciado una discusión médicopolítica que, como señalan G. L. Posner y J. Ware, persiste hoy en las aulas de la Universidad de Princeton cuando se afirma que los padres deberían tener el derecho a aplicar la eutanasia a los hijos nacidos con malformaciones.
Lo que resulta cierto es que a esas alturas del siglo XX muy pocos pensaban que estaban transitando un resbaladizo terreno moral. Por el contrario, estaban seguros de estar sirviendo a la Humanidad. El propio Josef Mengele no era una excepción. Durante la adolescencia, había abandonado el catolicismo, la religión de sus padres, para entregarse a una corriente de activismo solidario que le llevó a afiliarse a los voluntarios de la Cruz Roja y a otras ONG de corte humanitario. Deseaba servir a sus semejantes y eso le llevó a matricularse en la facultad de Medicina y a cursar estudios complementarios en antropología.
Como muchos jóvenes, ansiaba encontrar un esquema ideológico que le permitiera encajar el raudal de datos que llegaban hasta su corazón y su mente. Lo encontró en el nacionalsocialismo de Hitler no sólo porque era rabiosamente nacionalista sino, sobre todo, porque pretendía dar una explicación científica a la lucha entre naciones y, especialmente, entre razas.
Hitler había sacado las consecuencias en apariencia pertinentes de la teoría de la evolución de Darwin e incluso había llegado a la conclusión muy en boga en el periodo de entreguerras favorable a modelar genéticamente a los ciudadanos de una nación.
A Mengele aquella amalgama le entusiasmó y decidió dedicarle su existencia. Casado en 1938, no dudó en presentarse voluntario al estallar la Segunda Guerra Mundial, e hizo todo lo posible por lograr su admisión en las SS, la unidad de elite nacionalsocialista que había logrado desplazar a las primitivas SA.
En junio de 1941, Mengele se hallaba sirviendo en Ucrania encargado ya de tareas relacionadas con el exterminio de los no arios.Debió de demostrar una especial competencia porque no tardaron en condecorarle con la cruz de hierro de segunda clase. Apenas unos meses después, ya en 1942, mientras combatía con la División Viking de las SS, le otorgaron la cruz de hierro de primera.
EXTERMINIO RÁPIDO
A finales de 1941 las altas jerarquías nazis tomaron la decisión de convertir Auschwitz, hasta ese momento un campo secundario, en un centro de exterminio diferente. En él se combinarían el trabajo esclavo propio de campos como Mauthausen o Dachau, copiados del modelo soviético, con el exterminio rápido y directo de los campos de la denominada Operación Reinhard como Treblinka o Sobibor.Así, mientras empresas como la Farben se lucraban con el sudor de los deportados, se proseguirían las matanzas de judíos que, a juicio de los nazis, no se sucedían con la amplitud y rapidez suficientes.
Antes de iniciarse la guerra, Hitler había intentado poner en funcionamiento un programa de eutanasia que no pudo llevar a cabo por las protestas denodadas de las iglesias católica y evangélica.Se archivó el plan a la espera de tiempos mejores. Ese momento había llegado. Auschwitz iba a convertirse en el laboratorio de experimentos genéticos que permitieran mejorar la raza. Para llevar a cabo esta sofisticada tarea se precisaban hombres con conocimientos científicos y cuando uno de sus antiguos profesores propuso a Mengele como colaborador la idea fue aceptada sin problemas.
Desde mayo de 1943 a enero de 1945, el doctor Mengele desarrolló en Auschwitz una labor que alcanzó una de las más repugnantes cimas de la barbarie humana. Si jamás mostró malestar, si podía silbar música de Puccini mientras experimentaba con seres humanos, si era capaz de ordenar la muerte de millares de personas sin sufrir un simple escalofrío se debió al hecho de que estaba convencido de que su labor era buena para el desarrollo científico de la raza. A fin de cuentas, estaba sentando las bases de una ingeniería genética de la que, según lo veía él, sólo se podían esperar beneficios.
Su especialidad fueron los experimentos con gemelos. No le cabía duda alguna de que aquellos seres tan similares ofrecían un campo de observación privilegiado para analizar cómo se podían reproducir determinadas cualidades o defectos corporales. Los gemelos eran asignados primero al barracón 14 del campo F de Birkenau un barracón conocido como «el Zoo» y luego eran destinados al hospital B2F del campo de Auschwitz. Así, más de 250 parejas de gemelos, en su mayoría niños, fueron sometidas a sesiones en las que se les ataba con correas a frías mesas de mármol y a continuación se procedía, generalmente sin anestesia, a manipularles la columna vertebral y a inyectarles o extirparles los ojos o los órganos internos.
No resulta extraño que, por ejemplo, pudiera coser por la espalda y las muñecas a dos gemelos y a continuación lavarse las manos con jabón perfumado mientras silbaba una melodía alegre o seleccionar día tras día a los presos que llegaban a Auschwitz indicando los que debían ser enviados directamente a las cámaras de gas.No se limitó a estas labores su trabajo.
Interesado en la manera de lograr que las razas inferiores controlaran su natalidad, realizó pruebas de esterilización. Su preferida fue la utilización de rayos X, un método con el que castró a una media de 90 parejas al día. Todo lo realizó con la meticulosidad de un funcionario responsable. Por ejemplo, cuando se declaró en Auschwitz una epidemia de tifus optó por detenerla eliminando a los posibles portadores de la enfermedad y el 25 de mayo de 1943 envió a las cámaras de gas a 507 gitanos y 528 gitanas.En otra ocasión hizo quemar vivos a 300 niños al aire libre.
Durante el verano de 1944, en Auschwitz se gaseaban 9.000 judíos al día en un esfuerzo por acelerar el exterminio. En paralelo, su colección de ojos humanos clavados en la pared aumentaba, y el número de métodos utilizados para arrancar la vida a los reclusos.
Aunque estaba orgulloso de su labor, Mengele procuró mantener un silencio sepulcral sobre ella. Antisemita furioso un judío le habría quitado una novia durante la época de la universidad no parece, sin embargo, que dejara que se transparentaran señales de satisfacción o regodeo por la matanza que estaba llevando a cabo. Con todo, su esposa Irene debió percibir algo en el curso de una de las ocasiones en las que se encontraron durante la guerra porque solicitó el divorcio convencida de que su marido estaba llevando a cabo actividades claramente inconfesables.Él se casó entonces con su cuñada Martha, viuda de su hermano Karl, en un intento de salvaguardar la herencia familiar.
En enero del 45, Mengele se vio obligado a dejar Auschwitz ante el avance soviético. Para esa fecha en torno a un millón de personas habían encontrado la muerte en el campo a causa de las cámaras de gas, el hambre, el trabajo extenuante, las enfermedades…
FUE DETENIDO
Hacía ya meses que Mengele figuraba en la lista de criminales de guerra que los Aliados deseaban juzgar y ejecutar. Incluso fue apresado por una unidad norteamericana, pero el desbarajuste de la posguerra era tan acusado y la posibilidad de utilizar una identidad falsa tan obvia, que logró salir del centro de detención.
Lo primero que hizo fue regresar a la zona soviética y recoger todos sus papeles relacionados con los experimentos humanos.Durante algunos años permaneció en Alemania con nombre supuesto.Cuando el servicio secreto israelí capturó a Adolf Eichmann y lo condujo a Jerusalén para ser juzgado, resultó obvio que la operación se repetiría con Mengele. Pero no hubo oportunidad porque sus perseguidores sólo tenían una foto que no era suya y que los despistó durante años.
En las décadas siguientes, sólo vería en dos ocasiones a su hijo Rolf. La primera tuvo lugar en los años 50 en Suiza, y entonces se dijo al niño que el hombre que estaba ante él era su «tío Fritz». La segunda fue en Brasil, en 1977, y estuvo motivada por un deseo de Rolf por comprender a su padre. No lo consiguió y la cita estuvo envuelta en la frialdad (el escritor alemán Peter Schneider narró esa historia, que ha sido llevada al cine en Papa Rue Alguem 5555, con Charlton Heston como Mengele padre).
Hasta llegar a ese punto, el nazi había recorrido medio mundo.Tras Suiza, vino Uruguay (donde contrajo matrimonio en 1958) y luego Paraguay, desde donde pasó a Brasil en la década de los 70. Sus últimos años fueron difíciles y siniestros.
Mientras Ira Levin lo convertía en protagonista de una novela (Los niños del Brasil, que sería llevada al cine con Gregory Peck en el papel del médico), Mengele seguía sin dar la menor señal de arrepentimiento. Sin compañía, concibió en los últimos tiempos un enamoramiento dirigido hacia su anciana criada. La mujer rechazó al taciturno personaje y él se hundió en una depresión que, prácticamente, llegó hasta el final de su existencia.
El 6 de junio de 1985, tras abrirse su tumba en Sao Paulo, pudo darse por concluida su persecución. Sin embargo, nadie se hubiera atrevido a afirmar que, finalmente, se había hecho justicia.
En el acta de acusación de Alemania Occidental, contra Josef Mengele hecho público en enero de 1981 se puede leer:
Sus experimentos cubrían una amplia gama, desde bacteriología, hasta transplantes de médula osea, pasando por la esterilización de las denominadas por los nazis razas inferiores, pero su objetivo fundamental era la mejora de la raza.
Experimento inyectando tintes y substancias químicas en los ojos de sus cobayas humanas para ver si de ese modo podía cambiar el color de estos, el resultado en sus victimas, como era de prever, fueron graves infecciones y ceguera en mucho de los casos, eso si consiguió ojos de diversos colores, azules, verdes, violetas… todos ellos perfectamente inútiles.
Pero su pasión y obsesión fueron los gemelos, con ellos pensaba descubrir que atributos y debilidades se heredan genéticamente y cuales eran propiciados por el estilo de vida o el entorno, esto sería posible estudiando comparativamente ambos gemelos, usando uno de ellos de control, pero para que pueda tener el mínimo valor científico sería necesario tener el historial detallado de ambos gemelos, cosa que en Auschwitz no se daba y por tanto todos sus experimentos en este campo se pueden considerar también como perfectamente inútiles. Además pensaba que estudiando a los gemelos podía encontrar la clave para que los embarazos fueran múltiples y de esta forma acelerar acelerar la expansión de la raza. Hizo al menos un intento de crear siameses artificialmente mediante la unión de venas de hermanos gemelos, los resultados os los podéis imaginar. Las personas objeto de sus experimentos, en caso de sobrevivir a este, fueron casi siempre asesinados para su posterior disección, esto implicaba que si uno de los gemelos moría, el otro sería asesinado. Estas son sólo unas pocas muestras de los horrores que cometió pero hay muchísimas más.
En una ocasión manifestó que sólo había dos pueblos elegidos, los arios y los judíos, por lo tanto los judíos constituían una amenaza y debían ser destruidos.
Cuando los rusos liberan Auswitch en enero de 1945 descubrieron con vida a 181 gemelos sin embargo se calcula que por las manos de Mengele pasaron unos 3000 gemelos.
Alguien ha comparado a Mengele con un moderno doctor Frankenstein, sin embargo yo no estoy de acuerdo en ello, en el caso de que este último hubiese sido real hay una diferencia fundamental y es que este manipulaba cadáveres mientras que Mengele lo hacía con seres humanos vivos.
Y no quisiera acabar este relato del horror, sin mencionar a su mentor, el profesor Von Verschuer director del instituto de antropología, herencia humana y genética Kaiser Guillermo en Berlín, Mengele consiguió su puesto en Auschwitz gracias a él y le mandaba los resultados de las pruebas de sus estudios, a su vez Verschuer se encargaba de proporcionarle las subvenciones necesarias para su trabajo. Y es que, si en el caso de Mengele aunque escapó a la justicia, nos queda el consuelo de saber, que se vio reducido a vivir una miserable y angustiosa vida de fugitivo, en el caso de Von Verschuer hasta este pequeño consuelo fue negado, pues nunca pagó por sus crímenes ante la justicia ni fue perseguido por ella. Y en mi opinión ambos eran igual de criminales.
Bibliografía: “Mengele” de Gerald L. Posner y John Ware, Madrid la esfera de los libros 2005
26 de Octubre de 2007 a las 10:10 pm
Saludos pedro,
gracias por la cantidad de información aportada (si la has escrito tú, ¡menuda machada!), pero imagino que querrías ponerla en el hilo de anécdotas de la IIGM, ¿me equivoco?
En cualquier caso, y viendo que allí has puesto unas cuantas, te quedo enormemente agradecido -porque estoy aprendiendo cosa mala-, pero con una anécdota habría valido para participar en el sorteo, no era necesario que mandaras tantas.
De todas maneras, síentente libre de aportar cuantas historias quieras, claro.
Un saludo,
Richar.
26 de Octubre de 2007 a las 10:30 pm
ADVERTENCIA: LAS IMAGENES AQUÍ EXPUESTAS NO BUSCAN LA MORBOSIDAD SINO EL RECONOCIMIENTO TOTAL Y VERDADERO DE QUE EL HOLOCAUSTO EXISTIÒ, Y LAS MISMAS PUEDEN HERIR LA SENSIBILIDAD DEL USUARIO
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26 de Octubre de 2007 a las 10:31 pm
IX.- TESTIMONIO DE LOS SS DEL CAMPO
Stangl
Fuente: BELZEC, SOBIBOR, TREBLINKA - the Operation Reinhard Death Camps. Indiana University Press - Yitzhak Arad, 1987, p. 184.
“Michel (el sargento del campo) me dijo más tarde que Wirth de repente apareció, miró alrededor en las cámaras de gas en las cuales todavía se estaba trabajando, y dijo: las probaremos ahora mismo con aquellos veinticinco judíos. Tráigalos aquí, entraron en la cámara y fueron gaseados. Michel dijo que Wirth se comportó como un loco, golpeándolos con su propia fusta para introducirlos…”
Willi Mentz
Fuente: The Good Old Days - E. Klee, W. Dressen, V. Riess, The Free Press, NY, 1988, p. 245-247.
“Cuando llegué a Treblinka el comandante de campo era un doctor llamado Eberl. Él era muy ambicioso. Se decía que pidió más transportes para que pudieran ser “procesados” en el campo. Esto significaba que los trenes tuvieron que esperar fuera del campo porque los inquilinos del transporte anterior aún no habían sido todos matados…
Durante dos meses trabajé en la sección superior del campo y después de que Eberl fuera substituido el campo fue reorganizado. Las dos partes del campo fueron separadas por vallas de alambre de púas camuflado con ramas de árboles…
Finalmente, se construyeron nuevas y más grandes cámaras de gas. No puedo decir exactamente a cuanta gente se introducía en el interior. Si las pequeñas albergaban de 80 a 100 personas, los grandes probablemente podrían albergar dos veces más…
Después de la llegada de un transporte, de 6 a 8 vagones eran desviados. Franz, Kuettner y Stadie o Maetzig esperaban a que el transporte entrara. Un poco alejados estaban los miembros SS para supervisar la descarga: por ejemplo, Genz y Belitz tuvieron que comprobar que nadie se había escapado…
Les decían que eran un transporte de restablecimiento, que les darían un baño y que recibirían la nueva ropa…
Entonces se dirigían a la supuesta área de transferencia. Las mujeres tuvieron que desnudarse en barracones y los hombres al aire libre. Las mujeres eran conducidas por un pasillo denominado “el tubo”, hacia las cámaras de gas. Por el camino pasaban por otro barracón donde debían dejar sus joyas y objetos de valor…”
Kurt Franz
Fuente: The Good Old Days - E. Klee, W. Dressen, V. Riess, The Free Press, NY, 1988., p. 247-249).
“No puedo decir el número total de judíos que fueron gaseados Treblinka. Por regla general cada día llegaba un tren grande. A veces llegaban 2, lo cual no era tan común…
En Treblinka yo era el comandante de la unidad de la guardia ucraniana, porque tenía la experiencia de. En Treblinka como en Belzec la unidad estaba compuesta entre 60 y 80 hombres. La tarea principal de los ucranianos era de controlar el campo en todo su perímetro. Después del levantamiento, en agosto de 1943 controlé el campo más o menos sin ayuda de nadie durante un mes; sin embargo, durante aquel período no se realizó ningún gaseamiento…
A partir de entonces el campo fue demolido, arado y plantado…”
SS Oberscharfuehrer Heinrich Matthes
Fuente: BELZEC, SOBIBOR, TREBLINKA - the Operation Reinhard Death Camps. Indiana University Press - Yitzhak Arad, 1987, p. 121.
“Durante todo el tiempo que en Treblinka, serví en el campo superior. El campo superior era la parte de Treblinka donde estaban ubicadas las cámaras de gas, donde los judíos fueron asesinados y sus cadáveres enterrados en grandes fosas comunes y más tarde quemados…
Aproximadamente 14 Alemanes realizaron servicios en el campo superior además había dos ucranianos permanentemente. Uno se llamaba Nikolai, del otro no recuerdo el nombre… Esos 2 ucranianos estaban destinados a las cámaras de gas. Ellos también cuidaban de la sala de máquinas cuando Fritz Schmidt estaba fuera. Schmidt era responsable de la sala de máquinas. En mi opinión, como un civil era mecánico o conductor…
Había seis cámaras de gas activas a la vez. Según mi estimación, aproximadamente 300 personas podrían entrar en cada cámara. La gente entraba en la cámara de gas sin oponer resistencia. A los del final los guardias ucranianos tenían que empujarlos hacia el interior. Yo personalmente vi como los ucranianos empujaban a la gente con las culatas de sus fusiles hacia el interior de las cámaras…
Las cámaras de gas estuvieron cerradas durante aproximadamente treinta minutos. Entonces Schmidt paraba el gaseamiento, y 2 ucranianos, que estaban en la sala de máquinas, abrían la cámara de gas desde el otro lado…”
26 de Octubre de 2007 a las 10:32 pm
X.- ENTREVISTA A FRANK STANGL
F. S = Frank Stangl
E = Entrevistador
Después de la extradición a la R. F. A, Frank Stangl admitió las matanzas pero discutió:
F. S: “Mi conciencia está clara. Cumplía simplemente con mi deber…”.
Fue encontrado culpable, el 22 de octubre de 1970, y condenado a cadena perpetua.
Murió de un paro cardíaco en la prisión de Dusseldorf, el 28 de junio de 1971.
Franz Stangl fue entrevistado por Gitta Sereny en 1970 y sus comentarios aparecieron más adelante en el libro Into That Darkness: An Examination of Conscience (1983):
E: “¿Es correcto decir que usted se acostumbró a las liquidaciones?”
Pensó por un momento.
F. S: “Decir la verdad,” entonces despacio y pensativamente dijo, ” uno realmente se acostumbró a ello. ”
E: ¿“Días?, ¿Semanas?, ¿Meses?”
F. S: ” Meses. Esto esa meses antes de que yo pudiera mirar a uno de ellos a sus ojos. Me evadía tratando de crear unos lugares especiales: jardines, nuevos cuarteles, nuevas cocinas, todo nuevo, peluquerías, sastrerías, zapaterías, carpinterías. Había cientos de modos desviar la mente; y los usé todos.”
E: ¿” Aún así, usted se sintió fuerte, pero tuvo que haber ocasiones, quizás de noche, en la oscuridad, cuándo no podía dejar de pensar en ello? ”
F. S: “Al final, el único modo de tratar con ello era de bebiendo. Tomaba una copa grande coñac, y me la llevaba a la cama, incluso algunas noches…”.
E: Pienso que usted evade mi pregunta.
F. S: ” No, no, desde luego que no, siempre había pensamientos al respecto. Pero trataba de resistir. Me concentré en el trabajo, el trabajo y otra vez a trabajar. ”
E: ” Podríamos decir que usted finalmente sintió que no eran realmente seres humanos”
F. S: ” Cuando años más tarde estuve de viaje en Brasil, viajé en tren y este se paró al lado de un matadero. El ganado al oír el ruido del tren, trotó hasta la cerca y miró fijamente havia tren. Estaban muy cerca de mi ventana. Pensé entonces, esto me recuerda a Polonia, de cómo miraba la gente cuando, iba en los vagones coma latas…”
E: “Usted dijo latas, ” interrumpí. ¿” Qué (piensa) usted? “Pero continuó sin oír o contestarme.
F. S: “… Yo no podía comer la carne enlatada después de eso. Aquellos ojos grandes que me miraban no sabiendo que en un abrir y cerrar de ojos estarían todos muertos. “Hizo una pausa. Su cara se desdibujó., parecía viejo y desgastado. “
E: ¿” Entonces usted no sintió que ellos eran seres humanos? ”
F. S: ” La carga, ” dijo monótonamente. ” Ellos eran la carga. “Levantó y dejó caer su mano en un gesto de desesperación. Ambos nos habíamos derrumbado. Esta fue una de las pocas veces, durante aquellas semanas de conversaciones, que no hizo ningún esfuerzo para encubrir su desesperación, y su pena desesperada permitió un momento de compasión.
E: ¿Cuándo piensa usted que comenzó a pensar en ellos como “la carga”?
F. S: ” Pienso que comenzó el primer día que vi el Totenlager en Treblinka. Recuerdo a Wirth lo que soporta allí, al lado de los hoyos llenos de cadáveres azules. Eso no era humano. Wirth dijo, ¿Qué haremos con esta basura? Pienso inconscientemente que fue entonces cuando empecé a pensar en ellos como la carga”.
E: “Había tantos niños, ¿alguna vez le hicieron pensar en sus hijos, y como se sentiría usted en la posición de sus padres?”
F. S: ” No, ” dijo despacio, ” no puedo decir que alguna vez pensé así. ” Hizo una pausa. “Usted ve,” siguió, todavía hablando con esta seriedad extrema y obviamente, ” yo raras veces los veía como individuos. Era siempre una enorme masa. A veces estaba de pie sobre la pared y los veía en el tubo, estaban desnudos, juntos como un rebaño, conducidos a base de azotes…, decía con voz cada vez más apagada.
E: ¿” Podía usted haber cambiado eso? “Pregunté. ¿” En su posición, podía usted haber parado la desnudez, los azotes, el horror de que se sintieran coma ganado…? ”
F. S: ” No, no, no. Esto era el sistema. Wirth lo había inventado. Trabajó y porque trabajó, era irreversible. “
26 de Octubre de 2007 a las 10:53 pm
Einsatzgruppen
era el nombre de un conjunto de grupos militares formados en la Alemania nazi antes y durante de la Segunda Guerra Mundial. Estas escuadrillas de la muerte pertenecieron a las SS y siguieron a la Wehrmacht en sus ataques primero contra Polonia y después a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Su tarea principal, en palabras del general Erich Von dem Bach-Zelewski de las SS en el Juicios de Nuremberg, “era la aniquilación de los judíos, los gitanos y los comisarios políticos”. Según sus propios expedientes, mataron alrededor de un millón de personas, casi exclusivamente civiles, sin supervisión judicial ni respaldo alguno de la legalidad (no se efectuó ninguna lectura de acusaciones del derecho penal o administrativo). Los asesinatos comenzaron con la aniquilación de la intelligentsia polaca tras la invasión de este país, y más adelante de los colectivos despreciados por el régimen Nazi, incluyendo mujeres y niños, de las poblaciones que quedaban tras la línea del frente. Su tarea fue totalmente cobarde realizando fusilamientos masivos en los que se asesinaba sin ningun tipo de pruebas de los “crímenes” de los que se les acusaba (normalmente haber nacido judío o no “ario”).
- Historia
Estos grupos estaban bajo control del RSHA (Oficina Central de Seguridad del Reich); es decir, debajo de Reinhard Heydrich y su sucesor Ernst Kaltenbrunner. Asesinaron en total más de un millón de judíos, comunistas, prisioneros de guerra y gitanos.
- Acciones en Polonia
También asistieron a las unidades de la Wehrmacht en calidad de fuerzas móviles que actuaban desde la segunda línea tras el comienzo de la invasión. Después de la ocupación de Polonia en 1939, los Einsatzgruppen fueron encargados de asesinar a toda persona perteneciente a la Intelligentsia polaca, así como a sacerdotes y profesores y en general a las clases cultas. Los nazis consideraban Untermenschen o subhumanos a los individuos que no podían acreditar ascendencia aria en algún grado, y pretendieron utilizar las clases más bajas polacas como criados y esclavos. La misión de los Einsatzgruppen era, por lo tanto, despolitizar de raíz a la población polaca y eliminar los grupos más claramente identificados con la identidad nacional polaca. Aunque no existen evidencias manifiestas, se sospecha que colaboraron también a eliminar la oficialidad polaca a manos de los rusos en los bosques de Kattyn, debido al método de ejecución que se realizó, muy similar al de los alemanes. Otras versiones no implican la colaboración alemana en la Masacre de Katyn existiendo precedentes del sistema usado en la guerra civil española, en la matanza de presos politicos en el pueblo de Paracuellos del Jarama en las proximidades de Madrid.
-Acciones en territorio soviético
A fines de mayo de 1941, los Einsatzgruppen fueron convocados a sus cuarteles y adoctrinados bajo el marco del programa Aktion Reinhard, en el nuevo escenario que se abriría pocos días más tarde. Se les instruyó explícitamente en los labores: primera, eliminar a las facciones guerrilleras de la retaguardia y, segunda, aniquilar la población judía. Tras la invasión de la URSS el 22 de junio de 1941 (Operación Barbarroja), la misión principal de los Einsatzgruppen era matar a los oficiales, judíos y comisarios políticos, lo que suponía una escala de asesinatos selectivos mucho más grande que la aplicada en Polonia.
El método estándar empleado por los Einsatzgruppen era fijar una proclama que ordenaba presentarse en un lugar y día determinados a todos los judíos y demás miembros de los grupos objetivo de un área ocupada. Los informes de avance emitidos por las jefaturas de estos comandos reemplazaban las palabras comprometedoras con otras que inducían al engaño, encubriendo así el Genocidio. Tales expresiones eran p.ej. Reinstalación, Traslado laboral, o Redestinación, sinónimos usados en la documentación SS concerniente a la Solución Final.
Una vez las víctimas bajo engaño, eran introducidas en los transportes habilitados al efecto. Las escuadrillas las conducían al lugar donde iban a ser asesinadas, que estaba generalmente en una zona aislada donde se había cavado una fosa, aunque en ocasiones se obligaba a los detenidos a cavarla por sí mismos antes de ser fusilados en masa. A veces, sin embargo, se aprovechaban las características naturales del paisaje, como el barranco en Babi Yar (Ucrania).
Las víctimas debían entregar sus pertenencias y desnudarse, tras lo cual eran obligadas a formar ante la fosa para que cayeron directamente dentro cuando los pelotones de ejecución disparaban generalmente por la espalda. Los cuerpos eran rociados después con algún líquido inflamable para ser quemados y la fosa era cubierta para dejar la menor evidencia posible de los hechos ocurridos. Este método no satisfacía en absoluto los requerimientos de eficiencia de los nazis. Era costoso en cuanto a munición, mantenía en la retaguardia a demasiadas dotaciones de hombres útiles para el combate, que además acusaban en su moral el peso psicológico de presenciar constantemente el asesinato cruel y cobarde de hombres, mujeres y niños indefensos. Era tan cruda esta imagen que la mayoría de los soldados realizaban su trabajo semiebrios, contribuyendo también a que no acertaran todos los tiros y, por lo tanto, a que hubiera sobrevivientes de las operaciones de estos grupos que escapaban antes de que los cuerpos fueran quemados.
Además de esto, la velocidad constituía un factor esencial. Los oficiales al mando se dieron cuenta de que con los métodos descritos no podrían eliminar a los judíos, gitanos y comunistas de Europa antes de que la guerra acabara, cosa que no tardaría en ocurrir según las confiadas previsiones de Hitler. Por último, era un método bastante poco secreto (era necesario el transporte de los judíos en un camión desde la ciudad hasta el espacio aislado), lo cual no contribuía nada a la popularidad de los Nazis. Estos problemas fueron resueltos tras el descubrimiento de la nocividad del gas Zyklon B, que permitió a los responsables del programa de la Solución Final alcanzar niveles de eficiencia tristemente altísimos.
El 25 de junio de ese año se realizaron las primeras matanzas en la localidad de Kovno (Lituania), a donde llegó el Einsatzgruppe A a cargo del comandante SS Franz Stahlecker. Las redadas y matanzas comenzaron en la noche de ese día. Para julio, ya se habían eliminado 265.000 judíos lituanos. Lo más notable es que se les unió un grupo lituano de derecha antisoviético pertenecientes a la Guardia Obrera Nacional para colaborar en la tarea de exterminio, superando en eficacia y brutalidad a los propios alemanes, quienes los reclutaron inmediatamente. Los mismos SS quedaron impresionados por la excesiva crueldad que mostraban estos lituanos con sus connacionales, y Stahlecker aprovechó esto para documentarlo fotográficamente y de este modo encubrir sus propias responsabilidades.
Desde julio a octubre, se eliminaron adicionalmente 133.000 judíos de las zonas de Lituania y Bielorrusia y desde agosto a octubre otros 66.337 judíos en la zona de Minsk (Ucrania), a cargo del Einsatzgruppe C. Todas las estadísticas eran entregadas a Reinhard Heydrich y transmitidas directamente en persona a Himmler. El mismo grupo, comando 5, llegó el 5 de octubre a Dniepropetrovsk y eliminó a 30.000 judíos de esa ciudad, la mayoría ancianos, que no estaban en condiciones de marchar junto al ejército rojo cuando se abandonó la ciudad. Fueron enterrados en las afueras de la ciudad en zanjas antitanques.
La Wehrmacht no estuvo libre de responsabilidades, ya que el VI ejército a cargo de von Reichenau colaboró abiertamente en la zona de Minsk. Cuando Paulus asumió el mando, se prohibió estrictamente a los soldados que siguieran colaborando.
El Einsatzgruppe C a cargo de Otto Ohlendorf eliminó en el Cáucaso y Crimea unos 90.000 judíos. Para principios de 1942, se habían eliminado alrededor de 229.052 judíos y Stahlecker declaró a Lituania y Crimea Judenfrei (libre de judíos). Estos grupos incluso alcanzaron a actuar en el mismo Stalingrado un poco antes de que el VI ejército fuera cercado.
La población rusa, en especial la ucraniana, que había recibido bien a los alemanes en un comienzo, revirtió su conducta y aborrecieron al invasor al enterarse de los horrores de las matanzas. (Ver: Historia militar de la Unión Soviética)
-El Informe Jagger
Los Einsatzgruppen dejaron constancia escrita de sus masacres, siendo el informe Jager uno de los más famosos expedientes que dejaron estos “funcionarios”. Este documento describe la operación del Einsatzkommando 3 efectuada durante cinco meses en Lituania e incluye una lista detallada que resume cada operación. En total, la suma de sus víctimas asciende a 137.346 personas en los estados bálticos. En él puede leerse una frase que resume la filosofía y el objetivo de estos grupos: “… puedo confirmar hoy que Einsatzkommando 3 ha alcanzado la meta de solucionar el problema judío en Lituania. No hay judíos en Lituania, Lituania esta libre de judíos.”
-Después de la Guerra
Al final de la Segunda Guerra Mundial, se puso a los líderes principales de los Einsatzgruppen ante los tribunales de ocupación americanos, enfrentando los cargos de crímenes contra la humanidad, crímenes de la guerra y calidad de miembros de las SS (que había sido declarada una organización criminal), en el que se conoció como el juicio de los Einsatzgruppen en los Juicios de Nuremberg. Catorce condenas a muerte y dos absoluciones resultaron de estos juicios, aunque solamente se practicaron cuatro ejecuciones el 7 de junio de 1951, mientras el resto de las condenas fueron conmutadas.
- Organización
Einsatzgruppe A en el Báltico con
Sonderkommandos 1 a y 1 b (en alemán, referido a fuerzas especiales; no confundir con los Sonderkommandos de los campos de concentración)
Einsatzkommandos 2 y 3, unidos al Grupo de Ejércitos Norte.
Einsatzgruppe B en Bielorrusia con
Sonderkommandos 7 a y 7 b, los
Einsatzkommandos 8 y 9, y también
una “fuerza especial” para el caso de que Moscú fuese capturada. Unidos al Grupo de Ejércitos Centro.
Einsatzgruppe C en Ucrania con
Sonderkommandos 4 a y 4 b y
Einsatzkommandos 5 y 6. Unidos al Grupo de Ejércitos Sur.
Einsatzgruppe D en Besarabia, el sur de Ucrania, Crimea y eventualmente en el Cáucaso con
Sonderkommandos 10 a y 10 b y
Einsatzkommandos 11 a, 11 b y 12.
En unión con el Grupo de Ejércitos Sur.
Jefes de losEinsatzgruppen
Grupo A: SS-Brigadeführer Dr. Franz Walter Stahlecker (hasta el 23 de marzo de 1942)
Grupo B: SS-Brigadeführer Artur Nebe (hasta octubre de 1941)
Grupo C: SS-Gruppenführer Dr. Otto Rasch (hasta octubre de 1941)
Grupo D: SS-Gruppenführer Prof. Otto Ohlendorf (hasta junio de 1942).
26 de Octubre de 2007 a las 10:54 pm
Discurso del Papa Benedicto XVI en Auschwitz al concluir su viaje apostólico a Polonia. Mayo 28-2006
AUSCHWITZ, POLONIA. Discurso que pronunció el Papa Benedicto XVI en el campo de concentración de Auschwitz, el 28 de mayo de 2006, al concluir su viaje apostólico a Polonia.
“Tomar la palabra en este lugar de horror, de acumulación de crímenes contra Dios y contra el hombre que no tiene parangón en la historia, es casi imposible; y es particularmente difícil y deprimente para un cristiano, para un Papa que proviene de Alemania. En un lugar como este se queda uno sin palabras; en el fondo sólo se puede guardar un silencio de estupor, un silencio que es un grito interior dirigido a Dios: ¿Por qué, Señor, callaste? ¿Por qué toleraste todo esto?
Con esta actitud de silencio nos inclinamos profundamente en nuestro interior ante las innumerables personas que aquí sufrieron y murieron. Sin embargo, este silencio se transforma en petición de perdón y reconciliación, hecha en voz alta, un grito al Dios vivo para que no vuelva a permitir jamás algo semejante.
Hace veintisiete años, el 7 de junio de 1979, se encontraba aquí el Papa Juan Pablo II; y en esa ocasión dijo: “Vengo aquí hoy como peregrino. Se sabe que he estado aquí muchas veces… ¡Cuántas veces! Y muchas veces he bajado a la celda de la muerte de Maximiliano Kolbe y me he parado ante el muro del exterminio y he pasado entre las escorias de los hornos crematorios de Birkenau. No podía menos de venir aquí como Papa” (Homilía en el campo de concentración de Auschwitz, n. 2: L’Osservatore Romano, edición en lengua española, 17 de junio de 1979, p. 13).
El Papa Juan Pablo II estaba aquí como hijo del pueblo que, juntamente con el pueblo judío, tuvo que sufrir más en este lugar y, en general, a lo largo de la guerra: “Son seis millones de polacos los que perdieron la vida durante la segunda guerra mundial: la quinta parte de la nación”, recordó entonces el Papa (ib.). Luego aquí hizo el solemne llamamiento al respeto de los derechos del hombre y de las naciones, que anteriormente habían hecho al mundo sus predecesores Juan XXIII y Pablo VI, y añadió: “Pronuncia estas palabras (…) el hijo de la nación que en su historia remota y más reciente ha sufrido de parte de los demás múltiples tribulaciones. Y no lo dice para acusar, sino para recordar. Habla en nombre de todas las naciones, cuyos derechos son violados y olvidados” (ib., n. 3).
El Papa Juan Pablo II estaba aquí como hijo del pueblo polaco. Yo estoy hoy aquí como hijo del pueblo alemán, y precisamente por esto debo y puedo decir como él: No podía por menos de venir aquí. Debía venir. Era y es un deber ante la verdad y ante el derecho de todos los que han sufrido, un deber ante Dios, estar aquí como sucesor de Juan Pablo II y como hijo del pueblo alemán, como hijo del pueblo sobre el cual un grupo de criminales alcanzó el poder mediante promesas mentirosas, en nombre de perspectivas de grandeza, de recuperación del honor de la nación y de su importancia, con previsiones de bienestar, y también con la fuerza del terror y de la intimidación; así, usaron y abusaron de nuestro pueblo como instrumento de su frenesí de destrucción y dominio.
Sí, no podía por menos de venir aquí. El 7 de junio de 1979 yo me encontraba aquí, como Arzobispo de Munich-Freising, entre los numerosos Obispos que acompañaban al Papa, que lo escuchaban y oraban juntamente con él. En 1980 volví una vez más a este lugar de horror con una delegación de Obispos alemanes, turbado a causa del mal y agradecido por el hecho de que sobre estas tinieblas había surgido la estrella de la reconciliación.
Esta es también la finalidad por la que me encuentro hoy aquí: para implorar la gracia de la reconciliación; ante todo, a Dios, el único que puede abrir y purificar nuestro corazón; luego, a los hombres que aquí sufrieron; y, por último, la gracia de la reconciliación para todos los que, en este momento de nuestra historia, sufren de modo nuevo bajo el poder del odio y bajo la violencia fomentada por el odio.
¡Cuántas preguntas se nos imponen en este lugar! Siempre surge de nuevo la pregunta: ¿Dónde estaba Dios en esos días? ¿Por qué permaneció callado? ¿Cómo pudo tolerar este exceso de destrucción, este triunfo del mal?
Nos vienen a la mente las palabras del salmo 44, la lamentación del Israel doliente: “Tú nos arrojaste a un lugar de chacales y nos cubriste de tinieblas. (…) Por tu causa nos degüellan cada día, nos tratan como a ovejas de matanza. Despierta, Señor, ¿por qué duermes? Levántate, no nos rechaces más. ¿Por qué nos escondes tu rostro y olvidas nuestra desgracia y nuestra opresión?
Nuestro aliento se hunde en el polvo, nuestro vientre está pegado al suelo. Levántate a socorrernos, redímenos por tu misericordia” (Sal 44, 20. 23-27). Este grito de angustia que el Israel doliente eleva a Dios en tiempos de suma angustia es a la vez el grito de ayuda de todos los que a lo largo de la historia —ayer, hoy y mañana— han sufrido por amor a Dios, por amor a la verdad y al bien; y hay muchos también hoy.
Nosotros no podemos escrutar el secreto de Dios. Sólo vemos fragmentos y nos equivocamos si queremos hacernos jueces de Dios y de la historia. En ese caso, no defenderíamos al hombre, sino que contribuiríamos sólo a su destrucción. No; en definitiva, debemos seguir elevando, con humildad pero con perseverancia, ese grito a Dios: “Levántate. No te olvides de tu criatura, el hombre”. Y el grito que elevamos a Dios debe ser, a la vez, un grito que penetre nuestro mismo corazón, para que se despierte en nosotros la presencia escondida de Dios, para que el poder que Dios ha depositado en nuestro corazón no quede cubierto y ahogado en nosotros por el fango del egoísmo, del miedo a los hombres, de la indiferencia y del oportunismo.
Elevemos este grito a Dios; dirijámoslo también a nuestro corazón, precisamente en este momento de la historia, en el que se ciernen nuevas desventuras, en el que parecen resurgir de nuevo en el corazón de los hombres todas las fuerzas oscuras: por una parte, el abuso del nombre de Dios para justificar una violencia ciega contra personas inocentes; y, por otra, el cinismo que ignora a Dios y que se burla de la fe en él.
Nosotros elevamos nuestro grito a Dios para que impulse a los hombres a arrepentirse, a fin de que reconozcan que la violencia no crea la paz, sino que sólo suscita otra violencia, una espiral de destrucciones en la que, en último término, todos sólo pueden ser perdedores. El Dios en el que creemos es un Dios de la razón, pero de una razón que ciertamente no es una matemática neutral del universo, sino que es una sola cosa con el amor, con el bien. Nosotros oramos a Dios y gritamos a los hombres, para que esta razón, la razón del amor y del reconocimiento de la fuerza de la reconciliación y de la paz, prevalezca sobre las actuales amenazas de la irracionalidad o de una razón falsa, alejada de Dios.
El lugar en donde nos encontramos es un lugar de la memoria, el lugar de la Shoah. El pasado no es sólo pasado. Nos atañe también a nosotros y nos señala qué caminos no debemos tomar y qué caminos debemos tomar.
Como hizo Juan Pablo II, he recorrido el camino de las lápidas que, en diversas lenguas, recuerdan a las víctimas de este lugar: son lápidas en bielorruso, checo, alemán, francés, griego, hebreo, croata, italiano, yiddish, húngaro, holandés, noruego, polaco, ruso, rom, rumano, eslovaco, serbio, ucraniano, judeo-hispánico e inglés. Todas estas lápidas conmemorativas hablan de dolor humano; nos permiten intuir el cinismo de aquel poder que trataba a los hombres como material, sin reconocerlos como personas, en las que resplandece la imagen de Dios. Algunas lápidas invitan a una conmemoración particular.
Está la lápida en lengua hebrea. Los potentados del Tercer Reich querían aplastar al pueblo judío en su totalidad, borrarlo de la lista de los pueblos de la tierra. Entonces se verificaron de modo terrible las palabras del Salmo: “Nos degüellan cada día, nos tratan como a ovejas de matanza”. En el fondo, con la aniquilación de este pueblo, esos criminales violentos querían matar a aquel Dios que llamó a Abraham, que hablando en el Sinaí estableció los criterios para orientar a la humanidad, criterios que son válidos para siempre. Si este pueblo, simplemente con su existencia, constituye un testimonio de ese Dios que ha hablado al hombre y cuida de él, entonces ese Dios finalmente debía morir, para que el dominio perteneciera sólo al hombre, a ellos mismos, que se consideraban los fuertes que habían sabido apoderarse del mundo. En realidad, con la destrucción de Israel, con la Shoah, querían en último término arrancar también la raíz en la que se basa la fe cristiana, sustituyéndola definitivamente con la fe hecha por sí misma, la fe en el dominio del hombre, del fuerte.
Luego está la lápida en lengua polaca: en una primera fase, y ante todo, se quería eliminar la élite cultural y borrar así al pueblo como sujeto histórico autónomo, para reducirlo, en la medida en que seguía existiendo, a un pueblo de esclavos.
Otra lápida que invita particularmente a reflexionar es la que está escrita en la lengua de los sinti y de los rom. También aquí se quería hacer desaparecer a un pueblo entero, que vive emigrando en medio de otros pueblos. Era considerado como un elemento inútil de la historia universal, en una ideología en la que ya sólo debía contar lo útil mensurable; todo lo demás, según sus conceptos, se clasificaba como lebensunwertes Leben, una vida indigna de ser vivida.
Después está la lápida en ruso, que evoca el inmenso número de vidas sacrificadas entre los soldados rusos en el enfrentamiento con el régimen del terror nacionalsocialista; sin embargo, al mismo tiempo, nos hace reflexionar sobre el trágico doble significado de su misión: libraron a los pueblos de una dictadura, pero sometiendo también a los mismos pueblos a una nueva dictadura, la de Stalin y la ideología comunista.
También todas las demás lápidas, en muchas otras lenguas de Europa, nos hablan del sufrimiento de hombres de todo el continente. Si no nos limitáramos a hacer memoria de las víctimas de modo global, sino que, además, viéramos los rostros de cada una de las personas que murieron aquí, en lo más lóbrego del terror, nuestro corazón se sentiría profundamente afectado.
He sentido en mi interior el deber de detenerme en particular ante la lápida en lengua alemana. Allí emerge ante nosotros el rostro de Edith Stein, Teresa Benedicta de la Cruz, judía y alemana, que juntamente con su hermana murió en el horror de la noche del campo de concentración nazi alemán; como cristiana y judía, aceptó morir junto con su pueblo y por él.
Los alemanes que entonces fueron traídos a Auschwitz-Birkenau y que murieron aquí eran considerados Abaschaum der Nation, la basura de la nación. Sin embargo, ahora nosotros los reconocemos con gratitud como testigos de la verdad y del bien, que en nuestro pueblo tampoco habían desaparecido. Damos gracias a estas personas porque no se sometieron al poder del mal y ahora están ante nosotros como luces en una noche oscura. Con profundo respeto y gratitud nos inclinamos ante todos los que, como los tres jóvenes frente a la amenaza del horno de Babilonia, supieron responder: “Sólo nuestro Dios puede librarnos; pero si no lo hace, has de saber, oh rey, que nosotros no serviremos a tus dioses ni adoraremos la estatua de oro que has erigido” (Dn 3, 17-18).
Sí; detrás de estas lápidas se oculta el destino de innumerables seres humanos. Sacuden nuestra memoria, sacuden nuestro corazón. No quieren provocar en nosotros el odio; más bien, nos demuestran cuán terrible es la obra del odio. Quieren hacer que la razón reconozca el mal como mal y lo rechace; quieren suscitar en nosotros la valentía del bien, de la resistencia contra el mal.
Quieren despertar en nosotros los sentimientos que se expresan en las palabras que Sófocles pone en labios de Antígona ante el horror que la rodea: “Están aquí no para odiar juntos, sino para amar juntos”.
Gracias a Dios, con la purificación de la memoria, a la que nos impulsa este lugar de horror, crecen en torno a él múltiples iniciativas que quieren poner un límite al mal y dar fuerza al bien. Hace poco he bendecido el Centro para el diálogo y la oración. En las cercanías se desarrolla la vida oculta de las religiosas carmelitas, conscientes de estar particularmente unidas al misterio de la cruz de Cristo; nos recuerdan la fe de los cristianos, que afirma que Dios mismo ha descendido al infierno del sufrimiento y sufre juntamente con nosotros. En Oswiecim existe el Centro de San Maximiliano y el Centro internacional de formación sobre Auschwitz y el Holocausto. Además, está la Casa internacional para los encuentros de la juventud. En una de las antiguas Casas de oración existe el Centro judío. Por último, se está constituyendo la Academia para los derechos humanos. Así podemos esperar que del lugar del horror surja y crezca una reflexión constructiva, y que recordar ayude a resistir al mal y a hacer que triunfe el amor.
En Auschwitz-Birkenau la humanidad atravesó por “un valle oscuro”. Por eso, precisamente en este lugar, quisiera concluir con una oración de confianza, con un Salmo de Israel que, a la vez, es una plegaria de la cristiandad: “El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas; me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan. (…) Habitaré en la casa del Señor por años sin término” (Sal 23, 1-4. 6).
[Traducción distribuida por la Santa Sede
© Copyright 2006 - Libreria Editrice Vaticana]
26 de Octubre de 2007 a las 10:55 pm
Mirar al mal y sostenerle la mirada
A los 82 años, es una experta en la peor de las crueldades. Escribió la vida de dos terribles criminales de guerra nazis y es una especialista en cómo el Reich persiguió a los niños. Lúcida y odiada por los neonazis, explica cómo se baja a ciertas profundidades y se vuelve para contarlo.
Por Jacinto Antón*
A los 11 años, Gitta Sereny, nacida en Viena en 1923, fue a un acto de Hitler. Quedó fascinada. Después entendió la voluntad diabólica que había atrás del carisma. Pasó la guerra en Francia, ayudando a esconder aviadores aliados, escapando por los pelos de la Gestapo y cuidando chicos, tarea que siguió para la flamante ONU después de 1945. Como periodista asistió a varias sesiones del juicio de Nuremberg y a lo largo de los años entró en el oscuro pantano de las conciencias de algunos jerarcas nazis. Tuvo largas sesiones en una celda con Franz Stangl, capitán de las SS y comandante del campo de exterminio de Treblinka, donde fueron asesinadas alrededor de un millón de personas, y trabó una relación de 12 años con Albert Speer, el arquitecto, ministro de armamento y favorito de Hitler, para arrancarle la verdad sobre su conocimiento del exterminio de los judíos. Sólo por esas inmersiones en las oscuras almas de Stangl y Speer –que originaron dos libros absolutamente indispensables, Into That Darkness, An Examination of Conscience (1974) y la monumental biografía Albert Speer, su lucha con la verdad (Javier Vergara Editor, 1996), Sereny ya merece pasar a la historia.
En sus investigaciones –que incluyen un estudio estremecedor de la niña asesina Mary Bell, a la que dedicó la polémica Cries Unheard (1998)–, Sereny entrevistó y conoció a cientos de personajes relacionados con el nazismo, de sobrevivientes de los campos hasta verdugos de las SS. Entre ellos, Leni Riefensthal, Kurt Waldheim o Simon Wiesenthal. También le ganó una pulseada al revisionista David Irving y contribuyó a esclarecer la falsedad de los supuestos diarios de Hitler. De todo ello habla en su reciente libro El trauma alemán (Península), mezcla caleidoscópica de autobiografía, reflexión, entrevistas y testimonios de alemanes involucrados de alguna manera en el nazismo y sus consecuencias.
–Ayer visité la exposición sobre el Holocausto en el Imperial War Museum y me encontré con una foto de Stangl, colgada frente a un video que mostraba sin cesar las pilas de cadáveres. Parecía que lo habían condenado a penar viendo los muertos.
–No creo que le hubiera importado, ¿sabe? Era duro de corazón. Estaba convencido de lo que hacía. Su trabajo en Treblinka lo hacía feliz. Fue nombrado “Mejor comandante de campo en Polonia” y se sentía orgulloso. Y vio cosas peores al natural que todo lo que se pueda enseñar en el museo. La descripción que me hizo durante nuestras conversaciones en 1971 de Treblinka y de Sobibor: el olor, los miles de cuerpos pudriéndose, las parrillas donde se los hacía arder… En Sobibor, los pozos construidos para arrojar los cadáveres, me explicó, se habían desbordado; habían echado tantos que los líquidos de la putrefacción los impulsaban hacia arriba y rodaban fuera. Sinceramente, no creo que le molestara.
–¿Llegó Stangl a mostrar alguna señal de culpa?
–De alguna manera, se sintió culpable al darse cuenta de que otras personas lo consideraban así. Pero creo que él mismo, interiormente, no cambió. Otros nazis con los que hablé sí lo hicieron, cambiaron realmente bajo la influencia del descubrimiento de lo que los demás, la humanidad, pensaba de ellos. Entendieron la maldad de lo que habían hecho. Hay un significativo episodio de Stangl cuando estaba en Brasil –Stangl escapó tras la guerra vía Roma, gracias no a la legendaria Odessa, como decía Wiesenthal, sino al obispo Aloïs Hudal, rector de Santa María del Anima; primero, a Siria, y luego, a Sudamérica. Conducía junto a una de sus hijas y el tráfico se atascó a causa de un coche que se había detenido. Stangl, al pasar ante el vehículo, exclamó furioso: “¡Se olvidaron de vos en Treblinka!” Imagínese. Y su hija pensó entonces: “Oh, Dios mío, es exactamente el mismo”. La corrupción moral es algo realmente muy extraño, no hay vuelta atrás. Una vez corrompido no puedes regresar a la inocencia y la bondad. No vi a nadie regresar de esa corrupción, excepto, en alguna medida, a Speer. Pero, claro, hay una enorme distancia entre un hombre como Speer y Stangl. Speer nunca vio lo que vio Stangl. Para mí fue algo excepcional acceder a Stangl, alguien tan centralmente involucrado en el exterminio, un kommandant de campo de la muerte, y del peor, Treblinka.
–Dice que fue el peor, no Auschwitz.
–Auschwitz, pese a su nombre emblemático, no fue primordialmente un campo de exterminio; era en gran parte campo de concentración y en realidad hubo muchos supervivientes. Treblinka, como los otros campos de la operación que se dio en llamar Aktion Reinhard –en honor de Heydrich–, Sobibor, Belsec y Chelmno, eran espacios dedicados única y exclusivamente al exterminio: todos los que llegaban eran inmediatamente asesinados. Stangl decía que en Treblinka se procesaban, se mataban, 5000 personas en tres horas. No había necesidad de vivienda ni alimentos. El gestionaba muy eficientemente y, aunque luego trató de culpar al sistema, obviamente disfrutaba. Quiso desesperadamente estar ahí, aunque sabía que lo que se estaba haciendo era malvado. Recibía los transportes en el andén del campo, que se había camuflado como una falsa estación romántica de tren con sus ventanillas, sus flores, sus letreros y hasta su reloj –que no funcionaba–, vestido con un traje de equitación blanco y con una fusta en la mano. Veía descender a los pasajeros, esa multitud, sabiendo que todos, absolutamente todos estarían muertos en tres horas. ¿Cómo podía mirar a la gente que iba a morir? ¿Cómo podía a lo mejor tocar tiernamente la cabeza de un niño sabiendo que en unos minutos moriría inexorablemente? Eso es la total corrupción. Es fascinante ver cómo alguien se transforma en malvado.
–Dejó de considerarlos humanos.
–Para él eran carga que se conducía a latigazos y los muertos, carne podrida. Me explicó que años después en Brasil vio un vagón con ganado, observó las miradas de las reses y tuvo la misma sensación que en Treblinka. Y dejó de comer carne.
–Entre aquel horror hay un caso que usted dice que ilustra perfectamente la catadura moral de Stangl. Una historia tan dolorosa…
–Stangl me citó como un ejemplo de su calidad humana la relación que sostuvo con un ayudante judío, un kapo, Blau, con el que solía conversar. Un día, éste le dijo que su padre anciano había llegado en uno de los transportes. “Un hombre de 80 años, Blau, es imposible…”, empezó displicentemente Stangl. Pero lo que Blau, muy consciente de dónde estaba, quería es que se le diera una muerte más digna y rápida a su padre que en las abarrotadas cámaras de gas, y que le permitieran que lo llevara antes a la cocina y le diese algo de comer. Stangl se lo concedió. Mataron al anciano de un tiro en la nuca, en el Lazarett, el falso hospital. Blau fue luego a agradecer al comandante su autorización y éste le dijo: “Bueno, Blau, no hace falta, pero por supuesto si quieres agradecérmelo, puedes”. Blau, claro, aunque Stangl no me lo contó, fue eliminado más adelante, como todos. Estuve a punto de hacer callar a Stangl mientras me explicaba esa historia, que me parece representativa del grado de corrupción moral a que había llegado. El no comprendía la monstruosidad de lo que contaba. Después de oírlo tuve que escapar y sentarme dos horas en un bar sintiendo un malestar como no había experimentado nunca.
–Estar con un hombre como Stangl durante 70 horas… Uno sufre por su cordura y su alma.
–Bueno, un gentil obispo que en una visita al Vaticano mientras escribía sobre Stangl me advirtió: “Si uno se expone al mal, éste puede invadirlo; vaya con cuidado, hija mía”. Y me trazó el signo de la cruz en la frente.
–Usted ha dicho que Stangl y Speer eran muy diferentes.
–Sí, pero tenían algo en común: los dos querían que supiera lo que habían hecho. Stangl, de una manera primitiva; Speer, de una extraordinariamente sofisticada. Eran orgullosos. En algunas preguntas pasaban por encima muy deprisa, ansiosos de ir al centro de todo aquello.
–¿Speer era un mentiroso compulsivo?
–No lo creo. Su caso iba mucho más allá. Pudo desarrollar un gran horror hacia su culpa. En el III Reich hubo, moralmente, muchos Stangl, pero el caso de Speer, ese hombre de gran talento e inteligencia, fue único.
–¿Amaba a Hitler?
–Sí, lo amaba. Pero no es que estuviera enamorado. No era nada sexual, aunque sí con un componente erótico. Hitler era un ideal. Y ¿sabe? Hitler también amaba a Speer.
–Lo sedujo malvadamente.
–Eran dos personas que se necesitaban mutuamente, y por razones muy humanas. Speer sufrió mucho la relación con su padre y proyectó en Hitler un padre ideal. Y Hitler, por supuesto, nunca tuvo hijos.
–¿Fue algo bueno, en Hitler, la relación con Speer?
–¿En Hitler? ¿Bromea? Hitler lo corrompía todo. Pero disfrutaban riendo y bromeando juntos. A veces Hitler decía en broma en respuesta al “Heil, mein Führer” de Speer, “Heil, Speer”, algo que nunca hizo con nadie.
–En su libro sobre Speer, y de nuevo en El trauma alemán, explica la anécdota de la chaqueta.
–Sí, una historia muy interesante. Cuando Speer era sólo un joven arquitecto del equipo que trabajaba para Hitler, éste, de visita en las obras de la Cancillería, lo invitó a comer. Como Speer se había manchado la chaqueta, Hitler lo llevó a su habitación y le prestó una de las suyas. A la hora de comer todos los jerarcas nazis comentaron con asombro y envidia el que ese joven don nadie luciera las insignias personales de Hitler y se sentara a su diestra. Speer, con 27 años, cayó rendido ante ese gesto.
–Al final de la guerra, se rompió el encantamiento.
–Hay ese momento de ruptura en el que Speer se hace consciente, dice, de la fealdad de Hitler, como si lo viera por primera vez. Lo que es curioso porque Hitler no era en realidad feo. Es algo simbólico que alude a una fealdad moral.
–¿Era culpable Speer?
–Lo condenaron a 20 años en Nuremberg. Si a lo que se refiere es a si sabía lo del programa de exterminio, ése fue el tema central de nuestro encuentro. Nunca sabremos exactamente cuánto sabía de eso. El no tuvo un contacto directo con los asesinatos como Stangl, pero sabía cosas, indudablemente. Supo del programa de eutanasia nazi. Sabía que los trenes iban al Este, que se hacía trabajar a la gente hasta morir, que pasaban cosas terribles con los judíos. De haber confesado que sabía todo eso en Nuremberg lo habrían ahorcado. Pero nunca estuve segura, en cambio, de que supiera de la existencia de los campos de exterminio. Sea como fuere, era culpable de conocimiento. También lo era Kurt Waldheim. El problema con un conocimiento como ése es qué haces con él. Y el hecho es que muy poca gente asume que ese paso es la acción. Porque la acción, en un caso como el que nos ocupa, en el III Reich, es increíblemente peligrosa, significa jugarse la vida, no sólo la de uno mismo sino la de toda su familia. Pese a su amistad, Hitler no hubiera dudado en eliminar a Speer; Hitler era unidireccional en su pensamiento. Hablando con esa gente que supo lo que sucedía en Alemania siempre me he preguntado qué hubiera hecho yo en esas circunstancias, y en la mayor parte de las ocasiones he de confesar que creo que no hubiera hecho nada.
–Usted vio a Hitler.
–Sí, dos veces. La primera en 1934, cuando era muy pequeña. El tren en que viajaba a Londres, donde estaba interna en un colegio, desde mi casa en Viena, se averió en Nuremberg y me llevaron a ver con otros niños al gran congreso del partido nazi. Me impresionó mucho. Esos millares de personas, todos actuando al unísono, amando juntos a ese hombre en la altura, esa pequeña figura lejana… No decía nada repulsivo. Hablaba de amor a la patria. Sólo después fui consciente de lo que significaba Hitler y entonces me avergoncé de aquella emoción. Verá, yo ni siquiera sabía qué era el antisemitismo, aunque Viena estaba llena de judíos. La segunda vez que vi a Hitler fue tras el Anschluss, la invasión de Austria, en el balcón del hotel Imperial.
–Al día siguiente se enfrentó a un grupo de SS que obligaban a un puñado de judíos a limpiar la calle con cepillos de dientes.
–Uno de esos judíos era nuestro médico y me había salvado la vida de niña. Me indignó que lo trataran así. Debí avergonzar a los camisas pardas y a la gente que veía el espectáculo, porque todos se marcharon. El médico fue gaseado en 1943 en Sobibor.
–Usted deplora el escaso conocimiento del nazismo que tiene la gente.
–La mayoría sabe muy poco o tiene un conocimiento muy distorsionado. Por ejemplo, se suele considerar el único crimen de los nazis el asesinato de los judíos. Fue el crimen peor, sin duda, pero los nazis cometieron otros, y no hablar de ellos impide que mucha gente se sienta aludida directamente, personalmente, por el horror del III Reich. Recuerdo, por ejemplo, una charla que les di a unos adolescentes en Hamburgo. Quedaron anonadados al saber que en su propia ciudad los nazis mataron, gaseándolos, a cerca de 30.000 niños alemanes minusválidos en su programa de eutanasia. La juventud alemana tiene ahora una actitud más intelectual que emocional hacia el nazismo. Se libró en buena parte de la ira, el dolor y la culpa de sus mayores. Creo que, en general, los jóvenes alemanes son menos racistas que los de los otros países de Europa.
–En sus entrevistas suele empezar por la infancia de los personajes, buscando en ella algo que explique su carácter. ¿Hay algo en su propia infancia que haya propiciado su interés por el mal?
–Me preguntan sobre eso una y otra vez. No, la verdad es que no sé cómo empezó ese interés. Tuve una infancia muy tranquila y muy feliz. Adoro mi infancia en Viena, fue absolutamente ideal. No puedo recordar que hubiera nada maligno en ella. Lo que me interesa, en todo caso, no es el mal en sí mismo, sino investigar lo que hace que los seres humanos nos hundamos tan a menudo en la violencia y la amoralidad. Todos; usted, yo, todos absolutamente, tenemos una fuerza moral en nuestro interior, algo que nos marca claramente la línea divisoria entre el bien y el mal y nos da la capacidad de tomar decisiones. Esa es la esencia de la persona. Y es vulnerable. Por qué el instinto de bondad se pervierte, de qué forma la gente se corrompe, cómo se pueden producir grietas morales tan catastróficas como la de Stangl, ése es mi principal interés. Quiero saber por qué las cosas malas ocurren. Ese interés nunca ha cesado. La gente me decía: “Cuando tengas hijos, cuando seas vieja, cambiarás, ya sólo te interesará tu familia, tu vida”. Pero no, mi vida está, no dedicada pero sí especialmente orientada a conocer más de las circunstancias, las acciones y las emociones humanas, de la elusiva naturaleza del mal, y no puedo parar en esa búsqueda de conocimiento.
–El tema de los niños, de la infancia herida, es muy importante en su vida. En El trauma alemán dedica un capítulo a los niños robados, esos niños que los nazis arrebataron a sus padres y entregaron a familias alemanas para arianizarlos.
–Esa es una de las cosas que no puedo olvidar. En su mayoría eran de familias polacas, familias humildes y no muy educadas. Los nazis los seleccionaban por su aspecto y se los llevaban para germanizarlos. Parte de mi trabajo en la Administración de Naciones Unidas para la Ayuda y la Reconstrucción tras la guerra consistió en localizarlos y devolverlos a sus casas. Y eso era un trauma para ellos: les sacábamos de aquellos confortables hogares alemanes, donde sin duda eran muy queridos, para enviarlos a un lugar que no recordaban, con padres biológicos a los que no reconocían…
–¿Qué cree que es lo más intrigante de Hitler?
–No sabemos qué tenía contra los judíos, el porqué de esa obsesión que lo llevó al exterminio. Mucha gente ha intentado buscar la respuesta a esa cuestión, rastreando incluso algún trauma personal. Se ha dicho que su madre murió tras ser tratada por un médico judío, por ejemplo. Pero la verdad es que no sabemos la razón del odio de Hitler. Si hubo algo concreto, no lo han encontrado; Hitler no lo confió a nadie.
–Dice usted que estamos al final de la caza de nazis.
–Se acabó. No por la edad de los criminales, sino por la de los testigos. No se los puede llevar ya a un tribunal, la memoria les falla, sufren espantos