ESTALINISMO EN GUERRA. 1937-1949 – Mark Edele
21 d+02:00 marzo d+02:00 2023
En noviembre de 2019 la Editorial Crítica publicó Las nuevas rutas de la seda: presente y futuro del mundo de Peter Frankopan (ed. orig.: The New Silk Roads: The Present & Future of the World, Bloomsbury, 2018): un libr(it)o en el que el autor retoma ideas apuntadas al final de su anterior libro, El corazón del mundo: una nueva historia universal (Crítica, 2018; ed. orig: The Silk Roads: A New History of The World, Bloomsbury, 2015), acerca del desarrollo de un nuevo panorama internacional, geopolítico y económico, en el que los países asiáticos, con especial relevancia de China como emergente superpotencia, la India, los países petrolíferos del Golfo Pérsico (Qatar, por ejemplo), Irán, Turquía y una renacida Rusia (así como antiguas repúblicas soviéticas de Asia Central), asumen cada vez más una mayor relevancia, mientras que Estados Unidos y la Unión Europea (UE) se estancan. En pocas palabras, un análisis pormenorizado y a escala global de lo que ya ofreciera en las últimas páginas de su anterior volumen. Y un escenario que, en un par de milenios, por no decir algo más, apenas ha variado: la(s) Ruta(s) de la Seda. Uno de los capítulos del libro de Frankopan ttrata en detalle la llamada Iniciativa del Cinturón y la Ruta [de la Seda] (Belt and Road Initiative, BRI en sus siglas en inglés). En China se le llama yi dai yi lu (“un cinturón, una carretera”), y por ello en inglés se ha traducido literalmente como One Belt, One Road (OBOR), aunque BRI y OBOR, da igual las siglas, remiten a lo mismo: el proyecto faraónico del presidente chino Xi Jinping –que acaba de ser “reelegido” para un tercer mandato para “liderar” el país, algo que no se veía desde los tiempos de Mao Zedong– para conectar Europa, Oriente Medio, Asia Central y el Sudeste Asiático mediante un modelo económico (y en última instancia político) por parte de China, y que fue anunciado en septiembre de 2013 en Astana, capital de Kazajstán. » seguir leyendo
“Sé que en este momento se respira un ambiente de agitación inusual en las filas del ejército de Bengala, pero no me atrevo a adivinar en qué se traducirá al final. Puedo notar que se acerca la tormenta, oigo el gemido del huracán, pero desconozco cómo, cuándo o dónde se desatará.”
Capitán E. M. Martineau. Colecciones de la Oficina Oriental y de la India, Biblioteca Británica. Home Miscellaneous, Kaye Mutiny Papers.
El 16 de febrero de 1991 aviones estadounidenses y británicos bombardearon los suburbios de Bagdad causando decenas de bajas civiles y ninguna militar. Ese mismo día murió asesinado en el Hotel Intercontinental de Managua el coronel Enrique Bermúdez Varela, líder de los Contras, mientras en la plaza de toros de la ciudad de Medellín, en Colombia, un coche bomba causaba 17 muertos y más de 60 heridos. El mismo día por la noche, en España, la película ¡Ay Carmela! de Carlos Saura obtuvo 13 premios Goya. El 16 de febrero de 1991 ocupaba el primer puesto de las listas Billboard americanas la canción Gonna make you sweat, de C+C Music Factory, y Do the Bartman, de la serie The Simpson, lo hacía en las británicas. El 16 de febrero de 1991 sucedió también que unos trabajadores que cavaban un desagüe para un nuevo edificio en el número 6 de la calle Ziwaka, cerca de la intersección con la calle de la Pagoda de Shwedagon, en Rangún, Birmania, encontraron a menos de un metro de profundidad una tumba de casi 150 años de antigüedad.
Reconocida como una de las grandes novelas publicadas en 2021, Grand Hotel Europa goza de una peculiar e interesantísima presentación narrativa, en la que su autor, Ilja Leonard Pfeijffer, se presenta como protagonista de una doble trama situada en un presente actual y una serie de flashbacks en los que se enmarca en una personal historia de amor. Como si se tratara de una crónica o un libro de memorias, el autor justifica sendas tramas, por otra parte absolutamente ligadas entre sí, para analizar y realizar una profunda revisión crítica a la situación de la Europa actual, planteada particularmente en su realidad actual como punto de destino turístico mundial y de globalización imparable. Pero vayamos por partes. El autor se presenta como un veterano y famoso escritor que busca un retiro espiritual en un gran hotel clásico de lujo con un pasado glorioso y de reconocimiento internacional. Lo hace para encontrarse a sí mismo tras vivir una pasional historia de amor y para escribir una novela basada en sus experiencias vividas durante aquella romántica relación. Paralelamente, durante la narración de su estancia en el hotel, se intercalan las vivencias y aventuras vividas durante aquella relación. » seguir leyendo
“Un malvado y ambicioso que como yo hubiese tomado en sus manos el aguijón, no habría contenido al pueblo en sus límites; pues si yo hubiese querido lo que entonces deseaban los contrarios, o bien lo que planeaban contra estos los del otro bando, esta ciudad habría quedado viuda de muchos ciudadanos. Por ello, procurándome ayudas en todas partes, me revolví como un lobo entre los perros.”
Solón, fragmento 36.
En determinados círculos se conoce a Solón como “el primer ateniense”. Con ello se quiere hacer hincapié en el hecho de que es el primero, más allá del ámbito de los mitos, de quien conocemos su nombre y algunos hechos concretos. Se ha dicho que con él se inauguran muchas cosas en Atenas; para empezar, él sentó las bases de un nuevo modelo de ciudad, de polis. Este libro incide sobre todo en ese punto: en los nuevos elementos que entran en juego en la construcción del concepto de polis, y la interpretación de los mismos que llevan a cabo los habitantes de Atenas. En una palabra: en la nueva concepción del término “ciudadano”.
«Cuando Custer iba a partir fue interceptado por un funcionario de la Oficina de Asuntos Indios, que corrió a su lado agitando un grueso fajo de papeles. —General Custer —dijo— tiene que firmar estos papeles antes de irse.
—No hay tiempo para eso ahora —dijo el general—, los cheyenes se han escapado y están creando problemas.
—Pero, general —dijo el burócrata—, éstas son solicitudes para las raciones, herramientas, caballos, carretas, y todo lo que necesitamos. Usted es la única persona autorizada para firmar.
El general Custer refrenó su caballo.
—Tengo que ponerme en marcha —dijo. Luego se detuvo pensativamente—. Te diré lo que vamos a hacer, llévate de vuelta esos papeles a la oficina y ponlos en mi despacho, y no hagas nada hasta que vuelva—. Y dio la vuelta con su caballo y partió hacia Little Big Horn».
Chiste cheyene.
Apaches, arapahoes, comanches, crow, dakotas, pies negros, lakotas, kiowa, caddoes, mandan, hidatsas, arikaras, pawnís,… una pléyade de diversos pueblos amerindios se extendían por las Grandes Llanuras de Norteamérica y los territorios vecinos, unos con un estilo de vida más sedentarios y otros más nómadas, unos más numerosos sumando varias decenas de miles y otros pequeños, con diversos grupos lingüísticos, culturas,… formando una red de interacciones pacíficas o violentas según las circunstancias cambiantes. De ellos solo unos pocos han calado en la cultura popular, mediatizada por una visión mayormente dada desde la óptica de los colonizadores, a través de novelas, películas,…, los cuales muchas veces adaptan a su perspectiva el comportamiento nativo.
Viernes 24 de febrero de 2023, pasan unos minutos de las once de la mañana y entro en el Hotel Catalonia Ramblas, situado en la calle Pelai de Barcelona. Estoy citado para entrevistar a la historiadora Janina Ramirez, que en breve (hoy mismo) sacará en castellano de la mano de Ático de los Libros su espléndido libro Fémina: una nueva historia de la Edad Media a través de las mujeres. Conocía el libro: lo leí hace seis meses en una económica edición en rústica en inglés (no el tamaño bolsillo, que saldrá en este idioma a finales de este mes de marzo; en UK se dan, en general, bastante prisa con estas cosas). Entonces, vía Twitter, Claudia Casanova, editora de Ático, comentó que saldría la traducción a lo largo de este 2023 y resulta que ya la tenemos aquí. No es mi primera aproximación a Janina Ramirez, joven historiadora británica –nació en 1980– con antecedentes polacos e irlandeses: en realidad, la tenía «vista» como presentadora de documentales, sobre lo que hablamos en la entrevista, y en la estela de otras historiadoras, como Mary Beard, que compaginan la carrera académica con una presencia pública más popular; y pocas cosas consiguen esa popularidad en una audiencia muy amplia como salir en la pequeña pantalla hablando sobre cosas del pasado. » seguir leyendo
Estamos en el año 1949 y en apariencia, y remarco la palabra apariencia, para algunos sectores de la ciudadanía española la Guerra Civil que culminó hace diez años empieza a parecer algo lejano, como un mal sueño que poco a poco uno quiere quitarse de la cabeza al despertarse. Lo confirma que en las tiendas comienza a haber más productos disponibles, aunque todavía esté vigente la cartilla de racionamiento, haya más espectáculos, algún que otro indulto a presos… En fin, mucha gente quiere descansar ya en el dicho del vive y dejar vivir. Pero como indicaba un poco más arriba del párrafo, esta pequeña apertura tras los más duros años del plomo es una ficción y en cambio otra parte de la población, la de los perdedores de aquella guerra fratricida, todavía siguen sintiendo los ojos de la autoridad puestos en ellos no vaya a ser que se descarrilen y quieran volver a las libertades obtenidas antes durante la República.
“Las grandes obras no son llevadas a cabo por la fuerza, sino por la perseverancia”.
De tanto en tanto vuelven a ponerse de moda ciertos crímenes que se cometieron entre los meses de agosto y noviembre de 1888 en el marginado barrio londinense de Whitechapel. No se pudo atrapar jamás al asesino, a quien se conoció como Jack el Destripador. Se han escrito novelas y ensayos, rodado películas y series, y existen hasta cómics dedicados al tema (From Hell, de Alan Moore, es una obra maestra de la historieta). Pero eso no es todo: el Destripador es carne de merchandising en el mundo actual, un mundo en el que Nietzsche sin duda tendría algo que decir dada la banalización e inversión de los valores sobre la que se halla instalado. Existe todo tipo de artículos que tienen como motivo principal al asesino de Whitechapel: camisetas, juegos de mesa, puzles, pegatinas, cortinas de baño, tarjetas de felicitación, relojes, fundas de móvil, mascarillas, ropa de bebé, comederos para mascotas… Algo no anda bien en nuestras cabezas. » seguir leyendo