EL INOCENTE – Ian McEwan

10 dUTC octubre dUTC 2018

Leonard, un joven británico, técnico especialista en telefonía, es enviado a Berlín en 1955 para trabajar en el sector norteamericano bajo la supervisión de Bob Glass, en una operación de espionaje cuyo objetivo es construir un túnel hasta la zona soviética y pinchar las líneas telefónicas comunistas. Mientras transcurre la operación, entabla una relación amorosa con una alemana separada, llamada María.

Ian McEwan nos transporta a plena Guerra Fría para narrarnos la estancia en Berlín de este joven, que en Inglaterra aún vivía con sus padres, enfrentándole a una doble experiencia tan impactante como novedosa para él. Por un lado la operación de espionaje, en la que descubrirá la especial relación entre británicos y norteamericanos, ambos vencedores en la pasada guerra, pero ambos con diferente posición en un nuevo orden mundial, donde la desconfianza y el secretismo sobrevuelan el día a día de la operación. Por otro, una historia de amor que hará que Leonard descubra sus sentimientos por una mujer mayor que él y se adentre en un excitante universo de pasión y sexo. McEwan nos implica y atrapa gracias a su envolvente y cautivador estilo narrativo, tan impecable en su desarrollo como adictivo en su lectura. 

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LA HISTORIA DESGARRADA – Enzo Traverso

4 dUTC octubre dUTC 2018

«En vez de la tesis “Todos los hombres son mortales” hoy rige ésta: “La humanidad como conjunto es eliminable”». Günther Anders.

Decir «Auschwitz» es aludir a un fenómeno que además de espanto todavía suscita perplejidad. Nimbado de nefasta carga simbólica, el nombre compendia lo que fue un fracaso en toda regla de la civilización occidental y una atroz burla del optimismo humanista: no un paréntesis de súbita locura ni un percance incidental en el itinerario histórico de Occidente, sino una desgarradura en el corazón mismo de la civilización, una acometida directa y brutal contra las premisas fundacionales del proceso civilizatorio, tan demoledora que obliga a repensarlo en profundidad. “El Holocausto –sentencia Zygmunt Bauman- se gestó y se puso en práctica en nuestra sociedad moderna y racional, en una fase avanzada de nuestra civilización y en un momento álgido de nuestra cultura y, por esta razón, es un problema de esa sociedad, de esa civilización y de esa cultura”. El solo hecho de que el Holocausto fuera obra de un país incardinado en la médula de la civilización occidental –no obstante ser problemática su identificación con ella- representaba un cuestionamiento radical al sentido y viabilidad de la misma; más aun, ponía en solfa su esencia entera: si el proceso de civilización no conjuraba los demonios internos de la especie humana, si una nación representativa del progreso occidental podía sumirse en el corazón de las tinieblas y volverse un agente del horror, ¿qué tan fiables eran los supuestos en que se cimentaba la civilización? ¿Era esta lo que proclamaba el pensamiento ilustrado, era en verdad aquella alardeada dinámica evolutiva siempre ascendente e ininterrumpida que alejaba a la humanidad –protegiéndola- de los agresivos impulsos primarios del «estado de naturaleza», o no había sino considerarla una tenue pátina superpuesta a la incorregible condición humana, leve e inane hojarasca a merced de las tempestades de la historia? ¿No quedaba expuesta como simple quimera la idea de que entre la civilización y la barbarie existe una relación de antinomia absoluta, separadas ambas por una línea divisoria tan nítida como infranqueable? Sin embargo, pocos se hicieron preguntas de esta índole en 1945 y en la siguiente treintena de años. La época padecía aún de una incapacidad de calibrar el significado del Holocausto, cuya especificidad se diluía en el espantoso vendaval de muertes y destrucción que estalló en 1939. Transcurriría un tiempo de decantación –de la conciencia histórica así como de la conciencia moral- antes de que Auschwitz se hiciera con el ominoso rango icónico que ostenta en la actualidad.  » seguir leyendo

JULIUS CAESAR: A LIFE – Patricia Southern

2 dUTC octubre dUTC 2018

Gayo Julio César es el personaje perenne de la historia romana, sobre el que siempre se vuelve. Su vida, carrera y obra es la más conocida de la historia de Roma, gracias al hecho de que su período es el mejor documentado de esta civilización y sobre él hay relatos de autores romanos durante varios siglos. Tuvo el acierto –y el oportunismo propagandístico– de escribir dos esbozos de obras históricas, sus comentarios sobre la guerra de las Galias y sobre la guerra civil de los años 49-47 a.C. (añadamos los textos sobre la guerra africana y la guerra hispana de los años 46-45 a.C incluidos en el Corpus cesariano), que permitieron que generaciones de lectores conocieran, «de primera mano», lo que hizo en ambas contiendas. Contamos con el testimonio explícito de Cicerón en muchos de sus discursos y sobre todo en su correspondencia con Ático y algunos amigos y familiares (Bruto, su hermano Quinto, el propio César en unas pocas epístolas) y con relatos casi contemporáneos como Salustio (su monografía sobre la conjura de Catilina), para, ya en las siguientes dos generaciones, las obras de Tito Livio y Veleyo Patérculo. Con casi dos siglos de distancia nos quedan las biografías de Plutarco (incluida la suya), Suetonio (su biografía, para la que pudo tener acceso a documentación de archivo) y Apiano (su historia de las guerras civiles), siendo la historia de Dión Casio (ya en el primer tercio del siglo III de nuestra era) una obra muy posterior al personaje pero también valiosa (y discutible). Todos ellos, empezando por el propio César, crearon una imagen del personaje «diferente» en cada caso, partiendo de fuentes similares pero también diversas (la historia perdida de Asinio Polión sobre el período de los años 60-42 a.C. influyó en algunos de esos autores). La leyenda, acicateada por el heredero de César, Octavio/Augusto, se forja, mezcla, amplía, difunde y mitifica, hasta el punto de que parece confundirse la vida del personaje con esa leyenda que la cultura popular del último siglo y pico ha llegado a exacerbar (del cine a la televisión, sin obviar la masa de novelas históricas que sobre el personaje se ha escrito, con mejor o peor pluma). Y más en un personaje siempre de candente actualidad: «[…] cada generación lo contempla a la luz de su propios tiempos, por lo que, al final, resulta cuestionable si en algún momento hubo un César real» (p. 9, traducción propia).  » seguir leyendo

EL COLAPSO DEL IMPERIO RUSO. LAS GUERRAS DE INDEPENDENCIA, 1917-1924 – Rubén Villamor

28 dUTC septiembre dUTC 2018

La caída del Imperio ruso es uno de los acontecimientos más destacados del siglo XX; fueron millones fueron los súbditos de esta gran potencia los que aprovecharon el derrumbe del coloso ruso para proclamar su independencia y plena soberanía. Entre estos territorios podríamos destacar Polonia, Ucrania, Finlandia, Estonia, Letonia, Lituania, Bielorrusia, Georgia, Armenia, Azerbaiyán, el Cáucaso Norte, los emiratos de Asia Central, Moldavia e Idel-Ural. De todos estos pueblos y de sus peculiares historias a la hora de lograr su emancipación de la corte de los zares va a tratar este magnífico libro.  » seguir leyendo

¡ESPAÑOLES A MARRUECOS! La Guerra de África 1859-1860 – Julio Albi de la Cuesta

26 dUTC septiembre dUTC 2018

“En la noche del 10 de agosto de 1859, sombras furtivas se afanan en torno a un edificio en construcción. Jadeantes, con palos y medios de fortuna, destruyen las paredes apenas levantadas. Terminada la labor, se pierden en la oscuridad”. Con estas palabras, con unos hechos sucedidos en un estrecho trozo de tierra cercano a la ciudad de Ceuta, se inicia el  ensayo dedicado a la llamada Guerra de África de 1859, que llevó a España a la guerra en territorio marroquí hasta la consecución de la conquista de Tetuán en 1860, y que Julio Albi de la Cuesta ha escrito y publicado recientemente de la mano de la editorial Desperta Ferro.  » seguir leyendo

EL DESERTOR – Siegfried Lenz

24 dUTC septiembre dUTC 2018

En plena Segunda Guerra Mundial, un soldado alemán en la veintena, de nombre Walter Proska, regresa al frente –en la zona soviética- tras una breve licencia en su pueblo natal. El tren que lo transporta descarrila a causa de una operación de sabotaje efectuada por los partisanos, y el soldado se ve obligado a incorporarse a un diminuto destacamento del ejército, cuya base de operaciones es un improvisado refugio en medio de una región boscosa y pantanosa (¿Bielorrusia?), próximo a un villorrio que es también una pequeña estación ferroviaria (con su correspondiente custodia militar). La unidad consta de apenas siete hombres, contando el suboficial que los comanda; uno de ellos muere tiroteado por el enemigo el mismo día que Proska se les une: el nuevo será su reemplazo. El suboficial, un cabo, es un sujeto un tanto extravagante y desquiciado, alcoholizado y propenso a la brutalidad; poseído por su (ínfimo) rango de autoridad, vela puntillosamente por el más nimio artículo en tanto sea propiedad del ejército –así sea una manta raída o una simple cuchara-, ejerce el mando con aspereza y desecha todo cuanto asemeje unos escrúpulos humanitarios: no titubea en ejecutar a traición a un sacerdote polaco al que juzga coludido con los partisanos. Sus subordinados constituyen un muestrario de personalidades de variada extracción social, incluyendo un antiguo artista circense –un tragafuegos que se niega a demostrar sus artes mientras sus compañeros no le hagan una generosa cesión de sus raciones de aguardiente-, un universitario que ha debido interrumpir sus estudios superiores en Königsberg y que gusta de filosofar, y un silesiano de habla polaca y que a trancas y barrancas se da a entender en lengua alemana; en sustitución de su largo e impronunciable apellido, lo apodan “Cadera”: cojea levemente desde que fuera herido en esa parte del cuerpo, circunstancia que, unida a su físico alto, huesudo y desgarbado, lo vuelve una figura característica (por si fuera poco, es también un parlotero incansable aunque simpático). A la alucinante atmósfera moral que brota del nuevo destino de Proska, obligado a adaptarse a la compañía de individuos que pronto se revelan bastante extraños, se suman las agobiantes condiciones del lugar (hace mucho calor y los mosquitos son una plaga insufrible) y las que derivan del estado de guerra; las cosas no marchan bien para las armas del Eje y los guerrilleros amenazan con sobrepasar a las exiguas fuerzas alemanas.  » seguir leyendo

SOLDADOS SIN ROSTRO: LOS SERVICIOS DE INFORMACIÓN, ESPIONAJE Y CRIPTOGRAFÍA EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA – José Ramón Soler Fuensanta y Francisco Javier López-Brea Espiau

21 dUTC septiembre dUTC 2018

El espionaje durante la Guerra Civil Española es algo conocido desde hace tiempo, y ha dado lugar a diversas obras, como por ejemplo las recientes novelas de Arturo Pérez-Reverte. Pero detrás de esos personajes literarios hubo en la realidad unos servicios de inteligencia, españoles o extranjeros, que como en todos los conflictos buscaron obtener información precisa en favor de su bando, en una labor que pocas veces es reconocida y muchas veces denostada. Este libro tratará el tema a través de dos partes principales interrelacionadas.

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LA CÓLERA DE ANÍBAL – Arturo Gonzalo Aizpiri

19 dUTC septiembre dUTC 2018

En los comentarios de una reseña reciente aquí mismo, en la Papri, conversábamos hace unos días respecto a un cierto hartazgo respecto a la figura de Aníbal. La “culpa” se la llevó la novela histórica que desde hace un tiempo usa (y abusa del) personaje hasta el punto de que no hay año que no aparezca una novela (o varias) ubicadas en el período del Bárcida, protagonizadas por él mismo o por personajes (iberos, últimamente) relacionados con él y su ejército; no olvidemos que un núcleo importante de su “plurinacional” ejército lo formaban los soldados de diversos pueblos iberos, que lo acompañarían en sus quince años de periplo por Italia. Sea como fuere, no es descabellado señalar que esa “jartura” por Aníbal como personaje sobre el que siempre se vuelve proviene de la novela histórica, género que no deja de (valga la redundancia) generar miles y miles de páginas sobre un período tan interesante como el de las guerras púnicas, en particular la segunda (218-201 a.C.), sobre la que pivotan muchísimas de esas novelas… y no pocos ensayos y monografías históricas (de lo académico a lo divulgativo y finalmente cayendo en lo divulgarizador), que son los que personalmente mantienen aún vivo mi fuego particular por este período tan interesante.  » seguir leyendo

RUMANÍA, 1944 – Antonio García Palacios

17 dUTC septiembre dUTC 2018

La editorial HRM sigue apostando por ofrecernos en castellano la historia de esos frentes o batallas no tan conocidas, lo que siempre es de agradecer. En este caso el historiador Antonio García Palacios nos traslada a Rumanía, en concreto a la primavera de 1944, un país que, no olvidemos, fue al mayor aliado germano en el frente del Este. Según un anexo que recoge el propio libro, la participación rumana en la campaña contra la URSS desde su inicio en el mes de junio de 1941 hasta verano de 1944 costaría a los rumanos entre muertos, heridos y desaparecidos más de 500.000 hombres, una cifra que demuestra la implicación máxima de Rumanía en su lucha contra la Unión Soviética de Stalin. Este país, junto a Italia o Japón, por poner ejemplos destacados, fue otro de esos casos en los que una nación que había ocupado un lugar entre los vencedores de la Gran Guerra acabaría tomando las armas contra sus antiguos aliados; esos difíciles años treinta abocaron por conducir a Rumanía a una dictadura militar encabezada por un personaje que sería siempre un fiel aliado de Hitler, Ion Antonescu, y al que el dictador alemán siempre tuvo en gran aprecio.  » seguir leyendo

LA ESPADA DE BAMBÚ – Shuhei Fujisawa / EL SAMURÁI ERRANTE – Carlos Bassas

14 dUTC septiembre dUTC 2018

Shuhei Fujisawa es un buen ejemplo de que el éxito llega cuando tiene que llegar y que la vocación de uno puede ser un camino tortuoso que se torna recto cuando se consigue avanzar. Ganador con más de cuarenta años de un prestigioso premio japonés para escritores noveles, continuó con otros galardones como el Eiji Yoshikawa para novela histórica o uno entregado por el Ministerio de Educación de su país por acercar a los jóvenes (y no tanto) la historia del Japón de los siglos pasados. Uno de los relatos que fue destacado por el gobierno nipón fue Takemitsu Shimatsu, o sea, La espada de bambú, una aventura que fascinó a miles de japoneses, entre ellos al conocido director Yoji Yamada, quién, basándose en ese texto y algunos otros del autor, sorprendió a público y crítica en el 2002 con la película El ocaso del samurái y continuó su amor por la obra de Shuhei Fujisawa con La espada oculta en 2004.  » seguir leyendo