EL ANILLO DE HIERRO – Juan Carlos Martín Leroy

El anillo de hierroUna de romanos, como diría Sabina. Y bien dicho que está, ya que se trata de una novela que realmente se inserta en la Historia de Roma, en su política, en el funcionamiento de sus Instituciones, estando bastante lejos de ese tipo de narraciones que tanto abundan ahora y que toman a Roma únicamente como el “lugar exótico” en el que desarrollar una vulgar y ya vista, pongo por caso, intriga policiaca.

Estamos ante el primer volumen de una serie. No sé si la idea tendrá o no continuidad, pero en esta obra se sugiere lo suficiente como para deducir que el autor está pensando en un par de volúmenes más. En este, nos cuenta la historia de un “niño bien” romano que, por circunstancias de la vida y el Derecho romano, se ve exento de los privilegios de su clase (la de los Caballeros) y obligado a enrolarse en las legiones como cualquier otro hijo de vecino, sin los privilegios a que su rango de nacimiento le habría dado derecho. Claro que ello no quiere decir que el camino de los ascensos esté cerrado… Junto a él, asistimos a los avatares de la Tercera Guerra Púnica, o sea, a la definitiva destrucción de Cartago por Roma en el menor de los púnicos enfrentamientos. No se trata sólo de una historia bélica: el autor nos cuenta también las rivalidades y enfrentamientos del bando romano, el choque entre la rancia nobleza senatorial y el “hombre nuevo” que comienza a hacerse un hueco en el poder en la Roma de esta época.

Las “batallitas” están, desde mi punto de vista, bien contadas. Y la descripción de la poliorcética creo que hará las delicias incluso de sujetos de la exigencia de un Urogallo. No es poca cosa. Se aprecia que hay mucha lectura de los clásicos detrás de esta obra, y no sólo de historiadores romanos: frases como “Tres veces subieron los romanos a la muralla, y por tres veces fueron rechazados”; “Quizá el alado pánico ya no quiera abrirnos el camino hacia la cumbre”; o “Negra sangre brotó de su boca, y una oscura nube cubrió sus ojos”, recuerdan claramente a este chico, sí hombre, al griego este… Vaya, se me acaba de ir el nombre.

Siguiendo con lo bueno, hay un párrafo en la página 181 que creo que describe perfectamente la forma de combate de la Antigüedad, tan lejana a la épica comúnmente aceptada. De ese párrafo, destaco esta frase: “Llega un momento en que los que se hallan en primera línea ya no pueden moverse, y se convierten en simples escudos o parapetos humanos que los de atrás emplean para cubrirse mientras pinchan con sus espadas allí donde hay un hueco. Alcanzado este punto insoportable de hacinamiento y horror, uno de los dos bandos se desmorona”. Sí, señor: who dares, wins. Aunque, claro, la maña y la táctica utilizada por los mandos también influye. Digo yo.

¿Lo malo? Pues también abunda. En primer lugar, un uso de las expresiones latinas que el autor justifica en el prólogo. No me parece mal que determinadas interjecciones se dejen en su versión latina, pero creo que eso debe hacerse o con todas, o con ninguna, y no con unas sí y con otras no. Y luego asuntos como el de castellanizar el término “optio” y usar “optión”. Uf, qué mal suena… Pero, claro, quizá “centurión” no nos suena igual de mal simplemente porque estamos acostumbrados a escucharlo (o mejor dicho, a leerlo). Al margen de ello, otro aspecto negativo del libro, para mí, es que se pierde entre tanto enfrentamiento y tan pequeñas anécdotas, que da la sensación de que la trama de la novela deja de avanzar. Y eso, en un tocho de más de 500 páginas… cansa.

Tirón de orejas a la editorial: el volumen tiene unas cuantas faltas de ortografía y varias erratas tipográficas.

Pues eso: que el que quiera, que la lea.

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12 comentarios en “EL ANILLO DE HIERRO – Juan Carlos Martín Leroy

  1. Arauxo dice:

    Gracias, Germánico, por regalarnos una nueva reseña. Y más aún si es una novela de romanos, porque ya sabes que a los “fiquis” como yo nos encantan.

    Deduzco, por los datos que nos proporcionas, que el pretexto sobre el que se cimenta el argumento es bastante forzado y recurrente (el niño de papá que se ve abocado a la dura vida militar, bla, bla, bla..), aunque es de agradecer que no haya un detective merodeando por alguna parte…

    Aun así, Germánico, te confieso que me inquieta profundamente el libro… ¿legionarios que empiezan desde abajo para ir ascendiendo? ¿profusas descripciones de batallas en las que el tiempo parece detenerse? ¿primer volumen de lo que parece anunciarse como una serie? ¿¿¿¿¿?????… ¿Seguro que no es el grandioso Scarrow con un seudónimo? Mira que si me estás engañando, voy a denunciarte a la Oficina del Inocente y Sufrido Lector…

    Hombre, si al menos hay algo de política, algo de instituciones, algo del conflicto social (social de sociedad, no social de socios…), algo de la Tercera Guerra Púnica y alguna inspiración en los clásicos… puede salvarse ¿No? Espèro que sí, más que nada porque me preocupa tu salud: ¡500 páginas de tostón acaban con el buen juicio de cualquiera, incluso con el de alguien que se lee por las noches las memorias de Carrillo!

    Una última cuestión: dado que el autor es castellanoparlante (lo cual ya es de agradecer, como contrapunto a tanto novelista anglosajón), ¿escribe bien? Me refiero al estilo, aparte del abuso de los latinazgos (costumbre ésta que no acabo de comprender, salvo para aquellos escritores en los que el supuesto dominio del latín esconda auténticas carencias literarias). Eso sería, al menos, reconfortante, e incluso, tentador…

    Un saludo de tu incondicional.

    P.S: ¿Has visto a Ascanio por ahí? ¡Uy, como le hayas pisado la reseña … y se convierta en Askaniekes y venga a pegarte con el astrolabio!

  2. Germánico dice:

    Pues mira, Arauxo: desde un punto de vista puramente estético, el libro sí está bien escrito. Se le nota al autor, como ya he dicho, que ha “mamado” clásicos por un tubo, y que es un lector habitual (cosa no tan frecuente como creemos en la mayoría de los “escritores”). Ahora bien, si entendemos por bien escrito algo ameno, eficaz y bien hilvanado, que nos hace desear escaparnos de la realidad para agarrar el libro… pues no, lo siento, no es el caso. Quizá sí en los primeros capítulos, pero, lástima, el asunto pierde fuelle página a página. Y no te preocupes, no es un Scarrow, si no ya sabes que a mi parte masoca le habría chiflado. Por cierto, no me extrañaría nada que a ti te gustara.

    ¿Hay algo de conflicto social? Hombre, lo hay en el sentido del enfrentamiento consular Senador – Hombre Nuevo. Pero no va más allá. ¿Hay algo de la Tercera Guerra Púnica? Pues sí, lo hay, y bastante. Pero… a ver si me explico bien… la acción se empantana, no avanza. Un ataque sigue a otro, y después salen los barcos, y después los cónsules se pelean,… Uf, demasié pa’mi body.

    Y, ojo: el libro no creo que sea malo. Pero los siguientes de la serie, si es que salen, pues como que no. Fíjate que el protagonista va a estar entre los asesinos de Viriato…

    Por cierto, lo de los latinajos… No es que abuse, es que no es coherente: unas veces pone “¡Endepol!” y otras “¡Por Pólux!”.

    Todo ello dicho desde el respeto de quien nunca ha publicado nada.

    Saludos.

  3. Contestador automático de Ascanio dice:

    Ascaniop se ha idop ap por el diccionariop dep lap real academiap parap buscar el significadop dep “poliorcéticap”. Dejep sup mensajep despuep de oirp lap señalp: piiiiiiiiiiip

  4. Germánico dice:

    Lo de 2endepol” y “por Pólux” es un ejemplo. Hay más.

    a Ascanio no la he visto. Yo creo que anda haciendo “zapping” con el mando aquel. Ya sabes, ese que hasta nos mandó en foto. No vi jamás fetichismo semejante o equivalente…

    Saludos matutinos.

  5. Julio dice:

    ¿Germanico reseñando novelas? Algo raro está pasando en el mundo…

  6. Germánico dice:

    Je, je. El fenómeno “El Niño” vuelve. De todas formas, es la segunda, creo. ¡Ay, que no me lees!

    Saludos.

  7. Julio dice:

    Claro que sí, sabes que soy fan asiduo de tus reseñas, hasta de aquellas que pones en el foro y siempre sugiero mandarlas para acá.

    Este libro lo había visto como novedad de Edhasa, lo había asimilado a Aníbal y el sitio de Roma pero por lo que cuentas nada que ver ¿es así? Por lo que veo nada, o poco, tiene que ver con él.

    En todo caso, uno menos, se agradece.

    Julio

  8. richar dice:

    Saludos,

    por lo que deduzco de la reseña de Germánico, se trata de la tercera guerra púnica, mientras que la de Aníbal fue la segunda.

    ¿Es así, Germánico?

    Saludos,
    Richar.

  9. Germánico dice:

    Correzto. Mongolito de Oro pa’los dos.

    Y, realmente, Julio… hay otras cosillas que leer prioritarias (dicho con todos los respetos para el autor).

    Saludos.

  10. Julio dice:

    perdon profe richar, no hice mi tarea!!

  11. hector dice:

    Germanico

    Por ser el 1er libro del autor no esta tan mal,

    Edhasa si deberia bajar un poco el precio por una novela que no va a pasar a la historia, mucho menos figurar en nuestro ranking

    Al principio , el estilo y la historia , “un recien incorporado llega a centurion, a pesar de estar en la veintena de años” me hizo recordar al Cato de Scarrow

    Si reconozco que me resulto un poco “denso” y “lento” el final
    en mi caso, si podria leer la continuacion si aparece en algun momento una version pocket

    hec

  12. Germánico dice:

    Pues yo no, Héctor. Así que, si al final te decides, haz una breve reseña de los libros sucesivos pa’saber qué es de este hombre…

    Saludos.

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