LOS NINJAS DE KOGA Y SU CÓDIGO SECRETO – Yamada Fûtarô. SHONINKI, EL ARTE DEL DISIMULO – Natori Masazumi

LOS NINJAS DE KOGA Y SU CÓDIGO SECRETO - Yamada Fûtarô. SHONINKI, EL ARTE DEL DISIMULO - Natori MasazumiEl ninja. Ese misterioso guerrero vestido de negro capaz de las más asombrosas proezas, de matar en el más absoluto silencio, deslizarse entra las sombras, arrojar shuriken -las famosas estrellas ninja- y combatir con la espada. Rodeada por ese halo de misticismo, surgió en el siglo XX una corriente literaria y posteriormente cinematográfica -tanto en Japón como también en occidente a partir de los años 70 y 80- que mitificó la figura del ninja y la grabó a fuego en el imaginario colectivo.

En la doble reseña de hoy pretendo acercar esa figura a los lectores de Hislibris a través de dos obras fundamentales. La primera es “Los ninjas de Koga y su código secreto,” quizás la novela de ninjas más famosa de Japón, mientras que el “Shoninki” es un antiguo tratado (siglo XVII) que se consideraba uno de los libros de cabecera de los estudiantes de las artes ninja, similar a lo que “El libro de los Cinco Anillos” de Musashi era para los espadachines y estrategas de la casta samurai.

Comencemos.

Hace unos cinco años llegó a mí poder una serie de anime de 24 episodios llamada Basilisk -editada en Japón en 2005- y cuyo argumento era una guerra entre clanes de ninjas rivales, poseyendo estos ninjas poderes secretos e increíbles. Gracias a Internet fue fácil investigar un poco más sobre Basilisk y, aparte de descubrir que la serie era la adaptación de una saga de manga publicada entre los años 2003 y 2004 y que también tuvo una adaptación cinematográfica de gran éxito en Japón en 2005, pero que considero mucho más floja y simplona que la serie-. Me asombró aun más leer que Basilisk estaba basada en una obra literaria… ¡de 1959!

Es esa obra de 1959, cuyo título original es Kōga Ninpōchō (“Los pergaminos secretos de Koga”) o, como ha sido llamada en España, “Los ninjas de Koga y su código secreto” es la que paso a reseñar a continuación:

Las aledas de Iga y Koga fueron durante siglos famosas en todo Japón porque en ellas vivían y se entrenaban los shinobi más requeridos por los señores feudales. Su fama como exploradores, espías, saboteadores y asesinos era tal que en 1581 Oda Nobunaga emprendió una campaña militar contra los ninjas de Koga, dándoles un severo correctivo y pasando a fuego y espada sus tierras.

Sin embargo, pocos años después Nobunaga fue muerto por un vasallo traidor, y uno de sus lugartenientes, Tokugawa Ieyasu, salvó la vida al ser escoltado por un grupo de estos shinobi.

Así, cuando Ieyasu derrotó a sus rivales y alcanzó el rango de shogún aceptó que estos clanes le jurasen lealtad y nombró a los descendientes de Hattori Hanzo, shinobi de Koga, como sus líderes y jefes de la inteligencia y el espionaje en su gobierno. Tal era su confianza que eran los shinobi de Iga y Koga quienes protegían en secreto la residencia del shogún.

Esto es lo que, por encima, nos cuentan las crónicas japonesas de la época. Nuestra novela se sitúa en los últimos años de vida de Tokugawa Ieyasu, quien decide elegir a su sucesor con una batalla entre los shinobi de Iga y Koga para que la decisión quede fuera de intrigas palaciegas y duelos entre sus vasallos, los cuales podrían acabar convertidos en feudos de sangre y una guerra abierta entre los samuráis. El anciano Ieyasu y su consejero, Hattori Hanzo III, tienen la idea tras contemplar un duelo de exhibición en el palacio entre un ninja de Koga y uno de Iga, quedando asombrados de sus habilidades sobrehumanas. Kazamishi Shogen de Koga es un hombre jorobado de miembros extremadamente largos, dotado de una agilidad felina y capaz de hacer que su saliva adquiera una viscosidad  y una cantidad tal que puede aturdir a sus enemigos y apresar los miembros de estos con los esputos. Su rival era el joven y atractivo Yashamaru de Iga, guerrero que empuña con gran habilidad un látigo negro que parece cortar cualquier material.

Así pues, el shogún ordena que diez ninjas de cada clan se enfrenten en una lucha a muerte, representando cada clan a uno de sus hijos y decidiéndose así el sucesor de la dinastía Tokugawa.

Existía desde hacía décadas un edicto que prohibía la lucha entre los dos clanes que, pese a la ardiente rivalidad entre ambos, era respetado a regañadientes. Los ninjas de Koga nunca olvidaron que los Iga ayudaran a Nobunaga en su ataque a sus posesiones, y ambos clanes habían tenido muchas disputas hasta la firma de ese acuerdo. Ahora queda convertido en papel mojado, al menos para los veinte elegidos, y se desata una sangrienta competición para proclamar vencedor a uno u otro clan.

Sin embargo, esto se torna tragedia para los jóvenes herederos de cada clan, Koga Gennosuke y Oboro de Iga, quienes se habían prometido en matrimonio con la idea de que tal unión calmase para siempre las disputas entre las respectivas aldeas. Como uno de los capítulos del propio libro los llama son “Romeo de Koga y Julieta de Iga.”

El libro narra la vertiginosa disputa entre veinte ninjas, a los que poco a poco iremos conociendo y de los que quedaremos asombrados antes los poderes y habilidades que poseen. Sin embargo, no puedo desvelarlos aquí ya que una de las curiosidades de la lectura es tratar de adivinarlos -no se debe nunca desvelar los secretos de otro ninja y no me atrevo a decir nada más no sea que reciba la visita de alguno una noche de estas- y ver con que nos sorprende el autor. Además, el escritor explica las habilidades sobrehumanas de los protagonistas -dignas de aparecer en los comics de los X-Men- a mutaciones que se transmiten por líneas de sangre cuyos miembros son además entrenados para mejorar y explotar dichas alteraciones fisiológicas. Incluso hay descripciones explicativas sobre cómo se comportan las células, la sangre o los órganos de algunos de estos guerreros, dando así una base médica o biológica -comentar aquí que el propio autor  era licenciado en medicina y se basó en sus propios conocimientos- a sus peculiaridades.

Estamos así ante una novela de “fantasía histórica” y es que, pese a estar escrito en los años 50, el libro desborda imaginación y parece haber sido concebido para que muchos años después comics, series de dibujos animados y películas surgiesen de él de forma casi natural. Y esto no algo único de esta obra ya que la mayoría de obras de Yamada Fûtarô han sido adaptadas al cine, el comic o el anime en el país del sol naciente.

Sus principales defectos son que al existir tantos personajes con cierto protagonismo en tan pocas páginas (pocas más de trescientas) muchos de ellos quedan algo diluidos, aunque se debe apuntar que todos tienen su pequeño protagonismo y sabemos al menos por ciertos apuntes como es su carácter, cuáles son sus pasiones, amigos y enemigos.

Hasta la fecha en la que fue escrita ésta que aquí reseño, las novelas de ninjas eran protagonizadas por personajes arquetípicos envueltos en arriesgadas misiones pero nunca se entraba a valorar su personalidad y sus sentimientos, cosas que tienen bastante peso en la obra de Yamada Fûtâro, obra que también posee una carga machista evidente, como no podía ser de otra forma tanto por la época que ambienta como por aquella en la que está escrita, y las mujeres ninja son normalmente tenidas en menos estima que sus contrapartidas masculinas siendo algo que ellas mismas asumen con naturalidad, aunque muchas son tan letales o más que los hombres de su facción.

Otro de los problemas, que no tiene que ver con la escritura, es la mala edición del texto; durante los primeros capítulos posee varios errores gramaticales e incluso frases a la que parecen faltares algunas palabras o palabras a las que faltan letras. Llegué a pensar que parecía que desde la editorial habían publicado por error un borrador de la obra, aunque por suerte esto casi desaparece conforme pasan los capítulos. Sin embargo, resulta muy molesto encontrarse esos errores en una obra actual, siendo además como es su única edición en español.

Terminaré con la breve biografía sobre el autor que nos proporciona la propia editorial:

“El escritor Yamada Seiya, conocido bajo su seudónimo Yamada Fûtarô, nació en el año 1922 en la localidad de Yabu (prefectura de Hyôgo) y falleció en 2001. Único hijo varón (tenía dos hermanas menores), quedó huérfano de padre a los cinco años y de madre a los catorce. Suspendió el examen de ingreso para la universidad y se trasladó a Tokio, donde alternó el trabajo en una fábrica de productos eléctricos con la preparación de los exámenes universitarios. En 1947 recibió el premio Hôseki de una revista literaria por la novela policíaca El caso del paso Daruma. Tras licenciarse en Medicina en 1950, decidió no ejercer y dedicarse a la literatura. Recibió en el año 1949 el Premio del Club de Escritores de literatura policíaca; en 1997, el Premio Kikuchi Kan y en 2000, el premio de Literatura de Misterio.

Su novela Los ninjas de Kôga, publicada en 1959, es su obra más famosa, una fantasía histórica que desde ese momento se convirtió en uno de los éxitos más importantes de la literatura popular nipona.”

Los ninjas de Kôga y su código secreto
Yamada Fûtarô
Editorial Quaterni (2012)
314 páginas

Como no podía ser de otra forma, que mejor para acompañar una reseña sobre una novela fantástica sobre la figura del ninja que un tratado japonés de la época: El “Shoninki,” considerado uno de los tres grandes tratados sobre el espionaje y la infiltración japoneses, siendo los otros dos el Ninpiden  y el Bansenshûkai.

El Shoninki fue escrito en el siglo XVII (1681) por Natori Masazumi con la idea de educar a los shinobi de su provincia (Kishû) y para que pudiera serle útil al shogún a la hora de reclutar un servicio secreto competente. Y es que en una era en la que poco a poco el samurái guerrero va perdiendo importancia ante el uso de las armas de fuego y con un país pacificado, los servicios secretos siguen siendo fundamentales para los Tokugawa si quieren mantener el control de todo Japón. En una época en la que se comienzan a recoger tratados sobre el “bushido” ya que los samuráis pueden dedicarse al estudio de lo que “deberían ser” o de “aquello que deberían haber sido” los shinobi siguen siendo parte fundamental de las fuerzas del gobierno y trabajando de forma activa.

Este breve tratado es el equivalente para el espía a “El arte de la guerra” de Sun Tzu para los estrategas o “El libro de los Cinco Anillos” de Miyamoto Musashi para el arte de la espada.

Reúne una serie de consejos e instrucciones para hacer lo más efectiva y exitosa posible la labor del shinobi a la hora de infiltrarse y espiar al enemigo tanto como la de defender a su señor, así como de algunas artimañas y herramientas de las que deben valerse para ello. Curiosamente nos dice que existen dos tipos de shinobi: los húmedos y los secos: Los húmedos son aquellos entrenados para operar al aire libre o en los exteriores y jardines de las casas y grandes residencias, mientras que los secos son aquellos más hábiles en la infiltración y vigilancia en los interiores de castillos y mansiones.

A la hora de abordar los supuestos poderes místicos que se les achacan a los ninja, el autor recela de ellos comentando que él sólo enseña lo básico y quizás otros maestros puedan enseñar temas más esotéricos. El uso principal que Natori Masazumi da a lo “mágico” es su importancia para conseguir un estado de concentración mental en el ninja similar al estado zen, ayudándolo a actuar sin pensar, o bien a tomar decisiones aleatorias sin dudar (como elegir un camino u otro cuando no tienes pistas que seguir simplemente basándote en las sílabas de un poema o en la dirección en la que sopla el viento) evitando así que la duda y el desánimo cundan en el ninja y quede inactivo y aturdido perdiendo un tiempo valioso. Para el autor, es el propio subconsciente del shinobi quien decide por él a través de estos “rituales” y es este estado de tranquilidad espiritual el que le lleva a tomar decisiones acertadas gracias a un sexto sentido.

Nos detalla también el valor que poseen estos agentes secretos desde los peones que pueden ser sacrificados a los agentes dobles e incluso triples, como viajar por territorio enemigo, como moverse en silencio, etc.

También aprenderemos como interpretar las señales de los animales y como usarlos en nuestro provecho y recibiremos consejos sobre cómo adivinar las verdaderas intenciones de una persona al conversar con ella. Como curiosidad, se le dio durante mucho tiempo gran importancia en el Japón a la frenología y la fisionomía como muestras del carácter, por lo que según sus rasgos faciales o corporales podremos intuir la personalidad. El propio autor nos dice que esto dicta mucho de ser infalible pero puede ser una guía por la que empezar a la hora de tratar con una persona.

Shoninki: El arte del disimulo
Natori Masazumi
Kairos (2010)
160 páginas

Y ya no revelaré más del arte de los ninjas, ya que de nuevo me asalta el temor de que esta noche una sombra furtiva se deslice por mi cuarto y venga a pedirme cuentas por revelar aquello que no debe ser revelado. Si no vuelvo a reseñar en esta página ya sabéis que ocurrió. Deseadme suerte.

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9 Respuestas a “LOS NINJAS DE KOGA Y SU CÓDIGO SECRETO – Yamada Fûtarô. SHONINKI, EL ARTE DEL DISIMULO – Natori Masazumi”

  1. Lopekan Dice:

    Escucha el gaijin
    al filo de su sueño
    shuriken silbar

  2. Balbo Dice:

    Estos libros me traen recuerdos de esa fantástica serie de anime titula “Basilisk”.

  3. Vorimir Dice:

    ¡Que gran haiku Lopekan-san!

    Balbo, como que Basilisk es el anime de ““Los ninjas de Koga y su código secreto.” :D

  4. iñigo Dice:

    Ya me he perdido. ;-P

  5. Vorimir Dice:

    Jeje, en la reseña lo explico:

    Hay un anime -serie de animación japonesa- basada en un manga -comic japonés- que resulta que es la adaptación de la novela que reseño, “Los ninjas de Koga y su código secreto.”

    Balbo comentaba que estos libros le recordaban la mencionada serie de anime.

    :D

  6. Hagakure Dice:

    Esa sombra furtiva será la mía y estos libros desaparecerán de tu biblioteca misteriosamente. Buena doble reseña Vorimir.

  7. iñigo Dice:

    Vale vale… pillo.

  8. Antígono el Ronin Dice:

    Gran reseña de Vorimir, dos por el precio de uno, estamos que lo regalamos.
    Interesante la novela pero más interesante es el Shoninki, que mencionas, una especie de libro de cabecera de los ninjas.
    La verdad es que (junto con los samuráis) los ninjas forman parte del imaginario colectivo que tenemos del Japón tradicional. Estaría interesante saber más de ellos, y cuanto era verdad y cuanto era leyenda o mito…al igual que los samuráis, aunque estos son más conocidos por el público al haber tenido más películas y animes basados en ellos.

  9. Vladimir Dice:

    Los nijas de koga el libro. Lo tienen dentro del catalogo de la libreria en la que suelo comprar. Veo que haces la resena del libro pero parece que hablas mas de la serie. La serie la he visto y es excelente. El libro lo voy adquirir porque me interesa mucho. No sabia que el titulo fuera tan viejo, me he enterado contigo.

    El shoniki me lo consegui en la red y lo lei por completo y me llamo mucho la atencion lo que dices al final de tu resena cuando habla de la fisionomia de las personas para deducir y desglozar ciertos comportamientos.

    Pero muy excelente libro :)

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