Timeo danao et dona ferentes - Leonora Tena (largo)
Re: Timeo danao et dona ferentes - Leonora Tena (largo)
Leonora Tena:
El relato es muy bueno formalmente, con muy buen manejo de las técnicas narrativas, pero en mi opinión no entra en la categoría de histórico sino de fantástico o de mitológico por los elementos que aparecen en él. Demuestras muy buen conocimiento de la mitología, de la cultura y de la sociedad griega. Eso hace que el relato sea muy entretenido. Pero no sé hasta que punto está la historia por encima del mito.
El relato es muy bueno formalmente, con muy buen manejo de las técnicas narrativas, pero en mi opinión no entra en la categoría de histórico sino de fantástico o de mitológico por los elementos que aparecen en él. Demuestras muy buen conocimiento de la mitología, de la cultura y de la sociedad griega. Eso hace que el relato sea muy entretenido. Pero no sé hasta que punto está la historia por encima del mito.
Última edición por Calamus el Dom Dic 29, 2024 2:42 pm, editado 1 vez en total.
- Aldo Stukamaro
- Mensajes: 136
- Registrado: Lun Sep 30, 2024 3:24 pm
Re: Timeo danao et dona ferentes - Leonora Tena (largo)
Hola Leonora
Te relato está escrito de forma exquisita. Se nota mucho la dedicación que le pusiste. En particular me gusta cuando dejas una o dos oraciones sueltas al final del párrafo que redondean o dan más énfasis a la idea. Me apunto el recurso. ¿Y qué es lo que no me gustó? El presente. Da una especie de tono rimbombante y aclamatorio que me saca de quicio. ¡Cuánto mejor hubiera quedado este relato en pasado!. Pero claro, es mi gusto y no el tuyo. También estoy de acuerdo con Eylo en que nos tendrías que haber dejado ver a Ariadna.
Aunque sea de lejos.
(Ya estoy practicando eso de poner una oración sola al final)
En fin, tendré que poner todo en la balanza, a ver cuantos de estos ya escasos puntos te puedo dar.
Te relato está escrito de forma exquisita. Se nota mucho la dedicación que le pusiste. En particular me gusta cuando dejas una o dos oraciones sueltas al final del párrafo que redondean o dan más énfasis a la idea. Me apunto el recurso. ¿Y qué es lo que no me gustó? El presente. Da una especie de tono rimbombante y aclamatorio que me saca de quicio. ¡Cuánto mejor hubiera quedado este relato en pasado!. Pero claro, es mi gusto y no el tuyo. También estoy de acuerdo con Eylo en que nos tendrías que haber dejado ver a Ariadna.
Aunque sea de lejos.
(Ya estoy practicando eso de poner una oración sola al final)
En fin, tendré que poner todo en la balanza, a ver cuantos de estos ya escasos puntos te puedo dar.
Re: Timeo danao et dona ferentes - Leonora Tena (largo)
No sé por qué ese baile de tamaños y tipos de fuente en las notas al pie.
Un poco de separación entre capítulos se agradecería y haría más clara la lectura.
Está deliciosamente escrita. Dan ganas de leerla solo por ello y las hojas se pasan una tras otra. Me fuerzo a leer lento porque estoy criticándola, no disfrutándola.
Me ha gustado mucho ir a la Grecia antigua. Es un cambio de tanto siglo XX y romanos.
Realmente puedo poner muy pocos peros. Tal vez que sea más mitológica que histórica, pero está tan bien narrada, tan bien engarzada en la historia que mi valoración necesariamente ha de ser alta.
Enhorabuena.
Un poco de separación entre capítulos se agradecería y haría más clara la lectura.
Está deliciosamente escrita. Dan ganas de leerla solo por ello y las hojas se pasan una tras otra. Me fuerzo a leer lento porque estoy criticándola, no disfrutándola.
Me ha gustado mucho ir a la Grecia antigua. Es un cambio de tanto siglo XX y romanos.
Realmente puedo poner muy pocos peros. Tal vez que sea más mitológica que histórica, pero está tan bien narrada, tan bien engarzada en la historia que mi valoración necesariamente ha de ser alta.
Enhorabuena.
Escritor.
Autor de La Ley del Sur
Autor de La Ley del Sur
Re: Timeo danao et dona ferentes - Leonora Tena (largo)
Otro de los relatos que destacan por calidad en el aspecto formal. Gran ejercicio de estilo y de conocimientos. Magníficamente escrita. Me ha gustado esa estructura de los capítulos dedicada alternativamente a cada uno de los dos protagonistas en distintas facetas o fases.
Ortotipográficamente, cuidado y casi perfecto (falla en el espacio tras el guión de diálogo y algunas comas, y ortográficamente un “lleva” en lugar de “lleve”...).
El uso del presente, salvo en contadas ocasiones, no es el tiempo verbal que más me atrae para una narración (coincido con otros). Aun así, este relato logra que me sobreponga y deje a un lado la manía.
Fantástica esta frase: “No pronuncia plegaria alguna, sólo mira fijamente primero al mar que lame las piedras y luego alza la vista para sentir la brisa en el rostro. Poseidón y Eolo lo comprenden”. No es la única, por supuesto, pero esta me transmite bien la confianza que en ese momento siente en los dioses de su oficio.
El mejor capítulo es el del pirata. Es el más humano, el que muestra lo que mueve al hombre que hay detrás del desalmado pirata. Y me gusta mucho de nuevo cuando hacia el final cree comprender la causa del castigo que le inflige Dioniso.
Mi único problema con el relato es que hay momentos en que me deja frío por hablar de dioses más que de hombres (aunque sus pasiones fueran como las nuestras) y por incidir demasiado en la parte mitológica; de hecho, a pesar de las buenas imágenes y descripciones, el capítulo II dedicado al viajero/dios me saca un poco del relato.
Y aun con esto último, lo tendré muy en cuenta por todos sus méritos.
Ortotipográficamente, cuidado y casi perfecto (falla en el espacio tras el guión de diálogo y algunas comas, y ortográficamente un “lleva” en lugar de “lleve”...).
El uso del presente, salvo en contadas ocasiones, no es el tiempo verbal que más me atrae para una narración (coincido con otros). Aun así, este relato logra que me sobreponga y deje a un lado la manía.
Fantástica esta frase: “No pronuncia plegaria alguna, sólo mira fijamente primero al mar que lame las piedras y luego alza la vista para sentir la brisa en el rostro. Poseidón y Eolo lo comprenden”. No es la única, por supuesto, pero esta me transmite bien la confianza que en ese momento siente en los dioses de su oficio.
El mejor capítulo es el del pirata. Es el más humano, el que muestra lo que mueve al hombre que hay detrás del desalmado pirata. Y me gusta mucho de nuevo cuando hacia el final cree comprender la causa del castigo que le inflige Dioniso.
Mi único problema con el relato es que hay momentos en que me deja frío por hablar de dioses más que de hombres (aunque sus pasiones fueran como las nuestras) y por incidir demasiado en la parte mitológica; de hecho, a pesar de las buenas imágenes y descripciones, el capítulo II dedicado al viajero/dios me saca un poco del relato.
Y aun con esto último, lo tendré muy en cuenta por todos sus méritos.
- Divino Julio
- Mensajes: 187
- Registrado: Sab Nov 02, 2024 8:27 pm
Re: Timeo danao et dona ferentes - Leonora Tena (largo)
Hola, Leonora. Gracias por romper mi mala racha al escoger los relatos. Este me ha encantado.
En cuanto a la trama, has logrado tejer una historia con un conflicto simple pero efectivo que hace que quieras llegar al final. La temática griega es, además, de mis preferidas, por lo que he disfrutado mucho leyéndote. Me ha encantado la parte de la lucha con Dioniso y la transformación del prota y sus secuaces. Una escena magistral y muy evocadora.
En cuanto a la forma, quizás sea lo peor del relato. No me malinterpretes, está bien escrito en general, aunque es todavía muy mejorable. Presenta algunas construcciones extrañas y otras algo recargadas. Alguna frase se alarga más de lo necesario. Sobra algo de volcado de info en algunos puntos, sobre todo en el inicio. La segunda parte, la primera de Dioniso, me parece un poco caótica en la forma en que está redactada. Me refiero a tiempos verbales y algún pasaje confuso, como el inicio que habla del rey de Tebas, Penteo. Revisa la redacción de esa frase y sabrás a qué me refiero. Y he visto algún signo de puntuación de más o de menos, pero poco más que criticar.
Por último, el mayor problema que veo es que a veces no trabajas adecuadamente los puntos de vista y no se sabe muy bien quién es el narrador. Y con eso llegamos a lo que a mi juicio más afea el relato: el tiempo escogido. Este relato pide a gritos la tercera persona clásica.
Con esta chapa da la impresión de que no me ha gustado el relato...
¡Al contrario! Ya te he dicho que me ha encantado y creo que tiene nivel, por eso creo que merece una crítica más minuciosa que otros. Pasa, naturalmente, a mis favoritos.
En cuanto a la trama, has logrado tejer una historia con un conflicto simple pero efectivo que hace que quieras llegar al final. La temática griega es, además, de mis preferidas, por lo que he disfrutado mucho leyéndote. Me ha encantado la parte de la lucha con Dioniso y la transformación del prota y sus secuaces. Una escena magistral y muy evocadora.
En cuanto a la forma, quizás sea lo peor del relato. No me malinterpretes, está bien escrito en general, aunque es todavía muy mejorable. Presenta algunas construcciones extrañas y otras algo recargadas. Alguna frase se alarga más de lo necesario. Sobra algo de volcado de info en algunos puntos, sobre todo en el inicio. La segunda parte, la primera de Dioniso, me parece un poco caótica en la forma en que está redactada. Me refiero a tiempos verbales y algún pasaje confuso, como el inicio que habla del rey de Tebas, Penteo. Revisa la redacción de esa frase y sabrás a qué me refiero. Y he visto algún signo de puntuación de más o de menos, pero poco más que criticar.
Por último, el mayor problema que veo es que a veces no trabajas adecuadamente los puntos de vista y no se sabe muy bien quién es el narrador. Y con eso llegamos a lo que a mi juicio más afea el relato: el tiempo escogido. Este relato pide a gritos la tercera persona clásica.
Con esta chapa da la impresión de que no me ha gustado el relato...
Mientras me quede algo por hacer, no habré hecho nada
Re: Timeo danao et dona ferentes - Leonora Tena (largo)
¡Buenos días!
He de decir que tu relato me ha encantado, de los mejores que he leído hasta ahora sin duda. Muestra una precisión y un talento innato a la hora de escribir, por lo que lo único que puedo hacer es darte una y otra vez la enhorabuena.
Para empezar, comienzas con un párrafo dinámico y entretenido, que dista de las interminables descripciones que inician otros relatos. También me parece que utilizas un recurso de auténtico escritor para situarnos en el espacio: Grecia. Aunque al principio no lo dices de forma literal, los elementos sutiles como las mazas (que explicas muy bien qué son sin aburrir, pero sin confundir), el ágora (elemento imprescindible en una ciudad griega) o los dracmas (la moneda), en la ingeniosa frase: "Aquel tipo huele a dracmas". Precisamente, el relato refleja una exhaustiva y minuciosa investigación en aspectos como: los dioses útiles para los marineros, ya sea el obvio Poseidón o, de forma más interesante, Eolo; los sacrificios previos al viaje, ha sido de las partes que más esfuerzo han requerido en mi opinión; detalles mitológicos como la muerte de Orfeo, la cual no conocía, así que algo que he aprendido; embarcaciones y sus características; u otros detalles como la ceremonia fúnebre del padre de Diomedes. En definitiva, cuidas los pequeños detalles.
Otro momento que me parece interesante en tu relato es la metáfora de los tres piratas con las Moiras, al principio no parece venir mucho a cuento, sobre todo cuando es sólo un ritual como tantos otros para Diomedes, pero luego se aprecia que era trascendental para comprender mejor el tratamiento de la muerte por parte del personaje. Además, he de admitir que me fascinan bastante los personajes de las tres Parcas, ¡me sé sus nombres de memoria!
El cambio de narrador es de los aspectos más relevantes del relato. Al principio me descolocó un poco, pero después me di cuenta de que la separación por capítulos era lo mejor del escrito, con el hábil colofón de los dos episodios finales siendo el nombre de los dos protagonistas, respectivamente.
De hecho, ambos narradores son personajes realmente redondos que conmueven cada uno a su manera: Diomedes con su búsqueda de libertad, la cual encontró en un final un poco ambiguo como es convertirse en delfín (aunque al principio pensé que eran peces sin más, o incluso como decías "criaturas dentadas", pues que serían pirañas, me alegró saber que eran este animal tan bonito, jeje); y Dioniso con su sensacional evolución a medida que el amor aparece en su vida.
El final está plagado de caos y tensión, muy bien reflejados, y me parece que Diomedes tiene una especie de "oportuna redención", lo cual hace que el lector se quede satisfecho tras la historia.
Lo único que vería a mejorar serían pequeñísmos aspectos como que me extrañó que Diomedes llamase monstruo a una gaviota, que no deja de ser un pájaro algo diferente a los demás, podría haber sido "la extraña criatura". También localicé una errata en la frase: "El niño que ya no es sonríe y se hace una promesa a sí mismo", no estoy segura de si sobra el verbo o faltan varias palabras, pero está claro que fue un despiste.
En conclusión, este relato me gusto mucho y es una pena que no pudieras narrar cuando se encuentran Ariadna y Dioniso, pero entiendo que el leitmotiv del escrito es la travesía por mar. De todas formas, si alguien tiene curiosidad aquí hay una buena página donde leer el "desenlace": https://diosesytitanesgriegos.com/heroe ... -dionisio/
Y los hijos que son vagamente insinuados al final son: Enopión, Toante, Estáfilo y Pepareto.
Eso sí, aunque haya sido una lectura maravillosa, y en cuanto a calidad literaria no tienes nada que temer, es cierto que el encuentro de Dioniso con los piratas que más tarde convirtió en delfines he visto en internet que sí existe (aunque el personaje de Diomedes sea de tu completa invención), lo cual te restará puntos en cuanto a originalidad.
Toneladas de suerte y gracias por estas deleitantes catorce paǵinas en cualquier caso.
He de decir que tu relato me ha encantado, de los mejores que he leído hasta ahora sin duda. Muestra una precisión y un talento innato a la hora de escribir, por lo que lo único que puedo hacer es darte una y otra vez la enhorabuena.
Para empezar, comienzas con un párrafo dinámico y entretenido, que dista de las interminables descripciones que inician otros relatos. También me parece que utilizas un recurso de auténtico escritor para situarnos en el espacio: Grecia. Aunque al principio no lo dices de forma literal, los elementos sutiles como las mazas (que explicas muy bien qué son sin aburrir, pero sin confundir), el ágora (elemento imprescindible en una ciudad griega) o los dracmas (la moneda), en la ingeniosa frase: "Aquel tipo huele a dracmas". Precisamente, el relato refleja una exhaustiva y minuciosa investigación en aspectos como: los dioses útiles para los marineros, ya sea el obvio Poseidón o, de forma más interesante, Eolo; los sacrificios previos al viaje, ha sido de las partes que más esfuerzo han requerido en mi opinión; detalles mitológicos como la muerte de Orfeo, la cual no conocía, así que algo que he aprendido; embarcaciones y sus características; u otros detalles como la ceremonia fúnebre del padre de Diomedes. En definitiva, cuidas los pequeños detalles.
Otro momento que me parece interesante en tu relato es la metáfora de los tres piratas con las Moiras, al principio no parece venir mucho a cuento, sobre todo cuando es sólo un ritual como tantos otros para Diomedes, pero luego se aprecia que era trascendental para comprender mejor el tratamiento de la muerte por parte del personaje. Además, he de admitir que me fascinan bastante los personajes de las tres Parcas, ¡me sé sus nombres de memoria!
El cambio de narrador es de los aspectos más relevantes del relato. Al principio me descolocó un poco, pero después me di cuenta de que la separación por capítulos era lo mejor del escrito, con el hábil colofón de los dos episodios finales siendo el nombre de los dos protagonistas, respectivamente.
De hecho, ambos narradores son personajes realmente redondos que conmueven cada uno a su manera: Diomedes con su búsqueda de libertad, la cual encontró en un final un poco ambiguo como es convertirse en delfín (aunque al principio pensé que eran peces sin más, o incluso como decías "criaturas dentadas", pues que serían pirañas, me alegró saber que eran este animal tan bonito, jeje); y Dioniso con su sensacional evolución a medida que el amor aparece en su vida.
El final está plagado de caos y tensión, muy bien reflejados, y me parece que Diomedes tiene una especie de "oportuna redención", lo cual hace que el lector se quede satisfecho tras la historia.
Lo único que vería a mejorar serían pequeñísmos aspectos como que me extrañó que Diomedes llamase monstruo a una gaviota, que no deja de ser un pájaro algo diferente a los demás, podría haber sido "la extraña criatura". También localicé una errata en la frase: "El niño que ya no es sonríe y se hace una promesa a sí mismo", no estoy segura de si sobra el verbo o faltan varias palabras, pero está claro que fue un despiste.
En conclusión, este relato me gusto mucho y es una pena que no pudieras narrar cuando se encuentran Ariadna y Dioniso, pero entiendo que el leitmotiv del escrito es la travesía por mar. De todas formas, si alguien tiene curiosidad aquí hay una buena página donde leer el "desenlace": https://diosesytitanesgriegos.com/heroe ... -dionisio/
Y los hijos que son vagamente insinuados al final son: Enopión, Toante, Estáfilo y Pepareto.
Eso sí, aunque haya sido una lectura maravillosa, y en cuanto a calidad literaria no tienes nada que temer, es cierto que el encuentro de Dioniso con los piratas que más tarde convirtió en delfines he visto en internet que sí existe (aunque el personaje de Diomedes sea de tu completa invención), lo cual te restará puntos en cuanto a originalidad.
Toneladas de suerte y gracias por estas deleitantes catorce paǵinas en cualquier caso.
Vale más una palabra a tiempo que cien a destiempo (Reina Isabel la Católica)
Relatos, poesía, etimología - Visita: https://lcalvo005.wixsite.com/litteram
Relatos, poesía, etimología - Visita: https://lcalvo005.wixsite.com/litteram
Re: Timeo danao et dona ferentes - Leonora Tena (largo)
¿No habría que corregir el link del relato por "Timeo Danaos et dona ferentes"?
«¡Somardonería o Barbarie!». Proverbio aragonés (sui generis).
«Qui passa puncto, passa muyto». Proverbio aragonés .
«Si quieres llegar rápido, camina solo; pero si quieres llegar lejos, camina acompañado».Proverbio masái.
«Qui passa puncto, passa muyto». Proverbio aragonés .
«Si quieres llegar rápido, camina solo; pero si quieres llegar lejos, camina acompañado».Proverbio masái.
- viajera_temporal
- Mensajes: 157
- Registrado: Dom Dic 08, 2024 9:26 pm
Re: Timeo danao et dona ferentes - Leonora Tena (largo)
Hola Leonora.
Tu relato me ha parecido una maravilla, la verdad. Tiene una estructura impecable y mantiene una tensión creciente hasta alcanzar el clímax.
Me encanta cómo manejas las transiciones entre las etapas de la historia, la introspección, la acción, la mitología...
Y además, a mi entender, los detalles históricos, como las descripciones del barco y los sacrificios a los dioses, están bien documentados pero tampoco abruman al lector.
Únicamente se me han hecho en algún momento algo confusos los cambios de perspectiva entre Diomedes, Dioniso y el narrador. Quizás hacían falta algunos marcadores más claros para el cambio. Pero buen, el resto está tan bien que tampoco empaña esto mucho el relato.
Enhorabuena y suerte!
Tu relato me ha parecido una maravilla, la verdad. Tiene una estructura impecable y mantiene una tensión creciente hasta alcanzar el clímax.
Me encanta cómo manejas las transiciones entre las etapas de la historia, la introspección, la acción, la mitología...
Y además, a mi entender, los detalles históricos, como las descripciones del barco y los sacrificios a los dioses, están bien documentados pero tampoco abruman al lector.
Únicamente se me han hecho en algún momento algo confusos los cambios de perspectiva entre Diomedes, Dioniso y el narrador. Quizás hacían falta algunos marcadores más claros para el cambio. Pero buen, el resto está tan bien que tampoco empaña esto mucho el relato.
Enhorabuena y suerte!
Re: Timeo danao et dona ferentes - Leonora Tena (largo)
“Como respondiendo a su pensamiento, la gran y única vela del barco cae por sí sola y engorda como el vientre de una embarazada, preñada por el viento que ahora gobierna la nave”. Una hermosa frase y bella imagen.
Brava, Leonora. Tu relato me ha encantado. Es un prodigio de imaginación mezclar a dioses y hombres tal y como nos dicen las crónicas que ocurrió en la antigüedad. Ese pirata Diomedes y sus secuaces buscándose la vida por el Mediterráneo de isla en isla, son conmovedores. También el bello y cruel Dioniso, quien los deja hacer sirviéndose de su divinidad. Una maravilla de texto, pulido y pulcro como ese mar que contempla Diomedes por vez primera y dirige su destino.
La narración fluye, avanza, te empuja como un viento cálido de isla en isla, y desea saber que le ocurrirá a esa tripulación y ese viajero. Además, el conocimiento que demuestras de la mitología griega y la terminología resulta apabullante y, sin embargo…Tal vez ese sea el único fallo que encuentro en tu maravilloso texto. Pues desde mi punto de vista, y teniendo un conocimiento más bien pobre de la misma, reconozco varios de los mitos y dioses que mencionas y recreas en el tuyo. Y eso es porque, como no podía ser de otro modo, me maravillo cada vez que aprecio en una pintura, una obra teatral o un texto literario cualquier referencia a esa cultura milenaria que es la base de la occidental. Entonces, siendo justo, razono que, si a otros autores les reprochamos los “volcados” de información o los recursos wikipédicos, ¿por qué a ti no, Leonora? Y ya me sabe mal, pues como he dicho arriba, tu relato me ha encantado.
Enhorabuena.
A ver que dicen los compañeros.
Los que cito a continuación, extraídos de tu texto, son referentes universales. Tu los encajas magistralmente, pero, no sé, para mí hubiera sido redondo que no los explicases: quien no los conozca, a la Wikipedia.
“ […] son ménades, mujeres enajenadas que viven salvajes en las montañas y profesan el culto a Dioniso, dios del vino y la fertilidad, honrándolo con orgías de sexo y sangre en actos truculentos e inhumanos. La imagen superior se lo confirma. Las mujeres desgarran con sus propias manos y bocas a un hombre con una lira a sus pies. Es la muerte de Orfeo, el mítico tañedor cuya música calmaba a las fieras y que incluso llegó a conmover a Perséfone, señora del Inframundo. Fue su castigo por abandonar el culto a Dioniso en favor del de Helios.
“Cuando el engreído de Orfeo bajó al Inframundo en pos de su fallecida esposa Eurídice, fue el sonido de su lira lo que conmovió a Perséfone para pedir a su marido Hades, dios de los muertos, que le permitiera recuperar a su mujer. No le sirvió de mucho ya que incumplió la única condición que le impusieron, no mirar el rostro de su amada hasta salir del Tártaro. No se pudo contener y dio la vuelta para mirarla. Ahí la perdió por segunda vez.”
“La influencia que Orfeo ejercía no es nada. Cuando él toca, la música viaja a través del aire, se cuela por puertas, ventanas y rendijas y se enrosca alrededor del cuerpo de las mujeres. Porque es a ellas a quienes se dirige, a quienes los sonidos vierten palabras melosas en los oídos e incendian el pulso de los corazones. Sonríe al recordar cómo Atenea, experta auleta, rechazó y arrojó lejos el instrumento al observar las burlas de las otras diosas por sus carrillos hinchados. Se deleita con el recuerdo. El rechazo de la diosa es perfecto porque él no quiere vírgenes, no quiere hembras pacatas y remilgadas que rechazan sus instintos, quiere matronas concupiscentes y voluptuosas que se abandonan a sus deseos más primarios y oscuros.”
“Penteo desconoce una de las grandes habilidades del dios, influir en los hombres para que vean a sus semejantes con el aspecto que le plazca. Puede hacer que contemples a tu padre y creas ver en cambio a un caballo, o mirar una gallina y ver a tu anciana madre. Cuando Penteo le pone las esposas, no se da cuenta de que aquellos no son sus brazos sino las poderosas patas de un toro.”
“Al amanecer, Diomedes serio y formal como nuevo cabeza de familia, coloca una moneda bajo la lengua de su padre para que pueda pagar al barquero que lo llevará al Inframundo.”
“Se ha acordado de Cerbero, el perro que custodia el Hades”.
Brava, Leonora. Tu relato me ha encantado. Es un prodigio de imaginación mezclar a dioses y hombres tal y como nos dicen las crónicas que ocurrió en la antigüedad. Ese pirata Diomedes y sus secuaces buscándose la vida por el Mediterráneo de isla en isla, son conmovedores. También el bello y cruel Dioniso, quien los deja hacer sirviéndose de su divinidad. Una maravilla de texto, pulido y pulcro como ese mar que contempla Diomedes por vez primera y dirige su destino.
La narración fluye, avanza, te empuja como un viento cálido de isla en isla, y desea saber que le ocurrirá a esa tripulación y ese viajero. Además, el conocimiento que demuestras de la mitología griega y la terminología resulta apabullante y, sin embargo…Tal vez ese sea el único fallo que encuentro en tu maravilloso texto. Pues desde mi punto de vista, y teniendo un conocimiento más bien pobre de la misma, reconozco varios de los mitos y dioses que mencionas y recreas en el tuyo. Y eso es porque, como no podía ser de otro modo, me maravillo cada vez que aprecio en una pintura, una obra teatral o un texto literario cualquier referencia a esa cultura milenaria que es la base de la occidental. Entonces, siendo justo, razono que, si a otros autores les reprochamos los “volcados” de información o los recursos wikipédicos, ¿por qué a ti no, Leonora? Y ya me sabe mal, pues como he dicho arriba, tu relato me ha encantado.
Enhorabuena.
A ver que dicen los compañeros.
Los que cito a continuación, extraídos de tu texto, son referentes universales. Tu los encajas magistralmente, pero, no sé, para mí hubiera sido redondo que no los explicases: quien no los conozca, a la Wikipedia.
“ […] son ménades, mujeres enajenadas que viven salvajes en las montañas y profesan el culto a Dioniso, dios del vino y la fertilidad, honrándolo con orgías de sexo y sangre en actos truculentos e inhumanos. La imagen superior se lo confirma. Las mujeres desgarran con sus propias manos y bocas a un hombre con una lira a sus pies. Es la muerte de Orfeo, el mítico tañedor cuya música calmaba a las fieras y que incluso llegó a conmover a Perséfone, señora del Inframundo. Fue su castigo por abandonar el culto a Dioniso en favor del de Helios.
“Cuando el engreído de Orfeo bajó al Inframundo en pos de su fallecida esposa Eurídice, fue el sonido de su lira lo que conmovió a Perséfone para pedir a su marido Hades, dios de los muertos, que le permitiera recuperar a su mujer. No le sirvió de mucho ya que incumplió la única condición que le impusieron, no mirar el rostro de su amada hasta salir del Tártaro. No se pudo contener y dio la vuelta para mirarla. Ahí la perdió por segunda vez.”
“La influencia que Orfeo ejercía no es nada. Cuando él toca, la música viaja a través del aire, se cuela por puertas, ventanas y rendijas y se enrosca alrededor del cuerpo de las mujeres. Porque es a ellas a quienes se dirige, a quienes los sonidos vierten palabras melosas en los oídos e incendian el pulso de los corazones. Sonríe al recordar cómo Atenea, experta auleta, rechazó y arrojó lejos el instrumento al observar las burlas de las otras diosas por sus carrillos hinchados. Se deleita con el recuerdo. El rechazo de la diosa es perfecto porque él no quiere vírgenes, no quiere hembras pacatas y remilgadas que rechazan sus instintos, quiere matronas concupiscentes y voluptuosas que se abandonan a sus deseos más primarios y oscuros.”
“Penteo desconoce una de las grandes habilidades del dios, influir en los hombres para que vean a sus semejantes con el aspecto que le plazca. Puede hacer que contemples a tu padre y creas ver en cambio a un caballo, o mirar una gallina y ver a tu anciana madre. Cuando Penteo le pone las esposas, no se da cuenta de que aquellos no son sus brazos sino las poderosas patas de un toro.”
“Al amanecer, Diomedes serio y formal como nuevo cabeza de familia, coloca una moneda bajo la lengua de su padre para que pueda pagar al barquero que lo llevará al Inframundo.”
“Se ha acordado de Cerbero, el perro que custodia el Hades”.
- EyloMarquez
- Mensajes: 471
- Registrado: Mié Oct 02, 2024 5:56 pm
Re: Timeo danao et dona ferentes - Leonora Tena (largo)
Otro magnífico relato que se convirtió en novela, premiada además:
Teme a los griegos que ofrecen regalos (María Dolores Romero Ortiz)
https://share.google/DLdEEO8KIQGn9TDNC
Teme a los griegos que ofrecen regalos (María Dolores Romero Ortiz)
https://share.google/DLdEEO8KIQGn9TDNC
¿Quién está conectado?
Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado
