William Dalrymple.

Tiene muy, muy buena pinta. Como todo lo que saca DalrympleEl celebrado y multipremiado historiador William Dalrymple vuelca en este libro su extensa erudición y su incondicional amor por la India para reivindicar su relevancia, hasta ahora soslayada, como eje fundamental de la conectividad entre Oriente y Occidente, situada en el centro de una formidable red de comunicaciones marítimas y fluviales que unía lugares tan distantes como China o el Mediterráneo, una “vía dorada” por la que circulaba algo mucho más valioso que mercancías. Desde la majestuosidad de Angkor Wat, el templo hindú más grande del mundo, hasta la indeleble huella del budismo en toda Asia oriental, del dinámico comercio que enriqueció al mundo helenístico y romano también con sus saberes en astronomía, ciencia o matemáticas, a la implantación del sánscrito como lengua franca de Afganistán a Singapur, la India transformó la cultura y la tecnología del mundo antiguo. Y esto es tanto como decir que también ha modificado el mundo actual, que no sería tal y como lo conocemos sin la vía dorada.
