ISABEL LA CATÓLICA. GRANDEZA, CARÁCTER Y PODER – Cristina Hernando

Isabel la CatólicaISABEL LA CATÓLICA. GRANDEZA, CARÁCTER Y PODER.
Cristina Hernando.
Nowtilus 2007

He aquí un simpático ejemplar de historia novelada. Que viene a comenzar en la sala del Rey Juan II, en el momento en que recibe la noticia del nacimiento de su hija, y a terminar un poco mas allá de la muerte de la católica reina Isabel de Castilla, acaecida en Medina del Campo, en noviembre de 1504.

En casi quinientas páginas la autora nos lleva de la mano por toda la vida de quien fue, con seguridad, la mas importante de nuestras reinas. Nos permite acompañarla por su recluida infancia, siempre vigilados ella y su hermano Alfonso, por su hermanastro Enrique IV. Nos cuenta sus impresiones, inmersa en medio de las ambiciosas maniobras de la gran nobleza castellana, y como de peón de negras, pasa a convertirse en la reina blanca. Asistimos a su matrimonio con Fernando de Aragón, de quien se convertirá en el “tanto monta” o en el “monta tanto”, su eficaz complemento en todo caso, y a la posterior guerra por la corona, contra su sobrina Juana “la Beltraneja”. Pero mas allá de estos sucesos, la historia va a marcar su cenit en la toma de Granada, y a la partida de cierto marino con destino a oriente. Y es que a partir de cierto momento la historia se dispersa un poco.
La novela narra con atención las maniobras isabelinas a favor de la unificación de la península, así como las ambiciosas alianzas matrimoniales que tejerá por medio de sus hijos. Y como todo ello se acaba viniendo abajo. En el momento de su muerte no la embarga mas que la tristeza, por los herederos que van a gobernar lo que la novela remarca como “su” castilla. Y sin embargo ella no sabe que tras el frívolo Felipe y la loca Juana, habrá de venir el insigne Carlos.
Pero esa es otra historia.
Me suelo resistir a decir de una novela que es simpática, porque el adjetivo puede parecer condescendiente. Pero, sin condescendencia, es una de las novelas mas amables que he leído en los últimos tiempos. Desde mi humilde punto de vista los personajes resultan creíbles: tiernos, fieles, ambiciosos, terribles… sin caer en el histrionismo. Las secuencias se entretejen sin cortes abruptos, los saltos en el tiempo no son bruscos, ni dejan en el olvido acontecimientos importantes. Pero sobre todo, sobre todo, no se trata de una novela estridente. En un tiempo en que la novela “histórica” está cuajada de templarios, griales, asesinos, cañones, misterios y revelaciones, Isabel la Católica puede leerse con la mente relajada de quien no se ve acosado por la amenaza de fantásticos sucesos. Sin ser experto en la época (que me gustaría), nada sucede que lleve a desconfiar de la realidad de los hechos narrados. No hay milagros, no se resuelven las situaciones al límite de la catástrofe, el mundo no está a punto de acabarse. Y a veces eso es un descanso.
Se me ocurre, por concretar un poco, indicar que Isabel la Católica no es lo que yo llamaría, personalmente, novela histórica, sino que entraría mas bien en el campo de la historia novelada. Lejos de cualquier distinción académica, que seguro que la hay y el debate es intenso, se me ocurre distinguir la primera de la segunda por los personajes en que se centra el relato: si son personajes históricos de importancia y bien documentados, y son reales los hechos que se narran, me gusta hablar de historia novelada. Si son personajes de una época histórica determinada y que, probablemente, no existieron, o cuyas aventuras son, en parte o en todo, inventadas. Entonces prefiero hablar de novela histórica. Pero siempre que sea verosímil con la historia. Luego está la novela con marco histórico, el panfleto histórico, y “otros”. Pero no voy a adentrarme mas en este cenagal, que estoy oyendo como alguno se afila los dientes.
Con respecto a la autora, tiene mi misma edad, que no citaré por delicadeza (hacia mi, por supuesto).Psicóloga, es orientadora en un Instituto Público. Ha escrito varios cuentos para niños, así como artículos de psicología. Y esta es su primera novela. Además se me ocurre que sería un excelente fichaje para este blog (añado por si da la casualidad de que en alguna ocasión lee esta reseña). Estimada Señorita Hernando, si es cierto que, tal y como pone en la solapa del libro, le apasiona, a usted, la novela histórica y las biografías de personajes ilustres, la animo a que participe con nosotros.
En fin, tras la sesión de peloteo (que espero no haya quedado en exceso evidente, juro que no la conozco) voy a terminar con el detalle que no me ha gustado. Opino que a partir de cierto momento hay cierta… dispersión. Si durante la infancia de Isabel, ella es la protagonista indiscutible, repentinamente se nos van “colando” otros personajes, importantes, por supuesto, pero que diluyen un poco el seguimiento de la protagonista: Boabdil, Cristóbal Colón, Juana la Loca, “roban” plano a la protagonista, y eso, a medio libro, cuando estaba uno disfrutando plenamente de Isabel, resulta un poquitín “imperdonable”, porque nos deja con la curiosidad de seguir viendo las cosas que suceden a la reina y desde los ojos de la reina. Que no digo que no sea interesante la pugna de Boabdil con su padre, pero es otra historia.
Pero a pesar de esto, en general me ha resultado un libro agradable, y perfectamente recomendable para pasar un buen rato.

Opino, claro.

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156 comentarios en “ISABEL LA CATÓLICA. GRANDEZA, CARÁCTER Y PODER – Cristina Hernando

  1. Clío dice:

    Fijate, que ahora recuerdo, las cartas que Felipe II le escribia a su hija Isabel Clara Eugenia, tan cariñosas, llenas de consejos (estan editadas), en fin ¿fué buen padre? o mejor rey, y en lo de buen padre, igual a muchos no les parezca por lo que sin embargo ocurrió con su hijo Carlos, pero esas cartas estan llenas de ternura, ¿curioso no?

  2. Cristina_H dice:

    Una estupenda reflexión, Aretes.
    Tienes toda la razón.

  3. Aretes dice:

    Cristina, es que en algo tenía que pasar el tiempo y como no sé mucho de guerras…

  4. Cristina_H dice:

    Yo tampoco sé mucho de guerras. Ahora que… de batallitas… :-)

  5. Urogallo dice:

    22 de abril de 1451: nace Isabel I de Castilla

  6. Cristina_H dice:

    Es verdad, Urogallo. Gracias por recordarlo.

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