HIJOS DE ESPARTA – Nicholas Nicastro

HIJOS DE ESPARTA. Nicholas NicastroParece que Epitadas se cree que es Leónidas –dijo Rana, sin dirigirse a nadie en especial-. Sus pequeñas Termópilas… y nosotros somos sus trescientos.

De un tiempo a esta parte, dentro del ámbito de la novela histórica se ha venido produciendo  un hecho singular, aunque no único: ciertas palabras se han ido revistiendo de un peculiar halo (al que no me atrevo a poner adjetivos) cuya principal cualidad es la de llamar la atención de un nutrido sector de lectores. Términos como “Trescientos”,“Esparta”, “Termópilas”, “Leónidas”, por citar algunos, cuando son detectados en el título de una novela, hacen que muchos de nosotros (no puedo sino incluirme en la facción) abramos los ojos algo más de lo normal y los mantengamos así más tiempo también de lo normal. Sucede que todo lo que huele a espartano despierta nuestro interés. No entro a discutir las causas ni motivaciones, si es un interés absurdo o no, si hay razones que lo sustenten de manera suficiente o no (Kant decía, más o menos, que lo bello es aquello que nos place sin que exista un concepto racional, una definición, un juicio mesurado, que lo avale); si se trata de un libro, lo compramos para leerlo; si de una película, vamos al cine para verla; si de una camiseta, la adquirimos para lucirla (yo mismo tengo una con un “molon labe” -“venid a cogerlas”- serigrafiado en letras enormes); y me jugaría cierta parte de mi anatomía a que si alguna sopa se la bautizara como “Caldo negro” o “Sopa espartana”, sería un éxito de ventas.

Hijos de Esparta es una novela con un título que se apunta claramente a ese “tirón espartano”. Pero esa es la traducción al castellano; el original, The isle of stone, no es tan sugerente. La versión traducida busca sin duda subirse al carro de la moda, mientras que la versión original pretende ser más fiel al contenido de la novela que a modas o tendencias pasajeras. Además, la “moda espartana”, en su sentido más puro, se circunscribe a evocar sólo una cierta parte, un cierto fragmento histórico, del kosmos espartano: la batalla de las Termópilas, el heroísmo de los 300, el sacrificio de Leónidas. El sintagma “hijos de Esparta” puede asociarse sin dificultad con esa evocación, no así “the isle of stone”, que vete a saber si se refiere a Perejil, a Salamina o a Nueva Zelanda. Un lector enganchado al “tirón espartano” que viera el libro en un escaparate, se quedaría sin dudar con el titulado Hijos de Esparta pero no lo haría seguramente con The isle of stone.

Pues bien: la novela sí “va” de espartanos, pero no “va” de las Termópilas. Y sinceramente es de agradecer que no sea así, porque, a juzgar por ese “tirón espartano” mencionado antes, pareciera que la Historia de Esparta hubiera empezado y acabado con la memorable acción del rey Leónidas. De hecho, la novela no “va” de ninguna acción heroica llevada a cabo por espartanos sino de todo lo contrario: de una humillación, de una rendición, de un acto vergonzoso que quedaría marcado para siempre no sólo en la Historia de Esparta sino en la de toda Grecia. Los hechos son relatados por Tucídides en su Historia de las guerras del Peloponeso, de modo que explicarlos brevemente no supone ninguna traición a la novela: transcurridos pocos años desde el inicio de dichas guerras, que enfrentaban a las dos potencias helenas de la época, Atenas y Esparta, los atenienses, en una acción no buscada pero bien aprovechada, consiguieron hacer prisioneros a casi trescientos espartanos de pura cepa y llevárselos a Atenas. Tal suceso conmocionó a toda la Hélade, pues era la primera vez que una fuerza de espartanos se rendía ante el enemigo en lugar de luchar hasta la muerte, y puso de evidencia que en el fondo ellos también eran humanos. Hasta aquí un esbozo del escenario histórico que se reproduce en la novela, y he de reconocer, en opinión particular, que tal planteamiento es de lo más sugerente y sugestivo (vaya par de adjetivos más sinónimos ellos), casi más que el manido desfiladero termopíleo.

Pero tal escenario no es el leit motiv de la historia sino el trasfondo, el decorado que adorna otra narración más humana y familiar. No es una novela sobre el sitio de Esfacteria, que es como se conoce ese hecho histórico, sino una cuya acción tiene lugar (en parte) en él. La historia se construye en torno a dos hilos argumentales, uno que se desarrolla en el lado espartano, otro en el ateniense, y que finalmente acaban uniéndose. El factor tiempo también es trabajado en la novela: hechos sucedidos en el pasado se van relatando a la par que los del presente, hasta que también se unen a ellos. Todos estos aspectos parecen  buenas mimbres para hacer una novela, y sinceramente creo que a priori pueden servir para obtener un buen resultado, pero hacer cestos no es tan fácil como parece.

Ahorremos palabrería: la novela no me ha gustado pero tampoco me ha disgustado. Esta valoración, que no parece ni positiva ni negativa, es por definición y tratándose de libros, negativa. Un libro que nos deja indiferentes, que no nos aporta nada, supone una pérdida de tiempo para el lector, que podría haberlo dedicado a algún otro quehacer. Es este un grave problema con el que han de lidiar las novelas: no basta con que no sean malas, sino que además han de gustar. No así una tortilla de patatas con cebolla, por ejemplo; puede ser una mala tortilla pero sirve al menos para alcanzar el cometido de alimentarnos. Un libro que “ni fu ni fa” no alimenta, lamentablemente. Y sucede que esos cuatro monosílabos se ajustan con demasiada facilidad a esta novela.

El inicio es duro, impactante, prometedor, dramático; en fin: pone el listón a una altura aceptable. Pero el posterior desarrollo de la historia pierde esa tensión, de modo que su lectura se convierte en un entretenimiento similar al de las sopas de letras: pasas un rato ocupado, incluso puede llegar a nacer cierto interés en el proceso de resolución, pero cuando acabas te das cuenta de que lo único que ha transcurrido ha sido el tiempo. Cierto es que en el final de la novela se aprecia un intento de alcanzar de nuevo la altura apuntada en el principio, pero ya es demasiado tarde; la novela termina  y la sensación que queda es la de que el intento ha sido nulo. Aparecen además algunos elementos (muy pocos, ciertamente) que descolocan totalmente al lector al hacer alusión a los tiempos actuales, y que rechinan más que un grano de arena en una chirla.

Nicholas Nicastro escribió esta obra en 2005 (mejor dicho: la publicó, que escribirla qué sabe nadie cuándo lo hizo). Era la tercera de su vida y la segunda ubicada en el mundo griego antiguo; ya tocó ese escenario histórico en Empire of Ashes (sobre la figura de Alejandro Magno) y lo ha vuelto a tocar en su siguiente novela tras Hijos de Esparta, Antigone’s Wake (con Sófocles como hilo conductor). Su estilo se ha definido como crudo y realista; en mi opinión algo hay de eso, pero no sé yo si tanto como para destacarlo especialmente.

Se trata por tanto de una novela que se deja leer pero que no llama a la lectura; que se tolera pero que no se busca; que pretende pero que no alcanza. ¿Es mala entonces? Yo no diría tanto, aunque tampoco es buena. En tal caso, ¿qué es? Pues… léanla y lo sabrán si quieren, que uno a veces tiene la sensación de que, en cuestión de libros y de tortillas, se vuelve demasiado tiquismiquis.

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49 comentarios en “HIJOS DE ESPARTA – Nicholas Nicastro

  1. Vorimir dice:

    Me ha encantado la reseña Cavilius.
    Hace tiempo que le eché el ojo, pero no eres el primero que dice eso de “etá bien.. pero tampoco es para tanto.”

    No se, lo mismo algún día cae, pero no me acaba de llamar y menos despues de leer tu reseña.

    Una pregunta o petición.

    Comparalá si puedes con Puertas de Fuego y Vientos de Guerra (en cuanto a entretenimiento, calidad, estilo…).

  2. Incitatus dice:

    La verdad Cavilius si dices que es una novela medianeja, de esas que no dejan mucha huella, pues pasaré… aunque reconozco que Esfacteria tira mucho, recuerdo el capítulo el libro de Quesada sobre la batalla pero no sé mucho más sobre ella.

  3. juanrio dice:

    Que cruel eres Cavilius. Cinco parrafos atizando el fuego y en el siguiente sueltas…”La novela no me ha gustado, pero tampoco me ha disgustado”…

    Lo cierto es que la estabas vendiendo de maravilla, picoteando en la historia sin destriparla y luego le pegas ese vergazo y no dejas más opción que no leerla. Gracias a tan buena reseña me ahorras unos euros y unas horas de lectura…

  4. Rodrigo dice:

    No pertenezco a la facción esa que dice Cavilius -ni siquiera he visto ni leído ‘300’-, pero sí que me ha gustado la reseña. Las cavilianas cavilaciones sobre libros que nos dejan indiferentes, me las apropio: dignas de un epígrafe.

    Por curiosidad he buscado (en google, dónde si no) la portada de la novela en su edición original, en inglés: la imaginería ‘espartana’ compensa la indeterminación del título. Es evidente que los de Alamut no le tuvieron fe a la capacidad evocativa del típico casco espartano, o a la capacidad asociativa del público hispanohablante. O ambos dos. Diablos, es que no me gusta que se alteren los títulos.

    Saludos.

  5. cavilius dice:

    Es un libro que me hubiera gustado recomendar, y de hecho no descarto hacerlo si algún día encuentro al destinatario adecuado. Un lector de novela histórica poco exigente literariamente hablando quizá sería un buen candidato. Pero que conste que la novela está desinflada como un balón pinchado. Y ojo, que hay quien se entretiene dando patadas incluso a eso, pero si lo que se busca es algo más, la cosa cojea.

    Vorimir, no estoy hoy yo con fuerzas para hacer al detalle esa comparación que dices, pero te diré que sin duda Pressfield sale ganando por goleada en todos esos aspectos que mencionas.

    Yo tampoco soy partidario de que se cambien los títulos de los libros, Rodrigo; ni los de las películas, ni los de las personas, ni los de nada de nada.

    Saludos.

  6. Vorimir dice:

    Me vale con ese pequeño comentario.

    Gracias.

  7. Toronaga dice:

    Ante tanto libro que adquirir, este creo que es uno de los prescindibles, por lo menos para mí. La reseña muy buena y acertada.

  8. farsalia dice:

    Reiterándome hasta la saciedad: hay tanta novela histórica mala, que me lo pienso dos veces cada vez más cuando hojeo libros como éste, jeje.

  9. jerufa dice:

    Cavi, gracias por la reseña. Muy en tu línea.
    Me atraía mucho esta novela cuando se publicó en el apartado de novedades porque pensé que podría ser leída a renglón seguido de Salamina de Javier Negrete. Y eso pensaba hacer dado que creía que el centro de la misma sería precisamente todo lo que aconteció en Estacferia, pero ¡joder!, resulta que no sólo no gira sobre esa batalla como reclamo principal sino que además, se desinfla en cuanto a contenido.
    Pues me has desinflado, macho.

    Felicidades de nuevo, majo.
    Ya no me hago con el libro, (lo siento, Ascanio)

  10. Lohengrin dice:

    Totalmente de acuerdo contigo cavilius.

    Antes de comprar ‘Hijos de…’ releí ‘Puertas de fuego’ y a continuación compré ‘Salamina’ y no hay color.

  11. cavilius dice:

    Hombre, jerufa, el sitio de Esfacteria, la rendición y todo eso sí que aparecen en la novela, pero digamos que Hijos de Esparta no es a Esfacteria lo que Salamina de Negrete es a la batalla de Salamina.

  12. Jesus dice:

    A mi si me ha gustado, es una buena aproximación al mundo espartano. También creí que sería una novela oprtunista al socaiere de la película “300”, pero es del 2005, aunque el editor español si que ha aprovechado la moda.

  13. Uther dice:

    Cavilius como siempre tus reseñas nos enseñan algo… en este caso no es lo mas importante la falta de interés de la novela en sí (que nos ahorra buenos euros) sino la reflexión sobre la tortilla de patatas con cebollas y los libros, gastronómicamente gráfica o saludablemente explícita; porque lo cierto es que para los que tenemos una “pila” con cierta altura deberiamos aplicar a rajatabla esa máxima. No hay nada mas descorazonador que concluir el libro y ver, como bien dices, que sólo ha pasado el tiempo,y a veces incluso dolorosamente lento. Saludos.

  14. Koenig dice:

    Buenos días.

    Cavilius, esta interesante reseña tuya me deja un tanto perplejo.
    Veamos.
    No voy a desvelar ningún secreto indicando mi casi absoluta seguridad de que tienes un marcado interés por el mundo griego antiguo. El caso es que esta casi completa seguridad me produce una tremenda duda.
    Explicame.
    ¿Puede ser que tu disgusto (o mejor debería decir no-gusto) por la novela arranque de tu profundo interés por el mundo griego antiguo y de la decepción que supone que su lectura no haya satisfecho tus elevadas expectativas? En este caso me temo que la novela podría ser buena, o incluso muy buena.
    O bien…
    ¿Puede ser que tu no-gusto (o tal vez disgusto era una buena opción) por la novela sea a pesar de tu profundo interés por el mundo griego antiguo, muy difícil de decepcionar pues tus expectativas abarcan casi todo lo que sepa a esta cultura? En este caso la novela debe ser francamente mala.

    Lo que si tengo claro, en todo caso, es que la tortilla de patata, sin patata.

    En fin y en otro orden de cosas, vaya racha de reseñas que llevamos…

    Un saludo.

  15. Javi_LR dice:

    Pero ¿hablamos de literatura, Koenig? Supongo que hilar bien una historia y caracterizar de manera adecuada unos personajes es algo independiente a Grecia, a Roma, al la Alemania de entre guerras, etc.

  16. cavilius dice:

    Estimado Koenig, en cuanto a tu pregunta, y después de una sosegada, reposada, meditada y moderada reflexión en torno a las cuestiones que suscitas en mi ánimo, se me ocurre responderte: ¿Ein?

    En otras palabras: ¿Ein?

  17. Koenig dice:

    Por supuesto…

  18. Aretes dice:

    Tengo la sensación de que me han robado un libro sin haberlo comprado porque ¿verdad que sería fantástico que existiera el que describes en los primeros párrafos?

    En cuanto al que reseñas, no hay nada peor que desear terminar un libro o acabarlo sin saber cómo uno a llegado al final.

    Koenig, a mi la tortilla de patatas sin patatas me suena a tortilla francesa y en ese caso, estaríamos hablando de unos huevos revueltos organizados.

  19. Aretes dice:

    Y otra cosa, pues la respuesta me interesa, la pregunta del galo se podría traducir:

    O eres tan exigente (dado tus conocimientos y blablabla) que no ha llegado a tu altura, lo que la calificaría bastante bien para el resto de los mortales.

    O, a pesar de la buena disposición que te hace valorar todo aquello que tenga el mínimo tufillo heleno, ni siquiera con la mejor voluntad se disfruta, con lo cual sería pésima para cualquiera.

    Opino, digo yo… vamos…que eso.

  20. Koenig dice:

    Buenas tardes.

    Ahora que tengo algo mas de tiempo.

    Innegablemente la calidad de un libro se basa en una historia bien hilada, en unos personajes bien caracterizados, en un lenguaje comprensible, en una varacidad que si bien no tiene porque ser ajustada a la realidad si tiene que ser ajustada a la propia historia y en una sabia dosificación de la información (o de la historia), que lleve al lector, de la mano o por la punta de la nariz, hasta el final.

    Pero todo esto son cosas que entrarían en el campo de lo objetivo (aunque su carga de subjetividad llevan).

    Sin embargo en el campo de lo subjetivo, entre otras muchas cosas, entran los gustos personales del lector. Y hablando de novela histórica, su preferencia por una época u otra.
    Me explico. Si a mi la época renacentista me interesa poco, como lector de historia y como lector de novela histórica (es un ejemplo), no elegiré una novela sobre esa época por ser histórica, ya que en este aspecto será igual, a priori, a cualquier otra.
    En cambio si me interesa el mundo celta (también es un ejemplo), cualquier novela histórica sobre dicha época/mundo, me interesará por ser histórica, ya que el apartado de la historia sobre el que versa me interesa.

    Llegados a este punto pueden pasar dos cosas. Mi interés por el mundo celta (sigo con el ejemplo) puede hacer que aspectos de la historia que resultan impermeables para otros lectores: guiños, detalles, aspectos de la “intrahistoria”, me lleguen. Con lo cual una novela mala puede resultarme decente a pesar de que, literariamente y objetivamente sea mala. A contrario, la ausencia de esos guiños, detalles, etc… pueden hacer que una buena novela me resulte no tan buena (no mala, hay clases), ya que me falta ese “plus” que yo andaba buscando al leer una novela sobre una época histórica determinada.
    Abundando en esto queda la decepción que puede uno sufrir al leer una novela histórica que le interesa especialmente por la época que rodea la narración, cuando se encuentra con una simple novela, mal disfrazada de histórica.

    Opino.

    Saludos.

  21. Koenig dice:

    Nos hemos cruzado.

    Bien traducido en ambos casos Aretes.

    Con respecto a los huevos revueltos ¿Podría tratarse de tortilla francesa hecha con prisas? “Plis”.

    Saludos de nuevo.

  22. Javi_LR dice:

    Tanto monta, monta tanto, lo que cuento y cómo lo hago.

    Vamos, que creo que Cavi ha valorado tanto lo uno como lo otro, que es a lo que voy.

    Opino.

  23. Vorimir dice:

    Vamos, que es una novela “pa echar el rato” y nada más.

  24. cavilius dice:

    Moavé:

    Como decía yo (porque me temo que era yo quien lo decía) en algún lugar de la reseña, Kant dijo (o sea, que en realidad fue Kant quien lo dijo; qué peso me quito de encima) que lo bello es lo que place sin concepto. Eso quiere decir que podemos razonar, discutir, dialogar, acerca de lo acertado o desacertado de todos los aspectos de una novela que nos vengan a la cabeza: la trama, la caracterización de los personajes, el ajuste a una realidad histórica concreta, la ambientación, el estilo, el uso del lenguaje, el pulso narrativo, el ritmo de la acción, las dosis de aventura, el equilibrio entre diálogos y narración… Puede suceder que en todos esos aspectos valoremos positivamente a la novela, y sin embargo acabemos nuestro juicio con un “pero el caso es que no me ha gustado”. O al contrario: quizá la nota que le pongamos a la novela en aquellos aspectos de antes no sea demasiado buena, pero la lectura nos haya resultado placentera y agradable. ¿Por qué, es que no hay regla para zanjar la cuestión de si una novela es mala o buena? Pues yo diría que no, por la sencilla razón de que en cuestión de gustos no hay razón ni regla que valga. Por eso cuando emitimos un juicio basado en nuestro gusto personal (y la opinión sobre una novela lo es), nuestro oyente o leyente ha de captar la coletilla implícita y tácita que va siempre al final de ese juicio: “en mi opinión”. Sucede que si conocemos algo a la persona que ha emitido ese juicio, conocemos otros juicios suyos sobre otros libros, conocemos sus gustos, etc., ese conocimiento determinará que demos más o menos valor a su nuevo juicio. Algo así como “mis gustos sobre libros siempre han coincidido con los de cavilius, así que si esta novela le ha parecido que ‘ni fu ni fa’, seguro que a mí me parecerá lo mismo”; o “todo lo que a ese cavilius le gusta a mí me disgusta, así que voy a probar la tortilla de patatas con cebolla a ver qué pasa”.

    Si a un tío raro como yo, que sólo leo (y muy poco, por desgracia; la culpa la tiene Cronos) cosas de Grecia, no me ha gustado esta novela, puede que sea porque no me ha parecido históricamente creíble, o porque no he visto guiños o detalles que me llamaran la atención, o porque me ha parecido de ritmo lento, o porque los personajes eran flojos, o porque… o porque, sencillamente, al margen de todo eso, no me ha gustado. Redundancias al poder, pero en este caso no queda más remedio que decirlo así.

    No sé si se ha entendido algo. Si no es el caso, que alguien me lo diga, que soltaré otro rollo patatero similar a ver si entonces se entiende menos.

    Saludos.

  25. Aretes dice:

    Solo por hacerte trabajar… ¿melopuerrepetí?

  26. cavilius dice:

    Por supuesto; lo diré de otra manera, a ver si ahora se entiende mejor:

    .soludaS

    .sonem edneitne es secnotne is rev a ralimis oretatap ollor orto ératlos euq ,agid ol em neiugla euq ,osac le se on iS .ogla odidnetne ah es is és oN

    .ísa olriced euq oidemer sám adeuq on osac etse ne orep ,redop la saicnadnudeR .odatsug ah em on ,ose odot ed negram la ,etnemallicnes ,euqrop o …euqrop o ,sojolf nare sejanosrep sol euqrop o ,otnel omtir ed odicerap ah em euqrop o ,nóicneta al naramall em euq sellated o soñiug otsiv eh on euqrop o ,elbíerc etnemacirótsih odicerap ah em on euqrop aes euq edeup ,alevon atse odatsug ah em on ,aicerG ed sasoc )sonorC eneit al apluc al ;aicargsed rop ,ocop yum y( oel olós euq ,oy omoc orar oít nu a iS

    .”asap éuq rev a allobec noc satatap ed allitrot al raborp a yov euq ísa ,atsugsid em ím a atsug el suilivac ese a euq ol odot“ o ;”omsim ol árecerap em ím a euq oruges ,’af in uf in‘ euq odicerap ah el alevon atse is euq ísa ,suilivac ed sol noc odidicnioc nah erpmeis sorbil erbos sotsug sim“ omoc ísa oglA .oiciuj oveun us a rolav sonem o sám somed euq áranimreted otneimiconoc ese ,.cte ,sotsug sus someconoc ,sorbil sorto erbos soyus soiciuj sorto someconoc ,oiciuj ese oditime ah euq anosrep al a ogla someconoc is euq edecuS .”nóinipo im ne“ :oiciuj ese ed lanif la erpmeis av euq aticát y aticílpmi alliteloc al ratpac ed ah etneyel o etneyo ortseun ,)se ol alevon anu erbos nóinipo al y( lanosrep otsug ortseun ne odasab oiciuj nu somitime odnauc ose roP .aglav euq alger in nózar yah on sotsug ed nóitseuc ne euq ed nózar allicnes al rop ,on euq aírid oy seuP ?aneub o alam se alevon anu is ed nóitseuc al rajnaz arap alger yah on euq se ,éuq roP¿ .elbadarga y aretnecalp odatluser ayah son arutcel al orep ,aneub odaisamed aes on setna ed sotcepsa solleuqa ne alevon al a somagnop el euq aton al áziuq :oirartnoc la O .”odatsug ah em on euq se osac le orep“ nu noc oiciuj ortseun somebaca ograbme nis y ,alevon al a etnemavitisop somerolav sotcepsa sose sodot ne euq redecus edeuP …nóicarran y sogoláid ertne oirbiliuqe le ,arutneva ed sisod sal ,nóicca al ed omtir le ,ovitarran oslup le ,ejaugnel led osu le ,olitse le ,nóicatneibma al ,atercnoc acirótsih dadilaer anu a etsuja le ,sejanosrep sol ed nóicaziretcarac al ,amart al :azebac al a nagnev son euq alevon anu ed sotcepsa sol sodot ed odatrecased o odatreca ol ed acreca ,ragolaid ,ritucsid ,ranozar somedop euq riced ereiuq osE .otpecnoc nis ecalp euq ol se olleb ol euq )amicne ed otiuq em osep éuq ;ojid ol neiuq tnaK euf dadilaer ne euq ,aes o( ojid tnaK ,añeser al ed ragul núgla ne )aíced ol neiuq oy are euq omet em euqrop( oy aíced omoC
    :évaoM

    .”asap éuq rev a allobec noc satatap ed allitrot al raborp a yov euq ísa ,atsugsid em ím a atsug el suilivac ese a euq ol odot“ o ;”omsim ol árecerap em ím a euq oruges ,’af in uf in‘ euq odicerap ah el alevon atse is euq ísa ,suilivac ed sol noc odidicnioc nah erpmeis sorbil erbos sotsug sim“ omoc ísa oglA .oiciuj oveun us a rolav sonem o sám somed euq áranimreted otneimiconoc ese ,.cte ,sotsug sus someconoc ,sorbil sorto erbos soyus soiciuj sorto someconoc ,oiciuj ese oditime ah euq anosrep al a ogla someconoc is euq edecuS .”nóinipo im ne“ :oiciuj ese ed lanif la erpmeis av euq aticát y aticílpmi alliteloc al ratpac ed ah etneyel o etneyo ortseun ,)se ol alevon anu erbos nóinipo al y( lanosrep otsug ortseun ne odasab oiciuj nu somitime odnauc ose roP .aglav euq alger in nózar yah on sotsug ed nóitseuc ne euq ed nózar allicnes al rop ,on euq aírid oy seuP ?aneub o alam se alevon anu is ed nóitseuc al rajnaz arap alger yah on euq se ,éuq roP¿ .elbadarga y aretnecalp odatluser ayah son arutcel al orep ,aneub odaisamed aes on setna ed sotcepsa solleuqa ne alevon al a somagnop el euq aton al áziuq :oirartnoc la O .”odatsug ah em on euq se osac le orep“ nu noc oiciuj ortseun somebaca ograbme nis y ,alevon al a etnemavitisop somerolav sotcepsa sose sodot ne euq redecus edeuP …nóicarran y sogoláid ertne oirbiliuqe le ,arutneva ed sisod sal ,nóicca al ed omtir le ,ovitarran oslup le ,ejaugnel led osu le ,olitse le ,nóicatneibma al ,atercnoc acirótsih dadilaer anu a etsuja le ,sejanosrep sol ed nóicaziretcarac al ,amart al :azebac al a nagnev son euq alevon anu ed sotcepsa sol sodot ed odatrecased o odatreca ol ed acreca ,ragolaid ,ritucsid ,ranozar somedop euq riced ereiuq osE .otpecnoc nis ecalp euq ol se olleb ol euq )amicne ed otiuq em osep éuq ;ojid ol neiuq tnaK euf dadilaer ne euq ,aes o( ojid tnaK ,añeser al ed ragul núgla ne )aíced ol neiuq oy are euq omet em euqrop( oy aíced omoC

  27. cavilius dice:

    Perdón, el último párrafo está repetido. Es que cuando le doy a la tecla, me pongo ciego…

  28. cavilius dice:

    Vaya, y no es “soludaS” sino “sodulaS”. Perdón de nuevo.

  29. Rodrigo dice:

    .odneitne ís arohA

  30. Valeria dice:

    Pues yo al principio no entendía quién era “Moavé”.
    Pero sí entiendo que el corazón (literario) tiene razones que la Razón no entiende. ¿Habrá dicho esto Kant?

  31. Koenig dice:

    Ahora está todo muchísimo mas claro.

  32. Aretes dice:

    Jajajaja

    ¡Qué buen rato, Cavi!

  33. Vorimir dice:

    ¿Pero te ha gustado o no?

  34. cavilius dice:

    A ver si os váis a creer ahora que escribir al revés es fácil.

    Y hablar no te digo nada…

  35. jerufa dice:

    Tiene cohone el griego.

  36. juanrio dice:

    De momento….

  37. Ascanio dice:

    ¿Es obligatorio leerse eso?

  38. Siskauskas dice:

    Si fue historia espanola, buenisimo seria. Como is de fuera is bad.

  39. Daniekes dice:

    Muy buena reseña, Cavilius.
    Una preguntita, ¿se le da mucha bola a Cleon o se pasa de puntillas por el personaje?

  40. cavilius dice:

    Hombre, yo no diría tanto como de puntillas, pero tampoco se le destaca especialmente. Aparece y actúa conforme a la visión comúnmente aceptada de él, que es la transmitida por Tucídides, Aristófanes o Plutarco, es decir: como un demagogo histriónico sin escrúpulos, vocinglero y fanfarrón (dicen Aristóteles y Plutarco que fue el primer orador que en la tribuna usó gritos, aspavientos e insultos).
    Me parece a mí que Cleón es un personaje que daría para una novela, mira tú, y quizá en ese sentido está algo desaprovechado por Nicastro. Pero es que el objetivo de este libro es otro, claro.

    Saludos

  41. Marbenes Dice dice:

    Y que se dice de Epitadas o Rena?

    Gracias.

  42. Marbenes dice:

    Esta “Marbenes” de arriba no soy yo (yo=habitual contertulia de Hislibris). Es más, para mi desgracia ni siquiera tengo idea de quiénes o qué son Epitadas o Rena…

  43. cavilius dice:

    Pues Epitadas (que existió realmente) es el “prota”, ni más ni menos, ni menos ni más. Así que para saber lo que se dice de él, me temo que hay que leer la novela. En cuanto al personaje de Rana (supongo que te refieres a él), se puede seguir viviendo sin saber nada de él, te lo aseguro.

    Saludos.

  44. Daniekes dice:

    Coincido contigo Cavilius. Cleón me parece un personaje fundamental de la época. Supo aprovecharse del vacio dejado por Pericles para alcanzar unas cotas de popularidad que nunca hubiera imaginado alcanzar. Y la idea de que fue un calentón su fanfarronada de acabar con los espartanos de Esfacteria en 20 días….no me creo nada. Igual sí da para una novela… a ver si me pongo con ella ;-)

  45. Marbenes dice:

    Huy, es verdad Cavilius, qué bruta soy!, pero si Epitadas sale en el primer renglón del primer párrafo de la reseña… En fin, confío sabrás perdonar mi despiste, y gracias por la sugerencia de leer el libro, aunque no creo que ni con ésas consiguiera meterme tanto nombre en la mollera.

  46. Pentesilea dice:

    De este autor la misma editorial alamut va a sacar “imperio de ceniza” sobre alejandro magno, segun he leido desde un punto de vista muy original sobre el personaje.

  47. cavilius dice:

    Su primera novela, escrita antes que Hijos de Esparta. Puede estar interesante, gracias, Pentesilea.

  48. Pentesilea dice:

    En realidad no fue su primera novela,antes escribio una trilogia naval sobre un tal Jhon paul jones a saber quien es el tipo que esta inedita en este pais nuestro.

  49. Tiopuas dice:

    Pues sólo decir que la tenía como prioritaria en mi lista, pero que tras leer hace algún tiempo esta reseña, la he ido retrasando. Pero una vez leída, he de decir que me ha gustado mucho. Te mantiene en vilo con el cerco a la isla y lo alterna muy bien con los momentos en que se relatan la instrucción espartana, instrucción que me ha gustado mucho leer y que ha venido a completar la idea que tengo formada de cómo pudo ser tras leer Puestas de Fuego.

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