Indefinión sexual en pleno vuelo
Publicado: Lun Ene 13, 2025 12:28 am
Hola Cassandra
Debo reconocer que eres una buena narradora. Contigo se comprueba que los escritores veteranos han retrasado la entrada a la justa hasta el último momento.
OBSERVACIONES DE FORMA
A el título: Cielo mapas vida le faltan dos comas.
. Cuando paro, con el motor en marcha y el corazón en un puño bajo a comprobar su identidad.
Acá te faltó una coma luego de “puño”.
Tienes más detalles formales, y lo sé, porque acabo de leer los comentarios. Y, aunque no lo creas, el hecho de que los ignorara es la mejor señal de que tu narración me tenía obnubilado.
OBSERVACIONES DE FONDO
Cuando leí el párrafo que viene a continuación, me pareció que se trataba de uno de los mejores del texto, cosa que sigo pensando, sin ninguna duda. No obstante, en él aparece una sombra que es importante senalar, leamos:
Con mucho cuidado carreteo hacia el escondite que me indica. Deslizándose sobre el pañuelo que me regalaron mis hijas mi cabeza se mueve a uno y otro lado para poder ver desde detrás del motor pues el morro queda más alto que la cola.
Me vi precisado a leerlo varias veces y fue a la cuarta, cuando comprendí lo del pañuelo, en el entendido de que él (recuerda que estoy pensando en un piloto) se había puesto esa prenda alrededor del cuello, basado en que su cabeza se mueve sobre el pañuelo y no dentro de él, tal como lo quiso expresar Amonites:
En el siglo XX las mujeres solían llevar pañuelos en la cabeza (creo que para protegerse del viento).
En este caso lo dicho por Amonites no aplica. Y ya que estamos en esas, vamos a explorar algo importantísimo del relato, porque representa la sorpresa:
AVISOS SOTERRADOS O ENGAÑO DESCARADO
Antes de desarrollar este punto, debo aclarar algo. Me encantan los cuentos que, a pesar de avisarle al lector lo que va a pasar sembrando detalles a lo largo del camino, lo hacen de forma que nadie se pueda dar cuenta de ello, de tal manera que el lector al final queda sorprendido. Esto es a lo que llamo “la honestidad del autor”… y, de cierta forma, su astucia también.
En el caso que nos ocupa, trataste de escamotearnos el género del narrador, aunque, dando avisos que indicaran la verdadera información, pero de la forma más leve posible para mantener el asunto encubierto. Esa es la idea. Veamos:
Amonites apunta lo siguiente: "Mis pies danzan suavemente sobre los pedales para suavizar los problemas", ¿la escribiría un narrador masculino?
Por supuesto Amonites, eso lo hacen todos, hombres y mujeres, cuando conducen en una calle con mucho tránsito. Y lo de “danzar” no es monopolio de las damas, recuerda que también existen los bailarines. Así que acá tampoco aplica.
De todas maneras, no soy el primero que hace estas observaciones, hay por ahí una voz más autorizada en esto de aviones, que ya te lo dijo, me refiero a Lazy:
Todo piloto que se precie debe llevar un pañuelo en el cuello, hombre o mujer, y los pies deben danzar para controlar el timón de cola, también independientemente de ser hombre o mujer.
Por cierto, eso de estar varias veces a punto de llorar, tampoco es privativo de las mujeres. Puede ser que antes los hombres trataban de ocultarlo, pero eso no quiere decir que no pasara. Para nada.
Mermaid indica lo siguiente: pensé que no era nada adecuado para la época hablar de "mi pareja". En aquellos tiempos, si tenías cuatro hijas, estabas casado/a. Después dices que era su "media naranja", cosa que también resulta fuera de lugar. (…) todo ese artificio era para darnos una sorpresa
Ahora bien, perdona que te lo diga, pero me parece que a esos seudo avisos de que se trata de una narradora y no de un narrador, no tienen nada que ver con la honestidad que el autor debe mantener ante sus lectores, la prueba de esto la aportó Mgag luego de haber hecho una segunda lectura. Veamos:
“Me desvío hacia la Sierra de las Cabras para no pasar justo por encima de Antequera y así evitar ser detectadO” “…no sabes si estás dormidO”. Esas Oes son deliberadas y gramaticalmente incorrectas, pero se hace para ocultar la identidad.
Me parece que tratar de ocultar que el narrador no es un hombre sino una mujer, no es algo para sorprender a nadie. Si ese cuento fuese publicado en la época que lo enmarca, puede ser que sí, pero que nosotros, los lectores del siglo XXI, mostremos sorpresa por eso… no es muy razonable. Es más, no sé cuánto de cierto hay en este relato, pero, si lo hay, no veo la razón por la que ocultar el género de la protagonista. Digamos que sería algo así como una suerte de Amelia Earhart española. De esto ya te habló Alejandro:
Yo le hubiera dado tanto valor o incluso más, sabiendo desde el principio que es una mujer. Plantear el texto conociendo quien es su protagonista desde el inicio, puede presentar el relato tan conmovedor y tan interesante como el que más
TRAMA CONTRADICTORIA
Me gustaría que me explicaras esto:
De nuevo despliego ante mí los mapas del Instituto Geográfico Catastral, los de Málaga y Cádiz. Nuestra vida depende del trabajo de los cartógrafos. Pido ayuda a mi pareja que en silencio va comprobando los accidentes geográficos.
¿Qué pareja es esa? Por cierto, no puede ser el señor Harris, porque éste no es controlador aéreo, además, ella no ha salido de cielo español. Necesito luces al respecto.
Kelin dice lo siguiente: ¿Aterriza de noche en una carretera pero luego necesita que se haga de día para despegar? ¿En un momento ocultan todo un avión con ramas?
Otra observación de Kelin
Casualmente llegan a la vez dos aviones republicanos y dos nacionales, ¿primero le disparan a ella y luego se ponen a combatir entre ellos?
Ahora yo te hago la pregunta: ¿qué interés tienen esos pilotos de cazas en gastar munición en una avioneta de pasajeros cuando en el horizonte tienen avistados a sus enemigos?
CONCLUSIÓN
Me encantaron esas primeras páginas que fueron de maravilla hasta muy entrado el relato. De hecho, a pesar de que en la aparición de los cuatro aviones de combate nos trajiste por las greñas una solución de artificio como lo es el Deus ex machina, no me importó mucho, porque en verdad estaba disfrutando de un excelente texto… pero cuando mencionaste la palabra “marido”… de ahí en adelante me volví una estopa. Es lamentable, porque en verdad el cuento prometía.
Debo reconocer que eres una buena narradora. Contigo se comprueba que los escritores veteranos han retrasado la entrada a la justa hasta el último momento.
OBSERVACIONES DE FORMA
A el título: Cielo mapas vida le faltan dos comas.
. Cuando paro, con el motor en marcha y el corazón en un puño bajo a comprobar su identidad.
Acá te faltó una coma luego de “puño”.
Tienes más detalles formales, y lo sé, porque acabo de leer los comentarios. Y, aunque no lo creas, el hecho de que los ignorara es la mejor señal de que tu narración me tenía obnubilado.
OBSERVACIONES DE FONDO
Cuando leí el párrafo que viene a continuación, me pareció que se trataba de uno de los mejores del texto, cosa que sigo pensando, sin ninguna duda. No obstante, en él aparece una sombra que es importante senalar, leamos:
Con mucho cuidado carreteo hacia el escondite que me indica. Deslizándose sobre el pañuelo que me regalaron mis hijas mi cabeza se mueve a uno y otro lado para poder ver desde detrás del motor pues el morro queda más alto que la cola.
Me vi precisado a leerlo varias veces y fue a la cuarta, cuando comprendí lo del pañuelo, en el entendido de que él (recuerda que estoy pensando en un piloto) se había puesto esa prenda alrededor del cuello, basado en que su cabeza se mueve sobre el pañuelo y no dentro de él, tal como lo quiso expresar Amonites:
En el siglo XX las mujeres solían llevar pañuelos en la cabeza (creo que para protegerse del viento).
En este caso lo dicho por Amonites no aplica. Y ya que estamos en esas, vamos a explorar algo importantísimo del relato, porque representa la sorpresa:
AVISOS SOTERRADOS O ENGAÑO DESCARADO
Antes de desarrollar este punto, debo aclarar algo. Me encantan los cuentos que, a pesar de avisarle al lector lo que va a pasar sembrando detalles a lo largo del camino, lo hacen de forma que nadie se pueda dar cuenta de ello, de tal manera que el lector al final queda sorprendido. Esto es a lo que llamo “la honestidad del autor”… y, de cierta forma, su astucia también.
En el caso que nos ocupa, trataste de escamotearnos el género del narrador, aunque, dando avisos que indicaran la verdadera información, pero de la forma más leve posible para mantener el asunto encubierto. Esa es la idea. Veamos:
Amonites apunta lo siguiente: "Mis pies danzan suavemente sobre los pedales para suavizar los problemas", ¿la escribiría un narrador masculino?
Por supuesto Amonites, eso lo hacen todos, hombres y mujeres, cuando conducen en una calle con mucho tránsito. Y lo de “danzar” no es monopolio de las damas, recuerda que también existen los bailarines. Así que acá tampoco aplica.
De todas maneras, no soy el primero que hace estas observaciones, hay por ahí una voz más autorizada en esto de aviones, que ya te lo dijo, me refiero a Lazy:
Todo piloto que se precie debe llevar un pañuelo en el cuello, hombre o mujer, y los pies deben danzar para controlar el timón de cola, también independientemente de ser hombre o mujer.
Por cierto, eso de estar varias veces a punto de llorar, tampoco es privativo de las mujeres. Puede ser que antes los hombres trataban de ocultarlo, pero eso no quiere decir que no pasara. Para nada.
Mermaid indica lo siguiente: pensé que no era nada adecuado para la época hablar de "mi pareja". En aquellos tiempos, si tenías cuatro hijas, estabas casado/a. Después dices que era su "media naranja", cosa que también resulta fuera de lugar. (…) todo ese artificio era para darnos una sorpresa
Ahora bien, perdona que te lo diga, pero me parece que a esos seudo avisos de que se trata de una narradora y no de un narrador, no tienen nada que ver con la honestidad que el autor debe mantener ante sus lectores, la prueba de esto la aportó Mgag luego de haber hecho una segunda lectura. Veamos:
“Me desvío hacia la Sierra de las Cabras para no pasar justo por encima de Antequera y así evitar ser detectadO” “…no sabes si estás dormidO”. Esas Oes son deliberadas y gramaticalmente incorrectas, pero se hace para ocultar la identidad.
Me parece que tratar de ocultar que el narrador no es un hombre sino una mujer, no es algo para sorprender a nadie. Si ese cuento fuese publicado en la época que lo enmarca, puede ser que sí, pero que nosotros, los lectores del siglo XXI, mostremos sorpresa por eso… no es muy razonable. Es más, no sé cuánto de cierto hay en este relato, pero, si lo hay, no veo la razón por la que ocultar el género de la protagonista. Digamos que sería algo así como una suerte de Amelia Earhart española. De esto ya te habló Alejandro:
Yo le hubiera dado tanto valor o incluso más, sabiendo desde el principio que es una mujer. Plantear el texto conociendo quien es su protagonista desde el inicio, puede presentar el relato tan conmovedor y tan interesante como el que más
TRAMA CONTRADICTORIA
Me gustaría que me explicaras esto:
De nuevo despliego ante mí los mapas del Instituto Geográfico Catastral, los de Málaga y Cádiz. Nuestra vida depende del trabajo de los cartógrafos. Pido ayuda a mi pareja que en silencio va comprobando los accidentes geográficos.
¿Qué pareja es esa? Por cierto, no puede ser el señor Harris, porque éste no es controlador aéreo, además, ella no ha salido de cielo español. Necesito luces al respecto.
Kelin dice lo siguiente: ¿Aterriza de noche en una carretera pero luego necesita que se haga de día para despegar? ¿En un momento ocultan todo un avión con ramas?
Otra observación de Kelin
Casualmente llegan a la vez dos aviones republicanos y dos nacionales, ¿primero le disparan a ella y luego se ponen a combatir entre ellos?
Ahora yo te hago la pregunta: ¿qué interés tienen esos pilotos de cazas en gastar munición en una avioneta de pasajeros cuando en el horizonte tienen avistados a sus enemigos?
CONCLUSIÓN
Me encantaron esas primeras páginas que fueron de maravilla hasta muy entrado el relato. De hecho, a pesar de que en la aparición de los cuatro aviones de combate nos trajiste por las greñas una solución de artificio como lo es el Deus ex machina, no me importó mucho, porque en verdad estaba disfrutando de un excelente texto… pero cuando mencionaste la palabra “marido”… de ahí en adelante me volví una estopa. Es lamentable, porque en verdad el cuento prometía.