ETIOPÍA. EL CONFLICTO ITALO ABISINIO – Eduardo Ortega y Gasset

ETIOPÍA. EL CONFLICTO ITALO-ABISINIO - Eduardo Ortega y GassetEste libro es, ante todo, una curiosidad. Un pequeño alegato a favor de Abisinia en su guerra contra la Italia Lictoria, publicado antes de la gran victoria fascista. Desgraciada y lamentablemente no trata el desarrollo militar más que superficialmente. Su contenido se divide entre una somera introducción a la historia y costumbres de Abisinia, y luego una descripción bastante detallada de la evolución del conflicto internacional entre el Duce y el Negus, con la comunidad internacional incapaz de adoptar una postura clara en el conflicto. Conflicto cuyo fin aún no se vislumbra en el momento de publicar la obra. (Vió la luz antes del final de la guerra en Mayo de 1936). La descripción de Abisinia, sin falsear la realidad, si trata de presentarla de la forma más amable posible. Un tirano incapaz como Haille Sellasie aparece como un gobernante inteligente y de gustos europeos. Una institución tan brutal como la esclavitud, en pleno vigor en Abisinia, trata de maquillarse como una especie de dependencia personal beneficiosa para los sometidos.

Muchas veces se ha dicho que la S.G.M comienza con la guerra civil española, donde se produce el inicio de la agresión fascista. Bueno, también hay mucha gente que dice que los americanos no llegaron nunca a la luna.

El camino de la segunda guerra mundial es claro, y el camino de la agresión fascista también. La guerra civil española es un episodio marginal, determinado por circunstancias diferentes, distintas y distantes. El fascismo europeo no se caracterizó nunca por actuar con medias tintas ni eludir la celebración y glorificación de sus acciones, y su ciclo expansionista se inicia en una tierra lejana y olvidada. El fascismo, mezcla de lo viejo y lo nuevo, no podía elegir mejor su primera guerra: Una mezcla entre las ansias imperialistas del XIX y la nueva visión de glorificación de la violencia y reconstrucción del orden mundial del siglo XX. No buscaban los líderes totalitarios instalar gobiernos. Sus fines eran siempre territoriales. La guerra civil española solo tiene un interés marginal en sus políticas, que aspiran a superar las fronteras creadas por el tratado de Versalles (Y todos sus tratados subsiguientes) a través de la violencia, en acto o en potencia. Sin guerra civil española, la segunda guerra mundial habría tenido lugar igualmente. Si en cada uno de sus puntos previos (Renania, Abisinia, Checoslovaquia, Austria y Albania), la agresión fascista se hubiese detenido, es dudoso que hubiese tenido lugar el gran conflicto.

Y eso describe el libro. Como la agresión fascista, camuflada bajo el «legítimo» interés en la expansión colonial (También Hitler tenía sus defensores, que veían en su expansión pacífica su «legítimo» interés en unir a los pueblos de habla alemana) avanza ante la incapacidad de los gobiernos democráticos en reaccionar de otro modo que no fuese con palabras y declaraciones. Inglaterra solo habría tenido que cerrar el canal de Suez para impedir el aprovisionamiento italiano, por no hablar de que podría haber privado al país de todas sus importaciones de combustible. Pero no hubo medidas, solo temor, un temor injustificado que hizo creer a los fascistas italianos que su poder era muy superior.

En suma. La primera piedra de la agresión fascista que desembocará en la S.G.M a través de una política continúa de avances territoriales que las potencias democráticas decidirán tratar de detener en Polonia.

Ya era demasiado tarde.

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14 comentarios en “ETIOPÍA. EL CONFLICTO ITALO ABISINIO – Eduardo Ortega y Gasset

  1. ARIODANTE dice:

    ¿Eduardo era el hermano de Don José, el pensador? Creo que era su hermano mayor, ¿no?

    Pues sí, creo que si los pusilánimes políticos británicos, tan flemáticos ellos, hubieran dudado un poquito menos, y le hubieran dado el mando a Churchill antes, no después, otro gallo hubiera cantado. Probablemente. Pero ero es historia ficción.
    Buena reseñita, Uro.

  2. Urogallo dice:

    Gracias Ario, pero hay que recordar que Churchill jamás tuvo una especial enemistada hacia la Italia Fascista.

    Por cierto, destacar el excepcional trabajo de Nuruialwen con la cabecera.

    ¡ Fantástico!.

  3. David L dice:

    Justo hace unos días un compañero me ofreció este libro para que lo leyera. Me resultó curioso ya que apenas he leído ni he visto bibliografía de la guerra italo-abisinia en español. Creo, si mal no recuerdo, que era un libro más bien cortito, un libro de esos que te lo acabas en un ratito.

    En cuanto a lo que comenta Ariodante, sobre la posición británica ante la invasión de Etiopía por parte de las tropas de Mussolini, creo que mientras la expansión italiana no afectara al Imperio Británico siempre sería visto como un mal menor, y así creo que lo entendieron las autoridades de la Gran Bretaña. La política de apaciguamiento que Francia y, sobre todo GB, estaban aplicando en sus respectivas políticas exteriores debilitó en cierta manera los acuerdos globales firmados hasta entonces, caso de Locarno en 1925 o el propio Pacto de Stresa en 1935, entre las naciones más poderosas del continente. La Sociedad de Naciones comenzaba a pesar poco en cuanto a entidad moderadora entre las naciones miembros, cada cual empezaba a hacer la “guerra” por su cuenta. Italia se creía con derecho a aumentar su Imperio africano y, aunque pueda parecer increible, Francia y GB “asumían” este hecho como un daño colateral. Seguramente ni a Churchill le habría parecido excesivamente mal la ocupación italiana de Abisinia, siempre y cuando no afectara a las posesiones o al “lebensraum”británico.

    Un saludo.

  4. Urogallo dice:

    Ese mismo David L.

    Yo creo que aún hay que rascar mucho en los archivos británicos, pero no puedo concebir un mundo en el que la Gran Bretaña no asistiese complacida a la eliminación de la única nación africana en la que sus propios subditos imperiales podían mirarse y soñar con la libertad propia.

  5. lucano dice:

    Hola a todos
    Efectivamente cuesta imaginar una Gran Bretaña favoreciendo a los “nativos”, aunque como sabemos la hipocresía del Imperio en su apogeo no tenía límites (pienso en la guerra del opio, por ejemplo).

    En mi opinión dudo que la guerra de Abisinia pueda considerarse agresión fascista, dotando al conflicto puramente colonial de un contenido político que creo que no tiene. No olvidemos la derrota italiana de fines de siglo anterior, la cosa venía de lejos. Cosa distinta es que fuera utilizada para exaltar el régimen, o que rasgos de la propia identidad fascista impregnaran la guerra (por ejemplo el maquinismo, con el uso masivo de la aviación, o la introducción de fuerzas motorizadas, contrapuesto a unos atrasados ejércitos africanos).
    En fin por esa misma época los japoneses hacían de las suyas en China y muy poco antes los españoles liquidábamos el conflicto marroquí, los belgas imponían su ley en el congo… Parece más bien que Abisinia era el último conflicto colonial de una larga serie (al que Italia llegaba tarde), más que el primero de un nuevo mundo fascista.
    Saludos

  6. APV dice:

    Bueno los ingleses habían mantenido una importante influencia en Etiopia desde el S. XIX, deponiendo negus apoyando a otros, durante la guerra de Sudán habían sido aliados e incluso les vendían armas durante la anterior guerra con Italia.

    La invasión italiana les disgustó bastante pero se impuso la política del apaciguamiento.

  7. ARIODANTE dice:

    Si, estoy de acuerdo, lo del apaciguamiento privó. Y si a Churchill le hubiera interesado Abisinia, pues hubiera intervenido.

  8. juanrio dice:

    ¿Hay gente que cree que los americanos no llegaron a la Luna? Desde luego que hay gente pa to…..

    Dices en tu reseña, Uro, que no se describen acciones militares, pero mi duda, en mi ignorancia, es si hubo acciones militares dignas de tal nombre en esa guerra….

  9. Germánico dice:

    ¿No conoces esa rama de los conspiranoides, Juan? Ríos de tinta han soltado… Son divertidos, la verdad: que si es imposible que la bandera ondee, que si la sombra del astronauta es por un foco que tiene detrás,…

  10. Urogallo dice:

    Fué una guerra extraña, muy extraña. A pesar de toda su supuesta capacidad superior, dotada de tecnología e industria, los italianos avanzaron a paso de hormigas con una desorganización digna de sus grandes derrotas.

    Solo que el enemigo no estaba para muchas florituras.

    Obviamente se puede incluir esta guerra dentro del fenomeno colonial, como se puede incluir la invasión de la soviética dentro del afan colonialista alemán.

  11. juanrio dice:

    Germánico, a ver si lees algún cuento del concurso (el mío por lo menos) sabrás a que viene el comentario. ;-)

    De lo poco que sé sobre esa guerra es que se pareció a la nuestra de África tras Alhucemas, con un uso indiscriminado de gases, bombardeo de civiles y todo tipo de abusos por un ejercito contra una banda.

  12. Urogallo dice:

    En realidad nosotros usamos más bien pocos gases en Africa, y según Indro Montanelli el uso de gases tóxicos por parte de los italianos queda refutado en varias ocasiones.

    ¿Espíritu humanitario?. En realidad el uso de gases tóxicos en ambientes cálidos, y sometidos a vientos imprevistos, resulta no solo inefectivo si no también problemático con tropas mal protegidas y pesimamente instruidas en las tácticas de protección de amenaza tóxica. ( En la guerra del RIF no se ven demasiadas máscaras antigas en los, por otro lado, bastante mal equipados soldados españoles).

  13. Germánico dice:

    Tomo nota, Juan. Danke.

  14. Urogallo dice:

    Pasa el tiempo…En la batalla de Amba Aradan, dónde Montanelli dijo estar presente (Aunque la posición fue conquistada por los Alpini) la acumulación de artillería italiana hizo innecesario recurrir a expedientes menos civilizados.

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