EMDEN – Hellmuth Von Mücke

E M D E N - Hellmuth Von MückeLos corsarios no sólo han pertenecido a la corte isabelina, ni al siglo XVII exclusivamente. La patente de corso era otorgada por muchos monarcas para proveer sus arcas y para financiar guerras, principalmente. No siempre era reconocido oficialmente, como en el caso del Duque de Osuna, a quien Felipe el Tercero dio verbalmente instrucciones para ejercer de corsario con sus naves, mientras fue virrey de Sicilia y de Nápoles, aunque después se hiciera el sueco y tras la conjuración de Venecia cayera en desgracia.

El caso que nos ocupa es mucho más reciente: se trata del crucero alemán SMS Emden, que fue destinado al corso en los primeros meses de la Gran Guerra. La narración de las aventuras de este barco y su tripulación, más en forma periodística o como bitácora de a bordo, corre a cargo, en este libro, del segundo oficial, Von Mücke, que nos cuenta con gran lujo de detalles y bastante sentido del humor, las aventuras del barco, sus presas, las relaciones con los barcos y tripulaciones apresadas, el botín, etc. Las andanzas del barco se hicieron legendarias, hasta el punto de que los mismos tripulantes tenían que desmentir bulos y falsas informaciones que circulaban por los periódicos y radios de la época, ante la ubicuidad del navío casi fantasmal, ya que aparecía por cualquier parte del sureste asiático y desaparecía en un abrir y cerrar de ojos, antes de que los buques de guerra dieran con él.

Hellmuth von Mücke (Zwickau, Sajonia, 1881; Ahrensburg, 1957), capitán de corbeta de la marina de guerra alemana, era hijo de un capitán del ejército alemán. Llegó a teniente de navío en 1903. Sus vivencias de la I Guerra le condujeron a un pacifismo militante, que más adelante le llevó a oponerse al régimen nazi y a ser recluido en un campo de concentración para disidentes políticos, en 1936 y en 1939.

Fue primer teniente y segundo de a bordo en el SMS Emden, crucero de la escuadra alemana en el oriente asiático, con base en Tsingtao, cuyo capitán era Von Müller. Sus órdenes, nada más comenzar la Gran Guerra, consistieron en dedicarse a apresar todos los navíos mercantes de la zona asignada, hundiéndolos y apropiándose de su carga, a la vez que dificultar lo más posible los movimientos comerciales de los países en litigio. El mapa de la ruta seguida puede verse aquí. Durante cuatro meses el crucero navegó por los mares del Sur interceptando cantidad de mercantes, desvalijándolos y generalmente hundiéndolos, hasta que fue hundido a su vez en noviembre de 1914 por el HMAS Sydney Pero, a diferencia de los corsarios del XVII o XVIII, su trato con los pasajeros y tripulantes era cortés y correcto, incluso en algunos casos se establecieron ciertas relaciones amistosas. El Emden llevaba dos barcos de séquito, generalmente capturas, que le servían como carboneros: el Makromannia y el Pontoporos, y en los que alojaba a los pasajeros o tripulantes de las presas que se iban haciendo, hasta que se acercaban a algún puerto donde podía desembarcarlos o se cruzaban con algún mercante neutral al que poder trasvasarlos. El Emden consiguió paralizar todo el tráfico naval con la India. Y a pesar de las falsas noticias lanzadas sobre él, aguantó el tipo hasta que ya no pudo más; la tripulación conocía perfectamente cuál iba a ser su final, y sabían por qué llevaban a cabo aquella misión: tenían que mantener ocupado al enemigo mientras el resto de la escuadra alemana de Tsingao conseguía llegar al Atlántico.

Además de los atracos a mercantes, también el Emden tuvo algunas acciones de guerra propiamente: el ataque al puerto de Penang, en el que estaban fondeadas varios navíos de guerra enemigos, fue toda una lección de arte naval: camuflando el barco con una simulada cuarta chimenea, para parecer británicos, y aprovechando la semioscuridad del alba, el Emden atacó por sorpresa un crucero ruso, el Zemciug, y destruyó otro francés, el Mousquet, además de causar severos daños a las instalaciones portuarias. Apenas tuvo respuesta y salió a toda máquina antes de que pudieran reaccionar los barcos enemigos. Aquello hizo sobrepasar la paciencia de los británicos, que se lanzaron con todas sus fuerzas a encontrar al que ya llamaban holandés errante, por su capacidad de distracción y de camuflaje.

El autor del prólogo introductorio comenta las diferencias abismales que existían entre la guerra por mar y la de tierra. La guerra en el continente fue terrible; sin embargo, la guerra en el mar aún podía considerarse como una guerra entre caballeros. El trato para con los prisioneros era humano, incluso educado, y tras hundir un barco de guerra, el enemigo botaba lanchas para recoger a los supervivientes, a los que atendía el médico de a bordo. Todo esto lo relata von Mücke como testigo presencial. Lo que también relata, basado en los datos aportados posteriormente, es el combate en el que finalmente es hundido el barco, y que no pudo presenciar porque Mücke, con un destacamento de cincuenta hombres había desembarcado para una misión en una isla y desde allí hubieron de huir en una goleta que apresaron en la isla, Ayesha, mientras veían cómo su barco, el Emden, era perseguido por el Sydney. La aventura del Ayesha, (digna, al parecer, del más puro estilo Salgari) y cómo consiguieron regresar a Europa es objeto de otro libro. De los 361 tripulantes del Emden, 134 murieron en el combate y 44 fueron heridos, incluido el propio Von Müller, el capitán. El comportamiento heroico y caballeroso de la tripulación y los mandos del Emden incluso provocó, al ser difundido por la prensa mundial, una reacción de sir Winston Churchill, entonces primer lord del Almirantazgo, que, en la Cámara de los Lores pidió (y fue aprobado por unanimidad) al capitán del Sidney que permitiera a Von Müller y a sus oficiales conservar sus sables como premio a su valor en la batalla. Volvemos al tema del honor, de la guerra de caballeros. En realidad no había sables que devolver porque se habían hundido con el barco, pero al menos, la intención fue loable.

Las vicisitudes de su cautiverio, una vez hundido su barco y trasportados de un barco a otro hasta llegar finalmente a un campo de concentración británico en Malta, y los sufrimientos pasados allí, donde hubieron de aguantar hasta el final de la guerra, ponen el punto negro y la parte más negativa de la historia. Son también contados por Mücke muy escuetamente, pero haciéndonos ver las diferencias de su trato como prisioneros en el mar y el brusco descenso a los infiernos en tierra.

Una información más exhaustiva sobre el tema se puede encontrar aquí, para el que quiera profundizar.

Ariodante
Febrero 2010

[tags]EMDEN, Hellmuth Von Mücke[/tags]

ampliar


Compra el libro
Ayuda a mantener Hislibris comprando el EMDEN en La Casa del Libro.

     

66 comentarios en “EMDEN – Hellmuth Von Mücke

  1. Urogallo dice:

    Bueno, eso en cuanto a la historía, en cuanto al libro hay que remarcar la calidad literaria insuperable del autor. Esta obra es un clásico entre clásicos, y es una de esas joyas de la historía militar que los aficionados reverenciamos entre susurros.

    Esta obra llevaba decadas descatalogada, y aún así su nombre se repetía entre los foros de Internet como una suerte de Santo Grial bélico. Las viejas ediciones se compartían entre amigos, y se presumía de su lectura como de la pertenencia a un club selecto y elitista.

    No era para menos. Si un libro verdaderamente puede llevarte al lugar y la época que describe, ese sería el caso del EMDEN. El autor, con un estilo tristemente desaparecido, repleto de evocaciones y elegancia, describe un mundo distinto, una epopeya especial, un canto al valor y al deber. En suma, una aventura incomparable durante la última guerra entre caballeros. Aunque la caballerosidad de los germanos rara vez tuvo correspondencia por parte de sus enemigos.

    El Emden no tenía patente de corsario alguna, ni iba en busca de riquezas obtenidas mediante el robo para luego presumir de ellas en refinados salones. No. El Emden conocía su destino, las profundidades del mar, y simplemente quería hacer frente a su destino en las mejores condiciones posibles. Había estallado una guerra, y el Emden era un buque de guerra aleman. Los enemigos de su nación pagarían cada día que el buque se mantuviese a flote, en el empeño decidido de privar a los Aliados de toneladas de materiales y combustibles que ya jamás se emplearían en la ruina del Imperio Alemán.

    No es un libro objetivo. Es un libro absolutamente parcial. Es la opinión de un oficial dispuesto a arriesgar su vida a cada instante en defensa de su nación, su emperador y su honor. ¡ Honor, Patria, Rey!. Este hombre nos habla casi desde otro mundo. Desde un mundo donde un buque avanza gracias al calor del carbón, protegido por la oscuridad y la velocidad en un mar sin radares y bajo un cielo que no cruzan los aviones.

  2. Vorimir dice:

    Muy buena reseña Ario, y muy buen comentario uro.

    Espero leerlo algún día, que aunque se me va un poco de época siempre gusta leer un buen libro y el tema no me desagrada en absoluto.

  3. Urho Von Gallen dice:

    Este libro, cuando lo terminas, te dan ganas de pedir tres hurras por el Kaiser.

    Bueno, cuando lo terminas, y cuando lo empiezas.

    ¡ Fur Kaiser !. ¡ Hurrah!.

  4. Cada día que pasa en mi vida se convierte en una blasfemia al no haber leído aún esta novela que tanto deseo pero que no encuentro en aquesta mi tierra. La maqueta del ‘Emdem’ que tengo en mi salón, hecha, desde 0 y a través de los planos, por mi queridísimo abuelo, me observa en un mudo reproche cada vez que paso ante su ilustre vitrina.
    Gracias por la reseña Ario.

  5. Urogallo dice:

    Fantástica maqueta Daniels, y gracias por dejarnos verla en su día.

    Pero no es una novela, son los recuerdos de Von Multke.

  6. Entraríamos en el interesante debate de “¿qué es una novela?”. Pero también es cierto que está más claro lo “¿qué no es una novela?”, y quizás este sea el caso.
    Pido disculpas por mi error.

  7. Urogallo dice:

    Bueno, y yo siempre le llamo Multke, y se llamaba Mucke. Desde el Valhalla, donde moran los valientes, sabrá disculparnos a ambos.

  8. Koenig dice:

    Excelente reseña Ariodante, que le ha valido al libro un doble adelantamiento (creo que ahora en ves de estarel 26 está el 24 en la lista de pendientes).

    Añadir sin embargo un detalle en el concepto de corso (corsario) de siglos anteriores con respecto al XX.
    El corsario, en tiempos de la marina de vela, solía ser un privado que recibía la famosa patente de corso, para operar, siempre como privado, contra la marina -mayoritariamente mercante- de los países adversarios.
    En el caso del Emdem y otros buques corsarios de la guerra de 14-18 y de la del 39-45, no eran personas privadas quienes se lanzaban al corso, sino militares.
    Es decir, la guerra de corso pasó de definirse por la personalidad del corsario a definirse por el tipo de operaciones: barcos que navegan en solitario, mas o menos camuflados, siempre aprovechando la sorpresa para sus ataques, normalmente contra mercantes, y desapareciendo después.

    Si no recuerdo mal.

    Saludos.

  9. Navegante dice:

    Un libro increíble y que increíblemente estaba descatalogado y olvidado. Desde aquí agradecer a Novilis y a su creador Javier por su labor y empeño por recuperar este ly otros libros, como la mencionada segunda parte, Ayesha, en una recopilación de títulos de Historia Naval de la Primera Guerra Mundial y que a través de la editorial Inédita vamos a tener la suerte de disfrutar todos los amantes de la Historia Naval. Tres hurras por ellos!!.

  10. Urogallo dice:

    Yo estoy con el galo, el nombre llama a engaño. Son unidades regulares, o al menos tripuladas por marinos de la Armada, que no buscan lucro personal.

    Un pequeño dato que también me gustaría mencionar es la introducción a cargo de Javier Ribelles, administrador de Novilis y director de la colección. Nos describe el horrror de la PGM que se va aproximando a su centenario, aniversario que podemos empezar a preparar gracias a esta original colaboración ( Que deseo sea la primera de muchas) en la que internet permite unir a los aficionados a la historía militar y a una editorial para lanzar una colección de títulos “míticos”, que una vez se editaron en castellano, y que se habían perdido, torturándonos desde las páginas de bibliografía de otros títulos relacionados.

    Somos idólatras, y hemos aprendido a adorar desde la distancia. Gracias a Inédita y a Javier Ribelles, esos libros perdidos vuelven a estar a nuestro alcance. Al nuestro, de los frikis, y de otros muchos que los descubren ahora como recien nacidos. Se abre de nuevo el ciclo del frikismo.

    Libros perdidos, sobre una época perdida. La odisea del Emden nos es solo una historía de guerra, es sobre todo una aventura naval, en mares lejanos y en puertos exóticos. Otra forma de vivir que ya no existe, y que de alguna forma, hace temblar nuestros corazones.

    Aunque luego te subas a un barco y eches hasta la primera papilla, como yo.

  11. Navegante dice:

    Ah por cierto, se me pasó decir para los que tengan interés en leer el libro hay una web complementaria con toda la aportación gráfica del Raid, el mapa del viaje y fotografías, http://www.laaventuradelemden.es , tambien creada por la gente de Novilis.

  12. ARIODANTE dice:

    Chicos, chicoooos!!! pero si estáis más informados que yo…!!
    Magníficos comentarios, que complementan mis ausencias o quizás irregulares explicaciones, sobre todo en cuante al tema del corso.
    Efectivamente, es tal cual explican aqui los amigos. No es una novela, Daniels: es un relato de lo que realmente ocurrió, absolutamente parcial, por supuesto, pero memorable. Eran hombres de honor, y luchaban por su patria.

  13. Urogallo dice:

    Für Kaiser und Vaterland.

    Lo cierto es que yo tengo la edicion antigua, regalo de un buen amigo, también muy admirador de la P.G.M. Y coincido con Navegante, la historia naval de la primera guerra mundial tiene un encanto especial. Hace poco me prestaron la edición nueva para poder leer el prologo de Javier-Novilis.

    Espero que sigan saliéndo más libros descatalogados sobre los hechos de armas de la Hotchosee flote.

  14. Koenig dice:

    No ha mucho me leí un par de revistas monográficas sobre los movimientos navales durante los primeros meses de la guerra.

    Una interminable relación de puertos de carboneo, me temo.

  15. Urogallo dice:

    Carbón, siniestro patrón.

    Y todavía hay quién acusa a Churchill de convertir al petroleo los buques de la Royal Navy.

  16. Julianrai dice:

    Una futura adquisición sin duda, como decís, la vertiente naval de la PGM es un tema con un encanto especial.

    Por si alguien está interesado en el tema y no lo ha leído aún, os recomiendo Corsarios alemanes en la Gran Guerra de Luis de la Sierra, creo que aún es posible adquirirlo en la edición de tapa dura “amarilla” de la Ed. Juventud.

  17. Lezo dice:

    Buenas. En primer lugar daros la mas entusiasta enhorabuena por este blog. Es realmente genial. Llevo años leyendoos, y lo mejor de todo, leyendo los libros que recomendais. Asi he leido un montón de libros que me han entusiasmado, y me he convertido en una persona mas culta.

    Y bueno, a lo que iba, me encanta la historia naval (tal vez porque soy completamente de secano, jeje), y sobre todo las aventuras navales. Por ejemplo,lei un libro aqui reseñado, Así fue la guerra Submarina, y me entusiasmó. Ni que decir tiene que este me lo pillo enseguida. Y queria haceros una pregunta, ¿qué libros de historia naval me recomendais? Pero no novelas, sino basados en hechos históricos.
    Un abrazo, y seguid así mucho tiempo!!!

  18. Belibaste dice:

    Ya que Ariodante no lo comenta en la reseña, desde aqui agradecer a Javi, creador de la insuperable Novilis, por haber rescatado del abismo esta pedazo de historia naval, de cuando la guerra naval era cosa de caballeros.

    Muchas Gracias Javi.

  19. Belibaste dice:

    Ah! por cierto, ya que Ariodante tampoco lo comenta, hay una gran lectura simultánea al que le interese en Novilis, con más de 90 comentarios e información sobre el libro.

    http://novilis.es/WordPress/?p=474

  20. Urogallo dice:

    Pués Lezo, los que recomienda Julianrai son los mejores, los de Luis de la Sierra.

    Hay un montón, y son todos fantásticos.

    https://www.hislibris.com/el-mar-en-la-gran-guerra-luis-de-la-sierra/

  21. ARIODANTE dice:

    Belibaste, es fenomenal la cantidad de información que proporciona Novilis. ¡No tenía idea! La verdad es que he escrito una reseña a partir de la lectura del libro y sin tener apenas conocimento del tema. Por lo que me parece que todos vosotros estáis dando mucha más amplitud a la reseña, es fantástico.

  22. Belibaste dice:

    Nada Ariodante es complementar la información ya que en Novilis, la verdad, se le ha dedicado mucho trabajo a este libro. De todas formas eso no quita a que te ha salido una reseña redonda, Felicidades Ariodante.

  23. ARIODANTE dice:

    Y de pura carambola, Belibaste: creo que es mi primera incursión en un barco más allá de 1812…por eso me he limitado al libro y alguna información adicional que encontré por google. Si hubiera visto lo de Novilis, …me habría salido demasiado larga, la reseña. De ahi que los comentarios me parezcan tan informativos e ilustrativos, en serio.

  24. Arturo dice:

    Entre la impresionante reseña de Ariodante y la exhibición posterior de opiniones entusiastas, me habéis convencido: Emden engrosa la lista de pendientes de prioridad máxima.

  25. Rôthkildäm dice:

    Ya ha conseguido Urogallo venderme la moto, cagüen…

  26. JJSala dice:

    Hola Ariodante.

    Como ves has tocado un tema (La/s guerra/s). en el que hay muchos y buenos expertos en Hislibris (Koenig, Urogallo, Farsalia…..)

    Felicidades por la reseña.

  27. ARIODANTE dice:

    Si, JJ, y además saben muchísimo más que yo…

  28. Urogallo dice:

    No querid@s, solo sobre este libro. El caso es que siempre me había llamado la atención la actuación del Emden, y luego Luis de la Sierra solo logró apasionarme más todavía.

    El paso siguiente era conseguir este libro, que me costó lo suyo, hasta que me lo regalaron casualmente.

  29. No sé si alguien lo ha dicho, pero la ilustración de cabecera está hecha con un gusto exquisito. Me encanta.
    Felicidades a la autora.

  30. Nuruialwen dice:

    Me alegro de que la estés disfrutando así, Capitán Daniels. Y mil gracias.

    Aprovechando, enhorabuena por la reseña, Ario.

  31. ARIODANTE dice:

    Ya que estamos, también yo te felicito, Nuru, por la cabecera.

  32. Urogallo dice:

    Perfectamente elegida la mezcla entre el combate y la memoria. El barco que arde y combate hasta el final.

    Por cierto que en una curiosa venganza del destino, muchos años después, durante la Segunda Guerra Mundial, un crucero auxiliar aleman ( Un buque mercante armado) destruyó en desigual combate a otro buque aliado con el mismo nombre del verdugo del Emden.

  33. Pamplinas dice:

    Tiene muy buena pinta el libro, pero son ya tantos…

  34. Urogallo dice:

    Este es cortito hombre, y además, un ejercicio de estilo.

    Hay que valorarlo no solo por su contenido, si no por lo útil que puede resultar para estudiar y prácticar con esas formas literarias propias de principios del siglo XX.

  35. Pamplinas dice:

    Se lo voy a tener que gorronear a la reseñadora je,je.

  36. ARIODANTE dice:

    Sorry, Pampli, me temo que ya no está en mi poder. Si me lo hubieras dicho antes…Te puedo dejar Mediohombre, si quieres. Que esa reseña está por salir y vereis cómo os gusta, también.

  37. Urho Von Gallen dice:

    Para mí que no va a ser lo mismo…

    El misterio del libro perdido.

  38. Lezo dice:

    Muchas gracias Urugallo, me iré haciendo con los de Luis de la Sierra. Un abrazo a todos!

  39. jerufa dice:

    Ni idea de la historia de este barco. La Gran Guerra me coge siempre con el paso cambiado. Vaya Alférez de la Armada que estoy hecho.
    Me agencio uno para mí y otro para un amigo.
    Gracias Uro por la información. ¿Os creéis que he leído la reseña de la pobre Ario, gracias al primer comentario del Uro? Es que me ha enganchado.
    Ario, gracias por presentarme esta pequeña “joyita”.

  40. ARIODANTE dice:

    ¿Quien es la joyita, Jerufilla? ¿El Uro, el Emden o mi reseña? Porque no queda muy claro…ejem!

  41. Urogallo dice:

    Sin desmerecerme, creo que queda claro que se refiere al “Cisne de Oriente”.

  42. Sergio Flashman dice:

    Ariodante, excelente reseña de un libro maravilloso que relata una de las últimas epopeyas románticas bélicas.

    Yo, al igual que Urogallo, tengo la suerte de poseer su edición primitiva de entre guerras editado por “Iberia-Joaquín Gil Editor”, incluyendo su segunda parte, “Ayesha”, todavía si cabe más interesante y de la que siempre me he preguntado cómo hoy todavía no ha hecho Holywood una película que competiría con el mismísimo Indiana Jone en interés y aventura.

    Respecto a la actual edición de “Emden”, como ya dije en su día en este foro, una pena que no se hayan incluido las fotos de la edición original, que dan una pátina inerranable de tiempos pasados. En cualquier caso felicidades a la editorial por su iniciativa de rescatar estos títulos injustamente olvidados, y que ,por cierto, la mayoría fueron traducidos por el inolvidable Mateo Mille.

    Sobre estos otros títulos a editar, la mayoría de buques corsarios alemanes, recordaría “El navío negro”, otro sobre el “Emden” escrito por el Príncipe de Hohenzollern que estuvo a borde en su singladura, “El último corsario” del conde Felix von Luckner (este último sobre un buque corsario de guerra sobre un velero en pleno siglo XX, nada menos,…), y otros…

    Tengo la suerte de haberlos conseguido todos en las ferias de libro antiguo, aunque me falta uno de otra editorial, el del “Moewe”, porca miseria…

    Sobre la actuación de estos buques, aunque parezca un pinchazo de alfiler en en costado del imperio británico, quisiera destacar que su principal daño lo producían no sólo provocando que la flota británica desvíe unidades a su persecución, sino que, dado el pánico que provocaban al comercio, elevaban considerablemente las tasas de seguros a las compañias mercantes, encareciendo y por tanto estrangulando considerablemente el comercio del Imperio con la metrópoli.

    Por último, y al hilo sobre la caballerisidad de este tipo de guerra en el mar, estoy de acuerdo con Urogallo en que no siempre era correspondida por los británicos. Sin ir más lejos, en el momento del hundimiento del Emden, este encalló en unos arrecifes, y allí se cebó y fue brutalmente cañoneado por el Sidney cuando hacía muchos minutos que ya no respondía al fuego el Emden, lo que supuso la muerte innecesaria de muchos heridos que agonizaban entre los restos del buque. La posterior y absurda excusa del comandante del Sidney se basó en que los alemanes no habían arriado el pabellón de guerra alemán. La razón de ello, según los alemanes, es que no quedaba nadie con la salud suficiente como para poder hacerlo. Como podéis ver, todo muy al estilo británico…

    Un placer recordar con vosotros estos libros y un saludo a todos.

  43. Urogallo dice:

    ¡ Uhá !. El libro de Felix de Luckner. Ahí es nada. Yo aluciné leyéndo las aventuras de su velero en los libros de Luis de la Sierra.

  44. ARIODANTE dice:

    Muy atinado comentario, Flashman; efectivamente, la caballerosidad de los británicos dejó bastante que desear en cuanto a los hechos del hundimiento del barco y recogida de los supervivientes. Como su trato en el campo de concentración de Malta. No todos eran caballeros, desde luego. Es un mal que se ha extendido enooormemente, por desgracia.

  45. Sergio Flashman dice:

    Sí…Urogallo… peazo libro el de Felix de Luckner, con tsunamis, singladuras a vela, fugas de prisión y todo…

    Como ya he dicho antes, todo un filón para Holywood…

    Debe ser que lo heroico alemán no vende… solo lo malo…

  46. Urogallo dice:

    Hombre, aparte de eso, habría que tener en cuenta el nivel cultural del guionista medio:

    ¿Alemania tuvo un emperador?.¿Como los romanos?.¿Y era el padre de Hitler?.

  47. Pamplinas dice:

    Ario, el de medio hombre ¿es de Blas de Lezo?

  48. Sergio Flashman dice:

    Je, je, … Uro,…vaya palito…con el mástil de proa..

    Respecto al libro que nos ocupa, y a su continuación “Ayesha”, hace un par de meses me grabó mi hermano sendos capítulos muy majos del Canal de Historia que relataban bastante bien ambos episodios. Aunque en el primero se centran más en la singladura de la flota del almirante Graf von Spee desde el pacífico a las actuales Malvinas. Los episodios se titulaban “Los cruceros del Kaiser”, que supongo estarán accesibles por la red (con permiso de la ministra…)

    Por cierto, respecto a lo dicho de la flota de Spee se me olvidaba otro título de las misma colección titulado “De Tsing-Tao a las Falklands: El último crucero del Almirante Von Spee”. Como los demás, sin desperdicio alguno y que espero que lo reedite INEDITA para gozo y disfrute de todos.

  49. Koenig dice:

    O Torrebruno.

  50. Urogallo dice:

    S. Flashman, y porque no puedo embestirlos con el espolón. ( Arma de último recurso que debió haber sobrevivido al XIX).

    Yo, de los del Canal de Historia, solo pude ver el segundo, el de los Hombres del Emden. Me hubiese gustado muchísimo ver el de Graf Spee y su flota. Bueno, tiempo al tiempo.

    El de “De Tsing Tao a las Falklands” lo dejé escapar hace tiempo, pero bueno, esperemos que INÉDITA nos de alguna sorpresita

  51. ARIODANTE dice:

    Pamplinas, te contesto: sí, Mediohombre es Blas de Lezo. A tu disposición, porque ya lo leí y reseñé hace siglos (la reseña está, como el resto, esperando religiosamente su turno de publicación).

  52. ARIODANTE dice:

    Claro que tendrás que esperar a que vuelva de Javea, si lo quieres, Pamplinas. He salido huyendo de la quema.

  53. Pamplinas dice:

    ¿Cuál de todos es? Yo leí el de Pablo Victoria.

  54. ARIODANTE dice:

    Mediohombre es de Alber Vazquez, un prolífico autor vasco.

  55. Lezo dice:

    Queridos hislibrenos , mirad que cosa mas curiosa…
    Hasta hace nada no sabia una papa del Emden ni de los piratas de la Primera Guerra Mundial. Y bueno, lei esta resena y me pico el gusanillo, pero al no encontrarme en Espana no he podido comprar ninguno de los libros que recomendais.
    Pues bien, ayer, paseando por Napoles, donde estoy haciendo un erasmus, pase por un puestecillo callejero de libros. Me puse a ojear, y , sorpresa mia, en un enorme cajon de libros de segunda mano, encontre un libro llamado “Il Pirata della Guerra Mondiale”, de Felix von Luckner !!! La edicion es de 1930 , de Florencia ( no se exactamente la fecha porque ahora mismo no lo tengo delante) Obviamente esta en italiano, pero capisco un po, e quindi…

    Y lo mejor de todo es que costaba un euo, jajajaj. Asi que como os imaginareis, lo compre enseguida. Y bueno, muchas gracias hislibris!!!
    pd: tambien me pille “Vida del Capitan Alonso Contreras”, por otro euro, y una edicion de los anos sesenta de “la legion de los condenados” (Maledetti da Dio), de Sven Hassel, en tapa dura, nuevo , por 5 euros!
    Un abrazo!

  56. ARIODANTE dice:

    ¡¡Suerte que tienen algunos!! Primero por estar paseando por Nápoles (¡porca miseria!) y segundo por el chollo que te has encontrado, Lezo. Menuda joyita!

  57. Urogallo dice:

    Y encima seguro que ni te robaron el reloj :D.

    El de Luckner debe ser una maravilla.

  58. Koenig dice:

    Acabo de arrancar el libro esta mañana y sin negarle interés y buena voluntad al escritor, que seguramente estaba convencido de decir la verdad, esa forma de plantear a Alemania como la pobre y trabajadora víctima de una Inglaterra vil y pesetera me ha llamado bastante la atención.

    También me ha gustado ese mensaje en que el emperador ordena la movilización porque “Tropas rusas han rebasado la frontera alemana y como consecuencia el Imperio entra en estado de guerra con Rusia y Francia”.

    Vamos, que de mar y Emdem sabría un rato, pero de actualidad política me parece a mi que von Mücke no andaba muy puesto no.

    Opino.

  59. marcelo dice:

    hola soy marcelo de argentina,bs,as,berazategui.saber si viben una familia mattet.yo tengo una amiga que se llama annabel mattnet.yo quieria saber si mi amiga nacio en alemania.espero una respuesta.mucha gracia

  60. Urogallo dice:

    ¿No es más fácil preguntarle a ella?

  61. Pamplinas dice:

    Yo me fío más de ti.

  62. Urogallo dice:

    Vuelvo a las cubiertas de linoleo desgarrado del Emden, vuelvo a los mares cálidos del Indico…vuelvo a la aventura.

  63. urogallo 1914 dice:

    Empieza el año del centenario. El centenario de la PGM. El centenario del Emden.

  64. urogallo dice:

    Feliz 1914

  65. Urogallo Heike dice:

    Hoy se cumplen 100 años del bombardeo de Madrás.

  66. Balbo dice:

    “Parece que el comandante, oficiales y dotación del Emden se merecen todos los honores de guerra. A menos que usted conozca alguna razón en contra, permitirá al comandante y los oficiales conservar sus sables”

    (Telegrama de Winston Churchill, primer lord del Almirantazgo, enviado al comandante en jefe de la escuadra inglesa del Extremo Oriente en China, despues de saber que el Emden había sido destruido)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Hislibris te informa de que los datos de carácter personal que nos proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por Ediciones Evohé, S.L. como responsable de esta web. La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicitamos (nombre y correo electrónico) es únicamente gestionar los comentarios que realices en este blog y jamás serán compartidos con terceros (salvo requerimiento legal). Legitimación: Al marcar la casilla de aceptación estás dando tu legítimo consentimiento para que tus datos sean tratados conforme a las finalidades de este formulario descritas en la política de privacidad. Como usuario e interesado te informamos de que los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de Factoría Digital (proveedor de hosting de Hislibris) dentro de la UE. Ver política de privacidad de Factoría Digital. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en hislibris@hislibris.com e info@edicionesevohe.com, así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control.