SI ESTO ES UN HOMBRE – Primo Levi

9788415325918«Es por mí que se va a la ciudad del llanto, es por mí que se va al dolor eterno y el lugar donde sufre la raza condenada, yo fui creado por el poder divino, la suprema sabiduría y el primer amor, y no hubo nada que existiera antes que yo, abandona la esperanza si entras aquí» (Dante, Infierno).

Una soleada mañana de Abril de 1940 el joven y flamante comandante de la SS Rudolf Höss se dirige a su nuevo destino. Ha de construir un nuevo campo de prisioneros en la Alta Silesia, entre los ríos Sola y Vístula, en una zona que los habitantes del lugar llaman Oswiecim, pero que pasará a la historia por su nombre alemán: Auschwitz.  Su trabajo no es nada sencillo pues de la nada, partiendo de unos antiguos edificios requisados a la caballería polaca, ha de erigir un recinto impresionante en donde cobijar a cientos de miles de prisioneros, sean de guerra, o de supuestas razas inferiores, y que además sea todo un ejemplo de eficiencia en la futura Solución Final. Es decir la terrible eliminación de manera industrial de una parte de la humanidad. Algo nunca visto en la Historia Universal. Desde sus inicios, y sus posteriores ampliaciones (Auschwitz I, Auschwitz II-Birkenau, y finalmente Auschwitz III-Monowitz, éste último levantado al lado de la planta Industrial I. G. Farben), este lugar se convertirá en un auténtico agujero negro de terror. Una mancha en el historial humano en donde más de un millón de personas de distintos países y razas perdieron la vida. Todavía hoy quienes visitan el campo de Auschwitz notan que nada más entrar, y aunque estén en verano, la temperatura desciende varios grados. Como si el horror y la locura de aquellos años hubiera impregnado el ambiente para toda la eternidad. 

Los nazis quisieron borrar sus crímenes, primero intentaron masacrar a sus víctimas y posteriormente volar los hornos crematorios, pero todo fue inútil pues hubo una gran cantidad de supervivientes que dejaron impreso su paso por aquel infierno. Quisieron aportar su granito de arena hablándonos de los horrores del Holocausto allí sufrido, para que no se perdiera en el desierto del olvido, y aunque a los hombres y mujeres de hoy en día pueda parecer que esta actitud era algo masoquista, en modo alguno hemos de verlo así ya que para el que sobrevive a ese lugar tiene, desde el primer momento,  la necesidad de soltar sobre el papel lo que fue aquello. Es un aliento vital para poder seguir viviendo sin caer en la locura. Uno de aquellos supervivientes fue el químico italiano de condición judía  Primo Levi, el cual legó al mundo su paso por Auschwitz en su maravilloso libro Si esto es un hombre (Se questo é un uomo – 1947). Comienza sus memorias cuando es atrapado el 13 de Diciembre de 1943 por las milicias fascistas durante una redada hecha en las montañas. De allí, tras salvarse de ser ejecutado en el momento, es llevado a un campo provisional para judíos en Fossoli, cerca de Modena, en donde el 22 de Febrero de 1944 son embarcados en siniestros trenes con destino a la muerte, es decir a Auschwitz. Después de varios  días de calvario y atravesar cientos de kilómetros llegan a su destino y es allí mismo donde comienza el infierno personal de cada alma. Como si de la Divina Comedia de Dante, aquella pobre gente pasó de perderse en el camino de la vida, pasar por el calvario del sufrimiento y terminar en las mismísimas puertas del Averno.

Lo que hace especial a estas memorias es que además de hablarnos del día a día en aquel agujero infecto también  transmite al narrador el ambiente y la sensación de estar a la vez al lado del mismo escritor viendo con sus propios ojos aquel mundo gris de desolación y muerte por doquier.  Primo Levi, nada más ingresar en Auschwitz es separado de las mujeres y los niños en el andén ferroviario, y junto con otros hombres (calcula que de cada 100 sobrevivirán unos cuatro) son metódicamente desnudados, bañados, despiojados, rapados, tatuados y expulsados a los cuatro vientos del campo de Monowitz. Allí aprenderá a “vivir” entre miserias humanas, y rápidamente, si uno quiere seguir teniendo un hálito de vida, conocerá todas las triquiñuelas posibles para avanzar un día más en aquel infierno cotidiano. Describe cuál era el funcionamiento de Auschwitz, cómo eran los habitáculos o Blocks donde convivían los presos hacinados en literas de tres pisos, qué Kapos eran de fiar o cuáles eran malvados torturadores. Leví es testigo del duro trabajo en las canteras, las penurias para comer una sopa de agua como toda comida diaria, y ver como el ser humano se va denigrando cada hora que pasa bajo el peso de una ropa desgarrada a rayas blancas y negras, y como además de convertirse en esqueletos andantes también se pierde la memoria haciendo que cada uno pase de ser un hombre a una bestia ganadera que nada puede hacer ante los caprichos homicidas del soldado alemán de turno.

El relato de los hechos es escalofriante. Nada está edulcorado con situaciones que inviten a la esperanza. Como los personajes de Dante, éstos saben que van a morir de todas formas. La odisea de Primo Levi termina con la liberación del campo en 1945 por parte de las tropas rusas. Pero esta historia no termina aquí, pues Si esto es un hombre pertenece a una trilogía que terminó de escribir años después. Se llama “La Trilogía de Auschwitz” y está conformada, además del libro que les reseño, por La Tregua, en el que narra su vuelta a Italia y el sentimiento de culpabilidad de muchos de sus compatriotas, y Los Hundidos y los Salvados, en donde en forma de ensayo nos habla sobre el Holocausto y el mundo de los campos de exterminio nazis.  Leer Si esto es un hombre, es como asomarse a un precipicio o a un fuego y no poder quitar el ojo de encima. Tal es la fascinación del horror que sentimos al pasar cada hoja del libro. Nos quedamos absortos con las filas de hombres escuchimizados que andan de manera mecánica por la nieve mientras a su lado, cuerpos descarnados con las bocas abiertas en un último grito de dolor surgen como setas maléficas. Nos maravillamos con el afán de superación de algunos prisioneros y lloramos con los que son torturados al aire libre delante de sus compañeros. Levi pudo sobrevivir gracias haber enterrado un deposito de patatas en la nieve. Pero la gran mayoría no lo consiguieron quedándose solamente en el recuerdo de un número tatuado en alguna parte de su cuerpo. Sirva este bello libro como recuerdo a los millones de hombres que pasaron un día de ser carne a mera ceniza flotando en el aire.

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8 Respuestas a “SI ESTO ES UN HOMBRE – Primo Levi”

  1. José Sebastián Dice:

    Magnífica reseña Balbo. Es una obra que tengo pendiente.

    Como bien indicas la fascinación por el horror, la admiración por el afán de superación del ser hunano y, sobre todo, el llanto por tan inmensa e inimaginable maldad se juntan en lecturas como la que reseñas y tantas otras: “Desde aquella oscuridad” de Gitta Sereny; “Aquellos hombres grises” de Christopher Browning; “Amos de la muerte” de Richard Rodes; etc.

    “Hoy día, cuando los sofistas nos invitan al olvido, señalaremos nuestro horror mudo e impotente ante los perros del odio; pensaremos con fuerza en la agonía de los deportados y de los niños pequeños que no han vuelto, pues esa agonía perdurará hasta el fin del mundo” Vladimir Jankélévitch

  2. Joaquín Dice:

    Calificar un libro de imprescindible es tan habitual que se ha convertido en una palabra casi vacía, pero ‘Si esto es un hombre’ pertenece a esa selección que todos deberíamos leer. Con tu permiso Balbo, invito a tus lectores a conocer otras lecturas complementarias para intentar entender el horror de Auschwitz http://bit.ly/1tkU6eE Un saludo cordial.

  3. Jose Antonio Dice:

    Un libro excepcional. Me marco cuando lo leí hace unos años. Lo incluiría sin duda entre los 10 que hay que leer antes de morir.

  4. Caballero Dice:

    Comparto que es una excelente reseña. Sólo haré una pequeña aclaración, dices: “y ver como el ser humano se va denigrando cada hora que pasa bajo el peso de una ropa desgarrada a rayas blancas y negras”. Si la memoria literaria e histórica no me falla las rayas de los uniformes de los presos eran blancas y azules sólo que las imágenes originales son en blanco y negro y nos ha quedado esa imagen del Holocausto. Ahora el horror es un uniforme naranja :(
    Un saludo.

  5. David L Dice:

    Yo he leído la Trilogía y estoy de acuerdo con lo que comentáis, es un libro que hay que leerlo para comprender qué pasó en Auschwitz. A mí lo que más me impresionó es como el el autor intenta hacernos comprender la importancia que tenía en el campo de concentración el reconocer rápidamente unas reglas básicas para poder sobrevivir en ese nuevo mundo terrible como era el mencionado Auschwitz . Disponer de una cuchara, intentar aprender velozmente las principales palabras alemanas usadas para las órdenes más comunes, apropiarse de un calzado, comerciar y robar si se podía un pedazo de pan, separaba la vida de la muerte en un segundo. Aún y así, nada era seguro allí, la muerte podía aparecer en cualquier momento y por cualquier motivo. Es tremendamente ilustrativo como Primo Levi nos expone lo rápido que uno se hacía “veterano “allí, tan sólo un par de meses de estancia en el lugar podían convertir al más sensible humano en un despiadado superviviente, capaz de llevar a cabo acciones que nunca hubiera imaginado. No se pensaba en la muerte, no había tiempo, si no en poder beber o comer en el siguiente minuto de vida. Queda todo dicho con esta última frase.

    Un saludo.

  6. Arturus Dice:

    Precisamente estoy leyendo “Auschwitz” de Laurence Rees y el tema me interesa mucho. Seguramente acabe leyendo también el de Levi.
    Estupenda reseña.

  7. David L Dice:

    La semana pasada estuve en Cracovia, viaje prácticamente de propio para visitar Auschwitz I y Auschwitz-Birkenau..¿qué puedo decir? la visita ha sido impresionante, creo que no olvidaré nunca esta viaje, las numerosas lecturas que sobre el tema he leído desde luego me ayudaron mucho para analizar con más detenimiento cada rincón del campo de exterminio. La llegada a Auschwitz I, con aquel letrero en la puerta ya estremece…pero cuando me vi delante de la entrada principal de Auschwitz-Birkenau y las vías del tren que penetran en el mismo…..ufff…no se puede expresar con palabras lo que uno siente. Lo que debió vivir allí Primo Levi y tantos millones de seres humanos que pasaron y murieron en el campo no debería olvidarse nunca.

  8. Jose Sebastian Dice:

    Acabo de leerlo. Realmente aleccionador. Destacaría la serenidad y lucidez del autor (incrementada, si cabe, en las respuestas a las preguntas del apéndice final) a la hora de narrar sus días en ese infierno.

    “No volveremos. Nadie puede salir de aquí para llevar al mundo, junto con la señal impresa en su carne, las malas noticias de cuanto en Auschwitz ha sido el hombre capaz de hacer con el hombre”

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