RITO DE PASO – Olalla García

rito-de-paso-9788466654203Más de un lector pensará, por la portada de este libro, que se trata de aventuras en la mar, y por el tipo de barco, una fragata, que se ambientará en el siglo XVIII o XIX. Pero no es así. La nueva novela de Olalla García, recién salida de imprenta, centra la acción en una isla mediterránea, Malta. Una isla implica ciertamente barcos, puesto que en épocas pasadas no había otro modo de acceder. Pero los barcos principales eran las galeras, aquellos navíos en los que la fuerza del viento se combinaba con la fuerza de los remos, y que eran los más potentes en el siglo XVII, que es la época en la que está situada la acción. Y aparte de llegar o salir de la isla, no tienen mucho más protagonismo en esta historia. 

También, a juzgar por el subtítulo, “La fascinante historia del pintor Caravaggio en la isla de Malta” el lector podría pensar que la narración gira en torno al problemático y oscuro pintor, padre del tenebrismo. Tampoco es del todo así: efectivamente, el libro comienza con la llegada del pintor milanés a La Valetta y acaba con su tempestuosa salida de la isla. Pero Michelangelo Merisi da Caravaggio no es ni el único ni el principal protagonista.

Pues ¿qué nos cuentan aquí? Dirá, impaciente, el lector. Olalla García urde una compleja trama en la que, si bien sigue los hechos ocurridos al temperamental pintor, introduce unos cuantos personajes más, todos girando en torno a la Orden de los Caballeros de San Juan del Hospital. Casi diría que la Orden de Malta es la verdadera protagonista de la novela. El pequeño universo que conforman los Caballeros hospitalarios en un espacio reducido, una reseca y pequeña isla, poco fértil, que depende para subsistir del trigo italiano y de muchos otros productos que han de llegarle de fuera. En ese limitado mundo se produce una conjunción de vidas plena de ansias, deseos, fracasos y logros, intrigas y pasiones.

En las primeras páginas, la autora, además de recordarnos que es ficción lo que vamos a leer, nos presenta a los personajes de la historia, aclarando cuáles son históricos y cuales ficticios, y de entre los históricos, aquellos de los que se tiene amplia información y por el contrario, otros acerca de los cuales solo sabemos que existieron por muy pocos datos. De los dos, Caravaggio presenta más documentación que Montalto, del que solo se sabe que asistió a una  cena que inquietó a la Inquisición. Por tanto, la historia de Montalto se presta más a la imaginación narrativa, y la autora se puede permitir una libertad de movimiento mayor, con plena holgura, siempre y cuando los hechos generales en los que se inserta esta subtrama sean comprobados y realmente históricos, que lo son.

Tan protagonista o más que Caravaggio lo es el Caballero Giambattista Montalto, que encarna en la narración los valores del héroe, mientras que el pintor encarna los del villano, por su carácter comprobadamente turbulento y agresivo. Un villano que pinta con una extraordinaria fuerza y maestría, pero al que su carácter le pierde irremisiblemente.

La novela se estructura en cuatro partes, enmarcadas por un prólogo y un epílogo, ambos dobles, narrando los hechos que motivan tanto el desplazamiento de Montalto como de Caravaggio de Italia a Malta, así como el destino final de ambos, uno abierto y otro cerrado. A lo largo de las cuatro partes, el lector conocerá paulatinamente a los personajes y el ambiente de la ciudad, así como las características de los Caballeros de la Orden maltesa, que imprimen un sello muy especial a la isla, pero, sobre todo, a La Valeta, centro de la acción. Hasta que empiezan a saltar chispas,  hay revelaciones inesperadas…

Entonces, el lector se verá atrapado por las intrigas y las tensas relaciones entre los personajes principales y secundarios, cuya narración, aunque se nos cuenta de modo intercalado y paralelo, irá confluyendo a lo largo de la novela hasta que todo cuadre y encaje como un gran rompecabezas.

El personaje de Caravaggio está presentado en su conflictiva faceta humana: visionario, bebedor, mujeriego, provocador, díscolo y rebelde,… más que como pintor. Es algo que he echado un poco en falta, quizás porque mis expectativas eran diferentes. Lo que la autora nos muestra no es tanto al pintor enfrascado en sus pinceles y en la euforia creadora, sino más bien al hombre en sus horas de ocio, en las tabernas, los prostíbulos, en las intrigas y las peleas callejeras. Cierto que también le describe pintando, pero en proporción, pesan más los momentos ociosos, porque tienen más relación con la historia global que se nos cuenta. Para pintar como lo hacía, debía dedicar muchas horas a ese trabajo, pero del que apenas tenemos noticia. Sí, sabemos que pintó al Gran Maestre de la orden, y a otros caballeros, y realizó un inmenso lienzo como “rito de paso” para su entrada en la Orden. Pero no es una biografía del pintor. Caravaggio es un personaje importante en la novela, generador de conflictos continuos, pero se podría concluir que el caballero Montalto está tratado con más profundidad psicológica (con la libertad que proviene de la ausencia de datos sobre él) y las tensiones morales, muy bien mostradas: caballero de la milicia religiosa, pero hombre al fin,  con pulsiones, deseos y ambiciones.

Los personajes femeninos, Beatrice, Paulina, Omm Vittorja, Marija… casi todos de ficción, son bastante verosímiles, mostrando una fuerza atractiva que introduce la nota característica de la femineidad en un mundo de hombres. Las mujeres por sí mismas no podían hacer nada fuera del dominio doméstico, en una época en la que todo pasaba por el hombre: habían de usar subterfugios para valerse de los hombres y conseguir sus objetivos mientras ellos pensaban que el mérito era suyo. En cierto modo siempre ha sido así, pero a veces en algunas novelas  se olvida. No es el caso.

Los personajes secundarios, pajes, asistentes, matones o caballeros de obediencia, también están bien reflejados. Quizás, en mi opinión, se genera una cierta confusión en cuanto a los nombres y los títulos. Es cierto que la autora ofrece un glosario de términos propios de la época, de la Orden de Malta y de la propia isla, como también un listado de personajes.  Pero el lector quizá deba acudir más de una vez a estos listados porque hay diversos Giannis, Gianpieros, Gianbattistas, etc. que por usar unas veces su nombre, otras su apellido y otras su título en la Orden, llegan a crear un poco de caos lingüístico. Problema menor, desde luego.

La obra, pues, está bien documentada, el marco histórico bien situado, los personajes son creíbles, y lo que es muy importante: bien narrada la historia. Narrada con propiedad, con buen estilo, manteniendo el equilibrio entre unas partes y otras, de modo que el tempo y el ritmo se mantenga creciente y no haya tiempos muertos, solo breves momentos de respiro, para continuar subiendo el tono. La propia aventura de Caravaggio para escapar es uno de los momentos más tensos. Personajes que no son lo que parecen, o que ocultan secretos, personajes tornadizos, pendencieros, intrigantes, ávidos de poder o de riquezas, ingenuos o engañados, duros o remilgados, … todo ello muy bien trabado con la historia real y los hechos comprobados. El contrapunto de los grandes caballeros lo dan sus asistentes e incluso sus criados, que son los “sanchopanzas”, los que ponen la nota doméstica y cotidiana ante el ardor guerrero y las altas aspiraciones de sus amos. Y como fondo, la isla de Malta. Bastión que se alza en pleno Mediterráneo, presto a la defensa de la fe frente al sarraceno, pero también presto a secundar intrigas entre cristianos.

En suma, Olalla García, que en sus anteriores novelas ha complacido a crítica y público lector, se ha superado a sí misma con esta nueva novela. El lector tiene garantizadas unas horas (o días, depende su tiempo de lectura) de entretenimiento y de placer.

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8 Respuestas a “RITO DE PASO – Olalla García”

  1. Farsalia Dice:

    Qué rapidez, la novela se publicó hace un par de semanas. El estilo de Olalla me suele dar garantías de que sus novelas son interesantes y no forman parte de esa masa de novelas adocenadas y mimetizadas en tramas y personajes que lastran el género desde ya hace bastante tiempo. El tema, además, me llama la atención, además de que es justamente la diversidad de temas y ámbitos en la obra de Olalla lo que me llama la atención de sus novelas. Espero que caiga pronto en mis manos… y con el acicate de esta reseña, estupenda como siempre en Ariodante, con mayor motivo.

  2. Iñigo Dice:

    Pinta bien. Buena reseña Ario, en tu línea.

  3. ARIODANTE Dice:

    Pues si, Farsalia, me he dado mucha prisa en leerlo porque desde que Olalla me comentó que estaba escribiéndolo, lo he esperado con verdadero interés. Si os digo la verdad, pensaba que se centraba más en Caravaggio como pintor, pero cuando empece a leerlo me di cuenta de que no era exactamente así, aunque era igualmente interesante. Son más de seiscientas páginillas de nada, pero me lo he leído en tres días. Imaginad si me ha gustado!

  4. Rosalía de bringas Dice:

    ¡Este tiene que caer!
    ¡Felicidades, Ario, por la reseña!
    Y, por supuesto… ¡Enhorabuena a Olalla por una novela que promete tanto interés!
    Seguro que no defrauda.

  5. Tiglath Dice:

    Vendrá a Valencia a presentar la novela?
    Concretamente a su particular Catedral cultural que es el Museo L´Iber.
    Saludos.

  6. Antonio Penadés Dice:

    Por el tema y por la autora, este libro no se me escapa. Gracias Ario.

  7. Josep Dice:

    ¡Qué susto! Por un momento pensé que estábais reseñando la novela de Alexei Panshin, una de las peores que he leído en mi vida…
    Tomaré nota y las pondré juntas en la estantería, para compensar.

  8. Akawi Dice:

    Yo no sé cómo lo hace Ariodante, que cada vez que reseña tengo que anotar el libro para su compra. Felicidades Ario, siempre me convences y, felicidades también para Olalla.

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