QUEIPO DE LLANO. MEMORIAS DE LA GUERRA CIVIL – Jorge Fernández-Coppel

QUEIPO DE LLANO. MEMORIAS DE LA GUERRA CIVIL. Jorge Fernández-CoppelNo es un libro que pensara reseñar, ni siquiera me lo hubiera comprado si no me lo hubieran regalado hace unas semanas, pero aquí estoy dejando constancia de una lectura polémica e interesante.

Empecé a leer el libro echándole simplemente un ojo ya que como he dicho me lo habían regalado. Sin mucho ánimo me acerqué a un libro más sobre la Guerra Civil española y por lo general estoy cansado del tema. Pero, mira tú, me sorprendió. En cuatro días me lo leí con cierta avidez.

Es sin duda un libro polémico, e incluso brutal en muchos casos, pero es también un testimonio más que importante sobre este conflicto, que da luz sobre algunos asuntos y proporciona una mirada única y crítica sobre otros aspectos. Además supongo que dará lugar a bastante polémica aquí en Hislibris.

Lo primero que creo he de hacer en esta reseña es hablar del general Queipo de Llano, aunque sea con brevedad. Nacido en el siglo XIX, participó en las guerras de Cuba y África en el arma de caballería (participando entre otras acciones en la última carga de caballería: Azalquivir, fue un ferviente opositor de Primo de Rivera y de Alfonso XIII (aunque se consideraba monárquico), se levantó en armas contra la “Dictablanda” de Berenguer en el aeródromo de Cuatro Vientos a favor de la República, por lo que se le envió al exilio. Regresó de París en 1931 como héroe de la nueva República donde ejerció varios cargos de importancia, entre ellos jefe de la casa militar del Presidente Niceto Alcalá-Zamora, del que se convertiría en consuegro. En 1936, con 61 y como inspector de carabineros dirigió el alzamiento de la plaza de Sevilla. Salvo esta última frase parece que todo lo anterior se contará en la primera parte de las memorias, que saldrá después de este volumen (interés editorial supongo).

Toca hablar de estas memorias. Jorge Fernández-Coppel (que tiene otro libro parecido de memorias, este sobre el general Gavilán, y otro libro sobre La Escuadrilla Azul) parece que ha reconstruido estas memorias a través de los escritos, diarios y documentos, del hasta ahora escondido archivo de Queipo de Llano. Esto puede dar cierto miedo, sin duda, pero una vez que uno se acerca al libro ve que al menos un 90% de lo escrito, lo fue de puño y letra de Gonzalo Queipo de Llano. El libro contiene además cartas recibidas y escritas por Queipo (debía quedarse con copia de aquellas cartas que escribía), correspondencia mantenida con personajes de la talla de Franco, Alcalá-Zamora, Serrano Suñer…

Obviamente se trata de un texto subjetivo ya que se trata de la visión personal de un hombre. Pero resulta francamente interesante al tratarse de uno de los protagonistas más importante del bando sublevado de la Guerra Civil. Participó en la conspiración con Mola (que no confiaba mucho en él al ser un general republicano), levantó casi en solitario el acuertelamiento de Sevilla y fue el máximo responsable del ejército sur, por lo tanto uno de los generales más importantes del conflicto.

A lo largo del texto nos sorprende especialmente todo el relato de la sublevación de Sevilla (plaza que parecía imposible que cayera en manos sublevadas, que incluso la apodaban Sevilla la roja), que resulta un relato cercano al thriller. También veremos críticas a Franco a lo largo de toda la obra, tanto en su forma de llevar la guerra como en su forma de gobernar, o simplemente a lo tarde que unió el gallego al alzamiento. A destacar una carta que le envió a Franco en el año 47 en la que le pide directamente que abandone el gobierno y traiga la democracia a España, pese a ello poco después Franco le concede la Gran Cruz Laureada de San Fernando.

En estas líneas veremos a un militar de la vieja escuela, muy duro y al que no le tiembla la mano a la hora de mandar fusilar a alguien, como al general Campins. Se ve al hombre que radiaba partes de guerra propagandísticos todas las tardes. Se ve también al hombre que a golpe de teléfono sublevó a media Andalucía. Al militar completamente anti-falangista y también gran denostador de las tropas italianas (aquí destaca la cita: “Los alemanes eran soldados con uniforme, los españoles eran soldados sin uniforme y los italianos eran uniformes sin soldados”). Al general que aprovechaba cualquier recurso que se le presentaba con gran perspicacia pero que le eran negados por Franco que se los llevaba a otros frentes y así etc.

Obviamente, como todas las memorias, es un texto justificativo en cierta medida. Pero sin duda es un testimonio más que interesante más allá de la tendencia política. Era un hombre odiado y vilipendiado tanto por las izquierdas como por las derechas y por ello creo que resulta aún más interesante, especialmente en los temas de la sublevación, el principio de la guerra y el frente de Andalucía. También hay que decir que son las únicas “memorias” de uno de los generales líderes de la sublevación (los papeles de Mola desparecieron después de su “accidente”, que yo sepa Sanjurjo no dejó nada, Cabanellas tampoco o también desparecieron, etc.) Además tiene el “gracejo” de tener una escritura rápida y cruda, a veces basta, pero sobre todo con muy mala leche. Por lo tanto, pese a los escozores que puede provocar en ciertos momentos, recomiendo su lectura a todos aquellos interesados por la historia reciente de España.

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21 Respuestas a “QUEIPO DE LLANO. MEMORIAS DE LA GUERRA CIVIL – Jorge Fernández-Coppel”

  1. Incitatus Dice:

    Me van a caer unas collejas…

  2. Cincinato Dice:

    No seré yo el que te las dé…

    Me parece un libro muy interesante sobre un personaje que no deja indiferente a casi nadie.

    Enhorabuena por la reseña.

  3. sito Dice:

    ¿Y por qué Incitatus?, me parece una buena reseña y además un tema interesante. Es importante hablar de la Guerra Civil aunque a veces nos pueda cansar.
    Es curioso que tanto con personajes de la IIGM y en este caso del lado “Nacional” de la guerra española, al escribir sus memorias o impresiones todos estaban en contra del “diablo” pero a su vez todos bailaban con el. En fin….

  4. Clodoveo11 Dice:

    Seguramente si la Guerra Civil hubiese sido finlandesa o paraguaya en lugar de española muchos de sus personajes nos hubiesen parecido fabulosos héroes románticos, aguerridos militares y audaces estrategas. Como nos implicamos emocionalmente en la cosa nos parecen asesinos, oportunistas o miserables.

    Queipo no fue ni de los mejores ni de los peores. A saber qué hubiésemos hecho nosotros mismos en aquellos tiempos y circunstancias.

    Saludos

  5. Max Staub Dice:

    Incitatus, muy buena reseña.
    Muy interesantes el libro y el personaje.
    Pero eso de poner la venda antes de que nadie te haya dicho nada…

  6. David L Dice:

    Estoy seguro de que estas memorias serán realmente interesantes, aunque el precio(casi 30 euros) me ha hecho de momento mantenerme en “espera”. Queipo siempre fue un personaje controvertido, muy exaltado y amante de las intrigas políticas. Como militar tuvo buenas actuaciones en Cuba, también participó de lleno en la Guerra de África, pudiendo calificarle sin ningún género de dudas entre los llamados militares africanistas, partidarios acérrimos éstos de la presencia de España en estas colonias. Queipo es la contradicción en persona: partidario de la dictadura de Primo de Rivera y monárquico convencido, acaba renegando de ambos por cuestiones personales( ofendido por un tema de ascensos); republicano, o mejor dicho anti -“Alfonso XIII”, decide unirse a las conspiraciones que contra la figura del monarca Borbón preparaban las fuerzas republicanas y obreras de finales de los años 30. Una vez que se instaura la II República, es recompensado con un puesto importante como jefe de la Casa Militar del Jefe del Estado. En este puesto son archi-conocidas sus extralimitaciones en su cargo, acciones que supusieron más de una reprimenda por parte del jefe de Gobierno, Manuel Azaña. Este último nunca estuvo muy convencido de la “pasión republicana” de este militar, aunque ciegamente lo consideraba inofensivo y, en cierta manera, un personaje del pasado. En Sevilla, una vez que comenzó el golpe de Estado, actuó brillantemente y con gran desparpajo, aunque en honor a la verdad en su victoria influyó mucho más la indecisión del entonces gobernador civil de Sevilla que su pericia personal, ya que éste tenía todo a su favor para haber inclinado la balanza a favor de la República. Entrado ya en plena GCE, está claro que las divergencias entre Franco y Queipo de Llano siempre fueron una constante. La indecisión del primero a sumarse a la rebelión y el consiguiente protagonismo adquirido por éste conforme iba transcurriendo la guerra hicieron el resto. Una vez acaba la misma, Franco movió sus piezas y acabó por deshacerse de este “incordio” enviándolo en misión diplomática fuera de España. La afirmación de que Queipo era partidario de la democracia en 1947 me reafirma en la incongruente personalidad de este personaje.

    Un saludo.

  7. Incitatus Dice:

    Desde luego en estas memorias se ve un personaje más del XIX que del XX. Parece uno de esos militares que a lo largo de las guerras que cuajaron los 1800s se sublevaban y apoyaban a unos o a otros según les convenía.

    En cuanto a como sublevó y consiguió Sevilla os recomiendo vivamente su lectura. Desde luego el gobernador civil aparece como un idiota… pero también aparecen dubitativos los oficiales que no se sublevan y aparecen unos guardias de asalto totalmente inútiles para la República…

  8. Incitatus Dice:

    Max era solo por reirme un rato, lo de poner la venda antes de herirme… visto como han sido algunos posts últimamente…

  9. pepe Dice:

    Estupenda reseña, Incitatus. Agradecería que tú o alguno de los expertos en historia moderna nos ilumine sobre qué hay de verdad en la leyenda de que Gonzalo Queipo de Llano tomó Sevilla con una camioneta y cuatro moros. Parece bien probado que aplicó después el terror de diversas formas, siendo una de las más efectivas la de sus famosas alocuciones desde radio Sevilla que la cabecera ha reflejado de forma espléndida. He intentado encontrar en la red alguna grabación de las espeluznantes pero sólo he podido hallar ésta:
    http://www.youtube.com/watch?v=kqGoxeS8rPM&feature=related

    Una última cuestión: hace algún tiempo alguien denunció que la Macarena procesionaba con el fajín de Queipo de Llano. ¿Es cierto? ¿Sigue haciéndolo?

  10. Incitatus Dice:

    Querido Pepe, aquí donde me ves lo mío es la antigüedad y la alta edad media…
    Según Queipo empezó el solo con su asistente… se plantó en el cuartel de la (creo recordar) segunda división orgánica y se puso a destituir y encerrar a los oficiales que no le secundaron, entre ellos el propio general de la división Villa-Abrille y su segundo de cuyo nombre no me acuerdo. En ese momento en el cuartel había un regimiento bastante mermado por permisos de verano (no me acuerdo del número), y con ningún vehículo. Eso sí consiguieron dos vehículos blindados de los guardias de asalto que los abandonaron sin combatir ante un piquete… con esos dos vehículos y un par más de camiones que consiguió sí se dedicó a moverlos por toda Sevilla para que pareciese que tenía más hombres y medios. El mismo se sorprende todo el tiempo de como consiguió hacerlo

  11. farsalia Dice:

    Interesante el libro, el personaje y lo que puede contar en unas memorias me imagino que jugosas… no tanto por lo que cuenta sino cómo lo cuenta.

    Buena reseña, caballito senatorial.

  12. Incitatus Dice:

    HIIIIIIIIIIIIIIIIIHIHHHHHHHHHHHHHIIIIIIIIIIIIIIII

    O gracias en equino

  13. Luismi Dice:

    Os recomiendo contratar este con “La justicia de Queipo”, editorial Crítica, de Francisco Espinosa,

  14. farsalia Dice:

    Interesante contraste… el prólogo de Fontana de otro libro de Espinosa, ‘La columna de la muerte’ es demoledor con personajes como Queipo.

  15. Miles Dice:

    Incitatus inicia los comentarios diciendo que le van a caer collejas. No estamos para eso. La trayectoria de Queipo vista objetivamente muestra a un “trepa”, se mostró antimonárquico cuando le convino, republicano acérrimo mientras su suegro Alcalá Zamora le protegió y golpista, tan de última hora como Franco, por mucho que sus biografías o él mismo digan otra cosa. En cuanto a la leyenda de que sublevó Sevilla él solo, torero, torero, no es más que un invento. Gibson en el libro de 1986, el de Braojos, Espinosa y Alvarez de 1990, subrayan la importante red de militares que estaban preparando el golpe, cuyos planes estaban hechos cuando Queipo llegó a Sevilla. Además, la historiografía franquista ya redujo su protagonismo y lo repartió entre el jefe del Estado Mayor de la división de Sevilla, y otros oficiales de la división. Otro libro interesante es el de Bahamonde, Un año con Queipo de Llano en Sevilla, sobre los entresijos del “reinado” de Queipo. Y la reseña está muy bien, laureles y no collejas.

  16. David L Dice:

    Queipo ya había movido los hilos en Sevilla antes de llegar a la misma aquel 18 de julio de 1936. Conocida es su reunión con el Jefe de la II Divsión(Sevilla) poco tiempo antes del golpe de Estado, general Villa-Abrile, al que pone al corriente del ”descontento”entre algunos miembros de las FFAA, confesión que dejó en evidencia a este general, el cual debió haber informado al gobernador civil, Sr. Varela Rendueles, de las intenciones del general Queipo de Llano. Otro personaje fundamental en la preparación de la rebelión militar en Sevilla fue el jefe del Estado Mayor de la mencionada II División, coronel José Cuesta Monereo, él fue el verdadero estratega de todos los movimientos desde el Sur, aunque muy astutamente siempre dejó que la fama recayera en la figura del general Queipo de Llano. La pasividad del general Villa-Abrile y de parte de sus oficiales, se dejó detener por Queipo sin ofrecer ninguna resistencia, fue crucial para que éste lograra con su decisión inclinar la balanza a favor de los sublevados. Tal vez el hecho de que Sanjurjo fracasara en agosto de 1932 retrajo a este militar, Gnal Villa-Abrile, a la hora de decidirse por su unión con los rebeldes, pero lo verdaderamente increíble fue su pasividad ante la descarada insubordinación de Queipo.

    Un saludo.

  17. Reny Dice:

    Saludos. Gran reseña, como no puede ser de otra forma. En cuanto a la animadversión de Queipo contra Franco, ¿no era este general el que llamaba a Franco “Paca La Culona”?

  18. Hindenburg Dice:

    “Los alemanes eran soldados con uniforme, los españoles eran soldados sin uniforme y los italianos eran uniformes sin soldados”). La verdad es que la frase es demoledora, aunque algo injusta si recordamos que los italianos le ayudaron a tomar Málaga. ¿ Describen esas memorias algo de esa operación, de los combates en Córdoba o del intento de socorrer a los sitiados en Santa Maria de la Cabeza ?

  19. Incitatus Dice:

    Reny sí, Queipo fue el que llamo culona a Paca.
    Hindemburg, la campaña de Málaga es uno de los capítulos más importantes del libro. En ella es cuando más se mete con los italianos, por ejemplo hace comparaciones de como las columnas italianas, motorizadas ellas, iban mucho más despacio que las españolas, con menos resistencia. Y sobre todo se queja del Comandante o Coronel (no me acuerdo) Borbón que quiso esperar a que trajeran su caballo de retaguardia para entrar en Málaga como un conquistador… permitiendo con ese retraso que el general italiano entrara antes y se quedara con los laureles de la victoria… Eso es lo que dice Queipo

  20. CURRO Dice:

    No explica en el libro cómo fueron liberadas en Málaga su mujer e hijas. No dice ni pío.

  21. max Dice:

    Creo recordar que la mujer e hijas de Queipo fueron rescatadas de Málaga por el embajador italiano y trasladadas a Canarias o a Ceuta que eran zona nacional. El hijo de Queipo lo pasó peor pero corrió la misma suerte que ellas.

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