PEÑA AMAYA – Pedro Santamaría

9788415433439Cuando el rey visigodo Leovigildo detenga la amenaza que bizantinos y suevos suponen para su reino, pondrá su vista en las tierras de los cántabros, cuya llave estratégica es la formidable fortaleza de Amaya, el lugar elegido por todos los señores cántabros para plantar la desesperada defensa contra el invasor, un enemigo que ya anteriormente se retiró ante los muros del bastión y ante lo escarpado del lugar. Sin embargo, Leovigildo no está dispuesto a fracasar como anteriores reyes; no demostrará debilidad y cimentará su reinado con la fuerza de las armas y la gloria de las conquistas. 

El joven Necón, señor del valle de la Kaórnika, será el elegido por el consejo de señores para liderar la defensa contra los invasores, defensa que se complicará cuando vuelva su hermano desaparecido, Urbico, haciéndose llamar ahora Tomás y predicando las enseñanzas de un misterioso sabio cristiano llamado Emiliano, enfervorizando con sus plegarias a los cántabros y llenando con funestas advertencias la mente de los defensores: si hasta el último cántabro no abraza la fe de Dios, Amaya caerá. Necón se niega a abandonar a sus dioses ancestrales y se entabla una terrible batalla mental, espiritual y política por el control de la fortaleza, donde algunos de los senadores cántabros no estén tan apegados a la causa como pueda parecer en un principio. Así pues, Necón deberá hacer frente a enemigos externos e internos, lo cual lo llevará a enemistarse amargamente con su otrora amado hermano.

Y hasta aquí puedo y debo escribir sobre el argumento del libro sin contar más de lo necesario al lector. Pasaré ahora a dar mi opinión personal:

Las anteriores novelas de Pedro Santamaría, Okela y El águila y la lambda, eran entretenidas novelas de aventuras y acción con su justa ambientación histórica; debo decir que con su tercera obra ha marcado una clara línea ascendente y escrito su mejor libro hasta ahora; y es que no es una novela más de aventuras y combates a espada.  Los personajes están muy bien trazados, no hay buenos ni malos y los fanáticos y ambiciosos se reparten igual entre cristianos y paganos. Es tan importante para el desarrollo de la trama la resistencia física ante los visigodos (los combates, la sangre y el acero, muy bien narrados sin tener que extenderse demasiado) como la pugna entre los hermanos y sus aliados por el control de la fortaleza (donde prima la mentalidad y la personalidad de los protagonistas). Además, hay otra dualidad en la historia, la de cántabros y visigodos, ya que también sabremos de las vicisitudes de estos desde la pluma de un cronista del rey Leovigildo, quién a modo de breve crónica nos irá relatando lo que ocurre en el bando godo, todo un acierto a la hora de ambientar y añadir más profundidad a la novela. El conjunto me ha sorprendido muy gratamente y debo decir que terminé la lectura con algo de pena, y no porque no me gustara la conclusión, ya que considero que tiene un final redondo -al menos era uno de los dos finales que yo pensaba que debía tener para que así fuera- y que te deja con ganas de más, lo cual es muy bueno en un mundo editorial plagado de tochos alargados hasta el infinito y más allá.

Y es que estamos ante una novela de apenas 300 páginas de la que habría leído otras 50 o 100  sin inmutarme —me pasó lo mismo con otra enorme novela corta, Hellenikon— y, repito, esto es una muy buena señal. Acompaña a la novela —como siempre en los libros de este escritor— un honesto y buen apéndice histórico donde él mismo nos cuenta lo que hay de histórico o no en la novela, qué fuentes ha usado, etc. Todo un ejercicio de honestidad que le llevo aplaudiendo desde su primer libro.

Como defectos, pues lo dicho: que me habría gustado que fuese algo más larga ya que un poco más de todo le habría dado todavía más enjundia; bueno y alguna extraña errata como encontrarse a un herrero martilleando el hierro al rojo sobre un yugo (será un yunque, supongo, jejeje…). Pero eso es ya por quisquilloso, pues vuelvo a decir que la novela me ha gustado mucho.

En conclusión, una muy buena novela histórica, breve y bien escrita, redonda en casi todos sus aspectos y que deja transpirar el amor del autor por su tierra, y que espero tenga el éxito que se merece para que el escritor pueda brindarnos otra obra igual o mejor que esta.

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2 comentarios en “PEÑA AMAYA – Pedro Santamaría

  1. Publio dice:

    Un libro que pinta muy bien. Me interesa tanto la dualidad entre cántabros y visigodos y aún más esa batalla espiritual dentros de los cántabros y los propios hermanos de la que nos hablas, así que, anotado queda para pendientes.

    Muy buena reseña, Vorimir.

  2. Vorimir dice:

    Gracias Publio, ya me contarás, no creo que te defraude.

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