PAX ROMANA – Adrian Goldsworthy

PAX ROMANA - Adrian GoldsworthyDesde el siglo II a.e.c. la extensión del poder de Roma por la cuenca mediterránea fue imparable, una máquina bélica arrolladora que no dejaba de añadir territorio tras territorio al gobierno de la urbe, lo cual la llevó a ser uno de los imperios más grandes jamás conocidos. Famosos generales lucharon y vencieron frente a multitud de pueblos hasta someterlos; sus nombres nos son harto conocidos: Escipión, Pompeyo, César, Augusto, Trajano… Han sido protagonistas de libros y novelas, al igual que sus legiones han sido estudiadas hasta la saciedad: su equipamiento militar, sus tácticas, sus batallas mas famosas. Y en todo esto ha participado el autor aquí reseñado. Goldsworthy no es un novato es esta web, donde ya hemos analizado otro libros suyos tales como La caída del Imperio romano, César: La biografía definitiva, Augusto: de revolucionario a emperador, El ejército romano, Las guerras púnicas, Grandes generales del ejército romanoAntonio y Cleopatra, e incluso lo hemos entrevistado. Por lo tanto, ¿qué novedades puede aportarnos este nuevo escrito?

Para comenzar, creo que es una obra complementaria a cualquiera de las anteriores, donde el autor ha volcado mucha documentación y horas de trabajo accesorias en otras publicaciones y que aquí cobran forma propia. No es un libro de historia militar ni sobre las grandes figuras de la conquista romana. Es un libro sobre la propia conquista, sobre como sucedió y como afectó a los propios romanos y a los habitantes de las tierras sometidas, durante y después del proceso que las llevó a depender del estado romano. Veremos cuales fueron las consecuencias económicas, sociales y políticas de la imparable extensión del gobierno romano a rincones tan lejanos de la propia Italia y como Roma tuvo que adaptarse a estas nuevas realidad, modificando sus instituciones, la administración y el despliegue de sus tropas. La pregunta clave sería: ¿Cómo conseguía Roma imponer su gobierno y su autoridad a tantos pueblos durante tanto tiempo?

La historia social cobra un gran protagonismo y es por ello que afirmo que es un excelente complemento a cualquier otra obra del autor, pero también es una lectura sólida en solitario, como un libro que muestra las causas y las consecuencias de las conquistas romanas, así como las herramientas que emplearon los dominadores para someter a pueblos tan distintos y, a veces, tan lejanos.

Está dividido en dos partes: República, iniciándose con la conquista de Hispania, e Imperio, pero la estructura y el fondo se mantienen iguales. El libro casi termina con la muerte de Septimio Severo, el último emperador que intentó extender activamente las fronteras, aunque también dedica un capítulo al Imperio de los siglos IV y V.

Por lo tanto estamos ante una obra que es una muy buena visión de conjunto del mundo romano durante su época de mayor actividad militar y conquistadora y de como el gobierno de estos nuevos territorios transformaron a Roma, para liberarnos de ideas inmovilistas y pasivas con respecto del Imperio romano y la relación con sus provincias; Roma transformó las tierras que conquistaba, pero las nuevas tierras transformaban de forma sutil a la propia Roma. Ya dijo el poeta Horacio eso de “la Grecia conquistada sometió a su fiero conquistador”.

Ahora bien, no todo es bueno. Como pegas pondría, en primer lugar, un precio algo elevado (32 euros lo veo un poco excesivo aunque la calidad de la edición es muy buena), quizás producto de pagar una licencia nada barata al ser un autor superventas, y en segundo puesto señalo la falta de mapas y láminas en papel fotográfico típicas de las páginas centrales, presentes en otras obras similares y en la edición inglesa -comentada en el foro por el compañero Farsalia-, puede que eliminadas para poder ajustar ese precio que ya comento que es superior a lo esperado.

En conclusión, un libro sólido que satisfará a los que gustan de este autor- que son muchos- ya que es una obra que creo aporta mucha información y rellena un hueco que encaja con cualquiera de sus otras publicaciones, al apartar un poco la lupa de lo militar y los grandes personajes y colocarla en la sociedad.

Título: Pax romana. Guerra, paz y conquista en el mundo romano.
Autor: Adrian Goldsworthy
Editorial: La esfera de los libros (2017)
Páginas: 559

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15 Respuestas a “PAX ROMANA – Adrian Goldsworthy”

  1. Iñigo Dice:

    Lo tengo pendiente de lectura en la estantería de casa. A ver si cae este verano.

  2. Farsalia Dice:

    Como ya comenté, el precio es muy elevado para lo que se acaba ofreciendo en castellano. Lo leí en inglés hace casi un año, cuando se publicó en UK; en el momento de su publicación en castellano comparé ambas versiones y vi que no aparece el pliego de imágenes a color de la original (que hasta cierto punto puedo disculpar pues éstas suelen encarecer el precio de los libros); peor aún, no se ha añadido tampoco los mapas (que están en blanco y negro, ya ves tú…). Lo cual nos deja la traducción del inglés (y ya debe ser impoluta; de todos modos tampoco se supone que sea una traducción compleja, pues Goldsworthy destaca por un estilo no especializado y ameno para llegar a un público muy amplio) y la tapa dura para “justificar” esos 32 € que cuesta esta edición castellana, un precio demasiado alto para un volumen de las características de este; sobre todo teniendo en cuenta que es un libro que, aun siendo muy ameno y nada desdeñable (así me pareció), seamos sinceros: apenas aporta nada “nuevo” a un tema tan trabajado por tantos especialistas en la materia (muchos de los cuales, además, leen en otros idiomas que no sean inglés… el sempiterno hándicap de Goldsworthy).

    ¿Mis impresiones del libro? El lema si vis pacem, para bellum (“si quieres la paz, prepárate para la guerra”) podría resumir la historia de Roma: una serie de guerras constantes que sólo finalizaron (aparentemente) cuando llegó la “paz”. Pero entendámonos: hablamos de una “paz romana” o, mejor dicho, de “su” manera de entender esta paz y sobre todo imponerla; los romanos no eran belicistas per se, si acaso eran pacificadores. Adrian Goldsworthy ha escrito sobre la guerra en Roma en muchas de sus obras (ya mencionadas); llegaba ahora la ocasión en la que tratase conjuntamente la guerra y la paz, y se preguntase el autor lo que ambas palabras significaron para los romanos. Así pues, se habla de guerra en la primera parte del libro: la guerra de Roma contra los pueblos que conquistó para conformar eventualmente un imperio durante la etapa republicana. Pero con Augusto llegó la anhelada pax, la paz romana que vino tras la conquista y la guerra civil, y esta se aborda en la segunda parte del libro. Una paz que no estaba reñida con la guerra cuando era necesario: guerra para crear unas fronteras estables (contra germanos, dacios, marcomanos… y partos); guerra para combatir el bandolerismo (el episodio de Tacfarinas en el norte de África): guerra para someter las rebeliones (Boudica en Britania, Civilis y los bátavos, Judea). Pero la paz engendra orden, estabilidad y oportunidades para el comercio (aunque la guerra también favorece los negocios). De todo ello trata Goldsworthy con amena e incisiva pluma en un volumen que sorprende cuando uno esperaba un relato trillado de conquistas y rebeliones. Quizá el matiz “diferencial” está en que se pone énfasis en el mantenimiento del orden en las provincias, en cómo gobernarlas (los estudios de caso de las gobernaciones de Cicerón en Cilicia y Plinio el Joven en Bitinia-Ponto), en las relaciones a ambos lados de la frontera (mucho más permeable de lo que suponemos), y a cómo se adaptaron los pueblos conquistados a la presencia y establecimiento permanente de los romanos en sus territorios (ahora provincias). Como decía, Goldsworthy no cuenta nada nuevo, pero en la manera de contarlo es donde radica la solidez de este volumen. Un sólido volumen, coincido… para un público lector no especializado, eso sí.

  3. Vorimir Dice:

    Él mismo dice que escribe a caballo entre el público generalista y especialista. Cuanto menos es una divulgación muy muy sólida. ¡Bienvenidos sean libros así! Eso sí, el precio un poco elevado para el “gran público”, creo yo.

  4. Farsalia Dice:

    Elevadísimo y sin ninguna justificación, me temo. Pero, en fin, ya quedó patente la jeremiada, no hace falta incidir mucho más en ello.

  5. Vorimir Dice:

    La justificación quizás esté en que los derechos del libro se hayan elevado mucho, quizás por una puja editorial o porque el agente del autor haya aumentado el precio. O eso quiero pensar.

    Supongo que si le damos vueltas es que ese es su principal punto negro, el libro en sí es una lectura bastante completa. :D

  6. Urogallo Cornelio Dice:

    Nuestro amigo el Sr G no deja de lanzar títulos llamativos sobre su época de referencia (Y nosotros no dejamos de reseñarlos) Hace poco terminé otro de Birley y sigo con Mary Beard. Ya se sabe, a tí romano se te dió una bibliografía sin fin…

  7. ave Dice:

    No he leído el libro y no estoy seguro de que lo lea pero me apetece decir algo sobre el título. Lo de “Pax Romana” nunca me lo he tomado al pie de la letra. Siempre me ha parecido un sarcasmo por parte de los romanos. Imagino lo que pensaría un íbero, un germano o un galo al escucharlo. Me invades, hijoputa, me sometes, me impones tus leyes y encima, con recochineo, me dices que me has traído la gran paz romana.

  8. Balbo Dice:

    Hace poco no ha salido uno de bolsillo de Goldsworthy? Es que me ha parecido leerlo en algun lado.

  9. Vorimir Dice:

    @Ave: Por supuesto, Pax Romana fue un buen eslogan propagandístico de Augusto, aunque es cierto que en su reinado hubo cierta estabilidad si lo comparamos con el final de las guerras civiles anteriores, etc.

    @Balbo: Yo, al menos, no caigo si editan algo en blanda.

  10. ave Dice:

    @Vorimir: No sabía que lo de Pax Romana era cosa de Augusto, pero desde luego hay que reconocer que ni el mismísimo Goebbels hubiera estado tan fino. No cabe duda de que Augusto fue el gran manipulador de la antigüedad. Menudo bicho. Ahora, veinte siglos después, hasta me cae bien; casi tanto como César.

  11. ave Dice:

    Por cierto, aunque me esté saliendo un poco del tema, creo recordar que se ha perdido la parte en la que Plutarco en “vidas paralelas” escribe sobre Augusto. ¿Se sabe por lo menos con quién lo comparaba? Con Clístenes seguro que no, pienso yo, pero ¿se sabe? ¿Se lo pregunto mejor a Goldsworthy?

  12. APV Dice:

    La Paz Romana, creaban un desierto y le llamaban paz.

    Pero si vemos las etapas previas de guerras tribales o sucesivas guerras entre polis o como se pasaron décadas luchando los sucesores a Alejandro… era cierto tipo de paz, una paz romana protegida por acero romano.

    Aunque hubiera algunos brotes de guerra localizados.

  13. Urogallo Dice:

    ¿Había una parte de Plutarco perdida? Curioso.

  14. Vorimir Dice:

    Sí, no se han conservado varias de sus Vidas, entre ellas la de Augusto. No recuerdo si se sabe con que personaje griego iba. Una pena.

  15. Iñigo Dice:

    Con permiso mi reseña de hoy… un libro que aunque se lee bien y resulta entretenido me ha parecido un pequeño maremágmun de datos relativamente hilados pero que a mí me parecieron ligeramente embrollados… de todas maneras aún no siendo imprescindible se deja leer. http://elpuentelejano.blogspot.com.es/2017/10/pax-romana-adrian-goldsworthy.html?m=1

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