MITOLOGÍAS DE INVIERNO. EL EMPERADOR DE OCCIDENTE – Pierre Michon

MITOLOGÍAS DE INVIERNO. EL EMPERADOR DE OCCIDENTE - Pierre Michon

Cuando uno consigue descifrar el lenguaje escondido de un libro, su ritmo, su cadencia, es cuando de verdad entra en él y puede decir, realmente, si le ha gustado o no. Este libro encierra en su interior un secreto, pero no es un secreto sobre los iluminati, los cátaros o cualquier maldición misteriosa. Este libro guarda en su interior palabras que no están escritas en él, palabras que no necesitamos leer para saber lo que nos cuenta el autor. Es un libro que no te dejará pasar a su interior alegremente, por un camino suave y con agradables y soleados prados que atravesar. Es un libro que te obligará, que tendrás que ir a buscar y que, una vez consigas distinguir su música, entre el ruido de fondo de lo cotidiano, sabrás que has abierto una puerta hacia la literatura.

Este pequeño volumen comprende, fundamentalmente, un relato, El emperador de occidente y una serie de pequeños cuentos, Mitologías de invierno, situadas en dos paisajes distintos.

Comienza nuestro libro con esos pequeños cuentos; en la primera serie su autor nos sitúa en la Irlanda post-romana, con San Patricio predicando la palabra del dios cristiano entre los pequeños y múltiples reinos que poblaban sus márgenes. En unas pocas líneas nos da las coordenadas espacio-temporales que necesitamos; un lugar, un personaje, qué ocurre a su alrededor. Con infinita maestría podemos sentir sobre nuestra piel la humedad de la lana mojada por la lluvia del invierno, el olor que desprende, la visión del paisaje verde y del agua clara que fluye por los arroyos y los ríos que dividen esos territorios, reales pero casi míticos. En apenas un bosquejo, vemos la belleza de ese mundo, la dureza de la batalla entre dos ejércitos pequeños pero terriblemente aguerridos, la dureza de la vida, cuando todo queda reducido a esperar que llegue el verano para que nuestro rey salga al campo de batalla a enfrentarse con el reyezuelo del reino contiguo. Pobres reinos y pobres de quienes los habitan, vencidos por las lluvias y las nieblas del invierno, atrapados en una guerra sin fin que no recogerá la historia.

La segunda serie de cuentos nos traslada a otro sitio y otra época distintos, aunque la longitud de los mismos y su calidad siguen siendo las mismas. Ahora estamos en Francia, en el Causse, llanuras calcáreas situadas en el Macizo Central de Francia; tierras duras y frías, que dan hombres fuertes y dispuestos. Michon nos cuenta historias de médicos, sacerdotes y revolucionarios, de la comprensión de un mundo que cambia, de la formación de órdenes religiosas en los confines de ese paisaje duro e implacable. Historias cortas sobre momentos más largos de lo que podemos interpretar por la limitación que se marca el autor.

Por último, El emperador de occidente. El emperador de occidente no es otro que Alarico, y su historia nos llegará de la mano de Flavio Aecio, el hijo de Gaudencio, oficial del ejército de Teodosio, que se crió con los hijos de Alarico en su corte como rehén, pero bien tratado mientras su padre cumpliera su palabra. Sale de allí para pasar a ser rehén de los hunos y, finalmente, ponerse al servicio del Emperador Honorio y, fundamentalmente, de Gala Placidia. Ésta le envía a comprobar si un hombre, un antiguo músico que acompañó a Alarico en sus campañas, es un peligro para el Imperio o, por el contrario, es sólo un viejo que espera la muerte bajo el tornasol del mar que baña Stromboli.

Con un bello lenguaje, desnudo de artificios, el autor nos introduce en la vida de este músico que acompaño al bárbaro, pero no sólo al personaje público y guerrero, al primer rey de los godos, también al hombre; el hombre que reflexiona en silencio mientras apura el amargo vino del destino. El hombre que siente, que ama, que lucha por algo que está más allá de la comprensión de todos cuantos le rodean. Uno no puede leer este relato de apenas cincuenta páginas y pretender trasladarlo a las imágenes en technicolor del cine. Este libro tiene en su interior la música de la lira que acompaña al bardo; el olor del pan de la abundancia y de las migajas del destierro; el sabor del vino fuerte y rojo; y la luz, la luz rojiza del atardecer, de la puesta de sol sobre el mar, del arco iris tras la lluvia con la característica exaltación que sentimos cuando tras la tormenta llega la calma y vuelve a iluminarse el fondo de la imagen de ese cuadro surrealista que ansiamos habitar.

Preciosa edición de la Editorial Alfabia de este libro del francés Pierre Michon, traducido con mimo y en palabras escogidas, por Nicolás Valencia y con un gran prólogo de Ricardo Menéndez Salmón que recomiendo se lea más bien como epílogo.

Michon es un autor exquisito y exigente con el lector, con una corta pero intensa obra, publicada en su mayoría en nuestro país. Espero que consigáis descifrar el secreto de este libro, su ritmo, su cadencia y que, una vez dentro, no queráis salir a un lugar distinto que el que ocupa la buena literatura.

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15 Respuestas a “MITOLOGÍAS DE INVIERNO. EL EMPERADOR DE OCCIDENTE – Pierre Michon”

  1. Ascanio Dice:

    ¡Lo quiero ya!

  2. Akawi Dice:

    Juanrio. ¡Qué bonita reseña!

    Un buen amigo me regaló este libro, pequeño pero intenso, precisamente porque hablaba de Alarico y el mundo que lo rodeaba.
    Comencé a leerlo en el tren de vuelta, pero enseguida me di cuenta que no era un libro de pasar y pasar páginas mientras suenan móviles, anuncian estaciones o mantienen conversaciones en voz alta. Es un libro para leer con calma en la tranquilidad de tu hogar y con la mente bien abierta.

    Creo que así hay que leer este libro. Gracias Juanrio.

  3. Rodrigo Dice:

    Si el libro ha inspirado una reseña tan sugerente, digo yo, es que habrá que tenerlo en cuenta.

    No conocía ni de nombre a este autor, Juanrio. Se agradece por tanto la recomendación.

    Saludos.

  4. Arturo Dice:

    Yo también lo quiero ya. Preciosa reseña, Juanrío, gracias. Me encanta en particular el principio: “Cuando uno consigue descifrar el lenguaje escondido de un libro…”.

  5. Ascanio Dice:

    Ayer lo vi en una librería y me costó muuuuucho resistirme. Destacaba mucho porque estaba rodeado de boñigas históricas con las portadas igualicas, igualicas.

  6. Aleks Dice:

    Muy buena reseña, juanrio, interesante, me gustan los relatos cortos.

  7. Urogallo Dice:

    Evocadora, muy evocadora.

  8. pepe Dice:

    Hermosa reseña, Juanrío. Me fastidia un poco confesar que no conozco al autor, aunque después de haber leído tu reseña y el artículo de Babelia (aunque valoro más tu opinión, en este caso coinciden) creo que no voy a tener más remedio que hacerlo. Tampoco recuerdo haber visto nunca un libro de la editorial Alfabia…

    http://www.elpais.com/articulo/semana/embriaguez/escritura/elpepuculbab/20090822elpbabese_3/Tes

  9. juanrio Dice:

    Gracias a todos por vuestras palabras.

    La verdad es que para mí fue una absoluta sorpresa. Me trajeron el libro los Reyes magos y lo dejé en la estantería formando pila; en el mes de marzo lo propuso un amigo de tertulia (Gracias, Guillermo) para que lo comentáramos en abril. Lo leí y me pareció una pequeña maravilla. Cuando el 30 de abril hablamos de el libro en la tertulia me dí cuenta de que ese libro tenía algo más y lo compré, mi ejemplar se ha ido a vivir a Murcia, con idea de reseñarlo y si surgía, reseñarlo. No me ha hecho falta leerlo, más allá de mirar algún dato.

    Al autor no le había oído nombrar siquiera y tengo intención de insistir con él, aunque ya me han avisado que no todo lo que ha escrito es similar, probaré.

    Sólo deciros algo, cuando hago una reseña no se muy bien si hablo del libro que he leído o del libro que imagino que he leído, así que si no os encaja, echadle la culpa al reseñador….

  10. juanrio Dice:

    “con idea de releerlo y si surgía, reseñarlo”…..que me repito

  11. Urogallo Dice:

    Muy bueno lo del libro que lees frente al libro que imaginas Juanrio. ¿No nos ha pasado a todos?.

    Solo hay que veros las caras que poneís cuando os hablo de Cornwell.

  12. juanrio Dice:

    Bueno, parece que si he reseñado el libro que había leído, por lo menos es lo que me dijeron anoche otros lectores del mismo. No creas que no me quedan aún dudas.

    Yo no pongo esa cara desde que leí la trilogía artúrica….el muro de escudos me impactó

  13. Urogallo Dice:

    No todos soportan el muro de escudos Juanrio, me alegra que tu seas de los que aguantan allí.

  14. trocero Dice:

    Una reseña tan inspirada que me hizo comprar el libro. Después de leerlo, sin embargo, tengo que decir que no me ha gustado. El pretendido o perseguido lirismo de todos los cuentos me aleja del relato. Es un punto de vista personal, claro, porque el esfuerzo del autor es genuino y de mérito, pero a un lector como yo lo mantiene un poco a raya. Y no lamento su lectura ni un segundo.

  15. juanrio Dice:

    Gracias por lo de la inspiración, Trocero, y lamento que no te haya gustado el libro. Ya dije en otra intervención lo siguiente:

    “Sólo deciros algo, cuando hago una reseña no se muy bien si hablo del libro que he leído o del libro que imagino que he leído, así que si no os encaja, echadle la culpa al reseñador….”

    Y me ratifico en lo dicho.

    un saludo

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