LOS SUEÑOS DE UN LIBERTADOR – Fermín Goñi

LOS SUEÑOS DE UN LIBERTADOR - Fermín GoñiEs curioso aquel refrán que dice que no hay dos sin tres. O esa manía que tienen algunas personas de clasificar los acontecimientos en tres partes, como si la vida tuviera que parecerse a una trilogía literaria. Aunque en este caso debo decir que fue lo que me ocurrió con este personaje.

Fue en mayo cuando tropecé por primera vez con aquel desconocido. Hubiera podido ser por la calle de no haber sido él un personaje histórico fallecido tiempo ha. Así que di con él en una revista de historia. Aunque ciertamente en aquel momento iba yo por la calle así que todo vale. No deja de ser llamativo que cuando uno lee en un idioma que no es el habitual siempre se fije en las palabras, en este caso el nombre del personaje, escritas en dicho idioma habitual. «Francisco de Miranda», decían las letras de molde sobre fondo anaranjado. ¿Quién será este tipo?

En breves palabras. Un caraqueño que se distinguió en el ejército español allá por finales del décimo-octavo siglo de nuestra era cristiana. Participó en la toma de Pensacola cuando españoles y franceses apoyaron la independencia de las colonias americanas; y también en la de las Bahamas. Parece que las cosas no le fueron del todo bien a pesar de los ascensos: ¿Inquisición? ¿Insubordinación? ¿Espionaje? Se le acusa de cierta connivencia con el enemigo inglés, y tal vez de ser demasiado leído; y tiene que emigrar a los recién fundados Estados Unidos primero, y a la Inglaterra después.

Su estancia en las recién independizadas colonias norteamericanas y su enfado con España, tal vez porque no ha sabido reconocerle sus méritos, lo animan a empezar a plantearse la independencia de las colonias españolas en el sur de América. Es la época de su vida en que se dedica a viajar, llegando tan hasta el fondo de Europa como la misma San Petersburgo. Luego vuelve a Inglaterra, donde continúa con su vida que será una larga sucesión de aventuras, destacando su participación en las guerras revolucionarias, donde participará en algunas de las batallas más importantes como la de Valmy, para ser luego acusado –de nuevo- de traición, insubordinación y espionaje (parece que será una constante de su vida).

Tras la oleada revolucionaria francesa y su asentamiento de nuevo en Inglaterra, la independencia que había empezado a plantearse se convierte en la razón de su vida. Son años de despachos y corrillos, de tejemanejes diplomáticos y comerciales a ambos lados del atlántico hasta que su intento de invasión de sus tierras natales se terminen en fracaso y captura.

FRANCISCO DE MIRANDA

Traidor y héroe. La segunda vez que me encontré con él colgaba de lo alto de una pared del palacio de Versalles. Estaba en una sala no muy grande –para lo que es el palacio, claro- dedicada a multitud de generales que participaron en las guerras revolucionarias y napoleónicas. No lejos de Dumouriez, bajo cuyas órdenes combatió, aquel hombre de rostro moreno miraba a la asistencia con los brazos cruzados y los labios fruncidos. No deja de ser llamativo que en aquel panteón de personajes destacados colgara su cuadro junto a los de muchísimos otros que tal vez nos suenan más: Murat, Grouchy, Junot, Kellerman… Por lo que se no es el único sitio en que se le puede encontrar, aunque mis pasos no me llevaron ni al antiguo campo de batalla de Valmy ni al Arco de Triunfo, en la Place de l´Étoile, donde su nombre inscrito es el único de origen americano.

La tercera vez que me lo encontré fue en este libro.

Se trata de la última obra de Fermín Goñi, un periodista y escritor con un largo recorrido tanto en el mundo de las noticias, donde se estrenó en un periódico deportivo llamado Norte Deportivo y llegó a trabajar en altos puestos para El País y a ser corresponsal en España de Radio France Internationale; como en el mundo de la escritura donde nos viene dejando ejemplos de su obra desde 1973.

En estos Los Sueños de un Libertador el autor nos narra, casi siempre desde el punto de vista del narrador omnisciente, la vida y afanes de Francisco de Miranda desde que abandona su Venezuela natal hasta su muerte en Cádiz. Casi siempre porque hay un par de excepciones, capítulos narrados mediante los diarios de viaje de otros personajes que lo acompañaron en momentos determinados de su vida.

Si tuviera que mencionar algún aspecto del texto… ¿Tengo? Vaaale. Empezaré diciendo entonces que el autor emplea un estilo documental para narrarnos las vicisitudes del protagonista. Tanto que consigue que olvide uno que se trata de una novela, hasta que aparece alguna mención a los Iluminati, por ejemplo. Aunque tranquilos, en realidad no intervienen en la historia.

También se nota un rudo contraste entre la narración omnisciente y esos diarios de viaje escritos por otros personajes que incluye la obra. El narrador parece mostrarnos un retrato del Miranda blanco: valeroso, generoso, culto, idealista, leal… tal vez tan sólo un poco sablista. Los diarios de viaje, en cambio, nos hablan más de otro personaje: putañero, tirano… el Miranda negro. Forman un interesante contraste tal vez no suficientemente explotado en la novela.

No quiero dejar de citar, en ambos casos, la exquisitez del lenguaje –esa «ergástula» ya en los primeros compases de la narración- y su claridad. Realmente es un gusto enfrentarse, de repente, con una palabra, si no nueva, si que induce a dudar sobre el significado exacto: así como con frases fluidas, densas y comprensibles.

Y no quiero terminar sin citar lo que desde mi punto de vista es un pequeño fallo de edición que, si no empaña el resultado, molesta un poco en su disfrute. La presencia de los números de página a media altura donde, aunque difuminados, despistan un poco al lector.

Y esto es todo. Para amantes de la novela densa, para amantes de las biografías; un libro que concluiré clasificando como interesante, aunque no especialmente entretenido.

Opino claro.

Fermín Goñi
LOS SUEÑOS DE UN LIBERTADOR
Roca 2009.

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28 Respuestas a “LOS SUEÑOS DE UN LIBERTADOR – Fermín Goñi”

  1. Rodrigo Dice:

    Miranda, nombre de leyenda. En Latinoamérica se lo venera como precursor de la independencia (posiblemente en cada una de sus capitales designe una calle o establecimiento educacional y en ninguna de ellas falte el debido monumento conmemorativo); por lo mismo y por su aura legendaria, los matices de su vida y su verdadera estatura histórica han quedado bastante ensombrecidos –cuando no sencillamente distorsionados por la ignorancia-.

    Contra toda actitud reverencial, creo que siempre es positivo aproximarse a la corriente humanidad de personajes históricos del calibre de Miranda, esto es, bajarlos del pedestal y emocionarse pero también disgustarse ante sus luces y sombras, sus bondades y sus flaquezas. Del propio Miranda tengo entendido que, lejos de ser hombre irreprochable, impoluto, reunía en sí tanto de aventurero, dandy e intrigante como de visionario. Hombre de carne y hueso, como todos (tal cual pareces confirmar en tu reseña, Koenig). Su extraordinaria cultura y su don de gentes deslumbraban a sus contemporáneos y le permitieron franquearse con personalidades como George Washington y Catalina la Grande, entre otros.

    Lamentable su caída, víctima de traición por parte de un Simón Bolívar que personalmente debía bastante a Miranda. Bolívar, otro al que también, admirable y todo, habría que bajar del pedestal.

    Interesante reseña, Koenig. Por lo que en ella apuntas, en el libro hay constancia de las dos facetas de Miranda, la blanca y la negra, aunque insuficientemente explotada. La primera, en la parte ficcional y la segunda en la parte más propiamente documental. ¿Dirías que, si no fuese por el contraste prestado por los diarios de viaje, el autor tendería derechamente a idealizar el personaje? ¿Te parece tal vez insuficientemente explotado este contraste en términos literarios, porque fallen los mecanismos de ensamblaje o porque, nuevamente, el autor tienda a escorarse en demasía al Miranda blanco?

    Saludos.

    P.S.: Por lo que sé, también hay una estatua de Miranda en Valmy.

  2. Urogallo Dice:

    Reseña autobiografica y biográfica a la vez, notable compendio.

    Miranda es un personaje curioso de la Independencia Sudamericana. Primero por su fracaso absoluto ( Hay quién afirma que había pasado demasiado tiempo lejos de Venezuela como para comprenderla) y segundo por su apasionante biografía de viajes y aventuras.

    Razón tiene Koenig al destacarlo, Miranda, frente al resto de los protagonistas insurgentes, es el único que seguiría apareciendo en el libro de la historia incluso si nunca hubiese regresado a América.

  3. Koenig Dice:

    Buenas tardes.

    Amigo Rodrigo, tu pregunta descubre un tremendo error en mi reseña, del que me disculpo ya mismo. Y paso a aclarar.

    Los dos capítulos de diarios también son ficción, y no diarios reales. Por eso me resultan escasos, porque siendo un recurso literario interesante, me parece poco empleado, poco aprovechado y consecuentemente resulta estridente.

    Por lo demás hay un punto por el que siempre admiraré, y sospecho que no seré el único, a Miranda. Su biblioteca.

    Saludos.

  4. Carlos Estébanez Dice:

    No conozco esta obra, pero lei de Fermín Goñi “El hombre de la Leica”, que va sobre la organización de la guerra civil en españa y me pareció muy interesante. Sobre Francisco de Miranda, El Precursor, diré que es un personaje que me apasiona. Por eso espero que la novela sea tan interesante como su vida. En cuanto esté a la venta, me la compro. Saludos desde Bogotá. Carlos Estébanez

  5. Rodrigo Dice:

    Bueno, estimado Koenig, más bien creo que he malinterpretado la referencia a los diarios. Gracias por la aclaración.

    Igual mi pregunta ha quedado un poco en el aire. (Snif.) Pero deduzco que hay un cierto desequilibrio entre las dos facetas de Miranda, puesto que el recurso de los diarios -en que, según entiendo, el autor plasma la contraparte negativa del personaje- está poco desarrollado. Con lo cual, además, tendríamos algún fallo literario, por resultar un recurso estridente.

  6. Koenig Dice:

    Cierto.

    (en sordina, tengo a mis tres cuñados en casa hoy y no me centro)

    Yo creo que el autor idealiza al personaje. Ahora bien. O se da cuenta de ello y trata de introducir el contrapunto en los diarios. O simplemente trata de mostrar que sus contemporáneos no lo apreciaban tanto como el autor.

    Y ciertamente me parecen mal gestionados los contrapuntos. Tan escasos que resultan mas llamativos que agradables. Y por otro lado dejan la carencia de lo interesante que hubiera sido oír hablar a mas contemporáneos. Bolívar por ejemplo.

    Y en cuanto al Miranda blanco que he percibido en la (llamémosla) parte del autor, sólo un punto negro. Se pasa la vida pidiendo dinero, y no poco.

    Opino.

    Saludos.

    P.D: Por cierto que redactando esta reseña me acordé de alguien que preguntaba si podían resultar interesantes reseñas sobre temas sudamericanos.

  7. Rodrigo Dice:

    (Ah, los cuñados…)

    Pefectamente, Koenig. Imagino que el dinero sería “para la causa”, de ahí su empecinamiento. (Ejem.)

    Buf, vaya memoria la tuya. Y cómo me tientas, ¿eh?

    Saludos.

  8. Maribel Dice:

    Finalmente se hace resaltar el verdadero héreo de nuestra historia, Bolivar solo se aprovecho de las circunstancias y al final se cree el libertador de sudamerica, cuando en realidad fue solo un aprovechador y al final traidor

  9. PRESENTACIÓN DE LOS SUEÑOS DE UN LIBERTADOR, de Fermín Goñi » Varios » Libros de Historia, libros con Historia - Hislibris Dice:

    […] prisa porque llegaba tarde y sin el amigo Koenig –reseñador de la novela en cuestión- me dirigí a la Casa de América para asistir a la presentación del libro Los sueños de un […]

  10. pepe Dice:

    Tras la reseña de la presentación del libro, me he animado a entrar en la página de la República Mirandoniana y a leer el primer capítulo del libro, a ver si era verdad lo que dice Koening sobre la “exquisitez del lenguaje”. Ya en la segunda frase he encontrado algo que no me ha gustado mucho. Dice: Soy el general en jefe de un ejército de más de 70.000 efectivos que se encuentra luchando en Bélgica en pro de la libertad de los ciudadanos europeos…. ¿No sería más natural escribir “hombres” o “soldados”? No se trata de un uso incorrecto, porque “efectivos” se puede usar en plural para designar “la totalidad de las fuerzas militares o similares que se encuentran bajo un solo mando o reciben una misión conjunta” (es incorrecto usarlo para los miembros individuales: “llegaron dos efectivos del H.E.A. y me molieron a palos”). Sin embargo, a pesar de ello, no me parece una muestra de lenguaje exquisito. Es casi tan feo como cuando dicen en televisión que “un grupeto de quince unidades se encuentra escapado del pelotón”.

    En cuanto a los aspectos filosóficos del texto, destaco dos asertos clarificadores que, debido a mi desconocimiento del tema, me han iluminado mucho: “en el ejército, la fuerza mental lo es todo” y, poco después, “la disciplina es lo más importante en un militar”. Supongo que, en efecto, se requiere mucha fuerza mental para conseguir ser disciplinado. Estoy leyendo ahora mismo “Las aventuras del buen soldado Svejk”, y allí el punto de vista es ligeramente diferente…

  11. pepe Dice:

    Me cago en la leche, hay que releer los comentarios antes de enviarlos para evitar estúpidas repeticiones como “del libro”. Edición para los comentarios YA.

  12. Aretes Dice:

    Bueno, lo de me cago en la leche lo compensa. Don´t worry.

  13. richar Dice:

    Saludos,

    hace un par de días que he terminado el libro y suscribo el comentario final de Koenig: es un libro interesante pero no especialmente entretenido.

    Creo que el autor tiene tantos conocimientos sobre el personaje, y son tantas las cosas interesantes qeu contar sobre él, que al final el texto se ha quedado a medio camino entre un ensayo y una novela.

    En cualquier caso es una más que interesante aproximación a este personaje que no tiene desperdicio. Vuelvo a insistir en que habiendo caído el tipo en una época de lo más movidita, tuvo el don de encontrarse en mitad de casi todos los fregaos y conocer a los principales personajes de su tiempo. Impresionante.

    Un saludo,
    Richar.

  14. Manuel Soto Arbeláez Dice:

    Son muchos los libros escritos sobre Francisco de Miranda. En varios de ellos, éste de Goñi incluido, se cae en un error suficientemente aclarado desde el punto de vista militar, político y humano. Este es que no fue Bolívar quien entregó a Miranda en la Guaira, después de su capitulación (la de Miranda) en los Valles de Aragua -alegando que no tenía suficiente munición para continuar la lucha-, ante el general canario Domingo Monteverde. Después del desconocimiento del jefe español del tratado de rendición vino un desbarajuste, un birloque, tratando cada oficial patriota de salvarse tomando cualquier embarcación disponible en el puerto. El ya prisionero Miranda definió la situación con la frase histórica !Bochinche, esta gente no conoce sino bochinche! Bolívar pudo salvarse gracias a que un antiguo amigo suyo y de su familia le consiguió un salvoconducto con los jefes españoles. En cambio el generalísimo don Sebastián Francisco “Pancho” Miranda quedó a menguas, tenía muy pocos amigos en Venezuela. Fue un oficial subalterno de apellido De las Casas, para congraciarse con los sabuesos perseguidores, quien lo entregó. Es algo comprobable documentalmente. Simón Bolívar ni otros oficiales superiores tuvieron velas en ese entierro. Para mayor abundamiento lean las biografías de Bolívar de Indalecio Liévano Aguirre, Augusto Mijares, José Luis Salcedo Bastardo, Emil Ludwig, Germán Carrera Damas, Elías Pino Iturrieta, Laureano Gómez y otras muchas más. La especie de Bolívar entregndo a Miranda comenzó con la pésima biografía que de él escribió Salvador de Madariaga. Su castellano es impecable, pero sus fuentes distorsionadoras.

  15. Richar Dice:

    Muchas gracias Manuel por tu apunte.

    Si no recuerdo mal, el autor de esta novela sí venía a decir en su presentación que fue Bolívar el que entregó a Miranda a los españoles, así que en algún punto hay diferencias.

    Un saludo,
    Richar.

  16. ALFREDO VIDAL LANDAETA Dice:

    EXTRAORDINARIA ACLARATORIA LA DE MANUEL SOTO ARBELÁEZ SOBRE LA VERDAD EN LA ENTREGA DE BOLÍVAR A LOS ESPAÑOLES, QUE OJALÁ DESTRUYA DEFINITIVAMENTE UN ERROR TAN EXTENDIDO, COMETIDO INCLUSO POR INVESTIGADORES PROFUNDOS, QUE SE DEJAN LLEVAR POR EL SENSACIONALISMO QUE PRODUCE LA ESPECIE DEL BOLÍVAR TRAIDOR Y HASTA POR ESE FERMÍN GOÑI, QUE DEBIERA RECOGER LA RECIENTE PUBLICACIÓN DE SU LIBRO Y ENTREGAR OTRA, RECTIFICADA Y CORREGIDA.
    ME ENCANTARÍA TENER EL CORREO DEL SEÑOR ARBELÁEZ PARA SABER QUIEN ES Y FELICITARLE PERSONALMENTE.

  17. ALFREDO VIDAL LANDAETA Dice:

    DISCULPEN, QUISE DECIR: “EN LA DIFUNDIDA OPINIÒN SOBRE LA ENTREGA DEL GENERALÌSIMO FRANCISCO DE MIRANDA A LOS ESPAÑOLES, POR SIMÓN BOLÍVAR”
    DISCULPENME , POR FAVOR, A.V.

  18. Urogallo Dice:

    Bueno, hablando de fuentes distorsionadas: Domingo de Monteverde era oficial de la marina, Capitán de Fragata en concreto.

  19. Hate The State Dice:

    La vida de Miranda, conocido en los países bolivarianos como “El Precursor de la Independencia” no me es extraña, así como el incidente en que Bolívar lo entrega a los españoles tras la derrota de éste ante los realistas y se ve obligado a entregar el Cuàrtel de Puerto Cabello, con lo que la causa patriota venezolana pierde la así llamada “Primera República”.
    Es un hecho apenas tocado en los textos de historia nacional en el país caribeño, pues sin lugar a dudas pone sombras sobre el patriota que sucede a Miranda como líder de la revuelta independentista; el joven Simón Bolívar.
    El “Ilustre Americano”, como se le conoció para la posteridad, terminó en La Carraca, celda española de Cadiz.
    Tampoco se debe magnificar la imagen de Miranda ni minimizar la de Bolívar, ésa es mi opinión. Después de todo se trata de políticos y a muy pocos, contemporáneos o del pasado, puedo concederles la gloria infinita, pues todos tienen su mácula.
    Simón Bolívar, ciertamente se libró de quién se interponía en su camino para liderar la revuelta independentista. Miranda era entonces mucho para él, pero Bolívar tiene el mérito indiscutible de haber conducido la lucha en contra de los ejercitos realistas por la Independencia. No sabemos si Miranda habría tenido el éxito que Bolívar sí tuvo ni la fuerza a su edad necesaria para completar la empresa.
    Por otro lado no hay que confundir la figura de Bolívar con la de algún sargentón caribeño contemporáneo. Bolívar deja innumerables testimonios de su talento no sólo en los campos de batalla, sino también en los documentos que escribió, en los que muestra un estilo que considero adelantado para su época y comparable al del siglo XX. Recomiendo leer su “Carta al Congreso Anfictiónico”, “El Documento de Cartagena”, “La Carta de Jamaica” y su testamento político, dictado a sus edecanes desde “La Quinta San Pedro Alejandrino” en Santa Marta, Colombia, en donde hace votos por la unión, para así poder bajar tranquilo al sepulcro y se lamenta de “haber arado en el mar”.
    No deja de ser imperdonable la entrega de Miranda, pero todos los hombres cometemos actos imperdonables (por eso no está Bolívar ni cercano al lugar donde ubico mis modelos de vida). Recuérdese como ejemplo ilustrativo, que muchos de los Padres Fundadores de los EEUU (Washington, Jefferson, etc.) firmaron con mucha hipocresía su Carta de Declaración de Independencia, en la que cometen la insalvable contradicción de declarar que “El Hombre nace libre”, mientras tenían esclavos en sus haciendas.
    De todas maneras, que a ninguno de los participantes en esta discusión se les ocurra expresar con la libertad que aquí exhiben sus opiniones acerca de Bolívar y catalogarlo de traidor en público en Venezuela. De hecho, espero para muy pronto una réplica virulenta dirigida al Señor Goñi por parte del régimen bolivariano de Caracas.

  20. Javi_LR Dice:

    Interesante y ponderado comentario.

  21. J.G. Guerrero Lobo Dice:

    EL HOMBRE Y SU CIRCUSTANCIAS
    J.G. Guerrero Lobo*
    Dedicado a J. M. Briceño Guerrero.
    Aquel hombre de porte elegante e hidalgo, que viajo a Europa en plena aventura amorosa –la más conocida es la de la Emperatriz Catalina de Rusia- que mantuvo negociaciones con el ministro inglés William Pitt; que casi se eterniza en Londres, donde adquiere casa y su nombre aparece en el Arco de Triunfo de París; que fracasó en la expedición del “Leander”; que no tuvo apoyo para defender la existencia de la Primera República y fue varias veces traicionado, por quienes se dijeron sus amigos el Marqués del Toro (Francisco Rodríguez del Toro 1761-1851) y Simón de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios y que murió en la Carraca.
    Fue un romántico-idealista que recorrió el mundo, fue la primera figura de América Latina en alcanzar dimensión universal, se paseo en franca tertulia por las cortes extranjeras, participó en la guerra de independencia en los Estados Unidos, general de los ejércitos franceses, pero su objetivo estaba puesto en la independencia de América, la que para él debería ser una gran unidad.
    Debemos agregar la lapidaria frase de su biógrafo y descubridor del famoso archivo “Colombeia” es el nombre que le puso probablemente en 1805, cuando organiza sus papeles antes de partir de Europa a los 63 volúmenes de su Archivo, con su terminación griega Colombeia, hay que leer Colombeia, significa sin duda para él “Papeles y cosas relativas a Colombia” , escritos en francés e inglés. Fue el historiador mas respetable entre todos los merideños Caracciolo Parra Pérez: “Miranda es quizá, el personaje histórico de quien se haya dicho más mentiras”.
    Hombre de acción y pensamiento, poseedor de enciclopédica cultura, de una personalidad polifacética se funden en memorialista, el negociador, el estratega, el escritor, el lingüista, el crítico de arte, el idealista, el revolucionario, el amante de la mujer, el viajero, el bibliógrafo, el coleccionista y el hombre de mundo…
    Estoy seguro poseía un enorme magnetismo personal, pues de otro modo no se explicaría el interés despertado por su persona y las numerosas atenciones que le fueron prodigadas en los diversos países que recorrió en sus viajes, donde fue recibido por importantes personajes, incluidos monarcas y jefes de Estado.
    Hoy me referiré solo a su archivo, fue El doctor Caracciolo Parra Pérez, quien comunicó al gobierno venezolano el hallazgo del Archivo, dice en un articulo titulado “Papeles”, publicado en su libros Paginas de Historia y de Polémica, publicado en Caracas, por la litografía del Comercio en 1949: Yo tuve conocimiento de su existencia (del Archivo) solamente en 1926, por el señor Stamp, director de Public Record Office, y fue por medio de éste, que entre en relación con Lord Bathurst.
    El propio Parra Pérez define, con toda claridad, en una carta dirigida al señor David León, director del diario La Esfera, fechada en Caracas a 31 de agosto de 1941, publicada en dicho diario el 2 de septiembre del mismo año, convencido como estaba que el Archivo de Miranda estaba en Londres y fue el profesor William S. Robert, quien había tenido oportunidad de consultar, en la biblioteca de Lord Bathurst, en el castillo de Cirencester, algunos documentos concernientes a Miranda, nos dice: Parra Pérez. Escribí a Lord Bathurst, rogándole me permitiera ir a examinar los papeles. Accedió el noble Lord a mi solicitud; pero como entretanto había debido volver a Berna, donde representaba a nuestro gobierno, pedí a Alberto Adriani, a la sazón en Londres, que fuera con carta mía a Cirencester y vise los documentos, lo cual hizo Adriani con prontitud y la eficiencia que lo caracterizaba. Entre mi correspondencia figuran sus cartas de aquella época y también algunas del doctor Diógenes Escalante sobre el particular. Cuando murió Alberto Adriani, alguien le atribuyó el descubrimiento del Archivo de Miranda y trato de lanzar la especie de haber robado yo el mérito a aquel discreto y sólido muchacho, quien habría, sin duda, sonreído al verme llamando ladrón de su hallazgo y escrítome una de esas cartas que afectuosamente guardo y que él acostumbraba firmar: “Su fiel Molini” en recuerdo, precisamente, del secretario de Miranda, Adriani fue presentado por mí a Lord Bathurst y a su familia.
    Este Archivo además de constituir una gigantesca autobiografía del Generalísimo Francisco de Miranda, es un importante instrumento para el estudio de la Europa que le fue contemporánea. El despliega ante los ojos del lector, como una cinta cinematográfica, la vida cotidiana, social, política y cultural de la época, animada por personajes, desde postillones de carruajes y dueños de posada, nobles cortesanos de la realeza europea, hermosas mujeres, científicos, filósofos, pintores, escultores, altos jefes militares…
    Así cumplimos con el hombre sus circunstancias… aclarando…

    *Escritor – jg. guerrerolobo@hotmail.com

  22. juan Dice:

    En cuanto al aspecto numismático,durante el reinado de Carlos III en todo el territorio de España e Indias, circularon Maraveíes ( cobre ), Reales (plata ) y Escudos ( oro ) .En la novela se hace varias referencia a pesos, no apareciendo éstos hasta isabel II ( Manila )

  23. ignacio el argentino Dice:

    Particularmente a pesar de la figura de Miranda, yo creo que Bolivar y San Martín, en ese orden, son los dos grandes artífices de la Independencia Sudamericana. Sin embargo, ambos fracasaron en sus intentos de organizar los antiguos territorios virreinales y evitar las guerras internas.
    San Martín prefirió no desembarcar en Buenos Aires luego de su exilio en Europa debido a las guerras que sacudían el Río de la Plata mientras que Bolivar murió desilusionado afirmando “La única cosa que se puede hacer en América es emigrar”.

  24. Felipe Figueroa Dice:

    Realmente es impresionante la interpretación que se hace de Francisco de Miranda en el distanciamiento que ofrece la historia. Particularmente, como venezolano me disgusta la imagen que de el se exhibe recostado en un camastro preso en La Carraca (cuadro del eminente artista Arturo Michelena). Dada la azarosa vida que fue la de Miranda y todos los sucesos en los cuales fue protagonista asumo que en algún momento aparecerá, en cualquier formato de los actualmente existentes lo que en realidad fueron sus actos mas insignes. Pregunto: ¿Quien toma en cuenta cuando el aspirante a hacer carrera en el ejército español se convierte en conspirador? ¡qué circunstancias los hacen considerar dedicar sus esfuerzos, luego de dejar de ser -un hombre incompleto- a la independencia de su patria continental Colombeia? ¿Por qué no se mantiene ese nombre cada vez que se le menciona como el precursor de la Independencia de hispano-américa? Particularmente considero que su vida está llena de circunstancias tan pero tan dispares y con tantos antagonismos que podría ser material para un seriado novelado en que cada entrega particulariza momentos estelares de su vida. Estoy entregado a ello y pretendo hacer de su vida varios capítulos para televisión pues material suficiente hay y así sacar del abismo de ignorancia en el cual está sumida su egregia figura. Que “singaba” ¿por que no? ¿Que gustaba de mujeres jóvenes y atractivas? era acaso célibe. Vamos dejémonos de “pendejadas” y seamos sinceros, humanamente sinceros. Los personajes de su talla merecen respeto no por sus debilidades -que no son tal- sino por los hechos magníficos que dieron perfil inmarcesible a su existencia.

  25. Koenig Dice:

    En primer lugar, Sr Figueroa, gracias por su participación.

    Yendo al grano, la verdad es que, sin ser experto en este personaje en concreto -solo soy el humilde reseñador del libro- estoy de acuerdo en parte y en parte discrepo con lo dicho.

    Lo cierto es que parece que los finales trágicos tienen a veces más “morbo”, más interés (si queremos ser positivos) que el desarrollo mismo de los hechos. No sería Miranda el único perdedor -en el sentido en que la obra de su vida fracasó, no en otros- cuya derrota atrae más miradas que su momento de victoria. De ahi que tal vez por eso el cuadro de Michelena tenga más éxito. Sin embargo, categorías artísticas aparte, a mi me gusta más el de Versailles.

    Por otro lado creo que no es una “pendejada” :-) fijarse tanto en los aspectos positivos como negativos de un personaje. Indudablemente ambos son importantes. La valentía y el desparpajo necesarios para “correr faldas” pudieron ser muy similares a los empleados para desembarcar en su país natal al frente de un pequeño grupo.
    Ambos aspectos están, por lo que recuerdo, bien expuestos en el libro mediante la visión del narrador por un lado y la de un par de contemporáneos de Miranda por el otro. Lo que también nos recuerda que por muy prístina que sea la visión de un personaje que tiene uno, siempre hay otro para verlo al revés.

    Suerte con el proyecto, en todo caso.

    Un saludo.

  26. Maaribel Dice:

    Perdona Manuel Soto Arbeláez, pero la historia es dificil de cambiarla, es como tratar de esplicarle a la gente después de tanto tiempo que Adan y Eva no existen, tendriamos que trabajar sobre muchas generaciones.
    Para mi y para muchos Miranda fue y sera el precursor de nuestra libertad y esto vale mucho y él se merece su puesto en nuestra historia, asi como en el arco de triufo. Murio en una carcel de Cadiz, mucho mejor que Bolivar si a ver vamos

  27. Felipe Figueroa Dice:

    Estimado Koenig:
    Particularmente y atañéndome al contenido de su vastísimo “Diario de Viajes” -me refiero a Miranda- y más aún, a otras fuentes documentales que me han sorprendido notablemente. Por ejemplo en la Historia de Cuba aparece Miranda enviado en 1780 a entablar diálogo con Washington por Juan Manual Cagigal -de quien era su más cercano colaborador- para saber las necesidades que tenía de apoyo. A su regreso a La Habana logró recabar 1.800.000 “pesos de ocho reales” que le fueron entregado a Henri de Saint.Simon, el que luego fuese el preceptor de Augusto Comte y autor del “Catecismo Político para Industriales”. Eso fue luego de su participación en el sitio de Pensacola. Dedicar toda una vida en pos de un sueño suena demasiado estúpido ante nuestra miope visión “pragmática” del siglo XXI pero los valores éticos de tesón, perseverancia, constancia e integridad, mostrado por Francisco de Miranda denotar una congruencia admirable. Que “hiciera el amor” vaya, la envidia produce el deseo que hubiese sido “marico” para denostar de su personalidad validos solamente en este insignificante aspecto. También defecaba y meaba pero quizás no lo hacía como percibió lo hacían los venecianos, en las columnas y espacios públicos de su ciudad.

  28. C. E. McCormick Dice:

    I am very impressed by the high quality of discourse amongst the respondents. The erudition as well as the level of respectfulness, even when disagreeing, is gratifying and contrasts sharply with the gratuitous insults and vulgarity one witnesses in other contexts. As a person with very little prior knowledge of Miranda´s life, I found the book by Goñi exceptionally interesting and enjoyable. The respondents´comments have only stimulated interest in learning more. I agree, however, that a well made film version would be spectacular.

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