LAS AVENTURAS DE RODERICK RANDOM – Tobías Smollett

Las Aventuras de Roderick RandomNos encontramos ante una novela de aventuras, muy actual, en cuanto a la exposición realista y cruda de la vida cotidiana en el siglo XVIII británico, escrita en clave de humor pero con ásperos acentos en algunos pasajes, suavizados en otros, donde podemos ver reflejadas relaciones de amistad, románticos amores y elevadas pasiones. Pero antes, sepamos algo de este autor, poco conocido en España, dado que su obra apenas si ha sido traducida.
Tobias Smollett, (Dalquhurn, Escocia, 1721-Livorno, 1771) es un escritor, articulista y traductor británico contemporáneo de Fielding y de Sterne.

Proveniente de una familia de abogados y militares, de filiación política whig, y de tradición religiosa presbiteriana, después de hacer su primer aprendizaje aprendiendo griego, matemáticas, filosofía natural, lógica y literatura, se especializa posteriormente en anatomía, medicina y cirugía en la Universidad de Glasgow, estudios que abandona sin titularse, (recibió muy posteriormente su título de cirujano en 1750, en Aberdeen) y en 1739 parte de su Escocia natal para tratar de triunfar en el mundo teatral londinense con un drama, El Regicida, con resultado penosamente negativo. Puesto que durante un año no había manera de salir adelante con el teatro, nuestro hombre se embarca en la Royal Navy como cirujano y se va a Jamaica; es altamente probable que asistiera al desastroso bombardeo de Cartagena de Indias (Colombia), bombardeo que recrea en Las Aventuras de Roderick Random, su primera obra novelística.

En Jamaica conoce y se casa con una rica heredera, Anne Lassells. A su vuelta a Londres se establece como cirujano, con poco éxito; realmente a lo que dedicó su vida y de lo que vivió fue de la literatura, tanto la ficción como el ensayo y la traducción, así como la edición.

Su obra se puede clasificar como dentro de la tradición picaresca británica del siglo XVIII, a la que pertenecen Fielding, Sterne y Richardson. Pero lo que le distingue de los otros autores es precisamente su grueso trazo satírico, la aspereza de su lenguaje, su gusto por las escenas de violencia bruta, que probablemente conoció, sobre todo en sus viajes en la Marina. La imagen que Smollett tiene del mundo es bastante pesimista y la manera en que nos muestra la parte salvaje del hombre le confiere una cierta actualidad a su literatura. Pero nos lo presenta siempre de modo tan satírico que suaviza un tanto las escenas que de otro modo serían demasiado duras. Se considera que su influencia nutrió principalmente a Dickens.

En 1755, traduce El Quijote, (de hecho, su novela Sir Lancelot Greaves está basada en él) y al año siguiente es cofundador de la revista The Critical Review, que, aunque no le proporciona grandes ingresos precisamente, a lo largo de siete años le coloca en el corazón del Londres literario. Así, publica y traduce muchos artículos en revistas y periódicos, escribe una Historia de Inglaterra, y unos conflictivos –por xenófobos- Viajes a través de Francia e Italia, así como una sátira sobre los asuntos públicos, La Historia y Aventuras de un Átomo. Escribe un total de cinco novelas de aventuras, de las que la que comentamos parece ser la más destacada.

Las aventuras de Roderick Random se publica anónimamente, en 1747 (después del batacazo con El Regicida, Smollett no estaba para sustos) en dos volúmenes. Llega a una gran cantidad de público y es aceptada muy bien por la crítica. Es considerada como la mejor novela de Smollett. La novela se estructura en una serie itinerante de aventuras del desventurado protagonista, además de historias de personajes secundarios que son insertadas a lo largo de la suya. Random sufre una colección de desgracias, muchas veces por ingenuidad y otras por mala suerte y maldad ajena. Tratando de salir adelante en la vida tras el abandono familiar, y los malos tratos y miserias a que se ve reducido, se ve complicado en todo tipo de enredos, algunos de los cuales le llevan a la cárcel o a la huida desesperada. Después de diversas tribulaciones, consigue embarcarse como ayudante de cirujano y viaja hacia Jamaica y posteriormente asiste al famoso bombardeo de Cartagena. Las horribles condiciones de vida en los barcos son relatadas con absoluta meticulosidad, llegando en algunos momentos a resultar francamente repugnantes. Esto se ve compensado por el tono fuertemente satírico y además por los lazos de leal amistad que también se describen y que hacen que el protagonista soporte sus desgracias. A la vez se muestran las relaciones entre la marinería y los oficiales, que son a los ojos de Smollett seres crueles y vengativos. Recordemos que en esa época, los castigos corporales en la Marina estaban a la orden del día, porque la ausencia de una férrea disciplina podía llevar muy rápidamente al motín.

Tras su periplo marítimo, Random regresa a tierra, pero su situación financiera va de mal en peor y ha de huir, pasando a Francia, donde sirve en el Ejército francés, hasta que un amigo de su adolescencia, Strap, lo rescata y le ayuda y a partir de ese momento va a contar con el apoyo de este personaje secundario, perteneciente a una clase social inferior, y que le profesa una lealtad ciega.

Entonces se dedica por todos los medios a su alcance a buscar una rica heredera que le solucione, de una vez por todas, sus problemas financieros. Vuelve a Londres con esa intención y allí da con una serie de personajes a cual más mas caradura y timador, que le complican la vida hasta el punto que acaba en la cárcel para deudores, típica en Inglaterra por esa época. La aparición del capitán Bowling, el único pariente que le ayuda en todo el relato, soluciona por un tiempo su situación, y vuelve a embarcarse, consiguiendo hacer algo de fortuna.

En el trascurso de sus aventuras londinenses, se encuentra casualmente con un antiguo amor, en su momento inviable, pero que ahora tiene alguna posibilidad de hacerse realidad. La historia de Narcissa y Roderick es la típica historia romántica del amor imposible, las trabas familiares, etc. con solución final favorable. En fin, la novela tiene una sorpresa final, que hace que todo termine adecuadamente, con lo que el tono de la novela no llega a caer en el drama, sino más bien mantiene el efecto de una comedia satírica, con momentos muy sarcásticos, nada sensibleros, a diferencia de su seguidor, Dickens.

Hay que destacar la utilización que Smollett hace de los nombres propios, creo que en cierto modo similar a Sterne. Los personajes que van interviniendo, en general, tienen en su nombre reflejados los rasgos de su carácter. (Random, por ejemplo, significa “azaroso”, “imprevisible”). En la traducción se han mantenido los nombres ingleses, con lo que sólo nos enteramos de su significado por las notas a pie de página del traductor, que ha preferido ese método a traducir el nombre, a veces intraducible por ser un juego de palabras. Las notas del traductor aclaran también otros detalles que no conoceríamos sin su ayuda, sobre localizaciones, datos históricos y otros.

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21 comentarios en “LAS AVENTURAS DE RODERICK RANDOM – Tobías Smollett

  1. Rodrigo dice:

    Interesante reseña, Ariodante. Dime una cosa, por hacerme de una referencia: ¿a qué autor dirías tú que se acerca o parece más, al menos en este libro? ¿Fielding o Sterne? A lo mejor a ninguno de ambos, lo que hablaría muy bien de la singularidad de Smollett como escritor. De todos modos, en base a lo que has expuesto respecto de la trama, creo poder suponer que “Roderick Random” (¡mira, un tocayo mío!) estaría más cercana al “Tom Jones” de Fielding. La novela célebre de Sterne, “Tristram Shandy”, tiene fama de jocosa, pero a mí se me hizo leeeenta, pesadísima. No así la de Fielding, que me parece funciona mejor en su combinación de humor y crítica social. En fin, es la impresión que me dejaron ambos libros, leídos hace ya una buena cantidad de años.

    Saludos.

  2. Ariodante dice:

    Pues mira, Rodrigo: a ninguno y a los dos. O sea: este autor es singular. Tiene la agilidad del relato de Fielding y la socarronería de Sterne, sin ser lo plasta de Sterne – a mi también me resultó pesadísimo, de hecho no conseguí leer entero el Tristram Shandy- y sin ser tan elegante como Fielding. Al menos eso creo yo.

  3. Rodrigo dice:

    Uf, Ario, el de Sterne lo terminé a la tercera o cuarta intentona, cientos de cabezadas de por medio, cuando estimaba cuestión de honor el no dejar ninguna lectura inconclusa. Vaya tontería.

    No recuerdo haber visto la novela de Smollett por acá. Pondré más atención, en mis rondas habituales, a ver si me dejo tentar. :-)

  4. Akawi dice:

    ¡Vaya Ariodante! Otra de tus buenas reseñas y como no podía ser menos, de tus adorados ingleses. No se debe ignorar lo que nos llegó hace años atrás, debemos seguir con nuestras antiguas pasiones.

    Ya que tus consejos sobre lecturas son estupendos, anotaré el libro para posteriori.

  5. Ariodante dice:

    Gracias, querida Akawi. Veo que vas sobreviviendo al verano…Si, yo sigo con mi anglofilia, aunque ahora estoy leyendo la primera parte de las memorias de Sándor Márai,(que es húngaro) del que reseñé la segunda parte en:
    http://www.hislibris.com/?p=698
    y ahora reseñaré también la primera, que me está gustando mucho, también. Como ves, reparto mis lecturas…sin olvidar nunca a los británicos.

  6. Javi_LR dice:

    Es curioso como este autor y otros, como Richardson, Fielding, Sterne, luego Dickens, etc, gustaron de Cervantes como nunca se había hecho hasta la fecha en España. Hicieron con Él algo parecido a lo que realizaron con el jerez. Aunque, si lo pienso bien, a la vez, es algo parecido a lo que hicieron con Benalmádena.

    Es un auténtico placer que nos traigas estos autores, Ariodante, de verdad.

  7. Ariodante dice:

    Me alegro que te parezca así, Javi. La comparación con el Jerez ha estado bien, ja ja ja.

  8. Ariodante dice:

    Acabo de leer, por casualidad, en un artículo de Borges sobre Evelyn Waugh, algo que viene que ni pintado para el comentario sobre este libro de Smollett. Cito:
    “Uno de los rasgos diferenciales de la novela picaresca (…)es que su héroe no suele ser un pícaro, sino un joven candoroso y apasionado que el azar arroja entre pícaros y que acaba por habituarse (con inocencia) a las prácticas de la infamia.”
    JL Borges, en Evelyn Waugh, Textos cautivos.

  9. alexandros dice:

    Interesante tema, lástima que no haya en Hislibris reseñas de la célebre VIDA DE SAMUEL JOHNSON de James Boswell, un libro delicioso de leer y profundizar en el elegante siglo xviii, otras obras interesantes sobre el tema son las Memorias de Casanova, o Historia de las costumbres de las naciones de Voltaire, y en cuanto a películas Amedeus de Milos Forman, las Relaciones Peligrosas y mi favorita Barry Lyndon del genial Stanley Kubrick.

  10. Ariodante dice:

    Pues eso es fácil de resolver, Alexandros. Si acabas de leer el libro de Boswell sobre Samuel Johnson, reséñalo tú mismo. Yo lo leí hace tanto tiempo que necesitaría volverlo a releer, lo que puede que haga. Hace unos años estuve precisamente en la casa-museo de Johnson, y me tomé una pinta en Ye olde Cock, el pub donde iba Johnson a comer…que aun está en pie, muy cerca de su casa, en Fleet Street. Uno de las pocos edificios que sobrevivió al Gran Incendio.
    Hay un libro que, si te interesa la época, es interesantísimo. No lo he reseñado, pero hablé de él en el foro; se trata de los Diarios de Samuel Pepys, que se publicó en España por primera vez, creo, hace dos o tres años.

  11. alexandros dice:

    Ya comencé su lectura, preo este es un libro que al igual que los Ensayos de Montaigne, requiere no sólo una lectura lenta sino también una profunda meditación en las palabras del doctor Johnson y en gozar de ese estilo tan señorial que desaparce en el siglo xix;la Vida de Johnson es como tomar un buen whisky o fumar un fino cigarro requiere tiempo y no premuras, sin embargo ya leí y me encantó el Diario londinense de Boswell traducido José Manuel De Prada Samper en Ediciones del Bronce, me falta leer un Viaje a las Hébridas, y en cuanto a los Darios de Pepys no lo he visto en castellano, también para anglófilos es interesante Diario del año de la peste de Daniel Defoe o alguna que otra obra del deán Swift.

  12. Ariodante dice:

    Si, el “Diario londinense” de Boswell también lo tengo leído; me falta encontrar el de Swift. ¿De quién es el “Viaje a las Hebridas”? Tampoco lo he leído.

    El de Pepys aqui lo tienes:

    http://www.casadellibro.com/libros/pepys-samuel/pepys32samuel

    Es algo carete, pero está fenomenal.
    Si se te ocurre alguno más, veo que estás en la onda, dímelo, por favor.
    Las “Memorias de Casanova” las leí en una edición infernal, reducida. El de Voltaire está por casa, creo, pero no lo leí. Y por supuesto, el “Barry Lyndon” de Thackeray es una obra genial. Y asimismo la peli, por supuesto; la h visto varias veces.
    ¿Has leído las “Memorias de Ultratumba” de Chateaubrinand, supongo? Ya sé que es posterior, pero aun así creo que te gustaría.

  13. alexandros dice:

    El Viaje a las Hébridas es de James Boswell y es una obra preparatoria de la Vida de Samuel Johnson,pero no está en nuestro idioma, en castellano tampoco tenemos el célebre Diccionario del Dr. Johnson así como muchas de las obras de Jonathan Swift entre ellas la célebre propuesta para la infancia del reino de Irlanda donde Swift propone la antropofagia, y que en su época se tomó al pie de la letra, cuando en realidad el deán Swift lo dijo en forma sarcástica, tampoco está en castellano una versión completa de La decadencia y caída del Imperio Romano de Edward Gibbon, como tampoco su autobiografía, en realidad es triste y penoso el desconocimiento que se tiene de la cultura anglosajona en nuestra lengua.

  14. Ariodante dice:

    …de la cultura anglosajona clásica, I presume.
    ¿Tu puedes leerlos en inglés? Afortunado que eres, si es así. Yo en qué me veo de leer cartas, entablar conversaciones y leer titulares de prensa y algún que otro artículo, todos por supuesto contemporáneos. Hice varios intentos de leer algo del siglo XIX en inglés y desistí, hecha polvo.
    De todas formas, hay mucho publicado, asi que aprovechemos lo que hay.
    Sería interesante iniciar su traducción y poblicación, ¿oyes, Javi? ¿No tenéis previsto traducir alguna obra histórica que aún no se haya publicado en español? ¡Apunta el Viaje a las Hébridas! O el Diccionario de Johnson…A ver si tu flamante editorial se atreve con ella.

  15. alexandros dice:

    Ariodante la indiferencia en el mundo de habla hispana frente a la cultura anglosajona no es sólo la clásica, del gran historiador británico del s.xx Arnold Joseph Toynbee, no se ha vuelto a publicar COMPLETA su monumental Estudio de la historia, el cual sí se hizo completa en la década de los cincuenta por la Editorial Emecé de Buenos Aires, República Argentina, pero no más y este gran historiador y filósofo de la historia cayó injustamente en el olvido, pueda ser que El Acantilado publique los Trece Volúmenes Completos¡¡, porque es difícil encontrarlos ya en las librerías de viejo, y es que creo que en nuestras ciudades(las ciudades de habla hispana) sólo Buenos Aires tiene muy buenas librerías en otros idiomas especialmente en inglés. Y volviendo con la cultura anglosajona clásica tampoco hay obras de Walpole o de Pope (que El Acantilado debería publicar), muy pocas de Coleridge o de Quncey, y como ya se dijo de Stevenson sólo Robinson Crusoe y del deán Swift sólo los Viajes de Gulliver en ediciones de una calidad flojísima, encontrar El Paraíso perdido de Milton casi imposible (aunque El Acantilado publicó un precioso libro con los poetas metafísicos ingleses del siglo xvii), es como si sólo supiéramos de Chaucer hiciéramos un salto grande en el tiempo hasta Shakespeare y de ahí a Lord Byron y luego Conrad y Wilde, y los demás? no hubo un Wilmott un Dryden, un Pope, un Clarendon? ah bueno excepción hecha del Leviatán de Thomas Hobbes, una que otra obra de Locke y muy pocas obras del señor David Hume, bueno esperemos que ser cada día más los anglófilos a ver si las editoriales se animan a hacer mas traducciones.

  16. Javi_LR dice:

    Apuntado queda, Ariodante. ¡Hay tanto por hacer…!

  17. Ariodante dice:

    Es cierto, Alexandros, las carencias son grandes, aunque no tengo tanta información como tú al respecto. Es posible que en España haya algunas más publicaciones, pero ahora mismo no sabría decirte. Yo tengo un compendio en tres tomos del estudio de la Historia de Toynbee, publicado por Alianza en 1970. Supongo que está comprimido, claro. No me he preocupado por saber si han publicado la colección completa.
    No sabría dilucidar las causas de tamaño olvido. Se publica muchísimo más de lo que se lee, en España, incomprensiblemente. Lo que más se lee, es, como en todas partes, me imagino, best sellers tanto de ficción como de divulgación, ensayos políticos y libros de autoayuda…Pero ni se hacen buenas ediciones de los maravillosos clásicos españoles, (siguen editándose las austeras de siempre, en bolsillo, con excepciones honrosas), claro, ni de los clásicos británicos, o incluso franceses, italianos, alemanes…y no digo de los rusos, que, si nos salimos de Tolstoi y Dostoievski,…en fin, ahora lo que priva son las literaturas exóticas, el mix cultural, lo cual hace que podamos conocer autores indios, chinos, nigerianos, egipcios… (a partir de los años ochenta, la concesión de premios Nobel de literatura se hace de lo más variopinta geográficamente)antes que nuestros clásicos. Y no digo que esté mal…hay algunos libros deliciosos, a mi me encanta Naipaul, por ejemplo, pero hay autores que no acabo de entender al ser tan, tan diferente su cultura. Como ellos no acabarán de entender la nuestra, claro. En el caso de que estén interesados. Pienso en China, por ejemplo.
    pero creo que me estoy yendo del tema…
    Apunta, Javi, apunta.

  18. maria dice:

    Intuyo que debe ser un libro irónico…y además con la ironía británica que tanto me gusta…¿puede ser? No lo he leido, pero lo buscaré. Aunque llevo ya una lista interminable…
    Por cierto…la frase de Borges acerca de los pícaros, me encanta.
    Un saludo

  19. Ariodante dice:

    Cierto, María. Ironía no le falta. Un británico que se precie, suele saber manejarla. Me refiero a los británicos que recibían una buena educación.
    Me temo que los amantes de la lectura nos las apañamos para que nuestra lista sea siempre inacabable.
    Pero piensa el el disfrute que te espera, y cuanto más lento, más disfrute.
    Borges es que tenía un “toque” especial. Por eso envidio tanto a Alberto Manguel, que pasó años leyéndole a Borges lo que él mismo, inmenso lector, ya no podía leer.

  20. Pilar Alonso dice:

    Pues sí parece interesante, Ariodante. Lo apunto en mi lista!!!

  21. Mort Cinder dice:

    Buena parte de la obra de Smollett – que yo desconocía hasta hace un mes – está en el proyecto Gutenberg. Te descargas las aventuras de Roderick Random a tu iPad y a disfrutar como un enano. Al tener iBooks un diccionario acojonante incorporado – tocas con el dedo la palabra dos veces y te sale una definición extensísima – no sufres hojeando en el Oxford.

    Roderick y Barry Lyndon tienen mucho en común. Imitó Thackeray a Smollett? Yo digo que sí.

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