LA TRAICIÓN DE ROMA – Santiago Posteguillo
«Esto era la guerra, la guerra de verdad, a veces inclusotan o más auténtica que la que se libraba en las fronteras de los dominios de Roma. Era la guerra en las entrañas del Senado, era la lucha sin condiciones ni reglas. Todo parecÃa estar regulado, pero valÃa todo».
¡Saludos al mejor de los públicos! Asà empezarÃa Plauto.
Santiago Posteguillo termina con esta novela su trilogÃa sobre Publio Cornelio Escipión Africanus. Una trilogÃa que, para mÃ, va de menos a más.Si en Africanus leÃunabuena historia, quizás un poco lastrada por un excesivo ánimo docente, con Las legiones malditas caà rendida ante una novela escrita con pasión y devorada con ansia, una novelaarrebatadora, absorbente y emocionante.
La Traición de Roma es la novela más compleja, más profunda, más madura. No digo con esto que falten batallas, traiciones, enfrentamientos épicos, momentos de tensión narrativa. Madurez no es sinónimo de aburrimiento, sino de profundidad, calidad, complejidad. Los personajes conocidos se desarrollan mucho más, han madurado psicológicamente. Es destacable en este sentido el cambio que imprime el autor al personaje principal, Escipión. Pues se manifiesta en él un lado oscuro más real, más creÃble y mucho más humano.
Aunque el foco sigue centrado en Escipión y AnÃbal, los secundarios se multiplican, de los hilos narrativosbrotan retoños que crecen y se entremezclan, igual que los hijos de los protagonistas se erigena su vez en protagonistas de sus propias historias: Cornelia, Publio, Jepri.Junto a los personajesque nos han acompañado hasta ahora y lugares ya conocidos, surgen nombres casi desconocidos de reyes, lugares y batallas que poco a poco cobran forma y se hacen un hueco en una historia que se extiende geográficamente,a la vez que los tentáculos de Roma avanzan más allá de los confines de su territorio:AntÃoco III, Prusias, Panión, el Ponto Euxino, Bitinia, Magnesia,Emporiae, Campi Magni…
Es la hora del crepúsculo de los generales, y asà se iba a titular inicialmente este tercer volumen: la hora de la soberbia de Publio Cornelio, que le lleva a cometer graves errores; del nacimiento polÃtico de Tiberio Sempronio Graco; de las aparentes victorias de un Catón convertido en alguien tan peligroso para la República como ese fantasma que no deja de invocar; del exilio amargo de AnÃbal a las órdenes de mediocres pero envanecidos personajillos. Y finalmente es la hora de la traición de Roma y delexilio de Escipión, como si el destino hubiese decididounir a ambos hombres no sólo en la gloria de su juventud y madurez, sino también en las sombras que pueblan sus últimos años.
Los mÃticos elefantes de Cannae y Zama se convierten en esta ocasión en invulnerables catafractos,los triunfos se transforman en juicios públicos, el amor se debilita entre la distancia y los desencuentros, el campo de batalla se traslada ahora a las calles de la ciudad.Escipión es vencido en una guerra para la que no estaba preparado: la guerra en las entrañas del Senado, la guerra sucia de la polÃtica romana. Es la guerra de las palabras, en un escenario donde ya empezaban a aflorar los sÃntomas de la enfermedad que acabarÃa con el sistema polÃtico de la Urbe. Y en esta guerra de las palabras la narrativa de Santiago Posteguillo se desenvuelve con brillantez no sólo en la épica de las batallas, sino también en los vibrantes discursos ante el Senado o en la recreación de los últimos pensamientos de AnÃbal.
La novela se inicia con Publio Cornelio Escipión redactando sus memorias. «He sido el hombre más poderoso del mundo, pero también el más traicionado».El libro termina con un evocador epÃlogo (que incluye un homenaje del autor a otra gran novela histórica) con el que se que cierra el cÃrculo temporal de esta historia. Acompaña a este epÃlogo una Nota Histórica, que se agradece siempre, y especialmente porque esta guinda, lo que aquà se nos cuenta, deja un regusto especialmente dulce en la boca del lector.Como cuando éramos niños, siempre nos gusta que nos recuerden que los malos no ganan siempre.
La traición de Roma es el colofón perfecto para una gran trilogÃa que deja el pabellón de la novela histórica española muy alto. Es novela histórica de la buena, puesensambla perfectamente «rigor histórico sin sacrificar la literatura a los hechos, la belleza a la verdad» (Pedro Godoy dixit)Y aunque el protagonista de estas novelas es Publio Cornelio Escipión, su álter ego AnÃbal, éste AnÃbal, el AnÃbal de Posteguillo, merece una mención de honor. Escribir sobre un personaje sobre el que tantos y tan diferentes escritores se han volcado era un reto muy difÃcil.Superar el reto como lo ha superado este autor, elaborando uno de los más sugerentes, creÃbles e interesantes retratos del general cartaginés, es apabullante. Con toda razón Haefs recomienda esta obra incluso para «pro cartagineses».
«Después de toda una vida parecerá absurdo, pero creo que si AnÃbal y yo hubiésemos sido los dos romanos o los dos cartagineses hubiéramos sido grandes amigos. Grandes amigos. Éste es un mundo extraño.»
«AnÃbal se sintió acompañado en la desgracia. Escipión. El único romano con el que mereció la pena hablar».
Datos técnicos:
EDICIONES B, S.A.
Encuadernación: Tapa dura
ISBN: 9788466640824
Año de edición:2009
Plaza edición: BARCELONA
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25 dUTC Noviembre dUTC 2009 a las 13:10 pm
Pues sà que suena tentador, sÃ… Aunque espero que se animen a publicarla también en bolsillo porque está difÃcil para algunos adquirir estas series cuando son en tapa dura. Tengo miedo de que me enganche. :(
25 dUTC Noviembre dUTC 2009 a las 13:37 pm
Excelente y muy tentadora reseña, Valeria. Por lo que señalas los méritos de la trilogÃa son tantos y tan variados que resulta altamente atractiva para el lector de novelas en general, pero sobre todo este tercer y último tÃtulo, que según comentas gana en profundidad y riqueza literaria.
La tendré muy en cuenta, la trilogÃa completa.
Saludos.
25 dUTC Noviembre dUTC 2009 a las 13:39 pm
Coincido con valeria punto por punto. Vaya trilogÃa que se ha sacado de la manga Santiago Posteguillo. MagnÃfica.
“El Crepúsculo de los Generales” era también el tÃtulo que un servidor envió a la editorial para el concurso que hicieron sobre que nombre pondrÃamos al tercer libro. Vaya sorpresa me llevé cuando vi que asà se llamaba uno de los capÃtulos de “La Traición de Roma”. Lo mismo es casualidad, pero mi ego se infló un poco. XD
25 dUTC Noviembre dUTC 2009 a las 17:07 pm
Excelente reseña Valeria, yo lo he terminado hace una semana y he disfrutado muchisimo, éste último esta muy por encima de las dos entregas anteriores. Por cierto una dudad muy tonta, ¿es Africanus o Catón el de la portada?.
25 dUTC Noviembre dUTC 2009 a las 17:38 pm
Siempre he pensado que es Africanus, ya mayor, como aparece al final del libro.
25 dUTC Noviembre dUTC 2009 a las 18:41 pm
Yo tambien creo que es Africanus vestido como princep senatus, pero no se parece mucho a la imagen de algun busto que he podido ver por la red. Nada una chorrada para un libro impresionante, al menos para mi.
25 dUTC Noviembre dUTC 2009 a las 22:00 pm
Me has dejado perpleja, querida Valeria, qué maravilla de reseña. Con qué estilo desentrañas cada una de las piezas de esta novela, con qué pasión nos revelas sus entresijos y con qué cariño nos la muestras para animarnos a leerla.
Una reseña perfecta a la altura del último libro de la trilogÃa, como no podÃa ser menos.
En cuanto acabe con los que tengo a medio leer. Empezaré con ella. Espero tener esa influencia de las meigas para captar,al igual que tú, los sentimientos que a tà te han apasionado.
Muchas gracias Valeria por tu gran aportación.
26 dUTC Noviembre dUTC 2009 a las 1:31 am
Muy buena reseña, Valeria, como siempre. Me alegra especialmente el enorme exito que esta teniendo Santiago Posteguillo con esta trilogia que entro en el mercado editorial sin hacer apenas ruido pero con una solidez narrativa y argumental que se ha visto recompensada conforme ha ido avanzando. No es habitual encontrarse con una primera obra de este fuste, lo que le da un mayor valor. Enhorabuena. Ahora, lo unico que queda por hacer es convencer a Germanico de que cada dia que pasa sin leer esta trilogia es un inexplicable borron mas en su carrera.
26 dUTC Noviembre dUTC 2009 a las 9:51 am
Gran reseña. Ayer me acabé el libro, y es tal y como comenta Valeria: espectacular. El nivel con ‘La traición de Roma’ sube enteros. Estoy a la espera de nueva obras de Santiago Posteguillo.
26 dUTC Noviembre dUTC 2009 a las 9:52 am
Saludos,
yo ando por la mitad del libro y suscribo también lo dicho por Valeria. Esta tercera entrega es más profunda y madura, especialmente en el tratamiento del lado humano de Escipión.
Santiago sigue manejando con maestrÃa el tempo de la novela, la duración de los capÃtulos, el equilibrio entre lo descriptivo y la acción, etc.
En definitiva, un lujazo de trilogÃa que se zampa con mucho gusto a pesar de su tamaño. Enhorabuena a Santiago.
Y por supuesto también a Valeria por otra gran reseña. Me ha encantado.
Un saludo,
Richar.
26 dUTC Noviembre dUTC 2009 a las 13:30 pm
“Ahora, lo unico que queda por hacer es convencer a Germanico de que cada dia que pasa sin leer esta trilogia es un inexplicable borron mas en su carrera.”
Lo asumo con pesar, Aquiles, y prometo enmendarme pronto.
26 dUTC Noviembre dUTC 2009 a las 18:52 pm
Qué buena reseña, yo leà o mejor dicho devoré la novela cuando salio, me gustó mucho, como las dos anteriores. Yo también estoy impaciente por el próximo libro de Posteguillo.
27 dUTC Noviembre dUTC 2009 a las 9:45 am
MagnÃfica reseña, Valeria, como no podÃa ser menos ;)
Y magnÃfico libro, sin duda. Has reflejado muy bien su espÃritu y, aunque aún no hace un mes que terminé la trilogÃa, me están dando ganas de empezarla de nuevo.
27 dUTC Noviembre dUTC 2009 a las 17:40 pm
A punto de acabarlo estoy yo. Esta mañana me enganché con las ultimas 200 páginas. Muy de acuerdo con todo lo dicho, sobre todo con lo de un Publio más humano, con una lado más oscuro… MagnÃfica reseña, no desmerece nada el libro.
28 dUTC Noviembre dUTC 2009 a las 21:21 pm
Además de suscribir las buenas valoraciones que se hacen, uno de los méritos que tiene la obra es que ensancha la mirada hacia otros horizontes, el mundo oriental y el inicio de la influencia de Roma. Excelente obra y opino también que Santiago Posteguillo con esta trilogÃa se ha colocado en uno de los mejores escritores de novela histórica del panorama mundial, por su rigor histórico y excelente pluma literaria
29 dUTC Noviembre dUTC 2009 a las 13:54 pm
Disculpadme por no haberos dado las gracias a todos antes por vuestros comentarios. Me he ausentado temporalmente por razones laborales, pero gracias a todos. Enhorabuena a Santiago y …¡ánimo, Germánico!.
30 dUTC Noviembre dUTC 2009 a las 11:13 am
Buenos dÃas señor Posteguillo,
soy un admirador y apasionado seguidor de la historia de Roma por lo que cuando su primer libro “Africanus” llegó a mis manos, literalmente, me relamÃ. La figura de Publio Cornelio Escipión en la historia de la República Romana tiene difÃcil parangón, por lo que una novela, mejor dicho tres, sobre su vida y sus triunfos sobre el otro gran general de la época y uno de los más grandes de la historia universal, AnÃbal Barca, me parece absolutamente necesaria por lo que he de decir que las tres ya forman parte de mi biblioteca sobre Roma.
Sobre las novelas en sà quiero decirle que he leido las tres ávidamente; que “Africanus” me interesó sin apasionarme y dejó mi mente preparada y pendiente de la continuación, “Las legiones malditas” con la que, en mi opinión, alcanza la cima del interés novelÃstico (no se puede dejar el libro sin leer un poco más) acompañado del rigor histórico que hace que sea un libro convincente y apasionante que culmina lo apuntado en “Africanus”; que “La traición de Roma” contiene seiscientas y pico páginas que podrÃan haberse integrado, si una novela pudiera tener mil quinientas páginas, en “Las legiones..” por su poderoso planteamiento y por que mantiene el mismo tirón que su predecesora, aunque, estimo que, a partir de la muerte de PUblio Cornelio Escipión la novela decae en interés y, perdone que se lo diga, parece que se alarga para cumplir con el encargo de los editores de que la novela debÃa tener las ochocientas páginas de las dos anteriores que conforman la trilogÃa. No obstante lo cual me declaro ferviente admirador de su obra Sr. Posteguillo y espero que se decida a continuar con la historia de los nietos por la rama de Cornelia Menor (los Gracos) o la de Publio hijo (Escipión Emiliano).
Muchas gracias por escribir sobre personajes de una de las naciones que más han influido en ser lo que somos.
30 dUTC Noviembre dUTC 2009 a las 16:24 pm
Excepcional reseña Valeria, un gusto leerte. Tras haber leÃdo los dos primeros volúmenes de la trilogÃa, se me hace la boca agua por leer el último, sobre todo después de leer esta reseña. Esperemos que en la ONCE alguien se apiade de mà grabando y catalogando el libro más pronto de lo que suele ser habitual.
30 dUTC Noviembre dUTC 2009 a las 16:57 pm
Gracias, Publio. Espero que los dioses te sean propicios y los grabadores de la ONCE también.
1 dUTC Diciembre dUTC 2009 a las 2:44 am
Excelente reseña Valeria!! Me encantó que la hayas diferenciado de las anteriores y hayas encontrado su rasgo particular.
Yo aun tengo pendiente leer la 2 y obvio esta pero espero con ansia que llegue por mis tierras…Santiago: ¿cuando publican esta tercera parte en México? Aca tambien tienes muchos seguidores.
Saludos a todos
Julio
1 dUTC Diciembre dUTC 2009 a las 11:00 am
Anda Julio cuanto tiempo!, oye enhorabuena por ese premio Cervantes, esta vez le ha tocado a un paisano tuyo: José Emilio Pacheco, no conozco nada de su obra ¿y tú?.
1 dUTC Diciembre dUTC 2009 a las 23:59 pm
Hola Valeria y al resto de hislibreños;
muchas gracias Valeria por tu generosa reseña y por tu amabilidad durante la entrevista en Santiago. Prometo volver en cuanto tenga nuevo libro, pero eso, claro, llevará su tiempo.
La traición ya debe estar en México y llegará a Argentina para Navidades. Eso me aseguran. El barco ya ha salido para Buenos Aires. Un abrazo a todos y gracias por vuestor interes y por todos vuestros comentarios.
2 dUTC Diciembre dUTC 2009 a las 2:36 am
Hola ClÃo, sà con mucho orgullo para Emilio Pacheco…desafortunadamente y con más verguenza que orgullo acepto que no he leÃdo nada de él (cosas de los hislibreños cuando nos cerramos en leer pura historia- sÃrvase de justificación ja).
Gracias Santiago me daré la vuelta a la librerÃa esta semana, saludos
Julio
2 dUTC Diciembre dUTC 2009 a las 8:47 am
Gracias, Santiago. Espero que la próxima vez tengamos un poco más de tiempo para conversar.
Julio, un placer leerte de nuevo.
7 dUTC Diciembre dUTC 2009 a las 0:39 am
Muchas gracias Sr. Posteguillo, espero ese barco como agua de mayo. Tremendos Africanus y Las Legiones. Un saludo.
7 dUTC Diciembre dUTC 2009 a las 17:35 pm
Hola a todos!! que buen Blog!!
Mi pregunta es la siguiente, tienen idea cuando se publicara esta gran novela en Argentina?
Gracias y saludos.
8 dUTC Diciembre dUTC 2009 a las 15:59 pm
Hola, MartÃn.
Si te fijas en la aportación de 1 de diciembre de Santiago Posteguillo en este mismo hilo, “La traición…” está navegando rumbo a Argentina, donde llegará para Navidades.
8 dUTC Diciembre dUTC 2009 a las 17:41 pm
Me gustarÃa regalarle a mi hermano estas Navidades el primer volumen de la trilogÃa, pero cómo no hacer lo mismo con el segundo libro y qué tendrÃa que hacer con éste tercero y último.
La verdad Santiago que me has puesto en un gran dilema. Je,je,je…
8 dUTC Diciembre dUTC 2009 a las 20:00 pm
¿Dilema? Tienes regalos para tres navidades seguidas. Cuando acabes además ya podrás regalarle el nuevo libro que aún está escribiendo je,je.
8 dUTC Diciembre dUTC 2009 a las 23:24 pm
Hola, gracias Vale por responderme!
Felicitaciones por tu reseña del libro, está buenÃsima, que bueno que falta poco para que llegue éste libro!!
Lo espero con ancias.
Gracias y un saludo.
9 dUTC Diciembre dUTC 2009 a las 10:07 am
Bueno, pues ayer terminé este libro, una pena. A pesar de su extensión en páginas se me ha hecho corto, o al menos dejándome esa sensación de querer más, porque cuando lo acabas y lees la nota histórica, te entran ganas de que la serie siga con Escipión hijo, nieto, y enlace con Mario, Sila, Catón pequeño… en fin, grandÃsima trilogÃa.
(Nota: para el que no haya leÃdo el libro y tenga intención de hacerlo, igual prefiere no seguir leyendo, que menciono algunas cosas del final del libro).
En cuanto a lo más destacable de este último libro, me quedarÃa con la mayor humanidad de Escipión, con sus defectos y virtudes que le hacen volver a triunfar en lo militar y fracasar en lo familiar, la batalla de Magnesia (un acierto la forma de narrar las batallas con pequeños minicapÃtulos) y sobre todo el pasaje de la noche de marras en la que encarcelan a Lucio. Esa parte del libro me parece espectacular.
En el lado menos positivo, dirÃa que casi me sobra la presencia de Netikerty y su hijo (da la sensación de que sólo están ahà para que tenga sentido el último capÃtulo de Lelio) y la poca presencia de Plauto (se merecia algo más de protagonismo).
Me ha sorprendido también el hecho de que bajo mi punto de vista el libro tenga dos finales: el del propio libro, allá por la página 800, y el que para mi habrÃa sido el perfecto, en la página 700, cuando Escipión abandona Roma y suelta ese pequeño pero perfecto discurso (“algún dÃa me echaréis de menos, etc, etc…”). Creo que después de la tensión de la noche, el pacto con Graco y el destierro inmediato, ese habrÃa sido un culminante final en la cresta de la ola. Las 100 páginas siguientes no digo que estén mal, de hecho las he disfrutado igualmente, pero tal vez se podrÃan haber condensado en un epÃlogo de 10 páginas.
Pero vaya, que vuelvo a repetir que es una novela como la copa de un pino, que cierra perfectamente una trilogÃa de primerÃsimo nivel.
Enhorabuena Santiago.
Un saludo,
Richar.
9 dUTC Diciembre dUTC 2009 a las 10:32 am
Pues a mi, Richar, la historia que me sobra es la de Areté. Y no me puedo explicar más para no reventar lecturas.
9 dUTC Diciembre dUTC 2009 a las 13:57 pm
Buen punto, Valeria, aunque quizás sirva para “justificar” la relación cada vez más distante entre Escipión y su esposa, ¿puede ser?
Un saludo,
Richar.
9 dUTC Diciembre dUTC 2009 a las 15:37 pm
Yo lo veo como Richar, es un puntal más en el deterioro de la vida familiar de Escipión.
9 dUTC Diciembre dUTC 2009 a las 17:33 pm
Empezando por el final,
Valeria, yo creo que la historia de Areté la justifica el propio Santiago en el apendice.
El lunes tuve la suerte de ver a Santiago Posteguillo en una entrevista en televisión, que gusto escucharlo, con que pasión habla de esa época y de que manera más didáctica.
En cuanto al libro, creo que Santiago se ha ido superando con cada uno de la trilogÃa en la manera de escribir y narrar los hechos, como ya comentais varios, la forma de describir las batallas es magnÃfica.
Considero que esta trilogÃa es imprescindible para los aficionados a la BUENA novela histórica y sobre todo a la época de la Roma republicana (para mà la más apasionante)
10 dUTC Diciembre dUTC 2009 a las 12:15 pm
Richar, esa distancia se puede explicar sin necesidad de remontarnos a la tierna infancia de una esclava, ni a los avatares vitales por los que pasó hasta que llegó a donde llegó. Lo importante para el relato, desde esa perspectiva, es la relación que con el protagonista, me sobra todo su pasado y también su futuro. El final de la historia de Areté me resultó, si se me permite decirlo, de novela decimonónica, un final feliz un poco rebuscado.
10 dUTC Diciembre dUTC 2009 a las 12:47 pm
Puede ser, sÃ…
28 dUTC Enero dUTC 2010 a las 18:42 pm
Parece que el barco que traÃa “la traición de Roma” a la Argentina se debe haber hundido en el medio de Atlántico porque aún sigue sin aparecer por estas tierras, una pena que sigamos estando aislados de muchas cosas, pero bueno en algún momento llegará y será nuevamente tener, entre mis manos, y largas noches de silencio, un nuevo libro de Santiago Posteguillo. Saludos a todos desde Rosario, Argentina, esperando que me tengan como parte de ustedes.
31 dUTC Enero dUTC 2010 a las 15:29 pm
Hoy he terminado una trilogÃa que comencé allá por 2008 con “Africanus, el hijo del cónsul”, libro que probablemente nunca hubiera conocido de no ser por Hislibris y la magnÃfica reseña que entonces me mostró un libro editado por una editorial desconocida para mà (VelecÃo), y un autor no menos desconocido. La verdad es que probablemente hubiera acabado por conocerla, dado el éxito posterior que el tiempo ha concedido con todo merecimiento a Santiago Posteguillo, pero aquel descubrimiento (uno más de los que podido alcanzar gracias a este magnÃfico punto de encuentro que es Hislibris), me permitió abrir un maravilloso caleidoscopio que Santiago ha recreado para todos nosotros, y en especial para los que adoramos la historia de Roma.
De “La traición de Roma” qué decir que no haya sido ya retratado con tanta precisión por Valeria y otros hislibreños…Tan sólo que me apena haber llegado al fin de tan magnÃfico libro, que los últimos capÃtulos los racionaba como el náufrago los vÃveres y el agua…El listón dejado por Santiago con su monumental trilogÃa ha quedado tan alto que toda posterior comparación va a ser más odiosa que nunca. A lo mejor él mismo consigue superarse con esa nueva novela cuyos pocos datos existentes no hacen más que permanecer deseando que pueda finalizarla y publicarse cuanto antes. Mis más profunda admiración por tu extraordinaria obra (la trilogÃa en su conjunto), Santiago, y mi mayor satisfacción por ver que el éxito premia a veces a quien se lo merece de verdad. Saludos a tod@s.
5 dUTC Febrero dUTC 2010 a las 14:36 pm
Por fin tras una larga espera La Traicion de Roma a llegado a la Argentina. Tardo mas de la cuenta pero bueno mas vale tarde que nunca..
Saludos.
6 dUTC Febrero dUTC 2010 a las 2:41 am
Hola Bruno, ya llegó La Traicion de Roma a la Argentina??
Si es asi, sabes en que precios ocila?
Gracias y un saludo a todos.
6 dUTC Febrero dUTC 2010 a las 3:00 am
Martin la traicion de roma cuesta en la argentina $129
6 dUTC Febrero dUTC 2010 a las 20:35 pm
Son unos 25 euros, ¿no? Pues no es tanta la diferencia con el precio en España, teniendo en cuenta los gastos de transporte.
Saludos.
6 dUTC Febrero dUTC 2010 a las 21:21 pm
Gracias Mariano! Ya mismo me pongo a ahorrar :)
Saludos cordiales.
8 dUTC Febrero dUTC 2010 a las 4:30 am
Hola Santiago!!! Yo no leà ninguno de tús libros pero un amigo mÃo leyó “Las legiones malditas” y quedó encantado. Hoy paseando por el shoping de la ciudad de BahÃa Blanca con mi suegro dimos con éste, tú último libro, que estaba en exhibicion enla vidriera de una librerÃa de la cadena Jenny a´unos 119 pesos o algo por el estilo. Bueno saludos, y pensé que te gustarÃa saberlo.
18 dUTC Febrero dUTC 2010 a las 1:43 am
muy buena la trilogia de uno de los mas grandes generales de roma publio cornelio escipion africano, felicito a santiago posteguillo y solicito si puede escribir algo sobre cayo mario el plebeyo tio de julio cesar
28 dUTC Febrero dUTC 2010 a las 5:19 am
el hijo del consul, las legiones malditas la traicion de roma magnificas es la tercera vez que la estoy leyendo y cada vez me gustan mas, me a quedado a fuego marcado la leyenda del epitafio en la tumba de escipion africano “PATRIA INGRATA NI MIS HUESOS TIENES” seguro que de haber sido cayo lelio seguiria hasta el fin del mundo a publio cornelio escipion africanus o cayo valerio primus pilus de la V legion iria hasta el infierno por este escipion. ojala alguien tome esta magnifica obra literaria y la lleve al cine. como hbo roma gladiator o ben hur lo maximo S.P.Q.R VICTORIA VICTORIA HASTA EL INFIERNO GRITO DE GUERRA DE LAS LEGIONES ROMANAS
24 dUTC Marzo dUTC 2010 a las 0:04 am
500 fans hislibris la portada nada menos de la maxima pelicula epica ganadora mayor de oscars BEN HUR
9 dUTC Abril dUTC 2010 a las 15:57 pm
Posteguillo se ha puesto al nivel de Colleen McCullough…. no se si compartis esta idea.
9 dUTC Abril dUTC 2010 a las 17:32 pm
Para mi gusto por encima, aunque algún gato quizás opine lo contrario.
21 dUTC Junio dUTC 2010 a las 17:00 pm
La Traición de Roma es un estupendo punto final a la trilogÃa de Publio Cornelio Escipión. Santiago Posteguillo se supera en ella, y aunque no sobra nada, desde la muerte de Escipión en adelante la narración pierde bastante interés. La descripción de la noche del encarcelamiento de Lucio es extraordinaria. Sin embargo, como narración de batalla para mà no hay como la de Zama.
La nota histórica del final es impagable, hay que ver, a Catón tan austero y virtuoso teniendo deslices con las más bellas y jóvenes esclavas, y parecÃa que sólo sabÃa de puerros, odio y rencor tenÃa mucho, pero decididamente de tonto no tenÃa un pelo.
4 dUTC Agosto dUTC 2010 a las 15:49 pm
Biblioteca pública.
9 dUTC Septiembre dUTC 2010 a las 12:42 pm
Hola!
Acabo de terminar la trilogÃa y coincido con lo señalado. Este tercer tomo es un final perfecto de una obra que se va tornando más compleja a medida que avanzas de tomo. Para mi destaca en el libro:
1.- La psicologÃa de los personajes. Fabio Máximo era el mal absoluto en los 2 primeros, aquà le releva Catón cuya personalidad creo que ha dibujado muy bien el autor, era un fanático pero inteligente y brillante, lo que su forma de ver las cosas era distinta a la de Publio (más allá de los deslices por la edad jajaj). Lo mismo pasa con Escipión, que a pesar de ser un supergeneral, es un ser humano y se nos muestran sus fallos y debilidades (creo que su vida familiar está muy bien retratada).
2.- La forma de narrar las batallas. Juntando texto y mapas, el discurrir de las batallas es descrito de una forma sublime (en mi opinión), con una cronologÃa perfecta.
Coincido con el compañero que pone estos libros a la altura de McCullough, es un orgullo que un español esté a esa altura literaria.
Un saludo,
Alfree
PD: Ahora a esperar el nuevo libro sobre ¿Trajano? Yo creo que por ahà van los tiros ;)
12 dUTC Octubre dUTC 2010 a las 21:12 pm
Hoy he terminado este libro y con él la trilogÃa. Soy un tÃo “hecho y derecho” pero he llorado como un descosido con la parte final. En conjunto me ha encantado, siendo para mà más floja “Las legiones malditas” pero no por ello exenta de interés; esta tercera parte me ha dejado un gusto excelente por su amplitud de miras y la introducción detallada de las cortes de Oriente. Y mira, aunque hay empatÃa con el protagonista, como con Anibal, no por ello desdeño a Caton ya que en el fondo éste defiende una República de ciudadanos libre frente a una MonarquÃa de súbditos.
¿Alguien sabe en qué esta trabajando ahora el autor? El tema de los Graco es interesante, aunque desde el punto de vista hispano Numancia puede tener tirón… pero bueno, sabemos que es capaz de abarcar distintos temas y escenarios en una misma novela.
En fin, estupenda la trilogÃa, situada además en un momento histórico muy oportuno de la Historia de Roma ya que es la antesala del protagonismo de los generales, Mario, Sila… hasta César.
12 dUTC Octubre dUTC 2010 a las 23:22 pm
Según parece en algo sobre la Roma imperial, posiblemente en época de Trajano o cercana.
12 dUTC Octubre dUTC 2010 a las 23:52 pm
Es Roma imperial, pero creo que no es Trajano.
6 dUTC Octubre dUTC 2011 a las 9:50 am
[...] estamos ya cerca de los setenta mil impresos. La primera fue una tirada muy importante. La Traición salió ya con cuarenta mil, pero entre el 2009 y el 2011 la crisis no ha hecho más que arreciar, [...]
10 dUTC Octubre dUTC 2011 a las 22:46 pm
Lamento discrepar. Tres bodrios infumables. Verborrea a toneladas. Repeticiones asfixiantes, extenuantes, que incrementan 1/2 kilo por lo menos el peso de cada libraco. Millares de clichés. Incomprensibles y vergonzantes razonamientos para encajar la ficción con la historia haciendo un triple tirabuzón con mortal. O el padrino de este obseso por el número páginas es un trepa con mando en la polÃtica cultural española, o el coeficiente intelectual del lector medio español de best-sellers (respetando a los comentaristas precedentes) está por los suelos. O las dos cosas. ¿Cuál es el mayor enemigo de Escipión?: ¿AnÃbal?,¿Asdrúbal?,¿SÃfax?, ¿Catón?, ¿Quinto Fabio Máximo?… No: Posteguillo.
11 dUTC Octubre dUTC 2011 a las 7:28 am
Y, sin embargo, te has leÃdo las tres…
11 dUTC Octubre dUTC 2011 a las 15:05 pm
muy acertado tu comentario Pamplinas.
Paco, planteas dos opciones, la del trepa o la de los lerdos y tal vez haya otras dos, una es que no sepas distinguir una buena novela y otra que seas algún pseudoescritor que no llega ni de lejos a la altura de Santiago.
11 dUTC Octubre dUTC 2011 a las 15:29 pm
Algo de razón no le falta a Paco…
11 dUTC Octubre dUTC 2011 a las 15:38 pm
Vaya, es que le echa mala leche Paco al tema.
11 dUTC Octubre dUTC 2011 a las 15:50 pm
Farsalia, sabes como yo que las “razones” suelen ser algo más equilibradas y… razonadas. Imagino que si a ti te hubiese gustado la obra, no te hubiera parecido tan razonable ;o) Y ojo, que yo también opino similar en algunos puntos. Llevo semanas queriendo poner comentarios, pero el respeto me impide colocar un comentario que me lleve menos de cinco minutos. Nunca sabremos bien el daño que ha hecho al respeto lo polÃticamente correcto.
Un saludo
11 dUTC Octubre dUTC 2011 a las 16:57 pm
Para gustos, colores. Bien es cierto que a muchos a los que nos entusiasmó la trilogÃa de Escipión (con sus errores y sus “cosas raras”) Los asesinos del emperador nos ha dejado un poco frÃos. Supongo que cuando haya reseña podremos hablar largo y tendido sobre el tema. :D
11 dUTC Octubre dUTC 2011 a las 17:30 pm
Bueno, yo creo que la crÃtica de Paco iba bien hasta que mencionó lo del padrino y el coeficiente intelectual de los lectores, con lo que invalidó lo que hasta ese momento podrÃa entenderse con toda normalidad como una opinión más o menos vehemente, pero en cualquier caso respetable.
A mà me gustó la Traición de Roma, y sin embargo suscribirÃa algunos de los defectos que mencionaba en este caso Paco en relación con “Los asesinos del emperador”. Será que con los años mi coeficiente disminuye. Pero reivindicaré siempre el derecho a manifestar lo que mi pobre coeficiente me dé a entender, siempre que las formas de manifestarme no incluyan el desprecio o el insulto.
11 dUTC Octubre dUTC 2011 a las 18:04 pm
Hombre, yo creo que la trilogÃa de Escipión te podrá gustar o no, pero de ahÃ, a calificarla como una obra destinada a bobos, media un abismo.
11 dUTC Octubre dUTC 2011 a las 18:24 pm
Exacto, Vale.
12 dUTC Octubre dUTC 2011 a las 16:58 pm
Ya dije que “algo” de razón no le falta a Paco… Las formas son las formas, y por ahà pierde Paco, sobre todo en la cuestión del respeto. Pero ese es su problema, no el de esta página. Y lo único que consigue es que sus argumentos pierdan fuerza, nada más. Pero hay argumentos, sin embargo, hay “algo”. Ya me habéis leÃdo en varias ocasiones, asà que no me gustarÃa pecar de reiterativo (o incluso de pesado). Las filias y las fobias, para quien las tenga. Y sobre gustos, no hay disputas. Dicho esto, pasemos a otro estadio.
Yo he leÃdo las dos primeras de esta trilogÃa, en un formato cómodo para mà que es Librinos (y mucho más económico), y me falta este tercero, que a priori me llama más la atención (el Escipión más cÃvico y menos militar) para cerrar el ciclo. Hace años habrÃa devorado esta trilogÃa tal y como la veÃa en las librerÃas. Y seguramente me habrÃa encantado. Hoy no. ¿Cuestión de criterio? Probablemente (y ojo, que hablo por mÃ). La trilogÃa posteguiana no aporta gran cosa al género histórico. Entretiene. Mucho. Pero no aporta prácticamente nada. Estira al máximo los cichés: protagonista carismático (y en este caso, un “bueno-muybueno”), enemigo perverso al que batir (un “malo-muy-malo”), y cuyos enfrentamientos se producen una y otra vez hasta la muerte de uno de los dos; aventuras sin fin, un ritmo trepidante, capÃtulos desiguales, primando más la acción que el fondo, personajes apenas pincelados pero atractivos, mucha jerga técnica, discursos vibrantes, prácticamente le falta un score de Hans Zimmer que escuchar mientras leemos y nos dejamos envolver por todo lo que leemos. Clichés arquetÃpicos pero muy eficaces: funcionan, nos mantienen atrapados en la lectura.
Pero te das cuenta de que detrás de esta cortina de humo hay poco que se sustente. He dicho varias veces que a los dos primeros volúmenes le sobran cientos de páginas, y lo mantengo. Para empezar, en el primrr volumen, la historia paralela de Plauto, que llega un momento que se podrÃa quitar de la novela y la misma no se resentirÃa, no se le echarÃa de menos. Y es de lo poco que me pareció interesante de esa primera novela. Quizá por el propio personaje de Plauto, por el modo de narrar los inicios (con las comillas que queráis añadirle a esto) del teatro en la Roma de finales del siglo III a.C. (o a.e.v., para ser un poco polÃticamente incorrectos). Luego están, en ambas novelas, los personajes planos (incluso Escipión es bastante hueco), los diálogos vacÃos y las situaciones, sÃ, de mucho brÃo militar, pero tan detallistas y tan lietrariamente estériles, que llega un momento que te aburres. Me pasó con Cannae y con Zama. Y qué queréis que os diga, para leer buenos relatos sobre Cannae y Zama acudo a un historiador muy literario como es Tito Livio; o Polibio para los primeros dos años de la segunda guerra púnica. No es la primera vez que lo comento: Posteguillo sigue mucho el esquema liviano, pero para eso prefiero a Livio, no una novela histórica que se basa tanto en Livio.
El exceso de jerga militar, los constantes latinismos, la sensación de que estás viendo un peplum con mucho efecto especial pero bastante hueco, se me repetÃa constantemente mientras leÃa los dos primeros volúmenes de esta trilogÃa. Además, la excesiva empatÃa de Posteguillo con Escipión (y, a la contra, cargar tanto las tintas contra Fabio) me repelÃan constantemente. Por cansino. Por reitertaivo. Y por poco original. Llega un momento dado, con mucha novela leÃda en los años previos, que distingues la paja del grano. Y aquà hay poco grano, muy poco. ¿Que salva a los dos primeros volúmenes? Lo reitero: que entretienen mucho. Pero no es suficiente. Paco erra al entrar en cuestiones como el coeficiente intelectual de los lectores de estas novelas. Porque no ahce falta ser ni listo ni tonto para disfrutar con estas novelas. Sólo hace falta dejarse llevar, y eso lo consigue Posteguillo. Pero yo (insisto, YO) pido más que simple emoción o brÃo, que descripciones interminables de batallas o de acercarme con el zoom al flanco derecho o el centro de un ejército. Pido mucho más, y Posteguillo me aporta poco.
¿Es Posteguillo un mal escritor? ¿Lo es Ken Follett? No entraré en esas disquisiciones, porque serÃa otro debate, pero es un buen debate. E inevitablemente lo que nos gusta (o lo que nos disgusta) condiciona nuestras opiniones (y percepciones). Ahora bien, ¿son buenas novelas las de Posteguillo? Son efectivas (y sÃ, no respondes, Farsalia, a la pregunta que tú mismo planteas). Son funcionales. Están escritas para lo que parece que están escritas. Y, respondo, en mi opinión están sobrevaloradas. Muy sobrevaloradas. No son malas, pero tampoco dirÃa, después de leÃdas, que son buenas novelas, de esas que te dejan poso, que quizá releerás en unos años. No, no lo son.
12 dUTC Octubre dUTC 2011 a las 18:48 pm
Farsalia,
este comentario si es una crÃtica como debe de ser, correcta y detallando porque no te parece una buena novela. Por lo demás, para gustos los colores, coincido contigo en que con el pobre Fabio se le fué la mano y en tema de Plauto, ya que me sirvió para conocer algo más de él, sin embargo discrepo en el tema de las batallas ya que la decripción de Cannas y Zama para mà es lo mejor de ambas novelas.
Por cierto, soy agente de Circulo de Lectores, solo comentar que si esta trilogia los socios la pidieron aceptablemente “Los asesinos del Emperador” está arrasando.
12 dUTC Octubre dUTC 2011 a las 20:43 pm
Hay silencios que son clamorosos, como sucedÃa con el de Farsalia sobre este libro. Ahora, por provocarle, ha tenido que pronunciarse, y mira lo que le habéis hecho decir :P
Yo, por mi parte, coincido con él en que me leà las dos primeras entregas de la trilogÃa de Escipión, entusiasmado por las expectativas que me crearon (y en las que tuvieron mucho que ver las sugerentes portadas). Me divertà bastante al principio, aunque luego me empezaron a chirriar algunas “cositas” y, anticipando que en el resto encontrarÃa más al editor que al autor, ahà me quedé. No leà la continuación.
Creo que en adelante estaré más atento a la obra anterior de Posteguillo que a la reciente.
8 dUTC Diciembre dUTC 2011 a las 2:14 am
definitivamente santiago todo el honor a esas menciones del natgeo…!! de la trilogia ya esta todo dicho , solo resta esperar su proxima obra de arte.
11 dUTC Diciembre dUTC 2011 a las 18:09 pm
Terminado este volumen y, por dende, la trilogÃa. Y me quedo con un regusto amargo, insatisfecho. Y la sensación de que este tercer volumen no es el mejor de la serie, como a priori parecÃa. Al final Las legiones malditas se ha convertido, al menos para mÃ, y con todas los déficits (y sus virtudes) comentados en otra parte, como el volumen más sólido, mejor planteado, mejor escrito… aunque con matices (y con una cierta ironÃa en el ambiente). DecÃa arriba que las novelas de Posteguillo las considero (muy) sobrevaloradas y tras la lectura de este volumen no veo motivos para cambiar de opinión. Se repiten los mismos clichés de las dos entregas anteriores: personajes que siguen siendo planos (a Catón le quitas la rabia contra los Escipiones y se queda en nada), con escasas aristas, con motivaciones reiterativas hasta la saciedad en lo mismo de siempre, sin apenas intuirse otras pasiones (en Catón, por ejemplo, supuestamente, la tradición y la agricultura, pero queda todo ello muy en segundo plano, apenas apuntado; Escipión sigue viviendo de la gloria, su segundo consulado es apenas un párrafo en una novela de casi 800 páginas, su leyenda sigue cimentándose en la gloria pasada y de la presente encontramos más bien poco); pasiones que los convertirÃan en (más) humanos y en más verosÃmiles como personajes. AnÃbal, en cambio, parece mejor construido, aunque también reincide en la constante reiteración de sà mismo. Una cosa es la leyenda forjada, que se percibe con la perspectiva que da el tiempo, otra cosa es ver a los personajes constantemente centrados en sà mismos y muy poco o nada en la época que los alumbraron. El exceso de hagiografÃa le pasa factura al autor.
Por otro lado, se recrea Posteguillo en muchos escenarios secundarios (Catón en Hispania, por ejemplo) y ralentiza al máximo lo que parece que debe ser el letitmotiv de esta novela (ojo, desde mi punto de vista como lector, que no soy yo nadie para decirle al autor cómo debe escribir su novela). La disputa entre Escipión y Catón es reiterativa, sin apenas matices. Incluso un personaje como Graco queda difuminado, su evolución es lenta y aunque no acaba sucumbiendo al lado oscuro escipiónico, su propia concepción de como debe ser Roma queda a un margen cuando se trata de pararle los pies a Escipión… o quedarse con Cornelia. El exceso acompaña muchas páginas: demasiado desarrollo bélico, demasiadas maldades de Catón (y es curioso que, en cambio, la soberbia desmesurada de Escipión sale a la luz en cuanto su hermano es encarcelado o en la frasecita sobre los dichosos quinientos talentos asiáticos, pero todo sale más de la boca de Catón y Graco que de las acciones del propio Escipión), demasiado discurso hueco en el Senado (repitiendo lo mismo una y otra vez),… Las andanzas de Netikerty y Areté no es que sobren, pero en muchas ocasiones parecen un mero relleno a añadir ante el orgiástico plato principal.
Con todo, hay que ser justos, y la novela, como las anteriores, entretienen, hacen pasar un buen rato. Aunque remugues por ver la misma pelÃcula una y otra vez. Quieres llegar al final, ver cómo acaba la cosa. Pero también me queda la sensación de que difÃcilmente releeré esta trilogÃa (bueno, el segundo lo releÃ, y mira por donde es el que más me ha acabado gustando, jejeje) más adelante. Porque también una novela, o una serie de novelas, demuestran su calidad cuando al cabo de un tiempo las coges de nuevo y las vuelves a disfrutar. Me sucede a menudo con muchas novelas, que nunca te cansas de leerlas, siempre te evocan algo. Me temo que con la trilogÃa escipiónica he quedado saciado, sÃ, pero sin ganas de repetir.
11 dUTC Diciembre dUTC 2011 a las 18:17 pm
Por ende, claro está, no por dende…