LA PEQUEÑA CRÓNICA DE ANA MAGDALENA BACH – Esther Meynell

La Pequeña Crónica de Ana Magdalena BachQuisiera hacer esta reseña desde el sentimiento de admiración que provoca en mí la música de Bach y la nostalgia. Nostalgia de aquellos primeros años universitarios cuando me ofrecieron leer la “pequeña crónica” de la que fue la segunda esposa del gran músico, convencida totalmente de que había sido escrita por ella. La supuesta autobiografía era tan creíble que no pensé más que en sumergirme en su lectura, tan rica en detalles sublimes sobre la figura de su adorado esposo, J. S. Bach, su vida en familia, su forma de componer, sus enfados con el Consejo de la escuela de cantores de Santo Tomás de Leipzig, etc… Por entonces era yo una ROMANTICA, así con mayúsculas. Cuando años más tarde se me reveló que la autora de esta biografía novelada era una profesora inglesa de música, llamada Esther Meynell, sufrí al principio una decepción, pero luego pensé que, incluso, a Ana Magdalena le hubiera gustado escribir este libro.

La confusión viene porque al parecer la Sra. Meynell publicó el libro en 1925 de forma anónima, y que tras el éxito de ventas, terminó firmándolo. Lo extraño y curioso es que este error no haya sido subsanado en las distintas ediciones españolas, al menos en la que yo poseo ( Ed. Juventud de 1983). En la edición cubana, de la editorial Arte y Literatura, de 1984, el profesor y musicólogo Ángel Vázquez Millares, que prologa el libro y realiza un estudio sobre el carácter apócrifo de la pequeña crónica, reconoce que este libro puede ser, de hecho, tan útil al estudiante de música como al lector común “siempre que la curiosidad y el afán de penetrar más en la creación de este compositor los lleve a consultar otros textos más profundos y analíticos”. La ambigüedad o falsificación pueden venir bien a la hora de las ventas, y a veces alcanzar grandes éxitos y celebridad cómo la famosa falsificación del curioso canto heroico, Ossián, supuestamente original del legendario bardo y guerrero gaélico del siglo III d.C, del mismo nombre, y publicado en 1760 por el poeta escocés Macpherson, como una traducción, cuando en realidad era una creación suya.

Es indudable que la Sra. Maynell, poseía los suficientes conocimientos musicales para comprender la grandeza de la obra de Bach y recrear unos personajes, con gran credibilidad y una poderosa carga emocional, que da origen al fuerte romanticismo que se respira en toda la obra. Como muestra, valga esta cita que, aunque larga, es bastante significativa del tono del libro:

“Una vez entré inesperadamente en su cuarto cuando estaba componiendo el solo de contralto ¡Oh Gólgota!, de la pasión según San Mateo ¡Cómo me conmoví al ver su rostro, en general tranquilo, fresco y colorado, de una palidez cenicienta y cubierto de lágrimas! No me vio; volví a salir silenciosamente, me senté en la escalera, ante la puerta de su cuarto, y lloré también. Los que oyen esa música, ¡qué poco saben lo que costó! Sentía deseos de entrar y echarle las manos al cuello, pero no me atreví. Había visto algo en su mirada que me produjo un sentimiento de veneración. Nunca llegó a enterarse de que yo le había visto en el dolor de la creación, pues eran momentos en los que sólo debía verle Dios”.

Siempre me ha impresionado este párrafo, quizás porque el aria al cual se refiere la autora es una de mis favoritas.

Por tanto, despejado ya el misterio de la autoría de este libro, todas las críticas leídas, en las cuales me incluyo, hemos llegado a la conclusión de que se trata de una biografía novelada y bien documentada, aunque la manera de escribir de la autora resulte algo empalagosa y romántica. Su lectura es, sin duda, aconsejable para quien quiera, en efecto, aproximarse un poco a la figura del gran cantor de Leipzig, a su vida y obra, que no siempre fue de color de rosa.

Nunca viene mal un poco de “romanticismo” en este mundo de guerras, antiguas y nuevas. Además, ya se sabe que la música, -y si es de Bach mucho mejor-, apacigua los ánimos y eleva el espíritu. Aquellos que hayan leído el libro sabrán de lo que hablo, y los que no lo conozcan, os aseguro, que nunca será un tiempo perdido.

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54 Respuestas a “LA PEQUEÑA CRÓNICA DE ANA MAGDALENA BACH – Esther Meynell”

  1. Alberto Lauro Dice:

    Es increible que durante años en España se le siga denegando la gloria a ALice Maynell con este libro. En Cuba Vaszque Millares lo publicó con su nombre y en España hasta los profesore de Música creen que este libro ha sido escrito por Anna Madgalena, la fiel y siempre ayudante esposa de Juan Sebastian Bach. Pero no: la autora es Alice Maynell. Alberto Lauro

  2. Alberto Lauro Dice:

    Benjamín: Lo que Ud dice es patético por la ley del comercio. Pero Ud, ponga aqui un enlace y los admiradores de esta obra la editaremos por nuestra cuenta y riesgo como hacían siempre los editores, como, más cercano a nosotros Manuel Altolaguirre con su imprenta de tipos configurados a mano. Saludos. Albero Lauro.

  3. Josep Dice:

    No es Alice, es Esther. Y estoy muy de acuerdo con la reseña: por más ficticia que sea, según parece los “hechos” a los que alude son correctos (probablemente había leído la gran biografía de Spitta, o la primera de Forkel), inventando sólo la psicología de los personajes, etc.

  4. alberto sierra mejia Dice:

    Clio, soy investigador pedagógico y productor radiofónico. Hago una serie de música para radios campesinas en América Latina. Buscando historias encontré su reseña.

    Este libro lo había leído en mi niñez con mi madre, fue maravilloso y sí, sabía que no era de Ana, igual es luminoso, sacar a la luz la mujer que inspiró a Bach, es hacerla grande, tal y como es.
    Quiero saber si aun su blog, funciona y enviarle este programa, inspirado en su comentario y dedicado a Ana Magdalena.
    saludo
    alberto

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