LA GUERRA DE VIETNAM, UNA HISTORIA ORAL – Christian G. Appy

La Guerra de Vietnam, una historia oral, de Christian AppyLa guerra de Vietnam fue, sin ninguna duda, la guerra más visual que ha existido. En guerra alguna se han dado tantas facilidades a los periodistas para informar desde la misma línea de frente, y eso se ha traducido en todo tipo de imagenes impactantes. No podía ser de otro modo en una guerra llevada a cabo por una super-potencia capitalista, durante la explosión del movimiento hippie, y librada un país asiatico que acababa de lograr su independencia de un poder colonial. Fue la primera guerra donde las fotografias en color y la televisión estuvieron presentes de forma masiva, produciendo un alud de imagenes que todavia hoy perviven y son reconocibles incluso por los no aficionados a la historia militar.

Vietnam fue una guerra que no se pareció a ninguna otra. Fue tanto la arrogancia de una super-potencia militar y económica, como un intento idealista de expandir la libertad y los valores de occidente. Mezcló el final de la épica colonial con el pragmatismo inmisericorde de la guerra fría, y se alargó de un modo u otro a lo largo de 40 años, lo que complica notablemente cualquier intento de explicarla debidamente. Pero para intentarlo el autor recopila un buen número de testimonios de personas que estuvieron relacionadas con el conflicto, incluso de los que jamás pisaron los arrozales de Vietnam. Entre tantos testimonios, puede lograr el lector extraer una visión de conjunto que supera ampliamente lo militar, sobre todo por que los testimonios de combatientes no son mayoría.

Es un libro intenso, lleno de fuerza, por que los protagonistas hablan en primera persona sobre sus propias vidas, y sobre el momento más intenso de las mismas: La guerra de Vietnam, y sus implicaciones políticas y sociales tanto en el campo de batalla como en los propios EEUU. El autor da gran importancia, merecidamente, a los criticos del conflicto como a los políticos que actuaban en aquella época en Whasington, puesto que en última instancia el desarrollo de la guerra dependió mucho más de las actuaciones en los EEUU que de los avances o retrocesos de las tropas en el terreno.

Una critica innecesaria sería la falta de testimonios de figuras relevantes del bando nor-vietnamita, y aún la falta de calidad de la mayor parte de los testimonios de los veteranos de este bando, ya que hay que recordar que Vietnam sigue siendo una dictadura comunista, donde la libertad de expresión no está muy valorada. A pesar de eso algunos de los testimonios estan dotados de una gran credibilidad, mientras que otros tienen el regusto acartonado de las consignas políticas.

En cualquier caso, los testimonios del bando Norteamericano son de un especial interés. Todos ellos están cargados de un profundo escepticismo, y de cierta amargura nostalgica, mostrándose claramente criticos con el conlicto. Tanto los que consideraron el conflicto un error desde el principio, como los que mantienen que el problema fué la pésima dirección política y militar del mismo. Esta última teoría, por cierto, se recogió en los manuales de campaña estadounidenses, donde se estableció el principio de que el ejército estadounidense no volvería a combatir en un conflicto donde no pudiese desplegar toda su potencia para ganar una serie de batallas decisivas al enemigo.No obstante, resulta una deduccion de perogrullo: También en 1964-1972 podría el US Army haber ganado esas grandes batallas, si hubiese existido la decisión política de librarlas.

Ante la prohibición política de buscar ese choque decisivo, el US Army tuvo que desarrollar un cuestionario con 68 indicadores (sic) de victoria, tales como las bajas propias, las bajas del enemigo, y el material capturado. Esto condujo a una situación extraña, en que los soldados americanos no tenían otro objetivo a la vista que matar más y más enemigos, con las “bajas colaterales” consiguientes. Ya no había un Berlín o un Río Yalu tras cuya conquista regresar al hogar, y para evitar la frustración de esta falta de objetivos reconocibles ( tanto como la llamada de los reservistas, que Jhonsson creía que provocaría una revuelta nacional) el departamento de defensa dispuso que los soldados solo tuviesen que combatir durante 12 meses, para tener una sensacion de objetivo clara. A la luz de los recuerdos de los protagonistas, esa sensación de “claridad” en los objetivos no se logró nunca. Por otro lado, es un ejemplo de una medida política clara: Las estadisticas señalaban que un servicio de 2 años habría aumentado la capacidad de los soldados y reducido sus bajas, pero habría implicado declarar el estado de guerra. No obstante hasta 1968 los soldados combatieron bien, pero su moral cayó en picado a partir de ese año, hasta el punto de que Abrams se lamentaba en 1971 de que la disciplina estaba al borde del colapso.

A través de los testimonios queda muy clara la división entre los primeros años (1954-1964) cuando la implicación estadounidense se interpretaba casi en términos de cruzada, alentada por la esperanza de hacer nacer una democracia occidental en Asia, frente a los años de la intervención masiva en que ya solo se combate por la contención del comunismo (1965-1968) y la creciente e intensa contestación del último periodo (1969-1973). Es llamativo descubrir que el movimiento contra la guerra en EEUU jamás fué apoyado ni comprendido por la mayoría de la sociedad, que simplemente se cansó de una guerra que no conducía a ningún lado, pero que no estaba realmente en contra de la intervención de su país, solo del modo en que se había llevado a cabo. Es la historia detallada de un conflicto en el que los EEUU se implicaron desde sus primeros contactos con la resistencia nativa frente a los japoneses, hasta la misma caida de Saigón.

La guerra de Vietnam que termina dibujando el libro para nosotros, es la guerra de los EEUU en Vietnam, y como tras apoyar fallidamente a los franceses en su esfuerzo por sostener su colonia ( El 80% del coste de la campaña francesa salió del bolsillo del contribuyente norteamericano) se intentó construir un régimen pro-occidental en el Sur, que se fué desmoronando victima de su propia corrupción, para no dejar a los EEUU otra opción que tomar las riendas del conlicto en sus manos. Vietnam del Sur fué siempre el testigo mudo del conflicto, puesto que jamás existió siquiera la sombra de una autentica democracia o de un régimen representativo, y en cuyo interior compartían el territorio una minoría de católicos, comerciantes y burocratas, fuertemente empeñada en su propia supervivencia; un buen número de habitantes de ciudades que conocieron una gran prosperidad gracias a la presencia americana; y una mayoría de campesinos que simplemente se quedaron en medio.

Aunque la escasez en el panorama español de publicaciones sobre Vietnam ( por no decir ausencia) justificaría el interés de cualquier título relacionado con el conflicto, hay que decir que este es un libro que destaca sobre la media. Más aún, resulta de lectura comoda y sencilla, puesto que ninguno de los testimonios sobrepasa las 3 páginas.

En cualquier caso, absolutamente recomendable, sobre todo para los que cuando pensamos en una guerra, visualizamos un soldado americano observando un helicoptero volar sobre los arrozales.

Cosas de haber sido niño en los 80.

[tags]La Guerra de Vietnam, Christian Appy[/tags]

ampliar

Compra el libro
Ayuda a mantener Hislibris comprando “La Guerra de Vietnam” en La Casa del Libro.

     

44 comentarios en “LA GUERRA DE VIETNAM, UNA HISTORIA ORAL – Christian G. Appy

  1. Ariodante dice:

    Excelente reseña, Uro; enhorabuena. Entiendo que el libro es una serie de testimonios de uno y otro bando, que el autor nos muestra sin elaborar una tesis, aparte de las que elaboran los propios intervinientes. Me parece muy interesante, ciertamente. Hay muchas pelis sobre Vietnam, casi todas americanas, pero pocos libros traducidos o escritos en España. Y también hay poco sobre la relación de Francia con su colonia y de EEUU con Francia en el comienzo del conflicto. “El americano impasible” de Graham Greene tiene ese fondo, precisamente, pero no profundiza, sino que se centra en la historia de amor. En fin, puede que tengamos que echarle un ojo al libro; parece que merece la pena. Y aunque yo sí viví la época (yo era una hippie, claro), la viví de modo muy tendencioso y además, en España apenas si llegaba la información del exterior, y si llegaba, estaba desvirtuada completamente. Ahora también te desvirtúan todo, pero afortunadamente tenemos internet…

  2. sanpifer dice:

    Sin querer desmerecer el comentario del compañero Urogallo, el encabezado de “guerra más visual que ha existido” creo que se lo arrebató la “Primera” del Golfo, esa sí que fue una guerra vivida “en directo”, donde los telespectadores seguían las trayectorias de los misiles hasta sus blancos, y donde se retransmitía en directo desde los hoteles de Bagdad con los bombarderos sobrevolando el cielo nocturno…..

    Considero que de este traumático conflicto hemos conocido todas las posturas, pero siempre desde el punto de vista nocteamericano, nadie habla de cómo vivieron los vietnamitas los bombardeos aéreos, los efectos del agente naranja o de la postguerra vietnamita.

    Por cierto, quedan archivos clasificados sobre el conflicto?? Se conoce el coste real económico de la guerra?? Hubo algun aspecto “positivo” para los EE.UU???

  3. Urogallo dice:

    Pues el autor si que aporta sus tesis, pero son unos resúmenes de situación de una o dos páginas antes de cada capítulo. Después los testimonios le apoyan o le contradicen, alternativamente.

    En realidad yo creo que si existen diversos testimonios de como vivieron los nordvietnamitas el conflicto, o al menos en la mayor parte de los libros que se manejan en castellano se tratan a los dos bandos. Otra cosa es el cine norteamericano.

    No estoy de acuerdo en lo de que la guerra del golfo superó a Vietnam. Vimos montones de imagenes de cohetes, de aviones, de bombardeos, de lucecitas varias…¿Pero vimos imagenes de soldados en combate?.

    Todavía quedan archivos clasificados sobre la SGM, así que sobre Vietnam…Muchos en EEUU afirman que la guerra hizo falta para romper la alianza entre la China Roja y la URSS, hasta el punto de convertirlos en enemigos…Pero eso es una teoría.

    Sobre Francia y su guerra en Indochina, se ha publicado recientemente Dien Bien Phu, pero hay un libro de igual título, de Jhon Keegan, editado por San Martín que hace un excelente resumen de toda la guerra. Totalmente recomendable.

  4. Tuerka dice:

    Estoy de acuerdo con Urogallo. La guerra de Vietnam fue mejor visionada por las televisiones y la prensa que la Guerra del Golfo. En Vietnam no se contó con ninguna censura, las televisiones filmaron sin problemas cadaveres de Norteamericanos de civiles etc.. En cambio en la guerra del Golfo las unicas imagenes que nos llegaron fueron las pasaron el filtro y la censura de los militares Norteamericanos. De aquella vimos lo que ellos quisieron que vieramos.

    Los militares de EE.UU salieron muy escaldados de su experiencia de Vietnam. En los circulos militares la opinión general era que la prensa y las televisiones habian tenido mucho que ver en el proceso de desmoralización del pueblo norteamericano durante la guerra de Vietnam, al mostrar sin pudor y en toda su crudeza las bajas norteamericanas y de civiles vietnamitas.

    saludos.

  5. Urogallo dice:

    Exactamente. Uno de los periodistas que hablan en el libro comenta como con un carnet de prensa uno podía subirse a un helicoptero americano y acompañarles en una misión, sin ninguna otra explicación.

  6. Akawi dice:

    Yo viví ese período pero desde España, la información nula y desvirtuada, lo que si llegó claro y alto era el descontento de los jóvenes norteamericanos y parte de la sociedad de EEUU, estos gritos de libertad se hicieron extensibles al resto del mundo. Ya conocemos el Mayo del 68 francés e igualmente en Madrid y Barcelona.
    La guerra de Vietnan demuestra el pánico que siempre tuvo EEUU a paises comunistas, aún tenemos ahí el ejemplo de Cuba.
    Por cierto, ya de paso decir, ¡Qué buena reseña Urogallo!
    Tendré que echarle un vistazo a ese libro.

  7. sito dice:

    Fenomenal Urogallo, muy esclarecedor.
    No cabe duda de que Vietnan cambió la manera de “hacer guerras” y de informar sobre ellas. De la segunda guerra del golfo algo he leído y bueno, cuando te cuentan como se mataban soldados iraquies a cañonazos, uno por uno se te pone la carne de gallina. Mientras las imágenes son las que conocemos, tanques de EEUU victoriosos cruzando el Trigris. Vietnan en cambio……imagenes del horror son fáciles de conseguir.

  8. Tuerka dice:

    En España estabamos totalmente aislados en aquella época. Ya no es que no nos llegará información de la guerra del Vietnam, es que no nos llegaba practicamente ninguna clase de información de lo que sucedia fuera de nuestras fronteras. Y para el resto Europa la guerra del Vietnam tuvo muy poca o nula repercusión meditatica, lo único que llegaba era la propaganda Comunista, que luego utilizaba la izquierda y la extrema izquierda Europea para cargar contra la política Norteamericana.

    Hay que reconocer que les salió redondo a los Norteamericanos el tema de la censura durante la Guerra del Golfo, aprendieron muy bien la lección de Vietnam. A penas recuerdo a ver visto algún cadaver en la televisión o en la prensa durante aquellos dias.

    Intentaron repetirlo durante la invasión del 2003 pero Al-Jazira estuvo al pie del cañon desde los primeros momentos de la invasión y siempre fueron ellos los que mostraron el lado crudo de aquella guerra. Como los cadaveres de aquellos norteamericanos que fueron emboscados en Nasiriya, o los efectos de los bombardeos sobre Bagdad.

    saludos.

  9. nando dice:

    Ya era hora.
    Un reseña sobre Vietnam.

    “This is the end
    beautiful friend
    This is the end
    my only friend
    the end
    of our elaborated plans
    the end
    of everything that stands
    the end
    no safety no surprise
    the end
    I´ve never looked into your eyes
    the end…”

  10. nando dice:

    Vietnam tiene un estilo propio.

    Vietnam creó una iconografía que ya forma parte eso que tópicamente se llama “el subconsciente colectivo”.
    Más que cualquier otra guerra sin duda alguna.
    Uno piensa en Vietnam o símplemente repite su nombre y se agolpan las imágenes de bombardeos con napalm, vietcongs ejecutados, soldados moribundos encima de un tanque, interminables formaciones de helicópteros…
    Sólo la mera pronunciación de su nombre es sinónimo de guerra. Es imposible abstraerse o evitar esa conexión. Como bien dijo un periodista que la cubrió: ” Vietnam no es un país, es una guerra”.
    Otros periodistas decían. “No tuvimos infancias felices pero tuvimos Vietnam”. Los mismos corresponsales que narraban y filmaban los brutales ataques y bombardeos se quedaban fascinados ante semejante despliegue de poder militar, ante la forma de arrasar una inmensa porción de jungla y, a la media hora, estar comiéndose un helado junto a los soldados de infantería.
    Parece que fueron a tomar una playa en Da Nang a ritmo de los Beach Boys y golpes de surf y acabaron saliendo de Camboya y de la misma Saigón tal y como entraron: con mucho ruído, cámaras, helicópteros y, porque no, rock & roll de fondo.

    Vietnam ya es casi un mito. Un mito surgido a partir de los años 80, cuando Reagan reivindicó la memoria de un conflicto que se quiso olvidar y que rehabilitó el recuerdo de millones de veteranos. Construyó un memorial en Washington D.C., la gente fue a verlo, a repasar con sus dedos las letras de amigos y familiares muertos esculpidas en el mármol negro, a llorarlos, y a pensar que, a fin de cuentas, los que volvieron no eran tan malos como en un principio creyeron.

    El cine hizo el resto, desde todos los ángulos y puntos de vista. Independientemente de la crítica o de la ausencia de ella, las imágenes, repetidas décadas antes en el televisor a la hora de cenar
    y que ya pasaban desapercibidas por comunes, fueron dando la medida exacta de lo que fue o quiso ser esa guerra. El cine reconstruyó la guerra, la volvió a crear, una guerra que paradójicamente había sido “sobrefilmada”. Como cuando Coppola dijo de su Apocalypse Now: “mi película no es sobre Vietnam, es Vietnam”. Y, por supuesto, el cine acabó consiguiendo lo que nunca se logró: se ganó la guerra.

    Uro, yo también fui un niño en los 80.

  11. Urogallo dice:

    Vietnam tenía que ser un lugar mítico si Rambo y el Equipo A habían estado allí Nando, tenía que serlo.

    Y estoy de acuerdo en que Vietnam marcó un estilo propio, inimitable, inconfundible. Las imagenes de los soldados americanos retirándose entre el frío de Corea se pueden confundir con las imagenes de Bastogne…¿Pero quién confundiría a James Brown rodeado de soldados mal vestidos y con collares hippies?.

  12. Arauxo dice:

    Vietnam no es un país, es una guerra. Y Nando no es un hislibreño, es.. un mito, como Vietnam. Qué poco te disfrutamos, Nando…

  13. Urogallo dice:

    Tienes razón Arauxo, el nombre oficial es República Socialista de Vietnam.

  14. Ariodante dice:

    Nando, ¡qué estilazo..! Si que te prodigas poco, pero cuando lo haces, te despachas a gusto ¿eh?

  15. Lovecraft dice:

    Enhorabuena por la reseña Uro. La Guerra del Vietnam es una de “mis preferidas” (si se me permite la frivolidad) y de la que mucho entendido del ambiente militar suele obviar. Tenía dudas acerca de este libro (hay testimonios de algun veterano de primera fila?) pero creo que con tu reseña ya se disiparon todas. Ahora un par de comentarios

    1º- Sobre
    “que el movimiento contra la guerra en EEUU jamás fué apoyado ni comprendido por la mayoría de la sociedad, que simplemente se cansó de una guerra que no conducía a ningún lado, pero que no estaba realmente en contra de la intervención de su país, solo del modo en que se había llevado a cabo”
    no sé que te diga la verdad. Lo que si es verdad que algo que les dolía a los muchachos que volvían a casa es que muchos de sus compatriotas les tacharan de “asesinos de niños” como poco y en no pocas ocasiones (recodemos a la … de James Fonda) simpatizar más con el enemigo que con su propio ejército más que todos los horrores de la guerra

    2º- Sobre
    “Aunque la escasez en el panorama español de publicaciones sobre Vietnam ( por no decir ausencia)”
    me vienen a la cabeza (y lucen en mis estanterías)
    -La colección libro+VHS de NAM
    -La Ofensiva del Tet y Los Marines en Vietnam de Delprado
    -La Guerra del Vietnam de San Martín
    -Vietnam Batallas Decisivas
    -Cuando eramos soldados
    y la colección de comics Marvel de Vietnam (muy buena)
    También se pueden añadir algunas de la época colonial francesa

  16. Rodrigo dice:

    En verdad, Nando, es un gusto leerte. Tuve el honor de ver sutil y elegantemente despedazada cierta reseñita de las mías -más bien, una frasecita tonta que se me coló- por una de tus estupendas intervenciones. Estilazo, como dice Ariodante. Lástima que te aparezcas tan poco.

    El libro reseñado, no lo he visto por acá, en Santiago. Pero ya lo tengo en cuenta.

    Saludos.

  17. Urogallo dice:

    1- Pués Lovecraft, en el aspecto de los “frontovik” el libro está muy cojo. Solo hay un testimonio directo de combate de un oficial…Que ya aparece en “Cuando eramos soldados…”. Del resto, aunque aparecen testimonios de combatientes, hacen referencia más bien a su experiencia general y a sus impresiones que al combate en sí mismo. Pero de haberlos, “haylos”, sobre todo el de un soldado que pierde los ojos por culpa de una mina de tierra, y que mantiene en la mente el momento concreto.

    2- Aunque el movimiento contra la guerra fue muy intenso, no cabe ninguna duda, los soldados que se enfrentaban a él eran los que regresaban. Teniendo en cuenta que salían directamente del instituto para ir a combatir, el movimiento contra la guerra, formado básicamente por universitarios ( exentos del servicio militar) no les pudo afectar demasiado. Por decirlo así, no creo que a los granjeros de Iowa el tema les afectase demasiado.

    3- Los tengos todos Lovecraft. Aunque que faltan los 2 Dien Bien Phu ( El de San Martín y el de Grandes Batallas), y el problema es que ya has enunciado toda la bibliografía en castellano.

    4- Felicitar como uno más a Nando por su estupendo análisis.

  18. nando dice:

    Buenas:

    Yo os recomiendo a todos, vehementemente, “Despachos de guerra” de Michael.
    Lo publicó Anagrama hace ya muchos años. Me parece que se reeditó en la colección de bolsillo.
    Escrito con un estilo muy propio de la época, eso que llamaron el “periodismo gonzo”, muy directo y coloquial.

    “La guerra de todos nosotros” de Manuel Leguineche, “Viaje al final de la guerra” de Jean Lartéguy, “Un rumor de guerra” de Philip Kaputo
    y “El ejército del faraón” de Tobias Wolfe.
    Todos ellos estuvieron en Vietnam, como reporteros o soldados que acabaron siendo novelistas.

    En una Antología del cuento norteamericano de Richard Ford, se incluye el cuento de Tim O´brien “Las cosas que llevaban”. Ejemplo, en la antología, de cierta literatura de una época escrita por un antiguo combatiente. A éste también le publicó Anagrama.
    En él se describen todas las cosas que portaban los soldados, desde cartas de amor de sus novias y prometidas, hasta amuletos y Biblias, pasando por todo el material de guerra del que eran capaces de cargar.
    Curioso.
    Había otra novela: “La historia de Paco” de Larry Heinemann. Extraño, me parece que hablaban los muertos como en Pedro Páramo.

    Saludos a todos.

    saludos

  19. nando dice:

    “Despachos de guerra” de Michael Herr.

  20. Urogallo dice:

    Dios, necesito el de Manu Leguineche, adoro a ese tío.

  21. Urogallo dice:

    Uhá. ¡ 50 euros !.

  22. alexandros dice:

    Existe un libro muy bueno que narra la guerra del Vietnam desde el punto de vista del Estado Mayor Americano y es La marcha de la locura de la historiadora norteamericana Barbara Tuchman, el libro es del Fondo de Cultura Económica.

  23. joe revell dice:

    hola.lei sus comentarios por casualidad.buscaba otra obra literaria y di con esta de Appy y sus comentarios.tratare de conseguirlo en San Diego,de donde soy oriundo.YO COMBATI EN VIETNAM.somos muy pocos los combatientes que animariamos contar historias de aquella época.yo no lo haría ni por U$S 1millon, y sé que no estarán de acuerdo conmigo,pero desconfío que quienes dice que entrevistó,realmente sea así.la guerra de vietnam dejó mucha tela para el periodismo y a menudo los novelistas hacen toda una historia de cuatro o cinco oraciones que algún soldado le dejó al pasar.tengan por seguro algo”EL DIA EN QUE MUERA, MI ULTIMO RECUERDO SERA PARA VIETNAM” cordilidad.JOE

  24. Urogallo dice:

    Señalar que muchos de los testimonios no son de soldados, si no de políticos, activistas, periodistas y gente que vivió la época sin pisar nunca Indochina.

  25. Lucía dice:

    Hola,

    He dado con este foro de casualidad y me he permitido la licencia de embriagarme un poco con vuestros comentarios. Me estoy sumergiendo en la guerra de Vietnam y me interesa mucho el comportamiento de la prensa española en esa guerra, especialmente de aqullos diarios que publicaban las crónicas de Leguineche, cuyo libro está descatalogado.

    Espero me podáis ayudar.

    Muchas gracias y enhorabuena Urogallo

  26. Urogallo dice:

    Muchas gracias. La verdad, que lástima que no lo reediten. No hace mucho leí ( vaya memoria de pez) que el conflicto de Vietnam había tenido un interés muy limitado en la prensa española. Ni política, ni socialmente, había despertado expectación.

    En cambio, las guerras arabe-israelíes, tenían la máxima cobertura y atención.

    Curioso.

  27. richar dice:

    Saludos Lucía y bienvenida.

    Mira a ver si puedes encontrar algo aquí:

    – Hemeroteca ABC: hemeroteca.abc.es
    – Hemeroteca La vanguardia: http://www.lavanguardia.es/hemeroteca/

    Un saludo,
    Richar.

  28. Lucía dice:

    En mi modesta opinión, creo que a Franco no le interesaba lo más mínimo la Guerra de Vietnam, envió como 30 hombres médicos en misión humanitaria para no echarse de enemigo al presidente Johnson, pero nada más. Supongo que metería la mano censora en la prensa para que no se publicase mucha información sobre la guerra.

    ¡Muchas gracias chicos!

    Voy a probar suerte.

  29. Lucía dice:

    Richar, en la hemeroteca de la Vanguardia he podido encontrar algunos documentos originales!

    ¡Muchas gracias!

  30. Bertux dice:

    Excelente libro con un análisis casi minimalista del autor y donde son los que vivieron la guerra los que nos la cuentan. Lo mejor es que no sólo la plasman los soldados de uno y otro lado, sino civiles, artistas, políticos.. Hay relatos escalofriantes que a buen seguro son la palpación de cómo un conflicto de estas características te puede destrozar la vida. Durante muchos años me quedará en la memoria el relato de la azafata y el de la enfermera, ambas americanas..
    Como dicen allí en Estados Unidos: un “must have”.

  31. Atreyú dice:

    Excepcional tu reseña Urogallo. Estoy terminando la lectura del libro y comparto contigo que es altamente recomendable. Las intervenciones del autor son, hasta la página en la que estoy, lo suficientemente claras como para dar contexto y clima de época. Las entrevistas están bien tratadas. No se nota que haya forzado ninguno de los encuentros y las transcripciones parecen ser lo más textuales y documentadas posibles. Los silencios no son tales. Todos los entrevistados dejan entrever claramente lo que ocultan las miradas bajas o la falta de palabras. Con respecto al debate sobre la guerra más televisada, coincido en que fue la del Golfo. La de Vietnam fue la última en la que los corresponsales tuvieron tanta libertad de movimientos. Como argentino que vivió su adolescencia en los años 73-74, me parece importante transmitirles que Vietnam tuvo un impacto muy fuerte sobre nuestra generación. En esos años la figura del Ché Guevara agitaba a nuestra juventud. Para muchos de nosotros esta guerra marcaba el comienzo del fin del Imperio Yanqui. Visto a la distancia me parece que fue un punto de inflexión. Para ellos marcó una derrota que dejó huellas inborrables. Los latinoamericanos vimos como muchos de los métodos empleados por EE. UU en Vietnam se reprodujeron en nuestras tierras. De hecho muchos de los dictadores y golpistas argentinos fueron entrenados en aquella guerra. Domingo Antonio Bussi por citar uno. No quiero darles la lata. Nuevamente gracias por tu reseña y recomiendo el libro con mucho entusiasmo. Abrazos.

  32. Sean Penn dice:

    Bueno mi opinion sobre la guerra de Vietnam fue la Guerra contra el Comunismo ya que Vietnam estuvo dividida era Vietnam del Norte que era Comunista y estaba apoyada por la Union Sovietica y Vietnam del Sur que era mas democratica y que estaba apoyada por Estados Unidos, en esa Guerra que Estados Unidos tuvo con Vietnam no era contra Vietnam era contra el Comunismo desgraciadamente el Comunismo vencio en Vietnam….

  33. john dice:

    vietnam del sur era tan democrática como el Chile de Pinochet. Nada justifica los bárbaros bombardeos con napalm. Si Estados Unidos buscaba protección por que no invadió la Cuba de Castro?

  34. Robert Duvall dice:

    Bueno de nada sirvio que Estados Unidos apoyara a Vietnam del Sur porque al final gano Vietnam del Norte junto con los Comunistas practicamente en esa guerra la perdio Estados unidos….

  35. Robert Duvall dice:

    Incluso muchos soldados americanos que vinieron de la guerra de Vietnam cuando llegaron a su patria regresaron traumados y trastornados algunos de esos soldados incluso terminaron en el manicomio no es broma es la verdad..

  36. Sean Penn dice:

    Bueno si Estados Unidos hubiera ganado en la guerra de Vietnam,
    Vietnam hubiera sido mas democratica y no hubiera sido Comunista como lo conocemos ahora…

  37. john dice:

    se echaron mas bombas en Vietnam que en la segunda guerra mundial. EEUU habria ganado la guerra de Vietnam? quizas con mas reclutas. Pero con un costo politico impresionante para Johnson y Nixon.

  38. john dice:

    y el Vietnam de ahora es como China capitalista pero de regimen unico.

  39. Sean Penn dice:

    Bueno durante la Guerra de Vietnam, Vietnam de Norte recibio apoyo de China y de la union Sovietica, claro…..

  40. Sean Penn dice:

    Bueno ni Estados Unidos pudo contra el Comunismo de China, Vietnam y la Union Sovietica aunque esa fue una humillacion para Estados Unidos….

  41. john dice:

    El meollo Seann fue el reclutamiento en EEUU eso origino quema en las tarjetas de reclutamiento y la huida de muchos jovenes al Canadá algo muy similar al tren de la libertad en tiempos de la esclavitud.

  42. Diego de la Vega dice:

    En la guerra de Vietnam Estados Unidos cometio mucho abusos y atrocidades No solo en Vietnam si no en Irak y en muchas partes del Mundo…asi que no son ningunos Heroes es el país que mas maldades cometio…

  43. Roberto dice:

    En la guerra de Vietnam Estados Unidos hubiera ganado si hubiese lanzado otra bomba atomica en Vietnam como lo hizo en Japon pero en ese tiempo estaba prohibido que Estados unidos use la Bomba Atomica pero igual Vietnam vencio…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Hislibris te informa de que los datos de carácter personal que nos proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por Ediciones Evohé, S.L. como responsable de esta web. La finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales que te solicitamos (nombre y correo electrónico) es únicamente gestionar los comentarios que realices en este blog y jamás serán compartidos con terceros (salvo requerimiento legal). Legitimación: Al marcar la casilla de aceptación estás dando tu legítimo consentimiento para que tus datos sean tratados conforme a las finalidades de este formulario descritas en la política de privacidad. Como usuario e interesado te informamos de que los datos que nos facilitas estarán ubicados en los servidores de Factoría Digital (proveedor de hosting de Hislibris) dentro de la UE. Ver política de privacidad de Factoría Digital. Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en hislibris@hislibris.com e info@edicionesevohe.com, así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control.