LA GUERRA DE TROYA – Barry Strauss

La Guerra de Troya. Barry StraussNota de Javi_LR: Perdonad la intromisión, pero casi al mismo tiempo recibí dos versiones distintas del libro en cuestión, así que decidí subir la primera, de Koenig, y añadir al final de la misma la segunda, de Farsalia. Sinceramente, creo que los dos textos se complementan, enriqueciendo esta entrada. Así es que hoy, señoras y señores, con todos ustedes… Koenig y Farsalia.

Dos al precio de uno.

  • Visión de Koenig:
  • ¿Pudo ser que un Pelida llamado Aquiles tuviera una cólera tan monumental que causara incontables dolores, precipitando al Hades muchas valientes vidas, y que dicha cólera fuera cantada por la oh diosa?
    Tal vez sí, tal vez no.

    Barry Strauss es historiador. Se formó en las universidades de Cornell y Yale, para después desplazarse y seguir aprendiendo en países como Grecia, Italia, Turquía y otros donde hay restos clásicos. También ha participado en muchas excavaciones. Además de ser autor, coautor y coeditor de varios libros. En España, que yo sepa, tan sólo se ha publicado Salamina (magníficamente reseñado tiempo atrás por un tal Cavilius), y este que hoy nos ocupa. Como artículos relacionados con la guerra de Troya ha publicado “Why Is Troy Still Burning?” (¿Porqué sigue ardiendo Troya?), “Shifting Sands. The Prose of the Iliad and the Fall of Troy Offer Lessons for Our War in Bagdad” (Cambiando de arena. La Prosa de la Ilíada y la Caída de Troya Ofrecen Lecciones para nuestra Guerra en Bagdad), entre otros muchos sobre temas varios. También ha aparecido en televisión.

    Una vez comentado esto ¿De que va el dichoso libro? La Guerra de Troya no es un libro al uso sobre el tema. O al menos no se parece a otros con los que yo me haya encontrado. No es un libro de arqueología, tampoco se centra en si la guerra de Troya tuvo lugar tal y como nos la cuenta la Ilíada, ni siquiera trata de dilucidar si la guerra de Troya tuvo lugar o no. En realidad lo que Barry Strauss analiza en la obra es si los hechos narrados en la Ilíada pudieron haber ocurrido ¿Es plausible que una reina fuera raptada en el palacio de su marido? ¿Puede ser que los griegos se movilizaran en masa para recuperarla? ¿Cabe la posibilidad de que la guerra de Troya durara diez años? ¿Pudo ser que Aquiles se enfadara hasta el punto de dejar de combatir? ¿Pudo ser Briseida la causa de una desavenencia entre Aquiles y Agamenón? ¿Eran tan formidables esos Mirmidones? ¿Hubo un duelo entre Aquiles y Hector? Y como no ¿De verdad metieron a gente en un caballo de madera para que les abrieran las puertas desde dentro de la ciudad?

    Strauss analiza en el libro la mayor parte de las historias relevantes sobre la guerra de Troya. No sólo las que nos cuenta la Ilíada, sino también las que nos cuentan otras fuentes que nos hablan de estos hechos, como la Odisea o la propia Eneida, amén de otros textos hoy perdidos.

    Siguiendo estas narraciones traza un hilo cronológico de la guerra de Troya, analizando diferentes aspectos concretos y buscando en fuentes arqueológicas como los textos en “lineal B”, tablillas cuneiformes de origen hitita, o la pintura sobre cerámica de origen griego, que dichos aspectos concretos acontecían y como acontecían.

    Sus conclusiones son mayoritariamente positivas. La importancia de las mujeres, especialmente en las sociedades de la edad del bronce en Asia Menor pede explicar el rapto, o simplemente que Helena se largara. La organización política de las polis griegas pudo facilitar la unión de muchas de ellas en una empresa común. Frases como la actual “a la tercera va la vencida” pueden tener su correspondencia en frases como “duró nueve años”. Las rivalidades entre caudillos pudieron hacer que algunos abandonaran la empresa común, tal vez a causa de un enfado por el reparto de los botines. También es posible que hubiera combatientes especialmente hábiles, en cuerpos de élite, de tipo mercenario; o que algunas cuestiones se zanjaran mediante combates singulares. Y también habla del caballo, por supuesto.

    En resumen. Es posible que la guerra de Troya tuviera lugar, pero además, según Strauss, es posible que tuviera lugar tal y como la cuenta Homero, y que la Ilíada tenga mas de historia de lo que podría pensarse. Y todo esto nos lo explica Strauss con un estilo relativamente cómodo de leer. Mas divulgativo que docto, aunque no ahorra multitud de referencias a artículos y libros totalmente eruditos.

    Por el lado malo. Pues lo mismo que por el lado bueno, desde mi punto de vista, el tono divulgativo, le falta profundidad, le falta detalle, pasa demasiado rápido por encima de los hechos.

    Para terminar y resumir, creo que este es un buen libro, aunque no es de esos que dejan una sonrisa de satisfacción cuando se termina.

    Ooopino.

  • Visión de Farsalia:
  • En los últimos años se han publicado buenos libros sobre el Próximo Oriente antiguo en general, el final de la Edad del Bronce en particular y la “guerra de Troya” en concreto. En este viaje de lo general a lo particular encontramos uno de esos episodios que, aunando mitología, historia y arqueología, nos ayudan a comprender un poco mejor un período determinado.

    Homero nos ha legado dos grandes poemas épicos, la Ilíada y la Odisea, que nos enardecen y nos transportan a un mundo legendario, con dioses luchando al lado de los hombres, con héroes que claman a los cielos (“canta, oh diosa, la cólera del Pelida Aquiles”) y escenarios que evocan exotismo. Como ya se sabe, durante siglos se negó la historicidad o la verosimilitud misma de lo que Homero (entre otros) evocaban en sus versos. Pero el descubrimiento de las ruinas de Troya en la década de 1870, gracias a los desvelos de Heinrich Schliemann (aunque seguía la pista iniciada por Frank Calvert), y de Micenas en los años 1890, permitieron poner la cuestión troyana en la palestra pública y en el debate historiográfico.

    Un debate que llueve sobre mojado, y, por ello, volvemos al principio de esta reseña reiterando la aparición en castellano de monografías especializadas sobre el tema, a las que añadimos el libro de Barry Strauss, La guerra de Troya (Edhasa, 2008).

    Las excavaciones en el sitio de Troya desde 1988, por parte del equipo germano-norteamericano al mando de, hasta su muerte en 2005, Manfred Korfmann, han permitido sacar a la luz los restos de la ciudad baja de Troya. Una ciudad baja que podría albergar hasta 30.000 habitantes (cifras muy discutibles, cierto es), que, junto a la ciudadela (o Pergamon) tenía una planta de tipo anatolio y que, en todos los aspectos, nos remite más hacia el interior de Asia que hacia el Egeo. Este cambio de paradigma, de lo griego a lo asiático, que el Project Troia lleva desde entonces investigando, ha encontrado numerosos seguidores, pero también críticos.

    Empezando por los últimos, están los epígonos de Moses Finley, que años atrás con su libro El mundo de Odiseo, criticó la idea de que los poemas homéricos reflejan el Bronce Final: él consideraba que, al contrario, retratan la sociedad de la Época Oscura (siglos XI-VIII). Recientemente, entre los arqueólogos, los profesores Frank Kolb y Dieter Hertel criticaban el modelo anatolio de Kofmann y su equipo en varios artículos, destacando “Troy in clearer perspective“, del año 2003.

    Pero conKormann y su equipo estaban especialistas como Joachim Latacz, que “revolucionó” el panorama con su excelente libro, Troya y Homero: hacia la resolución de un enigma (Destino, 2003). Latacz, eminente filólogo, toma los descubrimientos en el yacimiento en los últimos 20 años para construir un modelo teórico que, siguiendo los hallazgos del equipo de Tübingen, trata de demostrar que Troya era un centro comercial en la esfera de los hititas, destruido violentamente al final de la Edad del Bronce, posiblemente por invasores “griegos”: los Ahhiyawa (aqueos). Aunque algo especializado, el libro de Latacz es hasta ahora la monografía más sólida sobre la cuestión troyana.

    A este libro se le añaden los de Michael Siebler, La guerra de Troya: mito y realidad (Ariel, 2002; en bolsillo en Booket, 2005), ameno y también en la senda de Korfmann y compañía; Dieter Hertel, Troya(Acento, 2003), con un cariz sobre todo arqueológico, más denso; o, en clave española, el de Carlos J. Moreu, La guerra de Troya: más allá de la leyenda (Oberon, 2005), de planteamientos interesantes, pero algo rocambolesco en sus conclusiones.

    Ante este panorama, contamos ahora con el libro deBarry Strauss, publicado en inglés en 2006. ¿Qué aporta de novedoso? Quizá nada: sigue con atención los recientes hallazgos en el sitio de Troya, pero no se dedica sistemáticamente a analizar las nuevas evidencias. Quizá su aportación sea colocar los poemas homéricos en su contexto, el Bronce Final, ayudándose del contexto en el que se halla la “guerra de Troya”. Por ello, Strauss pone los textos de Homero en relación con lo que también nos cuentan los archivos hititas, egipcios (las Cartas de Amarna) o babilonios. De este modo, la viveza del texto homérico se contrasta con otras fuentes “coetáneas” y se trata de de dar una verosimilitud contrastable a lo que se cita en la Ilíada y la Odisea. El problema esté en querer ir más allá y pasar de una crítica textual a afirmaciones algo categóricas. El lector avezado en el tema, o meramente curioso, encontrará muchas de las referencias de Strauss en libros como los de Mario Liverani, Relaciones internacionales en el Próximo Oriente antiguo (Bellaterra, 2003), excepcional monografía sobre el Bronce Final; o de Trevor Bryce, El reino de los hititas (Cátedra, 2001), sin duda el mejor libro sobre el mundo hitita con que contamos en castellano.

    Volviendo a Strauss, su libro es muy recomendable: ameno, se lee con enorme placer, consigue que el lector imagine las escenas homéricas con una prosa ágil y bien documentada. Añade un buen aparato visual, con muchas fotografías de escenarios naturales realizadas por ñel mismo y, sobre todo, una bibliografía comentada de primer nivel: un repaso a las publicaciones sobre la cuestión troyana de manera pormenorizada. En un tema como el troyano, en el que los avances son agigantados y la bibliografía caduca a los pocos años, el esfuerzo de Strauss al respecto es encomiable y resulta de enorme ayuda al lector que quiera profundizar.

    Por ello, el libro de Barry Strauss es una gozada para los sentidos, una pequeña joya que conviene tener en nuestra biblioteca sobre el tema.

    Barry Strauss
    LA GUERRA DE TROYA
    Edhasa.

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    29 Respuestas a “LA GUERRA DE TROYA – Barry Strauss”

    1. Javi_LR Dice:

      A todo esto, Farsalia hace mención del estupendo libro de Latacz ‘Troya y Homero: hacia la resolución de un enigma’, del cual hay en Hislibris un no menos fenomenal artículo de ese tal Cavilius.

      Enhorabuena a los dos por ambas magníficas reseñas. Son jugosas, jugosas…

    2. Aretes Dice:

      Estupenda bireseña.

      Se complementan y enriquecen, valiendo cada una por sí sola. Resulta curioso semejante equilibrio.
      En cuanto al libro en cuestión, parece que cuenta con dos votos de dos. No está mal el promedio. Sinceramente, el hecho de que sea divulgativo, lejos de sonar despectivo, me parece un gran acierto. Hay veces que un libro demasiado especializado se hace árido para el que se acerca al tema, olvida por elementales datos importantes y aporta una novedad que hay que buscar como aguja en un pajar.
      Una duda me queda: ¿de cuántas páginas estamos hablando?. Lo sé, demasiado prosaico pero es simple cuestión práctica.

      Otra curiosidad: ¿el conjunto de las dos reseñas ha sido suficiente para superar cualquier sábana de Arauxo o habrá que esperar la conjunción de los astros para un futuro trío?

    3. farsalia Dice:

      Ante todo, mi más entusiasta enhorabuena a la reseña de Koenig, que subsana las deficiencias de la mía propia. Así da gusto, oiga.

      El libro de Strauss no llega a las 300 páginas de texto, el resto son apéndices.

    4. Koenig. Dice:

      Buenas tardes.

      Subsanar las deficiencias de una reseña sin deficiencias, mi estimado Farsalia. Gracias en todo caso por el comentario.

      En un ánimo igualmente serio, es notoria la diferencia de enfoque entre el aficionado, que soy yo, y aquel que sabe, que es Farsalia. Y conste que esto, que podría parecer peloteo, no lo es en el momento en que soy yo el beneficiado, con toda una bibliografía que desconocía y que me vendrá muy bien para ampliar mis conocimientos.

      Muchas gracias pues, Farsalia, por tu magnífica aportación (que tendría que haber estado primero).

      Opino, claro.

      Saludos.

    5. Koenig. Dice:

      Se me olvidaba agradecer sus esfuerzos a Javi_LR. Aunque insistiré y seré crítico en el orden de los comentarios.

      Saludos de nuevo.

    6. Koenig. Dice:

      Y que viva España en la Eurocopa!!

    7. farsalia Dice:

      Dedico gran parte de mi reseña a hacer un estado de la cuestión (de lo traducido, of course) y más bien hablo poco del libro de Strauss. Pero ahí está tu reseña para complementar la mía.

    8. cavilius Dice:

      Buen trabajo de ambos dos, con dos reseñas que se complementan y que, además, desprenden la misma valoración positiva del libro.

      Lo acabé de leer no hace mucho y a mí no me gustó demasiado. Cierto que es amenísimo, pero esa manera de escribir que se queda a medio camino entre el ensayo y la novela no me acaba de convencer. El autor se posiciona explícitamente (si no recuerdo mal, lo hace en las primeras páginas) en la corriente de pensamiento de los que creen que sí hubo guerra de Troya (Latacz y compañía), y desde ese posicionamiento “reescribe” el ciclo épico troyano (especialmente la Ilíada) haciendo una mezcla de narración novelada y estudio documentado. En alguna ocasión llega a suceder que uno no sabe si lo que se dice en el libro es más bien lo primero o lo segundo, y el riesgo de que esto pase es tanto mayor cuanto más desconozca el lector sobre el tema en cuestión. Con su otra obra traducida al castellano, La batalla de Salamina, sucede tres cuartos y medio de lo mismo.

      En fin, que es un libro divulgativo y en tanto que tal es valioso porque está muy bien escrito, pero esa combinación de “esto es así, esto otro me lo imagino” a mí no me gusta, qué le vamos a hacer. Eso sí, el apartado de bibliografía comentada es muy bueno.

      Saludos.

    9. juanrio Dice:

      Felicidades a los dos por la reseña. A pesar de que partis de ideas distintas sobre el libro, esto es una apreciación personal, llegais a conclusiones similares. Si tal y como decís es divulgativo y con buena bibliografía a mi, que leo sin la intención de convertirme en un experto, me parece genial. Si logra interesarme siempre podré tirar de su bibliografía o de la vuestra para seguir aprendiendo.

      Para terminar sólo me que da preguntar ¿Quien es el tal Cavilius?

    10. Incitatus Dice:

      Me parece que voy a tener que comprarme un librito más esta semanita… gran reseña de los dos enhorabuena.
      No sé si me pasará lo mismo que a Cavilius ya que no soy muy partidario de los libros en los que el autor se posiciona demasiado pronto… os contaré.

    11. Clío Dice:

      Uf! vaya nivelazo! muy buenas estas reseñas al alimón! sobre todo por la visión personal de Koenig, y el gran aparato crítico que nos ha preparado el amigo Farsalia, pronto los simples mortales no vamos a poder reseñar, entre tanto semidios reseñador! ¡Felicidades a ambos dos!

    12. Ariodante Dice:

      Mi enhorabuena a ambos: la verdad es que ponéis el listón muy alto…Y es una buena idea combinar dos puntos de vista que se complementan. Y el tema, interesantísimo.

    13. Raoh Dice:

      Muy buenas! Soy un lector aficionado (ahora veréis por la pregunta que haré a continuación) que tiene un pequeña duda:
      Me he leído la Ilíada y ahora me estoy leyendo la Odissea. Y mi pregunta es: Qué libro debería leerme ahora para saber qué sucedió entre una historia y la otra?
      También me gustaría leerme algún libro donde relate lo sucedido desde el “pacto” entre Paris y Atenea (por la manzana de oro) y la Ilíada.

      Gracias!

    14. farsalia Dice:

      Un libro que recoge todo el ciclo troyano es ‘La guerra de Troya’, de Robert Graves (El Aleph, 2002). Las fuentes clásicas sobre el período, los poemas épicos que sirven de transición entre las dos obras homéricas, se han perdido, son fragmentarias o están desperdigadas en diversas referencias residuales entre varios autores. Pero puede ser útil al respecto, y lo es, ‘Los mitos griegos’, volumen 2, del mismo Graves (Alianza, diversas ediciones).

    15. farsalia Dice:

      ‘La guerra de Troya’, de Graves, lo podéis encontrar aquí: http://www.bibliotheka.org/?/ver/19571

    16. Aretes Dice:

      También aquí, por supuesto

      http://www.evoheteca.com/

    17. jerufa Dice:

      ¿Que pasa, Aretes?, ¿no estás viendo el partido?

    18. Javi_LR Dice:

      Gracias, Aretes. Tú sí que sabes.

    19. karen Dice:

      por fis diganme cuales son los 3 combates singulares q se presentan en la iliada, es que me mandaron a investigar y no encuentro respondan

    20. Raoh Dice:

      Gracias por la información (aunque os responda bastante tarde…).
      la web de bibliotheka me da problemas de conexión, ya lo volveré a intentar, y la evoheteca me la he mirado. GRACIAS.
      Respondiendo a Karen, si no me equivoco, un combate singular, evidentemente es entre Aquiles y Héctor, otro es entre el mismo Héctor y Diómedes (si no recurdo mal) y el tercero no lo recuerdo…

    21. Koenig Dice:

      No serán Paris y Menelao.

    22. Raoh Dice:

      Estuve mirando varias cosas en Wikipedia y, si buscas “Guerra de Troya”, ahí te sale todo bastante resumido.
      Igualmente, si tienes tiempo, te recomiendo que te leas la Ilíada, personalmente me gustó mucho. Ahora me estoy leyendo la Odisea y… es interesante tambien.
      Podrían ser Paris y Menelao o puede que sea el de Patroclo y Héctor.

    23. Germánico Dice:

      ¿Tres combates singulares en La Ilíada? Hay bastantes más, si bien no todos implican a los héroes, sino a vulgares miembros de la nobleza. O la pregunta está mal expresada, o alguien no se ha leído el libro.

    24. Raoh Dice:

      Simplemente pregunta por los tres combates más significativos. Evidentemente que hay muchos más.
      Seguramente que lo necesita para hacer algún trabajo del colegio/instituto y lo pregunta para ahorrarse el “gozo” de leerse la Ilíada…

    25. Koenig Dice:

      Seguramente…

    26. Pentesilea Dice:

      y que me dicen del de aquiles y hector.

    27. cavilius Dice:

      ¿Y qué me dicen del de Agamenón y Aquiles nada más empezar la Ilíada? No usan la fuerza de las armas sino otra a menudo más poderosa.

    28. Urogallo Dice:

      Así sabrás en cuanto aventajo a los demás mortales…pués no es bueno que todos discutan, si no que uno los guie a todos…

    29. Josep "el hordo" Dice:

      Magnífico libro. No está a la altura del de Latacz, pero incide en algunos de los puntos más discutidos por los “escepticos profesionales antihoméricos”, lo cual es bueno y complementa al anterior.
      Por cierto: si los griegos desembarcan donde dice Strauss, entonces la tan criticada escena del amanecer en la película Troya ¡es correcta!
      En otro orden de cosas, se habla continuamente de “embicar” (colocar una verga de modo oblicuo a otra o como señal de luto, o también poner proa al viento) para referirse a “varar” (llevar una nave a tierra). Ignoro si dicha acepción es correcta en algún “Diccionario ilocalizable de términos marineros”, pero no lo es en el de la RAE.

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