HHhH – Laurent Binet

HHhH - Laurent Binet ¿Cómo definir una novela como HHhH (Seix Barral, 2011)? Es la primera pregunta que me hice tras leer unas decenas de páginas y que me vuelvo a plantear una vez terminada. ¿Novela de no ficción, como A sangre fría de Truman Capote? ¿Ensayo? ¿Biografía? ¿Reportaje periodístico? ¿Ejercicio de metaliteratura? ¿Más que todo eso o menos que la suma de sus factores? La verdad, sigo dándole vueltas. Lo que sí tengo claro es que no es una novela cualquiera. No es un ejercicio de literatura al uso. Y desde luego no es una novela que te deja indiferente. Del mismo modo que con Las benévolas de Jonathan Littell uno se quedaba dándole vueltas a la cabeza acerca de qué nos habíamos metido entre ceja y coronilla, en este caso, con todas las diferencias habidas y por haber entre ambos libros, uno también se estruja las meninges, llegando a la conclusión de que, no, no nos han dado gato por liebre; sí, hemos disfrutado como niños ante un libro que se devora con fruición y, también, estamos quizá ante un nuevo ejercicio literario; o quizá no, pues ni la novela está muerta ni hay nada nuevo bajo el sol.

HHhH - Laurent Binet

Operación Antropoide, este era el título que Laurent Binet (n. 1972) quería darle a la novela, si bien el editor francés de la misma le sugirió que dicho título no tenía suficiente punch como para que el lector se sienta atraído. Y lo cierto es que la novela va precisamente de eso, del atentado que se realizó el 27 de mayo de 1942 en Praga contra Reinhard Heydrich, protector de Bohemia y Moravia, director de la policía secreta del régimen nazi o GESTAPO y de la Oficina Central de Seguridad del Reich (Reichssicherheitshauptamt), ingeniero del Holocausto y mano derecha (algunos dicen que con matices) de Heinrich Himmler, el todopoderoso Reischsführer de las SS, conocido también como «la bestia rubia». Precisamente, el título de la novela, como Binet comenta en algún momento del texto, es el acrónimo de una frase en alemán, Himmlers Hirn heisstn Heydrich, que en romano paladín significa «el cerebro de Himmler se llama Heydrich», y que es como algunas lenguas llamaban al también conocido como «el carnicero de Praga» en petit comité. Pero, pásmese el lector, esta es sólo una excusa argumental por parte de Binet, que como relata en las primeras páginas de su libro desde pequeño quedó fascinado por la hazaña que Jan Kubiš (moravo) y Jozef Gabčík (eslovaco), elegidos entre la resistencia checa en el exilio para lanzarse en paracaídas cerca de Praga y atentar contra Heydrich, juntamente con Josef Valčík (checo), por orden y mandato de Edvard Beneš, hasta entonces presidente de Checoslovaquia en el exilio tras la invasión de Bohemia y Moravia en marzo de 1939 (y físicamente en dicho territorio hasta esa fecha). La preparación de la misión tuvo sus más y sus menos, se retrasó casi seis meses para poder contar con apoyo de la resistencia checa sobre el terreno, y se tuvo que dilatar para encontrar un día determinado en el que Heydrich, muy descuidado y al mismo tiempo muy pagado de su propia soberbia (y toda hybris conlleva su némesis), se dirigía sin escolta al Castillo de Praga, sede del gobierno de ocupación nazi en Bohemia y Moravia. Y la misión a punto de irse al traste al fallar el subfusil Sten que Gabčík empuñó directamente contra Heydrich, cogido por sorpresa, aunque pronto reaccionó desenfundando su pistola. Una granada lanzada por Kubiš provocó una deflagración que hirió de gravedad a Heydrich, aunque su muerte, días después, se produjo como consecuencia de una septicemia que no se pudo atajar por la falta de penicilina. La muerte de Heydrich generó la búsqueda de los agresores, finalmente recluidos en una iglesia y asediados por setecientos hombres de la SS, lo que forzó su suicidio cuando no tuvieron más salida; del mismo modo causó un ataque represivo contra el pueblo de Lidice, en el que 340 checos de todas las edades fueron masacrados como represalia por parte de los nazis, así como miles de ejecuciones contra partisanos, dirigentes checos y población civil inocente. Heydrich fue vengado con una represión brutal y el inicio del programa de exterminio en los campos de la muerte de Belzec, Sobibor y Treblinka de julio de 1942 a octubre de 1943: más de dos millones de judíos y 50.000 gitanos murieron como resultado del programa conocido como Aktion Reinhard.

HHhH - Laurent Binet

Y reitero la condición del atentado de Heydrich como excusa argumental en este libro, pues Binet se ha propuesto algo más: un ejercicio literario en el que el autor nos explica a nosotros, lectores, el proceso de creación del texto, sus motivaciones, deseos, miedos, influencias, críticas, manías e incluso locuras. Laurent Binet, se convierte en un personaje más de un libro que trasciende, lo decía, la propia categorización. Pues es la historia de la fascinación por la Operación Antropoide y la obsesión por un personaje como Reinhard Heydrich, cuya biografía reconstruye, con tintes no ficcionales. Y menciono este concepto, la no ficcionalidad, para definir el estilo del autor: huye de la invención literaria, propia de la novela o el relato de ficción, para dilucidar aquellos aspectos que no podemos conocer del personaje, Heydrich, por parte del autor, en este caso Binet. Binet/autor no quiere inventar nada en un texto que se construye sobre la propia realidad, con lo cual su novela de no ficción es directa, crítica con el propio Binet/autor, al mismo tiempo que envoltorio peculiar para Binet/personaje, que desea participar desde su propia realidad en la construcción de un texto de no ficción que huye de los estereotipos de la ficción. Todo ello da pie a una situación enormemente interesante que nos remite a la propia construcción literaria/literal de un texto de no ficción que reporta la realidad de unos momentos determinados de la historia: la vida de Heydrich, sus asesinos, sus colegas en la jerarquía nazi o el momento que compartieron con todos ellos una mañana de finales de 1942. De este modo, pues, el texto fluye de un modo vertiginoso, en capítulos dinámicos y de diversa extensión, en el que seguimos las obsesiones de Binet por enfrentarse a la tarea de elaborar un texto que refleje en su mayor precisión el proceso de relatar una(la) h(H)historia. Y con un delicioso estilo por parte de un autor que con este texto se llevó el Premio Goncourt de Primera Novela en 2010.

Tras lo dicho anteriormente, solo me queda recomendarte a ti, lector, te dejes llevar por las páginas de un texto sorprendente y atractivo, que busca la exactitud y el rigor y que nos hace reflexionar a todos, lectores, en torno a la Historia, la escritura, la originalidad y, en última instancia, la propia Literatura.

Lee también la reseña de HHhH por Txema en La2revelacion

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75 Respuestas a “HHhH – Laurent Binet”

  1. Lopekan Dice:

    Acabo de terminarlo. Recordaba la reseña de Farsalia y aquí que vengo propulsado.
    Respondiendo pimero a Jorge, decir que el autor no es un escritor bisoño: antes se había fogueado escribiendo un relato, que ponen de surrealista para arriba: Forces et Faiblesses de nos muqueuses (éd. Le Manuscrit); y luego otro aún más significativo: La Vie professionnelle de Laurent B. (éd. Little Big Man), contando su propias experiencias como profesor y follarín de los bosques.
    Esto nos pone en antecedentes y explica muchas cosas del libro que nos ocupa ;)

    En cuanto a las fotos con las que uno desearía completar el libro, yo las tengo aquí (jaja). No sé en la edición original de Seix Barral, pero en la edición deudora que ha sacado el Círculo de Lectores, acompañan con una especie de “dossier” facsímil sobre la “Operación Antropoide”: muy chulo, con fotos y documentos de época, como los que se fue encontrando el autor a lo largo de sus múltiples pesquisas. Te hace sentirte un poco más dentro de su obsesión por el atentado y sus protagonistas.
    Incluye un original y traducción de la conferencia de Wannsee, entre los jerarcas del régimen nazi, para debatir los “detalles técnicos” de la “Solución Final” para “limpiar de judíos el espacio vital aleman”, que pone los pelos de punta. Escalofriante y repulsivo cómo podemos llegar a ser los humanos “civilizados” en la cumbre del poder.

  2. Carmen Dice:

    Acabo de encontrar éste blog buscando críticas a HHhH, y creo que me voy a quedar por aquí…
    A mí la novela me ha enganchado desde el momento uno; el tema me interesó desde que vi un documental sobre la Operación Antropoide en Canal Historia hace unos años y la obra de Binet me ha encantado.
    Detesto en la novela histórica que se metan personajes inventados y que la Historia sólo sea un marco en el que se desarrollen unos hechos poco fieles a ella, con lo cual, la narración de HHhH me ha gustado, perdonando a Binet cuando nos mete a sus novias (en el 2010 tendría 38 años, aún estaba en “la edad”)
    Y otro aspecto a destacar es la cantidad (posibles) futuras lecturas que el libro nos dá. Entre ellas me quedo con “La parte del otro”, imaginando que Hitler hubiese entrado en Bellas Artes; y “Mendelson está en el tejado”, basado en el hecho real de que Heydrich mandó retirar la estatua del compositor por ser judío. Lo malo es que no están publicadas en español…
    Me han recomendado también sobre Heydrich “El lago, la casa, la reunión”, de Mark Roseman, sobre la Conferencia de Vannsee dónde se gestó la Solución Final.

  3. Javi_LR Dice:

    Pues que sea larga la estancia, Carmen. Y bienvenida.

  4. Farsalia Dice:

    Una buena recomendación la del libro de Roseman, Carmen. ¡Y bienvenida!

  5. iñigo Dice:

    Y que sea por mucho tiempo.

  6. Carmen Dice:

    Muchísimas gracias, creo que me quedo… aunque me cueste la vista.
    Me he pasado Horas (de las de verdad, no como forma de hablar) leyendo una entrada sobre un libro “Los amos de la muerte” y sus comentarios (varios años abierto), y me ha impactado el nivel de sabiduría que hay por aquí… asi que mejor leo y aprendo.
    Saludos a todos

  7. Luis Dice:

    El peor libro que he leído sobre cualquier acontecimiento de la 2° Guerra Mundial. El autor se autogloría a cada momentos sobre sus profundos conocimientos, la gran cantidad de documentación que ha leído, pero no muestra nada. Wikipedia da más información sobre Heydrich que este pasquín. Lamento sinceramente el tiempo perdido en leerlo esperando que valiese la pena. El estilo literario es pobre, cuando nombra un personaje que no le gusta se despacha con una caterva de insultos que aburre. Presenta la dicotomía nazis=malos, comunistas=buenos, checos=patriotas, eslavos=traidores. Sin mencionar que se refiere a sus conquistas amorosas a cada rato en el libro, como si importase en algo a la trama del asesinato de Heydrich. Si alguien quiere conocer sobre la segunda guerra mundial, es de los menos recomendable, si en cambio les parece que Dan Brown es un gran escritor, es un libro a su medida.

  8. Valeria Dice:

    Si alguien quiere conocer la segunda guerra mundial (o cualquier otro acontecimiento histórico) yo le recomendaría acercarse a la multitud de ensayos que se ofertan en las librerías o en las bibliotecas.

    Es de lo menos recomendable pretender utilizar novelas para aprender historia, o para conocer la historia, con independencia de la calidad de la novela o de nuestra opinión sobre ella.

  9. Farsalia Dice:

    Este no es un libro sobre la Segunda Guerra Mundial…

    Suscribo tus palabras, Valeria. Las novelas no son para aprender historia.

  10. El administrador de La novela antihistórica Dice:

    Farsalia, eso de que las novelas no son para aprender Historia díselo a departamentos enteros de marketing de muchas editoriales que no tienen inconveniente en venderlo así. Véase, por ejemplo, el caso de la saga Alatriste, que se usa como material didáctico que Edelvives, filial de libros de texto del Grupo PRISA, se encarga de colocar en tantos colegios como puede achacando que hay no sé sabe bien qué vacío historiográfico en torno a ese período de la Historia española…
    Tu opinión y la de Valeria a ese respecto es como la música de la orquesta del “Titanic”, muy bella, muy bien ejecutada, pero que no va a evitar que el barco se hunda. A menos que alguien haga algo. Por ejemplo, abrir una vía de análisis y crítica como la abierta desde hace ya tres años en lanovelaantihistorica.wordpress.com para quienes quieran saber mejor cómo separar lo bueno de lo malo, lo útil de lo erróneo, en los estantes de las librerías o en los suministradores de ebooks.

  11. Farsalia Dice:

    Sirve de poco no entender que no es lo mismo un lector adulto que un niño o un adolescente en un aula. Que tampoco sirve de mucho que tengan que tragarse el Quijote a los catorce años, cuando lo que hay que hacer para fomentar la lectura es darles libros que les pique la curiosidad, para así, paso a paso, adquirir capacidad lectora y atreverse con otros libros. Si la saga Alatriste sirve para eso, bienvenido sea.

  12. El administrador de La novela antihistórica Dice:

    Entonces, Farsalia, ¿en qué quedamos?, ¿en qué el caso es que lean independientemente de los errores a los que les induzcan los libros?.
    La saga de Alatriste no se coloca como libro de lectura, sino como libro para aprender sobre la Historia española del siglo XVII. Cosa bastante difícil de lograr teniendo en cuenta las anteojeras ideológicas del autor -pasadas de moda hace como un siglo y medio- y sus más que evidentes carencias en conocimientos sobre ese período que ignoran prácticamente toda la investigación histórica hecha desde 1988 en adelante, que va más allá, desde luego, de las grandes síntesis de Kamen o Elliott vendidas en grandes superficies. Se trata de aportaciones a congresos, artículos, pequeñas aportaciones que apenas circulan fuera de los medios académicos, etc, etc… y de las que el citado autor y sus colaboradores o nada saben o nada quieren saber, dándonos así una idea muy clara de cuál es el nivel y la fiabilidad de esos trabajos que, al final, parece que lo único que importa de ellos es la borrachera de ventas que producen cada vez que sale un nuevo episodio.

    Según ese criterio, lo mismo dará que, para aprender Física, les pongan delante a los chavales la saga de Harry Potter. Total como vende muchos ejemplares y habla de hacer cachivaches ¿para qué nos vamos a poner muy exigentes?, ¿no?.
    La escuela que pagamos entre todos debería tener un criterio más amplio, más selectivo y, sobre todo, más acertado, con respecto a la educación que se da a los alumnos, guiándoles para que separen ellos mismos la paja y el trigo, la novela y la realidad, la ficción y la Historia, no limitándose a aceptar el material que vende el monopolio de turno con más comerciales a su servicio por metro cuadrado. Si ese es el criterio de selección ya nos dirás donde quedan los criterios de calidad, que son los únicos a los que se debería atender en ese sector.
    España es uno de los países con más alto índice de licenciados y doctores de Europa, un gran capital intelectual, sin duda, pero si en lugar de utilizar a personas especializadas y profesionalizadas se llama a aficionados, ya dirás de qué nos sirve.

  13. Farsalia Dice:

    ¿En qué quedamos? Que nunca son buenos los extremismos… y que un adolescente necesita motivaciones para leer. Nadie nace enseñado y un estudiante adolescente (en general) no tiene el criterio para distinguir lo que es histórico y lo que no (los hay adultos que no son capaces de hacerlo…); eso se adquiere leyendo, curioseando… y con tiempo. ¿Qué leíamos nosotros cuando éramos jòvenes? ¿Cómo fuimos descubriendo paulatinamente que lo que nos enseñaron en clase no era cómo nos lo contaban?

    Ponernos en plan taliban no nos lleva a ningún lado.

  14. El administrador de La novela antihistórica Dice:

    Farsalia, aquí nadie se ha puesto en plan talibán. Sencillamente se ha señalado, por activa y por pasiva, que ese tema de las novelas históricas, utilizadas como aproximación a esa materia se debe utilizar con mucho cuidado por parte de los educadores, a los que se les paga, y bastante bien -más aún dadas las actuales circunstancias económicas- para que hagan precisamente eso, educar, orientar a sus alumnos y no dejarse llevar por la inercia, por la pereza mental, arrojándose en brazos de lo que les dice un comercial de la primera multinacional del libro que pasa por allí. No se tiene un sistema público de Educación, o concertado, para esto.
    Una cosa es reírse con libros sobre la EGB y otra cosa asumir ese discurso facilón de “aquí todo vale” y “En España “semos” así y que inventen “ellos””. Sabemos hacer las cosas bien, podemos hacerlas bien, es decir, debemos hacerlas bien. Lo cual significa ir poniendo pie en pared a ilustres indocumentados, en lugar de aplaudirles sus bravatas tabernarias escupidas por el colmillo en un estilo gritón, desabrido y lamentable, usado precisamente para tapar todos los déficits de una obra que luego se quiere colocar de contrabando como material didáctico.

  15. Cactus Dice:

    Apenas llevo 20 páginas leídas y el libro ya me ha enganchado. Desde luego, sólo con hojearlo uno ya se da cuenta que es un libro diferente, cosa que se agradece (o al menos, yo agradezco en estos momentos).
    Y por eso mismo también es una lectura que creo gustará a aquellos que no estén demasiado interesados en el tema de la IIGM.

  16. Pintaius Dice:

    Recién terminado sólo me resta alinearme con aquellos a los que les ha gustado, en mi caso encantado, porque pocos comentarios elogiosos originales se pueden aportar a los que ya habéis expuesto. Ese estilo tan peculiar y la mezcla de géneros a la que ha acudido Binet es para mí uno de los grandes puntos fuertes del libro, aunque la historia que cuenta ya de por sí sea apasionante. No estaba muy seguro de que me fuese a gustar un texto que transgrediese la separación natural entre géneros, pero al final el experimento me ha seducido por completo, a lo que sin duda el personal estilo de Binet, con ese frecuente y hábil uso de la ironía, ha contribuido de manera decisiva. Coincido en que recuerda bastante al empleado por Cercas en “Soldados de Salamina”, por ejemplo.
    Por cierto, la edición de Circulo, con su cuadernillo anexo, es un estupendo complemento del libro para poner cara a muchos de los protagonistas del relato de Binet.
    Absolutamente recomendable para quienes aún no hayan tenido ocasión de leerlo.

  17. Derfel Dice:

    Acabo de regresar de una breve visita a Praga y curiosamente, mi apartamento se encontraba muy cerca de la Iglesia de San Cirilo y San Metodio, donde se refugiaron los comandos checos tras el atentado. Evidentemente, no me pude resistir.

    La visita a la pequeña cripta fue sobrecogedora. Estuve completamente solo (eran las nueve de la mañana) y la sensación que me produjo fue una mezcla de agobio (aún se pueden apreciar los disparos en los muros), sobrecogimiento y admiración. Aparentemente, la cripta se ha dejado tal cual quedó tras el asalto, sólo alterada por unos bustos de los mártires, rodeados de ramos de flores y numerosas cartas en checo de agradecimiento a los héroes patrios. Su memoria aún sigue muy viva en Praga, eso es evidente.

    La claraboya que da a la calle y desde donde los asaltantes de la SS intentaron inundar la cripta con una manguera ante la obstinada resistencia de los checos, está igualmente
    acribillada a balazos. La virulencia del asalto debió de ser tremenda.

    Existe un museo en la antesala de la cripta, también interesante: armas (la famosa Sten que se encasquilló, aunque supongo que no será la utilizada en aquella ocasión), uniformes del SOE y demás. Me resultó especialmente entrañable encontrarme con el zapato de uno de los checos, abandonado tras su muerte: sencillo, tosco, su presencia trasmite una enorme humanidad. Parece querer recordarnos que la mayor parte de los héroes son, al fin y al cabo, personas ordinarias enfrentadas a situaciones extraordinarias.

    En definitiva, una visita muy recomendable.

  18. Farsalia Dice:

    Qué bueno, Derfel. Por cierto, en diciembre se estrena Anthropoid, una película sobre los hechos que narra la novela de Binet. Para la secuencia sobre el refugio de los checos en la iglesia de los santos Cirilo y Metodio, se construyó una réplica exacta en un set de rodaje. Habrá que verla… No pongo enlaces con el tráiler de la película para no povocar las “iras” de la moderación; búsquese en YouTube.

  19. Rodrigo Dice:

    Imagino lo estremecedor de la experiencia, Derfel. Sin duda que visitar la mentada iglesia debe ser obligatoria, si de compenetrarse de Praga se trata.

  20. asiriaazul Dice:

    Próxima e inminente lectura de un servidor y con altas expectativas a tenor de las opiniones leídas. Por cierto que hace ya unos años que visité la cripta donde tuvieron lugar los hechos que se narran y que me produjo unas sensaciones similares a las que refiere Derfel. En la actualidad es una especie de monumento nacional (merecidamente a mi entender) y me llamó la atención la escasa afluencia de turistas a dicho lugar cuando tenía que ser de visita obligada en una ciudad por otro lado atestado de turistas.

  21. José Sebastián Dice:

    Aún recuerdo lo adictiva que me resultó la lectura de esta obra (por su peculiar planteamiento, narración, personajes…)

    Afortunadamente, las hordas de turistas que inundan Praga están por otros menesteres. Una amiga y compañera (y, lógicamente, apasionada de la Hisoria) que visitó Praga el verano pasado también me habló del estremecimiento que sintió al visitar la cripta.

    Sin duda, resultará interesante ver la película sobre la operación Antropoide.

    Saludos.

  22. David L Dice:

    En pocos días leí esta novela histórica, aunque creo que me cuesta denominarla de esta manera, ya que creo que lo más acertado sería casi calificarlo de relato histórico. Vaya por delante que no soy muy aficionado a la novela histórica, coincido con algún que otro comentario en el sentido de que este tipo de género ¿pueda? servir para “conocer” la historia, aunque sí le daría la oportunidad a la hora de poder servir de trampolín para decidirse a leer ensayo y asentar mejor los conocimientos. En el caso de HHhH y como aficionado a la IIGM lo que más me ha gustado es que parte de un autor que podríamos definir como “uno de los nuestros”, es decir, una persona que ha ido aumentando su interés por la IIGM conforme ha ido leyendo más sobre el tema hasta convertirse en un apasionado de la misma. Puede que a mí me haya gustado precisamente porque tiene poco de novela y mucho de relato histórico…..

    Saludos.

  23. Arturus Dice:

    Acabo de terminar el libro y estoy de acuerdo con la gran mayoría de los comentarios. Gran ejercicio literario el de este autor. Es cierto que sus “intromisiones” en el texto despistan al principio, pero pronto pasan a formar parte del relato de forma natural y lógica y uno hasta las disfruta. Es un libro que encontrarán atractivo incluso quienes no estén especialmente interesados en la IIGM; yo, desde luego, lo recomiendo.

  24. Derfel Dice:

    A mí, lo que más me gustó del libro fueron precisamente esas “intromisiones” que referís.

    De hecho y según mi perspectiva, el libro no es la historia de Heydrich, ni de su atentado, ni tampoco de los comandos que lo protagonizaron.

    El libro es la historia de una obsesión personal, la del autor por ese episodio, así como el escaso (por no decir nulo) valor que concede a la narrativa histórica como fuente de conocimiento.

  25. Balbo Dice:

    Bueno, pues por fín lo he leido… y me ha gustado solo un 50%. Al principio me estaba encantando, con todo eso de cómo plantea el libro, sus viajes para documentarse, y en fín, como te metía en situación. Pero cuando ya empieza la chicha, es decir, la historia de Heydrich y todo el asunto de la Operación Antropoide me empezó a echar para atras lo de que se meta todo el rato él en medio de la narración explicando cosas de la vida actual y cómo ha planteado lo que esta escribiendo. E incluso a veces se desdice comentando que lo que había puesto x hojas atrás es erroneo y que ahora hay que decir otra cosa. Es decir, que la forma de narrar el libro es como la yenca, un pasito para adelante dos para atrás. A mi modo de ver, ese estilo me saca muchas veces de la lectura, y hace que me pierda el ambiente que la rodea. Es como si alguien te explica un cuadro y continuamente se para y te comenta dónde compró las pinturas y lo que cenó anoche. Es un libro atrevido, con un tema muy interesante, pero que se pierde en las disgresiones. Le pongo un aprobado ramplón. ;-)

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