GRECIA. LA ÚLTIMA VICTORIA DE LA BLITZKRIEG – Rodrigo García-Muñoz Vaquero

La campaña de Grecia, en los inicios de la Segunda Guerra Mundial, es un escenario de combate donde la bibliografía en castellano no se ha ponderado en exceso. La editorial HRM Ediciones nos invita a conocer más detalladamente esta operación militar gracias al brillante ensayo escrito por su autor, Rodrigo García-Muñoz Vaquero, profesor de Enseñanza Secundaria y un apasionado de la Historia Militar con mayúsculas.

El libro consta de casi quinientas páginas, con un gran aporte gráfico y unos excelentes mapas que son siempre de agradecer cuando nos iniciamos en la lectura de este tipo de trabajos. La obra está gratamente estructurada, una primera parte analiza la campaña inicial lanzada por la Italia de Mussolini, que llevó a la invasión de Grecia el 28 de octubre de 1940, y una segunda donde se narra la participación ya directa en el combate de la Alemania de Hitler y el Imperio Británico, actores “invitados” que resultaron claves para el devenir final de la misma. Dentro ya de estas dos divisiones, nos encontramos ante un completísimo estudio comparativo de las cuatro fuerzas armadas implicadas en la zona donde el detalle alcanza su máxima expresión. El examen metódico de la composición, logística y doctrinas militares de cada uno de los protagonistas en esta Batalla de Grecia es sin duda algo a destacar, la manera en la que el autor nos precisa cada una de los aspectos más destacables de los mismos es simplemente brillante, no hay faceta alguna que se deje al azar, datos técnicos que van a apasionar a los más prolijos en este tipo de análisis.

El autor comienza su obra cuestionando la escasa atención prestada a esta dura operación militar que transcurrió durante más de seis meses y en la que uno de los principales socios del Eje, la Italia de Mussolini, se vio envuelta en fracaso tras fracaso frente a un pequeño país curiosamente dirigido por un dictador de corte fascista, Ioannis Metaxás. Sin duda todo ello se vertebraba dentro de lo que el Duce denominaba “guerra parallela”, que no era otra cosa que luchar junto a los alemanes pero persiguiendo sus propios objetivos. Grecia, como país mediterráneo, estaba incluido en lo que podríamos denominar su zona de influencia, así que había que demostrar a los germanos que Italia se implicaba en la guerra mundial con personalidad propia. El tiempo acabaría por demostrar que los deseos de Mussolini se quedaron simplemente en eso, en anhelos. Cada página de este libro es un valor en sí misma, apenas comenzado ya podemos hacernos una idea de por qué Italia no podía ganar esta guerra. La organización de una economía de guerra debe establecer parámetros integrales con el resto de estructuras que conforman la base de esta, si ello no es así la disparidad de criterios y su consiguiente inadecuada dirección conduce a una incapacidad para satisfacer con efectividad las necesidades de las fuerzas armadas implicadas. Todo ello se dio en esta Italia con aires de grandeza y, si a esto le añadimos el gran defecto implícito en la cadena de mando italiana, que no fue otro que el de no prestar atención al establecimiento de Estados Mayores integrales, los cuales hubiesen podido atajar con una superior efectividad la estrategia global transalpina, parece claro que el desastre era de esperar, como así sucedió. Un ejército sobredimensionado, sin capacidad logística para sostener con capacidad de combate las numerosas divisiones existentes y donde la falta de combustible, municiones, ropa, equipo, etc. decían muy poco a favor de su real valor como fuerza armada. Todo esto sumado a la agreste orografía griega, la insuficiente operatividad de los puertos albaneses, desde donde se tendría que abastecer al Regio Esercito, la falta de motorización, la lentitud de movimientos que conllevaba no explotar los éxitos tácticos hasta darles un alcance operacional, y la posibilidad de penetrar en la retaguardia griega al estilo de la Blitzkrieg alemana, parece claro que algo no se estaba haciendo bien desde el mando italiano. Todas estas carencias son relatadas dentro del contexto bélico de la batalla de una manera magistral, no hay cuestión que quede en el aire, cada interrogante que nos pueda ir surgiendo durante la lectura del libro es extraordinariamente respondida por su autor con datos y valoraciones muy bien sopesadas.

El tramo de la obra donde se analiza la implicación de los otros dos grandes actores de esta batalla, Alemania y Gran Bretaña, es también digna de elogiar. La Operación Marita, como así denominaron los germanos a su proyectada ocupación de Grecia, abarcará esta segunda parte de la obra. Un plan de operaciones que el autor califica de excesivamente optimista, derivados de varios factores, algunos imprevisibles y otros no tanto. De nuevo seguimos en la misma tónica que la primera parte dedicada íntegramente a la contienda entre italianos y griegos, gran análisis de las fuerzas implicadas, visión de conjunto de todas las partes implicadas, y aquí no podemos dejar de lado la participación indirecta yugoslava y búlgara en este embrollo balcánico, sin olvidarnos también de Rumanía. Todos ellos formaron parte de la campaña de Grecia. Uno de los aspectos más destacados es el análisis comparativo de las doctrinas de guerra alemana y británica, sin duda una revisión muy concreta donde primaba la penetración en las defensas enemigas, aunque con métodos distintos, como se puede comprobar a lo largo y ancho de la obra. La Operación Merkur pondrá el broche de oro a este completísimo análisis de la Batalla de Grecia, donde el concepto de victoria pírrica alcanza todo su sentido.

Estamos ante un trabajo de altos vuelos, un libro que se convertirá con derecho propio en un referente en castellano sobre la campaña del Eje contra Grecia, una manera de abordar globalmente esta invasión donde el pormenorizado tratamiento de las operaciones militares brillan por sí mismas. Una obra que no debería faltar en cualquier buena biblioteca de todo aficionado a la Segunda Guerra Mundial.

Compra el libro

Ayuda a mantener Hislibris comprando GRECIA. LA ÚLTIMA VICTORIA DE LA BLITZKRIEG de Rodrigo García-Muñoz Vaquero en La Casa del Libro.

4 Respuestas a “GRECIA. LA ÚLTIMA VICTORIA DE LA BLITZKRIEG – Rodrigo García-Muñoz Vaquero”

  1. APV Dice:

    Veo que la Editorial ha obtado por crear una línea de libros más grandes que el estilo Almena.

    Así este de Grecia, el del Rosellón, el nuevo sobre el Colapso del Imperio Ruso.

  2. David L Dice:

    Así es APV, esta obra son casi 500 páginas, hay que felicitar a la editorial por acercarnos a los aficionados trabajos como el aquí reseñado, la campaña de Grecia tuvo su importancia dentro de lo que serían las relaciones político-militares germano-italianas y además el relato de esta invasión no dispone en castellano de mucha oferta. Así pues, bienvenido sea.

    De compañero de armas de Hitler el Duce pasó a tener una posición subordinada ante Alemania. Se acabó la guerra paralela para los italianos. Y, por supuesto, no podemos olvidar el gran papel realizado por los griegos, creo que ni ellos hubiesen imaginado que podrían frenar con tanto éxito a las fuerzas italianas,su logística no daba para más, pero aún y así consiguieron grandes triunfos tácticos, por otra parte, las tropas de Mussolini sufrieron una perdida evidente de confianza que afectó y mucho a su posterior participación en la contienda mundial.

    Y ,por mencionar algún aspecto de la participación germana, me sorprendió lo que comenta el autor sobre como los alemanes sobrevaloraron la línea Metaxas embistiéndola frontalmente y no rebasándola por su flanco, sufriendo de esta manera grandes pérdidas, aquí parece que la experiencia de la Línea Maginot en Francia no jugó a su favor. En fin, el libro ofrece un relato de altura donde hay materia para disfrutar y contentar a los aficionados a la Segunda Guerra Mundial y a la Historia Militar con mayúsculas.

    Saludos.

  3. Urogallo Dice:

    Hace poco leía que el futuro Quisling griego había rendido sus tropas “demasiado pronto” asegurando el rápido desbordamiento de las líneas aliadas por los alemanes.

  4. David L Dice:

    El Gobierno, a pesar del empuje alemán, con su Rey Jorge II a la cabeza, eran partidarios de mantenerse firmes frente a los germano-italianos mientras las tropas aliadas siguiesen combatiendo en territorio heleno, pero una gran parte de la oficialidad sabía perfectamente que la situación empezaba a ser muy complicada y que había que pensar en una capitulación honrosa evitando la desbandada general. De hecho, el autor nos cuenta como el que fuera Primer Ministro griego entonces, Sr Koryzis, ante el fracaso de éste a la hora de convencer al Monarca para que aceptase la capitulación no pudo soportar la presión y acabó suicidándose.

Deja una Respuesta