FORTUNY O EL ARTE COMO DISTINCIÓN DE CLASE – Carlos Reyero

FORTUNY O EL ARTE COMO DISTINCIÓN DE CLASE - Carlos ReyeroCuando un servidor era un niño recuerdo que en mi comedor había un cuadro que consideraba simplemente bonito (obviamente se trataba de una fotografía, que estaba bastante descolorida, y eso que no le tocaba directamente los rayos del sol, quizás se debía a una ubicación anterior que desconozco en que los rayos del sol le afectaban más) pero hasta primero de BUP, no hice ningún intento de identificarla, puesto que hasta entonces no había puesto en consideración y descubierto la pintura como documento histórico. Investigué y se trataba de una fotografía de En la Vicaría de Fortuny, y me olvidé de ella hasta que en COU era una de las obras cuyo comentario podía aparecer en la selectividad, entonces descubrí su significado y pude apreciar más el valor de la pintura. Si tienen tiempo libre en Madrid, en el Museo del Prado hay una gran retrospectiva del pintor, que estará temporalmente del 21 de noviembre del 2017 hasta el 18 de marzo del 2018, con obras suyas nunca antes expuestas en España y que no salían de su lugar de origen, y por otro lado antigüedades que el pintor mismo coleccionaba para él mismo, un servidor encuentra más que interesante esta perspectiva… Recomendaciones aparte, presentemos de una vez el libro que nos ocupa: una biografía del pintor, pero como la segunda parte del título apunta (o el arte como distinción de clase) desde una perspectiva aparentemente interesante: La conciencia que tiene el artista sobre su propia obra y sobre la demanda que tiene en algunos sectores de la sociedad en la que vive. Su autor es Carlos Reyero, profesor universitario cuyo ámbito de investigación principal ha sido la pintura y la escultura españolas del S.XIX, un arte que no tiene para un servidor la consideración que se merece, pero eso es otro tema…

Vamos a comentar brevemente sus aspectos técnicos: Las ilustraciones son mayoritariamente en color, agrupadas en dos series de láminas con numeración de las figuras (en ellas, no numera las páginas de las láminas, cada figura es nombrada en el texto general así [1]) más cinco caricaturas de la prensa de la época en blanco y negro intercaladas en el texto principal en su momento adecuado, un servidor lo encuentra una decisión más que correcta por su tipología. El grueso de las notas a pie de página son citaciones bibliográficas (algunas de publicaciones de la época, no incluidas en la bibliografía final, el autor ya lo indica), sin embargo, alrededor del 21% ofrecen información complementaria útil al lector respecto al texto, algunas muy interesantes, hay que permanecer atento… Hay una bibliografía general al final del volumen bastante completa, para los lectores que quieran a profundizar más sobre algún aspecto concreto.

El libro se divide en una introducción y siete capítulos, cada uno nombrado con un color como episodios concretos de la trayectoria vital del artista. En la introducción el autor inicia el relato con la consideración del arte, la identidad del artista y su papel en la sociedad del Siglo XIX, así como nos presenta muy brevemente cada uno de los capítulos (y nos sugiere también su lectura en varias alternativas en diferente orden salteado según los intereses primordiales de cada lector) para incidir en el porqué de su elección de este pintor (por la importancia de Fortuny en el arte del último tercio del siglo XIX) y finalmente en definir el carácter de esta biografía respecto a otras y repasar brevemente su making of. El primer capítulo, Rojo, tiene una doble vertiente correspondiente a los años de formación del pintor; por un lado se muestra que enseñanzas se podían adquirir respecto a su formación como artista en los lugares en que estuvo (Reus-Barcelona-Roma-Marruecos) y por otro lado se analiza la relación con la administración, mientras vive con penurias esta reconoce su valúa como artista, así será enviado a Marruecos por motivos propagandísticos (hacer un lienzo épico sobre alguna batalla de la campaña militar española en ese país) y este viaje lo marcará en el sentido de que conocerá una realidad muy diferente a todo lo que conocía hasta entonces. El segundo capítulo, Naranja, habla de la consideración que se tenía de si mismo, de su personalidad y la relación con sus amigos antes de alcanzar la fama (ya sea con otros pintores -competencia, camaradería o discípulo- o con otros artistas) siendo su llegada a Madrid un punto de inflexión, su relación con la clase más benestante le hará cambiar sus relaciones, siendo un afianzamiento en esta dirección su casamiento con Cecilia de Madrazo. El tercer capítulo, Amarillo, muestra como Fortuny fue un pintor que se promocionó de forma totalmente opuesta a los demás pintores de la época (en una época de grandes exhibiciones abiertas al público, el se promocionó a partir de exhibiciones particulares con visitas limitadas) cosa que no necesariamente le granjeó descrédito, sino lo contrario; se analizan las críticas que recibió su arte, como alcanzó tanta fama que fue objeto de caricaturas en publicaciones de la época (no necesariamente para criticarlo a él, como mucho de como ascendió en la sociedad rápidamente) para acabar con las consideraciones de su arte después de su muerte (sea propagandísticamente para exaltar su nacionalidad o París como ciudad artística que lo remarcó en importancia) ya sean positivas o negativas… El cuarto capítulo, Verde, empieza con unas páginas magistrales sobre la mercantilización del arte en el S.XIX, para referirse a la búsqueda de patrocinadores en Roma por parte del pintor hasta su triunfo de la consideración de su arte por las clases benestantes de París (aquí su mujer Cecilia será fundamental en las relaciones sociales), las relaciones con los artistas situados en la élite y sobre todo con su marchante Goupil, que encubre el arte del pintor con la venta de La Vicaría, para marcar profundamente el valor y el prestigio que significa la posesión de alguna obra de Fortuny como elemento de buen gusto y de clase, podríamos decir que este capítulo es el que define la esencia del título del libro. El quinto capítulo, Azul, empieza con una digresión sobre el concepto de lo femenino en el arte del S.XIX, para incidir en la feminización de la perspectiva del arte de Fortuny (como por ejemplo, su gusto por pinturas pequeñas de tamaño, el uso de los colores o su atención a los detalles) como elemento de descrédito por parte de sus críticos (no obstante, en vida su obra siempre se relacionó a la feminidad por antonomasia), para analizar la relación del pintor con lo femenino a través de sus clientas, como invitado a los salones, en que ejercían de patronas o de coleccionistas, si bien no tendrían que pasar muchos años para posteriormente se las ridiculizará con cierta crueldad, como si la ignorancia fuese permitida como elemento indisociable a la feminidad. El sexto capítulo, Añil, se refiere a la relación del artista con su familia, su familia política, desde su casamiento estará bien acompañado por otros núcleos familiares de la familia Madrazo, la distinción familiar de clase será acompañada por el lujo, que Fortuny basará en el coleccionismo de antigüedades, se explica su relación con otros coleccionistas (ya sea de su obra o de otros pintores) para recalcar que su conocimiento adquirido le servirá junto con su educación artística para hacer con eficacia ciertas restauraciones (no sólo de pintura, también de otros objetos) y para mostrar su movida vida de un sitio a otro (siempre con otros miembros de la familia Madrazo) pasando por varias ciudades andaluzas, París, Roma (y también en excursiones esporádicas por otras más localizaciones) hasta que la muerte le sorprenderá cuando estaba en plenitud de su vida personal y lleno de proyectos (en su familia había antecedentes, y su hijo también morirá de cáncer intestinal, aunque a los 60 años de edad) aunque parece ser que elementos externos agravaron rápidamente su estado de salud. Finalmente, el séptimo y último capítulo, Violeta, corresponde a la influencia del pintor en la posteridad, más allá de un estilo o una manera de pintar por parte de artistas que imitarán su estilo, se fija en el caso de La Vicaría, obra que será repetida y imitada en la saciedad (básicamente por marcar un punto de inflexión en Paris, centro del comercio del arte, será un motivo de orgullo patrio) que la convertirán en una obra con una gran popularidad, con sus reproducciones ya sean en fotografías, oleografías, grabados, motivo de representación en abanicos, cromos, adornos publicitarios, será una obra que transciende la pintura hasta inspirar un concierto de música española, obras de teatro así como representaciones de “cuadros vivientes” o parodias como la de un grupo de pintores catalanes en La Vaquería (en las penúltimas figuras que ilustran este libro) son sólo muestras del nivel de popularidad alcanzado. Concluye el capítulo el episodio de la adquisición de La Vicaría  una vez que se pone a la venta por parte del estado (la última figura del libro resulta ser una caricatura que nos muestra su “rescate” de París) episodio que sirve como arma arrojadiza para criticar políticamente al adversario, como dice el autor “lo mismo para el casticismo taurino españolista de derechas que el patriotismo antitaurino catalanista de izquierdas” una muestra de la universalidad de la pintura, su exposición supondrá un punto y aparte en su concepción y utilidad, y así acaba el libro…

A nivel general el libro está muy bien escrito, con reflexiones vitales comunes a toda la humanidad que hacen transpirar al texto una personalidad propia. Su lectura resulta ágil puesto que huye de los tecnicismos para ofercernos un relato ameno y para todo tipo de público. Como habrán intuido a partir de la lectura del párrafo anterior, cada capítulo muestra una faceta claramente definida y delimitada en la vida del pintor, por eso el autor puede ofrecer en su introducción diferentes propuestas de lectura. Vamos brevemente con lo que menos me ha gustado: Siendo un libro sobre la biografía de Fortuny, la pintura de la portada es un retrato sobre la mujer de Fortuny pero no pintado por su marido; quizás resulta un juego de ironía por parte del autor (o para definir mejor el título del libro), no me digan que como mínimo no les parece de lo más curioso… Más allá de esta nimiedad, todas las pinturas representadas lo están en posición vertical, alternando la horizontalidad hubiera permitido ofrecer fotografías de mayor tamaño para fijarnos en los detalles, el libro tiene un tamaño muy manejable (13×17 cm aprox.) lo que hace que ciertas fotografías se vean pequeñas, con una cierta sensación de espacio desaprovechado en algunos casos (por ejemplo, en unas figuras ocupan mucho menos de la mitad de la lámina y en otros casos se decide que una figura se represente ocupando dos láminas). Quizás se podría haber dividido la bibliografía temáticamente (está ordenada alfabéticamente por sus autores), pero no supone ningún problema a la hora de elegir futuras lecturas.

En definitiva, una biografía relativamente breve (se lee en dos o tres suspiros) y accesible para el público en general sobre Fortuny, esta lectura no requiere por parte del lector conocimientos previos de la historia del arte. También resulta un acercamiento que transpira humanidad a la figura del artista, cosa de agradecer  puesto que en muchas biografías de artistas al incidir en su genialidad no deja ver sus dichas y desdichas humanas por parte de sus autores como si fueran cosas independientes. Si buscan una biografía introductoria sobre el pintor, este es su libro, un libro pequeño y manejable, pero con un texto enorme por su ambición.

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7 Respuestas a “FORTUNY O EL ARTE COMO DISTINCIÓN DE CLASE – Carlos Reyero”

  1. Rosalia Dice:

    Qué maravilla de libro (y de reseña)!!!
    A ver si los Reyes Magos de este año se acuerdan de él…

  2. urogallo Dice:

    Impresionante experiencia cada exposición del maestro que he visitado. Gracias por acercarlo de nuevo.

  3. Blackdolphin Dice:

    Ejem, casi no tiene nada que ver, por si a alguien le interesa en Paris hay una retrospectiva sobre su polifacético hijo, figura no tan conocida en España…
    https://www.ara.cat/suplements/diumenge/Fortuny-petit-Leonardo_0_1909009086.html

    Hasta otra…

  4. Rosalía Dice:

    ¡Pues ya tenemos un buen motivo para ir a París!!!
    Gracias por la información :)

  5. Ariodante Dice:

    Bueno, buenooo! Me parece un libro muy interesante, por lo que cuentas, Blackdolphin. Creo que le echaré un vistazo. Además, me gusta esa estructura del libro, capítulos con nombres de colores…¿sabes si existe versión digital?

  6. Ariodante Dice:

    Acabo de ver que si existe versión digital, pero curiosamente en papel cuesta 19€ y en digital, 17. Pasmoso! ¿Lleva muchas reproducciones en color? Porque quizás la explicación de esa carestía digital se deba a pagos a la VEGAP ( banco de imágenes). En fin, intentaré conseguirlo porque me ha interesado mucho tu reseña. Enhorabuena.

  7. Blackdolphin Dice:

    Respondo a Ariodante: Se puede decir que tiene 23 de las 35 figuras en “multicolor”, las restantes están en “bicolor”, en blanco y negro para las caricaturas, o en blanco y otro color responden a fotografías antiguas.

    Hasta otra…

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