ENTREVISTA A DAVID B. GIL – H.E.A.

5158mTuKQqL._SX324_BO1,204,203,200_El pasado sábado 12 de mayo se presentó en la emblemática Librería Luces de Málaga la edición en papel de El guerrero a la sombra del cerezo, novela bien conocida (y premiada) por los ciber-habitantes de esta web. Así que allí me planté, en un segundo piso abarrotado (lo que vienen a ser unas 30 personas). Ejerció de malvado maestro de ceremonias el escritor malagueño Juan Cuadra (autor de El libro de Ivo y El libro de Sombra), quién se atrevió a realizar un cuestionario cuyo orden sería dictado por un dado de 20 caras y dos pilas de preguntas, unas malvadas y otras no tanto. Gracias al buen hacer de presentador y autor, el acto fue ameno y distendido y transcurrió entre chascarrillos, risas e interesantes opiniones sobre el mundo editorial, el proceloso mar de la escritura y la novela histórica.

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El punto álgido llegó cuando Juan extrajo de su mochila un fuet (sí, un fuet) y le hizo entrega del mismo a David B. Gil para que mostrase al público una coreografía de combate de sables que hubiese en el libro, y se eligió como muñeco de prácticas a este pobre hislibreño, quién cayó derrotado ante la técnica del chorizo no ryu.

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Tras esto, llegó la hora de las firmas y las despedidas. Y es que, extenderme más en la presentación no será necesario, ya que el autor respondió una batería de preguntas para Hislibris, junto al obligatorio Friki-test.

-¿Quién es David B. Gil?

Ahora debería decirte que un escritor, porque es a lo que dedico la mayor parte de mi tiempo, aunque hasta hace poco rehuía la etiqueta. Lo cierto es que nunca me planteé como objetivo «ser escritor», mi objetivo era, simplemente, escribir El guerrero a la sombra del cerezo; se puede decir que me hice escritor para contar esta historia. Después me dejé el traje de escritor puesto para contar Hijos del dios binario, y lo he mantenido para escribir mi tercera historia… Ha llegado un momento en que el traje se me ha pegado a la piel y ya no sé si podré quitármelo alguna vez.

-Primera novela auto-publicada que gana un premio Hislibris y ahora se edita bajo un gran sello, ¿ha sido un camino largo y difícil?

Largo y difícil, la verdad, con una segunda novela publicada entre medias. Escribir El guerrero a la sombra del cerezo fue todo un desafío, una novela demasiado ambiciosa en cuanto a documentación y estructura narrativa para ser un primer trabajo. Suelo decir que se trata de mi primera y mi tercera novela, en realidad, porque tras el largo proceso de documentación, planificación, escritura y revisión, que me llevó cerca de siete años, vino una nueva reescritura cuando concluí Hijos del dios binario (mi segunda novela). No creo que vuelva a tener una relación tan larga e intensa con ninguna otra historia, y hablo solo del proceso de escritura. Llegar a publicarla en papel ha sido otra odisea. Las editoriales recelaban de una novela histórica tan atípica en el mercado español, me decían que un relato 100% japonés escrito por un español era demasiado arriesgado. Al final, las buenas críticas de los lectores, premios como el de Hislibris y la buena acogida de Hijos del dios binario han convencido a SUMA para publicar esta historia que a tantos parecía gustar, pero por la que nadie apostaba.

-Y hablando de primeras, la primera edición casi agotada en la primera semana a la venta, ¿a qué achacas el éxito de la novela?

Por una parte, me estoy encontrando a muchos lectores que ya habían leído la novela en digital y que la están comprando para releerla en papel, lo que es todo un honor en esta época de urgencias en la que se está olvidando el placer de la relectura. Por otra, hay una gran bolsa de lectores que habían escuchado hablar del libro, que incluso habían ido a buscarlo a librerías, pero se encontraban con que solo estaba disponible en un formato que no consumían: el digital. Lo sé porque durante los dos últimos años he recibido mensajes casi a diario sobre dónde encontrar la novela en papel. Imagino que esos lectores, a medida que vayan descubriendo que la novela por fin está en edición impresa, irán comprándola. Supongo que entre unos y otros han agotado esa primera edición, es la única explicación a algo que solo le suele suceder a autores consagrados.

- Ya lo decían los No me pises que llevo chanclas: “Japón, mia que está leho Japón, hay que montarse en avión un buen rato y como me entre mieo no sé donde me bajo.” ¿De verdad está Japón tan lejos?

A día de hoy viajas por el mundo y descubres que, en la superficie, todos nos parecemos mucho: vestimos la misma ropa, comemos la misma comida, escuchamos casi la misma música y, en gran medida, nos entretenemos con las mismas cosas. Es cuando entras en un trato más cercano cuando descubres las diferencias más profundas. Japón, al contrario de occidente, es un país poco individualista, con un elevado concepto del bien común, de la individualidad supeditada a la mayoría, y un sentimiento del deber más acusado que el nuestro. Esto tiene sus partes buenas, como un envidiable nivel de civismo, y malas, como la frustración que puede sentir aquel que quiera salirse de la senda marcada por la sociedad. Por supuesto, esto son generalizaciones, trazos de pincel grueso que no definen a todos los japoneses, pero que el extranjero suele identificar como rasgos subyacentes a la generalidad. Lo curioso es que, al investigar su pasado, ves con claridad la procedencia de este acervo cultural; hay muchos valores esenciales de la sociedad japonesa que han permanecido inmutables a lo largo de los siglos, aunque hoy se atienda menos a ellos.

-Y es que, en los últimos años, el número de españoles que lo visitan ha crecido exponencialmente. ¿Crees que está de moda Japón?

Creo que hay un creciente japonismo en la sociedad española. Haruki Murakami ha supuesto un boom que ha abierto la puerta a muchos otros autores del país, han aparecido editoriales especializadas en temática nipona, el manga lleva décadas funcionando como caballo de troya de la cultura japonesa en nuestro país, hemos abrazado con pasión su gastronomía y el número de turistas españoles que visitan Japón se ha doblado en los últimos años. Parece que hemos redescubierto el país, o que nos hemos contagiado de esa filia por Japón que los franceses viven desde hace décadas.

-En el duelo a muerte en la isla Ganryu entre digital y papel, ¿quién crees que ganará?

Creo que habrá un empate técnico. El eBook irrumpió con fuerza, con unas cuotas de crecimiento muy altas, pero en los dos últimos años hemos visto que las ventas en digital han descendido y las de libros en papel han vuelto a crecer. Al final, todos los ecosistemas tienden a equilibrarse y parece que ese equilibrio comienza a alcanzarse. Hace tiempo que creo que el eBook ha venido a reemplazar al libro de bolsillo, el de consumo rápido que no volvemos a leer, o que compramos en el aeropuerto para leer durante un viaje. Pero cuando se trata de un libro que nos encanta o de un autor por el que sentimos predilección, queremos poseer ese libro, queremos atesorarlo. Y para eso, nada mejor que una buena edición en papel.

-¿Cuánto hay de historia y cuánto de ficción en tu novela?

Suelo decir que en la ficción histórica, como autor, la parte que más me interesa y me atañe es la de ficción. Estoy ofreciendo ante todo entretenimiento, no información académica. Eso no es óbice para que todos los aspectos históricos y los detalles cotidianos que aparecen en la novela estén fielmente reflejados. En el caso de El guerrero a la sombra del cerezo, las dos tramas que narro son pura ficción, protagonizadas por personajes que solo existen en mi imaginación y en la del lector; pero la época en que se desarrollan, o el costumbrismo que detallo en muchas escenas, está obsesivamente documentado.

-El guerrero a la sombra del cerezo alterna el relato de supervivencia y venganza de Seizo Ikeda con una trama de misterio y conspiraciones políticas protagonizada por el médico errante Ekei Inafune. ¿Ambas tramas estaban claras desde el principio en tu cabeza?

Cuando comencé a planificar el libro, tenía muy presente que quería ir más allá de la típica historia de honorables samuráis a la que estamos habituados. Quería mostrar al lector aspectos inusuales del Japón de la época: no solo el día a día en la corte de un daimio, sino también la vida miserable de un veterano de guerra ashigaru, o cómo vivía una familia de mercaderes, o las prácticas médicas de la época, cuánto había de científico y cuánto de superchería en ellas; también quería mostrar a aquellos samuráis descreídos del bushido, que debían malvivir en los caminos. Por eso necesitaba dos protagonistas muy diferentes que se movieron en narraciones y contextos distintos. Mi intención era, además, que la historia de Seizo comenzara como un viaje de venganza al uso, algo que le resultara familiar al lector, pero que fuera divergiendo hacia algo más insólito. Por un lado, tenemos a un muchacho cuyo destino ha sido decidido por otros de antemano, abocado a un camino de venganza que le resulta ajeno. Una historia de venganza atípica, no movida por el odio, sino por la ley y la tradición, por el giri, ese profundo concepto del deber inherente a la tradición japonesa. Por otra, un médico atípico, casi un pionero en la aplicación de técnicas médicas extranjeras. Los dos personajes me dieron el tono de cada historia: un relato de aventuras y de viajes por una parte, una historia de conspiraciones e investigación, casi género negro, por la otra. Al final las dos historias se complementan y equilibran, y creo que es uno de los aciertos de la novela, que ofrece dos géneros diferentes en un mismo contexto histórico, y que el lector pasa de uno a otro con naturalidad, buscando las conexiones entre ambos relatos.

-¿Vas a volver al Japón feudal en algún libro próximo?

En el siguiente, de hecho. Cuando acabé El guerrero a la sombra del cerezo me dije que no volvería a embarcarme en una novela tan exigente a nivel de documentación, pero cuando te viene a la cabeza una buena historia, una que es claramente mejor que las demás que se te han ocurrido, no tienes más remedio que ponerte a ello. En este caso viajaremos a las misiones jesuitas en el Japón del siglo XVI, en plena época de los Estados en Guerra, cuando el cristianismo comenzaba a expandirse al amparo de Oda Nobunaga.

-¿Cuáles son tus fuentes de inspiración a la hora de escribir?

Muchas, desde la literatura o el cómic hasta el cine y la música. A la hora de escribir, todo lo que has consumido entra en juego de una manera de la que no eres consciente. Quizás haya elementos que son más evidentes (en el caso de El guerrero a la sombra del cerezo, las novelas de Eiji Yoshikawa, el manga histórico de Koike y Kojima o el cine de Akira Kurosawa), pero siempre subyacen elementos de otras obras y autores de los que no te percatas. Siempre llega algún lector que te dice «me encantó tal guiño» o tal homenaje, y cuando vuelves a las páginas te das cuenta de que, efectivamente, eso está ahí.

 

FRIKI-TEST:

1.Tus tres libros favoritos

Difícil. Quizás los tres que más me han marcado sean El señor de los anillos, Drácula y Watchmen. Puede que mañana te dijera otros tres.

2. Un libro que no hayas podido terminar

Relevante, El péndulo de Foucault. Irrelevantes, varios; cada vez más.

3. ¿Cuántos libros tienes?

Ni idea. Cientos, puede que más de mil. Prefiero no contarlos.

4. Un libro que te ha gustado pero te da vergüenza reconocerlo

No creo que uno deba avergonzarse de ninguna lectura. Cada libro tiene su tiempo en nuestra vida como lectores.

5. El último libro que has leído

Novela, Mal trago, de Carlos Bassas. Cómic, El almanaque de mi padre, de Jiro Taniguchi. Ambos muy recomendables, por cierto.

6. El que estás leyendo ahora

El manuscrito de una amiga que se publica en próximas fechas: La última primavera, de Concepción Perea. Y una antología de relatos de Ken Liu: El zoo de papel.

7. El último que has comprado

El libro de los cinco anillos, de Miyamoto Musashi. Lo tengo en varias ediciones, pero no he podido resistirme a la nueva edición de Satori.

8. Tapa dura, bolsillo o digital

Depende de para qué. Para leer en la playa o para viajar, prefiero el digital. Para leer en casa con calma y guardar en mi biblioteca, prefiero una buena edición en papel, da igual si es tapa dura o rústica siempre que esté cuidada. El bolsillo lo descarté hace tiempo.

9. El libro escrito por ti del que te sientas más orgulloso

Teniendo en cuenta que soy un recién llegado (estoy a punto de terminar mi tercer libro), diré que del que estoy más orgulloso es de El guerrero a la sombra del cerezo, por ser el primero, el más ambicioso y el que más dificultades ha tenido para ver la luz. Pese a lo cual, aquí está.

10. ¿Dónde lees?

En la cama, en mi «butacón de leer» y en la playa.

11. ¿Cómo ordenas los libros?

Por temática, y dentro de cada temática, le doy prioridad a los que más me gustan.

12. Tu libro más valioso

Un volumen de Usagi Yojimbo dedicado por el autor, probablemente.

13. ¿Qué usas para marcar la página?

Marca páginas que compro cuando estoy de viaje.

14. ¿Escribes anotaciones en los libros?

En los eBooks sí, en los de papel nunca.

15. ¿Has recibido mensajes raros de tus fans? ¿Alguna anécdota?

He recibido varios mensajes curiosos, algunos de esos que verdaderamente te emocionan. Respecto a alguna anécdota que me venga a la cabeza, recuerdo que hace un tiempo me contactó por email un editor de novela histórica jubilado que había trabajado toda su vida para la misma gran editorial; acababa de leer El guerrero a la sombra del cerezo en digital, me hacía un par de observaciones y me pedía permiso para enviarle el libro a sus excompañeros de trabajo. Me decía que no se explicaba cómo una obra así estaba autopublicada en Amazon. Le tuve que aclarar que la novela sería lanzada al año siguiente por Penguin Random House. Lamentó que se la llevara la competencia, pero se alegró de que finalmente una editorial hubiera apostado por ella. Fue un intercambio de emails bastante interesante; en cualquier caso, siempre es agradable cuando alguien tan leído como un editor se ofrece, de forma espontánea, a ayudarte porque ha disfrutado con tu obra. Si ese email me hubiera llegado algunos años antes, quizás me habría ahorrado tiempo y quebraderos de cabeza.

16. Y, por supuesto, la tortilla de patata, ¿con o sin cebolla?

¡Ambas! ¿Por qué elegir?

Título: El guerrero a la sombra del cerezo
Autor: David B. Gil
Editorial: Suma (2017)
Páginas: 736

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5 Respuestas a “ENTREVISTA A DAVID B. GIL – H.E.A.”

  1. Valeria Dice:

    No hace mucho lo metí en la saca, como suministro vacacional. Lo malo va a ser meterlo en la bolsa de la playa, con el tamaño que tiene…. pero es lo que tiene el papel. Y ante la cara de extrañeza que pusieron en casa al ver que había cambiado Roma por Japón solo tuve que señalar en la solapilla la palabra Hislibris

  2. Vorimir Dice:

    Pues sí, es un buen tocho, jejeje, pero me ha sorprendido la calidad de la edición y lo ajustado del precio. Y la portada me encanta. La verdad es que la editorial lo ha clavado con el libro. Éxito merecido.

  3. cavilius Dice:

    Lo leí en formato digital; es una novela histórica de aventuras que entretiene bastante, sí.
    Buena entrevista, vorimir. Lástima lo de la cebolla, pero nadie es perfecto.

  4. Vorimir Dice:

    Creo que no quiso ofender a ningún hislibreño y tomó la vía de en medio con un tema que levanta tantas ampollas aquí. Sabía que era la pregunta clave de la entrevista.

  5. Vorimir Dice:

    Un poco de spam. Reseña de El guerrero a la sombra del cerezo en mi blog:

    http://latorredevorimir.blogspot.com.es/2017/07/resena-de-el-guerrero-la-sombra-del.html

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