EL PRIMER HOMBRE DE ROMA – Colleen McCullough

El primer hombre de RomaCuando un verdadero genio aparece en el mundo, lo reconoceréis porque todos los tontos se unen contra él (Jonathan Swift)

Conozco tres clases de aficionados a la novela histórica: los que casi veneran a Colleen McCullough, los que la detestan y los que aún no la conocen. Para los primeros, la lectura de “El Primer Hombre de Roma” constituyó posiblemente un auténtico hallazgo, un feliz encuentro que los impulsó a leer inexorablemente (como si algún escondido resorte hubiese saltado al iniciar su lectura), las nada menos que 5.000 páginas que integran una de las más famosas y comentadas series de “novelas de romanos”. Los segundos naufragaron probablemente entre docenas de personajes, vertiginosos cambios de escenario, constantes digresiones explicativas y un rosario de acontecimientos históricos que parece no tener fin. Y los terceros… han vivido, con toda seguridad, en algún planeta lejano durante los últimos años.

Porque la serie de McCullough no suele dejar indiferente a ningún aficionado al género. Y aunque sólo sea por la magnitud de la empresa y por el titánico esfuerzo de la autora, su obra debe ser adecuadamente ponderada y, al menos, respetada. La serie no constituye, desde luego, una obra de referencia para interpretar la Historia de Roma, pese a que el lector perciba con frecuencia la sensación de estar leyendo una versión novelada de la monumental obra de Mommsen y pese a que algunos, desde una perspectiva tan subjetiva como hiperbólica, lo pretendan . No. La serie es, al fin y al cabo, narrativa y ficción. Pero, al mismo tiempo, es producto no sólo de un profundo conocimiento de las fuentes y de la historiografía republicanas, sino del loable empeño de la autora en respetar absolutamente la verdad de los acontecimientos. En realidad, McCullough propone al lector un ejercicio de prosopopeya, en el que aquéllos que fueron los protagonistas reales de la República cobran vida ante sus ojos, ofreciendo su rostro más humano, y aproximándolo a lo que pudieron ser (subráyese el carácter probabilístico) sus pasiones, sus ambiciones, sus sentimientos, sus frustraciones…

Y es que todo en “El Primer Hombre de Roma” fue real… o pudo serlo. Por eso, la novela adolece del mismo defecto que el de sus secuelas: es tan compleja como lo fue la mismísima realidad histórica que le sirve de escenario. Lejos de ofrecer un argumento más o menos lineal, aun con sus correspondientes ramificaciones, la autora construye un puzzle de infinitas piezas que a duras penas encajan…, del mismo modo que la realidad suele ser confusa, enmarañada e inabarcable. Y así, más que ante una obra coral o polifónica, el lector se encuentra ante una auténtica sinfonía politonal donde conviven, yuxtapuestas, prolijas aclaraciones sobre el origen y funcionamiento de las instituciones republicanas; intensos y enconados debates senatoriales; descripciones pormenorizadas de escaramuzas, batallas y campañas militares; encuentros, acuerdos y discursos en el Foro; frecuentes aproximaciones a las costumbres y creencias de la Roma republicana y de sus pueblos limítrofes; y todo ello aderezado con un despliegue casi impúdico de relaciones humanas y sociales entre los protagonistas tan complejas como lo fueron realmente las redes clientelares romanas. Naturalmente, el conjunto acaba por asustar al inocente lector que busca una sencilla historia con la que entretenerse durante algunos ratos de ocio…

Pero, pese a la superposición de elementos, “El Primer Hombre de Roma” no es, en absoluto, una obra caótica ni una mera exposición de acontecimientos. Muy al contrario, McCullough logra envolver al lector capaz de vencer las inercias iniciales en una aventura emocionante que lo cautiva hasta el final de sus casi 900 páginas y casi lo hipnotiza para los volúmenes siguientes de la serie. Porque no hay asepsia, ambigüedad ni frialdad calculada en la obra de la australiana, maestra, por otra parte, en urdir tramas de corte romántico. Aun sin declararlo explícitamente la autora toma partido, casi desde la primera página, por el bando de los políticos “populares” durante la Crisis de la República. Y de hecho, el anómalo “cursus honorum” de Cayo Mario, uno de sus más insignes representantes en la generación anterior a la de César, y su creciente rivalidad con Lucio Cornelio Sila, su futuro encarnizado enemigo, es el eje vertebrador de la novela.

En la identificación emocional con uno de los bandos habita precisamente el alma de “El Primer Hombre de Roma” y de sus continuaciones. Si la novela merece tal nombre es exactamente por la capacidad que demuestra para embaucar sentimentalmente al lector, predisponiéndolo hacia la figura del insigne arpinata, de su causa política y de sus ambiciones personales. De la mano de McCullough el lector se involucra en el ascenso social y político de Mario, y acaba identificándose con su carrera hasta la consecución del glorioso destino anunciado por Marta (la pitonisa de origen sirio que predijo al general sus siete consulados), decantándose rápidamente a su favor e incrementando, a medida que avanza la lectura, la aversión hacia sus enemigos. Y una empatía similar hacia el mismo bando, pronto representado en la figura de César, embarga al lector a lo largo de toda la serie, que en este caso y muy apropiadamente cabría denominar “saga”.

Pero como suele ser habitual, en las virtudes residen agazapados los defectos. Y el riesgo –literario e histórico- de un planteamiento semejante es, sin duda, el maniqueísmo. De hecho, el carácter promariano y procesarista de la obra es, aunque disimulado, tan innegable como su latente animadversión hacia los “optimates”, especialmente hacia Sila, Catón, Pompeyo, el clan de los Metelo e incluso Cicerón. Sin embargo, tanto desde la perspectiva literaria como histórica, una interpretación parcial -¿partidista?- como la que McCullough propone es plenamente legítima, mucho más si nace desde el respeto a los hechos y a las fuentes, como es el caso.

La polarización de las opiniones tiñe de riesgo, al fin y al cabo, la tarea de valorar una obra como “El Primer Hombre de Roma” y la serie que inauguró, tanto por las discrepancias que puede suscitar una valoración concreta como por la dificultad de establecer un balance objetivo. Porque confieso encontrarme bastante más cerca de los admiradores que de los detractores. De hecho, no puedo sino recomendar encarecidamente la obra a los amantes de la Antigüedad, porque disfrutarán siguiendo la pista a Mario y, poco después, a su sobrino, el joven César, en una de las recreaciones más coloridas (¡y largas, desde luego!) que se hayan escrito jamás sobre uno de los periodos más fascinantes de la Historia.

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331 Respuestas a “EL PRIMER HOMBRE DE ROMA – Colleen McCullough”

  1. Urogallo Dice:

    Hombre, si solo me dejas la opción de venerarla me veo un poco forzado…por que no la odio, ni la desconozco :D.

  2. cavilius Dice:

    Yo, de esta señora de apellido peligroso, sólo he leído “La canción de Troya”, y tengo un buen recuerdo. Pero para zambullirme en su enciclopedia novelada de la historia de Roma necesitaría reunir fuerzas… y tiempo.

  3. Ascaniekes Dice:

    Pues cuando le metí mano a este libro por primera vez, reconozco que se me atragantó un poco, pero no porque no me gustara, sino porque no estaba preparada para tal avalancha de datos. Pasado unos meses, volví a retomarlo, y ya fui incapaz de parar. Tanto me gustó que me compré todos los que le seguían, y me los leí todos de un tirón. Ya me gustaba la historia de Roma por aquel entonces, pero he de reconocer que después de haberme leído los 6 libros, soy una loca de Roma, y sobre todo de la época de la República. De hecho, cuando estaba terminando la serie, me entraban ganas de volver a empezar, porque es una obra tan “mastodóntica” pero en el buen sentido, que tengo la sensación (y la seguridad) de que se me han escapado miles de datos y matices, a pesar de que puse mis cinco sentidos en que no se me escapara nada.
    Hay por ahí en otro hilo (creo que en Numancia de Corral) alguien que decía que el problema de leer novela histórica, era que uno conocía el desenlace de los hechos, y que eso le quitaba interés a la trama.
    En este caso, he de reconocer que, a pesar de que la trama es archiconocida por todos, los libros son tan buenos (magistrales diría yo, pero mi es mi opinión, claro) que en el último, llegó un momento que tuve la secreta esperanza de que la conspiración para asesinar a César fracasara…
    La recreación de la vida cotidiana, de la política, de las intrigas, de las batallas, de los asedios, es excepcional, y he de reconocer que al principio, cuando ví por primera vez quién era la autora, pensé que una escritora de literatura romántica no podía crear unas novelas medianamente fiables en el terreno histórico. Es evidente que me equivoqué de cabo a rabo.
    Y para los que hayan leído este libro en concreto, destacar el pasaje de los caracoles. Magnífico (como todo lo demás).
    Ya véis que destaco por mi imparcialidad, pero si todos los que escribimos aquí fuésemos imparciales, qué aburrimiento, ¿verdad?

  4. Uther Dice:

    Magnífica reseña Arauxo. Soy de los admiradores de la saga; mi hermana me regaló hace ya años él primer volumen de la saga, y lo tuve “ad cautelam” en espera, por su volumen y autora (sólo la conocía del Pájaro espino …) pero una vez que empecé a leerlo tuve la suerte de sumergirme en un mundo enorme y vivo.

    Por poner un pero a la reseña, no me parece tan maniqueista la obra; por ejemplo el personaje de Sila me parece soberbio.

  5. Germánico Dice:

    Pues nada, otro que coincide, en términos generales, con lo expuesto. De esta serie (y ya estamos hablando de la serie completa, hay que ver), me quedo con los dos primeros volúmenes. La obra de documentación hecha por la autora y la “dramatización” de ese periodo histórico, creo que son de gran mérito. Y el modo en que muestra el funcionamiento práctico del Derecho público romano, hace merecedora a la obra de ser de lectura obligada para alumnos de Derecho romano. cosa que, por supuesto, no hacen. Faltaría más.

    Y, ciertamente, hay quien se toma esta obra como un elemento de referencia histórica. Grave error. Es una novela, muy documentada, bien hilvanada, fiel a los hechos, pero es creación, básicamente. ¿Os imagináis a alguien defendiendo la tesis de la hija germana de Sila, por ejemplo, basándose en esta obra? Sería ridículo. Sin embargo, para mí tiene bastante más fiabilidad que algunos elementos que, en esta red de redes, se han convertido, incomprensiblemente, en referencia para la Historia de Roma. Estoy pensando en alguien en concreto, pero me reservo el nombre. A buen entendedor…

    Saludos.

  6. pepe Dice:

    Arauxo, enhorabuena por la reseña. Yo soy de los que han vivido en un planeta lejano y no ha leido nada de esta mujer. Sin embargo, como valoro tu opinión (y también la de los demás parroquianos), después de leerte la mía sobre McCullough ha mejorado sensiblemente. El escéptico sobre la novela histórica basada en hechos archiconocidos que menciona Ascanio más arriba soy yo así que, para comprar el libro, tendré que encontrar una oferta de esas que no se pueden rechazar. Hace algún tiempo encontré en el Rastro de Madrid uno de los libros de la serie de Michael Clynes (protagonizados por Benjamin Daunbey y el díscolo Roger Shallot) editados en Edhasa (20 euros). Era de segunda mano pero estaba muy bien conservado. Costaba 5 euros pero yo no estaba muy seguro de si el primer libro (Los crímenes de la rosa blanca) me había gustado o no. El vendedor, al verme dudar -y sin que yo dijera nada- dijo “venga, hombre, llévatelo que te lo dejo en 3 euros”. Bien, eso es una oferta irrechazable.

    Saludos,

    Pepe.

  7. cavilius Dice:

    Caramba, pepe, preséntame a ese vendedor. Valdría la pena un viajecito a Madrid sólo por “saquearle” la parada.

  8. capitantrueno Dice:

    Saludos.

    Felicidades Arauxo, de mayor quiero escribir magníficas reseñas como haces tú.

    He leído varios libros de esta saga de McCullough, en concreto he terminado recientemente “El Caballo de César”. Creo que no por el hecho de ser el último de la saga el nivel de esta autora haya sido más bajo, es más, creo que como novela histórica es igual de magnífico que los anteriores.

    Puede ser que los lectores que comienzan con estos libros, y no tienen unos conocimientos básicos de la época republicana romana, se les atraganten un poco, debido sobretodo a la cantidad de datos y personajes que se aportan, pero pienso sinceramente que a medida que se avanza en la lectura y comienzan a ser familiares los nombres y situaciones, estas obras se hacen tremendamente amenas, hasta el punto, me atrevo a decir, que la mayoría de lectores acaban enganchándose rápidamente.

    Entiendo, por otra parte, que se trata de novela histórica, y que la autora pretende no otra cosa que hacer pasar un buen rato al lector, haciéndonos partícipes de los extensos conocimientos que posee sobre un trozo de la historia de Roma, como es la época republicana, e intentanto ajustarse lo más posible a la realidad, pero sin perder el toque novelesco y por tanto de fantasía que como novela debe poseer.

    No creo que nadie que se haya deleitado con la lectura de cualquier libro de esta saga se haya creido desde la A hasta la Z, pues una cosa son los datos históricos que se puedan aportar y otra los diálogos y situaciones cotidianas que se reflejen y que lógicamente parten de la imaginación de la autora.

    En fin, que recomiendo su lectura, a pesar de las críticas que esto me va a suponer, e importante también, tener un mapa a mano (aunque la autora los suele incluir en los libros) para poder hacerles un seguimiento a los distintos acontecimientos que se desarrollan en tan disparidad de lugares.

    Saludos de nuevo.

  9. pepe Dice:

    Caviluis: si quieres venir a Madrid será un placer recorrer contigo el Rastro o la Cuesta de Moyano (que ya no es tal, desde que se las casetas se han trasladado al paseo del Prado), a ver qué encontramos. No siempre hay gangas pero sí de vez en cuando.

    Saludos,

    Pepe.

  10. Valeria Dice:

    Yo creo que la saga de la McCullough es de lo mejor que se ha escrito en novela histórica, aunque no se si lo mío llega a ser veneración. Tiene esta saga lo que yo le pido a un autor: que la historia, sea ficticia o “historia novelada”, se desarrolle en un trasfondo histórico riguroso, y que la acción sea creíble en ese marco temporal. Si es creíble que Sila tuviera con una bárbara un hijo al que llamara Cornel, no me molesta. Pero me rechinan los dientes si mencionan los juegos de gladiadores del Coliseo en una novela que trascurre en la época en que gobernaba Neron (gazapo que acabo de encontrar en La boca del Nilo). McCullough llega al extremo de razonar y argumentar en uno de sus libros por qué un determino evento (un juicio) ella lo coloca en un determinado momento temporal, en contra de lo que opinan otros autores, en base a su interpretación de datos históricos.

    Me gustaría añadir que creo que su último libro a veces parece menos bueno en gran medida por la penosa traducción del mismo. Empezando por el título, que no sé a cuento de qué tuvieron que cambiar, desapareciendo “El Caballo de Octubre”, cargado de significado, por “El caballo de César”, que me resulta especialmente absurdo, y recuerdo también que incluso a algún personaje le asignaban dos nombres diferentes en la novela, por citar algunas de las gracias de esa horrible traducción, que creo que afectó a la agilidad de la narración.

    En fin, como dijo Arauxo, una aventura emocionante embarcarse en la lectura de esta saga sobre la Roma republicana. Ojalá hubiera muchas más como esta.

    Un saludo a todos.

  11. Julio Dice:

    Yo estaría en una 4ta clasificación Arauxo, no venero, no detesto ni desconozco a McCoullough: me encantó La Canción de Troya pero me costó la serie de Roma (al menos el libro que intenté). Creo que esa categorización que mencionas sería más aplicable a la serie que a la propia autora.

    Por cierto me encantan leer tus reseñas, ya se está haciendo toda una tradición en Hislibris.

    Saludos,

    Julio

  12. Poveda Dice:

    Saludos a todos los amantes de la Historia y sus historias. Desde luego la cantidad de documentación que Colleen ( la tuteo y así me evito el engorro que es su cognomen) vierte en su saga romana (porque como bien ha señalado Germánico se acaba hablando de toda la serie) es enorme, y quizás como manual no pero como “guía” me parece magnífica para tener una amplia perspectiva del periodo tardorepublicano y las guerras civiles.

    Eso sí, hay una serie de factores que no me gustan: el más severo lastre que le encuentro a la serie es la deificación y devoción de Colleen por su héroe particular: Julio César. Mientras que él y sus partidarios son caracterizados de manera ampliamente positiva sus enemigos son vistos como una panda de malvados: uno borracho, otro pederastra en fin…

    Evidentemente estamos hablando de novelas y ahi entra el componente de ficción que el autor desarrolla a su gusto, pero creo que Colleen carece de la sutilidad y elegancia a la hora de escribir que puede tener, por poner un ejemplo, Robert Graves.

    En Yo, Claudio vemos a Livia y a Tiberio (a Calígula lo pongo aparte porque lo suyo no tiene vuelta de hoja) como personajes crueles y siniestros, quizás las fuentes (Suetonio, Tácito…) efectivamente los caractericen así pero eso no excluye que se les dé un trato mesurado y, incluso dentro de su “malvado” proceder, que se les den ciertos toques de humanidad que permitan al lector hasta cierto punto comprender sus acciones e incluso admitir que el objetivo último de Livia de mantener un orden de sucesión pacífico era algo razonable e incluso beneficioso para el pueblo llano.

    No obstante, gente tan respetable como el incorruptible Catón recibe la enemistad eterna de la autora y es caracterizado como un talibán con toga, de hecho cada vez que abre la boca hay que leer la apostilla “-ladró/rugió/bramó Catón”; el taimado y astuto Pompeyo aparece como un tonto del culo; a Cicerón le rebaja su capacidad oratoria (esa es otra, mientras que la autora fabrica magníficos discursos para César, los de sus enemigos o son omitidos o rebajados, así en las Mujeres de César la obra maestra que son las catilinarias son pasadas por alto y en cambio la autora se recrea en intrascendentes discursos de César en pos de agrandar su figura); Bruto participa en la conjura para asesinar a César no por su cada vez más evidente megalomanía sino por rencor personal, y un largo etcétera.

    Repito: entiendo que es ficción y que Colleen es muy libre de tomar partido como quiera, pero creo que lo hace de una manera muy basta y poco elegante.

    También he de decir que literariamente no me parece una lumbrera, de hecho tiene ciertos tics narrativos que me molestan un poco como por ejemplo que sus personajes a cada poco o estén llorando o carcajeándose, o que (al menos me dió esa sensación) 3/4 partes de los romanos sean rubios de ojos azules (otra de sus manías: ojos azules con un azul más intenso en la parte interior). También me parece que en sus relaciones personales sus personajes actuan de un modo bastante cursi, lo de Sila y su hijo parecía sacado de Médico de Familia.

    Parecería tras estos comentarios que la saga no me ha gustado; no es así en absoluto. He disfrutado mucho de su lectura pero creo que no hay que afrontarla con expectativas demasiado elevadas en cuanto a la calidad de la narrativa. En cambio es muy divertida y como ya se ha comentado muy instructiva (yo almenos he aprendido un montón sobre los procesos legales romanos).

    Saludos a todos.

  13. Poveda Dice:

    Se me olvidó comentar que Colleen ha concluido recientemente el séptimo y último libro de su saga romana titulado “Queen of Beasts”, que tratará el periodo del enfrentamiento final entre Octavio y Marco Antonio.

  14. hector Dice:

    no voy a entrar en polemicas con mi amigo poveda donde hemos cambiado de opinion sobre esta serie en pero me declaro claramente un “neocon” de Colleen, no tengo que hacerle ninguna critica, cada libro suyo tanto de esta serie como La Cancion de Troya ha colmado mis expectativas, claramente es la mejor serie de Romanos en el mercado , novela ficcion o novela historica, la mejor de todas

    saludos
    hector

  15. cavilius Dice:

    Gracias, pepe, por el ofrecimiento. Apuntado queda.

  16. Arauxo Dice:

    He de reconocer (en justo intercambio de confesiones, queridos Cavilius, Julio o Pepe), que yo no he leído “La canción de Troya”. No sé muy bien por qué, pero creo que algo de miedo a verme decepcionado debe haber. Así que agradezco vuestras opiniones al respecto, porque, al parecer, merece la pena intentarlo. Cualquier día de estos me lanzo…

    A veces, Askaniekes (por cierto, me gusta más tu otro lado, el de Ascanio; este de Askaniekes es más adusto y más gruñón. Y demasiado serio y formal), a veces, digo, somos como dos gotas de agua. Y este es el caso. No sólo no puedo llevarte la contraria (ya me gustaría, ya…), sino que suscribo tu aportación de principio a fin. Sólo añadiría un pequeño comentario que no he querido introducir en la reseña porque el objeto de la misma era la novela y no la serie. En mi opinión (¿de quién, si no?) y si exceptuamos el sexto y último volumen, la serie ofrece el perfil de una “V”, es decir, la calidad y el interés son inversamente proporcionales a su proximidad al ecuador de la obra. Dicho de otro modo, creo que “El Primer Hombre de Roma” y “César” son los mejores; “La Corona de Hierba” y “Las mujeres de César” están bien, pero son algo menos interesantes; y “Favoritos de la Fortuna” es el más flojo. Es lógico, si se tiene en cuenta el discurrir de los acontecimientos históricos que vertebran la serie.

    Y he hecho la excepción del último (“El caballo de César”, que vaya Ud. a saber, efectivamente querida Valeria, porqué lo tradujeron tan absolutamente mal, por Júpiter Optimus Máximum), dado que el libro me aburrió y, pese a la estelar colaboración de Cleopatra y todos sus encantos,… ¡lo dejé por la mitad! Lo siento, Capitantrueno, pero, como verás, discrepo respetuosamente –faltaría más- de tu valoración, porque a mí el último… no me parece tan magnífico. Dicho todo esto, cierro el balance diciendo que, como en casi todas las series y sagas, el primer volumen es el mejor; en este caso, ofrece además el atractivo de la originalidad y ejerce una atracción magnética considerablemente superior al resto de la serie. Pero en fin, opiniones habrá para todos los gustos…

  17. Arauxo Dice:

    La saga es sustancialmente maniquea, Uther. Me remito al acertado comentario de Poveda algo más arriba sobre el trato que la autora dispensa a Pompeyo, Cicerón y, sobre todo, a Catón. Y por abundar un poco más, podría recordarse también el enfoque sesgado que ofrece sobre un personaje tan carismático como Marco Emilio Escauro o la ridiculización permanente del clan de los Metelo. De modo inversamente simétrico, las simpatías de la autora hacia, por ejemplo, Marco Livio Druso o Quinto Sertorio también son evidentes. Pero, por supuesto y como ya dije en la reseña, a mí esto no me molesta siempre que los hechos se respeten. No me molesta, entiéndase, en una novela, claro.

    Germánico: ¡no tengo nada que discutir contigo! ¿Será posible? ¿Estaremos enfermos? Suscribo, por supuesto lo del Derecho Romano, que yo hago extensivo a otras instituciones: sociales, económicas, religiosas. Lo cierto es que leer la serie es un buen ejercicio de aproximación práctica a la Historia de las Instituciones de la República Romana. Ir más allá o pretender otras cosas…; en fin, termino tu frase: … pocas palabras bastan.

    En lo del mapa, Capitantrueno, tienes toda la razón. Es más: si el lector curioso quiere aprovechar la oportunidad para aprender (o recordar) la Historia de la República le convendría apoyarse, más que en un mapa, en un Atlas Histórico. Y, además eso ofrece otra ventaja: el atlas le sirve para tapar los horrendos dibujitos con los que la autora, con crueldad y sadismo inconmensurables, se empeña en castigar la vista del pobre lector.

    Y sobre al estilo de la autora, Poveda, tienes más razón que un santo. Suelo incluir algún comentario al respecto en todas las reseñas, pero esta vez he preferido obviarlo, porque ya era suficientemente larga, porque estoy batiendo todas las marcas y porque a las traducciones de libros escritos en otras lenguas no les dedico demasiado tiempo… salvo a las honrosas excepciones que sí lo merezcan. Pero tus aportaciones son tan acertadas como bienvenidas.

    Un saludo.

    P.S: Bueeeeeeeeeno, introduciremos una cuarta categoría para Julio, Urogallo y, quizás, Cavilius: el grupo de “los de la tónica Schweppes”, que no la han probado lo suficiente (pero qué antiguo soy…)

    Y gracias a todos por la coba, porque estoy realmente embadurnado. He engordado 6 kilos desde que se publicó. Y sin embargo, no he conseguido ni un poquito de peloteo de Ascanio o Germánico, cuyo amor platónico es el motor de mi existencia imaginaria… ¿Será envidia? ¿O es que, simplemente, me ignoran?

    Aparte de coñas: gracias por las felicitaciones que agradezco sinceramente. Julio; casi me haces llorar de emoción…

  18. Ascanio Dice:

    es que Ascanio está todavía recuperándose de aquello de:
    “Lo dicho, Ascanio: que te quiero un montón, aunque sueñes habitualmente conmigo”.
    Desde entonces estoy tirada de espaldas en el suelo patas arriba como una cucaracha.

  19. cavilius Dice:

    Pues la verdad es que la tónica Schweppes no la he probado en mi vida, que yo recuerde, así que podría hacer un intento y tomarme una mientras leo algo más de la Colinmaculoj, que creo que tengo algún otro libro suyo por casa. El experimento puede resultar catastrófico o apoteósico, etimológicamente hablando.

    Me recuerda esto a cuando yo no era más que un efebo y en clase de gimnasia nos hacían saltar el plinto; cual ordalía medieval, ese salto dividía la clase en tres tipologías humanas: los que lo saltaban sin problemas, los que ni con grúa eran capaces, y los de “la banda del moco”, yo incluido, que lo saltábamos con más pena que gloria. Era más humillante ser de la “banda del moco” que no poder saltarlo, qué cosas…

    En cualquier caso, puedo probar a leer a la australiana en cuestión mientras me tomo… una Fanta. Naranja, por supuesto.

    Saludos

  20. Arauxo Dice:

    A ti lo que te pasa, Ascanio, es que has leído demasiado a Kafka…

    Un saludo apaciguador.

  21. Ascanio Dice:

    yo era de las que se quedaba con el pie enganchao en las espalderas y me desmembraba cual hereje torturado en el potro de la Inquisición.
    y volviendo a nuestra amiga Colín, un humilde consejo a los que se atrevan a hincarle el diente a sus libros: con la guía de Ed. Acento de “Quien es quien en la antigua Roma” se lee mejor. El empacho de tanto praenomen, cognomen y arroz-nomen se hace más llevadero.

  22. Arauxo Dice:

    Pese a las apariencias, Caviius, yo era también de la “banda del moco” o su equivalente. Pero, en cualquier caso, te animo en tu propósito, con Fanta, con Schweppes, con Cola del Lidl o con tinto de verano del Mercadona…

  23. Germánico Dice:

    Bueno, a ver: un amago de pelea.

    Me parece detestable la imagen que presenta esta serie sobre el joven César. Jamás vi algo más parecido al Repelente Niño Vicente. Dios… la verdad es que casi dejo ese libro en concreto por ello.

    Por cierto, ¿ese volumen, Cleopatra vs Antonio, del que habláis se integra en la serie? Tenía entendido que ya la había dado por terminada… ¿No será una novela romántica independiente?

    Saludos.

  24. Ascanio Dice:

    Guay! voy a buscar una Cocacola y unas palomitas que esto se pone interesante.

  25. Poveda Dice:

    Germánico, admite que te corroe la envidia porque a ti, al contrario que al joven César, no te hace más viril la depilación corporal.

    Por ahundar un poco más en los “tics” de Colleen, creo que es de la opinion de que no es que todos los griegos fueran homosexuales: es que eran unas locazas que ni en Chueca. Y cierta tendencia a la tontificación de las culturas con que se cruza Roma; cuando en “La Corona de Hierba” Sila se entrevista con los embajadores partos sentí un poco de vergüenza ajena.

  26. Poveda Dice:

    Por cierto Arauxo, ya que mencionas a Escauro: no se si te lo habrá parecido a ti pero creo que Colleen tiene un modelo “madurito conservador”; leyendo declamaciones de Escauro, Hortensio y Cátulo me da la sensación de que es el mismo señor que aprovecha los descansos en el senado para cambiarse de peluca.

  27. Urogallo Dice:

    Sinceramente, prefiero “el caballo de césar” y estoy deseando ver la siguiente novela (¡Sí!,¡La saga no termina!) para ver si sigue el mismo camino hacía la concrección en menos personajes…

    De “Yo,Claudio” hay que decir que aunque acepta acríticamente las fuentes, al menos tiene el buen gusto de afirmar:

    “Pero no quiero perder de vista el conjunto. Estas locuras y crueldades afectaron como mucho a unas 200 familias que vivían en Roma, lo cierto es que con Tiberio las provincias prosperaron y progresaron, libres de impuetos abusivos, gobernadores venales y jueces corruptos.”

  28. Germánico Dice:

    Je, je: Poveda, me pillaste.

    Por seguir con polémicas: ¡alto ahí! ¡”Yo Claudio” y “Claudio, el Dios” son mis novelas históricas preferidas! Y sus fallos y errores las hacen aún más entrañables…

    Saludos.

  29. Valeria Dice:

    Pues a mi Cicerón siempre se me atragantó, como Roberto, el niño perfecto. Es que lo de “hasta cuando, Catilina, abusarás de nuestra paciencia….” me puede. Y eso que cuando estudiaba latín dejamos en paz al pobre Catilina para centrarnos en Yugurta.

  30. Urogallo Dice:

    Yo, como nunca me enteré de nada en latín, no tengo enemistad alguna contra los clásicos.

  31. richar Dice:

    Pues me incorporo al hilo, tarde, pero me incorporo (esto de currar no le deja a uno tiempo para lo importante…).

    En fin, comento que a mi estilo de bicho raro, tampoco creo que me encuentre entre las tipologías descritas por Arauxo (ya ves compañero, que creas unas categorías para clasificarnos, y la mitad nos salimos del tiesto).

    Sólo he leído el primero y la mitad del segundo, y he de decir que me gustaron, pero no los recuerdo con grandísima ilusión. Me gustaron sin más. Así no tengo demasiada opinión sobre la autora ni la saga.

    A ver si un día de estos me leo los demás en una tardecita soleada y ya, si eso, os comento mi opinión general…

    Por cierto, creo que ya lo conté en algún otro lugar, pero el hecho de que el segundo se me quedara por la mitad no fue porque no me estuviera gustando, sino porque a mi perra le encantó y se lo zampó… tal vez le pida a ella que haga una reseña…

    En fin, gracias por este buen post, Arauxo, y a los demás por completarlo hasta crear otra de las conversaciones para guardar.

    Un saludo,
    Richar.

  32. hector Dice:

    solo quiero hacer un comentario acerca algunas palabras de Arauxo
    Dice:”La saga es sustancialmente maniquea, Uther. Me remito al acertado comentario de Poveda algo más arriba sobre el trato que la autora dispensa a Pompeyo, Cicerón y, sobre todo, a Catón.”

    acaso no sabemos como era Caton?? el 100% de los testimonios clasicos coinciden , si lo imaginaramos contemporaneo nuestro, acaso no lo ubicariamos mas a “derecha” del libertador del mundo George Bush? No seria mas intolerante que esos fanaticos que se educan en las escuelitas de pakistan o arabia saudita?

    Sobre Ciceron.. que decir, habra sido un buen abogado, etc etc etc.. pero basta leer sus cartas para darse cuenta que era iba para donde calienta el sol, en algunas cartas apoya a Cesar , en otras dice que es un monstruo, etc etc…. un debil que privilegio sus intereses como integrante de una clase dirigente oligarca y terrateniente y llevo a Roma a la guerra civil

    Colleen puede tomar claramente partido por Cesar pero digamos que no inventa demasiado.. acaso Gerard Walter , Mommsen o el mismo Lucio Canfora cuando hablan de estos personajes ( no voy a olvidar de mencionar a Bibulo Bruto y otros ) matices mas matices menos, nos hacen saber que eran tambien de una calaña similar a la que nos presenta Colleen

    hector

  33. Arauxo Dice:

    ¡Hombre, Hector, esto se pone interesante! Vamos por partes.

    1. “Acaso no sabemos como era Catón?? el 100% de los testimonios clásicos coinciden” Pues… no sé si las ediciones que tú manejas tienen traducciones muy extrañas, pero en las mías, Salustio reverencia a Catón en la misma medida que critica a César, asignando a aquél una ristra de calificativos entre los que se incluyen generoso, honorable, virtuoso, austero, comedido, moderado y representa el ejemplo encarnado del ideal romano frente a un César que es libertino, depravado, ambicioso, manipulador y no sé decirte ahora mismo cuántas cosas más; el poeta Lucano, ilustre defensor del ideal republicano en época de los últimos julio-claudios, lo eleva a la categoría de héroe en “Farsalia”, su inconclusa epopeya; Cicerón se deshace en elogios hacia el personaje, aunque ya veo que entre los “testimonios clásicos” pareces no querer incluirlo… Pero entonces no incluirás a Plutarco ¿Verdad? Porque si prescindimos de las fuentes “subjetivas” o interesadas”, Plutarco es claramente procesarista y en sus escritos repite a César, y se hace eco de su campaña (tan inteligente campaña como despiadada y desproporcionada) contra Catón, en la que lo convirtió en un personaje ridículo.

    Lo siento, pero yo no veo por ninguna parte lo de las coincidencias de las fuentes clásicas. Y lo que “no vale” (al menos desde el punto de vista del rigor intelectual) es aceptar unas y rechazar otras porque pertenezcan o no a uno de los bandos. ..

    2. Cierón era “…un débil que privilegió sus intereses como integrante de una clase dirigente oligarca y terrateniente”. Hombre, Héctor, eso, sencillamente… no es cierto, por Vesta y todas sus vestales. Que Cicerón era “débil”… podemos discutirlo, aunque yo preferiría usar el término veleidoso, voluble o asustadizo. Pero no era, en absoluto, integrante de una clase dirigente oligarca y terrateniente (no, al menos, más que César o Mario). Cicerón es uno de los mejores ejemplos (Cayo Mario sería el mejor) de ascenso social cimentado en el talento personal, excepcional para ser exactos en lo que a oratoria y derecho se refiere (del mismo modo que el talento militar de Mario lo llevó también a las más altas cumbres del Estado). La familia de Cicerón no era especialmente rica ni poderosa, sino una de tantas familias acomodadas de provincias que no pintaban un bledo en los asuntos del Estado. Ni era miembros de la oligarquía senatorial ni era terrateniente especialmente rico. Otra cosa es que apostara por el bando de los “optimates”, entre otras cosas, por convencimiento personal. César, sin embargo y aunque no era rico en absoluto, era, por derecho de nacimiento, miembro de la más selecta aristocracia. Y, si es por riqueza, en el bando “popular” (y asociado normalmente con César) estaba Craso, el hombre más podridamente rico de la República.

    3. ¿Que Cicerón provocó la Guerra Civil? ¿Cóoooooooooomorrrr? Eso, Hector, me lo vas a tener que explicar con más detalle… Pero te recuerdo que ni Cicerón dio ultimatum alguno a César ni cruzó Rubicón alguno tampoco. Es más, posiblemente haya sido el político romano que más haya intentado la reconciliación de las partes, entre otras cosas porque intuyó que la dichosa guerra haría saltar lo que quedaba de su querida República por los aires… Y en eso, como en otras cosas, fue absolutamente clarividente.

    4. Pero lo que ya me parece salido de una película de Star Trek es el comentario de que “si lo imaginaramos [a Catón] contemporáneo nuestro, acaso no lo ubicaríamos mas a “derecha” del libertador del mundo George Bush? No sería más intolerante que esos fanáticos que se educan en las escuelitas de Pakistán o Arabia saudita?” ¿¿¿¿¿¿¿¿…. (estoy sin palabras, recuperándome) … ?????????? Supongo que ese ejercicio de imaginación sería estupendo para parir un guión con viajes en el tiempo, “terminators” vengadores actuando en nombre del pueblo soberano, Superprogreman y otros héroes de Marvel. Pero en Historia… eso no es aceptable. Te recuerdo que los términos “derecha” e “izquierda” nacieron en la Francia revolucionaria… Te recuerdo, además, que la “derecha” romana, como tú la llamas, defendió la legalidad de la República frente al poder personalizado y basado en la fuerza militar de determinados personajes, como César precisamente. Y te recuerdo también que quien ejerció de libertador del mundo –ese que tú llamas George Bush- fue la “izquierda” (uso el término por analogía), es decir, César, Craso y, mientras fue uno de sus aliados, Pompeyo, que desarrollaron sus ambiciones personales gracias a políticas expansionistas con las que enriquecerse o consolidar su “auctoritas”. De hecho y por ejemplo, los optimates –supongo que, a tus ojos, una partida de fachas de cuidado- recriminaron a César el comienzo, sin causa justificada, de la guerra en las Galias….

    Pero, aunque sólo sea por aceptar el reto, estoy dispuesto a participar en tu “juego ideológico”. Así que reflexionemos. Perdió la guerra la “derecha”, integrada por los defensores de la República y de sus valores tradicionales (valientes carcas) y acabó ganando la “izquierda”, cuyo “partido” se apoyaba en el pueblo (gente progre guay) para alcanzar el poder y perpetuarse en él, evolucionando rápidamente hacia una dictadura militar herditaria… que terminó con los escasos derechos políticos del pueblo romano. Curiosas las lecciones que ofrece la Historia ¿Verdad?

    Un saludo muy maniqueo.

  34. Ascanio Dice:

    crsh , crsh, crsh (ruido de Ascanio comiendo palomitas mientras observa el devenir de los acontecimientos)
    glup, glup (la cocacola)

  35. Urogallo Dice:

    Una de las cosas que me gusta de la saga, es, precisamente, que se olvida bastante del tema de las simpatías “populares” de César, en mi opinión muy exageradas, precisamente para situarlo dentro de la política actual.

  36. hector Dice:

    Arauxo, un placer leer tu respuesta (como las de poveda y los chicos de hislibris) hacen que no pueda dejar de visitar este sitio diariamente

    solo quiero hacer algunas aclaraciones menores y si tienes interes podriamos seguir estos temas directamente en el foro asi dejamos este espacio para comentarios sobre el libro.

    Cuando me haces referencia a Cesar, opino lo mismo, claramente tenia los mismos “vicios” que sus cotemporaneos, y hasta uno mas grande como ser el responsable de la muerte de 1.000.000 de galos, despues de esto todas las palabras sobran..

    Caton.. bueno.. no te gusta que lo clasifique metaforicamente de derecha, entonces te dejo mi opinion sobre este personaje…..claramente era un fanatico intolerante.. que alguien diga que era el ejemplo del ideal romano.. mmmm..sabes.. me asustan los extremos.. vivo en un pais q se desangro en los años 70 bajo bandas procubanas y gob militares… no se porque cuando leo la pababra “CATON” me viene a la mente los fanaticos evangelistas del Oeste Americano.. Texas para ubicarnos geograficamente… tambien dicen ellos que son el ejemplo ideal de hombre occidental…

    Sobre Ciceron, para mayor documentacion me remito al excelente libro de Luciano Canfora , JC un dictador democratico, donde dedica cantidad de hojas a los vaivenes politicos de este abogado. este libro (aunque es una biografia de cesar) es particularmente interesante para conocer quien fue realmente Ciceron, citando carta por carta de este sr, su actuacion durante aquellos años. Quiza nuestras universidades de derecho sigan “idolatrando” a este personaje.. pero bueno, espero q tambien les enseñen a nuestros futuros abogados que El hizo ejecutar a ciudadados romanos violando todo tipo de leyes ( catilina etc)

    ops..supongo que te referias a la ejecucion de Catilina cuando citas que la derecha romana defendio la legalidad en Roma….mm ahora tambien recuerdo el caso del robo del famoso oro de toloza…

    Sobre las causas de la guerra civil, quiza me he expresado mal, cuando mencionaba como causante de la guerra civil a Ciceron, hablada de todo su grupito de Optimates , como tu dices Ciceron no tiene un Origen Patricio pero claramente se comporto como tal

    aqui la polemica esta abierta todavia, cruzar el rubicon fue la causa de la guerra civil ? mmmm antes se desencadenaron miles de situaciones donde los optimates querian la cabeza de Cesar a toda costa, por temor q a que convierta en otro Sila , por envidia , por politica o lo que fuera….

    tambien podriamos discutir sobre el legado de Cesar… sobre la dictadura militar hereditaria que empezo con Augusto, perdon, con la dictadura de Cesar para ser exactos, si a nosotros nos ha llegado solo la historia romana que Augusto diseño.. si Augusto traiciono a los populares, cientos de interrogantes abiertos y apasionantes

    pero dejemos a Colleen en paz.. puede novelar.. puede exagerar..puede ser demasiado o exageradamente Cesarista pero no esta muy lejos su vision acerca de estos personajes

    saludos, Hec

  37. cavilius Dice:

    Ey, no me había fijado: la frase de Jonathan Swift con la que empieza la reseña de Arauxo es la misma que se cita al inicio de “La conjura de los necios”, de John Kennedy Toole, un libro muy recomendable que algunos equiparan incluso al Quijote.

  38. Ascanio Dice:

    Pues yo no creo que la saga se olvide de las simpatías populares hacia César, de hecho creo que hasta le hacían la ola cuando pasaba por el barrio de Subura.

  39. Urogallo Dice:

    Una cosa son las observaciones sobre el nacimiento de César, y otra lo popular: Sobre todo McCullough insiste en que el nacimiento de César en el Subura le permite conocer diversos idiomas y tipos humanos. Es más bien una apología de la interculturalidad que del pueblo llano.

  40. Javi_LR Dice:

    Me ocurre lo mismo que a Richar, mierda de trabajo que sólo me deja leeros. Cada vez que tenía tiempo para hacerlo, otro se me había adelantado con similares comentarios. Así me parecen todos, respetables, comprensibles y no carentes de razón.

    En la medida de que soy un fiel seguidor de la obra y vida de Cicerón, me reconozco ecléctico, término muchas veces confundido con cobardía, falta de personalidad y otras lindezas. Es por eso que el comentario de Arauxo me parece formidable, igual que la primera intervención de Poveda (sencillamente, una crítica con mucho fondo y sensibilidad). Es por lo mismo que me parece Catón un intransigente costumbrista y un tío respetable, al igual que a César le veo como un audaz (y tenaz, y eficaz) político y un demagogo, a veces crudelísimo, otras sin escrúpulos y las más como un grandísimo personaje. Es por esto, como decía, que comprendo las intervenciones de Héctor, y aún más las respuestas de Arauxo (es cierto que las fuentes clásicas son más benévolas con Catón, incluso cercanas. Es curioso, en este discurso maniqueo de derechas e izquierdas, que los intelectuales contemporáneos se ubiquen, en la mayoría de los casos, a la “izquierda”, mientras que los romanos se inclinaban hacia los “optimates”).

    En cuanto a las causas de esa y otras sangrantes guerras civiles, o más propiamente dicho, en cuanto a los culpables, daré mi opinión. No creo que nadie en su sano juicio desee una guerra, sino que son las diferentes circunstancias las que abocan a ella (siempre las hay más comprensibles). El paso del Rubicón, si bien es cierto que Cesar se vio obligado, no lo es menos que Él puso de su parte para llegar a este extremo en su lucha contra el Senado y, por qué no, el Pueblo de Roma.

    El hecho, Arauxo, de que el Senado recriminase a César el inicio de las confrontaciones en La Galia, fue oportunismo político. Hubo muchas campañas anteriores similares, o incluso menos comprensibles, que el Senado aplaudió. En resumidas cuentas, no dejaba de ser todo POLÍTICA.

    En cuanto a mis impresiones del libro, que se supone que es de lo que se trata, fueron buenas, bastante buenas, aunque en muchos puntos, como dije, coincida con Poveda. Mi caso fue curioso, ya que empecé con el tercer título, y fue el que me enganchó y el que mejor recuerdo. Quizá fuera sólo ese famoso componente emocional-temporal, que tanto incide en que te guste o no una obra. El caso es que para mi gusto (y ahora que reflexiono, también repercutirá el hecho de que se narren los acontecimientos menos contrastados con la historiografía) son los tres primeros libros los que más me gustaron. El que menos, sin duda, “El caballo del César”.

  41. Popediscus Dice:

    Cavilius, no me compares a Ignatius O’Reilly con el ingenioso hidalgo…reventandose granos delante del espejo y masturbandose por las esquinas por haber cruzado una mirada con la vecina.

    Yo lo compararia con Torrente, como mucho.

    A nivel libro me pareció deprimente, me dejó muy flojo.

    Buen dia..

  42. cavilius Dice:

    La comparación no es mía; si no recuerdo mal, es del prologuista de la edición que leí, hace ya como 15 años. Difiero contigo, a mí me gustó bastante. No creo que esté a la altura del Quijote, ni mucho menos, pero no estuvo mal la lectura.
    Tengamos en cuenta que lo leí mientras hacía la “mili”, o sea, que mis facultades mentales estaban un poco tocadas…

  43. Popediscus Dice:

    Ok, yo también lo leí en mi larga experiencia en la Armada Española (6 años)…

    No digo que no me gustará…Con lo de deprimente me refiero a que el personaje es deprimente, como Torrente, a mi me dejó muy flojo por estar también en situación de facultades mentales ‘tocadas’.

    Chao.

  44. Germánico Dice:

    Es uno de mis libros preferidos. Desesperado y lúcido. De lo mejorcito.

    Saludos.

  45. Enrique Dice:

    Me he leido la saga completa. Me enganchó desde el principio. Casi lo que más me gusta es como al empezar la saga te parece que es casi imposible seguirla, muchos personajes, cómo funcionaba la sociedad romana, las jerarquías, etc., pero poco a poco vas cogiendo el hilo y te enteras de todo perfectamente. Cuando habla de cualquier personaje, comprendes como actúa y porqué según su clase social, cosa que al principio era imposible.
    Algo que me ha decepcionado un poco, es que veo a la escritora demasiado partidista según qué personajes. Por ejemplo Cesar. Acepto que fuese excepcional, pero nadie puede ser tan bueno en todo y sus enemigos tan malos. Acepto que nunca perdiese una batalla, pero es que además era el más culto, el más guapo, el más….. Por ejemplo, si todo lo que dice es verdad, Cesar era un engreido de M.
    Conociendo al ser humano, seguro que sus enemigos le odiaban a muerte, pero también es seguro que entre sus amigos levantaba más de una envidia y comentarios negativos.
    Catón algo bueno tuvo que hacer.
    Desde luego la recomiendo al 100%.

  46. hector Dice:

    enrique
    quiza si o seguramente si fue un engreido..pero porque no pudo haber sido claramente excepcionales frente a sus contemporaneos.. acaso cada uno en lo suyo, Alejandro Magno.. Anibal Barca….Ramses….Napoleon no lo fueron ? porque no Cesar?

    hector

  47. Arauxo Dice:

    Salve, Hislibreros.

    Pido disculpas por mi tardanza en responder, especialmente a los que me aluden de modo directo, pero a uno le cuesta trabajo recuperar el resuello entre las muchas expediciones de exploración que Hislibris se merece.

    Me sugieres, Héctor, que sigamos las conversaciones sobre “estos temas” en el foro y dejar libre la línea para “comentarios sobre el libro”… Yo, dicho sea con el mayor de los respetos, discrepo absolutamente. Primero porque lo del foro sigue siendo para mí, paradigma de torpes y recalcitrante decimonónico, un mundo misterioso y enigmático. Y, segundo, porque yo, al menos, me he dedicado a hablar de Mario, Sila, César, Cicerón, Catón, Pompeyo, Craso… y del enfoque que McCullough propone sobre cada uno de ellos. Si no hablamos de eso en la reseña de “El Primer Hombre de Roma” ¿De qué puñetas vamos a hablar? ¿Del grosor de cada volumen y los dibujitos tan preciosos que nos regala la autora?

    Me comentas, Héctor, que César “tenía los mismos vicios que sus contemporáneos y hasta uno mas grande como ser el responsable de la muerte de 1.000.000 de galos, después de esto todas las palabras sobran”. Efectivamente, César, como TODOS los personajes históricos, era un hombre de su tiempo, con sus defectos y sus virtudes, con sus estructuras mentales y sus esquemas morales. Porque ¿seguro que César fue el responsable de un millón de muertos en la Galia? ¿Las propias estructuras de la Roma antigua no alentaban la expansión territorial como mecanismo de desarrollo económico, de estabilidad política, de ascenso social? Es más, ¿no era el mecanismo habitual de supervivencia en TODAS las civilizaciones antiguas? Y más aún, el llamado “derecho de conquista” (que actualmente no es, por supuesto, un “derecho”, pero, subrayo, actualmente) o la violencia infligida contra los pueblos conquistados ¿No era una manera de actuar generalizada? ¿Algún contemporáneo tachó a César de genocida? ¿Algún compatriota vio con malos ojos, soslayando la crítica política del Senado (por supuesto que interesada y oportunista, Javi_LR, no he pretendido decir nunca lo contrario; oportunista e interesada exactamente igual que la de sus rivales) la consolidación de las conquista de la Galia, su incorporación como provincia romana y el incremento indiscutible de la gloria de Roma… pese al hedor de los muertos? Y con ello no quiero decir, Héctor, que nadie sea responsable moral de sus actos. Lo que trato de decir es que resulta tan fácil como falaz enjuiciar la Historia (y la Historia la hacen los hombres) desde la perspectiva que el tiempo proporciona y con los planteamientos éticos del siglo XXI. No deja de ser un mero ejercicio especulativo que, aunque yo mismo pueda practicarlo, ofrece resultados incontrastables y engañosos.

    Cambio y corto, para que nadie se atragante.

  48. Arauxo Dice:

    Yo, Héctor, respecto profundamente –faltaría más- tu experiencia personal-familiar en tu propio país. Pero no puedes –en realidad, no debes, porque lo que es poder, uno puede hacer lo que le venga en gana- utilizar tus categorías emocionales y tus prejuicios (que todos tenemos, pero que conviene sublimar) para interpretar la historia con cierta ecuanimidad. Y siento insistir en que tu idea sobre CATÓN (¿fanático intolerante?) responde a un concepto sesgado y elaborado desde el prejuicio, no desde la aproximación imparcial a la Historia.

    Algo parecido cabe decir sobre el Cicerón que tú criticas. Para empezar, el libro de Canfora es, como tú sabes, una muy buena biografía de César, pero no de Cicerón. Éste ha sido objeto de cientos de biografías y miles de estudios por sí sólo. Si quieres aproximarte con imparcialidad a Cicerón, puedes leer muchas biografías, pero una de las más recientes y equilibradas es la de Pina Polo, que además es profesor en la Universidad de Zaragoza. De hecho, estoy preparando, previo repaso de mis notas, una reseña de este libro (misterio desvelado prematuramente, Aquiles…) para Hislibris, por lo que, en esta ocasión me corresponde a mí sugerir que remitamos allá los comentarios sobre una figura tan excepcional (supongo que te gustará, Javi_LR, participar en la “tertulia” cuando llegue el momento) y quien suplica, antes, un poco de paciencia…

    Supongo que te referías a la ejecución de Catilina cuando citas que la derecha romana defendió la legalidad en Roma….mm ahora también recuerdo el caso del robo del famoso oro de toloza…” No, Héctor, eso… es hacer trampas. Lo que yo dije exactamente es que “la derecha romana [usando tu terminología]… defendió la legalidad de la República frente al poder personalizado y basado en la fuerza militar de determinados personajes, como César precisamente”. Y eso implica, en primer lugar, la identificación de la “derecha” romana con la oligarquía senatorial y con la facción de los “optimates”, en términos genéricos e independientemente de las actuaciones más o menos legítimas o delictivas de muchos de sus miembros. Y, además, pretende significar que, en efecto, dicha facción fue la defensora –insisto, por encima de coyunturas individuales- de la constitución romana, entre otras cosas porque la República estaba configurada como un Estado en gran medida aristocrático sobre un precario equilibrio entre las fuerzas que tradicionalmente se habían identificado con la monarquía, la oligarquía y la democracia. En realidad, los “populares” se apoyaron en ésta (la democracia) para reventar a ésa (la oligarquía) y reinstaurar aquélla (la monarquía). Yo no entro –en este momento- a discutir si esto fue una evolución “natural” o si formó parte de un plan preconcebido. Lo que digo es que, al fin y al cabo y frente a los “populares”, los “optimates” defendían el régimen republicano, que se identificaba, claro está, con sus intereses oligárquicos.

    Cambio y corto de nuevo.

  49. Arauxo Dice:

    Yo no he dicho nunca, Héctor, nunca, que “cruzar el Rubicón” (hay que ver que hermosa metáfora quedó incorporada a la Historia y a nuestra lengua tras este acontecimiento…) fuese la causa de la guerra civil, entre otras cosas porque estoy convencido de que la guerra empezó mucho antes, con el tribunado de los Graco, si bien permaneció latente en muchos momentos hasta el Principado de Augusto. El Rubicón fue, en todo caso, el detonante de la “campaña” principal de un enfrentamiento que duró más de un siglo. Lo que digo –y ratifico- es que Cicerón NI DE COÑA provocó la guerra.

    Querido Javier_LR: ¡Pues claro que es maniqueo el discurso de “izquierda” y “derecha”! ¡Tan maniqueo como anacrónico! Y ese es precisamente el eje de mi primera crítica (la del 18 de octubre, para ser exactos) y de mi comentario sobre la novela de McCullough. Pero más allá… Tengo que confesarte que, en realidad, Javier, me importa un bledo donde se sitúen la mayoría de los autodenominados intelectuales de hoy o del pasado, sobre todo si donde se sitúan es dentro de un conjunto borroso llamado “izquierda” que nadie sabe exactamente qué es lo que alberga y qué principios defiende… frente a otro conjunto borroso llamado “derecha” tan indefinido como aquél. Una confrontación, en fin, que lo único que genera es precisamente el objeto denunciado: una interpretación maniquea de la vida, tan maniquea como falsa e interesada. O Como tú dices: TODO ES POLÍTICA.

    Cambio y corto definitivamente.

    Un saludo antimaniqueo.

  50. Ascanio Dice:

    Richar, ¿eras tú el que tenía toda la colección completa de Núñez Alonso pero te faltaba algún volumen? ¿o era Celedonio? ¿o era el abuelo cebolleta? En fin, me da igual, quien sea. Es que he visto en la Feria del libro antiguo y de ocasión todos los volúmenes (creo que están todos) a unos 15 euros c/uno. Si alguien quiere alguno y le merece la pena el precio (tened en cuenta que son de 2ª mano, pero a primera vista no me parecen que estén demasiado mal) se lo compro y luego se lo mando por correo. Calculadle también los gatos de envío. Decidme lo que sea, rápido, porque el viernes es el último día de la Feria.
    Ya sé que este comentario no viene a cuento aquí, pero como buscar algo en esta maraña hislibreña, sobre todo cuando no hay una reseña concreta del libro es casi (digo CASI) tan difícil como descifrar las encuestas de Germánico, pues aquí mismo lo planto. Total, todos los caminos conducen a Roma.
    Hasta luego, Lucas. Y ya sabéis, los interesados contestadme YA.

  51. richar Dice:

    Pues no, Ascanio, no era yo. Me suena a Germánico.

    Saludos,
    Richar.

  52. Arauxo Dice:

    Mil gracias, Ascanio. Era yo el susodicho y parece mentira que olvides tan pronto mis deseos y anhelos, porque yo sólo respiro para verte feliz…

    Lo cierto es que encontré el tomo que me faltaba hace unos días en Iberlibro (supongo que conoces esta maravillosa página para los raros como nosotros, los que compramos libros con toda su mugre incorporada) y ya he reunido -trabajito me ha costado- la serie completa.

    Un saludo muy, muy, muy agradecido y muy, muy muy decepcionado por tu desinterés…

    PS: Si el libro (o la serie) no tiene una “reseña concreta” en Hislibris, LA CULPA ES DE RICHAR. Pregúntale, pregúntale…

  53. Ascanio Dice:

    snif…¿estás decepcionado?… snif… ¿conmigo?….snif…¿de verdad?….
    ¿me perdonas?…snif…
    [Germánico, ataca, que este comentario es una mina]

  54. Germánico Dice:

    Ando bajo de reflejos estos días, Ascanio. El curro me tiene un poco agobiado. Dile algo así como que lo ves muy sensible, que deje los culebrones (o el morapio, su oculta pasión).

    Saludos.

  55. Ascanio Dice:

    ¿Qué es el morapio? ¿un apio morado?

  56. Germánico Dice:

    Pregúntale, pregúntale,…

  57. Arauxo Dice:

    No, Celedonio.

    Mi vicio no es el morapio. Tú sabes que es… el zumo de cebada bien fresquito.

  58. Germánico Dice:

    Esas cañitas…

  59. Ascanio Dice:

    Aishhhh…¿¿¿¿pero qué es el morapio???? Qué intriga, qué dudas, qué desesperación…
    Arauxo…snif…snif…¿sigues sin perdonarme?…¿ya no me hablas?….snif.

  60. Germánico Dice:

    El morapio es el vino de mala calidad, Ascanio.

    Saludos.

  61. hector Dice:

    para poveda
    recuerdo un comentario tuyo sobre que no podias aguantar como Colleen presentaba en un grado de perfeccion casi total a Cesar , por lo menos en los primeros libros

    aqui encontre nada menos que a T.Mommsen, en Historia de Roma, Vol3, ed 1856
    “Se puede juzgar su personalidad mas o menos superficial o profunda, pero todas las interpretaciones no diferiran demasiado, todos los investigadores han recalcado casi los mismos rasgos de este genio, pero ninguno a conseguido todavia fijar su personalidad de manera definitiva. El secreto reside en su perfeccion:desde el punto de vista humano e historico, Cesar se situa en el punto en que las grandes contradicciones o fuerzas antagonicas de la existencia se neutralizan o equilibran mutuamante…..”

    sigue la frase con mas elogios… y termina asi:

    “Es logico que no hallemos en el los denominados rasgos caracteristicos de los personajes historicos, ya que aquellos no son otra cosa que extrapolaciones o desviaciones de la evolucion del hombre natural”

    hasta aqui con quien yo considero el que mejor supo retratar la historia romana.

    Para mi amigo optimate Arauxo:

    sobre tu frase del 31Oct : “En realidad, los “populares” se apoyaron en ésta (la democracia) para reventar a ésa (la oligarquía) y reinstaurar aquélla (la monarquía).”

    como llegas a esta conclusion?
    puedo aceptar que los aduladores de turno cuando Cesar era Dictador , como el mismo Antonio o aquellos que lo llamaron “Rex” ( aqui tenemos la famosa respuesta “Me llamo Cesar” o cuando se saco la corona que le pusieron tambien delante de la gente, cuando Cesar era dictador pero que los populares querian instaurar una monarquia?

    Mario??? Cina? vamos Arauxo , tu eres mas inteligente como para caer en este error tan simple, todavia los historiadores no se ponen de acuerdo en las intenciones politicas del mismo Cesar!!

    aqui se despide Hector desde un comite politico del partido Popular ( romano.. ehh nadie vaya a confundir con otra cosa….) a punto de despachar a Clodio y su banda para hacer una visita a nuestro amigo el “moralista” Caton que se encuentra pasado de copas de un delicioso vino griego saborizado con anis como siempre que no se encuentra en el senado

    hector

  62. Arauxo Dice:

    Hombre, querido amigo popular Héctor, esto estaba empezando a resultar aburrido…

    Me veo obligado a realizar varias puntualizaciones, sobre todo para que no me encasilles con tanta ligereza (tentación fácil pero simplista, dicho sea sin ánimo alguno de ofensa, Dios me libre…):

    1. El que suscribe no es optimate ni nada que se le parezca. Entre otras cosas, porque considerarse optimate es como… declararse públicamente partidario de los Infantes de la Cerda frente a las aspiraciones del futuro Sancho IV de Castilla… O sea, una estupidez, por lo anacrónico del planteamiento.

    2. Es verdad que el estudio de la Historia concita simpatías y antipatías hacia determinados personajes o hacia sus trayectorias o sus planteamientos (como, por ejemplo, en tu caso, por tu devoción hacia los populares). Pero ello no implica necesariamente alinearse ideológicamente con tales personajes porque, insisto, es una simpleza anacrónica. A mí siempre se me han hecho simpáticos determinados personajes como Aníbal, Pedro I, Juana la Beltraneja, Boabdil, el Conde Duque de Olivares… o el propio Germánico (salve, compañero), entre otras cosas porque los “perdedores” suelen suscitar mis simpatías con notable facilidad. Pero, hombre (¡y por San Hermengildo!), eso no conlleva automáticamente la identificación ideológica con sus “causas”….

    3. En el caso que nos ocupa, tanto Cicerón como César me parecen personajes interesantísimos, desde la perspectiva intelectual y desde la empatía emocional, entre otras cosas porque ambos (aunque mucho más el primero que el segundo), y en cierto sentido, fueron “perdedores”. Y lo mismo me ocurre con Mario o con Catón. Y ni te cuento con los hermanos Graco… Más antipáticos me resultan Sila y Pompeyo, y, respecto a Clodio, casi lo desprecio… por otras razones de las que hablaremos algún día si te interesan.

    4. Lo que importa ahora es decidir, después de esta “declaración de afinidades”, a qué “bando” pertenezco. Porque te lo he puesto difícil, ¿Verdad? Claro. Porque como yo no soy un romano de la Roma republicana, no pertenezco a ninguno. Si hace falta, puedo hasta jurar sobre el oráculo de la sibila que ninguno me financia y que no tengo intereses espurios que a ninguno me vinculen… pero ¿de verdad que es necesario me parece ridículo tener que llegar a tales extremos, igual que me parece ridículo identificar a los malos (para ti, los optimates) con la “derecha” y a los buenos (los populares, según tu perspectiva) con la “izquierda”. Lo siento, Héctor, pero eso, además de un puro anacronismo, es síntoma de una interpretación maniquea de la Historia, que a su vez deriva de una interpretación maniquea de la realidad actual, tan maniquea como sectaria y falsa. Y Arauxo no quiere entrar en ese juego.

    Cambio.

  63. Arauxo Dice:

    5. ¿Por qué he defendido a los optimates algo más arriba? Pues sencillamente, porque tú los atacaste, identificándolos además con los malos malísimos del mundo de hoy. Y lo que pretendía denunciar, al hacerlo, eran las interpretaciones simplistas y maniqueas tanto del pasado (con lo que además se incurre en flagrante anacronismo) como del presente (con lo que además se suele incurrir en manipulación o incluso en gratuita ofensa…) A la vista está que no he alcanzado mi propósito ni he conseguido hacerme entender.

    6. ¡Pues claro que Mommsen elogia a César! ¡¡¡¡Pero si es un hecho (universalmente reconocido por todos loes especialistas) que Mommsen era partidario de César hasta los tuétanos!!!! Mommsen –a quien yo admiro profundamente- era tan gran historiador como apasionado en sus juicios, lo que no nunca debe olvidarse cuando uno se sumerge en su lectura. Por ello, conviene (en esta y en todas las ocasiones) contrastar sus opiniones con las de otros historiadores. Y si, como en el caso de Colleen McCulloug que ahora nos congrega, Mommsen constituye tu faro y guía, Héctor, no me extraña la opinión que tienes de Cicerón, teniendo en cuenta que el gran historiador germánico forjó la leyenda negra del cobarde y oportunista Cicerón. Pero, en Historia, Héctor, hay que acudir a fuentes variopintas y a interpretaciones diversas… para minimizar el riesgo de incurrir en sectarismo o parcialidad.

    7. Parece que te escandaliza (en términos intelectuales) el significado de mi aseveración: “En realidad, los “populares” se apoyaron en ésta (la democracia) para reventar a ésa (la oligarquía) y reinstaurar aquélla (la monarquía).” Pero no puedes sacarla de contexto. A continuación, añadí en su momento: Yo no entro –en este momento- a discutir si esto fue una evolución “natural” o si formó parte de un plan preconcebido. Lo que quiere decir que yo no estaba analizando los “porqués” de un proceso, sino su resultado final. Y el enfrentamiento entre optimates y populares se saldó con la victoria de éstos últimos y con la instauración de una monarquía absoluta. ¿Que César pretendiera o no realmente la instauración de una monarquía? No lo sé, probablemente no, pero tampoco importa. Porque lo cierto es que los populares, aunque escalaron peldaños al calor de las asambleas, en la práctica, se apoyaron en el ejército para mantenerse en la cúspide, consolidando así una tendencia hacia el poder personalizado de corte militar, frente al tradicional sistema oligárquico de la República. Si prefieres la expresión “poder personalizado de corte militar”, por mí estupendo, pero, salvando las prudentes distancias, ¿Qué es una dictadura o una monarquía absoluta sino un “poder personalizado de corte militar”? Y más, aún, Héctor: Octavio (el futuro Augusto) era y se declaraba heredero de César y su victoria sólo fue un instrumento para perpetuarse en el poder. ¿O es que pretendes que creamos que Octavio no era un popular? Lo era… hasta el gorro (o el casco, en este caso).

    8. No te preocupes, Héctor, por tu alusión al contemporáneo Partido Popular. Nadie en su sano juicio te alinearía a ti con ellos. Porque todos sabemos que, para ti, esos los malos malísimos de solemnidad. Hasta ahí podríamos llegar…

    Un saludo nada Clodiano, por supuesto.

    Cambio y corto.

  64. Uther Dice:

    Pues bien mi admirado Arauxo,tras leer tus comentarios, no puedo dejar de estar de acuerdo contigo en casi todo. Pero, digo casi todo, porque yo no estoy tan seguro que Octavio fuera popular.

    Me referiero al César Augusto. Creo que él mismo, aunque declarado heredero de Julio César, no podía ser de otra forma, se preocupó de, poco a poco, cambiar los resortes políticos de la sociedad republicana y por tanto las características de la mísma hasta diluir en ella la clara contrapartida entre populares y optimates, surgiendo exclusivamente la figura del César.

    Un saludo.

  65. hector Dice:

    amigo arauxo

    sobre tu frase:
    “Lo que quiere decir que yo no estaba analizando los “porqués” de un proceso, sino su resultado final. Y el enfrentamiento entre optimates y populares se saldó con la victoria de éstos últimos y con la instauración de una monarquía absoluta.”

    vamos…..siendo tu tan purista de los significados de las palabras, usas ” monarquia absoluta”? donde lo has leido?

    sobre tu frase
    “¿O es que pretendes que creamos que Octavio no era un popular? Lo era… hasta el gorro”

    vamos de nuevo , como llegas a esa conclusion?

    Augusto fue el heredero legal de Cesar, un gran administrador para Roma, pero Popular??? censuro la obra de Cesar (como narra suetonio), se hizo un senado a su medida despues de pasarlo por el cuchillo,restringio la concesión de la nacionalidad romana proyectada por César ( muy lejos esto de la politica Popular, no?), monto una farsa con los aduladores de turno, T Livio, Virgilio etc sobre su persona), si bien es cierto que tuvo a los mismos enemigos que Cesar pero eso no lo hace “popular”.
    en todo caso , diria que hizo de su politica, un 3er partido donde el fue amo y señor

    aqui voy a citar una frase de J.Lago (muy desprestigiado en este foro por su parcialidad pero con analisis muy inteligentes en algunos temas) que resume mejor que nadie esa epoca

    “Catón, el descendiente de esclavos extranjeros; Pompeyo, el descendiente de celtas de Picenum o Cicerón, el descendiente de arpinenses defendieron la segregación. Esto vuelve a demostrar ese viejo y sabio refrán castellano: “No hay peor inquisidor que el hereje converso”.

    definitivamente has perdido el rumbo con esta parte de la historia o tanto admirar al Ciceron escritor tambien se te han pegado sus “vaivenes”

    Hector

    como tu dices , hay que acudir a fuentes variopintas y a interpretaciones diversas… para minimizar el riesgo de incurrir en sectarismo o parcialidad.

  66. richar Dice:

    Sólo un pequeño inciso:

    hector, J.Lago no es muy desprestigiado en este foro. Sólo ha recibido críticas de un par de habituales, que no comparten sus puntos de vista. Nada más. De hecho, yo siempre he defendido que gracias a él y su web (una de las primeras que recuerdo de historia por la red) me empezé a enganchar a la Historia de Roma. Y recuerdo algún comentario similar de otros habituales.

    En cualquier caso, sólo aclarar que no hay una “postura oficial del blog”, sino algunas opiniones en su contra, como en su favor.

    Conste, para que nadie piense cosas raras…

    Fin del inciso, y que siga el debate.

    Saludo,
    Richar.

  67. Urogallo Dice:

    Que yo recuerde aquí solo se han hecho un par de menciones indirectas a “El triunfo de las Aguilas” y su bibliografía, así que en todo caso habría que concretar que incluso esos comentarios están relacionados solo con esa obra, y solo con la visión “angelical” de César, que comparte con Mac Cullough y otros autores, y no se han extendido nunca ni a su página ni al resto de su obra ( Ni a favor ni en contra).

  68. Germánico Dice:

    Faltaría más: Hislibris no tiene una posición oficial sobre Lago. Ni sobre nada. Su página (la de Lago), meritoria (al menos en tiempo de dedicación) está abierta al público, y por tanto es susceptible de crítica. A mí no me gusta; me parece que el término “objetividad” no existe en ella. Pero al igual que él es muy libre de decir lo que le da la gana en ella (y quién sabe si no tendrá razón), los demás somos muy libres de criticarla. Y a ese derecho me acojo, y me seguiré acogiendo.

    Hay un matiz en internet que creo que el público no acaba de entender. Y es que las páginas son recintos privados de acceso público. Si alguien en su página (de él) dice “blanco”, sabe que en cualquier momento puede entrar otra persona que, respetuosamente, le diga “negro”, y no pasa nada: sabemos que el riesgo de que alguien nos contradiga es cierto, y beneficioso. En eso consiste el diálogo. Y si en otro ámbito, en otra página, se cita al susodicho, es por añadir una idea al diálogo. Si la idea es positiva, bien. Si es negativa, bien también. ¿Por qué se acepta sin mayor discusión que digamos aquí, como hemos dicho, que Suetonio es un cotilla, y sin embargo sienta mal que digamos que Lago habla a veces sin fundamento? No lo entiendo. No hay mala intención, en cualquier caso. En, también, cualquier caso, la idea es rebatible. Rebátela. Pero usa argumentos.

    Saludos.

  69. Messala Dice:

    Excelente reseña y excelentes comentarios, Arauxo: ya tienes aquí un seguidor. Ya me gustaría a mí escribir así… sólo un poquito.

    De la serie de McCullough me he leido los dos primeros volúmenes y no seguí con los restantes simplemente porque me aburría. El primero me gustó. Me parece que está correctamente escrito y tiene al menos una trama sencilla: ascenso y caida de Mario. Con el segundo no pude (lo terminé, sí) pero no me gustó tanta diversificación en la historia (con minúsculas): contar los pormenores de cada personaje como si fuesen el centro de la trama me hastió y no quise comprar los siguientes no fuera que, al aumentar las fuentes, también aumentara el número de personajes protagonistas y terminase por necesitar una enciclopedia para saber por donde me estaba moviendo en la novela.

    Criticar la serie porque sea promariana o procesariana (no sé quien lo dijo más arriba, pero a mí me resulta repelente el jovencito César del final del segundo volúmen: todo un listillo), criticarla, decía, por ser promariana o procesariana no me parece acertado. De una novela histórica no se espera la objetividad, si no más bien la precisión histórica en los hechos y un cierto acercamiento a los probables pensamientos de los protagonistas. Sería como si alguien escribiese una novela sobre Pompeyo (¿las hay?) y se le acusase de ser propompeyano.

    Un saludo.

  70. Arauxo Dice:

    Messala, estoy… abrumado por tu desmedida felicitación. Pero no tiene tanto mérito, amigo. Para “escribir así” (que tampoco es para tanto) sólo hay que intentarlo. Y saldrá… mejor de lo esperado. A veces mitificamos lo que nos inspira “respeto” o “vértigo”, cuando sólo hay que acercarse un poquito para vencer el miedo… y perder… la ¿admiración?
    Pero en cualquier caso, te agradezco tu comentario y “tu profesión de fe” de hacerte seguidor. Espero que “sigas” a Hislibris y no… a Aruxo, por tu propio bien… Y, a propósito, tu último párrafo… parece salido de mi teclado y no del tuyo. La ficción es… ficción y la Historia… Historia. ¿Tan difícil resulta de entender?

    Uther: después de decirme lo de “admirado” Arauxo no puedo sino encajar el golpe y aceptar tu interpretación, que quizás sea bastante acertada (aunque… bueno, no me callo) A este paso me vais a hacer llorar entre todos (y sin embargo, de mis amores platónicos hislibreños, Germánico y Ascanio, ni una palabrita… snif)

    Mira, Héctor: hoy no tengo ganas de discutir contigo ni contestar a tus provocaciones, así que acepto el rol de voluble “Cicerón” que me asignas y pongo en mis labios las palabras del inigualable orador que utilizé para mi reseña de “Rubicón”: La libertad excesiva conduce pronto a la esclavitud. Es más: la asumo como presupuesto ideológico y como declaración de principios. Así que, fíjate si te estoy dando carnaza para las represalias, que diría Ascanio. Aprovecha, que hoy estoy tierno. Aunque donde creo que, de verdad, has resbalado, es en lo de Lago, colega: suscribo (para variar un poco) la intervención de Germánico.

    Un saludo emocionado y .. ¿apático?

  71. Arauxo Dice:

    Parece que estoy escribiendo demasiado a la ligera, porque se me han colado varios gazapos… ortográficos y mentales. Mil perdones.

  72. Ascanio Dice:

    [Psss,psss....Germánico...¿le decimos algo?...mira que se nos echa a llorar el pobre...]

  73. clío Dice:

    hola a todos: podrias dar más datos sobre ese último libro de la saga romana que ha escrito Colleen

  74. Urogallo Dice:

    Aún no hay demasiados datos, solo el anuncio de que contra lo que todo el mundo pensaba, McCullough publicará un libro para cerrar la saga, con el enfrentamiento de Marco Antonio y Octavio. Algo perfectamente lógico, si recordamos ( aunque el encanto de César nos los hace dificil) que la saga no tiene como objetivo narrar la epopeya cesariana, si no el ciclo que llevó la caida de la vieja República ( Cómo en Star Wars).

  75. Germánico Dice:

    [Mejor no, Arauxo. Parece que responde con el nuevo tratamiento]

    Asunto de enorme interés, por otra parte. Me pregunto (con gran ilusión): ¿novelará también la época Julio-Claudia? No es una persona muy mayor, creo; o sea, que tiempo tiene. Sería fantástico. Y, encima, el enorme placer que sentiríamos al criticar y menospreciar todo su esfuerzo… Espero vivir para contarlo.

    Saludos.

  76. Ascanio Dice:

    ¿Que no es muy mayor? Pero Germánico, ¿tú has visto la foto del foro? Tampoco es una chavala, que digamos…
    Pero yo me apuntaría sin dudar a comprarme (y leerme) todo lo que publicase. Eso sí, siempre y cuando no sea novela romántica.

  77. Germánico Dice:

    Sí, Ascanio, pero vieja no es, creo. Creo…

    [Error de transmisión: donde en el mensaje anterior dice "Arauxo" debe decir "Ascanio]

  78. Valeria Dice:

    Germánico, que te pierdes. Si a mí no me gusta un libro, lo digo y ya está. Les diré a mis amigos que me ha parecido una caca, y ya está, . Eso de sentir placer por criticar o menospreciar el esfuerzo de un escritor…. que mál me ha sonado.

  79. Urogallo Dice:

    No sería descabellado que disponga de mucho material preparado para publicar, o trabajos previos que podrían “arreglarse” posteriormente como en el caso de Tolkien.

  80. hector Dice:

    Leyendo El Macedonio de Guild ( en este momento por la mitad del libro),la figura casi perfecta que hasta ahora presenta Guild del mismo Filipo me trajo a la mente la perfeccion del Cesar de Colleen que todos con mas o menos matices criticamos. Tambien recuerdo el Ramses de Jacq ( este es perfecto hasta el final), el Alejandro de Manfredi, el Anibal de Haesf, el Hornblower (otro perfecto) de Forester , algun espartano de Pressfield hasta me animaria a mencionar algun personaje de Tolkien.. acaso todos estos modelos de heroes no tienen caracteristicas similares.. jovenes, atractivos , valientes, fuertes, amados por el pueblo, odiados o traicionados por los “malos”, etc etc etc….

    la mayoria de los escritores caen en la misma situacion , bueno tenemos excepciones a la regla como el odiado Sharpe de B.Cornwell

    Colleen no hace otra cosa que repetir la formula como la mayoria de nuestros amados y preferidos escritores, un heroe, casi semidios, algunas esposas, traiciones en la corte, buenas batallas y un final triste o melancolico

    saludos, Hector

  81. Germánico Dice:

    Valeria, que estaba en “mode” Ironía. Parece mentira, mujer….

    un abrazo.

  82. Urogallo Dice:

    ¿Sharpe no es perfecto?. Sharpe es genial e ideal, hasta tuvo una novia sifilitica sin contagiarse…Si eso no es perfección.

  83. hector Dice:

    uyy.. perdon Uro,

    me confundi de britanico .. quize poner Harry “el sucio” Flashman.. borrachin mujeriero traidor desleal etc

    saludos, Hector

  84. Urogallo Dice:

    Dios, Harry Paget Flashman, Flashman Bahradur, el Héctor de Afganistán…Ese si que es perfecto, ¡Es el único que parece un ser humano de verdad!.

  85. hector Dice:

    sii ..quiza demasiado ingles… jajaja tanto que parece que el principe Harry se quiere parecer a el….

    hector

  86. josé Dice:

    1 es cierto que en collen hay exageraciones sobre Cesar, parece Supermán,tan bueno ,tan inteligente, tan rubio,tan alto,que hasta parece que ni mea. También niega categóricamente aquel asuntillo de Nicomedes,pienso que el personaje es bastante rico y algunas bolas no me las trago,no me parece interesante inventarle un hijo en las galias para afirmar que no podía tener hijos varones¿y al hijo con cleopatra?Donde lo dejamos?La figura de cesar como la de todos los grandes hombres tiene sus luces y sombras.
    2 No se puede negar el inmenso talento de collen como novelista,uno de los mejores comentarios que leí es que parece como si te mete en roma en esa epoca y parece que los personajes son todos conocidos como vecinos.
    3 yo recomiendo la lectura sinceramente,pero me parece que al que quiere saber realmente debe leer otros libros como vida de 12 césares de suetonio,comentarios de la guerra de las galias,dion casio etc
    4 el libro de cesar emperador de max gallo autor de una buena biografía de napoleón,me parecio mediocre,y con errores increibles,como el que cesar nació en una lujosa villa
    5 la polémica sobre Cesar ,sila,mario,caton,cicerón,catilina no va aterminar
    pero ¡sigan leyendo y escribiendo¡ me encanta saber que no soy el único boludo que me intereso por esta parte de la historia

  87. Urogallo Dice:

    No está demostrado que Cesarión fuese hijo de César, es una historía que hemos aceptado, pero que César no confirmó jamás. Augusto lo elimina, pero es que hasta la leyenda puede ser peligrosa ( Recordemos al pastelero de Madrigal y otros tantos).

  88. Poveda Dice:

    Saludos de nuevo, creo que no se ha mencionado aún algo bastante curioso: en “Las Mujeres de César” Colleen situa el juicio a Rabirio después de la conspiración de Catilina y no antes, amparándose en que la única referencia temporal que existe está en una carta de Cicerón (y, claro, ella de Cicerón no se fia- según le conviene, me parece). Qué opináis, ¿es una hipótesis bien fundamentada (en la nota que escribe al final del libro da una serie de razones) o simplemente trata de salvar la imagen de César a toda costa?

  89. hector Dice:

    de Ciceron tampoco me fiaria… un personaje que pasa un dia de alabar a Cesar y al otro dia decir que es el enemigo de la libertad….de un pro Marcello a un Brutus….un tipo que ejecuto romanos sin juicio previo ( catilina y compania) violando todas las leyes… justo el que se decia el defensor de la libertad y la republica….. provinciano con ciudadania romana que se oponia a que Cesar les de la misma a muchos pueblos de Italia y Galia, etc etc etc.. un tipico parasito de estado…

    Hector

  90. Arauxo Dice:

    Bueno, querido Héctor, parece que dispongo de algo de tiempo para contestarte por fin. Perdona el retraso, absolutamente indeseado.

    No he leído la expresión “monarquía absoluta” referida al Imperio Romano o al Principado de Augusto en ninguna parte o, al menos, no lo recuerdo. La he utilizado casi como metáfora o como referencia conceptual. Te lo explicaré y ya verás como no es tan difícil de entender, porque sólo es cuestión de no buscarle cinco pies al gato. Espero que puedas.

    Como espero que sabrás, el término “monarquía absoluta” ha sido adoptado por la historiografía para referirse al sistema político imperante, sobre todo, en la Europa Moderna y especialmente en la del siglo XVII. Parece existir bastante consenso entre los especialistas en considerar como paradigma de tal interpretación del poder a Luis XIV, el Rey Sol. Pero, como doctores tiene la Iglesia, someto mi cuña modernista al juicio siempre moderado y enriquecedor de Nando y otros camaradas hislibreños doctos en la materia.

    Si eres capaz de despojarte de tus rigoristas esquemas académicos -que no deben confundirse con el equivocado “purismo” al que haces referencia- advertirás que el término puede emplearse legítimamente, por analogía conceptual, a cualquier otra época. Porque el Principado de Augusto, independientemente de los ropajes con los que trató de disfrazarse, instauró un sistema de poder personal -unipersonal, si lo prefieres-, plenipotestario, omnímodo -ya, ya sé que la voz “omnímodo” sólo corresponde a la divinidad, hombre, pero haz un esfuerzo metafórico y verás como la vida resulta más bella- y hereditario -con sus peculiaridades y sometido a todos los cambios dinásticos que queramos citar- que encaja como anillo al dedo -es otra metáfora- con el significado (el significado ¿eh?, el sig-ni-fi-ca-do) de “monarquía” y “absoluta”. Porque si el Imperio de los Julio-Claudios no fue una monarquía y no fue absoluta, tú, que sabes de esto un montón, ya me explicarás que es lo que fue… ¿tal vez una república presidencialista?

    Siento contradecirte, Héctor, pero yo no soy un purista. Tal vez en lo que se refiere a gustos musicales… sí, con matices. Pero en lo demás no. Te recuerdo que quien niega el carácter de novela histórica a los Idus de Wilder eres tú, no yo. Y no puedes deducirlo de mis comentarios sobre “optimates” y “populares”, términos que no encuentran parangón con las corrientes ideológicas de hoy y que tú sí empleaste con meridiana ligereza, imputándome además la pertenencia a uno de los bandos, tan anacrónica como desafortunadamente.

    Héctor de mis entretelas, yo doy en la vida muchos vaivenes y, posiblemente, alguno más que Cicerón. Y puedo perder el rumbo de la conversación en muchos momentos. Posiblemente en mi referencia a la filiación “pupular” de Augusto resbalé. Pero, querido amigo, en la de Octavio, no. Y como sé que esto te resulta de lo más críptico, espero que suscite mucho más debate y mucho más estudio, que para eso está Hislibris.

    Y respecto a los vaivenes de Cicerón, coincido contigo, cómo no. Quería emplazarte a mantener esa conversación en una futura reseña que preparo para estas páginas. Pero te adelanto algo. Cicerón fue un hombre en gran medida veleidoso, como ya he comentado en otros lugares. No fue precisamente un hombre arrojado, al menos, en muchos momentos de su vida. Lo cual no resta mérito alguno a su trayectoria ni a sus firmes convicciones. Porque, al decir de Pina Polo, la preservación del orden establecido era para Cicerón el supremo argumento. ¿que esto no te gusta o no gusta en determinados ambientes? Pues lo sentimos de verdad y podemos entonar un mea culpa en su nombre y en el de toda su descendencia. Pero Cicerón era asi: “conservador” y defensor a ultranza del status quo oligárquico de la república. Lo de los conversos y demás gaitas lo someto mejor a la consideración de los inquisidores de vocación y tribunales varios de inspiración estalinista que juzgan a los protagonistas de la Historia en función de su ascendencia social. Yo lo siento, pero no me encuentro entre ellos.

    Y respecto a las fuentes (dejo para otro gozoso momento los comentarios que puedan suscitarme los tuyos posteriores) sólo quiero añadir un dato a tus sugerencias, por si te suscita alguna reflexión: ¿te has planteado, querido Héctor, que Cicerón es el personaje de la Antigüedad que mejor conocemos y a enorme distancia del resto? Conocemos sus discursos, sus escritos, sus cartas a familiares, a amigos -Ay, Ático-… y en estas últimas, la Historia descubre a un Cicerón íntimo y humano… como ningún otro contemporáneo suyo. ¿Estás seguro, Héctor, de que el veredicto que hoy emitiría la Historia sobre otros de sus protagonistas si hubiésemos conocido sus angustias, sus miedos, su desesperanza, sus preocupaciones, sería el que hoy es y no otro? ¿Pensaríamos lo que pensamos… de ti mismo si conociéramos todas tus miserias? Porque todos las tenemos, Héctor, TODOS las tenemos…

    Un saludo.

    Ps: Jomío, a uno, que es viejo y torpe, le cuesta una barbaridad entender el lenguaje moderno y juvenil de los móviles y demás endriagos electrónicos. Uno está chapado a la antigua y precisa de signos de puntuación y consistencia gramatical para entender las cosas… y a veces he de leerme algunos comentarios varias veces para enterarme…

  91. Urogallo Dice:

    Joe, a lo mejor los Idus de Marzo no es novela histórica. ¡Es ficción histórica!. :D

  92. hector Dice:

    arauxo

    con gusto espero esa prometida reseña sobre Ciceron y ademas si me llega a estos lugares tambien poder leer el libro,

    solo quiero aclararte sobre el tema : Cuando opino sobre Ciceron, lo hago sobre el Ciceron politico , su actuacion como Consul como senador, que hizo durante la caida de la republica , de su eterno “oficialismo” para con el gobernante de turno. Me resulta muy dificil relacionar sus escritos con su vida real… como alguien puede estar con Caton, con Cesar con Pompeyo con Bruto y finalmente haber pactado con Octavio, me resulta muy dificil comprender como que alguien se cansa de hablar de libertad , de justicia haya ejecutado ciudadanos romanos sin juicio previo como establecian las leyes de la epoca. Definitivamente este hombre tuvo dos caras, una su actuacion en la vida politica, la otra totalmente distinta ,su genial trabajo como orador como abogado como escritor.

    quiza uno de los problemas que tenemos actualmente es que todavia en las universidades solo nos muestran al Ciceron escritor orador abogado y se “olvidan” de la otra cara. Por suerte cada vez mas historiadores revisionistas nos muestran al verdadero Ciceron

    sobre los Idus de Marzo, volvi a leer este libro despues de casi 10 años. Me encanto la primera parte , en realidad me ha causado mucha risa , en especial las cartas “ironicas” de Clodia, despues se convierte en un thriller psicologico muy lento y aburrido donde se cometen cantidad de “horrores” historicos ( muchas mas de los que se anuncian en el prologo). En realidad, no genera una credibilidad con el lector , casi no describe ambientes o lugares , solo un poco la fiesta de la Buena Diosa, desaprovecha personajes claves como Clodio, en mi opinion solo usa los nombres de algunos personajes historicos para hacer una novela , creo q es demasiado poco para catalogarla como historica, ficcion , thriller psicologico etc pero no usaria la palabra historica

    me gustaria dado q no te gusta nada nada Scarrow si pudieras dejar alguna o algunas preguntas para el escritor, siempre es gratificante poder leer puntos de vista diferentes

    buen fin de semana , Hector

  93. hector Dice:

    leyendo “El caballo de Cesar” encuentro la mejor definicion de Bruto.
    Colleen las pone en boca de una Servilia , super enojada por el casamiento de su hijo con Porcia:

    “Bruto, el cobarde que se escabullia de la instruccion , y que tiro la espada en Farsalia! El Prestamista que mata a viejos de hambre! El que se divorcia de una mujer intachable despues de 9 años de casados, y le niega una compensacion!”

    solo yo le agregaria “el traidor y asesino!”

    acaso no es la mejor definicion de Bruto ????
    ese republicano que decia defender la republica vaya uno a saber de quien o que…

    cosas como estas , sencillas y perdidas por sus libros hacen a Colleen la mejor y mas grande de todas…..

    hector

  94. Sr. Sotomonte Dice:

    Sólo quisiera añadir en mis comentarios que leyendo los cinco primeros libros he visto sombras tanto en Mario (su obsesión por el séptimo consulado, su “traición” a César, …) como César (su falta de humildad, sus explosiones, etc). Y tampoco considero que la autora trate mal a Sila. Es un precedente de César arrastrado por su humillante pasado, sus bajas pasiones, pero excelente militar y gestor. Su momento de gloria ante los partos, o su consecución de la Corona de Hierba (“¡Imperator!”) son de los mejores momentos de la serie.

  95. hector Dice:

    sotomonte

    bueno de Mario no deberia llamarte la atencion, porque en sus ultimos años de vida “tiro” su prestigio a la basura..

    incapacidad fisica incapacidad mental quiza la vejez lo afecto demasiado… se convirtio en un “asesino” mientras Sila estuvo fuera de Roma … ojo, Sila fue peor todavia…

    y si …Cesar tenia esos ataques de “histeria” y explotaba, sobre todo cuando lo traicionaban, recuerdo en la Galia, hizo cortar las manos a unos cuantos miles de galos , no recuerdo ahora el nombre de la tribu que habia pactado con El y despues lo traicionaron

    saludos, Hector

  96. richar Dice:

    Saludos Sr. Sotomonte -genial tu nick-, y bienvenido al blog.

    Un saludo,
    Richar.

  97. grasscrown Dice:

    Yo, por los buenos ratos que me ha hecho pasar leyendo sus obras, entre comillas la adoro, la venero y lamento que su historia de la Republica romana sea solo una pentalogía.
    Me parece la mejor en su estilo, con rigor y agilidad en la manera de novelar los hechos históricos de manera atractiva y amena, sabe crear “suspense”, engancha. Absolutamente recomendable para los aficionados a la novela historica.

  98. richar Dice:

    Saludos grasscrown y bienvenido al blog,

    ¿la serie de McCullough no son seis libros? Ahora me quedo dudando…

    Un saludo,
    Richar.

  99. hector Dice:

    6

  100. Josep Dice:

    Coincido plenamente con Poveda. Esos romanos rubios y de ojos azules me hicieron pensar que Doña Colleen jamás ha estado en Italia o en otro país mediterráneo. El hecho de que el latín sea una lengua indoeuropea no implica la pureza aria racial de los romanos del siglo I A.C. Y esa es otra. Sus personajes tienen una obsesión por la pureza de la raza que resulta típicamente anglosajona, y muy alejada de la mentalidad meridional, donde el calor (de ambos tipos) suele ser más importante que la genética.
    Sólo he leído los tres primeros libros. El César que bajo ningún concepto podía ser homosexual (sólo lo son “los malos”, como Sila) y tan encantador que todos, desde los bajos fondos hasta el rey Nicomedes, se rinden sin condiciones… En fin, me repugnó tanto que tuve que dejarlo.

  101. Urogallo de Cesaraugusta Dice:

    No exageremos, romanos rubios y de ojos azules eran perfectamente posibles, los mitos sobre romanos bajitos y morenos son mas de nuestra propia epoca y determinados por todo tipo de migraciones que en aquella epoca no se habia producido. Yo creo que es un recurso para explicar la gran cantidad de sangre celta que muchos tenian, empezando por Pompeyo.

  102. Ascanio Dice:

    Pues sin ánimo de meter cizaña, querido Josep, lamento decirte que aquí tienes a una andaluza de pura cepa pelirroja y de ojos verdes.
    Ni todos los romanos descritos por McCullough eran rubios y de ojos azules, ni creo que tuviesen una obsesión por la pureza de la raza.
    Al considerar que todos los latinos debemos ser morenos de piel y de ojos oscuros, caes en el mismo error que atribuyes a la autora.
    Por otro lado, y sobre las “tendencias sexuales” de los protagonistas, me parece que no cabe ninguna duda acerca de las “aficiones” de Sila, por lo que no considero que McCullough se haya atribuído ninguna licencia literaria, cosa que, por otra parte, es perfectamente normal teniendo en cuenta de que la serie es novela histórica, y como tal, el autor puede atribuir a sus personajes ciertas características “humanas” que en un tratado de Historia no cabría encontrar.
    Y además, ¿qué tiene de malo mostrar los aspectos más “encantadores” de la personalidad de un hombre que, por otra parte, no dudo que tuvo que ser “fascinante” realmente?
    Y ya por último, ¿qué significa en nuestra “mentalidad meridional” que el calor (de ambos tipos) es más importante que la genética ? Estoy en ascuas…

  103. Urogallo de Cesaraugusta Dice:

    Abundando en los topicos, al fin y al cabo Andalucia es Vandalusia, la tierra de los vandalos…

  104. Ascanio Dice:

    Otra duda, Josep…si tanto te repugnó la serie, ¿cómo aguantaste tres libros de 900 páginas cada uno?

  105. Arauxo Dice:

    Era en su figura rubio y de ojos azules, como lo dio a entender, no mostrándosele muy aficionado, el que hizo este epigrama: A ese rubio, mordaz, de ojos azules, a Porcio, aun muerto, estoy que en el infierno no le ha de recibir la hija de Ceres

    Plutarco. Vidas paralelas (refiriéndose a Catón)

  106. Poveda Dice:

    Aunque la pregunta vaya para Josep, respondiendo a Ascanio yo aborrezco las maneras narrativas de Colleen, sus tics narrativos (“soy un favorito de la fortuna”, “rubio de ojos azules con un azul mas intenso por el exterior” etc etc ad nauseam), la caracterización de los personajes tan maniquea y cansina (recuerdo en César, cuando presenta a Bruto, que se tira unas 6 o 7 páginas con lo increiblemente feo que es, la cantidad de granos que tiene, que si no destaca en nada, que si va de intelectual pero es mas bien cortito, que si no es alto, que si anda encorvado y es torpe, que si Julia lo despreciaba, oooootra vez con los granos; que ya lo hemos pillado señora, que es horroroso y malo y lo odias, vale ya cohones. Ni que decir de Catón y sus “Catón ladró”, “Catón aulló”, “Catón rebuznó” y su afición al vino, Colleen parece escribir para alguien con un ligero Alzheimer porque cada vez que aparece Catón nos recuerdo lo increiblemente frio y estoico que es, que vendió a su mujer; por no hablar ya de su afición al vino, es increible que no pueda escribirle una maldita linea de diálogo sin luego apostillar que se tomo una copa de vino sin aguar etcetc).

    Y aun así me he leído 5 libros y pronto caerá el 6º, y no me arrepiento, son viciantes son claros en su exposición y la escala del relato es muy grande, puedo soportar 200 páginas de babeo por César (al que efectivamente defiende en su virilidad heterosexual hasta cotas risibles, creo que no he leído cosa mas absurda e increible que lo de sus asuntos con Nicomedes de Bitinia, bueno sí, en cierto artículo de la pagina aquella de historialago… ) si luego disfruto del sitio de Alesia o del enfrentamiento entre Milón y Clodio o de la carta de Casio sobre el fiasco parto de Craso o de la locura final de Mario o… quiero decir que personalmente, aun con sus taras la saga me compensa. Pero teniendo claro que Colleen es una poco torpe escribiendo y que a veces pretende que el lector comulgue con piedras de molino.

    Saludetes.

  107. hector Dice:

    que tendriamos que opinar sobre el Filipo de Guild, El Ramses de Jacq, el Hornblower de Forester, el Belisario de Graves , el Alejandro de Manfredi solo por nombrar algunos poquitos ejemplos de personajes que los autores nos presentan “casi o totalmente perfectos”????

    criticar a Colleen por estos detalles minimos es tapar el bosque con un arbol, la calidad de su obra es hasta ahora insuperable

  108. Urogallo de Pompaelo Dice:

    El Alexandros de Manfredi se lleva la palma :D

  109. Nacho Dice:

    Hola a todos. Llevaba un tiempo dudando de si empezar esta titánica empresa de leer la serie de Colleen… y despues de leer vuestras opiniones me he decidido a hacerlo.
    Arauxo me ha gustado mucho tu comentario del libro…parece muy objetivo.
    ¿Me podriais recomendar algunos titulos mas de novela histórica sobre Roma?.Os quedaría muy agradecido.
    Un saludo.

  110. Germánico Dice:

    Uf, Nacho… Pásate por el foro, que por allí hay dispersa mucha de esa información.

    Saludos.

  111. Arauxo Dice:

    Hola, Nacho.

    Gracias por tu comentario. Aparte de la pertinente sugerencia de Germánico, se han recomendado (yo también) bastantes novelas de romanos en la reseña sobre Rubicón, que puedes consultar en este enlace:

    http://www.hislibris.com/?p=228

    Un saludo.

  112. aretes Dice:

    (Esta reseña también es de Arauxo)

  113. Josep Dice:

    Disculpad que no haya respondido antes, pero soy un “analfamático” y entro en Internet de higos a brevas.
    a) No defiendo que TODOS los latinos seamos bajitos, morenos, feos y calvos (yo no soy bajito aunque cumplo el expediente con el resto). Pero Collen hace un retrato excesivamente indoeuropeizante de la región. En el caso concreto de César, él mismo dice en De Bello Gallico (¿cómo se pone aquí la cursiva?) que “los galos se burlan de nosotros por nuestra baja estatura”.
    b) Efectivamente, no existe una sola raza pura en ninguna parte (por suerte). Pero, en el caso de la república romana, las migraciones posteriores la han indoeuropeizado cada vez más, como a España, y no menos. Es de suponer que los italianos del siglo I AC serían aún más mediterráneos que los del XX DC: Vide Supra la cita de César. En esa época, el componente ítalo y etrusco podría ser muy superior al latino indoeuropeo, y casi ningún pueblo nómada que se sedentariza conserva durante mucho tiempo sus características originales. No hay más que echar un vistazo a la mayoría de los griegos (indoeuropeos) o turcos (asiáticos de las estepas). ¿Hay griegos rubios y turcos con rasgos mongoloides? Seguro, pero no deben ser considerados como la norma estadística.
    c) La obsesión de Collen por la pureza racial es una constante en la saga, incluyendo inverosímiles debates senatoriales al respecto y amargas quejas sobre cuál debe ser el tono exacto de rubio del cabello de un romano. Por cierto, se distingue intencionadamente el “rubio romano” del “rubio celta” y ello es particularmente llamativo en la descripción de Pompeyo (otro malo al que hay que demonizar). Si aún dudáis, echad un vistazo al denigrante trato que recibe el “mestizo del Júcar”.
    d) No me molesta que se cite la bisexualidad de Sila. Disfruto de ella por escrito tanto como durante el ballet “espartaco”. Me molesta que se reserve a “los malos” y se niegue en “los buenos”. Por un lado, supone una idealización falsificatoria de un personaje; por otro, una demonización de una práctica que no nos incumbe.
    e) Llegué al tercer tomo porque me interesaba el personaje de Sila y la época de las primeras guerras civiles. El tercero me gustó menos que el segundo, y éste menos que el primero. Suponiendo una tendencia descendente y desaparecido mi personaje favorito, abandoné. La babeante descripción del encantador Cesarín sólo fue la gota decisiva. ¿Cuánta agua hace falta para reventar una presa? Una gota.
    f) Lamento no poder hacer una crítica mejor. Cito de memoria, y leí la serie hace demasiado.

  114. hector Dice:

    josep

    estas haciendo un analisis como si esto fuera un libro de historia y no es mas que una novela.

    en todo caso el mismo Mommsen, el mejor historiador de Roma, premio Nobel, pone en su obra, textual, que Cesar era perfecto. Hace tiempo copie el parrafo textual no recuerdo si aqui mismo o en el foro

    Colleen hace lo mismo que el resto, ni mas ni menos. El Filippo de Guild, el Alejandro de Manfrefi , Pressfield o Haefs, Ramses de Jacq, Hornblower de Forester, el Belisario de Graves, el Tiberio de Massie y miles de ejemplos mas, todos personajes casi semi o completamente perfectos..

    sobre Sila, sospecho que Colleen se quedo corta es los rasgos negativos , porque este personaje fue mucho mas tenebroso , de los peores junto a Neron y Caligula

    creo que Colleen despierta tantos amores u odios, sin terminos medios, porque en el fondo estamos juzgando su posicion historica sobre Cesar y esto no nos deja apreciar la calidad de su obra, que en resumen no deja de ser una NOVELA asi que no la juzquemos por otra cosa

    hector

  115. Josep Dice:

    Tienes razón: es una novela.
    Me limito a decir por qué no me gustó.
    De todos modos, la fidelidad a la historia es una de las cosas que yo considero importantes en una novela que acepte ese apellido.
    Sobre la divinización del protagonista,: sí, tienes razón al citar a otros autores. El Alejandro de Gisbert Haefs es tan perfecto que hasta perfuma con su sudor. Con Belisario de Graves no estoy tan de acuerdo: tiene sus debilidades (ultraortodoxia religiosa, fe ciega en su mujer y su emperador) que compensan humanamente sus virtudes. Ídem con el Alcibíades de Pressfield en “Vientos de Guerra”; su Alejandro es otra cosa, nos está contando la Guerra de Iraq en el siglo IV AC. En cualquier caso, Haefs o Graves hacen que la novela en conjunto valga la pena. Ya he dicho que sólo fue la gota que me hico abandonar la serie.

    Un cordial saludo: Josep.

  116. Josep Dice:

    Donde dice “hico” léase “hizo”.
    No sólo soy un analfabeto de la informática; también soy un pésimo mecanógrafo.

  117. Arauxo Dice:

    Estás haciendo un análisis como si esto fuera un libro de historia y no es mas que una novela… esto no nos deja apreciar la calidad de su obra, que en resumen no deja de ser una NOVELA asi que no la juzquemos por otra cosa“. Vaya, Héctor, eso parece un comentario de Arauxo discutiendo con Héctor en la reseña de Los Idus de marzo. Quién te ha visto y quién te ve…

    Un saludo amistoso aunque algo impertinente…

  118. hector Dice:

    y si Arauxo te robe la frase…espero no me conviertas en un Bucay

    aunque sigo pensando q los Idus no es una novela historica sino una novela de ciencia ficcion

    T.W. en los Idus no solo se toma licencias de las q avisa, sino dentro del mismo libro hay cantidad de errores increibles, Asterix peleando en su Galia tiene un marco historico mas creible

    no deberiamos ser tan exigentes para juzgar a un autor si este ve a un personaje rubio ojos celestes o perfecto, sino el marco historico en general y en eso Colleen es insuperable.

    se la critica porque toma partido por Cesar pero que historiador no se inclina un poquito para alguna de las partes ,

    He pedido el libro de Pina sobre Ciceron, pero recien de aqui a 30 dias lo tendre en mis manos y otro tanto para leerlo, ultimamente estoy muy adicto a la vida de este hombre, mas lo conozco mas lo rechazo como dirigente politico..

    hector

  119. Fabián Dice:

    -Buen comentario de Arauxo…

    De casualidad llegue a conocer esta saga, un dia calló a mis manos el libro: Las mujeres de César”. Lamentablemente me di cuenta q era el cuarto libro de la saga, pero como ya lo habia empezado a leer, lo terminé. Me gusto el libro, aunque debo confesar que con tantos personajes y tantas familias involucradas me perdi un poco. Entonces decidi leer “el primer hombre de roma”

    -el primer hombre de roma, me parecio un libro fascinante, con buenas descripciones de ambientes y forma de vivir de la antigua Roma. Solo encontre q la autora le tiene poco agrado a “los boni”.

    -Ahora empezare la corona de hierva, espero q este libro, sea igual de bueno como el primero

  120. hector Dice:

    Fabi
    asi es, Colleen es claramente cesarista y maltrata bastante a los opositores a Cesar, y presenta a un joven Cesar casi perfecto, pero bueno ,hasta el Nobel Mommsen escribio textual que Cesar era perfecto, que Colleen tome partido es un “pecado” de muchos novelistas, salvo Waltari que nos hace sufrir constantemente con sus personajes

    Te recomiendo tambien El caballo de Cesar, el ultimo de la serie, al no tener tantos personajes y cuestiones politicas densas, es el mas dinamico de todos

    hec

  121. Arauxo Dice:

    Salve, Fabián, y bienvenido a Hislibris (porque creo que eres nuevo ¿no?)

    Me alegra que la serie haya empezado a gustarte al leer El primer Hombre de Roma. Lo cierto es que si lees antes cualquiera de los volúmenes siguientes, debe quedarte una sensación extraña parecida a la de llegar tarde al cine. Así que si has empezado “correctamente” espero que ahora disfrutes la serie como Dios manda. Hombre, la corona de hierba no está nada mal, pero en mi opinión -como habrás deducido al leer mi reseña o mis comentarios-, ninguno de los libros es comparable al primero, excepto posiblemente el quinto, César, sobre todo porque los acontecimientos políticos se precipitan tanto en aquél como en éste. Pero eso no implica que vayas a aburrirte, ni mucho menos. Todo lo contrario…

    Dices también que “la autora le tiene poco agrado a “los boni”. No puedo estar más de acuerdo contigo. De hecho, si lees los comentarios que han seguido a la reseña, descubrirás que justamente ésa ha sido una de las cuestiones más debatidas en este hilo. Creo que pueden interesarte.

    Un saludo.

  122. Arauxo Dice:

    Yo te confieso, Héctor, que cada día te entiendo menos. ¿De modo que Colleen es claramente cesarista y maltrata bastante a los opositores a Cesar? ¿Y eso se diferencia mucho de aquel comentario que hice el 17 de octubre -La saga es sustancialmente maniquea. Me remito al acertado comentario de Poveda algo más arriba sobre el trato que la autora dispensa a Pompeyo, Cicerón y, sobre todo, a Catón.”…- que tú te empeñaste de rebatir y del que derivó después una discusión ad nausean no sólo en esta reseña, sino también en la de Rubicón de Tom Holland?

    Primero realizas un vehemente análisis de la novela Los Idus de marzo -en su correspondiente reseña- como si fuera un libro de Historia y la pones verde, enjuiciándola no como una novela sino como otra cosa. Despúes, en esta misma reseña, “protestas” porque alguien está haciendo un análisis como si esto fuera un libro de historia y no es mas que una novela… asi que no la juzquemos por otra cosa, es decir, exactamente lo contrario…

    Primero me discutes (a mí y a Poveda) que la serie de McCullough sea maniquea y que la autora dispense un trato desfavorable a Pompeyo, Cicerón y Catón; y a los pocos meses le dices a Fabián -que no hace sino sumarse a nuestra opinión- que la autora maltrata bastante a los opositores a Cesar, que es exactamente lo que Poveda y yo decíamos…

    Y yo me pregunto… ¿Cuál es la opinión y cuales los argumentos de Héctor? ¿Aquélla y aquellos… o ésta y estos? ¿Es que Héctor ha evolucionado y ya no piensa como pensaba? ¿O es que Héctor es como Jano. El dios de las dos caras?

    En fin, la verdad es que uno no sabe a qué atenerse…

    Un saludo algo confuso.

  123. hector Dice:

    arauxo

    siempre reconoci que Colleen toma partido, estas cambiando con mala intencion el eje de la discusion, quiza con animo de riña.

    lo que se discutia en ese momento era si Colleen nos presenta una imagen de los bonis creible o no, de acuerdo a los documentos que nos llegaron de esa epoca y aqui si estoy de acuerdo con Colleen

    realmente , a esta altura, ya no me deberia interesar aclararte nada debido a los escasos conociemientos que tenes de esa epoca ( me remito a las discusiones con sobre caton, la cita de plutarco, triunvirato, detenciones ilegales, etc) , pero como es lunes y veo que te has levantado con el pie izquierdo…hago el ultimo intento

    saludos, como era aquella frase.. a si ahora recuerdo ” saludos apaticos”

  124. hector Dice:

    y hablando de mirar la paja en el ojo ajeno.. digo de “contradicciones” en criollo….

    en los idus , tu frase fue : “Viva la novela histórica! Y el que quiera leer
    Historia que se compre un libro… de Historia”

    en Emperador, las puertas de Roma,
    !Pero si este tío… ¡¡No tiene ni idea de Historia Antigua!…

    vamos acaso le damos licencia a Wilder en los Idus para que invente cualquier cosa y no a Iggulden , independientemente de su resultado? o la mismisima y “malisima” Colleen por hacer a los boni malos entre los “malos”

    como decia mi abuela, primero en uno, despues la paja en el ojo ajeno

    en fin, saludos mas apaticos y cambio final de mi parte a este polemica

  125. Arauxo Dice:

    Lamento profundamente, querido Héctor, que mis escasos conocimientos no estén a la altura de tus expectativas. Intentaré estudiar mucho más en el futuro aunque sólo sea para ganarme tu respeto personal. Y espero que encuentres en Hislibris a gente con muchísimos conocimientos sobre las materias y épocas que te interesan, con los que te merezca la pena realizar el esfuerzo de debatir, y cuyos comentarios resulten satisfactorios a tu inteligencia y a tu cultura.

    En fin, sólo puedo expresar mi consternación por mi ignorancia. Y lamento, igualmente, mi mala intención, mi pie izquierdo y mi ánimo de riña. No debes preocuparte más al respecto. Arauxo jamás volverá a cruzarse en tu camino, porque lo que no tendría perdón de Dios es que alguien con escasos conocimientos se dedicara a hacer perder el tiempo a los especialistas de Hislibris. A ver si cualquiera que se asome por aquí va a pensar que todo el monte es orégano y que en Hislibris escribe cualquiera…

    En fin, un saludo y hasta siempre, Héctor. Y siento la molestia, hombre.

  126. ignacio el argentino Dice:

    Tranquilo muchachos. No se enojen y escriban cosas que luego se arrepientan.
    saludos

  127. Epaminondas Dice:

    Hola queridos amigos hislibreños,

    Esta es la primera vez que escribo en esta web aunque hace ya un tiempo que os leo con gran interés. Acabé el pasado año la saga completa de la Sra. McCullough, ciertamente me encantó y la seguí con enorme interés (a pesar de que el último volumen por alguna razón, entre las que quizá esté su traducción, no me gusto tanto).

    Soy en mis ratos libres desde este pasado año estudiante de Historia en la UNED (a paso de tortuga) y la lectura de la obra que nos ocupa, supongo que por divertirme extraordinariamente, fijó en mi mente de una forma clarísima el devenir de los acontecimientos de la república tardía de tal forma que la posterior lectura de manuales y textos diversos ha ido complementando, reorientando, matizando, variando aspectos de un esqueleto muy firme; como veis, para mí (y creo que para cualquiera que haya leído esta magna obra), ha tenido un doble efecto placentero y tremendamente didáctico.

    Arauxo, he seguido tus comentarios con notable interés, te animo para que no desfallezcas en tú empresa de defensa de la libertad contra el rodillo monocolor del “pensamiento único” y la progresía LOGSEática. Te felicito por tu erudición y claridad expositiva, la búsqueda de la verdad es mucho más compleja y difícil que la repetición de clichés preconcebidos o el análisis desde un punto de vista sin ninguna perspectiva.

    Saludos a todos.

  128. Ascanio Dice:

    Hola, Epaminondas, me alegra ser la primera en darte la bienvenida, y espero que sigas mucho tiempo con nosotros.
    Estoy totalmente de acuerdo en el aspecto “didáctico” de la serie de McCullough. En mi caso, creo que no he aprendido tanto sobre la Roma tardorrepublicana en ningún sitio como leyendo esas novelas, exceptuando, quizás, Rubicón, de Tom Holland. Y apartando las licencias literarias de la autora, porque, y como menciona Arauxo, no debemos olvidar que son “best sellers” a pesar de su mastodóntico trabajo de documentación.
    Un saludo de bienvenida.

  129. Arauxo Dice:

    Bienvenida, Epaminondas y muchas gracias por tus elogios. Y, aunque tengo ciertamente mucha menos erudición de la que me atribuyes, sí coincido contigo en que la verdad es mucho más compleja de lo que permiten descubrir los estereotipos y encorsetamientos derivados de prejuicios ideológicos o de eslóganes simplistas; y, sobre todo, es mucho más polícroma y prismática de lo que se vislumbra desde la adscripción anacrónica y artificial a cualquier bando, grupo, orden, clase, partido o estamento del pasado. Dicho de otro modo, es virtualmente imposible construir un modelo histórico (algo parecido a la maqueta de una época concreta) que recree en toda su complejidad un tiempo pretérito si el autor del diseño se alinea o identifica con alguno de los protagonistas de la época. En el momento en que eso ocurre, como tú bien dices, se pierde la perspectiva y el historiador abjura del principio que debe inspirar su quehacer, es decir, la búsqueda de la objetividad, e incurre en el peor de los vicios: la subjetividad, la manipulación -consciente o inconsciente- de los hechos, la falsedad, la media verdad o, en definitiva, la toma de partido. En ese mismo instante, el historiador pierde la que debiera ser su vocación de espectador y deviene en protagonista de los hechos y en propagandista ideológico. Anacrónico, a destiempo, artificial… pero protagonista y propagandista sin ningún género de dudas.

    En fin, vaya rollo que te he largado el primer día… Espero que no haya sido suficiente como para espantarte y que podamos disfrutar de tu compañía en Hislibris durante mucho tiempo. Reitero la bienvenida y mis mejores deseos para el nuevo proyecto que acabas de empezar, en el que, como en tantas otras circunstancias, no importa la velocidad (de tortuga o de caracol) sino la seguridad y solidez de lo que aprendas y, sobre todo, tu propia satisfacción personal.

    Un saludo.

    PS: casi huelga decirte que si necesitas ayuda en cualquier momento y siempre que este pobre reseñero esté en condiciones de proporcionártela, sólo tienes que pedirla.

  130. Epaminondas el beotarca Dice:

    Gracias por vuestras amables palabras de bienvenida,

    Oh!… no será tan fácil espantarme pues yo mismo (soy varón) gusto de tales disquisiciones y tengo por principal afición no solo el conocimiento de hechos del pasado sino (lo que es mucho más difícil y pretencioso) la comprensión de los mismos.

    En efecto el historiador debe actuar con rigor científico e intentar dejar sus prejuicios en el presente (en su casa) para poder juzgar con objetividad los hechos que estudie, poniéndose en la piel (y en la mente) de aquellos a quien estudia. Evidentemente esto es muy difícil, dificilísimo, sin duda, ¿pero quien que al menos no lo intente puede definirse como historiador?.

    Lo natural entre estudiosos es la disparidad en los pareceres, el debate sin duda nos acerca a la verdad, o al menos nos expone alternativas. Ahora bien ¿es este el ambiente que reina en nuestras universidades, en nuestro sistema educativo en general?….

    Mi opinión al respecto es por propia experiencia muy negativa, la universidad hace ya muchos decenios que fue tomada masivamente por el marxismo, y aun habiéndose mostrado este como un análisis como mínimo muy cuestionable, nada parece haber cambiado en las inmutables testas de nuestras cumbres intelectuales. Yo soy economista, y hasta en esta especialidad del saber esta tendencia era mayoritaria (y excluyente además), digo esto porqué es justo en la economía donde el marxismo se ha demostrado más equivocado (siendo sin embargo lo económico su principal razón de ser).

    No soy por definición anti marxista pero estoy harto del pensamiento único y del rodillo “progre” que parecen aplanar toda la intelectualidad, así que espero pasar unos buenos ratos con vosotros “mentes libres”.

    Saludos

  131. richar Dice:

    Saludos Epaminondas y bienvenida al blog (Arauxo, digo bienvenida porque tú lo has dicho, aunque no he visto signo de que Epaminondas sea chica o chico).

    Yo también soy estudiante de historia por la UNED desde hace unos años, aunuqe lo tengo en stand by desde que nacieran mis dos enanas, así que volveré cuando tenga tiempo.

    En fin, un saludo y esperamos tus aportaciones más a menudo.

    Richar.

  132. Fabián Dice:

    -Hola.

    Bueno, primero q todo, gracias Arauxo por las palabras de bienvenida.

    Vuelvo a comentar en el foro debido que terminé “La corona de hierba”, me parecio igual de fascinante que el primero, creo que me gustó porque aborda mucho más, q la vez anterior a Sila.

    El aspecto sicológico de Sila q realizó McCullough me pareció espectacular. Sin ánimo de seguir con la discusion de q si trata mal o no, a los boni o adversarios de su querido César, debido a ello, Sila me parecio el antagonista q debido a su personalidad, inteligencia y ansias de poder mea sea mucho mas recordado q cualquier otro(hasta el momento)

    Bueno, hay que reconocer que McCullough aparte de su tic narrativo de partidismo, es una buena autora(según mi humilde opinión)ya que, describe muy bien el entorno y el “mos maiorum” de Roma.

    Saludos.

  133. Arauxo Dice:

    Como tu apuntas, Fabián, McCullough utiliza la figura histórica de Sila para asignarle las funciones de antagonista, uno de esos agentes propios de la narrativa que suele ser indispensable para el desarrollo de cualquier relato en el que el autor pretenda recrear una cierta tensión dramática. Y como tú también comentas, por su fuerte personalidad, su indestructible determinación, su carisma arrollador y su desmedida ambición, Sila es… el antagonista perfecto.

    El problema es que, en una obra de las dimensiones de la de McCullough y con un escenario temporal tan amplio (de varios decenios), la recreación dramática de los hechos exige la sucesión ininterrumpida de protagonistas y antagonistas para mantener viva la llama de la tensión y el adecuado pulso argumental. Y la autora lo tiene claro desde el primer momento: escoge sus protagonistas en el bando o partido popular (Mario y César fundamentalmente, pero también y entre ellos, ejerciendo como “secundarios” de excepción, Marco Livio Druso, Quinto Sertorio, Cinna, Quinto Cicerón, Craso, Pompeyo -en su etapa de aliado de César y triunviro- Marco Antonio, Octaviano…) y a sus antagonistas en el de los boni u optimates (el clan de los Metelo, Marco Emilio Escauro, Sila, Cicerón, Catón, Pompeyo -desde el momento de su alianza con los boni-…) El resultado es, como ya comenté bastante más arriba, un relato sustancialmente maniqueo, en el que buenos y malos están perfectamente identificados durante toda la serie y adscritos, respectivamente -pero sin mixturas- a una de las dos facciones.

    ¿Es esto admisible literariamente? Claro que sí. En realidad, la pregunta es más evidente formulada a la inversa: ¿Podría mantenerse el interés del lector durante las casi 5.000 páginas de la serie sin esta clara delimitación y sin proponerle su identificación con uno de los bandos? Seguramente es posible… pero mucho más difícil. Y esto lo saben muy bien los escritores de best sellers, cuyos argumentos suelen siempre ser maniqueos, para facilitar la adscripción anímica y emotiva del lector con el/los protagonista/s, creando así una complicidad -facilona y simplista, pero efectiva- que envuelve y atrapa rápidamente al “incauto” lector hasta las últimas páginas del libro. Y McCullough hace lo propio, porque es lo fácil. Nada malo hay en ello y sólo responde a una estrategia narrativa que, en el caso que nos ocupa, cumple perfectamente su función. Es exactamente lo mismo que ocurre, por recurrir a un ejemplo de actualidad, en la película 300, en la que no existe la menior duda sobre quiénes son los buenos y quiénes los malos y en la que el espectador, desde el primer momento, apuesta emocionalmente por los espartiatas… y disfruta viendo a estos machacar a cuantos persas se ponen en su camino.

    Pero si el recurso al maniqueismo es perfectamente admisible desde la perspectiva literaria, no lo es desde la perspectiva histórica. Y sobre eso he tratado de llamar la atención desde el principio en los comentarios de esta reseña. El lector de la serie debe estar avisado y comprender que la Historia real no suele ser maniquea y que la verdad, como bien apuntaba Epaminondas (perdón, porque veo que eres hislibreñO, y no hislibreñA), es poliédrica. Y entender así que el siglo final de la República romana es, en realidad, la descomposición de un régimen anquilosado que ya no respondía a las necesidades impuestas por las nuevas circunstancias de la Historia, en cuyo desarrollo colisionaron los intereses, las creencias, los valores y las ideas de individuos que, unas veces actuaron movidos por su propia ambición y por los más oscuros intereses y otras por los más altos y nobles sentimientos. Como la vida misma y como ha ocurrido en toda la Historia.

    Y, para comprenderlo, basta centrar la atención en dos protagonistas del momento radicalmente enfrentados: César y Catón. Si analiza sus comportamientos con frialdad y sin prejuicios ideológicos, el espectador descubrirá fácilmente en sus trayectorias la sucesión o alternancia de comportamientos mezquinos, crueles, ególatras, osados, nobles, valientes, heroicos…

    Y me callo ya, porque voy camino no sé si de las 5.000 páginas, pero sí de las 5.000 palabras, y hay por ahí algún griego al que le estoy dando motivos para fustigarme sin piedad…

    Un saludo.

  134. Epaminondas Dice:

    Y ya se sabe …..“timeo danaos et dona ferentes” (desconfiad de los griegos aunque traigan regalos) según nos advirtio Virgilio.

    Saludos

  135. cavilius Dice:

    Slash, slash… (es mi látigo fustigando).

  136. Epaminondas Dice:

    Abundando o circunnavegando lo comentado por Arauxo:

    ¿Quién se atreve a juzgar exclusivamente con parámetros políticos fijos y partidistas la historia política humana de tiempos pretéritos o lugares diversos?

    Alguno hay que se atreve… Alguno hay que aplica sus laxos y progres principios morales como valores universales con los cuales juzgar el comportamiento de los hombres en cualquier época y lugar. De paso juzga al resto de mortales que no coinciden con su idílica interpretación.

    Perdón, pero no todos estamos de acuerdo con que la falta de libertad, el dirigismo, el intervensionismo, el pensamiento único, el “panem et circenses”, el gran hermano…etc, sea en todos los tiempos y lugares “la mejor de las políticas”.

    ¿Qué aportan tales individuos al global conocimiento, a la comprensión de los hechos de los hombres?.

    Poco, simplifican los hechos y sus consecuencias al igual que la función educativa en la España actual simplifica y teledirige las mentes para que con naturalidad se acepten unos preceptos como verdaderos y otros como falaces.

    ¿Me revelo yo como adscrito claramente a otra ideología opuesta a la que critico? (y por tanto soy igualmente partidista).

    En parte no y en parte si, desde luego en la que pueda pensar el aludido (si es que lo hay) NO, yo me coloco en medio y en ninguna parte, arriba y abajo, no estoy enteramente del lado nadie pues nadie está enteramente de mi lado (parafraseando a Bárbol). No me erijo en juez, pero si exijo mi derecho a exponer mi opinión, además desecho a aquel que si se atreve a erigirse en juez de los demás.

    Y con esto dejo el tema, como dijo alguién:

    “Quien tenga oídos que oiga”.

    Saludos compañeros.

  137. Urogallo Dice:

    Yo también animo a Arauxo a permanecer, persistir y prevalecer ( ya ves, no felicito a los nuevos pero respeto a los antiguos). Aparte de eso, aunque me gusta la personalidad del Sila de la MacCullough, no es menos cierto que abusa mucho los escasos datos para forzar su Sila personal. Un ejemplo es Metrobio: De Metrobio solo tenemos un dato, que en su vejez ( de ambos, pero más acusada en Metrobio, el avenjetado travesti), Sila dijo de él que era “la única mujer que había amado jamás”. Forzar la anécdota y convertirlo en un efebo actor, nunca travestido, ya sale de la pluma de la MacCullough…

    Acabo de terminar CÉSAR, el penúltimo de la saga. Impecable, con escenas estremecedoras ( César contemplando el oceano desde Britania), pero a la vez…ingrato en otros aspectos, Farsalia despachada en dos parrafos, y Labieno convertido en un monstruo espántoso.

  138. francisco Dice:

    Creo que esta Sra. de apellido impronunciable, pero por lo que se ve de una inteligencia manifiesta,ha conseguido que muchos nos “enamoremos” de la Roma antigua, y sobre todo de la época republicana. Es indudable que toda la saga gira en torno a Cayo Julio Cesar; pero es que de verdad a mí me parece uno de los personajes mas importantes de toda la historia del mundo. Y mucho mas de la civilización occidental. Salvando las distancias, ya querríamos tener gobernantes y líderes políticos que se asemejasen un poco a este hombre que le dió un giro a la historia y preparó la cuna de todo lo que hoy nos suena a civilización.
    Hay que leer también a Mommsen, pero me felicito por haberme encontrado con Mccullough.

  139. hec Dice:

    Bienvenido Francisco
    si pasas por el Foro vas a encontrar libros tan buenos como los de Colleen o mejores todavia

    saludos

  140. Arauxo Dice:

    Saludos, Francisco y bienvenido seas.

    Celebro que la serie haya despertado tu interés por la Roma republicana. Lo cierto es que el siglo I a.C, constituye, en mi opinión, uno de los momentos más fascinantes de la Historia de la humanidad. McCullough sabe aprovechar esa circunstancia y la recrea acertadamente, generando todo un universo de ficción sobre sólidas bases históricas que atrae e incluso atrapa al lector con facilidad. Coincido absolutamente contigo en la valoración de César como “uno de los personajes más importantes de toda la historia del mundo“. Indudablemente, César siempre ocuparía un puesto relevante entre las 100 mayores personalidades de la Historia, y entre las 50, y entre las 20, y entre las 10… Con lo que ya no estaría tan de acuerdo es con que César preparase “la cuna de todo lo que hoy nos suena a civilización“, porque creo que la cuna fue forjada mucho antes de que César viniera al mundo y más al este de su Roma natal; y porque, ya dentro de sus fronteras culturales, muchos otros romanos colaboraron en la empresa, antes y después de César. Pero, por supuesto, eso no resta un ápice a la relevancia del personaje, indiscutida e indiscutible.

    Un saludo y esperamos verte a menudo por aquí.

  141. ORENS Dice:

    ME ENGANCHÉ DESDE EL PRIMER DIA,ESTA MUJER ES IMPRESIONANTE.EN CADA LIBRO,EN CADA CAPITULO,EN CADA HOJA HAY UNA ENORME CANTIDAD DE INFORMACIÓN MUY BIEN DETALLADA.

    HAY UNA COSA QUE SE RECONOCE COMO UN SELLO EN LOS GRANDES AUTORES,LA GRAN CANTIDAD DE PERSONAJES QUE APARECEN EN SUS NOVELAS CON SU CORRESPONDIENTE CANTIDAD DE INFORMACION,Y EL MÉRITO DEL ESCRITOR RESIDE EN QUE CUANDO ESCRIBE ESTO LO ENTIENDES A LA PRIMERA,DE MANERA QUE LOS PERSONAJES Y SUS ACCIONES Y QUIENES SON NO SE TE OLVIDAN.

    ADEMÁS RECREA UN SINFIN DE SITUACIONES,SENTIMIENTOS TAN PAREJOS PERO DISTINTOS QUE ELLA SABE CÓMO PRESENTARLOS.

    LA PRIMERA NOVELA QUE LEÍ DE BLASCO IBAÑEZ FUE LA ARAÑA NEGRA,ME IMPRESIONÓ SU FACILIDAD NARRATIVA Y EL GRAN DOMINIO QUE HACE DE SUS INNUMERABLES PERSONAJES.CUANDO EMPECÉ CON ELLA TUVE LA MISMA IMPRESIÓN HASTA EL FINAL DE LAS SEIS NOVELAS.

    M QEDÉ CON LAS GANAS D Q INICIARA LA ETAPA IMPERIAL,TANTO ES ASÍ Q ROBERT GRAVES Y TRES AUTORES MÁS JUNTO CON ELLA CONFORMAN EN MI BIBLIOTECA 300 AÑOS DE HISTORIA ROMANA NOVELADA.

    ES UNA TIA IMPRESIONANTE

  142. hec Dice:

    confirmado, en Septiembre de este año tenemos el ultimo de la saga.. “Antonio y Cleopatra”

    http://www.calitreview.com/Interviews/mccullough_8027.htm

  143. richar Dice:

    Saludos Orens, coge tu número y ponte a la cola del club de fans de McCullough, que por aquí hay un buen porrón de ellos :-)

    En fin, bienvenido al blog y esperamos verte por aquí.

    Un saludo,
    Richar.

  144. clio Dice:

    ¿Cuando llegará por aquí?, alguien ha leido el On, Off?

  145. hector Dice:

    set/07 lanzamiento en ingles

  146. Aquiles Dice:

    Creo que la saga de Collen deja con la boca abierta por su exactitud y pureza, de hecho si se le da solo una pasada a los textos historicos uno se da cuenta de la gran rigurosidad historica que Collen tuvo al escribir sus novelas, aun asi logra encantar con la humanidad de sus personajes, lo unico que todos los que queremos estos libros esperamos, creo, es que Collen se anime a escribir sobre el Joven Octavio divini filis y como termina su propia saga.

    un viudo de tus novelas Collen

    Aquiles, “prefiero arder a desvanecerme”

  147. Aquiles Caesaraugustano Dice:

    ¡Maldito replicante! ¡Cómo te atreves a suplantar mi irrepetible personalidad! ¡Acentúa las palabras! ¡Es Colleen, no Collen! ¡A la salida te espero!

    Casado con muchas novelas, divorciado de otras tantas.

    Aquiles, “yo soy la otra”

  148. Ascanio Dice:

    Uf, menos mal, Aquiles, qué peso me quitas de encima, jomío. Ya decía yo que no podías ser tú.

  149. Aquiles Caesaraugustano Dice:

    No es la primera vez que en este foro se me intenta imitar. Son cosas de mi irresistible magnetismo personal…

    Aquiles, “me duele la cara de ser tan guapo”

  150. Arauxo Dice:

    Venga ya, Aquiles, si todos conocemos tu esquizofrenia…

  151. Blueberry Dice:

    Supongo que es algo comentado hasta la sociedad, pero para mi resulta de capital importancia, el partidismo que plasma en sus páginas y que a mi modo de ver le restan ciertos puntos a esta obra (Lo que no quiere decir que no posea relativa exactitud histórica).

    En otro orden de cosas, Aquiles, me ha echo gracia ver aquí las palabras de mr Young
    “It’s better to burn out
    Than to fade away”
    del mítico My My Hey Hey

    Un saludo

  152. Blueberry Dice:

    evidentemente quería decir “hasta la saciedad”
    culpa mia

  153. Urogallo Dice:

    Increible, he conseguido acabar “La corona de hierba”, y como voy adelantado con CESAR, dire que hay un error: Afirma que las monturas de los galacios llevaban herraduras.

  154. Fabián Dice:

    -Me quede estancado en “Las mujeres de César…” :(
    Creo que es mi destino (al conocer a Colleen por ese libro y terminar con el mismo? ) al no poder encontrar “César”.

    fuck

  155. jerufa Dice:

    Bueno, yo, como siempre, llego tarde a todas las cosas buenas en hislibris. Pero, como el célebre refrán, “nunca es tarde si la dicha es buena”.
    Tal y como comenta Arauxo en su excelente reseña, yo me encuentro en los que están en el tercer grupo. O sea, ese conjunto de seres extraños que viven en otro planeta y desconocían -por pura lógica, claro está- su existencia.
    Pero, claro, para eso están las personas desprendidas que, de forma altruista- “donan” a la familia semejantes regalos para que luzcan hermosos en sus estanterías. Si, si…mi querida hermana Ascanio me ha “regalado” los seis volúmenes de la saga de Mc Cullough.
    Aunque ahora que lo pienso…¿lo habrá hecho de buena fe o será alguna represalia oculta en su mente hacia su pobre hermano?, porque pretender empaparse 5.000 páginas no está al alcance de cualquier mortal que disponga de un mínimo de tiempo.
    Sin embargo, sin embargo…
    he de reconocer que me estoy encontrando con una maravilla de novela hasta el punto de que no dudaré de que -pese a llevar leídas las primeras 250 páginas-, pasaré a engrosar ese afortunado primer grupo de lectores a los que Arauxo alude en su, de nuevo, cautivante reseña.
    Gracias a los dos por semejante obsequio. Sois fabulosos, de verdad.

  156. hector Dice:

    bievenido al club Jerufa

    ya esta por salir en ingles, el ultimo y definitivo de la serie, creo q tenia fecha Oct07 de edicion

    como sabras, cada tanto se arma alguna polemica sobre esta obra, esperemos verte participar

    Arauxo, esto viene muy soso, deberiamos armar algun lio!!!! a ver si terminas eso que prometiste sobre Roma….

    Hec

  157. Arauxo Dice:

    Sisisisisisisisí, no te falta razón, Héctor. Hace tiempo que no discutimos sobre las aportaciones del grandísimo Cicerón y sobre las aventurillas del personajillo ese de César y sus amigotes… pero todo se andará. Voy a pedirte un poquito más de paciencia, porque estoy retomando mis deberes -durante largo tiempo abandonados- y volveremos a montar el taco. Lo prometo.

    Se nota que tú eres un hombre de acción trepidante a raudales y yo… soy más relajaíto y acobardaillo… Y por eso nos peleamos por el mequetrefe de César y el polifémico Cicerón, claro…

    Un saludo y gracias por tu constante estímulo.

    (¿Me ha salido equilibrado, comedido e imparcial el comentario?)

  158. hector Dice:

    Arauxo
    tampoco me gusto que por alli pusiste a Demostenes en la misma categoria de Lope y otros proceres…
    pero como esa area pertenece a los helenos, lo dejo pasar…

  159. Valeria Dice:

    Pues imparcial, imparcial, no sabría que decirte, Arauxo. Mequetrefe es claro, pero ¿polifémico? No se, parece que mequetrefe es vulgo vulgaris, un insulto para la escoria de la plebe, y polifémico un calificativo que, aunque pretenda denostar (¿lo pretendes?) es propio de los boni, un dechado de cultura, siempre guardando las formas. Me temo que esto de la imparcialidad tienes que trabajarlo más.

    Y un comentario al margen, si me lo permiten. “Nunca es tarde si la dicha es buena” me parece que se utiliza comúnmente, pero de forma equivocada. La dicha siempre es buena, si no lo fuera, sería desdicha. ¿No será tal vez “nunca es tarde si la dicha LLEGA?

    Un saludo.

  160. Arauxo Dice:

    ¡¡¡Pero Héctor!!! ¿Cómo infravaloras a Lope, Dios santo? ¡Pero si Lope es el mayor genio que ha dado nuestra lírica! ¡El Fenix de los ingenios! ¡Ya quisiera Demóstenes haber podido hablar en verso como el gran Lope, el Monstruo de la Naturaleza al decir de Cervantes! ¡Loor y Gloria al de Vega y Carpio!

  161. hector Dice:

    no no no.. digo q no corresponde en esa categoria de proceres , poner a Demostenes, si al resto…

  162. Arauxo Dice:

    Aaaaaaaaah, perdón, te había malinterpretado…
    ¿Quién fue Demóstenes, por cierto? ¿Era escultor? ¿Limpiabotas? ¿Regentaba algún lupanar? ¡¡Ínfórmanos, Cavilius, que estamos en ascuas!!

  163. Epaminondas Dice:

    Alguién que intentó combatir la tiranía que venía de Macedonia, desafortunadamente sus resmas solo sirvieron para que el augusto hijo del magno Filipo limpiara con ellas sus regias posaderas.

    Alumno aventajado del viejo Epam fue este Filipo, pero solo quedaban palomas en el que fue nido de águilas…

  164. cavilius Dice:

    Pues seguid, seguid en ascuas. Idos girando de vez en cuando para que os doréis por delante y por detrás, que luego haremos la costillada.

  165. Arauxo Dice:

    ¡Ah, claro, Epaminondas! Demóstenes fue el de las Filipinas ¿no?

  166. Epaminondas Dice:

    Efectivamente!, resistió durante nosecuantos meses en una pequeña misión perdida rodeado de hostiles tagalos mientras rechazaban sin balas los ataques furibundos al grito de ¡Viva España!

    ¿era este Cavi?…joer…¿me estaré confundiendo?

  167. cavilius Dice:

    Clara confusión, Epaminondas: el grito era ¡Viva Iberia! El de “viva España” era un tal Manolus Escobárides, procónsul romano desterrado a la Tarraconensis por desacato a la Loba Capitolina, a la que llamó “hija de perra” en un ataque de ansiedad.

    Que lo ratifiquen hector o Arauxo, que estaban presentes en el momento de los hechos jugando a las tabas.

  168. Epaminondas Dice:

    ahhhh!….ya me sonaba a mí.

    Esta bien eso de de tener testigos oculares, no sabía que los pitufos vivian tanto.

  169. Poveda Dice:

    Buenas. Humor aparte, hace un par de días leía en unos artículos sobre la revolución americana que Catón era el ídolo de la de buena parte de los líderes revolucionarios. George Washington le tenía gran admiración y a menudo le citaba en su correspondencia privada, además su obra de teatro favorita era precisamente “Catón”, de Joseph Addison; obra que mandó representar para “elevar el espíritu” de la tropa durante el terrible invierno que pasaron en Valley Forge.

  170. Arauxo Dice:

    Pues no deja de ser curioso, porque el pensamiento catoniano se parece al revolucionario como un huevo a una castaña…

  171. jerufa Dice:

    Valeria, tienes razón. Ese dicho está mal dicho. Mejor desdicha que dicha. He dicho.

    Adió, adió.

  172. Poveda Dice:

    Pues sí arauxo, a mi también me sorprendió. De hecho gente a priori mucho más liberal que Washington, como Benjamin Franklin o Adam Smith también profesaban una gran admiración por Catón (y hablaban maravillas de de la tragedia que escribió Addison, he estado buscando infomación pero parece que no hay ninguna traducción al castellano disponible).

    Quizás más que el estoicismo o la propia causa optimate lo que les fascinaba era su determinación y cabezonería hasta sus últimas y trájicas consecuencias en defensa de la República. Porque hay que recordar que el estudio de la antigüedad en aquella época era más bien escaso y de erudición dudosa (con la honrosa excepción del gran Edward Gibbon). Así por asociación de términos la República representaba los ideales de libertad y justicia -(y Catón una especie de símbolo romántico de la resistencia contra la opresión del líder autócrata y su camarilla, en este caso el rey de Inglaterra)-, mientra que César era el tirano autócrata que la suprimía. Esta concepción empezó a invertirse principalmente a través de la obra de Mommsen, verdadero punto de inflexión en el tratamiento del tema.

  173. Arauxo Dice:

    Absolutamente sí, Poveda. La obra de Mommsen fue, en efecto, determinante para invertir los términos. Hasta entonces (pero muy especialmente en los entornos ilustrados y en las proximidades del pensamiento revolucionario), los optimates habían gozado del beneplácito de la historiografía y la admiración política. Cicerón, Catón, Pompeyo e incluso Bruto eran considerados valientes luchadores tenaces en pro de la libertad y defensores a ultranza de la legitimidad constitucional frente a las ambiciones del dictador; y el tiranicidio de los idus de marzo era el ejemplo más sublime de gesta heróica para salvar la República, de sacrificio por la patria, por el pueblo y por la legalidad vigente. Mommsen le dio la vuelta a la tortilla, despertando un interés y una admiración por César inusitados hasta entonces, describiendo sus hazañas y su empeño personal en transformar la sociedad romana, y caracterizando al gran general y político como un patriota y un clarividente adelantado a su tiempo. Como contrapartida de esa interpretación, la actuación de los optimates aparecía miope y mezquina, movida siempre por sus intereses egoistas y atentos sólo a defender sus privilegios, aun poniendo en riesgo la supervivencia de la República.

    En realidad, ocurrió lo que tantas veces ha ocurrido con las escuelas historiográficas: la ley del péndulo. Y los buenos buenísimos se transformaron en malos malísimos (con su correspondiente viceversa). Afortunadamente, el tiempo acaba poniendo las cosas en su sitio. Los historiadores actuales suelen ser mucho más ponderados y equilibrados. Y aunque todos tienen sus simpatías, la interpretación maniquea de los acontecimientos ha dado paso a análisis mucho más asépticos en los que se reconoce la culpa que unos y otros tuvieron en el enfrentamiento civil que acabó dando al traste con el régimen republicano… sin renunciar a exponer las heroicidades o virtudes de unos y otros.

  174. El primer hombre de Roma - McCullough, Colleen « Libros Gratis Dice:

    [...] Comentarios del foro hislibris (dedicado a los libros de historia, muy bueno) [...]

  175. MOLLETENSE Dice:

    Hola. Compré recientemente un ejemplar de “el caballo de César” y lo mantenía reservado con cierta precaución. El tamaño me intimidaba.
    He topado casualmente con estos comentarios y me han animado a iniciar la lectura del citado libro.
    El entusiamo que aplicáis a vuestras intervenciones es contagioso. Son las 11 de la noche e inicio mi aventura en Roma. Ya os explicaré el resultado.
    Buenas noches y gracias por los consejos.

  176. Urogallo Dice:

    No te arrepentirás, es el mejor de toda la saga.

  177. Arauxo Dice:

    Te arrepentirás, es el peor de toda la saga.

  178. Urogallo Dice:

    Te arrepentirás, Arauxo ha entrado en el hilo.

  179. Ascanio Dice:

    Cierto, “El caballo de César” es el peor. Uro, ¿te has equivocado con el de la reseña o realmente te pareció el mejor?

  180. Arauxo Dice:

    Te arrepentirás, Ascanio, Urogallo es el peor de toda su saga.

  181. Urogallo Dice:

    No, pero Molletense dice que es el que tiene. De todas formas, como novela, me pareció el mejor, ahora bien, como novela histórica, el peor…Quizás por eso era el más ameno, por que se concentraba más en menos personajes.

  182. Arauxo Dice:

    A mí, como novela histórica, me pareció la peor. Y como novela a secas, la peor. Como libro, en sí, el peor. Y como comentario, éste es el peor.

  183. Epaminondas Dice:

    Los tres primeros son los….los dos primeros realmente son los….bueno, el primero es el mejor, creo (y opino).

  184. Urogallo Dice:

    A mi los primeros me parecen más interesantes, pero peores novelas, demasiados personajes, imposible seguirles el paso a todos…Según avanza concentra mucho más la acción en menos personajes, y las novelas ganan en claridad.

  185. Ascanio Dice:

    Zzzzzzzz….

  186. Epaminondas Dice:

    Ascanio!, Ascanio!, que te duermes!.

  187. Arauxo Dice:

    Pues a mí el último me pareció una novela carente de emoción. Narra los hechos, pero… sin chispa.

  188. marcelotodi Dice:

    arauxo
    carente de emocion?
    no recuerdas la escena en que un conocido nuestro pierde las tripas en Utica?? como disfrute… una gozada.. magistral Colleen….

  189. Valeria Dice:

    Pues a mí también me parece que El Caballo de Octubre (lo siento, pero me niego a usar la traducción oficial. Ya dije una vez que ese título me recuerda a la Mula Francis) es el más flojo de la saga. Pero si a Molletense le gusta o le sirve para leer los demás, mejor que mejor.

  190. jerufa Dice:

    Un tonto más a la pandilla.
    Yo, como soy muy ordenado y siguiendo consejos familiares, estoy leyendo El primer hombre de roma, o sea, el primero de la saga y aunque es muy ameno, si soy de la opinión de Urogallo. Los que no estamos “duchos” en historia nos cuesta seguir tanto personaje y tanto vínculo de familia.
    Por lo demás, me está encantando.
    Adió, adió.

  191. Arauxo Dice:

    Qué va, Marcelotodi.

    El único momento de la novela realmente emotivo es aquel en el que ciertos idealistas cosen a puñaladas a cierto ambicioso en ciertas escalinatas. Glorioso. Sublime. Aunque la Colin intente camuflarlo, todo un canto a la libertad. Qué guay, esto del tiranicidio…

  192. Derfel, el blanco Dice:

    Creo que llego tardísimo a esta reseña, en fin…

    Estimado Arausho:

    Lo cierto es que he intentado leer uno de los libros la serie (El caballo del Cesar, creo que se llama, por recomendación de Urogallo), y lo hice tras releer Los Idus de Marzo, que creo que es uno de los libros que más te gustan. A mí me ocurre lo mismo.

    No me quiero poner en plan fisno, pero sinceramente: entre leer a Julio Cesar hablando por boca de T.Wilder a hacerlo por boca de esta señora, existe una moderada diferencia.

    ¿A parte de datos y amenidad, merece la pena leer a Collen McCullogh?

    Un saludo

  193. marcelotodi Dice:

    arauxo

    no te imaginaba con ese “lado” sanguinario.. ja ja ja

    pero te justifico, ya Santo Thomas en su “Gobierno de los Príncipes” decia que el Tirano es quien desprecia el bien común y busca el bien privado; “se ha de proceder contra la maldad del tirano por autoridad publica”

  194. marcelotodi Dice:

    perdon, “Santo Tomas”, no se de diablos donde saque la “h”

  195. Ascanio Dice:

    Derfel, eso te pasa por hacer caso a Urogallo, que es un liante de cuidado ;-)
    Empieza por donde hay que empezar, o sea, por el primero.

  196. Epaminondas Dice:

    Definitivamente empieza por el primero, además es el mejor (opino).

  197. Derfel, el blanco Dice:

    Gracias a todos por vuestros consejos.

    Un abrazo,

    Derfel

  198. jerufa Dice:

    Yo estoy a punto de terminarlo. Me faltan una 20 páginas que machacaré con absoluto deleite en breve. Tiene, a mi parecer, una parte central un poquitín pesada pero en seguida vuelve a coger ritmo. Y tal y como comenté antes, si lo dejas de leer, te pierdes entre tanto nombre y tanta familia, pero es una interesantísima novela.
    Yo dispongo -por herencia de uniones de hecho- de los ejemplares de la saga que iré leendo con calma pero he de reconocer que después de zumbarme 900 páginas más o menos de letra pequeñita, pasaré a otros momentos estelares de la historia para desconectar.
    Adiodió.

  199. Arauxo Dice:

    Querido Derfel:

    No me oirás decir nunca que la Colin pueda llegar a compararse a Wilder. Ni a su puñetera sombra, tampoco. Son cosas diferentes (y muy diferentes). Pero… no incompatibles. Aprecio las novelas de la Colin por el esfuerzo que suponen, por lo instructivas que resultan y por la dramatización -hasta la hipérbole- de aquellos -pocos- años y -muchos- personajes. Uno parece sumergirse en la Roma republicana con todos sus sentidos e inicia una laaaaaaarga aventura en muchos momentos emocionante. Y eso ya es mucho.

    Pero Wilder es Wilder, por Venus y Minerva. A la reseña de Los idus de marzo me remito, donde expresé mi opinión sobre el autor y su obra.

    Y haz caso a los demás: empieza por el primero.

    Un saludo también para ti.

  200. Dustinthewind Dice:

    perdona mi ignorancia arauxo, Yo he leido a colin, pero no a Wilder, así que te agradecería bastante si me indicas un poco sobre por donde debo empezar y esas cosas

  201. richar Dice:

    Saludos Dustinthewind y bienvenido a Hislibris.

    Aún a expensas de lo que te pueda comentar Arauxo, yo te recomendaría ambos, empezando por cualquiera de los dos, el que más te apetezca o el que tengas más a mano. Eso sí, la obra de Colleen es de 6 tochos y el de Wilder es bastante ligerito, pero como entretenidos y bien escritos, ambos cumplen.

    Un saludo y ya nos contarás tu elección.

    Richar.

  202. Jerufa Dice:

    Uno es novelado y otro epistolar. Cuidadito.

  203. richar Dice:

    Bueno, vale, pero ambos son muy entretenidos. Que el “cuidadito” da un poco de miedo :-)

    Saludos,
    Richar.

  204. Arauxo Dice:

    Querido Dustinthewind:

    No entiendo muy bien tu pregunta, porque no sé si te refieres a ambos autores, a la saga de Collin o a la obra de Wilder. Si te refieres a la saga de esta reseña, debes empezar por El Primer Hombre de Roma. Si te refieres a la obra de Wilder, debes tener en cuenta que, aunque escribió otras novelas (incluso de corte histórico, como La mujer de Andros que, por casualidad ando leyendo ahora), Wilder fue sobre todo dramaturgo. Por ello, si lo que quieres es leer una novela histórica, Los idus de marzo es, sin lugar a dudas, la mejor elección. Pero siempre teniendo en cuenta la advertencia de Jerufa: es una obra de género espistolar, en la que la novela se construye por superposición de cartas que se escriben y remiten unos personajes a otros. Y teniendo en cuenta, además, que Wilder -y así lo advierte en la primera página- no respetó escrupulosamente los hechos históricos. Pero, por encima de todo eso y si hablamos en términos estrictamente literarios, la obra de Wilder es un gran libro, muy superior a los de McCullough.

  205. richar Dice:

    Pues lo que yo decía, los dos muy entretenidos…

  206. Arauxo Dice:

    Eeeeeeezo é.

  207. Amiano Marcelino Dice:

    Tras leer el debate apasionado que ha suscitado la “saga” de Collin Mccullough, que considero soberbia a pesar del partido que toma en su redaccion, me asalta una, de muchas, pregunta importantísima: ¿cuándo se editará la séptima parte ya publicada en el mercado anglosajón? ¿alguien lo sabe?

  208. jerufa Dice:

    Yo creo que está publicada ya, ¿no, Arauxo?

  209. Amiano Marcelino Dice:

    No sé si sera asi, como dices jerufa, pero no he hallado ninguna referencia al libro en castellano. Probablemente, además, yo pertenezca a los que veneran a Colleen, por lo que la continuación de “El Caballo de Octubre” ma ha chocado mucho. No parecía realmente interesada en seguir el hilo de la narración, aunque yo, si estuviera en mi mano, le rogaría encarecidamente con la masa de conocimientos que tiene en este momenot, que lo hiciera y cubriera la etapa relatada por Robert Graves en Yo, Claudio, y Claudio, el Dios. Mi impresión es que es una narradora extraordinaria, con capacidad de discernimiento y con una vasta erudición. Otra cosa es que tome su partido. Eso es totalmente lícito para un novlista, en tanto en cuanto no arruine los datos históricos, cosa que Colleen nunca hace, y cuando se aparta de un dato ofrece explicaciones satisfactorias. Hay que tener en cuanta, además, que Robert Graves sí novela los chismes de Suetonio y Tácito. Y me encantaria leer una versión diferente de la gran obra de Graves que, desde mi punto de vista, ha adolecido siempre de ese defecto (por mucho que el autor luego en la segunda parte se esmerase en ofrecer una extensa bibliografía de autores que había consultado). Dicho lo cual, creo que Colleen nunca llegara a tanto, más por sus propios intereses que por su capacidad real. En fin, al menos me conoformaré con el nuevo título si es que se edita pronto y es traducido debidamente, y no como el último, que arruina la misma narración de una autora extraordinaria. Saludos.

  210. Laurence Dice:

    Pues mucho me temo pero en castellano no está publicada la última entrega de la saga. Yo la tuve en mis manos pero en inglés a principios de octubre de año que acaba de terminar. Y de hecho cuando pregunté en una librería para cuándo se esperaba la edición en español casi me toman por una loca porque decían que no se había publicado nada nuevo tras “El caballo de octubre”. Hace unos días pregunté en mi librería habitual, al menos para saber si en los mentideros libreriles se rumoreaba quién tendría los derechos sobre la nueva novela, Planeta o Ediciones B, y futurible plazo de entrega. Pero no supieron darme certeza de nada. Al menos sí que piensan que si no uno u otro grupo editorial lo acabará publicando, pero me avisaron que como poco pasarían unos 8 meses desde su publicación en inglés. Habrá que esperar un poco…. con tal de que lo publiquen, claro¡¡

    Saludos.

  211. Incitatus Dice:

    publicarla la publicarán y seguro que Planeta que es la misma que ha publicado las otras, que para algo es dinero seguro… SE ESPERA CON ANSIA

  212. Laurence Dice:

    Humm…. sólo recuerda que la entrega de “El caballo de octubre” se publicó con Ediciones B, así que seguro que los derechos siguen correspondiendo a Planeta??. A mí me es indiferente con tal de que lo publiquen y que esta vez la traducción sea mejor. Porque sí…. sí que se espera con ansia. Yo confieso que tengo mono de la saga de Colleen.

    Saludos.

  213. Valeria Dice:

    Eso, eso, que la traduzcan como Dios manda. Y que no se inventen un título nuevo. Me encanta que haya más hislibreños que se nieguen a utilizar el título “El caballo de César”.

  214. Arauxo Dice:

    Eso, eso. Que traduzcan la nueva como Dios manda y no como hicieron con El corcel de otoño.

  215. Amiano Marcelino Dice:

    Compruebo con entera satisfacción que la saga de nuestra querida Colleen ha sido muy querida. Ciertamente hay muchos motivos para considerar la obra literaria sobre el final de la república como una de las grandes apuestas noveladas de la época. Y, siguiendo el hilo de los comentaristas, espero que, sea cual sea la editorial que al final la lance al mercado, lo haga con un respeto. “El caballo de octubre” no se aprecia con la misma eficacia que las demás por la torpe, ridícula y despreciable traducción. Su misma versión entorpece continuamente la lectura de la obra y no permite verla con los mismos ojos que, por ejemplo, “César”, que personalmente me parece impecable. Espero ansiosamente que los traductores, si ya los hay, lean estos foros y tengan el respeto que merecemos para traducir la obra, y los lectores seamos quienes valoremos si esta a la altura o no de las demás. Ruego asimismo encarecidamente que si hay alguien que lea estos comentarios y sepa algo, por poco que sea, sobre la edición de la siguiente obra de Colleen tenga a bien comunicarlo. Lo espero con verdadero interés. Saludos.

  216. richar Dice:

    Pues yo por mi parte he preguntado a Planeta a ver si saben algo. En cuanto tenga respuesta os digo… ansiosos, que sois unos ansiosos :-)

    Saludos,
    Richar.

  217. Laurence Dice:

    Ahí Richar, ahí, con estilo y elegancia natural a la par que directa y contundente reacción … ¡¡preguntando directamente a la editorial!!

    Oye, y digo yo…. ya puestos a abusar…. ¿no se les puede preguntar también por “El Asirio” y “La estrella de sangre”?. Y… ¿quién decíamos que tenía los derechos sobre la saga de Benasur?? Aprovecha, aprovecha. Estoy convencida que más de uno/a te lo agradeceremos. E igual, con un tanto de suerte, si ven que hay interés…. quién sabe, quién sabe. (Esto va a ser que estoy exultante porque preguntando con mucho morro y a la desesperada he conseguido hoy una ayuda con la que jamás pensé que contaría, así que si eso ha pasado me creo que pueda pasar hasta que reediten esos libros que tantos anhelamos. La esperanza es lo último que se pierde, ¿no? y por preguntar que no sea).

    Saludos.

  218. richar Dice:

    Pues siento comunicar que en Planeta no tienen noticia alguna sobre el libro de McCullough, pero prometen informarme puntualmente si saben algo (son bien majetes).

    Los de Guild, ¿eran de Planeta también? ¿Y los de Benasur?

    Que yo por preguntar no pierdo nada…

    Un saludo,
    Richar.

  219. Urogallo Dice:

    Sí, Guild era de planeta, y se re-editaron en la colección Best-Sellers Planeta.

  220. Arauxo Dice:

    Y los de Benasur, también.

  221. Laurence Dice:

    Uis, menudo pleno. Ánimo Richar, que ya son tuyos¡¡

  222. Urogallo Dice:

    Bueno, estoy despachándo “Las mujeres de César” el último que me quedaba, y me parece que me he dejado el peor para el final. Es el más soso y aburrido de todos, sobre todo la parte de Catilina que me ha resultado soporifera.

    Encima, la elipsis respecto al periodo de César en España como Pro-Pretor me ha parecido insultante.

    Qué se le va a hacer.

  223. Amiano Marcelino Dice:

    Hola, pues Urogallo, yo en eso, como en tantas cosas en la vida y con tantos puntos de vista, estoy en desacuerdo. A mi “Las mujeres de César” y “César”, con el partidismo que despliega descaradamente la autora me parecen geniales: divertidos, amenos, eruditos, con una estupenda redacción (que la traducción de Planeta respetó). YO diría, incluso, que “César” es el mejor de la saga, y después “Las mujeres de Cesar”. Aunque, en verdad, todos son tan buenos, que es dificil definir alguno de la colección como “malo”, sino como “menos bueno”. Creo sincéramente que Colleen ha desplegado tal esfuerzo personal que ha logrado su objetivo: conseguir emular a los grandes de la narrativa histórica, y rivalizar con autores como Pierr Grimal (Memorias de Agripina), Robert Graves (Yo, Claudio, Claudio el dios y su esposa Mesalina, El Conde Belisario), Gore Vidal (Juliano el Apóstata) o mi querida Mary Reanult con la mejor trilogía de Alejandro escrita nunca (Fuego del Paraíso, El muchacho persa y Juegos funerarios). YO empecé a leer de otra forma: descubrí “Las mujeres de César”, después pasé a “César”, “El Caballo de Octubre”, y volví atrás, como una precuela, “El primer hombre de Roma”, que estoy acabando (sencillamente genial), y después leere “La Corona de hierba” y “Favoritos de la Fortuna”. De este modo, estare preparado para el siguiente volumen, que espero no sea el último y tengan a bien traducirlo pronto (y bien, por favor!). En cualquier caso, estamos ante una de las escritoras mas importantes en novela histórica de los últimos años y merece nuestro agradecimiento y un brindis porque siga escribiendo. Este tipo de personas hace de la lectura algo mas que una simple lectura: fascinan, entusiasman, nos hacen pensar, reflexionar. No deberian morirse. Pero la vida es asi, y Colleen ha dejado ya un legado para la historia de la narrativa histórica, eso para mi es un hecho indiscutible. Podemos discrepar de muchos puntos de las novleas, y todos serán legítimos, pero nunca de su erudición y de su rigor a la hora de escribir. ¡Ojalá escriba hasta la epoca julio-claudia y nos revele si puede superar (y yo creo que sí) al mismísimo Robert Graves. Saludos.

  224. jerufa Dice:

    Desde luego, el esfuerzo de su obra bien lo merecería.
    Ese mérito es indudable.
    Yo he leído sólo el primero y si el resto es cuando menos, parecido en calidad, no puedo por menos que quitarme el sombrero ante tamaño esfuerzo narrativo.

  225. Urogallo Dice:

    Vale por “César” pero no por las “Mújeres de César”. En todo caso creo que ya le ha encontrado el “punto” narrativo a la historia.

  226. Amiano Marcelino Dice:

    Respeto absoluta y totalmente tu opinión personal sobre “Las mujeres de César” Urogallo, pero en ese punto nos distanciamos. Yo disfruté muchísmo con esa parte de la obra: el personaje de Clodio me pareces asombroso, el perfil de Aurelia increible; Craso parece incluso palpable; Lúculo interesantisimo, y un largo etcétera. A mi me pareció perfectamente construida, animada, erudita. De todas formas, acepto tu interpretación. soy consciente del partidísmo que despliega Colleen sobre el personaje de César. Pero es muy creíble. En rigor, yo estoy convencido que César debió ser un personaje especial, un increíble estadista y un gran militar. No hay que olvdarlo nunca, y es factible interpretar un personaje histórico de tal calibre de la forma que lo hace la autora. De hecho, es uno de los mas grandes personajs de la Historia de Occidente, junto con Alejandro Magno o Napoléon. Asi que,aun con las desviaciones conscientes de narrativa que hace la autora, la obra queda enmarcada ya dentro de los grandes. Ya lo he dicho y lo defenderé siempre. Son novelas, pero pueden pasar por obras de investigación amena. En fin, no deseo aburrir a los foreros. Pero me encanta hablar de la obra, y es tan prolífica y se pueden discutir tantos puntos que daria para mil páginas. Un saludo.

  227. Urogallo Dice:

    Pero si yo no he criticado su partidismo, solo que hay demasiados personajes, y la historia se regodea en detalles que retrasan la narración.

  228. Amiano Marcelino Dice:

    Ya Urogallo, si te entiendo. Pero para ti “Las mujeres de Cesar” es la más floja, y para mi justo al contrario, es una de las partes más interesantes de su magna obra. Además, simplemente estamos departiendo de forma curiosa las diferentes perspectivas de las obras de Colleen. No pretendo nada mas quee eso. Simplemente resaltar en la medida de lo posible tan sobresaliente narración de una escritora cuyo sobreesfuerzo ha dado un fruto imperecedero para la literatura histórica. Supongo que yo estoy dentro de los que “veneran” a Colleen. Tampoco esta mal. Un saludito, y a ver si sabemos algo de la nueva novela, que se hará esperar, aunque no sé por qué…

  229. El ojo del tuerto » Blog Archive » Grandes enemigos de Roma (I): Mitrídates VI Dice:

    [...] McCullough, Colleen. El primer hombre de Roma [...]

  230. David Dice:

    Hola a todos he leido los libros de esta saga y me parecieron muy buenos en realidad, me encanto como Colleen nos presento a Sila, particularmente este es mi personaje favorito, ni siquiera Cesar con todas sus perfecciones logra tener ese misterio que rodea Sila y a su vez con todos sus defectos humanos y debilidades… eso el q se pueda equivocar y cometer errores es lo que lo hace mas valioso a este personaje, igual q no siempre gane ( como cuando no pudo ser elegido pretor x culpa de Escauro) y el esfuerzo tan tremendo para obtener la corona de la hierba. En cambio Cesar es retratado con mucha perfeccion y arrogancia por lo cual entiendo el motivo por parte de la autora pero que no comparto del todo… Bueno en general recomiendo mucho esta saga aunq al principio cueste un poco leerla.

    Saludos

  231. glaudius Dice:

    Hola, soy nuevo, he visto que utilizais nombres romano, la mayoria de los que admiro estan ya tomados, reclamo para mí el nombre de la famosa espada corta romana procedente ne nuestro pais (Hispania), creo que es un hilo conductor de todo un periodo historico, el mas largo que ha existido.

    Para mi una de las mejores series de novelas historicas que he leido.
    Los conocimientos que he adquirido sobre la republica romana me hacen un admirador de la misma, considerandola uno de los momentos historicos mas interesante. Me encanta leer sobre historia sea cual sea el libro e ir relacionando con lo que he leido anteriormente reconociendo errores, lugares personajers tratados de diferente forma, es fascinante. En el caso de esta serie terminé totalmente obsesionado como nunca me habia pasado, iba por la calle intentando reconocer los aspectos físcos de los personajes descritos, las formas politicas, las relaciones actuales, las mujeres influyentes, la inteligencia, etc.
    He llegado a leerme tres veces las serie, pues la pirmera me la lei desordenada, ( la descubri en una promocion de novela historica por semanas).
    Volví a fascinarme de nuevo escuchando por la radio al profesor de historia de instituto un tal Subirón, que tenia una colaboracion en la madrugada creo que en RNE.

    No volví a fascinarme otra vez hasta que callo en mis manos la serie de Peter Berling los hijos del grial, entonces nueva obsesión con la edad media.
    hoy he descubierto esta pag www, y la posibilidad de compartir esta afición.
    gracias a todos.

  232. Javi_LR Dice:

    Bienvenido, Glaudius. Por lo que cuentas, creo que eres “carne de Hislibris”, como todos nosotros. Así que siéntete como en casa.

    Por cierto, hablando de Souvirón, hace un par de días publicamos una reseña de un libro suyo. Te dejo el enlace por si lo quieres leer: ‘Hijos de Homero’, Bernardo Souvirón.

    Saludos

  233. glaudius Dice:

    gracias Javi no recordaba el nombre de pila del profesor Souviron y no sabia como se escribía, a veces deseo desvelarme para escuchar algo de historia en la radio pero ultimamente no hay nada que merezca la pena, gracias a la radio descubrí muchas buenas novelas hiatoricas.
    En el caso de Souviron y sus explicaciones sobre el cursus honoris junto con la novela sobre la que ahora debatimos me hizo admirar la civilización romana, sobre todo la república. Cuantas cosas nos hace comprender viendo el panorama politico actual, por algo la civlilzación romana duró tanto y sus cesares eran considerados como dioses.

  234. Incitatus Dice:

    Bienvenido Glaudius, un romano más siempre es bienvenido

  235. Aljavi Dice:

    Soy un apasionado de las novelas historicas, y esta me esta dejando buen sabor de boca.

    Saludos

  236. Camelot Dice:

    Siempre me gustaron las novelas históricas y cuando le eché mano al Primer Hombre de Roma no pude detenerme hasta conseguir la serie completa.

    Una novela que he leído repetidas veces con placer, me cautivó el vaiven de la serie a la jocosidad que brinda con escena vívidas y verosímiles.

    Por ejemplo, me viene a la mente ese delicioso intercambio entre Aurelia y su padre político Marco Aurelio Cota cuando éste le informa que tendrá que escoger marido (contrario a las costumbres), Aurelia queda tan consternada ante tal perspectiva que sólo atina a decir: “¡No es… no es romano!! -Es cierto -reponde Cota-. No es romano, es rutiliano”

    He leído los siguientes dos libros pero me falta tiempo últimamente para continuar con la empresa pero de seguro lo haré.

  237. ARKANTOS Dice:

    Estoy en la mitad de Cesar, y no me acuerdo que se mencione la muerte de Craso en Carrhae o se mencione dicha campaña. Estoy en lo cierto?

  238. glaudius Dice:

    si os quedais con la miel en los labios despues del caballo de octubre, os recomiendo” no digas que fue un sueño” de Terenxi Moix, sobre cleopatra.

  239. glaudius Dice:

    tambien disfurté mucho con MEMORIAS DE CLEOPATRA DE Margaret George

  240. Espartako Dice:

    ¿Saben algo del último libro de la serie?: Cesar y Cleopatra.
    En Argentina..¿Se puede conseguir?

    Recomiendo “La huida de Morgan”
    Como todo lo de Colleen, magnifico.

  241. Espartako Dice:

    Corrijo, el nuevo libro que se publicó el año pasado en ingles se llama. “Antonio y Cleopatra”

  242. carcaba Dice:

    Me sumo al consejo de Espartako, “La huida de Morgan” es una novela magnífica.

  243. Sertorio Dice:

    Es verdad lo que se dice que cuando empiezas ha leerlos te engancha…..

    Y ahora a esperar el ultimo que se titula como dice Espartako, y creo que sale a la venta en octubre pero no se ni en que editorial ni en que fecha exacta, solo se que saldrá por la veintena. si alguien puede confirmarlo….

  244. amiano marcelino Dice:

    ¡Al fin! ¡Alabada sea Planeta! Se ha editado el último y parece ser último libro de la saga de Roma. Ayer lo adquirí y empecé a leerlo. La traducción es de Planeta y parece, hasta dónde he leído, muy correcta, en la línea de las que ha ido haciendo la misma editorial. He leido 50 páginas y también creo distinguir maestría, realismo y dedicación. No esperaba menos de mi querida Colleen. Aún asi, seguiré leyendo para poder comentar cuál es mi impresión. Eso sí, me ha llamado mucho la atención que la autora no hace ninguna declaración de intenciones ni hace referencia a la bibliografía. Hay un único glosario. Imagino que no querrá dar ninguna explicación de los motivos que la han impulsado seguir la saga, que en el anterior tomo daba por finalizada. En fin, seguiré comentando. Saludos.

  245. Arauxo Dice:

    Gracias por la información, Amiano.

  246. Germánico Dice:

    Hoy fui a la librería habitual a preguntar por la novela, y cuál sería mi sorpresa cuando la chica, tras consultar el ordenador, me dice que la tiene en bolsillo, en tapa dura, en edición de lujo, bilingüe… Me quedé flipado, pensando que por fin el mundo editorial español se había puesto a la altura del anglosajón, pero… la muchacha no había caído en que el autor de semejantes tentaciones era don Guillermo Shakespeare…

  247. amiano marcelino Dice:

    ¡Buenas a tod@s de nuevo!
    Pues, en la línea de mi anterior post, he de decir que el libro sigue a la altura de los precedentes. La descripción de Cleopatra, hasta el punto en el que estoy leyendo, resulta soberbia. La de Antonio, que retoma el personaje nuevamete, sigue siento abslutamente creíble y muy realista. Aún he de llegar a la de Octavio tomando las riendas del poder y la de un personaje al que admiro: Livia Drusila, la futura esposa de Augusto. Por cierto, el tradutor transcribe, erróneamente, Livia Drusilia. Ignoro por qué las buenas traducciones se estropean por el desconocimiento de los mismos de los nombres propios y su translación al idioma castellano. En fin, creo que es un excelente final, y seguramente me quedáré con las ganas de que siga y entre en la parte novelada del gran Robert Graves. Algo que no hará, desgraciadamente. Saludos y os recomiendo que la compreis, y asi podáis criticarla. Merecida es la compra. Saludos.

  248. Marbenes Dice:

    “Merecida es la compra. ”
    “Y gustarte podría, sí.”
    Maestro Jedi Yoda

  249. Amiano Marcelino Dice:

    Saludos de nuevo.
    He concluído el primer capítulo de la novela Antonio y Cleopatra, titulado Antonio en Oriente. La sensación que me ha quedado es el de una gran profundidad y madurez. La autora ha hecho un retrato de Cleopatra y Antonio, a mi modo de ver, soberbio. Bien es cierto que el anterior tomo, “El Caballo de César”, contiene tan mala traducción que es difícil compararlo con el presente libro, y no hay que olvidar que la semblanza de Cleopatra ya se había realizado. Sin embargo, bien por la tradución bien por otros motivos, aqui percibo una sutileza extraordinaria. Resulta interesante, ameno, fiel a la Historia. Incluso la aparición, espectacular, de Livia Drusila y su primer bosquejo personal me ha llenado de orgullo. Creo que “Antonio y Cleopatra” retoma la brillantez de los mejores volúmenes de la autora. Sin haber leído toda la obra, creo que las mas de 100 páginas leidas ya pueden deducir la brillantez y solidez del último retoño de la saga de Roma. Mi veredicto: brillante.
    Amiano Marcelino

  250. varo140 Dice:

    Pasmado estoy.Una serie “cerrada”(Colleen dixit) tiene un tomo nuevo…

  251. Amiano Marcelino Dice:

    Aunque la autora dijera (Colleen dixit) que cerraba la saga con “El Caballo de Octubre” y haya continuado, y a pesar de que no haya una explicación por parte de la autora en el sentido de por qué ha decidido seguir adelante, creo que lo importante es que una de las mejores novelistas de Historia en la actualidad siga escribiendo y nos siga regalando su extraordinario saber. Creo que esto ya en sí mismo es lo que justifica su nueva obra, que, en mi modestísima opinión, debería dar continuidad en la medida de sus fuerzas. Sería un gran legado cultural. Saludos.
    Amiano Marcelino

  252. Amiano Marcelino Dice:

    Siguiendo mis reseñas anteriores he de hacer algunas precisiones ahora que estoy al final de la obra. Consindero que sigue la línea soberbia de las anteriores de la saga. Los personajes están muy cuidados: un Marco Antonio hedonista, juerguista y perezoso frente a un Octavio lúcido, frío y de extraordinaria capacidad. Cleopatra es para la autora una gran inteligencia fundida en riquezas, ambicionadas por Roma. Hay personajes secundarios adorados por Colleen que ocasionan cierta deficiencia, como la descripción de un Cesarión casi imposible. Por lo demás, estoy encantado con la novela. Es impresionante. Un final absolutamente grandioso para una saga monumental. La traducción, que al principio parecía buena, se torna con el paso de las hojas en pésima: hay errores muy grandes, desde la traducción literal del inglés que deja ininteligibles algunas frases hasta la dejadez en la traducción de los nombres. En eso se puede decir que la traslación ha sido catastrófica, haciendo perder parte del encanto de la obra. ¡El traductor no sabe quien es Fidias y lo traduce por “Filias”! Es desolador. Pero no es solamente eso. Livia Drusila es para el traductor Livia Drusilia (¿de dónde se lo ha sacado el majadero?), Catón es Cato, Libón es Libo, por no hablar de los topónimos en los que se pierde hasta límites infinitos. Nadie consentido común puede saltarse tales hechos. El caso es que desmejora la obra, la desprestigia. Y he de concluir que es extraordinaria, como el resto de la saga, pero la mala traducción empequeñece, como pasó con la anterior. En fin, una conclusión esperadísima que pasará a la Historia de la literatura histórica. En fin, cuando acabé daré opinión final, que sigue siendo extraordinaria.
    Amiano Marcelino

  253. Amiano Marcelino Dice:

    Finalmente, acabé la novela. Es una obra de extraordinario valor literario e histórico. Mi opinión, sabiendo el que me lee que soy procesarista y venerador de Colleen, es que ha culminado su saga de Roma de manera soberbia. Los personajes, ya cercanos al Yo Claudio de Robert Gravez, soy reconocibles y muy bien definidos: Livia Drusila, la esposa de Augusto, Octavio, Marco Antonio, Cleopatra, Mecenas, Agripa y toda una pléyade de personajes secundarios perfectamente trazados. El relato es ágil. No hay imprecisiones históricas, a las que nos acostumbran demasiados arribistas de la novela histórica. Colleen se mantiene procesariana y sigue su relato desde ese punto de mira, de ahi que trace una semblanza de Cesarión casi imposible de creer. En cualquier caso, es coherente con toda la saga, y aqui no hace más que culminar la labor de los “populares” que finalmente, en es eslabón de Octavio, se materializa en el Principado, es decir, la llegada del Imperio que se mantendrá en pie 5 siglos.
    Todos los errores se deben, a mi modo de ver, de la pésima traducción de la que ya he hablado. Es deprimente que una obra excelente quede “manchada” por la labor de un traductor malo y una editorial de prestigio que no ha revisado el trabajo como debiera. Eso nos cuesta 22 euros, que hacen que de la erudita y extraodrinaria labor de Colleen parezca inferior a las demás. No hay explicación posible para tamaña equivocación. En cualquier caso merece la pena leerla y releerla. Nadie quedará insatisfecho, como nadie ha quedado asi en ninguna de las entregas de su famosísima saga.
    Para quienes no vean en mi ninguna critica sí diré que has tiene. El personaje de Cesarión, como ya he dicho, es casi imposible. Hay cierta sensación de celeridad en la confección de la obra, quizás porque no tenía que haberse llevado a cabo, dadas las palabras de la misma autora en el sentido de que con El Caballo de Octubre era el final de la saga. Dicho lo cual, creo que la novela, una vez vistos sus puntos débiles, se engrandece y cobra las dimensiones de las demás.
    Sin mas, os recomiendo encarecidamente su lectura. Es un final extraordinario
    Amiano Marcelino

  254. Urogallo Dice:

    Bueno, yo también he empezado a incarle el diente. De la madurez de Colleen no hablo, por que su avanzada edad ya habla por si misma, ahora bien, de la calidad de la novela si que hablaré algo.

    Es más de lo mismo queridos, esos recorridos fascinantes por las ciudades de oriente, la severa dignidad romana enfrentada a las tortuosas razones de los despotas orientales, la antiguedad viva y fluyendo ante nosotros…

    Fantastica.

  255. JJsala Dice:

    No voy a aportar nada a este hilo que no haya sido dicho ya, en relación a la serie de la Mc Cullough, únicamente que mi enfermizo amor por la historia de Roma, se vió magnificamente correspondido con su lectura.

    Por cierto, esta autora tiene publicado un tomo de una posible saga, que se titula “La huida de Morgan” y vá sobre la colonización británica de Australia, de donde es nativa la Mc Cullough. Aconsejo su lectura.

    Arauxo, menudo eres haciendo reseñas. Felicitaciones.

    Salud

  256. Arauxo Dice:

    Gracias, JJSala, por tus cariñosas felicitaciones y por tu comentario.

    Y gracias, también, a Amiano Marcelino y a Urogallo por sus siempre bienvenidas opiniones.

    En mi caso y de momento, me abstendré de leer ese último volumen. Y no por razones más o menos inconfesables, sino por una simple cuestión de apetitos literarios coyunturales. Tal vez más adelante.

    Salve.

  257. Ascanio Dice:

    ¿Apetitos coyunturales? Pues sí que suena inconfesable, sí…

  258. jerufa Dice:

    ¿Tú no tienes nada que ver en eso, no?

  259. JJsala Dice:

    ¡Perdón!. Acabo de descubrir que mi enfática recomendación de lectura de la “Huída de Morgan” está de sobra, ya que Atilio la reseñó tiempo ha.

  260. Aretes Dice:

    Nunca está de más una buena recomendación, que luego todos esos consejos se sepultan en miles de comentarios, JJsala.

  261. Terminus Dice:

    Es una obra impresionante,te sumerge verdaderamente en la antigua Roma,acabo de empezar la lectura del último volumen “Antonio y Cleopatra”y estoy disfrutando,espero que continúe hasta el MCCXXIX auc.

  262. Amiano Marcelino Dice:

    Me alegro que tengáis ese soberbia impresión de la última obra de “Antonio y Cleopatra”. Ciertamente es tan buena como las demás. Despliega todas sus buenas artes para hacer del binomio amoroso el eje central de una trama mucho mayor, que finaliza con el triunfo del partido “procesariano” o “popular”, del que es acérrima partidaria la Mc Collugh. Los personajes que desfilan, como he dicho, son reales, vivos, mágicos. Es un final fantástico. Se echa de menos un epílogo, como en el resto de las obras, y aún más que no continúe. Me encantaria imaginar que se lo piensa y se adentra en la trama, excelentemente novelada (aunque muy fantasiosa), escrita por Robert Graves en Yo Claudio y Claudio el Dios y su esposa Mesalina (obras de perfecta factura, aunque de difícil credibilidad en muchos aspectos, y os aseguro que es una de mis novelas favoritas). Espero que se sienta con ánimos y encuentra la excusa (porque, según su proyecto, no entraría la “novelación” de la primera época imperial, iniciada por Augusto) de embarcarse en tamaña hazaña y nos regale otros 2 o 3 tomos de incalculable valor. Saludos.
    Amiano Marcelino
    Sigo recomendando encarecidamente su lectura para los aficionados a la saga. Es un final fantástico.

  263. Nestor Dice:

    No termino de leer un libro de la serie de roma que ya estoy en la libreria comprando el siguiente.

  264. marcelo Dice:

    tranquilo q tenes para leer como 6000 hojas

  265. Tiopúas Dice:

    Voy a tener que dejar de leer estos hilos, porque si ya tenía pendientes (y comprados en casita) la tira de libros, ahora, me apetece sobremanera leer esta obra. y como es pequeña..´.vamos, que éramos pocos y parió la abuela.

  266. Urogallo Dice:

    Te jubilas antes que acabarlos.

  267. Terminus Dice:

    Os recomiendo la lectura de “ROMA ETERNA” de Robert Silverberg,es una ucronía deliciosa sobre la tésis de que el IMPERIO ROMANO nunca cayó,como dice el prólogo: “No hay ningún poder sobre la faz de la Tierra capaz de resistir la acometida del IMPERIO ROMANO.Así es,así ha sido y así será.”

  268. Urogallo Dice:

    Yo os recomiendo lo contrario. Vaya bodrio de libro.

  269. Germánico Dice:

    Suscribo. Salvo el capítulo de la llegada a América, malísimo, en mi opinión.

  270. Terminus Dice:

    Es cierto,el libro tiene altibajos pero,en conjunto,destila originalidad y,sobre todo,nos hace partícipes de la magia perdida del mundo pagano sin contaminar por el cristianismo.En aquel mundo los soldados mortales luchaban junto a los fantasmas de la tradición,los mismos fantasmas(Héroes griegos,líderes desde Alejandro a Julio César…..) que les inspirarian grandeza durante mil años,antes de apagarse….en nuestro mundo real.

  271. mario Dice:

    A mí me encantó toda la saga… Magnífica aventura… El resultado es creíble y terriblemente adictivo…por favor MÁS

  272. Madhatter Dice:

    Como diría Gandalf…. “huíd, insensatos!”
    jeje, si, yo he estado viviendo en otro planeta los últimos 30 años. Pero llevo leídas 100 páginas de este libro y estoy muy emocionado con las espectativas que proporciona. Por fin puedo pasearme por la Roma republicana con una compañera fiel que conoce las inquietudes de un plebeyo del siglo XXI y disfrutar de las realidades sociales forjadas en Italia en su época más maravillosa. Realidades familiares precursoras del género mafioso italicoamericano que tanto me apasiona. Las mismas estructuras que servirían a Isaac Asimov para escribir la saga de Robots. Es curioso cómo la lectura puede llevarte desde el universo de Asimov a las gestas de Alejandro Magno para terminar con el gérmen inspirador del autor ruso: Roma. Reconozco que me “comido” las dos temporadas de la serie de la HBO “Rome” en cinco dias, y creo que, en realidad, buscaba el instrumento perfecto para quedarme en la Roma republicana unos dias más, en su intimidad y con un guía de categoría.De hecho creo que con este libro lo he encontrado.

  273. glaudius Dice:

    hoy he recibido mi mejor regalo de reyes, lo esperaba con impaciencia, y ya estoy enganchado al nuevo libro. Llevo unas 50 pag. y espero mucho de esta novela, creo que tengo por delante unas horas de placer. por lo que llevo leido en la misma linea de los otros libros, la verdad como en los otros episodios que tratan de los territorios en asia te hces un poco de lio entre tantos reyes pero es fascinante seguirles el hilo.

  274. Rafa Dice:

    Bajo mi punto de vista me han regalado una obra excelente, atractiva, que te anima a seguir indagando en la historia de Roma, un trabajo para recomendar a mis allegados y que guardaré para volver a leer con los años.
    Sin lugar a dudas, adquiriré el resto de sus obras, empapándome de forma gratificante y satisfactoria de una parcela tan interesante de nuestra historia.

  275. DanteDeNarb Dice:

    Bueno, por fín he acabado de leer esta saga sobre el final de la república romana.
    Veamos, en general debo decir que me ha parecido de una calidad bastante por debajo de lo que podía esperarse por su fama.
    Pero no nos apresuremos, vamos a intentar hacer un buen análisis acerca de estos libros. En primer lugar hay que decir que es una serie bastante completa y bien documentada, con un buen ritmo que en determinados momentos engancha bastante en su lectura, además añadiré que no es que la prosa sea torpe o carezca de calidad.
    ¿Cual es por tanto el problema? Si me fuerzo a la objetividad, puedo señalar una serie de cosas que a cualquier lector imparcial probablemente le harán sentir incómodo.
    En primer lugar su exacerbado partidismo. Para la escritora todos los personajes se dividen en los que la caen bien, que gozan de toda clase de virtudes y cualidades y los que no, que son generalmente monstruos y patanes (si bien es más notorio en aquellos que cuentan con su favor) De todo esto se podrían poner muchos ejemplos, cómo cuando Octavio huye en la batalla de Filipos, en realidad no huye, simplemente tenía asma, y por encima de todos Cesar, que hace palidecer a cualquier otro personaje en cualquier actividad, sirvase como ejemplo Cicerón, cuyas habilidades retóricas o como escritor, no llegaban a ser ni siquiera la mitad de buenas que las de Cesar. Un caso curioso seía el de Pompeyo, quien cuando es aliado de Cesar posee ciertas virtudes, es maduro, inteligente y actua con conviniencia y cuando es su rival, es poco mas que un niño grande y caprichoso. Pido que no se vea en esto más que ejemplos casuales que han venido a mi mente mientras escribia, simplemente vienen a destacar la tónica general de la novela, no aludo a ellos por su interés específico.
    Su otro gran fallo es el modelaje de los personajes, que como ya he esbozado antes, es terriblemente plano y carente de matices o de realismo. Admito la dificultad de escribir novela histórica, y en especial si se aspira a dar una vision fidedigna, o al menos, razonablemente verosimil de lo que aconteció, pero es aquí donde Colleen McCullough fracasa estrepitosamente.
    Citando un parrafo del epílogo de la propia autora “Siempre que el autor permanezca fiel a la historia y se resista a la tentación de volcar sus propias actitudes, ética, moral e ideales modernos sobre el periodo histórico concreto y sus personajes, la novela es un medio excelente para explorar una época distinta” Me permito hacer una reflexión de cómo ha caido totalmente en el vicio que loablemente denunciaba. Tal y como he dicho más arriba, la autora posee una gran documentación y unos conocimientos muy amplios sobre el periodo, lo cual esta fuera de toda duda, pero aprovecha los vacios existentes y la flexibilidad que da la novela para establecer la ética y motivos de los personajes para justificar sus propias tesis y hacer pasar por verdades lo que meramente eran opiniones y deseos.
    En conclusión creo que no es exagerado afirmar que si bien McCullough es una buena escritora, es una mala novelista. Quizás pudiera sacar mucho más partido a sus virtudes y minimizar sus defectos en otros generos literarios, dado que la novela, y particularmente la novela histórica es particularmente peligrosa para alguien partidista y subjetivo.
    Para ilustrar esto, me permitiré comparar (y soy consciente de que en muchas ocasiones las comparaciones son odiosas) con otra novela que probablemente muchos ya conocerán. Puertas de Fuego, de Steven Pressfield, es a todas luces menos rigurosa y menos ambiciosa que la que aquí nos atañe. Sin embargo, como novela es ampliamente mejor, dado que el autor se abstiene de juicios de valor y se centra más en contar una historia y presentar unos personajes que encajen en ella.
    Lamento haberme extendido. Un saludo para todos.
    PD: No sabiendo muy bien donde ubicar este texto, lo voy a pegar aqí y en el hilo abierto para el último libro de la serie. Pido disculpas por las molestias que esto pueda ocasionar.

  276. Vorimir Dice:

    Pues yo estoy de acuerdo con casi todo lo dicho arriba.
    Así que no lo apedreeis mucho al pobre.

  277. Urogallo Dice:

    Yo estoy de acuerdo con los hechos, no con las conclusiones. La tía es novelista, así que si quiere crear algo, tiene que transmitir sus propios sentimientos.

    ¿Sentimientos totalmente Cesaristas?.

    Pués bien.

    Por cierto, otro error que ya me rechinaba y lo habíamos comentado: Los glandes de plomo se fundían desde el siglo V a.c. Confirmado via Quesada.

  278. Ascanio Dice:

    Dios Santo, Uro. Con tu último párrafo se me han quedado las patas colgando. Y los ojos como platos.

  279. JJSala Dice:

    Lo siento pero, por esta vez, no he tenido la paciencia de leerme todo el hilo.

    Únicamente declararme fiel seguidor de la saga y admirador profundo de Doña Colleen, de quien también he leído La canción de Troya y La fuga de Morgan.

    Mi tardía felicitación Arauxo por su siempre cualificada reseña.

    Salud

  280. Liviadrusa Dice:

    Debo declararme fiel seguidora de Colleen he leído todos sus libros aunque me quedo con la saga de la Antigua Roma.

    Tengo que reconocer que al principio “El primer hombre de Roma” no me fue fácil de leer, pues venía de novelas más ligeras (del tipo Lindsey Davis) y estaba entrando en el mundo de la novela histórica a mis 18 añitos. Debo agradecer a mi familia que aquella Navidad me regalara 6 ejemplares de “Una virgen de más” (supongo que a todo el mundo le hablé de él) cosa que me permitió cambiar 5 de ellos por los 5 de la saga de Colleen publicados por aquel entonces.

    Superado el “trance” inicial después fue fácil seguir con la lectura del primero y de todos los otros y, aunque en este foro se le ha criticado por ello, reconozco que ¡¡¡me encantó que la autora se mostrara parcial respecto a la figura de César!!! Tampoco me importó en absoluto que tratara a Cicerón y Catón como a dos víboras… sinceramente en mi época de estudiante de latín siempre opiné que eran dos personajillos pagados de sí mismos (uno por su ascensión siendo un”pueblerino” con perdón y el otro por su casta antigua… aún se me ponen los pelos de punta cuando pienso en ellos)

    De lo que más me gustó: la historia de la familia de Servilia, la amante de César, y esa relación de amor-odio que la autora les atribuye… años después la vi reflejada nuevamente en la serie “Roma” y también me cautivó.

    Respecto a los libros que han venido después decir que “El caballo de César” me costó muchísimo debido a la pésima tradución (lo empecé y dejé a medias en diversas ocasiones) y que “Marco Antonio y Cleopatra” me están esperando desde Navidad. De todas formas y, después de leer los comentarios de este hilo, estoy considerando la posibilidad de releer la saga, 10 años después, para finalmente ponerle el punto y final con el libro que tengo pendiente.

    Salud

  281. Germánico Dice:

    “Debo agradecer a mi familia que aquella Navidad me regalara 6 ejemplares de “Una virgen de más” (supongo que a todo el mundo le hablé de él) cosa que me permitió cambiar 5 de ellos por los 5 de la saga de Colleen publicados por aquel entonces.”

    Ja, ja… Muy buena anécdota. Supongo que a partir de la aparición de la tercera repetición, aquello se convertiría en un cachondeo, ¿no?

  282. Joaco Dice:

    Quiero que alguien me explique en que se basan para decir que esta señora es una buena historiadora. En primer lugar no es historiadora, es neurologa, entre la historia y la neurología hay un abismo, diganme que es una buena novelista (que no creo que sea así) y pasa pero historiadora no es. Cualquiera de ustedes puede escribir una novela igual de documentada, lo único que hay que hacer es leerse los clásicos y después poner cada hecho en una historia novelada y listo. No demuestra conocimientos SERIOS de latin ni de economía apenas esboza un poquito de derecho (con todo el material que hay) ni sale en ningún momento de las esferas dirigentes. Su interpretación de la historia es terriblemente subjetiva y anticuada, una interpretación del Siglo XIX que se terminó de morir el siglo pasado y que encuentra su última explicación en los caprichos de un pequeño grupo de personas. Peor, cuando las fuentes contradicen sus hipótesis (dadas estas por consideraciones afectivas puramente personales) las niega o las saltea sin ningún fundamento y sin siquiera explicarse.
    Por poner un ejemplo clarísimo, Espartaco. Todos sabemos que fue un lider de una sublevación de esclavos, esclavo el mismo (de hecho no fue la única) Sin embargo ella lo retrata como un militar romano venido a menos que formó un ejército de itálicos con el único fin de convertirse en co-dictador. ¿Por qué? Collen no lo explica, dice “los historiadores sabrán mis motivos” tratandonos de tontos de paso. Muy simple, porque su visión de la historia es que eran un monton de aristocratas cuyo único fin era convertirse en dictadores de Roma mientras la muchedumbre los seguían como ovejas. Espartaco claramente no entra en el molde entonces la Collen inventa toda una historia para acerlo encajar dando por resultado más de lo mismo, y ni siquiera se explica. Visión de la historia, repito pobre, anticuada, falsa y sin originalidad.
    Sus conocimientos de la cultura, las creencias y las costumbres son nulas. Sus personajes se mueven por ideas, creencias y sistemas de valores morales completamente modernos, exepto en los casos más obvios (como es el tema de la sexualidad de César. De hecho lo único que esta explayado en profundidad son los hechos políticos y militares de los “grandes personajes” negando sistemáticamente otra realidad y rescatando de la tumba los peores conceptos de la historia positivista que se murió el Siglo pasado. Aun si fuese historiadora, “buena” es una categoría que no le cuadra ni por asomo. Para ser un buen historiador no alcansa con leer Plutarco y Suetonio y hacer un registro de batallas.
    En cuanto a la categoría de buena escritora “sobre gustos no hay nada escrito” si les gusta me alegro por ustedes, a mi no. Las categorías personales que tiene esta señora son muy reducidas y terriblemente estereotipadas. Básicamente son dos: buenos y malos. Los buenos son los grandes militares exitosos y sus amigos (lease Cesar y amigos) y los malos son todos loos demas especialmente los que se oponen a los buenos. Los buenos siempre tienen exelentes motivaciones personales y son exelentes en todo lo que se proponen, hasta sus defectos son adorables. César es “demasiado pulcro”, “demasiado seguro de si mismo”, su principal defecto es que es “demasiado bueno para todo” y por eso el resto son un rejunte de envidiosos, pobre César. Ni Cicerón es tan buen orador, ni Pompeyo es tan buen general, ni Catón es tan virtuoso (que lo era, para lo que era la moral de esa época, cuestionable hoy en día) porque César es mejor en todo. Y leyendo sus notas te das cuenta que ella de hecho se lo cree, se cree que ese príncipe azul con el que sueñan las niñas realmnte existió. ¿cómo justifica que los ojos de César eran azules? Porque la pintura de los bustos se borró con el paso del tiempo, y lo que nos queda es el testimonio de los historiadores que vieron esos bustos y dicen que son marrones. Primero, esos historiadores lo hubiesen sabido. Segundo, de dónde saca entonces que eran azules y no efectivamente marrones (que es lo común) o verdes llegado al caso. No, azules encaja más con el estereotipo modero, azules es más hermoso, azules es mi principe azul. Ni que decir de las dotes “sexuales” ni de su enorme miembro.
    En la literatura no hay que ser realista pero sí hay que ser verosimil. Si estas hablando de romanos no puedes encajar marcianos, si estas hablando de hombres de carne y hueso no puedes encajar “hombres perfectos” porque estos hombres no existen, y la Collen lo dice textualmente “César lo tenía todo”
    Sus libros no son ni siquiera originales. Su visión histórica es anticuada y sus personajes tienen el mismo molde que el Alejandro Magno de Manfredi o el Anibal de Gilbert Hasef (quizas este mal escrito, disculpen)solamente que aun más exagerado. Por lo demas no he visto ningún planteo histórico, literario o de cualquier otro tipo profundo o que por lo menos no haya leido en otra historia.
    Por último estos libros son buenos para entretenerse un rato, y de paso aprender algo sobre los hechos que transcurrieron en una época de la que sabemos poco (tomando con pinzas los conceptos y categrias históricas y los perfiles personales) pero si quieren buenas novelas históricas hay bastante material. Se me vienen a la mente el gran Robert Graves y toda su colección, Gore Vidal (recomiendo especialmente “Creación) y sobre todo el maestro, Umberto Eco.
    Saludos

  283. Dr Klaus Dice:

    Ya lo dice Arauxo en esta entrada: “Conozco tres clases de aficionados a la novela histórica: los que casi veneran a Colleen McCullough, los que la detestan y los que aún no la conocen.”

    Yo no la conozco y me acabo de comprar esta novela. Espero que no sea tan mala como dices, aunque mis escasos conocimientos en este mundo me impedirán ver los defectos que comentas.

  284. JJSala Dice:

    ¿Joaco y Dante de Nart son la misma persona, o solo afines comentaristas?.

    No se que le ha hecho, sobre todo a Joaco, la Sra. Colleen, pero parece que algo personal le guarda (modo irónico).

    Vamos a ver, Joaco, esta Sra. es novelista, mejor o peor, en eso habrá todo tipo de opiniones, más o menos autorizadas, pero enjuiciar su obra en base a custiones de fidelidad a la historia (el color de los ojos de Cesar, el tamaño del miembro viril de Cesar. etc.), me parece un disparate solemne.

    Que divide a los personajes entre buenos, menos buenos y malos. Que muestra preferencia sobre unos personajes sobre otros. Que magnifíca las cualidades de unos “Cesar lo tenía todo” y los defectos de los enemigos de estos. ¿Y qué?.

    Estamos hablando de “novela” o sea de historias, no de Historia.

    El que lee una novela sabe o debería saber que no estudia Historia y que, si desea conocer la verdad histórica, le diria que se “atase los machos” y se preparase para una labor larga y complicada, ya que la Historia es tan objetiva como lo son los documentos en los que se basa.

    ¿Dirias que los autores clásicos, Tito Livio, Suetonio, Tácito, Plutarco, Cicerón Salustio, etc., son fuentes objetivas y contrastadas, o adolecen (vease Suetonio y su vida de los doce Cesares) de parcialidad interesada?

    Es cierto que la autora da muestras de debilidad por César, pero también por Sila, cuando es éste el protagonista. En mi opinión, Sila, sale mejor parado que Mario en esta primera entrega.

    A Sila le atribuye de hecho la victoria sobre Yugurta y la victoria sobre cimbrios y teutones en la batalla de Aquae Sextiae, en detrimento de Cayo Mario.

    ¿Qué importancia tiene esta “liberalidad” creativa, si, repito, se trata básicamente de ficción, histórica, pero ficción, al fin y al cabo.

    Al final entramos en una custión que ya biene siendo tratada en este foro,
    (ver la reseña de “La hija de Jefté” de Arauxo) sobre los límites y la relación de la novela histórica con la História.

    En cuanto al tratamiento que le dá a Espartaco de “militar venido a menos” que encabezó una revuelta de gladiadores/exclavos, no es original de la Sra. McCullough, ya que ha sido expuesta por historidores.

    Incluso su supuesto origen tracio es puesto en duda, asimilando dicho término a uno de los tipos o clases de gladiador, (reciario, galo, tracio).

    Saludos

  285. JJSala Dice:

    Ahora que releo lo escrito, veo que he puesto biene en lugar de viene.

    Son mis dedos que corren a su libre albedrío.

    salud

  286. Joaco Dice:

    JJSala: En primer lugar no soy Dante de Nart (su opinión es mucho más benigna que la mía) si has acertado, tengo un pequeño resentimiento personal con la autora. Ella representa todo lo que me parece incorrecto en la historia y mucho de lo que no me gusta en la literatura, aunque admito que me lei tres libros suyos con interes (casi sadomasoquista).
    Ademas me molesta terriblemente el trato en particular a Espartaco (y a toda la rebelión en general) que es antihistórica. Estamos hablando de uno de los pocos lídereres que lucharon contra un sistema opresivo, que conocemos. La autora destruye en un libro el principal levantamiento de esclavos y lo reemplaza por una falsa lucha entre italianos y romanos (llendo contra toda evidencia histórica). Siconoces los nombres de estos historiadores que mencionas te pido que me los digas, pero que caiga sobre ellos mi condena eterna porque le dan verguenza a la profesion que dicen respetar. Por otra parte una cosa es decir que Espartaco fu romano y otra cosa es decir que fue una reblión de italianos.
    Si ves bien mi primer comentario veras que hay dos cosas que me molestan fundamentalmente:
    1) Que se diga que es una historiadora, mucho más que es buena. Y no que su obra es antihistórica porque es una novela, no un libro de historia.
    2) Que se eleve a Cesar a una categoría de dios, no que la autora manifieste su simpatía por él.
    Me esxplico Graves, autor que me gusta muchisimo, manifiesta en Yo Claudio simpatía por Claudio y lo rescata un poco exaltando sus virtudes. Pero Claudio es un tipo medio sordo, cojo, despreciado, inseguro y medio tonto también si uno lee entre líneas. Claramente no es un dios es una persona comun y corriente, una persona real. En cambio el mismo Graves en “El conde Belisario” pinta un Belisario perfecto frente a un Justinian maligno (basandose en Procopio y exagerando. Por eso esta novela no me gusta mucho pero hay dos paliativos. Por una parte no es perfecto, a fin de cuentas se deja manejar por Justiniano, y por otra parte tampoco resalta much sus virtudes.
    En cambio McCullough retrata a un Cesar insoportablemente perfecto, un tipo irreal. Para colmo te lo machaca a cada oportunidad a él y a su perfeccion. Para ello fuerza la historia fuerza la lógica, fuerza todo. Y por último su forma de “perfeccion” es bastante criticable. La perfección de César no es perfección a secas es perfeccion rubia de ojos azules y bien heterosexual. Categoría que no existía en esa época, ser homosexual no era condenable, si tener sexo con deemasiada frecuencia. Collen esta pintando a un tipo perfecto eligiendo como pincel los peores prejuicios modernos en detreimiento de los valoes morales romanos.
    Ella inventa que Cesar masacró a un ejercito de 50.000 ponticos, con unas milicias asiáticas recien reclutadas a los veinti y pico para demostrar que César era más capo que Napoleón y que todos loos demas. Ni Manfredi se animo a tanto.
    Un ejemplo muy gracioso de la falta de “historicidad” de esta señora. En la Canción de Troya, Helena dice (pensando) de Ulises: “Era zurdo y pelirrojo, las señales del diablo” ¡¡¡¡1200 años antes del nacimiento de Jesús!!!!!! O quizas Helena era judía y Homero no se dio cuenta
    Cordiales saludos

  287. Marc Dice:

    Pues yo estoy acabando ya “Favoritos de la Fortuna” y el balance de la saga es muy bueno. Da igual si es estrictamente histórico o no. Si buscara divulgación científica no estaría leyendo novelas, me habría suscrito a la Clio o a Historia del National, o tal vez estaría leyendo a Pedro Barceló (que de hecho también lo hago). Creo que el sistema seguido por la australiana es muy válido para desahogar la crónica histórica del intragable río de personajes que van apareciendo. La omisión en masa de dichos personajes ficcionaría en demasía la novela. Por eso, creo que el sistema es ágil y suficientemente ligado a la historia para poder disfrutar durante largas horas de unos relatos tan magníficos e interesantes como son los de la república tardía de Roma. Un ole por Colleen! Saludos a todos los frikis y cunnus romanófilos, pues las fuentes de nuestra droga son inagotables!

  288. Valeria Dice:

    Buenos días, Joaco.
    Entiendo que la visión de César perfecto de “la Macu” (copyright de Farsalia, creo) es una licencia literaria, igual que en el Troya de Sarabia Ulises es envidioso, traicionero y cruel, o el Belisario de Graves es un santo varón. Como hablamos de novelas, eso puede gustar o no. Pero en mi caso no noto que esa visión personal de este personaje en las novelas suponga forzar la historia, como dices tú. Al fin y al cabo, se ajusta a los hechos.

    Sin embargo, sí que me ha llamado la atención tu comentario sobre Espartaco (Estamos hablando de uno de los pocos lídereres que lucharon contra un sistema opresivo) porque, en mi opinión, parece deducirse del mismo que interpretas la figura de Espartaco desde los valores y principios del nuestro tiempo – que es otra forma de forzar la historia, creo yo-. Por si te interesa, hay una interesantísima reseña de Rodrigo sobre “Los Gladiadores”, de Koestler, donde habla de la extrapolación por vía de anacronismo de la figura de Espartaco como un líder revolucionario político, convirtiendo la ética revolucionaria, y no la historia, en el tema central de la novela.

    La reseña está aquí: http://www.hislibris.com/?p=699

  289. Ascanio Dice:

    No es de recibo que un ensayo o manual de Historia “fuerce la Historia”.
    Si hablamos de narrativa, ya es otra cosa. Hablamos de FICCIÓN. Si queremos un ensayo 100% fiel a los hechos (¿es esto posible?) busquemos un manual. Lo demás, es imaginación del escritor, que es eso, un creador de ficción. No podemos pedir a la novela características del ensayo. Ya no sería novela.
    Si buscas fidelidad histórica, Joaco, creo que en la novela no la vas a encontrar. Eso sí, en muchas de ellas encontrarás buena literatura, que es a lo que deberían aspirar todas.

  290. Joaco Dice:

    Veamos, en primer lugar, como nadie responde a mi afirmacion principal, creo que estamos de acuerdo n un punto. Collen no es historiadora y su visión subjetiva no es un buen parametro de la hstoria.
    El libro que mencionas Valeria fue el primer libro que leí, es verdad que es un anacronismo, pero solo en cierto punto. Es más bien una especulación FORZADA de la historia, pero que se justifica porque todo el propósito del libro es hacer un paralelismo con el stalinismo. Existieron sistemas socialistas de producción en la historia antigua, y se puede, sin ser muy imaginativo, ver en los conflictos sociales de la roma antigua, la tan mentada lucha de clases marxista (mucho más aun en las rebeliones de los esclavos). El anacronismo esta en la comparación entre Stalin y Espartaco. En cambio inventar hechos ilógicos a contrapelo de las fuentes con el único propósito de realzar la figura de un personaje (como es que un muchacho de 20 y pico derrote prácticamente solo a 50.000 pónticos y despues no se dedique a divulgarlo a los cuatro vientos) es otra cosa, la señora podría haber presindido de eso, Koestler en cambio no.
    La ficcion tiene sus propias reglas, no es completamente libre, asi como la poesía tiene sus reglas y la música también. El género histórico también las tiene. Es lo que se llama verosimilitud. Si yo escribo un libro de romanos y no respeto ni la historia, ni los hechos, ni los personajes ni la geografía, ni nada (no es el caso este de collen) entonces no me queda nada de sustento. La “licencia literaria” tiene un limite, el paso de la especulación (aunque este muy tirada de los pelos) a la inverosimilitud, porque si, porque Cesar me cae bien entonces voy a inventar lo que sea para hacerlo mas grande.
    Como decía Dante de Nart mas arriba la misma autora dice que no hay que volcar sus propios valores eticos y morales en una novela histórica (yo no estoy de acuerdo con esta afirmación pero sin duda no hay que exagerar). Pero Collen lo hace todo el tiempo, lo hace con la homosexualidad de Cesar, de hecho lo hace con cada aparición de este personaje. Si los romanos no ern homofobicos, ¿que necesidad tiene de dejar bien en claro que no era homosexual y de paso decir que Lucullo si lo era, acusarlo de pederasta (cosa perfectamente normal en esa epoca)?
    Insisto la vision que tiene esta señora de la perfeccion es tan espantosa que sn ser muy exagerado se la podría acusar de racista y homofobica. Un perfecto ario rubio de ojos celestes y heterosexual no me puede caer simpatico.
    Por último Koestler describe minusiosamente la vida de un escribano de cuarta en la ciudad de Capua. No vine a cuento de la historia de Espartaco pero ahi esta, su vida no es perfecta ni emocionante, él no es perfecto. Pero leyendo cada detalle de la vida de este hombre realmente me siento por un momento un hombre en el imperio romano. Hay muy poco escrito sobre estos hombres anonimos y mucho sobre Julio Cesar y otros grandes aristocratas. A pesar de despotricar contra “esos aristocratas que veían a la plebe como si fuesen mierda” Collen salta olimpicamente por encima de la plebe y prefiere a los aristocratas que veían a la plebe con buenos ojos porque querían sacar votos. Detras de una retórica ligerisimamentee progre Collen reproduce los defectos de Caton. Dejando las simpatías políticas de lado, ¿no le parece que las vidas de estos señores también son importantes? ¿no les parece que eran algo más que estúpidos adoradores del gran César rubio y heterosexual?
    A fin de cuenta como dijo Voltaire
    Homo sum, nihil humanum a me alienum puto.
    Cordiales saludos

  291. Joaco Dice:

    Ad subjectivum
    Una aclaración al margen. Hay una diferencia entre ser subjetivo, ser objetivo y ser neutral en historia y en todas las ciencias sociales. Ser neutral implica pretender la imparcialidad (algo completamente imposible, tratando de humanos que analizan a otrros humanos), ser objetivo es la voluntad de descubrir el propio error (algo posible aunque a veces no alcanze con simple voluntad) y ser subjetivo es escribir sin esa voluntad de descubrir el propio error (partidismo por ejemplo).
    En una novela la objetividad a la hora de analizar los hechos es algo muy importante una vez que uno pone los limites implicitos dentro de los cuales puedes transgredir. Si te propones respetar los hechos e inventas sucesos espectaculares estas transgrediendo. Si te propones construir en base a valores antiguos como enuncia McCullough, no puedes meter la homofobia en la Roma tardorrepublicana, ni al diablo zurdo y pelirrojo en el 1200 antes de Cristo, durante el reinado de Zeus.
    Cordiales saludos.

  292. JJSala Dice:

    A ver Joaco, en lo referente a que la Sra. CMC no es una historiadora, ni escribe Historia, si vuelves a leer la reseña de Arauxo, creo que lo deja bien claro. ¿Alguien, en este foro, ha dicho que es historiadora?.

    En lo relativo a la identificación de Espartaco, como “militar venido a menos” (son términos tuyos), menciono que hay historiadores que así lo afirman.

    Al parecer los excasos datos con que contamos en relación a Espartaco, se deben a Apiano y Floro y de ello se desprende que Espartaco formó parte del ejército romano en calidad de auxiliar, que desertó y tras su captura, al no ser ciudadano romano, fue esclavizado.

    Posteriormente fue vendido y convertido en gladiador.

    Estos datos los he obtenido fácilmente en Google, ya que no recuerdo el/los historiadores modernos que lo mencionan.

    Otra cuestión, que según tú, es un anacronismo, es la descripción que CMC hace de Ulises, en su estupenda obra “La canción de Troya” .

    “Demonio. En religión. Diablo.ángel pecador. Genio o ser sobrenatural entre los gentiles.

    Demonio o Daimón, se aplica a una persona muy fea, muy mala o de increíble astucia. (Ulises)

    El concepto de demonio es común en todas las religiones. El término es de origen griego.

    En el zoroastrismo (religión fundada en el siglo Vi antes de Cristo), los demonios estaban encabezados por Angra Mainyu, el Espíritu Destructivo, en constante lucha con Ahura Mazda.

    En el judaísmo, la jerarquía de demonios está infuída por el zoroastrismo y otras tradicioes de Oriente Medio”

    El concepto de Diablo, Demonio o Daimón es mucho más antigüo que el judaísmo y, por supuesto, que el cristianismo, así que no veo anacronismo alguno en el calificativo que CMC le da a Ulises en la mencionada novela.

    Tampoco estoy de acuerdo en que la homosexualidad era admitida y no condenada en la Roma tardo-republicana.

    Es cierto que las clases dirigentes hacían de su capa un sayo, en cuanto a relaciones homosexuales con efebos y esclavos, pero de ahí a que se considerase normal y no delictivo va un mundo, el que separaba a los ricos y poderosos de la plebe.

    Por otro lado, suscribo los recientes comentarios de Valeria y Ascanio.

    Salud

  293. Rafael Rico Dice:

    Soy un ferviente admirador de Collen McCullough, desde que empecé a leer, ya hace muchos años, justo el libro de esta reseña.
    Creo que hay una cosa que debemos tener claro y creo que lo tenemos. La saga tardo republicana romana es una NOVELA, no es historia ni creo que pretenda serlo. Se sirve de la historia para construir una serie de personajes y lo que les rodea. Y se muy bien lo que digo, porque yo también he escrito una novela muy al estilo suyo. Lo importante son los hechos, el como sucedieron, que dijeros, las relaciones interpersonales no sabremos nunca como fueron y de ello se sirvió ella para construir una, digamos, realidad paralela. ¿Ficción?. Con toda seguridad, pero nadie puede decirle a ella que no fué así, por que nadie sabe como fue. Solo los hechos perduran y, salvo momentos concretos y bastante explicados en los apendices finales, se ciñe a la historia. En ponerle flores y demás adjetivos, todo autor histórico se ha servido de ellos, que lo se muy bién por haber hecho lo mismo. ¿Qué es subjetivo? Sin duda. Por eso gusta, al menos a mi, porque nadie puede decirme que no fue así.
    En cuanto a Cesar, para mi la saga no es del fin de la republica. Es una historia de Cayo Julio Cesar. En este libro precisamente no se trata de el, sino de sus ascendientes directos, pero esta claro por donde van los tiros. Cesar es el protagonista indiscutible. Los que estaban con el son los buenos y el resto los malos. Hasta en la última parte de la novela en que no aparece “Antonio y Cleopatra”, el elegido Octavio es el merecedor de su vanagloria y Antonio, que ya se ha encargado con anterioridad de ponerle a la altura de los zapatos de cualquier mortal, el objetivo de sus dardos envenenados. Cesar es el alma de la novela, de la saga entera y por tanto, es normal, que ella dirija sus mejores galas a cubrirle. Cesar vende, Caton y Pompeyo no. ¿Por qué? Cesar ganó y ellos no; Cesar fue un Dios y ellos no. Todos los que aparecen en la novela le deben la gloria a Cayo Julio Cesar. Sin el, no serían nada. Desde Cayo Mario a Ciceron, por mucho que reformaran al ejército y conservemos sus escritos. Cesar los encumbró y por el mantienen la gloria.
    En cuanto al tema de Espartaco, para mi no es más que coger nuevas teorías de historiadores sobre su pasado e incluirla en la historia. Ni fue el primero en rebelar a los esclavos ni sería el último, que revueltas serviles tuvieron unas cuantas. ¿Que le hizo famoso? Solo vencer a romanos confiados incompetentes. En cuanto le hicieron frente de verdad, fue derrotado totalmente. Espartaco en esta novela es un ser insignificante a ojos de la antigua Roma. No pretendamos juzgarlos con ojos del siglo XXi, porque nadie y, digo nadie, se salvaría del juicio.
    Hay que ver la novela de Collen McCullough como lo que es. Una estupenda (a mi juicio) novela histórica. Con sus adornos, ¿que autor no los utiliza, empezando por mi? Que eso es subjetivo, por supuesto. Pero ¿quien tiene el don de la objetividad? Nadie. Ni Mommsen en su espectacular obra y eso que es historia pura. La novela no lo es.

  294. Joaco Dice:

    JJSala si pones el link a las fuentes te agradecere en caso contrario las buscare por mi cuenta (de todos modos gracias) Pero quiero resaltar que independientemente de si Espartaco era o no romano lo más importante no es eso sino si sus seguidpres eran esclavos o italianos. esta diferencia es importante en cuanto en una es una rebelión social, y en otra es una rebelión nacional. por últimaa quiero recordar que no fue el único caso aislado por lo que estamos hablando de un movimiento más general (movimiento NO POLITICO, que es el anacronismo de Koestler, sino social, o sea una rebelión sin fines politicos).
    En cuanto a lo de demonio, la identificacion del demonio com ser maligno de color rojo y zurdo (como signo diabolico) es cristiana, eso es innegable. El daimón, así como los genios, tienen un significado distinto al cristiano, no son seres necesariamente malignos, ni tampoco astutos como señalas, sino que se dividen en distintas categorías (de hecho pueden ser benignos con lo cual estaríamos hablando también de angeles) osea espiritus que o bien se pueden considerar semidivinos o como fantasmas, categoría muy distinta al demonio o diablo cristiano (no recuerdo la categoría que usa Collen de última es una traducción) rojo y zurdo, maligno y astuto (hay una innegable relación entrte la astucia y la maldad). Por lo tanto si es un anacronismo, es entender una figur religiosa antigua con una categoría pictorica moderna.
    Por último del tema de la homosexualidad en parte es cierto loo que dices, pero e aca el punto. Las reglas que regían esta conducta eran distintas a la condena absoluta herenecia cristiana de nuestros tiempos. En esa época lo que estaba mal visto era tener un rol pasivo frente a un hombre de la misma categoría social o de la misma edad, en una relación sexual (claro que las mujeres eran un tema aparte). Collen no hace estas distinciones fundamentales para el tema en cuestión, ella simplemente cae en las categorías modernas de condena absoluta, defendiendo en su partidismo a Cesar de la “ausasión de homosexual” sin tener en cuenta los valores sociales de esa epoca. he aquí el anacronismo. Aunque el solo hecho de negar la homosexualidad de Cesar ya sea reprobable, el hecho de hacerlo segun loos criterios modernos es peor aun.
    Insisto Collen es homofobica y rasista.
    Cordiales saludos.

  295. Joaco Dice:

    Rafael, desconosco tu obra lamento decirlo. Con todo el respeto que se le debe a un hombre de letras me permitire hacer un par de discrepancias.
    Tu dices que Espartaco era insignificante comparado con Cesar, que todo era insignificante comparado con cesar incluso el fin de la república y me parece que te equivocas. Cesar no era más que un hombre, astuto, buen militar y buen político, buen orador quizas, bueno administrando (aunque su contador quizas tenga mas meritos que él en este aspecto). Hubo miles de Cesares, algunos con menos suerte (o mas) otros no eran tan buenos como él, otros simplemente no tuvieron la oportunidad. a fin de cuentas nació patricio romano en un momento en el que miles de hombres tan capaces como el nacian plebeyos o esclavos.
    Yo creo que lo mas importante que paso en esa eploca no fue Cesar sino el fin de un sistema politico que duro 700 años y su reemplazo por otro que definiría el Imperio que conduciría al mundo moderno. Cesar ni siquiera fue el protagonista, fue un instrumento. La República veía ya hace rato sonada la hora de su fin por el juego de fuerzas contradictorias que la iban a derrumbar. Cesar fue el que se impuso a todos los rivales y le dio el nombre a una dinastía que duro apenas un siglo. Ni era perfecto, era humano, ni era mas importante que la plebe o el patriciado, o los esclavos autenticos protagonistas de este juego.
    Pero sobre todo los exitos de Cesar no desmerecen los exitos de sus contemporaneos. Ciseron era mejor orador que Cesar, Caton era mas virtuoso, Pompeyo tuvo una carrerra militar más brillante en su juventud (aunque esto haya sido puramente fortuito como se demostrtó en Farsalia) y Augusto pudo construir un Imperio que Cesar no pudo construir o no le dejaron. Todo esto es innegable, negarlo es tratar de cortar el agua con una espada.
    Y aunque tengas razon en lo que dices no quiere decir que era rubio heterosexual y de ojos azules. Era morocho, petiso y calvo, y bien bisexual. Las afirmaciones de Collen tienen el desagradable tufillo de homofobia y rasismo.
    Cordiales saludos

  296. Rafael Rico Dice:

    Vamos a ver. Creo que me he explicado mal o me has malinterpretado. Lo que quería decir y he dicho es que la autora pone a Cesar como el principal eje de la saga. A el lo ensalza y a los demas los denigra, para poder ampliar la distancia entre ellos. Esto no quiere decir que yo piense eso, solo que Collen McCullough ha utilizado esta técnica para expresar lo que ella piensa a traves de estas novelas. Yo no juzgo ni a Cesar ni a Espartaco, yo juzgo los hechos que es lo importante. Por ello, para mi, Cesar es importante porque fue la mano que acabo con la República y dió paso al Principado (que no Imperio). En cuanto a Espartaco, es un personaje mas, insignificante en cuanto a esta saga. Uno más que participó en la historia del siglo I a.Cr. sin más relevancia. Que se le quiera poner como exponete de la libertad, una libertad tipo revolución francesa o rebelión obrera, como han hecho otros autores, sobran comentarios. Solo sucedió y ella lo enmarca dentro lo que nos quiere contar.
    Por todo esto me importa poco que Cesar sea alto, bajo, pelo largo y rubio o mas calvo que yo. Que ella lo ensalza, sus razones tiene para ello. Conocido era por sus conquistas femeninas, Poder, atracción, fama, atractivo. Ni lo se ni me interesa. No es relevante para la Historia, pero si lo es y mucho para un best seller. Hay que vender y un Cesar bajo, rechoncho y subnormal e incluso homosexual (que salvo cánticos de sus tropas no hay más referencias sobre dicho gusto), no vende (que tampoco pienso que fuera así).
    De lo que si estoy seguro es que todos esos personajes secundarios que aparecen en la novela le deben la fama inmortal porque formaron parte de la vida de Cesar. Sin desmerecer sus obras, sus logros, quedan bajo su sombra.
    En cuanto a que la autora sea homofóbica y racista, no estoy para nada de acuerdo. Creo que se mete en el papel de intentar ver los acontecimientos desde un punto de vista romano de ese siglo concreto. Ni es fácil ni es seguro, pero lo intenta. Queremos ver todo desde nuestra situación actual y, en eso, erramos. Si por ejemplo hiciera una novela sobre la vida de Hitler, ¿tendría que ser yo antijudio, antihomosexual, antigitano,…… solo por expresar lo que el era? No
    Por eso tendemos a ver las novelas históricas como lo que no son. No sientan cátedra. Te lo digo por experiencia
    (mi novela es ¡Hoy no se pondrá el sol! hay una reseña de mi libro por aqui, hace poco tiempo)

  297. Joaco Dice:

    Rafael lei la reseña y en cuanto tenga tiempo promeeto leer el libro si es que lo venden en Argentina. El tema es muy interesante.
    Por otra parte ni yo te entendi totalmente ni tu a mi. Yo no digo que Espartaco sea un Lenin o un Robespiere, digo que es uno de los pocos casos con nombre de un monton de casos sin nombre, y son la totalidad de esos casos lo interesante e importante quizas mas que Cesar, por otra parte una rebelión social, no politica.
    Por otra parte yo no soy escritor, soy leector. Me importa poco si vende o si no vende, y me parece horrible que el arte y la literatura esten sujetos a una consideración puramente comercial, a mi por lo menos me parece mejor saber lo que realmente piensa el artista o lo que realmente fue y no un producto hecho para el consumo masivo.
    Por otra parte yo podría decir que Cesar le debe su fama a los hmbres de las legiones con las que combatión en las Galias y en las guerras civiles, pero sería un ejercicio inutil.
    Yo no acuso a Cesar de racista u homofobico, y la McCullough tampoco. Simplemente digo que evidentemente la McCullough crea un Cesar que para ella es perfecto. La imagn de la perfeccion de Collen es para mi racista y homofobica.
    Saludos cordiales.

  298. Rafael Rico Dice:

    Sinceramente, creo que con exposiciones largas y, desde diferentes puntos de vista, venimos a decir lo mismo, jaja
    Un abrazo

  299. Joaco Dice:

    Exelente entonces opinamos igual, a ti t gusta Collen y a mi no y eso genero un malentendido.
    Un abrazo

  300. JJSala Dice:

    Joaco, no voy a entrar a cuestionar tus calificativos (homofóbica, racista) a la Sra McCollough, a quien no tengo el gusto de conocer, y que por lo tanto no tengo la obligación de defender, salvo como novelista y creadora.

    Solamente decirte que estás empecinado en una cuestión ideológica, que te lleva a ver y analizar en clave política lo que es tan solo un tema literario menor.

    La creatividad artística, en cualquier caso, está reñida con la imposible fidelidad a los hechos y realidades históricas, los cuales responden siempre a la visión personal, interesada y subjetiva de los “historiadores”.

    No es que un artista tenga que ser “infiel”, por sistema, a la realidad, es que ésta es inaprensible de tal manera que el artista/observador/historiador siempre expresará e interpretará en su obra su particular visión de los hechos, modificándolos en tanto en cuanto vierte sobre ellos su particular mirada ideológica y/o religiosa.

    Para consulta en Google sobre Espartaco, yo simplemente he escrito el nombre y salen varios Links, en los cuales consta lo dicho, que Espartaco había sido soldado auxiliar del ejército romano, cosa que carece de importancia y únicamente lo mencioné, así como lo de Ulises, porque para tí parece tenerla mucho.

    Salud y hasta otra amigo Joaco

  301. Arauxo Dice:

    A mí me gustaría tener tiempo para debatir muchas de las cuestiones que aquí se han abordado, pero lamentablemente, ahora no lo tengo. Sólo puedo comentarte, Joaco, que pese a que todos en esta página parecemos estar de acuerdo en que la Cullough no es, desde luego, historiadora ni como tal puede catalogarse, tú pareces empeñado en tratarla precisamente como lo que no es: no comentas ni criticas las cualidades (que algunas tiene) o defectos (de los que tiene muchos más) literarios, narrativos, estilísticos, etc, de la serie (aunque alguno sí has tocado, como la verosimilitud), sino su mayor o menor grado de fidelidad a los hechos y -lo que resulta mucho más sorprendente- a tus interpretaciones de la Historia, por muy documentadas y fundamentadas que pudiesen estar. Es decir, toda una prolija argumentación para demostrar lo que nadie ha cuestionado: que la autora es novelista y no historiadora.

    Pero además, subrayas que McCullough está obsesionada con la homosexualidad de César. Y, si no he contado mal, has terminado tres de tus últimos cuatro comentarios del mismo modo, es decir, acusando a la autora de homofobia y racismo, cuando nadie strictu sensu te lo ha rebatido. Francamente: parece que la obsesión respecto a tales cuestiones… no afecta sólo a la autora.

    Y también, francamente, haces afirmaciones que no logro comprender. Ojalá tuviera tiempo para comentarlas todas… Como muestra un botón:

    Aunque el solo hecho de negar la homosexualidad de Cesar ya sea reprobable…

    ¿El sólo hecho de negarlo es ya reprobable? Entonces… ¿Hay verdades históricas inmutables cuyo cuestionamiento convierte a quien duda en un inmoral? Porque si así fuese, apañada estaría la ciencia, apañada estaría la literatura, apañado estaría el arte, apañada estaría la libertad de expresión y apañados iríamos todos con semejantes planteamientos intolerantes, que dejan en pañales a cualquier fundamentalismo religioso o integrismo ideológico. Estoy seguro de que no has querido decir lo que has dicho ¿verdad? Y por eso digo que hay afirmaciones que, como esa, no acabo de entender.

    Un saludo, desde el mayor de los respetos y… desde la mayor de las discrepancias.

  302. Valeria Dice:

    Por terminar, porque creo que el asunto no da para más:

    “Inventar hechos ilógicos a contrapelo de las fuentes” es impensable en un ensayo. En una novela histórica, no necesariamente tiene que ser deleznable (y habría que empezar por definir qué es un hecho ilógico en terminos de rigor histórico, y si a contrapelo de las fuentes lo entendemos todos igual). Yo hace mucho que me leí las primeras obras de la saga de la la Macu, pero no recuerdo ninguna invención de hechos. Es más, creo que incluso razona en algún caso -¿el juicio a Cayo Rabirio?- por qué ubica temporalmente unos sucesos antes o después de otros, exponiendo sus argumentos.

    Utilizar esquemas mentales actuales (actitudes, derechos, creencias, valores, etc) para enjuiciar hechos del pasado es -en eso estamos de acuerdo- una especulación forzada de la historia. Pero me parece que incurres, Joaco, en eso mismo. Deducir que porque en una novela se plantea que César no era homosexual es “introducir la homofobia en la Roma republicana” me parece una generalización que, en mi opinión, no se sostiene.

    A mí el color de ojos de César me la refanfinfla. Creo que eso no influyó en su decisión de cruzar o no el Rubicón. Y que en una novela sea divino de la muerte, si la obra está bien hecha, entretiene, se ajusta a los sucesos históricos y consigue captar mi interés, a mí no me importa. A unos les gustará, a otros no. Cuestión personal. Sin embargo, me parece excesivo que eso derive en afirmaciones como “racista” y “homofóbica”. ¿Por lo que escribe en una NOVELA? Lo siento, pero para mí sí es exagerado.

    Y me sigue intrigando por qué hay personas tan interesadas en defender que a Cayo Julio le gustaban los mozos, o que le gustaban las mozas o que le gustaban ambos. A mí ni me va ni me viene, y además creo que eso será siempre motivo de especulaciones, porque no puede demostrarse ni lo uno ni lo otro. Simplemente no consigo vislumbrar el interés de ese debate en particular.

    En fin, que al final se reduce todo a una: cuestión de gustos. Y todo el mundo tiene el suyo. A unos les gusta un libro y a otros no. ¡Qué aburrimiento si a todos nos gustara lo mismo!

    Un saludo.

  303. Arauxo Dice:

    Respecto a tu primer párrafo, Valeria, donde dices que “Inventar hechos ilógicos a contrapelo de las fuentes” es impensable en un ensayo. En una novela histórica, no necesariamente tiene que ser deleznable, yo cambiaría ese último adjetivo. Pero incluso iría más allá: lo que importa en un ensayo es la honestidad que lo inspira, aunque sus conclusiones parezcan completamente erróneas. Y en una novela… lo que importa es que nos deleite, puñetas, que para eso leemos narrativa: para gozar. Hay otros libros mucho más apropiados para aprender (o, por lo menos, para aprender Historia). La novela puede contarme que César no murió asesinado, sino de viejo, junto a Servilia. ¿Y qué? Más tonto soy (y es una frase hecha, por supuesto) si me lo creo, porque es una obra de ficción. Lo que a mí me importa es que la novela me conmueva y sea capaz de evocar con verosimilitud una realidad que el escritor haya imaginado, por muy fantasiosa que ésta sea. Lo que resulta incomprensible es que las novelas de McCullough todavía aparezcan mencionadas en algunas bibliografías o que aún haya gente que se crea las pamplinas desternillantes de algunos bodrios narrativos como los de Brown.

    Muchas veces los peores enemigos de la novela histórica son -somos- sus propios lectores. Sobre todo aquellos que pretenden encontrar novelas absolutamente exactas, absolutamente fieles, sin el menor atisbo de anacronismo, sin la menor licencia, sin la menor propuesta, sin… imaginación. No son lectores de narrativa histórica. Son censores literarios y enemigos de la imaginación.

    Afortunadamente, en Hislibris… siempre nos quedará Thornton Wilder

  304. JJSala Dice:

    ¡Hola Arauxo!.

    Ya echaba de menos tus intervenciones magistrales.

    Por una vez estamos de acuerdo, aunque sea para defender el honor artístico de la Sra. CmC.

    Saludos cordiales

  305. Derfel Dice:

    Y el honor histórico de la Sra. Ascanio en otro hilo (aunque eso le va a costar bastante más…)

  306. Joaco Dice:

    Veamos, en primer lugar aclarar que no hay ningun rencor personal contra ninguno de los que aqui escriben, lo que puede malinterpretarse del furor con el que critico a Collen.
    En segundo lugar Arauxo y JJSala han señalado algo cierto aca nadie defiende a McCullough como historiadora, solo como novelista. Mi furor por este punto fue por enterarme de dos cosas, que Lago, ese tipo que tiene una pagina en internet sobre las legiones o sobre Cesar mejor dicho, escribió un libro y puso a la obra de Collen como biliografía, lo que me parece espantoso, y que le dieron a Collen McCullough un titulo honorífico en no se que universidad, lo que a la luz de sus libros también me parece espantoso. Disculpen si alguien le molesto un comentario ue quizas estaba fuera de lugar. Por otra parte al justificar algunas de sus invenciones con fuentes históricas la misma autora es la que le da una dimensión cuasi histórica a su propia novela. Y voy a señalar que a mi no me parece que estos libros esten tan bien documentados como algunos señalan, no más por ejemplo que el “Espartaco” de Arthur Koestler.
    Valeria: Este tema no solo que da para más sino que la discusión podría ser tan larga que mejor cortarla por lo sano. Mi visión de Espartaco no es en absoluto anacrónico, no es la esbozada en el libro de Koestler, pero para demostrarlo tendríamos que discutir muchisimo, especialmente algunos temas espinosos de política que mejor no tocar, el tema de Espartaco por lo tanto mejor que quede en punto muerto.
    Hay tres afirmaciones sin embargo que voy a mantener.
    Primero, la verosimilitud, es un requisito para que cualquier novela sea buena. Dentro de la verosimilitud la lógica tiene un papel fundamental, pero solo en la medida en la que la propia novela lo acepta. Si yo hago una novela de magos no tengo porque aceptar las leyes de la física pero si yo hago un policial ingles no puedo poner una solución tipo “y los extraterrestres lo succionaron con una maquina de protones y lo teletransportaron al espacio sideral”. Si Collen escribe una novela de hombres de carne y hueso no puede poner un tipo que sea perfecto porque sencillamente, no existen. Si esto no les convenze les pongo como ejemplo el caso en el que Cesar derrota a 50.000 pónticos a los 20 años y no se lo dice a nadie. Es ilógico, cualquiera lo hubiese gritado a los cuatro vientos por más que el imperium de fulano y que Lucullo esto, lo que quieran, pero se la hubiese rebuscado para ganar fama, justamnte merecida, y fundamental para su carrera política. Esto se llama inverosimilitud y no hay que ser ningun fundamentalista para pensarlo.
    El tema de la historicidad esta muy relacionado con el anterior pero es distinto. Por empezar aca o soy ningun fundamentalista sino todo lo contrario. Yo creo que cualquier amante de las novelas de genero histórico TIENE que leer a Tolkien, aunque no sea una novela historica. Yo mismo he empezado a escribir, en mis años mozos, novelas que eran una extraña mezcla de historia y de ficcion pura, como por ejemplo una que narraba la expansión de la República Romana desde sus inicios solo que como si fuese un reino medieval y otros disparates semi-históricos, semi-delirios, ucronías, viajes en el tiempo (pero reforzando al mango el componente histórico) y mitos que nunca existieron. Me parece que son todos lugares inexplorados y que podrían dar muchísimo si alguien los explotase.
    Pero hay una ley que si hay que respetar (como la poesía que es libre en tanto uno respete las leyes que uno mismo se impone), que es la que el autor establece con el lector desde las primeras páginas y sobre todo desde las notas, espígrafes, etc. Que por otra parte no es caprichoso sino que tiene un objetivo claramente definido y sobre todo interesante. Aca es donde Collen falla. La autora te presenta el libro como bien documentado y donde presenta nuevas hipótesis bien fundamentadadas. Y es falso, a cada veinte páginas introduce una interpretación personal qe no se ajusta a los documentos y que no tiene otra justificación que el partidismo de César. La mitad de la juventud de César son inventos para hacerlo quedar mejor. Sinceramente ¿a ustedes le parece que este es un buen motivo para inventar hechos de los cuales se puede presindir? Koestler quiere hacer una analogía política e inventa “El Estado del Sol”, Graves quiere xplicar algunas hipótesis muy interesantes acerca de los mitos y fuerza la leyenda para novelarlos. ¿Collen quiere hacer que Cesar pareza un dios y los demas una mierda? Para mi no se justifica.
    Y ademas uno puede reinterpretar los hechos dudosos o no tan dudosos para darle un poco de emoción a una obra un poco aburrida, pero a mi me parece que una novela histórica es mejor si se respeta el espiritu de la época, los juicios y valores morales que tenían esas personas. Por ejemplo la serie “Roma” esta llena de “errores históricos” pero sus personajes tienen conductas que son claramente antiguas, que son completamente distintas a las nuestras. Como cuando Cesar para no decir que tiene epilepsia, le pide a Octavio que diga que es homosexual (de paso los guionistas hacen un chiste histórico, algo en mi opinión precioso, como los miles que tira Linsdey Davis en la serie de Falco). Collen no tiene eso, sus personajes son demasiado modernos.
    Por último la acusación de “racista” y “homofobica” es muy fuerte, para tirarla aleremente por ahi, lo admito. Quizas Collen no sea así personalmente, la verdad no lo se, no la conozco. Solo digo que su visión de la perfeccion (porque la vision que tiene ella de Cesar es claramente perfecta y la autora lo dice textualmente) me parec homofobica y descontextulizada para la época. En cuanto al tema del racismo, no me decido entre, si es efectivamente racista, o si es solo un “principe azul”. En todo caso es discriminatoria. En este sentido que Cesar sea heterosexual y tenga los ojos azules, no es un tema de menor importancia, menos el de la sexualidad que la misma autora lo machaca con cada aparición de Cesar con una fijeza enfermiza.
    Saludos cordiales, que vuestros corazones bailen alegres al son de flautas y tambores y que vuestros espiritus se alzen firmes, alli donde otros bajan la cabeza al paso orgulloso de los vencedores.

  307. Joaco Dice:

    Una cosita que me quedo suelta (disculpen las intervenciones largas es que son muchas cosas que tengo que decir), cuando digo Arauxo que el solo hecho de negar la homosexualidad de Cesar es reprobable, lo digo en función de su partidismo, reconocido por todos. Collen lo defiende a Cesar, entonces niega su homosexualidad. Implicitamente esta reconociendo que la homosexualidad es mala. Peor si lo hace de una forma tal que no respeta los valores de la época.
    Saludos Cordiales

  308. Martín L. Dice:

    Tengo una disidencia parcial con el autor del post con respecto al “partidismo” de la obra de McCullough. Es innegable que en general hay una orientación favorable hacia la facción popular y que el personaje de César es endiosado -recién en el sexto libro muestra algunas fisuras-.
    Ahora bien, no creo que todos los miembros de la facción optimate sean vilipendiados. Marco Emilio Escauro es un personaje delicioso: ese discurso, en las vísperas de la Guerra Social, donde pide que le den a Cayo Mario el mando de un ejército, reconociendo sus pasados enfrentamientos con él, es de lo mejor de La corona de hierba.
    Y no puedo dejar de mencionar a Sila. Al dictador se lo muestra casi siempre con una luz favorable; incluso sus crímenes tienen algo de grandeza. No deja de inspirar simpatía la entereza con la que soporta, en Favoritos de la Fortuna, la enfermedad que le deja el rostro marcado. Y ni hablar de la escena genial donde reúne a todos los políticos de Roma, les revela su homosexualidad y besa a Metrobio delante de ellos.
    Ahora bien, es cierto que Pompeyo siempre aparece como un tonto, y que a Cicerón se lo muestra bajo una óptica casi totalmente negativa en Las mujeres de César y César (no así en Favoritos…, donde se repasan sus casos criminales más célebres como el de Verres y el de Crisógono). Pero no creo que a Catón McCullough lo ridiculice; me parece que más bien lo ve como una figura trágica. Otros dirigentes como Catulo, Bibulo y los Metellos sí son blanco de sus burlas… quizá merecidas.
    En lo que se refiere a los políticos de la facción popular, creo que solo a César se lo idealiza. Cayo Mario, en La corona…, termina sus días sumido en una demencia senil y rodeado de un baño de sangre. Sertorio acaba paranoico y borracho. A Mario el Joven se lo muestra desde el principio como un sujeto arrogante e inseguro, cuyo único mérito es ser hijo del Gran Hombre. Marco Antonio permite que asesinen a César. Octaviano no inspira la menor simpatía…
    Creo que me dejé llevar bastante por el comentario, but I had to make my point.
    Saludos.

  309. Ignacio Dice:

    He leído seis de los siete. Me salté El caballo de César, pero ya lo he sacdo de la biblioteca para leerlo ya. En general todos bastante bien. Marco Antonio y Cleopatra acaba por derribo, parece que ya había completado el número de páginas ó le había metido prisa el editor para sacar a la venta.
    creo que Colleen es una excelente novelista que relata muy bien y te hace vivir la historia. En general el trasfondo histórico creo que está bastante acertado.
    Este verano leí El pájaro espino, que también es un tocho y me encantó.
    Las opiniones personales son muy particulares de cada uno y ca cual es ca cual.

  310. azuda Dice:

    Buenas, es mi primer comentario, para hablar de unos libros que a mi personalmente me parecen excelentes. Empecemos por el principio y es que parece que a Collen (me ahorro el apellido) se le juzga por no ser historiadora de profesión, pero esto creó que es una cuestión irrelevante. Conozco a muchos con el título de historía con conocimientos inferiores a meros “aficionados” y es que precisamente una de las grandes suertes de la historia es que es una ciencia abierta, donde pueden surgir aportaciones geniales desde lugares y personas totalmente inesperados. De hecho la erudición historigráfica de Collen se ha visto confirmada con un honoris causa en historia.

    Joaco, el problema que veo yo con tus comentarios es precisamente el problema que tu le atribuyes a las novelas y es que veis la historia de maneras diferentes. El ejemplo de espartaco que tu pones me viene de perlas para justificar mi opinión. Estas empeñado en ver a Espartaco como algo que tu visión de los hechos justifica, con una gran importancia y hablando de que la importancia de espartaco es tal por ser una rebelión social, es una visión valida de los hechos, pero ni mucho menos es la única. Yo estoy más cerca de verla como una rebelión de esclavos más, que adquirio nombre por ser la que contó con más posibilidades de tener éxito y magnificada en nuestros tiempos mediante Kubrick. El hecho de que sea exlegionario o no lo veo una cuestión secundaria, igual que si es tracio de la campania. Aunque realmente viendo sus parciales exitos militares me inclino más por la versión de un exlegionario italiano, pero realmente ni lo se, ni me importa, no es la verosimilitud que le pido a una novela histórica, sino que la verosimilitud que le pido es que me de una explicación racional al hecho en si, cosa que esta logrado en las novelas y que creo que es su gran virtud.

    Igual me sucede con la figura de Cesar (aunque no soy ni mucho menos tan cesarista como la autora). Me da igual que sus ojos sean azules o marrones, o que los cambie de color porque crea que el relato se ajusta mejor. Si Cesar es hetero, homo o bisexual es uan cuestión que solo me interesa en como afecto en la sociedad homofóbica (al menos en lo que a vida pública se refiere) de la Roma del momento. De hecho sus decisiones más alejadas de la “historia convencional” la autora hace el esfuerzo de justificarlas en grandiosos épilogos, un esfuerzo que yo agradezco.

    Sin embargo veo pocas referencias aquí a la historia de la segunda hija de Cesar y Sila, cosa que no hace más que confirmarme el Cesarismo de la visión historica actual y el miedo que se tiene a tratar cualquier aspecto anterior a la historia de Cesar, miedo que los libros superan y tratan en profundidad, lo cual ya es de agradecer por ser un periodo maltratado en la historia.

    Respecto al tratamiento favorable y desfavorable de algunos personajes de algunos personajes en la novela. Sí, indudablemente, pero es una novela no un ensayo. Cesar no me cae tan bien como a la autora, Ciceron y Catón me merecen mejor opinión de como aparecen tratados en el libro. Druso, pese a tratarlo magnificamente creo que merece aún más importancia y no creo que Servilia realmente fuera tan mala… (dejo la palabra siguuiente a gusto del lector) y el conflicto Mario-Sila creó que tiene raices anteriores al momento en que lo situa la autora. Pero aunque no coincida en muchos casos con mi visión de la historia no puedo dejar de maravillarme ante el trabajo y la verosimilitud de esta obra. ¿yo la hubiera escrito de otra manera? Sí, por supuesto, pero eso no quiere decir que no acepte otras formas de ver la historia.

    Respecto al racismo (aunque creo yo que más bien es xenofobia) que desprende la obra no creo yo que sea cosa de la autora, más bien la sociedad romana era así. Romano es bueno, extranjero inferior.

    En definitiva, sin necesidad de verlo como un tratado de historia, porque no lo es, yo creo que son unas novelas que recrean con gran acierto la vida de la alta sociedad romana en los últimos años de la república. Da la sociedad más humilde realmente veo imposible crear un relato de este tipo, ya que si en los años anteriores a Cesar nos encontramos con escasez de fuentes, las fuentes que hablan sobre la baja sociedad romana ya son nulas y tendríamos que tirar casi exclusivamente de fuentes arqueológicas y si bien estas nos hablan de la vida cotidiana de las personas poco nos dicen sobre como se tomó un habitante del Subura los discursos en la camara de Escauro.

  311. Aethel666 Dice:

    Yo voy por Favoritos de la Fortuna, el tercer libro, y no se si será porque siempre me han gustado las cosas de romanos o por qué, pero estoy maravillado con esta saga. Claro que la autora es un poco partidista, pero tampoco miente en lo que dice, se inclina por los populares? si, por supuesto, pero es que es cierto que los optimates eran una manda de cerdos que no aceptaban que hubiera igualdad con los itálicos o los no patriciosl… y es sincera, pues también crucifica a tribunos de la plebe demagogos que se aprovechan de su influencia con la asamblea del pueblo para llegar a lo más alto, como Quinto Apuleyo Saturnino…

  312. Coriolano Dice:

    Hola a todos
    Es la primera vez que escribo en este foro, que en realidad me ha fascinado, al igual que la monumental obra de McCollough. Comence a leerla hace 13 años y quedé cautivado por ella, y ahora sólo me falta la última, que aparentemente es la que cierra la saga. Desde niño me ha encantado la historia, pero Roma es mi pasión y creo que esta serie contribuyó enormemente a que me dedicara más a su estudio. Justamente acabo de empezar a escribir una Historia de la República Romana y me interesa leer todo lo que pueda estar relacionado.
    Las cualidades de la obra son numerosísimas, en especial el hecho que la autoria sea tan cuidadosa con los detalles históricos. Sin embargo, al igual que muchos acá, comparto la opinión que exagera demasiado las virtudes de César, dándole al comienzo un protagonismo que nunca tuvo, como en los días previos al primer consulado de Pompeyo y Craso, y durante la mayor parte de la década de los 60, antes de la conjuración de Catilina. Incluso su derrota en Gergovia y sus casi seguras maquinaciones como partícipe de la conjuración de Catilina y en el asesinato de Clodio, son camufladas. Por ello, creo que el personaje que mejor desarrolla Colleen es el de Sila (a Mario ya lo agarra a los 47 años), quien lejos de configurarlo como una caricatura del mal, presenta a un hombre con talentos y miserias, en mi opinión el más humano de todos.
    Las dos primeras obras me parecen espectaculares, pero luego la autora cae en una serie de errores, algunos de ellos imperdonables, quizás agobiada por el número excesivo de fuentes, que va creciendo conforme se acerca el final de la República. Por ejemplo, Mitrídates es abandonado por completo, y ello lo considero fatal, tomando en cuenta que venía siendo muy bien representado en la “Corona de Hierba”. Lo mismo ocurre con personajes menores como Mamerco, el Lechón Metelo, Lúculo (que es un personaje plutarqueano) y otros más. El final de Craso es demasiado abrupto y duele un poco que deba ser narrado por un tercero (Casio), mientras que Catilina siempre es secundario.
    Pero a pesar de estos errores, la novela es del todo grandiosa, en especial para todos aquéllos que estén enamorados de la antigua Roma.

    Un saludo

  313. Francisco Dice:

    ¡Caramba! Leyendo todo lo que se ha escrito aquí sobre la saga de C. McCullogh y la historia de Roma, se amplian notablmente los conocimientos que se pueden tener al respecto.
    Yo por mi parte deseo comentar que cayó en mis manos El caballo del César por casualidad, y cuando inicie su lectura quedé fascinado y no pude dejarlo hasta concluir la lectura del mismo. Ahora estoy con El primer hombre de Roma, y me ha propuesto leer toda la saga.
    Mi opinión: Impresionantes, Atractivos y Maravillosos, adoro a la señora McCullogh por su narrativa apasionante y llena de vida y vitalidad

  314. Nacho Dice:

    Otro mas que se une a los lectores de la saga sobre Roma de esta genial escritora. Estoy terminando Antonio y Cleopatra aunque he de decir, que aunque me quedan apenas 100 páginas para terminar éste volúmen lo he dejado un poco apartado en favor de un autor nacional, Santiago Posteguillo, que con su trilogía sobre Escipión (Africanus, Las Legiones Malditas y la Traición de Roma) ha conseguido absorver por completo mis noches en las últimas semanas hasta que he devorado de seguido sus tres novelas.
    Cierto es que no quiero comparar a Santiago Posteguillo con Coleen McCullogh sin embargo las de Coleen las he leído porque me apasiona Roma y las de Santiago las he leído porque me vi atrapado en una espiral de acontecimientos sobre Escipión el Africano que resultó ser pura droga.
    Lo recomiendo a los que les gusta la novela histórica sobre Roma.
    Un saludo !!

  315. richar Dice:

    Saludos Nacho y bienvenido.

    Tienes por aquí las tres reseñas de los libros de Posteguillo, por si quieres echarle un vistazo y dejar tu opinión (puedes usar el buscador o el listado de reseñas del menú derecho para encontrarlas).

    Un saludo,
    Richar.

  316. Legio X Dice:

    Salvo Antonio y Cleopatra, una serie fantástica y potentísima. Ya la citan varios autores de otras novelas en su bibliografia

  317. Marc Dice:

    Yo ya acabé de leer las seis primeras y dejé “Antonio y Cleopatra”, para leer el Yo Claudio y ahora voy por la segunda de Posteguillo. Pero después de leer lo que aquí decís creo que voy a pasar de leer Antonio y Cleopatra. Así me quedaré con un muy buen gusto de boca con Colleen. Empecé con Alejandro el Grande, después con Mario, Sila y César, seguí con la guerra de Troya y ahora estoy con Escipión Africano y Aníbal. No quiero meterme en el Imperio, … ¿Se me están acabando los grandes personajes militares pre-imperio-romano? Saludos a todos desde la antigua Gerunda (por cierto, fundada por Pompeyo en la guerra Sertoriana, jeje, ;-)

  318. A Dice:

    Pues si toma partido por los populistas que destruyeron la republica dudo mucho que me guste.
    Me quedo con la trilogía de Robert Harris sobre Cicerón. Es magnífica.

  319. Ramón González Dice:

    Esta saga es uno de los ejemplos mas lamentables de manipulación histórica. Omite hechos( como el juicio en el que Marco Tulio Cicerón derrota a Cayo Julio Cesar en defensa de uno de los miembros d la farmilia Cornelio Pison, que Adrian Goldsworthy, un autor infinitamente superior, si cita el su libro “Cesar”, que por cierto os recomiendo), inventa otros( reconozo que no tengo pruebas, pero me NIEGO categoricamente a creer que Cneo Pompeyo Magno amenazara a Marco Tulio Cicerón de muerte si defendia a Milón, aunque es verdad que Magnus seguramente estaba en contra de su absolución, y Montanelli en su “historia de Roma” confirma la historia de la nota que Milón mando al Pater Patriae desde Marsella) porque, si lo amenazó, ¿como es posible que luego siguieran siendo amigos, que Cicerón prestara un millón a Magnus, que se siguieran tratando con normalidad? La respuesta es que no es posible, aunque reconozco que el pasaje del juicio es de lo mejor de toda la saga, resulta muy conmovedor. Además, si no había retrocedido ante Lucio Cornelio Sila, que era muchisimo más cruel que Magnus, ¿ Por qué iba a retroceder ante el picentino?repito que no puede ser.Manipula,o al menós lo intenta, la opinión del lector( como dice Tom Holland en Rubicón, que es otro excelente libro, cuando Exalta demasiado a Cayo Julio Cesar(” escribe obras de teatro tan buenas como las de Accio…ha mejorado las poleas del inventor”….”puede leer de corrido”, que gran hazaña por cierto…¿Alguien no puede?)

  320. Ramón González de Paz Dice:

    Perdon, que se me ha cortado el comentario. Como decia( he dejado lo de Tom Holland a mitad), cuando el tribuno de la plebe( no recuerdo el nombre, lo siento) intenta vetar el acceso de Cayo Julio Cesar al Tesoro, lo aparta. Se acabó la defensa de los derechos del pueblo. Y eso que Cesar( como le dice Publio Rutilio Rufo a Cayo Mario en ” el primer hombre de Roma”, me perdonareis que cite a los personajes por el cognomen, pero es un post largo xddd) se puso en marcha bajo el pretexto de que el Senado había prohibido a Marco Antonio y a Lucio Casio ejercer el veto tribunicio… En cuanto a hechos manipulados hay una grandisima cantidad. En el triunfo africano, Holland( que es catedratico de la materia y escribe ensayos, no novelas divulgativas, por lo cual me es de más confianza) señala que Cesar represento a Catón suicidandose, no bebiendo vino, lo cual sería mas excusable. No se cuál será la verdad acerca del “pro Rabirio perduellionis” de Cicerón y Cesar, pero el caso es que ella tampoco, y escenifica una que ella SUPONE y que como no, es favorable a Cesar. Y ( dejando aparte otros hechos menores ), hace recaer absolutamente TODA la culpa en el Senado en el asunto de la Guerra Civil. Os propongo una cosa. En ” Favoritos de la Fortuna “, Lucio Cornelio Sila Felix( se que he dicho que solo cognomina, pero es que el nombre completo del dictador me encanta, igual que Quinto Cecilio Metelo Pio Escipión Nasica, suenan de escandalo xddd) promulga una Ley en la que recoge todos los casos especificos de traición para gobernadores provinciales. Cogedla y comprobad cuantos delitos de traición habia cometido Cesar. “”Un Gobernador Provincial que abandone su provincia”Cesar se fue a Britania. 1. ” Un gobernador provincial que permita a sus ejercitos cruzar la frontera provincial”.Cesar no fue solo.2.”Un goberndor provincial que inicie la guerra por su cuenta. ” Es Cesar el que inicia la guerra en la Galia Comata, sin provocación alguna. 3.” Un gobernador que reclute tropas suplementarias sin autorización del Senado”. Cesar lo hace( y no digais que el Senado lo autorizó retroactivamente, por que como dice el consúl Marcelo, Cesar utilizó la politica de los hechos consumados”… y aparte de las que ya he citado un par más. Osea que realmente había fundamento para acusar a Cesar de traición. Osea que Cesar realmente era culpable de traicion. OSEA QUE FUE CESAR EL MOTIVADOR DE LA GUERRA CIVIL. Y aunque no lo hubiera sido, mirad a Escipión Africanus. Veo que habeis leido, algunos por lo menos, la saga de Posteguillo, asi que ya sabeis obviamente el final. Africanus( que por cierto, ley en mano, también era culpable) tenia muchisimos más motivos que Cesar para iniciar una Guerra civil, pero decidió no hacerlo. Podria haber convocado a sus veteranos, que lo habrián ayudado a tomar Roma, pero decidio no hacerlo. Podria haber contratado a un tribuno de la plebe para que vetara la moción de Catón el Censor( que hombre más desagradable, por cierto), pero decidio no hacerlo(si, estoy copiando la técnica de Cicerón en el juicio de Lucio Roscio Amerino, pero es que me mola. Y no es ninguna desgracia XDDDDD) Porque Publio Cornelio Escipión Africanus era un verdadero patriota, un hombre que sabía que las Guerras civiles traen desgracia a los pueblos que las padecen( como efectivamente acabó pasando)mientras que Cayo Julio Cesar, ese descendiente de dioses y reyes, esa joya engastada en la corona de la gens Julia, ese esforzado conquistador, ese orador deslumbrante, estaba mucho mas preocupado por su inconmesurable dignitas y auctoritas que por la suerte del pueblo romano.
    Despues de este discurso sobre la culpabilidad de Cesar( siento haberme emocionado xddd), solo me queda decir que además los personajes estan muy manipulados. Denigra sistematicamente a TODOS los asesinos de Cesar, en el sentido de que denigra su motivación( Trebonio lo odiaba,según ella porque se lo debia todo, lo cual es muy absurdo, Decimo Bruto lo asesinó porque los ensombrecia ante la historia, como si su muerte fuera a cambiar ese hecho, Bruto porque canceló su compromiso con Julia….). Veintitrés asesinos, y todos por motivos egoistas. Veintitrés asesinos y ningun autentico patriota, fijate tu si ya es casualidad. Denigra muchisimo a Cicerón, convirtiendo la historia de Catilina en algo absurdo, cuando hay bastantes libros dedicados unica y exclusivamente al asunto Catilina( aunque yo solo he leido el de Steven Saylor de la serie de aventuras de el detective Gordiano, y por cierto, para que veais que no es que yo odie a Cesar, Saylor lo pone a parir, entre otras cosas dando por hecho que la aventura de Cesar y Nicomedes es cierta, y yo no os recomiendo para nada a Saylor, que es un pesimo investigador en cuanto a fuentes, que no comprueba lo que escribe y mete muchisimo la pata), x cierto, esa es otra, que lo de Nicomedes sea mentira…Robert Graves dice en su “Yo Claudio”, en el poema inicial, ” El primero de los velludos que tiranice al Estado….Será un hombre para cada mujer, y una mujer para cada hombre…desde luego, yo no se si es verdad, pero igual que en el asunto del perduellionis de Rabirio, la autora vuelve a coger la versión que favorece más a Cesar. No solo destroza a Ciceron, sino tb. a Bibulo, Caton, Ahenobarbo…ahi, salvo Cesar y sus adlateres, no se salva ni dios.

    Resumiendo: como libro de lectura, bueno. Como folleto propagandistico de la casa Julia en su rama Cesar, aún mejor. Para conocer los hechos innegables, no está mal, mucho mejor que el Montanelli( aunque este su gran problema es que es demasiado corto) y otros, pero no el mejor que he leido. Pero en cuanto a objetividad y seriedad…espantoso, horroroso .Para mi gusto la autora lo habría clavado si hubiera mantenido en la pugna Cesar/Pompeyo la misma ” objetividad”( lo pongo entre comillas porque se nota que prefiere a Cayo Maria antes que a Lucio Sila) que mantuvo en sus 2 primeros libros. El Posteguillo es mucho más humano, Africanus( aunque a veces cae en el melodrama,es muchisimo mas creible que Cesar, dios, me encanta cuando dice lo de: ¿QUEREIS SER MISERIA, O QUEREIS VENGANZA?¿MISERIA O VENGANZA, MISERIA O VENGANZA, MISERIA O VENGANZA?..tos los pelos como escarpias se me ponen xddddddd No obstante, me he leido 100 veces la saga ( creo que se nota, porque la lista de delitos la he tenido que sacar, pero de los discursos de Ciceron me se trozos enteros de memoria xddd) y está muy bien, pero esa mujer me dan ganas de gritar, como Magnus en el 5º libro de la saga: “¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Libradme de este Cesar!!!!!!!!!!!!!!!”.

  321. jerufa Dice:

    Ramón, ¿tú eres nuevo por estos lares, no?
    Es que citas muchos libros que ya hemos comentado aqui.
    Podrías darte una vueltecita primero.
    Clica a la derecha, donde pone “listado de reseñas”. Seguro que te llevarás agradables sorpresas.
    Un saludete y bienvenido.
    ¡Ah!, no coincido contigo en eso de que novelar la historia sea algo lamentable.
    Es una forma de escribir como cualquier otra y tan respetable como cualquier otra. Para profundizar en la historia existen otros caminos.
    Opino, como diría alguien.

  322. jerufa Dice:

    Como se entere Arauxo…

  323. Urogallo Dice:

    Hombre, es que lo comparas con Montanelli y Holland, que sí, son fantásticos, pero son ensayos…Y esto es una novela. ¿Le podemos dar un poco de libertad a la autora para construir su personaje,no?.

    Que sí es cierto, no obstante, que lo diviniza, a costa no solo de exaltarle, sino de convertir en peleles a los demás. ( Excepto al Uticense).

  324. Ramón González de Paz Dice:

    Gracias por la bienvenida, Jeruxa. Ya me he dado esa vueltecita y es bastante impresionante. Yo no he dicho( o a lo mejor si, en cuyo caso lamento el haberme dejado llevar) que novelar la historia sea lamentable. Conoceis sin duda “SPQR”, de Mika Waltari, que es historia novelada y me parece bastante decente. Asimismo, respeto ” El médico del Emperador”( no recuerdo el autor, lo siento) y definitivamente me encanta la saga de los reyes malditos de Maurice Druon( supongo que estan reseñados, si no lo están, deberian estarlo xddd). Lo que me molesta es QUE SE MANIPULE LA HISTORIA DESCARADAMENTE. Eso es partidismo. Urogallo, libertad es una cosa, desverguenza( en mi modesta opinión)es otra. Y a Marco Porcio Catón no lo convierte en un pelele, pero lo intenta con todas sus fuerzas. Fijate si no en que, ( por lo menos en la edición que yo tengo, puede que se trate de un error de traducción) muchas de las veces que Catón habla no utiliza la expreción “chilló” o “exclamó”, sino “ladró” o ” rebuznó”, yo lo encuentro muy denigrante…Pero bueno que ya me vuelvo a enrrollar cual persiana, que muchas gracias por la bienvenida, que veo que sois unos cracks, y que vendré más por aqui.
    PD: ” No se si conseguiremos destruir a Cesar, pero Cesar nunca logrará destruirnos a nosotros”.

  325. Lohengrin Dice:

    Lo que te molesta, Ramón, no es que se manipule la história, lo que bajo mi punto de vista Colleen no hace, sino como desarrolla los personajes.

    Leyendo a Suetonio y Rubicón de Tom Holland, no parece que se aparte de los hechos y cuando lo hace deja unas notas al final argumentandolo.

  326. Joaco Dice:

    Despues de un año mas o menos que hice una descarga sobre la obra de Collen, vuelvo para realizar otra descarga sobre la obra de Collen. Lo hago porque en parte el tiempo clarifica las ideas y en parte porque siento que en la lamentable ofuscación del debate desdibujé un poco mi propio razonamiento.
    Lo que choca de este libro son dos temas. Primero, el partidismo. Pero no es por el partidismo en si. Es porque es un partidismo burdo grosero y plagado de estereotipos modernos. No importa si Collen siente debilidad por Cesar si no como demuestra esa debilidad. Collen retrata a un superhombre, si leyeron el libro saben a que me refiero, capaz de hacer cosas que no solo el resto no puede sino que directamente son imposibles. El conjunto es más irreal aun. Lo interesante del tema es que cae en un viejo mito de la historia que ha sido y sigue siendo machacado pero aun persiste en la divulgacion berreta (hablo de ensayos) que es el del procer. Hombre fuerte, noble de sentimientos, capaz energico y sobre todo exelente militar. Fijense cómo la capacidad militar suele ir de la mano de la belleza en los personajes principales (y ya sabemos que el mas apuesto es Cesar) mientras que personajes que destacaron por su oratoria o por su integridad moral, como Ciceron y Caton son ridiculizados hasta el hartazgo. Es una construccion vacía y que si tiene algun sentido como mirada restrospectiva para los generales modernos es completamente ridicula aplicada al mundo antiguo porque no tiene utilidad politica. El problema es que años de formación nacionalista en la idea del prócer nos han acostumbrado a pensar la historia en ese sentido, que es por cierto pobre e insuficiente a la hora de explicar los procesos históricos. La historia no se mueve por voluntad de los grandes hombres, sino por otros factores que atañen a la naturaleza de las distintas sociedades.
    Pero el otro aspecto más importante de porque esta serie es mala, es porque literariamente es burda. Sus personajes son estereotipos, sus dialogos son básicos y abusa de ellos evitando las descripciones y las narraciones, las situaciones que plantea no son creibles. Algunos libros destacan por la filosofía, este no tiene nada de eso y todavía cuando aparece un intelectual los dialogos son superficiales y vacios. Otros libros destacan por el desarrollo de personlidades complejas e interesantes, este tiene personajes que se ajustan a moldes modernos. Otros nos atrapan porque presentan sociedades o mundos completamente distintas y facinantes, este escapa de tener que decir nada sobre la sociedad romana y en general prefiere adjudicarle a los romanos creencias modernas perdiendo el encanto de entender en el otro la diversidad del ser humano. Otros sencillamente nos conmueven por la poesía del lenguaje llevada a la prosa, este no tiene nada de eso. Ergo, no tiene nada exepto la descripción minuciosa de los distintos acontecimientos. Para eso es preferible leer a Plutarco o los últimos ensayos históricos.
    Salud

  327. Fátima Dice:

    La verdad es que me leí este libro cuando estaba en 5º curso de la Licenciatura (¡que lejos me queda el año 2000!), y he de reconocer una cosa…me enamoré del curso de la Historia.
    Actualmente tengo los 7 libros en mi biblioteca personal (sobados y resobados), aunque el que más flojo me parece es el de Anotnio y Cleopatra… He de reconocer que aunque se diga que toma partido por los políticos “populistas”, creo que también retrata y apoya de buena manera a Sila (gran descubrimiento de personaje por mi parte) y a la maltrecha figura de Antonio, dado que da muestras de la manera en que se vive la infancia ha marcado a estos personajes.

    Recomiendo toda la serie sin dudarlo.

  328. txemilladebonsai Dice:

    La serie es aco******* . Y lo mejor de ella es que, al releerla,es mucho mejor.Me da igual su “parcialidad ” ,nadie critica al Mr. O’Brien ,o a Mr.Cromwell ,o al Sr.Reverte por lo mismo,uno ha de asumirlo cuando abres un libro suyo,¿verdad?
    Recomiendo también La canción de Troya;una de las mejores,y más amenas versiones de la guerra de Troya que he leído nunca.Si dejaran contar la historia tal que así en los colegios,en lugar de hacer memorizar millones de datos y fechas absurdas,a lo mejor nos iría mejor.Creo que si una novela no entretiene,tiene el mismo sentido y utilidad que el cenicero de una moto.

  329. liria echeverry Dice:

    Deseo comprar la saga de historia en Espanol.pueden informarme donde?

  330. Andrea Dice:

    Hola, la verdad es que después de leer TODOS los comentarios de aquí, y quedar fascinada con los argumentos a favor y en contra lo que les diré puede sonar simple pero creo q seré comprendida en este lugar =) :
    Finalmente después de 10 año! terminé de leer la saga original, osea, hasta el caballo de césar o más bien, desde el caballo de césar…esto es porque la serie y la autora llegó a mi cuando terminando de leer vientos de guerra de Pressfield buscaba alguna otra novela histórica que me llamara la atención. Y Apareció el libro antes mencionado. Lo leí y lo disfruté a concho,sospechando que era parte de una saga pero sin identificarla, en fin, lo bueno de las novelas históricas es que puedes seguirle la pista facilmente. Me encantó.
    Así que me di a la tarea de averiguar el resto de los libros y conseguirlos…pocas veces aparecían por las librerias de mi ciudad- Antofagasta, Chile- y cuando aparecían en ferias itinerantes los compraba apenas los veía sin necesidad de leerlos en orden. Incluso releí El primer hombre de Roma- mi favorito- un par de veces mientras aparecían los que me faltaban.
    Luego del Caballo de Cesar, fue El primer hombre de Roma, Favoritos de la fortuna, La corona de Hierba, las mujeres de César …y hasta que apareció César…y así…los había leido todos!!…ahora releo el caballo de cesar, ya que no lo leía desde hace 10 años!…pareciera mucho, pero empecé a leer la saga cuando tenía 18 y apenas me alcanzaba el dinero como estudiante y terminé la saga- tuve que encargar el último libro desde Santiago- ya titulada y trabajando como abogada…la felicidad que siento puede ser incomprendida jejeje, pero para mi es maravilloso cerrar la etapa…claro..me falta Antonio y Cleopatra…pero para ese ya habrá tiempo, estoy feliz de haber terminado los libros que involucraban a esas poderosas figuras republicanas.
    Cierto, es una novela y cierto, el amor de la autora por César llega a ser molesto- tanto como lo que me provocó Santiago Posteguillo en su trilogía sobre Escipión…auqnue creo que en su último libro, sobre Trajano, no ha marcado tanto su amor por el personaje principal-, pero es una novela entretenida y cautivante, por lo demás, es la primera entrada para el neófito sobre Roma y le da la oportunidad de involucrarse más en la historia propiamente tal, como me sucedió a mi, terminé incorporando a mi colección Los comentarios sobre la Guerra de las Galias y Las Catilinarias.
    Por lo demás la recreación de los procesos romanos está muy bien detallada.
    En fin…terminé !! y quería compartirlo con personas que sé que me entenderás…ya sea que amen- como yo- o detesten a Collen.

  331. fatima Dice:

    Hay un último libro… Antonio y Cleopatra… lo descubrí por casualidad hace un par de años en la fnac

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