EL ENEMIGO DE DIOS – Bernard Cornwell
La segunda entrega de la saga de las “Crónicas del Señor de la guerra” me ha parecido más de lo mismo. Pero qué más y qué mismo (perdón por la chorrada). Lo que quiero decir es que Cornwell es de esos escritores que tienen muy clara su fórmula para escribir novelas y, la verdad, se le da de maravilla: acción, aventuras, personajes míticos y en este caso, barreras de escudos.
Es por esto que poco puedo añadir que no dijera ya en la reseña de la primera parte de la trilogía, el rey del invierno, salvo que la historia continúa su curso y Arturo y Derfel se deben enfrentar a un sinfín de problemas en busca de la paz de Britannia.
Dentro de todas estas aventuras, tal vez cabría destacar el capítulo del Sendero Tenebroso, la coronación de Mordred como rey de Dumnonia y cómo no, el final del libro que te deja con unas ganas increíbles de leer la última entrega.
Por otro lado, si tuviera que quedarme con algo en especial, sin duda sería con la riqueza de sus personajes, y es que Mr. Cornwell maneja perfectamente los caracteres de los protagonistas para que enganchen del primero al último, del más ruin al más bondadoso, de Sansum a Arturo, de Morgana a Nimue, de Lancelot a Sagramor. Una ingente cantidad de personajes, que sin embargo se vuelven muy cercanos y fáciles de recordar por sus particulares características.
Como último detalle, comentar que el mismo día que leía el capítulo sobre la tragedia de Tristán e Isolda, aparecía el trailer de la película en la tele. Curiosa coincidencia.
En fin, un libro que se devora con gran placer y que hará las delicias de los que gusten de la novela histórica de aventuras. Ahora, a por la tercera y última parte.
Por cierto, que para el que aún no los tenga, en Bibliolimpo se pueden conseguir en una edición exquisita por sólo 4,95 euros cada uno. ¿A qué esperar?
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10 dUTC marzo dUTC 2006 a las 18:20 pm
Lo que no entiendo es que dejes pasar tanto tiempo entre la lectura de un libro y otro ;) Para mi fue totalmente imposible.
Como bien dices hay muchos personajes, pero todos, absolutamente todos, tienen cuerpo y alma, para mi es uno de los grandes atractivos de la trilogía, junto a la forma de narrar las batallas que tiene Cornwell.
A estos libros no les sobra ni una coma.
Saludos,
Thor.
10 dUTC marzo dUTC 2006 a las 19:20 pm
Ya que mencionas a Tristán e Isolda (o Iseo, como también se la conoce) ignoro -pues no he leído el libro- cómo tratará Cornwell el mítico drama de esta legendaria pareja, pero habrá tenido que realizar un verdadero prodigio literario para superar la esplendidez romántica del libreto wagneriano. Creo haber comentado en alguna otra ocasión que Richard Wagner escribía el texto de sus propios dramas, y éste, en particular, es de un extraordinario valor poético-trágico. En lo que no tengo duda que Wagner supera a Cornwell es en que además puso música a su obra. ¡Y qué música…! Estoy escuchando ahora mismo la grabación dirigida por Karl Böhn interpretada por Wolfgang Windgassen y Christa Ludwig con la orquesta del Festival de Bayreuth y tengo que dejar de escribir porque la emoción melódica me lo impide.
Leed y escuchad a Wagner, es mi ferviente recomendación.
Saludos.
10 dUTC marzo dUTC 2006 a las 19:44 pm
La forma que tiene Cornwell de tratar a Tristán e Isolda es dotarlos de realismo, se convierten en personajes de carne y hueso, con virtudes y defectos. Como en el resto de la trilogía, prescinde de leyendas, magia, etc
Ese es el enfoque de esta obra de Cornwell.
Saludos,
Thor
10 dUTC marzo dUTC 2006 a las 20:28 pm
Mi estimado Richar, difiero un poco contigo respecto de que Cornwell prescinde de la magia en su trilogía, mas bien diría que le otorga un punto central y un realismo que yo al menos, nunca había visto, en el sentido que la magia existe en la medida en que la gente crea en ella (seguramente algo muy usual en el siglo V). Lo que más destacaría del Enemigo de Dios es el choque de religiones, una nueva forma de ver al mundo tras la caída de Roma y la necesidad del ser humano de recurrir a héroes. Todo ello lo hace magistralmente Cornwell. Saludos mi Richar, estamos en contacto, me gustó mucho tu sinópsis del libro. Anthos, prefiero Mozart.
10 dUTC marzo dUTC 2006 a las 20:45 pm
Amigo Julio: Sobre la preferencia de Mozart sobre Wagner nunca discutiré contigo porque yo soy del mismo sentir. Como en esta ocasión se trataba de una ópera wagneriana, a pesar de que su autor no se aproxime siquiera al divino Mozart, tampoco he querido dejar pasar la ocasión para exhortar a que se le escuche y lea.
Un saludo.
10 dUTC marzo dUTC 2006 a las 21:44 pm
OK Anthos no había entendido el sentido de la sugerencia, me parece una buena idea también para variarle un poco, gracias. Te recomiendo mucho esta trilogía ojalá tengas oportunidad de leerla, saludos
10 dUTC marzo dUTC 2006 a las 21:48 pm
Saludos Julio, el comentario de que prescinde de magia no es mío sino de nuestro buen amigo Thor, pero entiendo que él se refiere a que prescinde de “florituras y romanticismos” para presentar a personajes más reales. Es evidente que la magia tiene una gran presencia en esta trilogía.
Y es cierto lo que comentas, se me pasó por alto, pero hay que resaltar el choque del cristianismo y el paganismo, aunque seguramente Cornwell lo haya comprimido demasiado y el proceso fuera mucho más lento, ¿no?
Un saludo,
Richar.
10 dUTC marzo dUTC 2006 a las 21:50 pm
Por cierto, se me olvidó. Thor, lo de no leerlos del tirón es una manía que tengo con las sagas. Nunca las leo del tirón, prefiero leer uno, leer algo entre medias y retomarlo. No sé, así me dan más ganas de echarles el guante. Pero reconozco que me ha costado no coger el tercero del tirón.
Y lo siento Anthos, pero ya sabes que Wagner no está entre mis preferencias musicales… tal vez algún día…
Un saludo,
Richar.
10 dUTC marzo dUTC 2006 a las 21:57 pm
Perdón a todos, al parecer estoy leyendo este forum con demasiada velocidad y poca atención (supongo que por ser viernes jaja). En lo que respecta al choque religioso, de nuevo MEA CULPA, porque pensándolo bien este tema se siente más en la tercera parte (Recuerdo que hay por ahi casi al final una frase memorable de Merlin respecto de la inevitable llegada del nuevo dios cristiano).
10 dUTC marzo dUTC 2006 a las 22:00 pm
Richar no eres el unico, yo también al término de cada libro le cambio no solo de autor sino que, para darme aire, leo otro tipo de novela.
10 dUTC marzo dUTC 2006 a las 22:09 pm
Cada uno hacemos una interpretación del libro ;)
Para mi no hay magia, no es un mago, que es la imagen que teníamos de Merlín. En la novela es un druida, utiliza la superstición, el miedo, sus conocimientos, la ignorancia de los demás, para manejar e influir a la gente a a su antojo.
Creo que ahora me he explicado mejor, es viernes, no me pidáis mucho más.
Saludos
Thor
1 dUTC abril dUTC 2006 a las 12:14 pm
Yo no puedo, cunado algo me gusta, me gusta hasta el hartazgo, así que me leí estos libros uno detrás de otro, y bastante jod… por que no fuese una saga tan larga como la del petardo de Sharpe.
Y estoy de acuerdo con Thor, hay hechos sospechosos, poco claros…Pero ninguna demostración práctica de la existencia de una magia verdadera. Lo que le pasa a la mujer de Derfel bien puede ser producto de envenenamiento.
13 dUTC abril dUTC 2007 a las 11:35 am
He preferido comentar aquí lo que me han parecido los dos primeros de la saga principalmente porque, después de leerlos de un tirón, no soy capaz de separarlos.
Al principio, como decíais en algún lugar, es todo lioso y con nombres de sitios impronunciables (los compré en Navidades en Opar y al menos los míos tienen un marcapáginas con todos los personajes que se agradece en más de una ocasión)
Los personajes, bien definidos y me gustan como evolucionan en la historia.
Las batallas, aunque no son mi fuerte, bien descritas y con una realidad que te llega a salpicar.
Lo que más me gusta es como trata el encontronazo de las religiones, de una forma al menos creible y toda la evolución del principio de la Edad Media, la ambientación, prescindiendo de grandes castillos, la empanada mental que tenían con tanta divinidad, costumbres que pasaron a ser arcaicas en algún momento.
La desmitificación de la historia que siempre nos contaron de Camelot, otra Ginebra (la verdad es que a mi nunca me cayó bien), otro Lancelot, otro Merlín, en fin, se redescubre bajo otro prisma.
Desde luego el libreto de Mozart es sublime y el relato de Cornwel le da, como dice Thor, más realismo, aunque no tanta belleza, al episodio de Tristán e Isolda.
Gracias por la recomendación. Voy a por el tercero.
7 dUTC enero dUTC 2008 a las 19:01 pm
k ace mrgana n este libro?
7 dUTC enero dUTC 2008 a las 20:02 pm
Brujeria no, eso te lo aseguro.
28 dUTC agosto dUTC 2008 a las 8:52 am
Eso es una verdad como un puño…
28 dUTC agosto dUTC 2008 a las 8:54 am
Vaya, lo siento Derfel, pero acabo de borrar la entrada. Verdades como puños, decía el amigo.
28 dUTC agosto dUTC 2008 a las 13:15 pm
Sí, lástima que lo borrases.
Llevo toda la mañana dándole vueltas al comentario en mi cabeza y uno se queda atónito de que exista gente capaz de condensar tanto en tan poco.