EL CASTILLO DE CORNELLÁ

Ya va pasando marzo y, como quien no quiere la cosa, falta poco más de un mes para que celebremos el III encuentro de Hislibris. Por ello queremos aprovechar la ocasión para presentaros como merece el lugar que nos acogerá. Como sabéis, las jornadas tendrán lugar en el castillo de Cornellá, un sitio más que indicado para que se reúnan, debatan, aprendan y celebren aquellos a quienes, como a nosotros, les apasiona todo lo que tiene que ver con la Historia en su sentido más amplio. Nada de lo que estamos haciendo sería posible sin vosotros, recordemos, así que queremos dar las gracias a Nes por facilitarnos el documento que os presentamos a continuación, y a Cavilius por tener la gentileza de traducírnoslo del catalán al castellano. Y, naturalmente, a todos por seguirnos con la fidelidad con la que lo hacéis. Sin más, os dejamos que viajéis en el tiempo y en el espacio.

EL CASTILLO DE CORNELLÁ

El Castillo de Cornellá es uno de los edificios emblemáticos de la ciudad. Se trata de un gran casal gótico, construido probablemente a caballo de los siglos XIII y XIV y reformada en varias épocas. Se encuentra estratégicamente ubicado encima de una pequeña colina desde la que se tiene una buena visión del entorno: el río Llobregat en su tramo final, la población vecina de Sant Boi y en la otra ribera del río y, antiguamente, las principales rutas de acceso a Cornellà.

Las diversas excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en la ciudad nos permiten concluir que existió un poblamiento continuado entre la época de dominación romana y la edad media, situado en la zona que se extiende entre la iglesia de Santa María y el castillo.

En la documentación de los siglos XI-XII se habla de una torre defensiva «in locum Cornelianus», sin especificar la ubicación.

La estructura que se conserva hoy tiene su origen a finales del siglo XIII y principios del XIV, como centro de una gran propiedad, de la cual posiblemente fueron los primeros propietarios la familia Cornellà, conocida también con el apellido Castellvell.

Castillo de Cornellà es de planta cuadrada, articulada alrededor de un patio central, con una torre en cada ángulo. Está construido con piedra natural en la base y en las torres, y tapial (tierra amasada) en el resto.

Los escasos documentos e investigaciones sobre su historia hacen difícil discernir e identificar diversos elementos arquitectónicos que se han sobrepuesto a lo largo de los siglos.

 

1ª etapa: del siglo XIII al XV.

A partir de 1202 y hasta mediados del siglo XVII, diferentes linajes de caballeros burgueses barceloneses poseyeron las tierras de Cornellà. Una de estas familias nobles barcelonesas fue la de los Mallol, que a partir de mediados del siglo XIII reorganizaron la explotación agrícola del dominio, desarrollaron una tarea de poblamiento que dio origen a muchos de las masías de la parroquia y edificaron la casa de Cornellà, probablemente la primera construcción del castillo. Los elementos constructivos de esta época –que se alargó hasta los siglos XIV y XV– son la planta baja y las dos torres de la fachada principal. Durante la Guerra Civil Catalana, entre 1462 y 1472, el castillo fue confiscado per la Diputació del General y cedido al capitán de las tropas que defendían el Llobregat, para que lo convirtiera en el centro de operaciones. En esta ocupación se reforzaron las defensas del edificio, fortificándolo. En el castillo de Cornellà encontramos elementos constructivos de carácter militar como las aspilleras o saeteras, o las almenas.

 

2ª etapa: siglo XVI.

Finalizado el conflicto bélico, el castillo fue devuelto a la familia Ribes, que lo ocupó durante el siglo XVI. De hecho Adriana de Ribes lo convirtió en su residencia y lo acondiciono como tal. Es en este momento cuando se construye la segunda planta, las escaleras del patio, se incorpora la capilla de Sant Antoni al recinto y se abren ventanales góticos en los sectores más antiguos, como las torres delanteras, con la voluntad de unificar el estilo de la casa-palacio. El castillo perdía así su aspecto de fortaleza para convertirse en residencia señorial. Los elementos militares se conservaron más como un símbolo que por tener una función real.

 

3ª etapa: del siglo XVII hasta el siglo XX.

A principios del siglo XVII el castillo estaba en ruinas y gran parte de los campos por cultivar o inundados por las avenidas del río. En 1666 Baltasar de Oriol i Marcet, un miembro de la nobleza protegida por los Austrias, compró el castillo para convertirlo en el centro de la explotación agrícola, que con los años se fue ampliando, aumentando así el poder de la familia. Este aumento del poder adquisitivo y social de la familia Oriol implicó transformaciones y ampliaciones en el castillo. Se levantó el segundo piso, con la galería de solana, y se construyeron el silo y el molino de aceite, en la planta baja, pero ya no se restauró como residencia ni fue utilizado como tal. Las modificaciones continuaron realizándose durante los siglos XVII y XVIII, entre las que destaca la galería de la tercera planta.

A principios del siglo XX el castillo y sus propiedades fueron embargados judicialmente y vendidos en pública subasta. La mayor parte de las tierras fueron compradas por campesinos y pequeños propietarios de Cornellà, mientras que el edificio fue adquirido por el masovero y fue destinado a edificio agrícola.

Durante esta época parece ser que en un rincón del castillo vivió un inquilino que era tuerto. Por este motivo muchos cornellanenses conocían el edificio como el castell del Borni («el castillo del Tuerto»).

 

Cuarta etapa: desde 1992 hasta la actualidad.

El año 1992 el Ayuntamiento adquiere el edificio con la intención de destinarlo al uso público y se hacen las primeras obras de consolidación.

La restauración ha mantenido la estructura original. La superposición de elementos arquitectónicos, estilos y materiales diferentes a lo largo de los siglos se ha interpretado como un valor cultural más a respetar en un edificio de 700 años de antigüedad.

Con la inauguración del castillo el 5 de mayo del año 2000, la ciudad de Cornellà ha recuperado un elemento patrimonial de valor histórico incuestionable y con una fuerte carga simbólica, como centro de poder a lo largo de los siglos.

La planta inferior se utiliza como sala de exposiciones, conciertos, conferencias y otros actos públicos. La primera y la segunda planta del castillo acogen el Archivo Histórico Municipal de Cornellà y laFundación Utopia.

5 Respuestas a “EL CASTILLO DE CORNELLÁ”

  1. Daniel García-Parra Dice:

    ¿Cómo, dónde o de qué manera hay que realizar la inscripción para las jornadas? Gracias

  2. Javi_LR Dice:

    Daniel, no hay inscripción y la entrada es libre. Eso sí, a lo mejor hay que firmar, que no sé qué están hablando de un libro de visitas.

    Si eres futbolero, también estás invitado al partidillo de Griegos versus Romanos, ¿eh?

  3. cavilius Dice:

    Conviene aclarar que el castillo no se encuentra en el miso núcleo urbano de la ciudad de Cornellà ni tiene muy próximo el transporte público, sino que, como se puede apreciar por las fotografías, está en lo alto de una loma inaccesible cuarteada por barrancas y despeñaderos donde solo habitan buitres y otras aves carroñeras. Eso sí, un servicio nocturno de burras montesas permite recorrer la estrecha y serpenteante senda que recorre los precipicios y asciende hasta la cima de la loma, donde se levanta por fin el castillo.

    O eso he oído…

  4. Hagakure Dice:

    Espectacular !, que grande poder participar en un evento como este.

  5. Javi_LR Dice:

    Pues sí.

    Cavi, a ver si lo lee Ariodante y trae escalas para todos.

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