EL CAPITÁN ALATRISTE – Arturo y Carlota Pérez-Reverte

EL CAPITÁN ALATRISTE - Arturo y Carlota Pérez-ReverteNo era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente.

La oscura noche se cierne pesada sobre las gradas de la iglesia de San Felipe. A esas horas ya no hay curiosos que deambulen preguntando por las noticias de Flandes recién salidas de la Estafeta de Correos, próxima a la iglesia, ni enamorados que con sus chismes y juegos galantes intenten requebrar a las mozas de cántaro y agua de acero. No es momento de flores y rosas… es la hora del cazador. Un hombre joven, sin más compañía que una palmatoria se aproxima furtivo a las gradas camino de su casa en la Calle Mayor. Seguro de su anonimato. De pronto, como si se rasgara la oscuridad que le envuelve se oye el siseo zissssssss de una espada que sale silenciosa y sin artificio de una vaina bien engrasada. Unos pasos le indica que un desconocido se le acerca. «Téngase por vida de Dios, que hasta aquí hemos llegado» le espeta el desconocido y sin más ceremonia se pone en guardia, espada en alto, brillante a la pobre luz de la vela… No hay grandes paradas, ni perfectos movimientos circulares, solo una estocada a fondo que le hunde tres cuartas de hierro al pobre viandante, que sólo había cometido el pecado de utilizar un vuesa merced indebido a un pisaverde en los paseos del Prado. El desconocido se agacha, registra el rico jubón, y con movimientos profesionales limpia la hoja sanguínea en la capa. Todo limpio, higiénico, y metódico. Todo rápido y sin discursos, pues en ese mundo salvaje de a salto de mata no hay momentos de gloria hidalga… solo un brillo de lobo que caza solo, un lobo llamado Alatriste.

Un mundo duro que abre el telón allá por el año 1996 con el comienzo de la magnifica saga del Capitán Alatriste de la mano de Don Arturo Pérez-Reverte. Existen a lo largo de la Historia de la Literatura Española muchas fechas fundacionales, unas motivadas por cambios drásticos en el género literario de la época, o por hechos históricos fundamentales que afectan al devenir de los propios escritores. Pero luego existen otras fechas más pequeñas que suponen una inflexión en el estilo literario posterior a la novela o ensayo en cuestión. Una de estas fechas fue 1996. Aparece en las librerías El Capitán Alatriste de Arturo Pérez-Reverte y Carlota Pérez-Reverte, que responde a un género que ya parecía olvidado en nuestros desvanes histórico-literarios: la novela de capa y espada. En un principio esta es la punta del iceberg. Un caballero que anda por Madrid y que se gana la vida a salto de mata, como espadachín frío que mata por dinero… pero pasando las paginas el errado y carísimo lector, como diría aquel divino manco de Lepanto, empieza a darse cuenta que acaba de entrar en un mundo que va más allá de la simple y agraciada novela de aventuras. Acaba de entrar en un autentico y titánico universo literario que le traslada a un mundo olvidado y denostado por aquellas fechas: el Madrid de los Austrias, la España Imperial, el Mundo de la Gran Aventura Hispana.

¿Pero quienes han sido los artífices de esta obra en cuestión? Ciñéndonos al primer libro, El Capitán Alatriste fue la conjunción de dos escritores que se fundieron para lograr la puerta mágica por la que pasa todo neófito al mundo de Alatriste. Comenzaré por Don Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, España, 1951). Fue curtido reportero en numerosas guerras y batallas, arriesgando su vida en lugares como Chipre, Líbano, Eritrea, el Sahara, Malvinas, El Salvador, Nicaragua, Chad, Libia, El Sudan, Mozambique, Angola, Túnez… Un buen currículum. Y es autor de numerosas novelas que quedan inscritas dentro de nuestra literatura, El Maestro de esgrima, La tabla de Flandes, El Club Dumas, Territorio Comanche o La Piel del Tambor, entre otras, junto a su temprana labor de reportero ejercida en periódicos como Pueblo o desde 1991 escribiendo semanalmente un artículo (Patente de Corso) en ABC, cual Larra actual. Pero el gran salto dentro del panorama literario español y mundial lo dio el autor publicando en 1996, como ya he tenido el honor de indicar, el primero libro de la saga de Alatriste: El Capitán Alatriste. Este reto del autor de enseñarnos de nuevo ese mundo del Siglo de Oro a través de este espadachín a sueldo siguió en años posteriores con libros como Limpieza de Sangre (1997), El Sol de Breda (1998), El Oro del Rey (2000), El caballero del jubón amarillo (2003), y por el momento Corsarios de Levante (2006). Y después de un breve lapsus nuestro literato, como le gusta que le llamen y no historiador, a rebufo de los fastos de la Guerra de Independencia, nos enseñó con su excelente pluma, aspectos de aquella contienda que al igual que la saga de Alatriste teníamos olvidados en nuestra Historia con novelas como Trafalgar, Un día de Cólera o El asedio. Pero no nos olvidemos de la otra autora, pues gracias a ella, en unos momentos lo aclararé, tenemos la gracia de tener entre nuestras manos la gran saga de Alatriste. Carlota (Madrid 1983) realizo buena parte de la investigación histórica general, la reconstrucción de escenarios en el Madrid de los Austrias, y suministró el punto de vista del joven paje Iñigo Balboa. Como ya he indicado más arriba Carlota se convirtió en el punto de inicio de Alatriste. Don Arturo al ojear el libro de estudios de su hija se dió cuenta que la época de los Austrias pasaba de puntillas, casi avergonzada, por los libros de Historia y Literatura. No era aceptable y por tanto Don Arturo decidió mostrar al mundo que aquel mundo ya olvidado por las nuevas generaciones seguía teniendo un vigor excelso. He aquí la génesis e importancia de Alatriste. Una fuerte apuesta por desempolvar a la arrinconada Historia, de volver a despertar a la musa Clío y que alzara su vuelo desde el fulgurante Parnaso.

Y empezó por la más pequeña de las novelas de la saga El Capitán Alatriste. La primera parada la efectúa el autor en la capital de las Españas, la capital del mundo moderno: Madrid. Allí nos presenta a Don Diego de Alatriste y Tenorio, soldado retirado de los Tercios Viejos, en concreto el de Cartagena, y que se gana la vida alquilándose por unas monedas como espadachín y matarife a cuenta de otras personas menos valientes que él. Conoce a su émulo Iñigo Balboa, hijo de su antiguo amigo Lope Balboa, muerto en una terrible encamisada en las aguas frías de Flandes, y que se convertirá en el narrador de las aventuras del valiente veterano. Gracias a esos ojos rápidos y ávidos de vida, y a ese verbo seco y duro, el lector tiene la oportunidad de conocer la España del siglo XVII, con sus grandes hazañas y sus miserias innobles, con sus grandes nombres de reyes, generales, y Papas, pero también con sus nobles y valiente ciudadanos, que como guerreros de honor sabían guardar las fronteras de un Imperio que deslumbraba y hacia temer a los demás reinos de la Cristiandad. No solo en este libro sino en los demás que le siguieron, el autor nos enseña ese Madrid arriesgado, culto y peligroso que se nos fue sino también la situación de una España que se batía con medio mundo.

Este libro es el más aventurero de todos ya que aparte de ser una lección magistral no solo de escritura y buen hacer histórico, es también un autentico libro de los de capa y espada, en los que el lector esta en un continuo sobresalto temiendo por las vidas de los protagonistas. Don Arturo, no solo rescató de las frías celdas del tiempo a la España del XVII dándole lustre, sino que también supo dar cumplido tributo a un genero del que mucha gente se avergonzaba como demasiado popular. Un autentico tesoro del que nunca tendremos tiempo de darle las gracias al autor por tan excelsa obra maestra, y que muchos a rebufo del éxito posterior quisieron imitar sin llegar a las cimas tan esplendorosas de Alatriste.

No quisiera olvidarme, antes de acabar esta humilde reseña, de otros de los pequeños tesoros que acompañan el libro del Capitán Alatriste, y son sus ilustradores. Los autores, en un principio, optaron por ilustrar el libro con la mano maestra del maestro Carlos Puertas. Dibujos en negro sobre papel grueso a manera de hoja de resma antigua, que acompañan magistralmente un texto de raigambre quevedista. Rápidas pinceladas como rápidas estocadas y sobrio dibujo para un sobrio Madrid. Más tarde pasados algunos libros de la saga el autor decidió utilizar los dibujos de otro excelente ilustrador como era Joan Mundet, y que actualmente siguen ilustrando los restantes libros de Alatriste, a parte de haber sido el autor del cómic del Capitán Alatriste con guión de de Carlos Jiménez y ayuda de Arturo Pérez-Reverte.

Aventuras sin límites, lances desesperados para evitar vender la anima, escaramuzas sin fin, pasiones, héroes cansados… y una gran dosis de Historia para todo aquel que desee abrir una ventana a un mundo en el que ser hidalgo era mejor que ser hijo de algo y en el que una palabra mal dicha podía depararte un mal encuentro con una persona en la misma Puerta de la Animas y que en un intento de pedir cuartel, te podías encontrar con medio palmo de vizcaína en tus costillas. Un brillo de espadas roperas a la desesperada y mil aventuras en una España gloriosa y temible…

Solo queda batirnos.

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118 comentarios en “EL CAPITÁN ALATRISTE – Arturo y Carlota Pérez-Reverte

  1. Ascanio dice:

    Menos mal que, por fin, este hilo ha degenerado en algo mucho más interesante.
    Para responder al enterao de la clase, le diré que a servidora no le gusta la plasta de macarrones, como él sugiere. Es decir (por aclararle, más que nada, que ya es conocida aquí la plasta cerebral del Derfel), me gustan al dente.
    Y, por supuesto, cuanto más sencillamente esté cocinada la pasta, más me gusta. Por ejemplo, los espaguetis (frescos, pero sin mariconadas de ésas de cobre o no sé qué) aglio ed olio. Vamos, con ajo y aceite de oliva güeno. Mucho ajo, un chorreón más que generoso de aceite, y parmesano (o grana padano) recién rallado.
    Ah, y por supuesto, al pesto. Con albahaca recién recogidita de mi maceta. Y con muchos piñones. Lástima que los vendan a precio de oro…

  2. Urogallo dice:

    Zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz…..

  3. Ascanio dice:

    Oye, Uro, en Mercadona tienes varios tipos de café para tus problemas de sueño; parece mentira que con lo aficionado que eres a sus estanterías todavía no los hayas descubierto. Los tienes para expreso, para filtro, descafeinado (este no creo que te vaya bien), en monodosis, liofilizado… Todos ellos sirven, además de para no dormirse, para recuperar el sentido del humor perdido. Cosas de la magia de Mercadona.
    Efectivamente, vas perdiendo facultades como decías más arriba… o cumpliendo años.

  4. Akawi dice:

    ¿Ha editado el Sr. Perez-Reverte algún libro de recetas de cocina?

    ¡Qué lujo!

  5. Urogallo dice:

    Zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz

  6. Xeo dice:

    Ya es triste que me acerque a este hilo a estas alturas pero es que Mercadona si no me equivoco no vende libros, ni tiene una rama editorial que los publique, ¿no? Me refiero a libros de cocina, claro. Si así lo hiciera en base a lo que encuentro en las estanterias de los dos lugares de la marca que conozco en Madrid me lo pensaría antes de comprarlos. Económicos, seguro. Pero para mi gusto poco surtido. Me atrevería más con un libro de cocina que editara El Corte Inglés, por ejemplo. “Diccionario de exquisiteces culinarias de los tiempos de Alatriste adaptadas a los tiempos actuales. Maridajes”. Aunque me da a mí que el Capitán e Iñigo no debían tener una dieta muy desahogada.

  7. Ascanio dice:

    ¡Pepe! Tu invento del pan con tomate, boquerones y anchoas… ¡está de lujo!

  8. Urogallo dice:

    Yo creo muy sinceramente que deberias haberte ahorrado el comentario Xeo:

    Ahora que ha escapado del valladar de tus dientes has perdido el dominio de tu idea, y a no dudar, algún sagaz empresario se lanzará a plagiarte. Lo cierto es que meditando sobre la cuestión no me queda ninguna duda de que pronto asistiremos a la publicación de ese recetario.

    ¿Que podría incluir?.

    Bueno, la extraña tortilla sin patatas y sin cocer de la escena de las caponeras, vino al gusto de caridad la lebrijana, cebollas a la Balboa, y capones a la Alatriste.

  9. Soldadito Pepe dice:

    Esta es mejor que la prueba del taxista: La sección de deportes del Corriere de la Sera, cubriendo el mundial en Sudáfrica. Que aproveche con los boquerones:

    PIRATI E GALEONI, PAPISTI E LUTERANI. UNA RIVALITÁ LUNGA CINQUE SECOLI

    JOHANNESBURG — Si racconta che per secoli le mamme olandesi, quando dovevano spaventare i figli per metterli a letto, dicessero che le truppe papiste di Fernando Alvarez de Toledo, duca d’Alba, detto il Macellaio delle Fiandre, fossero alle porte, capaci di ogni angheria verso gli odiati protestanti. Si racconta pure che, quando Giuseppe Verdi mise mano al Don Carlo, decise di costruire l’opera sui duetti, proprio perché le antitesi erano il motivo ricorrente della storia: luterani contro cattolici, l’amore contro il dovere, la libertà contro la tirannia, i borghesi contro i nobili, il popolo contro il despota, il privato contro il pubblico, la misericordia contro l’intransigenza; insomma, olandesi contro spagnoli. È vero che, dipingendo la sua straordinaria «Resa di Breda», Diego Velasquez mostra il comandante delle truppe spagnole Ambrogio Spinola nel gesto misericordioso di rialzare il capitano nemico, Giustino di Nassau, che accenna a un inchino mentre gli porge le chiavi della città. Ma si sa che i pittori di corte, per quanto grandi, ingentiliscono le cose. E poi Spinola non era spagnolo, ma genovese.

    Olanda e Spagna sono le due nazioni che nella storia moderna si sono combattute più a lungo. Anzi, l’identità storica dell’Olanda nasce proprio dalla guerra degli ottant’anni contro la Spagna, tra la rivolta del 1568 e la pace di Vestfalia del 1648. Ma il conflitto comincia prima, quando il principe Guglielmo d’Orange guida la ribellione dei Paesi Bassi contro Filippo II, che invia il temuto duca d’Alba, già governatore di Milano e di Napoli, a instaurare un regime di terrore, con ottomila persone processate e condannate per tradimento. Fu proprio il duca ad alimentare la leggenda nera dell’Inquisizione, ripresa da Verdi con la figura del Grande Inquisitore che invita Filippo II a uccidere il figlio ribelle, don Carlo appunto, come Dio per il bene del genere umano aveva lasciato morire Gesù sulla croce. Poche guerre hanno lasciato altrettanti miti e simboli: le scorribande dei pirati olandesi (e inglesi) contro i galeoni spagnoli, le dighe aperte per allagare le pianure e affogare gli invasori, le astuzia del manzoniano conte duca di Olivares, la impressionante saga dello scrittore Arturo Pérez-Reverte padre del capitano Alatriste, che al cinema — «Il destino del guerriero» — ha il volto di Viggo Mortensen, scelto per la sua somiglianza con il ritratto di Marte dio della guerra dipinto a Madrid da Velasquez; mentre la civiltà borghese di Amsterdam trovava la sua icona nella Ronda di notte di Rembrandt. E poiché come sempre la tragedia si ripropone sotto forma di farsa, oggi che Olanda e Spagna si ritrovano nella finale della Coppa africana (i boeri tifano Oranje, i neri per le furie rosse), esplode lo psicodramma di Wesley Sneijder: capocannoniere del Mondiale, ma poco amato in patria per il suo carattere latino e per il suo amore con una spagnola, Yolanthe Cabau, figlia di un’olandese e di un maiorchino di Ibiza.

    Dopo che la loro passione è stata smascherata dalle telecamere di un parcheggio, per lei Sneijder non ha solo lasciato la moglie, ma si è pure convertito al cattolicesimo, facendosi battezzare nella cappella dell’Inter ad Appiano Gentile e passando quindi dalla parte dei papisti. Appena finito il Mondiale, comunque vada, i due si sposeranno in un convento toscano. Se stasera Sneijder sbaglia partita, la stampa ostile gli rinfaccerà tutto. In realtà, la squadra più latina — difesa e contropiede, fiammate improvvise più che controllo del gioco, cinismo nello sfruttare le occasioni — stavolta è l’Olanda. Invece la Spagna applica la filosofia di Cruijff: «Finché hai tu la palla, gli altri non possono farti gol». Pressing, tattica del fuorigioco, fraseggio continuo — «melina» si diceva allora —, terzini che attaccano come ali, possesso palla a oltranza, ma anche grande dispendio di energie: pur con meno forza fisica, gli spagnoli ricordano sotto molti aspetti la mitica Olanda del ’74. Oggi gli Oranje giocheranno anche per realizzare il sogno incompiuto di Cruijff. A parte il portiere-macchietta Jongbloed, la formazione con cui l’Olanda scese in campo all’Olympiastadion di Monaco (perdendo dalla Germania) il 7 luglio 1974 mette ancora oggi i brividi: Suurbier, Rijsbergen, Haan, Krol; Jansen, Neeskens, Van Hanegem; Rep, Cruijff, Rensenbrink. Di che spaventare stasera i bambini spagnoli, per metterli a letto.

    Aldo Cazzullo
    11 luglio 2010© RIPRODUZIONE RISERVATA

  10. Balbo dice:

    Para comer rico rico os recomiendo la Taberna del Capitan Alatriste. No dejeis de mirar su carta con sus curiosos nombres de platos…. no queda sino batirnos http://www.tabernadelcapitanalatriste.com/

    La proxima quedada de hislibreños la hacemos ahi jejejejejejeje :-)

  11. Ascanio dice:

    Anda, qué bueno…
    Lástima no haber tenido anoche una “tarta de Flandes” para celebrar la victoria…

  12. Urogallo dice:

    ¿No la tenías?. Basta remover unos huevos con migas de pan duro, como en la peli.

  13. Ascanio dice:

    ¿Eso es una tarta de Flandes? Vaya cosa mala, ¿no?
    Entonces me quedo con mi helado de tarta de queso que me zampé. Es que anoche decidí comerme un kilo de papas fritas, 2 bolsas de frutos secos, 3 toneladas de helado… en fin, todo antes que comerme las uñas con tanta angustia. Estuve a punto de estrangularme yo sola con la bufanda de España…

  14. pepe dice:

    Eso no es nada, querida, que (muy) altos dignatarios del gobierno de la nación (española) han manifestado en una entrevista que se les saltaron las lágrimas (de la emoción)…

  15. Balbo dice:

    Yo cuando marco Iniesta estaba comiendome un helado Magnum ( de los pequeñitos comprado en el Dia) y le pegue un cacho mordisco que me quedo toda la garganta helada :.p

  16. Lezo dice:

    Hola Hislibreños
    Lo primero de todo, que alegria por la victoria de España! Yo estaba en Roma, y no veais que ambientazo, toda Roma animaba a España!

    Lo segundo, me gustaria aportar mi granito de arena a la conversación. Objetivamente soy un fanatico de Alatriste, asi que por curiosidad he estado este año buscando libros de Reverte por las librerias de Napoles. Pues bien, son relativamente fáciles de encontrar, tanto en español como en italiano. Incluyendo los del Capitán Alatriste.
    Por otro lado, hay que reconocer que los italianos con los que yo he hablado no conocian al capitán, y eso que estuvo haciendo de las suyas por Napoles… no saben lo que se pierden.
    Tambien destacar que , aunque la mayoria de los españoles que estaban por aqui no se habian leido los libros, al menos si tenian una cierta idea de quien es Alatriste (aunque un poco vaga)

    Pues eso, un abrazo y seguid asi!!!
    ps: muy bien escogido el artículo, Soldadito Pepe!

  17. Javier Monteagudo dice:

    Magnífica su reseña del primer libro de la serie y si te gusta la serie no te pierdas los libros que van a sacar con El País en una edición de lujo con tapa dura en vez de en rústica yo ya me he encargado el primero que se me paso.

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