LA SAGA DE LOS FORSYTE – John Galsworthy

9788415973454Esta es sin lugar a dudas la más notable de las obras del escritor inglés John Galsworthy. Compuesta por una serie de tres novelas y dos entreactos o interludios que fue publicando a lo largo de quince años y cuyo orden cronológico de aparición es el siguiente: «El propietario», novela, 1.906. «El veranillo de san Martín de un Forsyte», interludio, 1.918. «En los tribunales», novela, 1.920. «Despertar», interludio, 1.920. «Se alquila», novela, 1.921.

La saga de los Forsyte nos cuenta la historia de una extensa y acomodada familia de la alta clase media inglesa entre 1.886 y 1.920. Conocemos a la familia una tarde de junio cuando las diez ramas de la misma se han reunido para la celebración del compromiso de June, nieta del viejo Jolyon, con el arquitecto Philip Bosinney. A partir de ahí el autor va a desplegar una trama en la que tres generaciones de Forsyte se van a mover por Londres y principalmente por sus barrios más elegantes. Aunque el autor no descuida ninguna de las ramas familiares se centra en las familias de dos de los hermanos, las de James y el viejo Jolyon. La casa de Timothy, el más joven de los viejos Forsyte, situada en Bayswater Road y donde también viven tres de sus hermanas, constituye el lazo de unión de las diferentes partes del clan. Por ella pasan todos los Forsyte para visitar a las viejas tías y saber de la salud de Timothy. La casa de Bayswater Road es el edificio de la «bolsa» de los Forsyte donde las hablillas de la familia cotizan, suben y bajan, y desde donde se extienden como un reguero de pólvora. Dentro de la multitud de personajes que habitan estas páginas el protagonista es Soames Forsyte, hijo de James, un abogado prudente y melindroso que representa la característica de su clase social por la acumulación de bienes materiales, casas, porcelanas, objetos de plata, cuadros –la pintura es importante dentro de la novela y en particular la obra La Vendimia de Goya-, pero el problema surge al extender el sentido de propiedad a su esposa Irene, y, sin embargo, su amor por ella es su única debilidad. 

A raíz del conflicto entre Irene y Soames se produce una escisión en la familia en especial entre las familias del viejo Jolyon y James, entre Soames y Jolyon hijo. Pero los miembros de la tercera generación piensan que lo sucedido en el pasado no tiene por qué afectar sus vidas y que el pasado debe ser enterrado por la nueva generación. Ahora bien, la duda estriba en si el pasado va a seguir determinando de manera inexorable el presente y el porvenir o si las nuevas circunstancias harán posible que los sentimientos de unos pocos meses puedan sobreponerse a los sentimientos destilados a lo largo de treinta y cuatro años.

En este ambiente el autor trata el amor y el desamor, la hipocresía, los celos y la infidelidad, el divorcio, la doble moral, el miedo y el egoísmo, el verdadero valor de lo material –que ya sabemos que para los Forsyte es tan importante-, el odio más profundo, el encanto de la niñez y la juventud, la nostalgia y amargura de la vejez, la importancia de la sangre, esto es, los hijos como modo de perpetuarse y perpetuar a la familia, la conveniencia social…

Aunque el leitmotiv de la obra es la belleza y el trastorno que ocasiona en la vida del ser humano y el enfrentamiento de la misma y de la libertad frente al sentido de propiedad. Irene personifica la belleza y el sentido de propiedad está en el carácter forsyteano encarnado por Soames. Sin embargo, la belleza no es siempre tal y como el autor nos la presenta, es decir, belleza, bondad e inocencia son cualidades angélicas pero el ser humano no es un ángel y en el ser humano la belleza y la bondad no tienen que ir inevitablemente unidas.

Como ya hemos visto, el período histórico que abarca la novela es desde 1.886 a 1.920 pero se centra fundamentalmente en la etapa final de la reina Victoria ya que más de las dos terceras partes del libro se desarrollan entre 1.886 y 1.901, así pues, la novela en gran parte refleja la Inglaterra victoriana con sus principios comerciales y su arraigado individualismo, su sentido de la propiedad y los cambios producidos en el país. Aunque esta última etapa que es culminación, declinación y final de una época ya no tiene los mismos rasgos que la del victorianismo de los viejos Forsyte. De todos modos, el contexto histórico sólo es un telón de fondo del que se habla siempre que los hechos históricos afecten a los Forsyte, bien sea a sus intereses económicos o personales. En este sentido oímos hablar de la guerra Anglo-bóer de 1.899-1.902 a la que tanto hombres como mujeres de la familia acuden puesto que los Forsyte son firmes defensores del imperio, si bien, algunos de ellos van más por motivos personales que por patriotismo.

En ese mismo sentido en la última parte del libro se habla de la I Guerra Mundial y de los cambios operados en el nuevo siglo y de lo que estos han influido en las vidas e intereses de los integrantes de la familia. Se hace hincapié en que los miembros de la segunda generación se siguen rigiendo en mayor o menor medida por las normas victorianas mientras que los individuos pertenecientes a la tercera generación tienen un pensamiento y un estilo de vida más libres, menos encorsetados por las reglas del victorianismo.

La novela está soberbiamente escrita con una prosa muy cuidada y un estilo bello y elegante, con un ritmo sosegado, sin apresuramientos. La historia nos es contada por un narrador omnisciente. Existen frecuentes digresiones; digresiones sobre los propios Forsyte, sus modos de ser, de pensar, de actuar… Pero esas digresiones no cansan porque el autor sabe integrarlas de un modo perfecto en la narración y mantener en todo momento el interés del lector. La trama es muy adictiva sin necesidad, como ya dijimos, de utilizar un ritmo trepidante.

John Galsworthy sabe describir de un modo maravilloso y utiliza el arte de la descripción para mostrarnos el campo y sobre todo la ciudad de Londres, en especial de los barrios más distinguidos. Nos muestra el interior de los clubes masculinos, de las galerías de pintura, el mundo de la cría de caballos y sus carreras… Así como, la City con sus negocios con los asuntos de comercio, los abogados de empresa, los consejos de administración… Pero la descripción no se queda sólo en el dibujo de los ambientes; la descripción se concentra sobre todo en los personajes.

Con respecto a los personajes puede decirse que el autor realiza un profundo retrato de sus estados anímicos y de sus reacciones ante las diversas situaciones de la vida como el amor y el desamor, la muerte, la enfermedad, la vejez, el matrimonio, la creencia en el más allá, la importancia del dinero, la belleza, el escándalo, la tenacidad, etc. Los personajes, como es lógico, van evolucionando a medida que van pasando los años y las situaciones van variando. Algo curioso es lo que sucede con Soames Forsyte y es que, a pesar de lo estirado que es y de algunos de sus actos el lector acaba empatizando con él debido a las desdichas que le van aconteciendo en la vida. Junto con Soames existen varios personajes más que sobresalen como Irene, personaje curioso porque sin pronunciar muchas palabras transmite muy bien su carácter y motivaciones, aunque cierto es, que sus acciones contribuyen en buena medida a comprender sus pensamientos. Como en toda saga los personajes ganan y pierden intensidad a medida que desaparecen y surgen otros nuevos. Destacables junto con Irene y Soames son el viejo Jolyon, James, Jolyon hijo, Winifred, June, Jon, Fleur… El caso de Timothy es excepcional porque Galsworthy consigue que sin apenas aparecer físicamente en escena el lector conozca con toda minuciosidad sus gustos e inquietudes, en definitiva su carácter.

El autor reitera que los Forsyte son tipos puramente ingleses pero la grandeza de Galsworthy consiste en hacer de ellos tipos universales que superando lo netamente inglés, se convierten en personajes que pueden formar parte de una familia de la alta clase media de cualquier país.

En suma, los personajes galsworthyanos están vivos hasta el punto de ir echándose de menos a aquellos que van desapareciendo y cuando acabas la lectura del libro llegas a sentir añoranza de ellos. Sé que quizá esto último parezca una tontería pero es la impresión que me han causado y lo que he sentido al finiquitar la lectura, y, por ello no he podido dejar de escribirlo.

En definitiva, se trata de una exquisita novela no del todo redonda porque algún que otro fleco queda. Fleco del que años más tarde tirará Galsworthy para escribir otras tres novelas más sobre los Forsyte agrupadas bajo el título de Una comedia moderna.

John Galsworthy resultó ganador del premio Nobel de literatura en 1.932 poco tiempo antes de su muerte que se produjo a fines de enero de 1.933.

 

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11 Respuestas a “LA SAGA DE LOS FORSYTE – John Galsworthy”

  1. ARIODANTE Dice:

    Excelente reseña, Publio! Me interesa el tema. Entiendo que viene a ser algo así como los Buddenbrook de Thomas Mann, pero modo británico. Y aunque los textos hayan sido publicados en origen en distintas épocas, el libro que los aglutina en español es un único tomo.¿ la editorial es Alba? ¿qué tal la traducción?

  2. ARIODANTE Dice:

    Veo que la editorial es Reino de Cordelia…y no veo versión kindle. Grrr!!!

  3. Publio Dice:

    Muchas gracias, Ario. No he leído Los Bruddenbrook, es algo que tengo pendiente, pero por la estupenda reseña que tú realizaste creo que sí que en cierto sentido deben ser parecidas.

    No puedo decirte nada sobre la traducción porque la edición que he leído es la existente en la ONCE, que es una edición de la editorial Aguilar de 1967.

  4. ARIODANTE Dice:

    Ya. Bueno, Publio, ya me he agenciado la versión ebook de La saga, así que en breve me la zampo. Y ya comentaré.

  5. Publio Dice:

    Espero que la disfrutes, Ario, y aguardo tus comentarios.

  6. Rodrigo Dice:

    Estuve una semana desconectado de todo y ya de vuelta me topo con la PAPRI ornada con un clásico de la literatura. ¡Gratísima sorpresa!

    De Galsworthy sólo he leído El mono blanco, hará siglos… Tengo la impresion, desde hace mucho, que haber dejado pasar la ocasión de leer La saga de los Forsyte cuando la tuve a la mano fue una tontería mayúscula. La reseña me lo confirma.

    Enhorabuena por la estupenda recomendación, Publio. Tal como pensé cuando Ario reseñó la excelente saga familiar de Thomas Mann, tu iniciativa engalana la cara principal de Hislibris.

  7. Publio Dice:

    Muchísimas gracias por tus palabras, Rodrigo. Sí, La saga de los Forsyte es una de esas novelas que como tú la calificas es un clásico.

    El mono blanco, como bien sabes, es la primera parte de Una comedia moderna, que es donde más o menos queda cerrado el círculo de los Forsyte, sin embargo, opino que Una comedia moderna está por debajo de la saga de los Forsyte.

  8. Rodrigo Dice:

    Encima conoces el otro ciclo, el de la Comedia moderna… Envidiable.

  9. Publio Dice:

    Es que, La saga de los Forsyte me gustó tanto que en cuanto supe que existía una continuación no paré de buscarla, y, me lancé de cabeza a su lectura ;-)

  10. Valeria Dice:

    Tomo nota, Publio, que ya le tenía ganas de hace tiempo esta novela.
    Gracias por darme el empujón definitivo. Un abrazo.

  11. Publio Dice:

    Muchas gracias a ti, Valeria. Me alegra haber contribuido un poco a que acabes de animarte a su lectura.
    Un abrazo.

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