LA FACULTAD DE LAS COSAS INÚTILES – Yuri Dombrovski

23 dUTC agosto dUTC 2016

9788415601869«Todos deseamos rescatar a través de la memoria cada fragmento de vida que súbitamente vuelve a nosotros, por más indigno, por más doloroso que sea. Y la única manera de hacerlo es fijarlo con la escritura». Enrique Vila-Matas.

Yuri Dombrovski sobrevivió a los trallazos homicidas del Gran Terror y a los campos de concentración soviéticos. Sobrevivió al estalinismo, con cuyas peores facetas se las vio cara a cara, y aunque tuvo más suerte que muchos de los millones de víctimas de la maquinaria de moler carne –apelativo corriente entre los zeks (presidiarios) para referirse al Gulag-, su vida quedó por siempre señalada por la experiencia traumática de la reclusión siberiana. De hecho, toda una sociedad quedó marcada por la arbitrariedad sistemática del estalinismo, arbitrariedad connatural a un régimen cuya lógica misma contemplaba la necesidad de movilizarse contra los enemigos internos, reales o, más frecuentemente, ficticios: el régimen comunista, al decir de Tony Judt, vivía en un estado permanente de guerra no declarada contra sus propios ciudadanos. La inseguridad y el temor eran parte de la atmósfera que todos respiraban, cuyo enrarecimiento remitía sólo a rachas, en las ocasionales pausas de relativo relajamiento que el más acabado sistema de control social –precisamente en razón de su perfección- podía permitirse. Cuando las purgas de la segunda mitad de los años 30 dieron pleno sentido al concepto del terror como mecanismo de represión y sometimiento en un contexto totalitario, así como a la idea del sempiterno estado de guerra interna, se hizo más evidente que nunca el grado en que la Unión Soviética encarnaba el más burdo de los contrasentidos: el Estado que se proclamaba como dueño de la constitución más democrática del mundo era en realidad el que menos garantizaba la integridad de la persona, el más dispuesto a atropellar los derechos y libertades individuales. Dombrovski estuvo entre los que padecieron en carne propia la gran falacia soviética, y lo mismo que a otras víctimas de la iniquidad, la escritura le proporcionó el antídoto contra el olvido -contra lo que Vila-Matas califica como la indiferencia de una mirada contemporánea cada vez más inmoral-. Su personalísimo testimonio de la aberración estalinista tiene forma de novela y fue publicada originalmente en el extranjero, en 1978, bajo el título de La facultad de las cosas inútiles» seguir leyendo

EL MITO DE LA BLITZKRIEG: LA CAMPAÑA DE 1940 EN EL OESTE – Karl-Heinz Frieser

18 dUTC agosto dUTC 2016

el_mitoHabitualmente se tiene la concepción de la Blitzkrieg [la guerra relámpago] como un monolito prefigurado de antemano, aplicado en la campaña del Oeste de mayo-junio de 1940 por la Wehrmacht alemana, perfecta en su planificación y en su plasmación sobre el terreno, y que resultaba imposible de detener. Las monografías sobre la Segunda Guerra Mundial que he leído destinan menos atención y extensión a una campaña que se antoja tan arrolladora y superior a la reacción imposible de los aliados, que se percibe una sensación de que no es necesario profundizar en ella. Todo salió a pedir de boca, se diría: los alemanes arrasaron a franceses y belgas en apenas dos semanas (a los holandeses en menos tiempo) y forzaron a la Fuerza Expedicionaria Británica a replegarse y evacuar Dunkerque a la desesperada, ante el temor de ser cercados por las tropas alemanas. El 18 de junio cayó París, sin apenas resistencia, el 22 las últimas fuerzas francesas en el hexágono aun resistentes se rindieron, el 25 representantes del Gobierno francés firmaron el armisticio en el mismo vagón de tren en el que los alemanes hicieron lo propio al final de la Primera Guerra Mundial. La campaña del Oeste había sido un éxito impensable apenas un mes y medio antes. Inimaginable. Francia entró en crisis, su derrota fue tan apabullante que no se encontraron explicaciones. Pero, ¿fue tan inconmensurable el triunfo de las armas alemanas? Se asentó el mito, la leyenda de la Blitzkrieg. Y quienes hasta entonces, en el alto mando alemán, dudaron de la viabilidad de un nuevo modelo operacional de guerra, se rindieron a éste hasta el punto de que se creyó que la jugada maestra podía repetirse.  » seguir leyendo

VOUILLE, 507: EL NACIMIENTO DEL REGNUM GOTHORUM DE ESPAÑA – Daniel Gómez Aragonés

16 dUTC agosto dUTC 2016

9788494476860El fin del imperio romano de Occidente fue fijado en el 476. Fecha mágica, inamovible, desastrosa y sólida que marca la diferencia entre dos mundos. La fecha adorada por los catedráticos y repetida por generaciones de escolares.

Una fecha cerrada.

Sin embargo, aún subsiste durante algunos años una provincia romana independiente en la Galia. Los reyes bárbaros reciben entusiasmados insignias consulares de Bizancio. Los jerarcas germanos se hacen retratar con ornamentos imperiales y escriben serviles cartas de sumisión al emperador de Constantinopla. El mundo no se detenía. Continuaba. No reconoció esa fecha. Este libro se dedica a relatar un momento quizás más fundamental, una fecha tan sólida como aquella pero que en su momento fue mucho más importante, conocida por todos, llena de consecuencias inmediatas : La caída del poder visigodo en la Galia y su definitiva retirada hacia Hispania. Se destruye el reino de Tolosa y nace el de Toledo. Sobre las ruinas de los poderes asentados en la Galia, emergerá el poder de los francos.  » seguir leyendo

MILENIO – Tom Holland

11 dUTC agosto dUTC 2016

9788408091646Existen muchas fechas usadas como convencionalismos para separar distintos periodos históricos: La caída del Imperio romano hace de bisagra entre la Antigüedad y la Edad Media; La caída de Constantinopla o el descubrimiento de América se usan para poner a un lado el Medievo y la Edad Moderna; la Revolución francesa da paso a la Edad Contemporánea. Otra fecha que se usa para hacer una simple distinción entre periodos históricos es el año mil, el cual separa la Alta Edad Media de la Baja Edad Media. Una fecha plagada de simbolismo para las gentes de la época, en la que no faltaron las teorías apocalípticas en las que se auguraba pronto llegaría el final descrito por San Juan y la segunda venida de Cristo. La tradición nos parece indicar que fueron años de terror, locura, oscurantismo y superstición. Sin embargo, como siempre, la historia es mucho más compleja y más rica.  » seguir leyendo

AMANTES PODEROSAS DE LA HISTORIA – Ángela Vallvey Arévalo

9 dUTC agosto dUTC 2016

Amantes poderosas de la Historia«Pasajero: breve es mi discurso. Espérate y lee.  / Esta piedra cubre a una mujer bella». Estela de una matrona romana.

Siempre, en cualquier conversación, existe alguien que asegura que en los refranes está la Verdad. Con mayúsculas. La sabiduría del pueblo y la experiencia como única guía en la vida. En muchos casos es así, pero en honor a ella hay que remarcar que no siempre es cierto. Un ejemplo: recordemos el manido dicho “Detrás de un gran hombre siempre hay una mujer”. Este refrán es de los más conocidos. Aunque al oírlo tengo la impresión de escuchar que los meritos de una empresa se los lleva solamente un hombre con un pelín de ayuda de una santa y sufridora acompañante. Es decir, parece que se la arrincona siendo meramente un bastón, o una apoyatura anecdótica. En este caso, y actualizando los tiempos, yo lo pronunciaría de la siguiente manera: “Junto a un gran hombre hay una gran mujer”. En paridad, sin ocultar a nadie esa verdad de la que hablábamos antes. Y no es un dato que me lo invente yo, pues a través de la Historia ha existido gran copia de mujeres que no solo han acompañado a los hombres en su andar por esta tierra sino que incluso, ya sea mediante su inteligencia ya sea a través de su astucia, los han superado. Han sido muchas las que han ejemplificado este hecho pero en esta breve reseña, desgraciadamente, no las puedo incluir a todas. En su ayuda solo pudo centrarme en el libro escrito por Ángela Vallvey Arévalo titulado Amantes poderosas de la Historia, en el que el lector puede recorrer la evolución de algunas mujeres que supieron a través de los siglos obtener cierto señorío frente a sus iguales.  » seguir leyendo

TIERRA NEGRA – Timothy Snyder

4 dUTC agosto dUTC 2016

9788416495023Una calamidad como el Holocausto no habría alcanzado jamás la magnitud que tuvo sin un Estado como agente responsable (en calidad de perpetrador o de promotor). Las masacres cometidas por particulares espontáneamente concertados, o por personal uniformado –militar o policial- actuando por su cuenta, pueden a lo sumo alcanzar las dimensiones de un pogromo; los genocidios corren por cuenta de las autoridades estatales. Pero sólo los Estados pueden oponerse eficazmente a los genocidios, entre ellos el de los judíos. Al decir de Timothy Snyder, «el Holocausto se propagó en la medida en que los Estados quedaron debilitados, pero no más allá. En los lugares donde las estructuras políticas resistieron, los Estados facilitaron apoyo y medios a las personas que quisieron ayudar a los judíos». Ni siquiera en aquellos Estados en que, a imitación del alemán, una legislación ad hoc oficializó el antisemitismo, resultaba el exterminio el destino fatal de los judíos; sucedía lo contrario cuando dichos Estados colapsaban o caían bajo la férula de los alemanes. Tal fue el caso de Italia: país oficialmente antisemita a partir de 1938, no fue sino después del desplome de la soberanía italiana (en 1943) que la matanza extendió su radio de acción a la península; antes de esto, durante la guerra, los judíos podían contar por lo general con la protección de las autoridades civiles o militares italianas. A Hungría, aliada de Alemania y gobernada sin disputa por un antisemita declarado como el almirante Horthy, el exterminio sólo llegó de la mano de la intervención alemana (1944), que no desbarató del todo pero sí cercenó la soberanía del Estado húngaro. Rumania detuvo su propia escabechina de judíos, junto con las deportaciones a Auschwitz, en cuanto su gobierno tomó nota del cambio de tornas de la guerra; a partir de Stalingrado, Bucarest pasó a proteger a los judíos que estuvieran a su alcance. La mayoría de los judíos de Dinamarca sobrevivieron básicamente porque los pilares del Estado danés subsistieron bajo el dominio alemán. En definitiva, era en ausencia de estructuras estatales autóctonas, incluso en países con una inveterada y virulenta tradición antisemita, que los judíos de Europa se veían librados a la peor de las suertes; esta constatación es especialmente pertinente para las regiones que sufrieron la doble ocupación de soviéticos y alemanes, depredadores de Estados por antonomasia. La no estatalidad como condición de posibilidad del Holocausto es uno de los conceptos a que se aboca Timothy Snyder en su nuevo libro, Tierra negra (2015); libro que, a semejanza del impactante Tierras de sangre (2010), prueba que temas tan cruciales como el Holocausto o los totalitarismos están lejos de agotar los enfoques analíticos y las variables y matices a considerar.  » seguir leyendo

CARTAS DESDE ESTAMBUL – Lady Mary Wortley Montagu

2 dUTC agosto dUTC 2016

13684902Las cartas que componen esta edición están escritas entre 1716-1718, el siglo XVIII acaba de cubrir su primera década y la ilustración está en fase de expansión. Es ésta una crónica epistolar ilustrada, con la peculiaridad de que quien la escribe no es Madame de Sevigné desde su boudoir, sino una dama británica desde diversos escenarios; soleados unos, nevados otros, todos muy alejados de su lluviosa y húmeda patria. En 1763, un año después del fallecimiento de la dama, aparecía la primera edición de las Embassy Letters.

Por lo general, la información que proporcionan las cartas privadas, suele ser cercana, más íntima. Escritas solo para los ojos del destinatario, abundan en unos temas o se se explayan en otros, más caros al lector/a de la misiva. Principalmente las cartas de Lady Mary van dirigidas a damas, pero también hay algunos destinatarios masculinos, a los cuales informa de detalles distintos a los desarrollados en las cartas a féminas. Entre los destinatarios femeninos de sus cartas se contaban su hermana (Lady Mar), sus amigas Jane Smith, Sara Chiswell, Lady Bristol, Anne Thistlethwayte, Lady Rich, Frances Hewet, la princesa de Gales, y entre los destinatarios masculinos, el poeta Alexander Pope y el abad Conti. Y hay, curiosamente, unas breves misivas a su esposo, que nos muestran con pocas pero muy evidentes páginas, cómo era la relación entre ambos.  » seguir leyendo

POSTGUERRA: LAS GUERRAS DE LA PAZ – José Antonio Peñas Artero

28 dUTC julio dUTC 2016

E3772“Ha sido una guerra sin estatuas. Sin desfiles. Pero no sin caídos”. Capitán Marko Ramius.

En 1973 se produjo en el Sinai una batalla de carros de combate mayor que cualquier de la Segunda Guerra Mundial. Muy superior por el número de máquinas a Kursk. Es un pequeño e ilustrativo ejemplo de como la guerra es un fenómeno que no se ha detenido nunca.Este libro va a relatar varios  conflictos de postguerra, tan famosos de nombre como desconocidos en su contenido, aportando luz sobre aspectos diversos que en su momento quedaron ocultos bajo la rápida y fugaz publicidad que tuvieron en la prensa.Es curioso que denominemos a nuestro tiempo la Posguerra, cuando lo más correcto habría sido Postcolonialismo, pues todos los conflictos aquí relatados (¿acaso todos los conflictos posteriores a 1945?) son producto, más o menos directo, de los problemas fronterizos surgidos de la descolonización europea.  » seguir leyendo

PUBLIO VITELIO LONGO Y LA FÁBRICA DE DINERO – Enrique Santamaría

26 dUTC julio dUTC 2016

9788416331031Roma se haya envuelta en el caos por las disputas del poder entre el emperador Tiberio, heredero de Augusto, con Sejano, prefecto del pretorio, quien hasta hace no mucho parecía gozar de su confianza y gobernaba la ciudad en su nombre mientras el ya anciano emperador vivía un retiro dorado en la isla de Capri.

El libro posee dos líneas narrativas, la de este año 31 e.c., donde veremos la lucha por el poder entre Sejano y Tiberio y cómo los partidarios de uno y otro van moviéndose, y otra, un año después, narrada por nuestro protagonista, el liberto Publio Vitelio Longo, antiguo esclavo de confianza del tesorero de Roma, Publio Vitelio.  » seguir leyendo

LA GUERRA SECRETA – Max Hastings

21 dUTC julio dUTC 2016

9788498929348Como en tantas otras facetas, la Segunda Guerra Mundial observó un crecimiento exponencial de los servicios de inteligencia, sobre todo por la importancia adquirida por la inteligencia de señales, esto es, la interceptación y decodificación del tráfico electromecánico de comunicaciones del enemigo. Importancia que toca más al ingente volumen de recursos empleados (personal, tecnologías, infraestructuras) que a los resultados concretos, ya que el nivel de incidencia de la inteligencia de señales en el curso de la guerra fue más bien modesto. Con todo, su gravitación fue mayor que la del espionaje tradicional, que si bien pudo apuntarse algunos logros destacables, su eficacia resultó en no pocas ocasiones mitigada por la renuencia de los receptores a asimilar la información y actuar en consecuencia. En este sentido, es de lo más emblemático el caso de Richard Sorge, cuyas advertencias sobre el ataque del Tercer Reich a la Unión Soviética cayeron en saco roto porque Stalin se negó en redondo a atenderlas. También es emblemático el alemán por lo que tiene de aventurero, con el aura romántica y el punto de sordidez de las oscuras artes del espionaje, largamente explotadas por el cine y por todo un subgénero de la narrativa de ficción. Así pues, una historia general de los servicios de inteligencia en la SGM como la que ofrece Max Hastings en La guerra secreta (2015) da ciertamente cabida a Sorge y otras personalidades señeras del espionaje de la época, incluyendo el almirante Canaris, Walter Schellenberg, Klaus Fuchs, el general William Donovan (fundador de la OSS, antecesora de la CIA) y, cómo no, los célebres “cinco de Cambridge”. La “Orquesta Roja”, la red de espías soviéticos en la Alemania nazi, tiene también su lugar. Pero el libro destaca además, y cabe decir que con mayor énfasis, el papel desempeñado por los descifradores o criptoanalistas, aquellos hombres y mujeres que aplicaron todo su esfuerzo a desentrañar el significado de los mensajes codificados del enemigo con el auxilio de una tecnología aún rudimentaria (para los estándares actuales), gentes entre las que Alan Turing es sólo el más famoso de una larga relación de nombres relevantes, casi invariablemente civiles, matemáticos y lingüistas en su mayoría. La circunstancia de no haber estado expuestos a los mismos peligros que prácticamente a diario enfrentaban los espías no debe oscurecer su labor, abrumadora por su dificultad, frustrante muchas veces y estresante en alto grado; una labor que tuvo su máxima expresión en las respectivas agencias británicas y estadounidenses, y que sentó precedente para lo que devendría una muy extendida vertiente de los servicios de inteligencia.  » seguir leyendo