JULIO CÉSAR – Luciano Canfora

26 dUTC enero dUTC 2015

9788434418912Sobre Gayo Julio César (c.100-44 a.C.) suelen hacerse análisis que en ocasiones tienden a la hipérbole. Líder político, caudillo militar, creador de su propia propaganda, mito y leyenda antes y después de los Idus de Marzo. Alfred North Whitehead dijo una vez que la filosofía occidental no deja de ser una serie de notas a pie de página del pensamiento platónico; ¿podríamos pensar en que el cesarismo fue la hoja de ruta de militares y políticos en los últimos veinte siglos? Etiquetas reduccionistas al margen, lo cierto es que la memoria y el exemplum de César han estado presentes, de un modo u otro, en el pensamiento y la praxis política de la historia universal desde hace mucho tiempo. Pero, ¿qué César tenemos en mente? ¿El ambicioso y escurridizo político popularis que tiene su propia agenda? ¿El insaciable conquistador de las Galias o el hombre que lucha por defender su dignitas y en defensa de los tribunos de la plebe, y que al cruzar el Rubicón se pone al margen de la ley o la defiende de esa factio paucorum que ha tratado de subvertirla a su antojo? ¿El hombre que aspiraba a la tiranía (adfectatio regni) o el salvador y purificador de la República? ¿El autor de unos Commentarii que eran mucho más que una serie de despachos oficiales enviados al Senado y/o una «versión» de la (interminable) guerra civil de los años 49-45 a.C., o el furioso inspirador de un panfleto en contra de Catón (Anticato), su más irreductible enemigo y símbolo de una manera de entender la República a la antigua usanza? ¿El pérfido procónsul que causó un genocidio en las Galias o el talentoso comandante militar que en la gran rebelión gala del año 52 a.C. realizó las más impresionantes obras de poliorcética hasta entonces conocidas por los romanos? Probablemente en César haya muchos Césares (y algún Mario, parafraseando a Sila), y bastantes de ellos (por no decir todos) sean los anteriormente prefigurados. Bertolt Brecht, mientras preparaba su inacabada novela Los negocios del señor Julio César, anotó: «Escribiendo el libro de César debo estar atento a no creer ni siquiera por un instante que las cosas tuvieron que suceder por fuerza como han sucedido» (Arbeitsjournal, 23 de julio de 1938; publicados en Frankfurt del Meno en 1973). Que Luciano Canfora comience su (no estrictamente) biografía Julio César. Un dictador democrático (Ariel, 2014 [1999]) no es fruto de la casualidad, sino una primera conclusión: hay mucho que decir y mucho que entresacar de fuentes, historiografía y mitos sobre Gayo Julio César.  » seguir leyendo

CARTAS A PALACIO – Jorge Diaz

23 dUTC enero dUTC 2015

650_L342127.jpgA las personas se nos juzga normalmente por nuestros actos y no por nuestras intenciones. También la Historia emite su veredicto tras poner en una balanza lo bueno y lo malo, porque ni todos somos ángeles completos, ni tampoco demonios.

En el caso del libro que nos ocupa, Alfonso XIII, uno de los monarcas más denostados por nuestra historiografía, es juzgado con un veredicto favorable. Puede considerarse un tanto tendencioso, un lavado de cara a la imagen del monarca, o tan bien puede considerarse un acto de justicia a la labor concreta en este punto de la Historia que impulsó. Ambas reflexiones son aceptables. Pero vayamos al grano:  » seguir leyendo

LA DESVENTURA DE LA LIBERTAD – Pedro J. Ramírez

21 dUTC enero dUTC 2015

9788490600979“El tal Riego fue capturado por campesinos españoles con tres oficiales, lo que prueba la dispersión absoluta de las fuerzas que le quedaban”. Monseñor, el Duque de Angulema, en carta al Primer Ministro de Su Cristianísima Majestad, Jean-Baptiste de Villéle.

La narración comienza el 12 de Mayo de 1823. Quedan menos de 6 meses para la victoria de los Cien mil hijos de San Luís y el fin del trienio liberal. España ha sido invadida por un cuerpo expedicionario francés, y un ejército de la Fe, acaso igual de numeroso, se ha levantado en armas para apoyarlo. El gobierno constitucional se retira hasta Sevilla, y ahí es donde Fernando VII nombra un nuevo gobierno con José María Calatrava al frente.  » seguir leyendo

LAS SIETE MARAVILLAS DEL MUNDO ANTIGUO – Kai Brodersen

19 dUTC enero dUTC 2015

descarga (1)«Todo el mundo habrá oído hablar de alguna de las Siete Maravillas del Mundo, pero solamente unos pocos las habrán visto con sus propios ojos. Para hacerlo hay que viajar lejos… Solamente si uno viaja por el mundo y se queda agotado por el esfuerzo del viaje satisfará su deseo de ver todas las maravillas del mundo, y cuando lo haya realizado estará viejo y a punto de morir» (Filón de Bizancio).

Ahora que lo veo con perspectiva pienso que, a ojos de mis amigos, yo debía ser bastante rarito en el colegio. Les pongo un ejemplo: cuando todos se iban al recreo, a mi me gustaba acudir a la biblioteca del centro escolar y decirle a la encargada que abriera para atracarme de buenas historias. Mientras los demás jugaban al fútbol, o al escondite a mí, en cambio, me agradaba dejarme llevar por los libros que hablaran de la antigüedad y de sus dioses. Entre todos aquellos fantásticos ejemplares había uno que siempre me gustaba pedir. Se trataba de una especie de atlas a todo color que versaba exclusivamente sobre tiempos remotos. Me acuerdo que había un mapa que hablaba sobre las maravillas del mundo y quienes las construyeron. Con dedo tembloroso y mente febril recorría y soñaba con cada sitio en el que hombre hubiera despuntado con su técnica. Cerraba los ojos y ya me veía sentado a la sombra de las pirámides. Otras veces me relajaba con las gotas de rocío caídas de los Jardines de Babilonia. E incluso podía sentirme deslumbrado con el fulgor de un lejano faro alejandrino. El timbre inoportuno acababa con mis ensoñaciones, pero siempre que podía volvía a ellas… Ha pasado el tiempo y todavía hoy me sigue picando el regusto por lo antiguo, al igual que muchos que no han olvidado cuáles han sido aquellas septem miracula arcanas.  » seguir leyendo

EL ATENTADO – Harry Mulisch

16 dUTC enero dUTC 2015

84-8310-701-5_big1945, Harleem, durante el llamado Invierno del Hambre. Una familia vive a orillas del canal, ocupando una de las cuatro casas que se encuentran en línea al camino principal. Una noche, y tras oír un tiroteo, aparece en la puerta de una de las casas un policía colaboracionista nazi muerto a balazos.  A partir de este acontecimiento, la vida de Anton, un niño de 12 años, se verá marcada por los sucesos que acaecieron esa noche. Conforme pasan los años, el niño se convierte en hombre, y aunque el tiempo pasa, los recuerdos y las consecuencias de aquel hecho marcarán su vida, sus decisiones y sus pensamientos, sin remedio.  » seguir leyendo

SONÁMBULOS – Christopher Clark

14 dUTC enero dUTC 2015

9788415863755Bien lo enfatiza Christopher Clark, historiador australiano: la de julio de 1914 es «la crisis política más compleja y opaca de los tiempos modernos».

Visto en retrospectiva, el panorama europeo inmediatamente anterior a la Primera Guerra Mundial, con su escalada armamentista, su tortuosa e inestable constelación de alianzas y los alardes belicistas de muchos de sus dirigentes, tanto civiles como militares, parece ofrecer el aspecto de un continente irremediablemente abocado a la catástrofe. Como si no bastase con esas ominosas señales, el difundido imaginario de unas muchedumbres que, inflamadas de patriotismo, celebran alborozadas la noticia de la movilización general, en París como en Viena y Berlín (y otras ciudades europeas), refuerza la impresión de que la de entonces era una atmósfera impregnada de beligerancia, bullente y de inminente explosión. No parece sino que el común de las gentes participase de una generalizada pulsión guerrera, y que el atentado de Sarajevo resultara tan buen pretexto como cualquier otro para liberar -¡al fin!- un exceso de energía acumulada. Sin embargo, semejante cuadro tiene mucho de parcial e ilusorio, acaso tanto como el de la Belle Époque (cuadro que a su vez es fruto de la nostalgia y la idealización: los años previos a la Gran Guerra embellecidos en el recuerdo por contraste con la guerra misma, atroz y deleznable). Así como la fe sincera en el Progreso y en la primacía de la Razón, aupada por las maravillas de la ciencia y la tecnología, no se había desvanecido súbitamente la víspera de agosto de 1914, tampoco era obligado vaticinar que los acontecimientos del confín sur-oriental del continente lo arrastrarían a éste a un conflicto global. Ni las Guerras Balcánicas, ni los contenciosos entre los imperios ruso, turco y austro-húngaro, ni tan siquiera los letales disparos de Gavrilo Princip, el asesino de Francisco Fernando y su esposa: nada de lo que ocurriese en aquella remota y convulsa región debía por fuerza desencadenar una guerra como la que acabó abriendo la Caja de Pandora del siglo XX, con su reguero de guerras totales, revoluciones, guerras civiles y genocidios.  » seguir leyendo

EL SURGIMIENTO DE LA CULTURA BURGUESA – Jesús Cruz Valenciano

12 dUTC enero dUTC 2015

El surgimiento de la cultura burguesa.inddLa muerte de Isidoro Álvarez, presidente de El Corte Inglés, hace unas semanas me hizo pensar en que desaparecía un estilo de empresario que ya no se estila: un hombre hecho a sí mismo que entró a trabajar muy joven en la empresa de su tío, Ramón Areces, compaginando el oficio con la carrera de Económicas y Ciencias Empresariales. Álvarez, como un Mr. Selfridfge español de la segunda mitad del siglo XX, fue un devoto católico pero con mentalidad empresarial protestante. Un hombre que trabajaba casi cada día (obligando a sus directivos a hacer prácticamente lo mismo), y que solía presentarse, sin anunciarse previamente, en las diversas tiendas de sus grandes almacenes para observar de cerca cómo funcionaban y cómo atendían los dependientes a la clientela, una de sus obsesiones. Pensar en El Corte Inglés, por otro lado, lleva a recordar la expansión de la empresa desde los años del “desarrollismo”, en la década de 1960, y en la creación de una marca propia: desde siempre El Corte Inglés ha simbolizado un tipo de tiendas pensadas para todas las capas sociales, pero con una mentalidad y una cultura del consumo aptas para un estamento social determinado. De hecho, «tradicionalmente» –ahora menos tras la  «democratización» de los gustos y la estandarización de productos «lujo» con  las marcas blancas y los asequibles «clubes del gourmet»– hemos tenido la idea de que ir a comprar a una tienda de El Corte Inglés significa adquirir per se un estatus y un gusto, por no decir incluso un glamur, propios de una cultura refinada. En los años ochenta y noventa del pasado siglo era común pensar en que los precios más caros de El Corte Inglés  y el modelo de negocio que representaba eran propios de un tipo de consumo propio de clases medias-altas con un elevado poder adquisitivo; cuántas veces no habremos oído que ir a comprar al supermercado de El Corte Inglés era sinónimo de un estilo de vida y de unos gustos «burgueses». Y, con todo, la imagen que desprende el cliente medio (o que desprendía hace unos años) de estos grandes almacenes es más propio del siglo XIX que del XX, pues en España ya existieron en el Ochocientos negocios semejantes para un cliente determinado: el hombre y la mujer finos, los participantes de la sociedad de buen tono que, al margen de la aristocracia y la Iglesia, formaban las clases medias adineradas  que convenimos en llamar «burguesía».  ¿Pero en qué momento surgen las actitudes, los gustos, el ocio y el entretenimiento o el exclusivismo que asociamos a esa «burguesía»?» seguir leyendo

SEPTIMIO DE ILÍBERIS – Jorge Fernández Bustos

9 dUTC enero dUTC 2015

10723177_10204868388130735_1248186012_nLos amantes de la buena literatura disfrutarán leyendo este libro, porque en él confluyen diversas corrientes, muy relacionadas con la fantasía, la imaginación, la recreación histórica, el cuento, lo legendario y diversos niveles de mitología, tanto profana como religiosa. Narración pura, en la que las diversas historias se entrelazan, se cruzan, partiendo por diversos caminos, ora divergentes ora convergentes, donde los personajes, a cual más disparatado o inverosímil, se hacen creíbles porque el autor sabe crear la atmósfera adecuada para que la imaginación se dispare y admita que cualquier cosa puede ser real…o que existe una realidad literaria distinta de la cotidiana, y es justamente esa realidad la que nos hace soñar, transportando al lector por mundos variopintos, haciéndole vivir aventuras maravillosas, salir triunfante de lances terribles o conversar con seres con los que difícilmente habría imaginado fuera del sueño.  » seguir leyendo

LAS DAMAS DE ORIENTE – Cristina Morató

7 dUTC enero dUTC 2015

las-damas-de-oriente-195x300Grandes viajeras por los países árabes.

El próximo oriente, dominado por el mundo musulmán casi por completo, puede parecer a primera vista como el escenario más incomprensible en el que situar a grandes damas británicas durante el siglo XIX o principios del XX. Pero para quienes se atrevieron a soñar y sintieron la sed inextinguible por el desierto y los valles coronados por fortalezas en ruinas, ningún inconveniente pudo poner freno a sus deseos.  » seguir leyendo

AMOR Y SEXO EN LA GRECIA ANTIGUA – Juan Eslava Galán

26 dUTC diciembre dUTC 2014

Amor y sexo en la antigua GreciaHe sido rey desde que vi la luz del sol: he comido, bebido y homenajeado a los placeres del amor, sabiendo que la vida del hombre es breve y sujeta a mucho cambio y desventuras y que otros alcanzarán el beneficio de lo que yo deje detrás de mi (…) Come, bebe, ama, que todo lo demás es nada (epitafio del rey asirio Sardanápalo).

A veces cuando me hablan de la antigua Grecia, viene a mi retorcida mente las imágenes de un reino de fantasía llamada Efebia, ubicada en el mítico lugar de Mundodisco, creado por el incomparable Terry Pratchett. Este autor nos pinta aquel lugar como un sitio muy parecido a la Helade, mayoritariamente gobernado por filósofos vestidos con túnicas y que tiene como deporte nacional el sumergirse en bañeras calentitas para gritar al rato ¡Eureka! Esto, asociar este mundo de fantasía con la antigua Grecia, puede parecer una locura, pero si preguntáramos a mucha gente qué imagen tienen de aquellos tiempos nos contestarían con algo parecido. ¡Y eso sin haber leído nada de Mundodisco! El común de los mortales tiene una visión de la antigüedad muy básica. Solamente ven a los griegos como los creadores de la democracia, hacedores de la filosofía occidental, una nación de inventores sin par, o una panda de guerreros que defienden su territorio de la amenaza persa, ya sea en estrechos desfiladeros o frágiles embarcaciones. Como diría Mozart: “… parece que defecan mármol”. Pero tanto ellos, los legos en la materia, como nosotros, simples aprendices que suspiran por la musa Clío, muchas veces nos olvidamos que los griegos, además de ir con túnica todo el rato, también fueron un pueblo muy apegado a sus sentimientos y que tenían a la diosa del Amor, Afrodita, en muy alta estima. En Grecia se amó al igual que ahora, yo diría que incluso de forma más libre, y por eso, para recordárnoslo, es gratificante tener a mano este libro que principio a reseñar, Amor y sexo en la antigua Grecia, de Juan Eslava Galán, para enseñarnos cuáles eran los sentimientos y anhelos secretos que embargaban a cualquier griego a lo largo de su vida.  » seguir leyendo